martes, 5 de abril de 2016

Epílogo: "Cómo todo acaba donde todo empezó"



 

(Cinco años después)

Se miró al espejo y vio a la misma chica que hacía un par de días, esa chica que había viajado en avión hasta Sicilia de nuevo pero de una manera especial en esa ocasión, también vio a la adolescente que cada verano, con toda la ilusión que cabía en su interior, cogía el mismo vuelo para acabar frente a ese mismo espejo, y también vio a la niña a la que castigaron a dormir en la habitación en la que se encontraba ese mismo espejo.

-Lo tengo aquí.

Susan entró sonriendo ampliamente vestida con una bata azul cielo y con el pelo recogido en una trenza lateral preciosa. Dos chicas entraron detrás de ella, ambas vestían trajes azules a juego, dejaron el gran paquete sobre la cama y salieron de la habitación.

-¿De verdad quieres que solo estemos nosotras?

-Nadie ha visto el vestido antes, Susan, y sé que no quieres que nadie lo vea antes.

-____________(tn), cariño, hoy no decido yo y lo sabes.

-Es mi regalo para ti.

La chica rubia miró a su amiga con una gran sonrisa y suspiró antes de moverse hasta la cama y desenvolver el vestido. El blanco puro apareció entre ellas. Un vestido como nunca antes había creado, cosido con sus propias manos como hacía años que no cosía.

-Te parecerá una tontería, pero lo que más me gusta del vestido son las mangas- dijo ___________(tn), sin dejar de observarlo mientras Susan lo sacaba poco a poco.

-Y tú que querías palabra de honor…- le dijo la rubia en tono sarcástico.

-Había visto demasiado “di sí al vestido”.

-No tendrías que ver tanto esos programas, tendrías que venir conmigo alguna vez, te lo he propuesto decenas de veces y siempre pasas de mis desfiles.

En realidad _____________(tn) nunca había llegado a entender el arte de la moda como algo más que la belleza y algunas de las creaciones de Susan se alejaban bastante de esa definición. Liam le había dicho varias veces que Susan se convertía en algo así como un demonio las semanas de desfiles, que era mejor mantenerse alejado y guardar la respiración cuando la rubia pasaba cerca.

-Me encanta el recogido.

-Mi madre ha traído a la misma mujer que la peinó a ella en su boda con Greg- le dijo suspirando.

-Todo es perfecto abajo, nunca habría esperado algo así cuando nos lo dijisteis.

-En realidad lo hablamos un día de broma, él me dijo “sería genial hacerlo en Sicilia”, yo llamé a Mike y… siete meses después…

-Te lo agradezco, odié cuando Irene y Zayn llegaron de Las Vegas ese verano, yo me moría por hacerle el vestido a la pelirroja y van ellos y lo estropean todo…

-No es como si no nos lo hubiésemos podido esperar de ellos.

Ambas se pararon unos segundos recordando el mismo momento. Habían quedado todos después de un verano hacía un par de años para verse mientras cenaban y de pronto la pelirroja había aparecido con su mejor sonrisa diciendo que había sido cosa del momento y que aún tenían que firmar algunos documentos para legalizarlo en Inglaterra, pero el daño ya estaba hecho.

-¿Quieres ponértelo ya?

-Cuanto antes me lo ponga más tiempo estarás admirándome y sin poder callarte acerca del gran trabajo que has hecho.

-Eso es cierto.

-Entonces podemos esperar un par de años más- le dijo de broma.

Susan puso su mejor ceño fruncido y sacó el segundo paquete que las chicas habían dejado hacía un rato. El vestido era de un tono naranja suave, con tan solo una manga y corto por la rodilla.

-Odio no poder llevar uno como el vuestro, son preciosos.

Susan había hecho nueve vestidos iguales para las damas de honor. El de la rubia sería naranja, Claudia llevaría el verde, Irene el amarillo, Sophia el morado, Alexa el azul, Summer el rosa, April el rojo, Gemma gris y Lissa marrón. Parecían el arcoíris pero estaban preciosas. Había sido idea de ____________(tn) hacerlo así, no quería que fueran iguales pero tampoco diferentes y así lo había conseguido.

Mientras los minutos pasaban Susan terminó de sacar el vestido y tras un largo rato colocándolo, cuando ____________(tn) se miró de nuevo al espejo se vio cubierta de blanco y más guapa de lo que nunca antes se había visto. Incluso en todas y cada una de las pruebas que habían tenido lugar para la realización del mismo antes de ese día, nunca en ninguna había sentido la conexión que sentía en ese momento.

-Solo tú podías hacer algo así.

-Por eso me pagan lo que me pagan- respondió la rubia con una gran sonrisa.

El vestido había sido el regalo de Susan, se lo había dicho años atrás, incluso antes de separarse en la universidad, si llegaba ese día, ella haría el vestido, y así había sido.

-Estás preciosa y no solo porque te haya vestido yo, de veras que lo estás.

Las dos chicas se miraron a través del espejo y de los ojos de la rubia brotó una pequeña lágrima que se secó entre los dedos.

-Su…

-No me hagas llorar, por favor, Irene me matará si destrozo el maquillaje- dijo soportando los sollozos.

-Solo iba a darte las gracias.

-Pues no lo hagas, no se dan las gracias por lo que se hace encantado.

Dos golpecitos en la puerta sacaron a las amigas de la burbuja y la voz de Niall llenó la habitación aun estando fuera.

-¿Puede pasar?

