(Narras tú)
Mi madre no
me había regañado, sabía que no iba a hacerlo, sabía que no podía hacerlo. Greg
tampoco me había dicho nada, ni lo haría, ni le escucharía de hacerlo.
Por eso,
cuando aquella mañana volví a abandonar la nueva casa para coger el autobús
hasta el hospital, nadie dijo nada. Nadie me recriminó que no cambiara mi ruta
y fuera al instituto, ni nadie se enfadó por haberme perdido ya dos exámenes de
los que dependía mi acceso a cualquier universidad. Harvard estaba descartada,
totalmente.
Me hubiese
dado igual que alguien intentara convencerme de que lo que estaba haciendo era
una locura, porque sabía que era lo que debía hacer. El mundo no se había
parado, era consciente de que seguía rodando, pero mi mundo personal sí se
había parado. Mi mundo personal seguía en una habitación de hospital.
Saludé a
Simon en recepción, había creado un pequeño microclima durante los días que
llevaba viniendo a ver a Harry, empezaba a conocer a todo el mundo y me
sorprendía que todos me conocieran a mí de la misma manera. Incluso había
pasado alguna tarde con Danna en el laboratorio, ella me había explicado qué
era lo que se encargaba de hacer Harry y, la verdad es que ahora era algo
normal que yo hiciera ese trabajo.
Solo habían
pasado tres semanas desde que todo había ocurrido, para mí parecía que habían
pasado un par de horas, pero en el idioma médico, cada día que pasaba eran años
para Harry. Cada día que pasaba y cada día en el que Harry no daba señales de
vida, eran meses perdidos y un punto menos en la escala de ánimos de la gente
que estaba a su alrededor.
Pero aquel
día fue sin duda uno de los peores, sino el peor.
-¡No!
¡Danna, diles que no pueden hacerlo! ¡Danna!
Cuando
entré en la UCI comencé a oír los gritos de Gemma. Se oían por todo el pasillo.
Aquel era un lugar tranquilo y oír esas voces no era normal.
Entré en la
habitación para encontrar a más de cinco personas allí. Dos médicos y dos
auxiliares que empezaban a empaquetar los utensilios de Harry.
-¿Qué
ocurre?
-¡Oh
__________(tn)!- Gemma se acercó corriendo a mi lado. Su cara estaba
completamente mojada por las lágrimas-. Quieren trasladarlo, les he intentado
decir que no lo hagan, que no pueden pero…
-¿A dónde
le lleváis?- dejé mi bolso en el sillón y mi abrigo encima y caminé a hablar
con Danna.
-Tengo que
hablar contigo- me dijo.
La acompañé
al exterior, mientras Gemma seguía llorando y se acercaba a la cama de Harry
moviéndola contra los brazos de los auxiliares que intentaban pararla.
-Los padres
de Harry están con Greg en su despacho- me dijo señalando hacia el techo-.
Están hablando sobre el futuro próximo de Harry.
-No
entiendo a qué te refieres- le dije suspirando.
-Harry dejó
un testamento. Es algo que la mayoría de los médicos tienen y, cuando él entró
a trabajar aquí, quiso hacerlo. No es un testamento en realidad, sino un
pequeño texto sobre qué hacer con él en caso de mantenerse con vida gracias a
las máquinas artificiales…
No sabía a
dónde quería llegar Danna, no sabía qué podía significar todo eso.
-Harry no
quería que su vida se convirtiera en una espera, en el caso de que algo como lo
que ha sucedido ocurriera en verdad- dijo.
¡Oh!
-Firmó un
testamento diciendo que como máximo quería estar conectado a las máquinas
durante un mes.
-¡UN MES!
¡Eso es muy poco tiempo! En realidad… quedan cuatro días para… ¡oh!
Danna
asintió sabiendo que por fin había comprendido.
-¡No!
Danna, no podéis, él…
Intenté
buscar algo que me sirviera, algo que hiciera posible que las palabras de Harry
no tuvieran fundamento, pero no había nada, nada que realmente me sirviera…
-¿Cuándo lo
escribió?- ella me miró mordiéndose el labio-. ¿Era mayor de edad? ¿Lo retomó
cuando cumplió los dieciocho? ¿Por eso están reunidos sus padres con Greg?
-Él no lo
retomó, se lo recordaba continuamente, pero él no parecía tener tiempo, sabes
cómo es, dijo que cuando llegara el verano lo haría, que no me preocupara por
eso. Pero no lo hizo. Por eso sus padres están con Greg, sí.
Entré rápidamente
en la habitación tirando de Gemma. Con brusquedad la metí en el ascensor. No
teníamos tiempo que perder.