Susan miró a su amiga y asintió. Si Niall no podía pasar ____________(tn) no estaría feliz, además se moría por ver la cara del rubio. Susan abrió la puerta despacio y Niall, vestido con un traje negro con corbata del mismo color entró en la habitación alucinando nada más ver a su mejor amiga. Su boca se abrió y, aunque quería emitir alguna palabra, no pudo llegar a hacerlo. Miró a Susan y sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a ___________(tn) vestida con el blanco.

Niall se acercó a su amiga y atrajo su cara entre sus dedos hasta pegar sus frentes, aún no podía articular palabra pero no hizo falta, ese gesto lo dijo todo por ambos.

Después de haber hablado con April un largo rato sobre la idea de que Niall la acompañara en ese día y dejar a Álex sin ese papel que supuestamente le correspondía, la mujer de su hermano pensó que su marido aceptaría. Y así fue, Alejandro no lo pensó ni un segundo y cedió su puesto a Niall sin dolor. Sabía que era lo que su hermana quería y que tendría mucho más sentido que si lo hacía él.

Susan caminó hasta la espalda de Niall y le arregló en cinco segundos una costura que le había quedado sin cerrar correctamente.

-¿Cómo están todos?- preguntó ____________(tn) tras un rato sin poder hablar.

-Bien- dijo Niall al fin-. Nunca he visto a Alan más guapo y más emocionado, ha llorado más que yo.

-Sois muy sensibles- dijo Susan, sin comentar que a ella ya se le habían escapado un par de lágrimas.

-Quien no llore hoy no tendrá corazón.

-¿Y él?

-Está abajo ya, creo que va a matarte como no bajes en seguida, eso de esperar un rato está bien pero lleva más de cuarenta minutos mirando hacia todos lados. Louis ha bromeado diciéndole que habías cogido un vuelo directo a Londres y te habías convertido en Julia Roberts.

-Mi hermano siempre tan agradable.

-En realidad es lo mismo que él le dijo a tu hermano cuando estaba esperando a Claudia. Así que se lo merece. Pero quizá una hora sea demasiado tiempo.

Susan asintió y se quitó la bata entrando en un santiamén en su vestido.

-Estáis preciosas- le dijo Niall, refiriéndose a todas las damas de honor.

-Todos lo estamos.

Susan había estado dos meses cosiendo vestido tras vestido, traje tras traje con sus propias manos, sin contar el de _____________(tn), que le había llevado más tiempo.

-Es la última, tenía que hacer algo especial.

Niall se acordó de los trajes a juego que la rubia les hizo a Alan y a él, del vestido azul que ella misma llevó frente a Liam y del blanco que le hizo a Claudia. También recordó el esmoquin de Louis, verde oscuro y perfecto.

-Ya estamos todos.

Mientras bajaban por las escaleras ___________(tn) recordó todos aquellos momentos que dejaba atrás en esa habitación de la torre, todas las caricias , los gritos, el amor y las discusiones, aquella primera noche y aquella última dos días antes. No podía terminar en otro lugar.

Caminaron por la entrada del castillo hasta salir a los exteriores. Tuvieron que bordear el ala oeste y encaminarse por el sendero de flores azules y verdes que decoraban también el ramo de ____________(tn). Susan iba tras ellos, colocando la cola del vestido y cerciorándose de que todo quedara perfecto. Había pasado cinco meses preparando ese vestido, desde el mismo día que le dieron la noticia en su mente apareció la idea del vestido perfecto y no había parado hasta convertirlo en realidad.

____________(tn) se paró unos segundos antes de ser imposible volver a atrás, miró a Niall y sonrió.

-He pensado mucho en lo que iba a decirte en este momento, en lo que le habría gustado a tu padre que te dijera y…- su voz se cortó un segundo por los nervios- creo que solo te diría que está orgulloso de ti, de todo lo que has conseguido, tanto como yo lo estoy- ella cerró los ojos intentando luchar contra las lágrimas-, te diría que está seguro de que el paso que vas a dar es correcto, que él es un gran hombre y que no podría haber nadie en el mundo que te quisiera tanto como él. Te quiero- le dijo antes de darle un beso en la frente.

-Yo sí que te quiero.

Se miraron durante varios segundos. Susan lo vio todo desde atrás y de nuevo tuvo que hacer un gran esfuerzo por no ponerse a llorar como un bebé. Aquella imagen se asemejó mucho a la que ella misma, cuando era una niña de tan solo siete años, había visto nada más llegar al campamento. Una niña y un niño cogidos de la mano y unidos no solo por ese enlace sino por centenares de hilos invisibles imposibles de separar. Ahora esos niños eran un hombre y una mujer, pero los hilos seguían igual de fuertes.

Cuando torcieron la última esquina y encararon el sendero de flores _____________(tn) ya no pudo mirar a ningún otro lugar. No había ninguna otra cosa que llamara más su atención que el hombre al final del corredor. Ni su cuñada tocando ligeramente el arpa, ni las miradas de todos sus amigos, ni las lágrimas imposibles de contener de su madre, ni las preciosas vistas del lago en su plenitud, nada, solo él.

Harry se perdió por completo una vez más.

Desde niño se había perdido con ella, desde el mismo momento en el que la había visto por primera vez su vida había cambiado por completo. Aquella niña tan tonta e inocente en su mente se había convertido como por arte de magia en el mayor signo de belleza que él había visto nunca.

Harry se perdió por completo de nuevo.

Ya siendo adolescente había visto en ella todo lo que su tierna juventud le decía del amor, había visto en ella el futuro y el pasado, había visto su presente y había podido ver, en el reflejo de sus ojos, la persona en la que él quería convertirse algún día.

Harry se perdió por completo otra vez.

Y aun sabiendo que la había perdido para siempre, siendo consciente de que no podría recuperarla nunca, él jamás había dado el imposible por cierto. Incluso teniendo que luchar contra él mismo, contra los que había formado como sus principios, contra todo, aun así había merecido la pena.

Harry se perdió por completo.

Habían luchado por separado contra la distancia, contra el tiempo y el olvido, y siempre quedó algo. Porque lo que tenían no era algo simple o pasajero o débil. Lo que tenían era lo más fuerte que cada uno formó por su cuenta y lo más fuerte que formaron juntos.

Harry se encontró por completo.

Los hoyuelos del muchacho, ya convertido en hombre, se formaron como aquella primera vez acostados en la cama con la luz apagada hablando sobre lo mucho que empezaban a quererse. Sus mejillas se ahuecaron como cada verano que comenzaba y sus ojos se encontraban por primera vez, como con cada sonrisa que sacaba de ella, cada te quiero nunca dicho y los que finalmente se dijeron.

___________(tn) sonrió al verle, y fue una sonrisa vital, pura y abierta, una sonrisa en la que ya no había dudas, porque todos los problemas habían quedado atrás. 

-Eres una chica con suerte- le dijo Niall al oído cuando comenzaron a caminar.

-Lo soy.

Harry no era el chico de los sueños de cualquiera, nadie habría pedido una historia de una dureza como la suya, la gente habría preferido colores bonitos, rosas y sonrisas constantes. Por eso Harry era el hombre de sus sueños, porque nadie podría entender nunca, excepto ellos dos, todo por lo que habían tenido que pasar para que llegara ese momento, para estar dando un paso tal, para unirse por entero al otro.

No había más de cien invitados, la familia, algunos amigos y conocidos y poco más. Harry habría preferido Las Vegas, de hecho se lo había propuesto a ____________(tn) alguna que otra vez. Quizá él era más romántico que ella. Harry no quería Las Vegas por el hecho de hacerlo rápido y divertido. Cuando ella se enfadó porque él no dejaba de poner en la mesa Nevada, Harry la miró sonriendo y esperando que ella acabara de gritar que él no se lo tomaba en serio y le dijo unas palabras que nunca olvidaría: “Lo vamos a hacer tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra”.

Tanto era así, tan a fuego habían quedado grabadas en ella que en unos minutos las leería delante de esas personas que no eran ellos, pero que sí les querían.

___________(tn) desvió la vista del verde para centrarla unos segundos en su madre, que lloraba del brazo de Greg el cual sonreía como lo habría hecho su padre. Miró a sus hermanos, sentados en primera fila y emocionados. Dejó que su vista viajara por la fila de chicas arcoíris que estarían tras ella cuando llegara, desde Claudia a Summer, preciosas, sonrientes y llorosas. Miró a los chicos que acompañaban a Harry y se paró en Louis, que miraba al suelo como si el sol le hiciese daño en los ojos, pero sintió su mirada clavada en él, porque levantó la vista y las lágrimas nacieron cuando la vio. Miró a su hermano, junto a Harry, sonriendo y mirando ininterrumpidamente a Niall y a ella cada dos segundos.

Sus ojos se movieron hacia el hombre sonriente que esperaba entre Harry y el lugar que ella ocuparía. Eso sí había sido idea de Harry, una idea absurda y loca pero totalmente afortunada y preciosa, una idea que ella no había conocido hasta el día anterior, una idea que ahora cerraba por completo cualquier duda que pudiese existir entre ellos. Mike la observaba paternalmente, con los ojos llenos de emoción contenida, él era el único que no podía saltarse el guion.

Y sin apenas percatarse sus pasos les habían dejado junto a su futuro.

Niall fue el primero que se acercó a Harry mientras Susan terminaba de acomodar la cola del vestido de ____________(tn), le abrazó como quien abraza a un verdadero hermano

-Eres un hombre con suerte- le dijo para solo oírlo ellos dos.

Harry cerró los ojos un instante y volvió a centrar su vista en ella. Todo entre ellos era silencio, incluso April había dejado hacía segundos de tocar el arpa, las respiraciones estaban apagadas, en off mientras ellos se acercaron hasta que sus dedos se enrollaron.

Pero él no quiso que nadie escuchara lo que tenía que decirle, quería que solo ella fuera consciente de lo que estaban entregándose el uno al otro. Se acercó hasta su oreja y susurró:

-Este momento ha merecido todas las penas.

Habían sido muchas. Decenas de llantos, de gritos, decenas de lágrimas perdidas en el tiempo, decenas de insultos, de golpes y frustraciones, decenas de adioses, decenas de cartas a otros destinatarios, decenas de “tequieros” callados, decenas de miradas dolidas, de meses sin verse, de kilómetros de distancia, decenas de piedras, de trampas, de problemas.

-Hace veintiún años estas dos personas entraron por las mismas puertas por las que habéis entrado vosotros hace unas horas. Hace veintiún años les miré siendo castigados juntos por primera vez a dormir en la habitación de la torre. Vi los años pasar junto a ellos, y dos niños que simplemente eran amigos pasaron a alegrar las tardes en el bar. Si ella tocaba el piano él tenía que cantar acompañándola, si él pedía un helado ella se sentaba y le robaba lo que podía.

“Los años pasan y las decepciones se suceden. Les vi separarse durante un largo tiempo, les vi a uno y al otro tomar caminos diferentes, les vi llorar y cansarse.

Muchos dicen que el amor verdadero no existe, que es una falacia que inventaron en el pasado para que el hombre mantuviera la esperanza en el corazón y no en la cabeza. Que es un error y una pérdida de tiempo creer que hay alguien preparado para nosotros, alguien que nos entenderá y apoyará siempre. La gente no cree en el amor verdadero, y yo creo que es porque no les conocen a ellos”.