-Escucha-
ella gritaba e insultaba al universo locamente-, Gemma, escúchame- puse mis
manos en sus mejillas-. Podemos hacer algo por él, podemos… solo tenemos que
hablar con tus padres… ellos tienen la última palabra.
Cuando
acabé de explicarle a Gemma lo que había pensado ella pareció sonreír una
décima de segundo. Después, cuando el ascensor se abrió, ambas corrimos hacia
el despacho de Greg y, sin hacer caso a los gritos de su secretaria, irrumpimos
en el cuarto.
-¿¡___________(TN)!?
¡¿Gemma?!- Anne gritó al vernos.
-Mamá, no
puedes dejar que lo hagan, mamá, por favor…
Anne nos
miró a ambas. Ella también parecía haber estado llorando. Des agarraba la mano
de Anne y estaba completamente serio.
-Mamá, por
favor, estaré con él, me da igual el tiempo, me quedaré con él todo lo que sea
suficiente, no dejes que se suicide, mamá, no puede…
Anne
suspiró mirando a su hija y a Des por momento. Greg me miró a mí, su gesto
también era completamente serio, no había rasgos de expresión en él.
-Gemma,
Gemma…
-___________(tn),
debemos salir tu y yo de aquí, no somos familia directa, hija, vamos- miré a
Greg y le odié por un instante, Anne me miró y me sonrió ligeramente.
Greg y yo
nos sentamos en unos sillones de la sala de espera. No hablábamos. Pero tenía
unas malditas ganas de preguntarle qué pasaría, si había algo que pudiéramos
hacer.
-Greg…
-No sé lo
que va a pasar, ________(tn), lo siento- dijo.
Suspiré. No
podía creer que pudieran dejarle morir y menos de esa forma.
Harry debía
morir de viejo. Harry debía morir después que yo, tras haber podido llorar mi
muerte los años suficientes.
Después de
unos minutos infinitos Gemma salió del despacho y me lanzó directamente a mis
brazos sin dejar que pudiera levantarme del asiento, y sin decir una sola
palabra.
-Necesito
respuestas…
-Va a
morirse, ___________(tn), van a dejar que muera.
(Narra
Niall)
-¡UN
MALDITO 3.5!- gritó Alan a mi lado saliendo de Historia-. ¡UN JODIDO 3.5!
Corrí por
los pasillos tras él, muchas de las personas con las que nos cruzábamos le
miraban preocupados, incluso algunos parecían tener miedo de sus gritos y
lamentos.
No era para
menos. Alan llevaba unos días malos… Después del accidente de Harry se pasaba
las horas en su propio mundo, alejado del mío. Cómo si nadie pudiera entender
lo que estaba pasando. ___________(tn) y él pasaban ahora mucho tiempo juntos,
él intentaba que ella estudiara un poco, al igual que yo, y ella le decía como
iba la recuperación de Harry, o lo que ellos decían que era la recuperación,
para mí era más bien un camino sin retorno.
Pues bien,
incluso aunque Alan estudiara como siempre hacía, la falta de concentración y
sus propios pensamientos internos habían hecho que perdiera el ritmo constante
y que comenzara a suspender sin control. Ya había suspendido los dos exámenes
que habíamos tenido. Yo no estaba en realidad preocupado, ahora mismo sabía que
para él lo más importante era Harry, le daba igual suspender, pasar un poco de
las clases, ahora eso quedaba a un lado.
Pero cuando
salió de clase gritando sí comencé a preocuparme por su actitud.
Le perseguí
hasta que acabamos dentro del baño de los chicos en la tercera planta. Cerró
una de las cabinas y se metió dentro dejándome a mí ahí parada sin poder hacer
nada para entrar a su lado.
-Alan…- le
dije cerrando la puerta del baño para que no nos interrumpieran.
-Déjame
Niall- su voz estaba rasposa, sinónimo muy posiblemente de que estuviera
llorando.
Suspiré
sentándome en los lavabos.
-No me voy
a ir hasta que salgas.
Él no dijo
nada, simplemente abrió la puerta y me miró con los ojos llorosos. Se acercó a
mí con paso firme y acabó abrazándome con fuerza. Era bastante más grade que yo
pero sabía cómo consolarle. Le respondí el abrazo e intenté decirle una y otra
vez que todo iba a ir bien, que todo iba a arreglarse, que todo tenía solución.
-Ayer
_________(tn) vino a casa tarde, como casi siempre, dijo…- intentó articular
las palabras, pero estas morían en sus labios-, me dijo que… Harry tiene un
testamento personal sobre su estado de coma, y… van a desconectarle.
Abrí los
ojos y la boca a partes iguales.
-No… ¿por
qué?
-Según lo
que ella me ha dicho, él firmo un acuerdo con el hospital y con un abogado para
que desconectaran el respirador un mes después de que comenzara el coma si eso
ocurría, parece ser muy normal entre los médicos… Sus padres han hablado con mi
padre y han firmado para desconectarle el miércoles.