Mike hablaba y hablaba del pasado, habló de sus tardes entre partituras antiguas, de noches de Rommel y de tardes de juegos, habló de distancias que unir con cartas y de besos robados y dados. Mike habló de la verdad, de su verdad. Habló con el corazón.

____________(tn) sabía lo difícil que era para Mike hablar de amor, sabía lo que Mike había sufrido por amor y desamor, y había intentado combatirlo, el señor Golding estaba sentado en una de las últimas filas de asientos. Ella esperaba que Mike y él hablaran, ella era tan feliz que necesitaba que su alrededor fuera feliz.

Cuando llegó el momento de leer, Harry sacó una hoja de papel del bolsillo de su chaqueta y Claudia le entregó la suya a ____________(tn).

Ella empezó primero.

-Las Vegas no podrían ser esto nunca- comenzó, Harry puso los ojos en blanco y sonrió-. En Nevada habríamos estado tú y yo pero no nuestra historia. Nuestra historia es Sicilia, son noches en esa habitación y son noches deseando volver a estar en esa habitación. Tú y yo podríamos estar en cualquier lugar del mundo, pero no nuestra historia. Nuestra historia son ellos- dijo señalando a su frente y su espalda-, son Louis, Irene, Susan, Zayn, Liam, Claudia, Niall y Alan. Nuestra historia es nuestra pero también suya. He compartido veintiún años de mi vida contigo, meses, semanas, días. Hemos luchado juntos, hemos reído muchísimo y también hemos llorado juntos. Te quiero más de lo que nunca he querido a nadie y de lo que nunca querré a nadie. Y todo esto es tuyo y es mío, lo hemos creado tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra.

A estas últimas palabras Harry abrió los ojos sorprendido. Cerró los ojos un momento y suspiró.

-Te quiero- dijo, mirándola a los ojos-, tengo que empezar por ahí porque estuve demasiado tiempo guardándomelo para mí como si fuera un secreto. Te quiero, ____________(tn), toda mi vida lo he hecho, no ha habido día en el que no te quisiera, en el que no pensara en ti y en el que no imaginara un futuro contigo. Te quise cuando me pegaste en la cara y te quise cuando te marchaste a casa, te quise cuando abrazabas a Louis, cuando tocabas el piano y cuando bailabas con Niall, en cada momento te quise. Te quiero cuando sales del hospital y me buscas con una Coca-Cola entre las manos, cuando llegas a casa tarde y te metes en la cama contándome lo que has hecho durante el día, te quiero cuando sonríes por las buenas noticias y cuando te sobrepones a las malas. Te querré cuando estés tan gorda después de nueve meses que parezcas explotar, te querré cuando estemos rodeados de niños, cuando llegue el horrible día en el que la medicina nos diga adiós, cuando nuestros nietos vengan a Sicilia y ganen en el Rommel siendo Montgomery, te querré cuando nos separemos y cuando volvamos a unirnos para siempre. Te quise, te quiero y te querré, siempre.

No hizo falta que Mike les uniera de palabra, sobraban las palabras cuando ella, llorando como una niña, se lanzó a su brazos enrollando sus manos en el cuello de él y le besó con entusiasmo.

Louis gritó a los cuatro vientos, Claudia dio saltos de alegría, Alan besó a Niall al mismo tiempo, sus madres lloraron y se abrazaron emocionadas. Todos aplaudieron. Josh hizo rodar sus dedos por el arpa, Gemma y Sophia se abrazaron llorando y Zac y Summer unieron sus manos con algo que aún no habían sacado fuera de ellos.

Una familia que el destino, las casualidades y sobre todo el amor había unido de la nada para SIEMPRE.

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Releyendo esto ahora me doy cuenta de lo empalagosa que puedo llegar a ser a veces, ¡puf!

De todas formas este sí es el final. La verdad es que me habría gustado escribir durante veinte años más sobre esta historia, yo que sé, volver a separarles y a unirles hasta que se hicieran viejos y se suicidaran o algo así xD, pero iba a ser demasiado por mucho que disfrutara escribiendo.

Así que creo que esta es la mejor manera de terminar, todos felices y contentos y lo que quede abierto imaginar que también acaba bien :)

Muchísimas gracias por haber leído hasta aquí, por haberme acompañado un ratito en vuestras ajetreadas vidas y haber compartido la historia.

Muchas gracias, de verdad.

Y ahora sí, y por último, millones de Muacks!

^^

miércoles, 9 de marzo de 2016

Capítulo 92: "Cómo todo lo que esperamos tiene su momento en el tiempo"





(Narra Harry)

Tenía que trabajar hasta un par de días después de que ellos se fueran a Sicilia, me hubiese gustado coger el mismo avión y haber podido llegar con ellos, empezar a organizar todos los juegos y actividades juntos y haber podido competir con ____________(tn) por el puesto de médico. Pero el puñetero trabajo me lo había impedido.

Sin embargo me había podido despedir de los chicos, a los que vería en unos días, y de mis padres, de Gemma y  de Maggie, coger mis maletas y subirme a mi vuelo dispuesto a pisar isla italiana.

Tenía ganas de pasar el verano con mis amigos después de tanto tiempo. Lo había decidido cuando Mike me había llamado y me había dicho que había comprado por fin el terreno del campamento. Por fin se había dado cuenta de que esa era su vida y de que la amaba más que a nada. También saber que todos los demás irían y de que por fin podría hablar con ____________(tn) de todo lo que había tenido prohibido cuando ella se fue era una de los motivos que más me animaron a hacerlo.

Cuando Niall me dijo que ella trabajaría en el hospital, que iba a volver indefinidamente para hacer en Londres su residencia y que iba a vivir en la cárcel con su familia supe que la ocasión había llegado para siempre. Tuve que romper con Lana. Era una chica estupenda y lo pasábamos muy bien juntos, pero aquellas navidades cuando ____________(tn) llegó al apartamento y las tuve a ambas delante comprendí que no había punto de comparación.

No podía estar con _____________(tn) porque ella había elegido por los dos durante cuatro años. Había tenido que esconder mis sentimientos en una burbuja durante esos mismos cuatro años. Había querido gritarle que seguía sintiendo lo mismo por ella, si cabía mucho más real, profundo y sincero cada día que pasaba, pero sabía que eso solo nos haría sufrir a ambos.

Las cosas eran diferentes ahora, ella estaba decidida a volver a Londres y ya nada nos separaría en el espacio durante más tiempo. Ahora necesitaba ser sincero con los dos y decirle lo que había esperado cuatro años contarle.

Había dejado Harvard con el propósito de estar con ella, vivir con ella y decirle todo lo que sentía y que no podía controlar por más tiempo. Ahora era el momento de decírselo verdaderamente, de ser sincero.

Sabía que ella podía esperarlo. Quería que ella también lo quisiera. Me había preguntado muchas veces qué hubiese sucedido si ella nunca se hubiera marchado a Boston, si la llamada del maldito Flier nunca se hubiese producido. No había encontrado respuesta, aunque me hubiese gustado que su respuesta fuera la misma que la mía.

Me estaba volviendo loco.

Cuando vino a verme al llegar desde Boston había sido pronto. Me hubiese gustado que me preguntara qué iba a hacer, me decepcionó que no lo hiciera y por un segundo pensé que había dejado de sentir lo mismo por mí.

Eso me volvía aún más loco.

Llegué a las puertas del campamento cinco horas después de haber cogido ese vuelo desde Londres. No se oía ningún ruido a las afueras. Me dirigí a las cabañas de los monitores donde ahora estaríamos todos pero solo estaban las maletas, mochilas y efectos personales de mis amigos, ni rastro de ellos por ningún sitio.

Paseé por los alrededores, por el castillo, el comedor, el bosque, pero ni rastro de ellos.

Una hora después caí en la cuenta de que sabía perfectamente donde estaban.

No sabía si Mike se enfadaría conmigo o no, pero no me importaba, cogí su camioneta y conduje hacia el restaurante de su propiedad parándome enfrente.

“Holes”.

Abrí ligeramente la puerta y miré al interior, de espaldas a mí, sentada en el piano sus manos se movían por las teclas sacando adelante la melodía de “You are so beatifull” mientras Louis y Niall cantaban.

Entré lentamente consiguiendo que ninguno fuera consciente de mi presencia y me senté en la barra. Claudia, Susan e Irene estaban sentadas en una mesa hablando en voz baja y escuchando a partes iguales. Alan, Mike y Liam estaban sentados de espaldas a mí siguiendo el ritmo con palmadas y Zayn estaba sentado en el umbral de la puerta del patio fumando su cigarrillo y siendo el único que podía alcanzar a verme. Cuando de hecho lo hizo, Zayn me miró, llevé mi índice a la boca para que no dijera nada y me acerqué con sigilo hasta las espaldas de Liam, Alan y Mike.

Entoné la estrofa que Niall cantaba en ese momento y un par de segundos después el piano dejó de sonar con un acorde desafinado.

____________(tn) se volvió rápidamente hacia mi voz y abrió sus ojos con sorpresa. Claudia se levantó del asiento y corrió hacia mí sonriendo y lanzándose para abrazarme en el último momento.

-Ya pensé que de verdad no venías, idiota.
-¿Cómo iba a dejarte sola en el Rommel de nuestra vida?- le dije retóricamente.


Después pasé a los brazos de Irene, Alan, Liam y Susan. Zayn me saludó desde su lugar sin siquiera moverse y Niall sonrió desde su lugar pegado al piano, como un guardaespaldas.

-¡Tengo vacaciones después de cuatro malditos años!- grité riéndome.
-Seguro que Danna ha querido echarte del programa.

-Creo que va a hablar con tu padre para hacerlo- le dije a Alan-, pero me da igual, yo tenía que estar aquí, ¿no?- dije, mirando directamente hacia ella.

_____________(tn) asintió imperceptiblemente y después se levantó caminando hacia mí. Suspiró al llegar a mi lado y me dio un ligero abrazo. Claudia me guiñó un ojo y sonrió de lado.

-Alguien tenía que ayudarme en la enfermería- me dijo sonriendo.
-La noche del Rommel es tuya- bromeé.

-¡Oh, no, no, no, Styles! Yo estoy al mando, tendrás los peores turnos que se puedan tener- dijo riéndose.

Me encantaba su risa, hacía meses y meses que no la escuchaba y no entendía cómo podía haberlo soportado.

Poco a poco todos volvieron a sus cosas, Mike sirvió cerveza para Irene, Liam y Alan, Niall, Claudia y Susan se quedaron hablando alrededor de un cuaderno, y Louis y Zayn siguieron en el exterior fumando.

-Tenemos que hablar- le dije al ver que cada uno se había puesto con sus cosas y nosotros seguíamos uno frente al otro.
-Sí, tengo que contarte un montón de cosas sobre la enfermería, dónde están las cosas el protocolo a seguir, te has perdido los tres peores días, ahora queda lo mejor, preparar juegos, talleres, deportes y actividades.