-¡Quedan
seis días!
-Lo sé.
Volvió a
llorar y le abracé. No había consuelo.
(Narras tú)
-Por eso
estoy hablando contigo, porque no quiero hacerlo como ya lo hice.
-De eso
nada, _________(tn), no voy a dejar que te vayas, no ahora- mi madre se sentó a
mi lado en el sofá, se acercó a mí-. Sé que lo estás pasando mal, créeme que lo
entiendo, pero no puedes irte.
-Mamá, no
es que quiera irme, es que necesito irme, necesito salir de aquí, me siento
terriblemente sola y me duele el pecho constantemente, sabes dónde voy a estar,
pero necesito estar sola, en septiembre volveré y comenzaré de nuevo el curso,
ahora mismo no puedo estudiar, no puedo casi respirar, mamá.
Ella me
miró y un suspiro irrumpió entre sus labios.
Había
podido coger un avión, creo que habría podido hacerlo sin tener muchos problemas,
pero debía hablar con mi madre, tenía que explicárselo y que ella me entendiera
porque era lo más importante para mí. Ahora que ella parecía realmente feliz yo
debía apartarme y no hundir sus primeros meses como mujer casada.
Además era
una realidad que no podría mantenerme mucho más tiempo allí, yo necesitaba
abandonar aquello durante un buen tiempo. Alejarme de lo que estos últimos
meses había sido mi vida para recuperar lo que…
Él iba a
morir y le odiaba por eso. No odiaba a Anne ni a Des, en verdad admiraba el
paso que habían dado, pero odiaba a Harry por haber elegido tan pronto. Él solo
había pensado en sí mismo al abandonar, no quería luchar e irse era lo más
fácil, siempre elegía el camino más sencillo. Me iba a dejar sola.
Me sentía
sola.
Tenía a
Niall, a Alan, todos mis amigos estaban ahí, estaba mi madre, ahora mi
increíble y gran familia, pero él no estaba y no iba a estar más y yo, por el
momento, no podía continuar allí.
Me había
dado cuenta en esas tres semanas de que me había preocupado mucho por cosas que
no tenían importancia. Quería estudiar medicina, quería ayudar a la gente, pero
no importaba que fuera en Harvard o en Chicago, en Japón o en Rusia, no
importaba, como tampoco importaba cuando empezara a estudiar. Había comprendido
que el tiempo era tan relativo como lo que hiciéramos con él. Y ahora mi tiempo
ni estaba en el instituto, ni en Londres, ni siquiera esperando en una
habitación de hospital.
-Sé que
estarás bien, pero necesito que… ¿quieres que vaya contigo? Creo que podría
hacerlo, sé que podría hacerlo, tal vez… ¡Iré contigo!
Sonreí
hacia ella. Ahí estaba mi madre, de vuelta.
-Mamá, no
te preocupes por mí, necesito estar sola… Podrás hablar conmigo cada semana,
puedes llamarme cuando quieras y… vendré a verte, antes de que te des cuenta
estaré de vuelta.
Aunque al
principio le constara un poco, esa misma noche ella y Greg hablaron sobre mi
petición y Greg estuvo de acuerdo, por lo que, aunque iba a ser complicado para
todos, iba a irme, estaba decidido.
Por el
contrario, pese a que mi madre había sido muy comprensiva, Niall no lo fue
tanto. Él había sido aceptado en algunas universidades de Inglaterra y en un
par de Estados Unidos, Alan y él estaban pensando en irse juntos a cualquier
parte, como a mí, el destino no les importaba demasiado.
Comenzó a
gritarme durante más de dos horas, afortunadamente Alan entró justo cuando
Niall empezó a llorar y trató de consolarle.
No le dije
a Niall donde iba a ir, solo mi madre y Greg lo sabían, sería más fácil así.
Tampoco
quería reunirme con todos los demás y explicarles lo que estaba ocurriendo, lo
que tenía pensado y que me iría, en resumidas cuentas. Por eso pensé que lo
mejor era escribir, le escribiría una carta a cada uno de ellos, no podía
hablarles directamente y quizá era caer un poco bajo el escribir, no dar la
cara. Pero no soportaría las caras de todos ellos, ni las súplicas para que me
quedara.
Ese era el
cometido de Niall, entregarles a cada uno su carta y explicarles que me había
marchado.
-Sigo pensando
que es una locura, sigo pensando que puedo irme contigo, podríamos vivir
juntos, podríamos estar todo el tiempo del mundo juntos. Cuando acabe el
instituto Alan puede venir con nosotros, podríamos vivir los tres juntos, puedo
trabajar, podemos hacerlo, quizá en una cafetería o unos grandes almacenes, un
piso pequeño, ya pensaremos qué hacer después- su desesperación me hizo
sonreír.