-Lo sabía, por eso he llegado ahora- le dije bromeando-. En realidad quería que habláramos de nosotros- ella abrió ligeramente la boca-. Quiero hablar de nosotros ahora que vamos a vivir ambos en Londres después de cuatro años.
-Sí, ha pasado mucho tiempo- susurró.

-Cuatro años en realidad.
-Me extraña que quieras hablar ahora de pronto sobre esto, en realidad estos cuatro años apenas hemos hablado.

-No ha sido porque yo no quisiera.

-Ni porque yo tampoco lo hiciera.
-No podíamos hablar. Bueno, podíamos hacerlo, de hecho hablamos, pero…

-Nunca nos pasamos de la raya.
-El año pasado, en la cena de nochevieja bebí más de la cuenta. Primero con el vino de Greg, estaba tan bueno que no podía dejar de beber, entraba como agua, y después en la fiesta…

 

(Narras tú)

La fiesta…

La nochevieja del ese año había sido completamente emocionante. Primero habíamos cenado todos con nuestras familias, unas cuarenta personas cenando en nuestra casa, casi no cabíamos. Después habíamos ido a una fiesta en Londres, a mí no me apetecía mucho pero acabamos allí ya sin padres.

-¿Qué pasó en la fiesta?

Recordaba que lo habíamos pasado realmente bien, habíamos bailado, e incluso Niall había subido a cantar con Louis.

-¿De verdad no te diste cuenta de nada?
-No sé a qué te refieres yo lo pasé muy bien, bailamos, cantamos, bebimos sí, pero no para olvidarme de algo.

-Yo bebí demasiado, bebía y bebía sin control y de pronto fui yo el que lo perdió por completo.
-La verdad es que pasé un poco de todo el mundo, estuve con Claudia y Susan la mayor parte de la noche.

-Lo sé, no podía quitarte los ojos de encima.

No sabía que esto iba a ocurrir, es decir me esperaba que habláramos, pero no de esta manera.

-Harry… no creo que sea el momento de esto.
-¿A qué te refieres?

-Yo no sé qué vas a tratar de decirme, pero no sé si las cosas van a cambiar. Estos años yo he sido feliz, pese a estar alejada de todos, he sido realmente feliz.
-Sí, yo también, pero nunca totalmente, ¿verdad?


Niall caminó hacia nosotros y nos interrumpió.

-_____________(tn), necesitamos que vengas un segundo- me pidió sin darse cuenta de que me estaba salvando.
-Claro.

 

(Narra Harry)

-¿Qué narices le pasa?

Louis me miró el primero y frunció el ceño. Alan dejo el móvil y suspiró.

-¿A quién?

Les había metido en la cabaña de los chicos nada más llegar. No quería empezar a comerme la cabeza con Claudia o Liam porque tampoco quería escuchar lo que ellos trataran de decirme. Sabía que Louis y Alan conocerían igual la situación y además intentarían no joderme.

-A ____________(tn), a quién va a ser. He estado hablando con ella y… ¡Joder! Ni siquiera sabe lo que pasó en la fiesta de nochevieja.
-Nosotros intentamos que ella no supiera nada, ¿no lo recuerdas?

-No exactamente… ¿Ella ya no quiere lo mismo que yo?
-Han pasado cuatro años, Harry.

-No es como si no lo supiera, también han pasado para mí- les dije con seriedad-. ¿Tú no has hablado con ella?- le pregunté a Alan.
-No de esto, ya te lo he dicho, ella no me ha dicho nunca nada durante este tiempo y yo tampoco he querido sacar el tema.

-Ninguno ha querido sacarlo, Harry- acertó Louis-. Desde que ella se marchó nosotros pensamos que ya no podíamos hacer anda, y no solo eso, si no que si alguien debía hacer algo erais vosotros.
-Lo sé… En la fiesta de nochevieja…

-Estabas muy borracho, Harry, no quería que jodieras todo, no habrías conseguido nada y las condiciones en las que estabas no eran las adecuadas para hablar sobre algo así.
-¿De verdad fue así?

-Ya te lo conté- dijo Alan-. Comenzaste a gritar que la querías como un desquiciado e intentaste llegar hasta ella.

Suspiré agobiado.

El día uno volvimos a comer todos juntos, yo tenía una resaca del quince e incluso fue ____________(tn) la que me dio ibuprofenos y me pidió que no probara el vino. No recordaba exactamente lo que había pasado, pero entre Alan y Louis me sacaron de dudas.

-Ella no quiere saber nada del tema, creo que ni siquiera sabe que rompí con Lana en enero.
-Ya te lo he dicho, ninguno hemos hablado con ella de esto.

-No os culpo, es solo que… estaría bien saber qué esperar. He intentado hablar con ella y solo me ha dicho que es feliz.
-Es que lo es- me cortó Alan.

-¿De qué lado estás?

Alan negó mirándome muy serio.

-No hay lados, Harry. Tú eres mi mejor amigo y ella…
-Ella es tu hermana. Lo entiendo- le dije comprendiendo que ahora la familia tiraba más.

-No, no lo entiendes.

Alan miró a Louis y parecieron decirse todo.

-¿Qué pasa?

Ninguno de los dos contestó.

-Por favor, apoyadme con esto.

Volvieron a compartir una de esas miradas.

-Vale, hablaré con ella- dijo finalmente Louis-. Intentaré ver qué piensa, pero no te prometo nada.