-Tú vas a
quedarte, vas a terminar y vas a hacer las pruebas para entrar en las
universidades, porque es lo que tienes que hacer. Cada uno debe hacer lo que
debe hacer- sonreí y él me abrazó con fuerza.
(Narra
Louis)
Niall nos
había reunido en su casa aquella tarde. Todos estábamos nerviosos. Después de
las jodidas horribles noticias de Harry todos estábamos en nuestras peores
horas, mucho peores que nuestra antigua separación.
Claudia y
Susan hablaban todo el tiempo en susurros, Irene no había podido salir de casa
en todo el fin de semana, Zayn por su parte estaba más serio que de costumbre,
no hablaba y solo tenía su brazo alrededor de la pelirroja que tenía los ojos
cerrados fuertemente. Liam hablaba conmigo de vez en cuando pero se calló
cuando Niall entró desde la cocina. Solo faltaba ___________(tn), cuando ella
llegara ya estaríamos… todos.
-Hola
chicos.
Tenía algo
que comentarnos, al menos eso es lo que nos había dicho en el instituto esa
misma mañana.
-Debemos
esperar a ___________(tn), debe llegar del hospital- dijo mi hermana mirando al
rubio.
-Ella no va
a venir, de eso quería hablaros.
Niall se
sentó entre Irene y Susan y después de pensarlo un poco comenzó a hablar.
Si antes de
que él abriera la boca la sala ya era un terrible funeral, después de sus
palabras aquello se convirtió en algo silencioso y ficticio.
Se había
ido. Tal y como Harry iba a hacerlo. Ella se había ido.
Nos entregó
un sobre a cada uno, eran de su parte. Todos abrieron sus propias cartas
mientras yo mantenía la mía entre mis manos.
-Ella me
dijo que tenías que abrirla- Niall se acercó a mí y apretó mis manos
obligándome a romper el sobre y sacar el papel doblado de su interior:
Mi increíble Lou
Te quiero.
Sé que lo sabes, pero quería decírtelo antes de nada,
porque quizá puedas olvidarlo cuando te des cuenta de que no estaré a tu lado
en la graduación, que no podrás lanzarme un piropo por mi increíble vestido o
cuando sepas que te dejo durante un tiempo porque no soporto esta situación.
Harry eligió irse y, cuando lo pensé, creí que había
sido egoísta, creí que era un capullo por dejarnos solos. Pero he pensado un
poco sobre ello y creo que Harry solo quería nuestra libertad si a él le pasaba
algo, por eso pienso hacer un propio testamento cuando cumpla dieciocho años,
quizá deje un par de meses más, pero acabaría por morir, igual que ha decidido
él.
Ahora mismo creo que mi vida no tiene mucho sentido.
No es por el amor perdido sino porque me he perdido a mi misma en algún momento
de estos últimos años.
Quiero ser la misma niña que corría con harina detrás
de ti, la misma que reía cuando la abrazabas, la misma que luchaba contra todo
y contra todos por lo que ella pensaba que era la justicia. Debó recuperar a
esa niña aunque ahora piense que es un tarea arduo complicada.
No quiero que sufras por mi marcha, no quiero
separarme de vosotros, no quiero dejaros, no quiero que me dejéis. Por eso no
perderemos el contacto, a menos que tú quieras perderlo. Seguiré teniendo el
mismo teléfono, el mismo whatsapp y podremos hablar siempre que quieras. Pero
necesito darle mi propio luto a Harry e intentar, de ese modo, que su recuerdo
sea un soplo de energía en el futuro para mí.
Quizá no lo entiendas, pero imagina lo que sería
perder a Claudia, que te la arrebataran de pronto sin poder haberle dicho todo
lo que querías decirle, sin poder despedirte de ella. Así me siento yo, con
imperativos que no puedo sostener por el momento.
Sé que no intentareis venir a buscarme, pero por si
acaso no os diré exactamente donde voy. Será un secreto, no intentéis
sonsacarle nada a Niall porque él no lo sabe.
Sabes que te quiero y que nos veremos pronto, no
pasarán dos años, te lo juro, Lou, te prometo que no ocurrirá.
Espero que me entiendas, espero que estés bien, espero
que sea leve y que estéis todos juntos en ese momento.
Cuida de Claudia, cuida de Niall, por favor, cuídate
Lou.
Te quiero. Te quiero. Te quiero. Te quiero.
Aquí os dejo la segunda parte del capítulo :) Espero que os haya gustado, aunque sé que el drama sigue ahí, pero es obligatorio xD
Espero poder subir pronto :)
Muchos besos!
.jpg)
.jpg)