 

(Narras tú)

Cuando acabamos con los preparativos y la distribución de los juegos era demasiado tarde como para hacer nada. Louis, Alan y Harry se marcharon a la cabaña de los chicos y Susan me llamó para acabar con el inventario de la enfermería. Ella iba apuntando todo lo que yo le decía y así pasamos dos largas horas.

-Al final Harry ha venido.
-Sí, tiene vacaciones.

-¿Y… tú qué piensas?
-Me alegro de que podamos estar los diez juntos después de tanto tiempo.

-No es eso a lo que me refería.
-¿Sabes? Esperaba que Claudia, Louis o incluso Irene vinieran preguntándome esto, pero no lo esperaba de ti- le dije sin ánimo de ofender, simplemente como dato.

-Ninguno de ellos estuvo allí cuando tuviste que decidir entre quedarte en Londres o marcharte a Harvard, ninguno supo todas las cosas que tuviste que pensar en ese momento, yo tampoco lo sé, pero sí pude verte. Sí me contaron la discusión que tuviste con Harry esos días. Y también me despedí de ti cuando te decantaste por Boston.
-Nunca he hablado de esto con nadie, Su.

-Lo sé. Y no tienes por qué hacerlo conmigo, solo quiero que sepas que estoy aquí si necesitas hablar o desahogarte.
-Gracias.


Cuatro años.

Había podido estudiar tantas cosas, aprender cosas que jamás hubiese esperado aprender. Había logrado con esfuerzo conseguir acabar en Harvard con el primer lugar de la promoción. Habían sido cuatro años alejados de mi familia y de mis amigos.

Por otro lado todo había cambiado y todo seguía igual.

Susan seguiría estudiando para formarse y en noviembre tendría su segundo desfile en Roma, Niall, Alan, Irene y Zayn estudiarían diferentes masters en la universidad de Londres, Liam y Louis comenzarían a planificar la apertura de su clínica y Claudia, Harry y yo comenzaríamos a trabajar en el hospital.

-¿Sabes si Harry sigue saliendo con la chica con la que estaba en navidad?
-Tendrías que hablar con él si quieres saberlo, ____________(tn).


Sin decir nada más salió de la enfermería y me dejó recogiendo lo que me quedaba. Era realmente tarde, ya había pasado la media noche sin apenas darme cuenta. Acabé de organizar algunas cosas y salí hacia el lago, sentándome en la arena un rato.

-Esta temperatura no tiene nada que ver con Boston, ¿no?
-Tiene poco que ver.


Louis se sentó a mí lado y miró hacia delante.

-Estás muy guapo y por mucho que diga Claudia no deberías quitarte la barba.
-Tú sí que estás guapa.

-Te he echado muchísimo de menos.
-Yo también a ti. Pero tenemos la vida por delante. Hace diez años si me hubiesen dicho de estar aquí ahora jamás lo habría creído. Estamos juntos aquí, con todos nuestros amigos, y después del verano estaremos en Londres, viviremos a prácticamente veinte minutos, nos veremos todos los días. Mi novia trabajará contigo.

-Tu novia…
-Si me hubiesen dicho eso también hace diez años…- él sonrió completamente enamorado.

-A mí no me habría extrañado. Aún recuerdo como me contó lo enamorada que estaba de ti, fue aquí mismo, en esta misma arena. Me miró y me lo dijo como si estuviera contando una noticia.
-Yo también me acuerdo de cómo Harry me lo contó a mí.

-Tomlinson…
-Aún te quiere.

-Tomlinson…
-__________(tn), él aún te quiere. Y yo sé que tú le quieres a él.


Louis se volvió hacia mí y me obligó a mirarle poniendo sus manos en mi mentón.

-Estoy seguro de que te acuerdas de lo jodido que era mirarnos a Clau y a mí pensando en lo idiotas que éramos. Ahora vosotros sois los idiotas. Porque han pasado muchos años, pero nada ha cambiado, por mucho que trates de intentar hacernos creer lo contrario. Solo te pido que no le vuelvas loco, porque está ya como una cabra.

-No es justo para él. No es justo.
-¿Por qué?

-Porque me fui, porque él lo dejó todo y yo no.
-¡Han pasado cuatro años!

-Eso no quita…
-Eso no quita que él esté ahí arriba- dijo.


Volví mi cabeza hacia donde ella señalaba, justo la ventana del torreón. La luz estaba encendida.

-Las cosas están bien, ahora no hay malos rollos, somos amigos y por primera vez en el mismo punto.

Louis abrió los ojos por lo que acababa de decir.

-¿Eso quiere decir que no quieres estar con él?
-Lou.

-No, yo no puedo hablar de esto contigo- dijo levantándose-. Yo sé que le he dicho que sí, pero… tienes que hablar con él, tienes que subir y hablar con él.
-Vale. Hablaremos.

-Piensa en nosotros, en Claudia y en mí, en Liam y Su, Irene y  Zayn… hemos pasado por lo mismo. Años y años para que al final fuera tan fácil… Ahora nada se interpone entre vosotros, no te interpongas tú, por favor.

No lo pensé ni un par de minutos cuando Louis se marchó a su cabaña, no iba a tener otra alternativa que subir tarde o temprano así que eso fue lo que hice.

Cuando llegué a la puerta Harry me abrió antes de que pudiera llamar y sonrió nada más verme.

-Hola- le dije sonriendo forzosamente-. Louis me ha dicho que estabas aquí.
-Aquí estoy. Tengo chuches y cartas.

-¿Y las quieres compartir?
-Solo si es contigo- dijo con una sonrisa.


No dejaba de sonreír a cada oportunidad que tenía y me estaba poniendo un poco nerviosa.

-He estado hablando con Louis.
-Sí, en realidad yo le he pedido que lo hiciera.

-Vamos a jugar a las cartas.
-_____________(tn), si has subido no es exactamente para jugar a las cartas.


Me volví hacia él desde los pies de la cama. No lograba entender qué le pasaba.

-¿Por qué no me odias?
-¿Qué?

-¡Sí!, ¿Por qué no me odias?
-¿Debería odiarte?

-Harry… te dejé, me fui hace cuatro años, y la verdad es que cuando lo hice pensé que al llegar este momento todo sería como antes, pero te dejé, preferí estudiar lejos que quedarme en Londres contigo y… deberías odiarme por haber elegido algo antes que a ti.

Él me puso las manos en la boca y se acercó a mí.

-Lo hablamos, nos dijimos que durante ese tiempo no podía haber un nosotros entre tú y yo. Pero ha pasado el tiempo y…
-No… no puede ser- le dije alejándome de él.

-Dejé a Lana en navidad. No hay nadie que se compare a ti, lo que tenemos…
-Harry, no tenemos nada.

-Lo tenemos todo. Mira, no me debes nada, yo también me fui a Harvard antes que tú, yo también decidí. Pero mira, la universidad en ese momento era lo importante, tú te diste cuenta de eso, y afortunadamente cada uno ocupó su lugar.
-Harry…

-__________(tn), hemos crecido, y las cosas han cambiado, pero yo sigo queriéndote como el primer momento.

Sus ojos eran tan sinceros, le creía, esa verdad no iba a discutirla nunca. Y yo le quería a él.

-Ahora no hay nada entre nosotros, nada que podamos considerar más importante.
-Lo sé.


Su sonrisa se amplió y volvió a caminar hacia mí.

-Has conseguido el primer lugar de la promoción y yo estoy en uno de los mejores proyectos de estudio del cáncer del mundo. Hemos conseguido lo máximo que podíamos conseguir por separado.
-En esta habitación estuvo todo.

-Todo empezó aquí, sí.

Caminé por la habitación despacio pensando en todo lo que Harry había dicho, preguntándome qué hacer, qué responderle.

-Deja de hacer el gilipollas- me dijo. Me volví hacia él y Harry frunció el ceño sonriendo de lado-. ¿Me quieres? Ahora esa es la única pregunta que debes contestar, ahora no hay nada más importante que eso. Yo te quiero, estoy enamorado de ti y quiero estar contigo, quiero tenerlo todo contigo, quiero besarte, abrazarte, hacer el amor contigo de nuevo y por supuesto ganarte al Rommel- dijo ampliando su sonrisa-. Solo tienes que decirme si tú también quieres eso.

Le miré y vi en él a aquel niño de siete años que tuve delante hacía ya quince años. Vi todo lo que habíamos vivido en Sicilia, lo que habíamos vivido en esa habitación, lo que pasó en Londres, los días de amor y los días de enfados. Le miré esperando ver más allá, en lo que pensaría dentro de otros quince años. Y no lo tenía claro, no sabía que iba a pasar, no tenía ninguna certeza. Lo único que sabía es que quería ver a Harry cada uno de los días que pasaran.

Sonreí suspirando y me acerqué de nuevo a él lentamente.

-Te quiero.

Sus ojos brillaron con fuerza y sonrió aún más.

-Lo sé, claro que lo sé, siempre lo he tenido claro.

Alargó sus manos y me atrajo desde la espalda juntando nuestras frentes. Subió sus manos hasta mis mejillas y sin esperar más enrollé mis brazos en su cuello y le atraje hasta unir nuestros labios.

-Cuatro años- suspiró.
-Ninguno más, te lo juro.


Y la puerta volvió a abrirse de nuevo. La puerta de todo aquello que se había quedado a las puertas en tantas otras ocasiones. Porque ahora nos queríamos y no había nada más importante que eso, ni la medicina, ni los trabajos, ni un lugar u otro. Estábamos en Sicilia dispuestos a comenzar el mejor verano de nuestras vidas.

 

La mañana siguiente cuando Harry y yo bajamos hasta el comedor para desayunar con nuestros dedos entrelazados todos nos esperaban sentados en la mesa con la comida ya frente a ellos. Irene fue la primera en gritar al vernos.

-¡Dios Santo Milagroso, Gracias!- gritó con una gran sonrisa mirando al cielo.
-Esto va a ser gracioso- me dijo Harry al oído.


Miré a Niall que estaba junto a Alan, él también me miró y sonrió asintiendo despacio formando con sus labios un maravilloso “te quiero” el cual le devolví.

Ahora éramos diez, ahora tenía seis hermanos más, ahora tenía otro padre, un hombre maravilloso que amaba con fervor a mi madre, ahora tenía una carrera a mis espaldas y un futuro entre hospitales, ahora tenía Sicilia de una nueva forma, ahora Harry estaba a mi lado y no frente a mí ni apartado, ahora estábamos juntos y por primera vez todo parecía encajar.

Este era el momento que habíamos estado esperando, ni antes ni después, AHORA.

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¡¡¡¡HOLA!!! Lo primero es un LO SIENTO así de GRANDE.

He podido subir antes pero al final entre unas cosas y otras lo iba dejando y no lo he hecho hasta ahora. Último capítulo, puede que por eso me costara más subir este capítulo, porque esto significa el final más que nunca y es costoso.

Sin embargo aún tengo guardado un último tiro, tengo un epílogo que espero subir la semana que viene y que espero que consiga cerrar por completo esta historia.

Muchas gracias a los que leéis, gracias por todos los comentarios, ha sido un placer.

Nos leemos en el epílogo.

GRACIAS.