miércoles, 29 de abril de 2015

Capítulo 75: "Cómo el dolor..." Parte 2



(Narras tú)

Mi madre no me había regañado, sabía que no iba a hacerlo, sabía que no podía hacerlo. Greg tampoco me había dicho nada, ni lo haría, ni le escucharía de hacerlo.

Por eso, cuando aquella mañana volví a abandonar la nueva casa para coger el autobús hasta el hospital, nadie dijo nada. Nadie me recriminó que no cambiara mi ruta y fuera al instituto, ni nadie se enfadó por haberme perdido ya dos exámenes de los que dependía mi acceso a cualquier universidad. Harvard estaba descartada, totalmente.

Me hubiese dado igual que alguien intentara convencerme de que lo que estaba haciendo era una locura, porque sabía que era lo que debía hacer. El mundo no se había parado, era consciente de que seguía rodando, pero mi mundo personal sí se había parado. Mi mundo personal seguía en una habitación de hospital.

Saludé a Simon en recepción, había creado un pequeño microclima durante los días que llevaba viniendo a ver a Harry, empezaba a conocer a todo el mundo y me sorprendía que todos me conocieran a mí de la misma manera. Incluso había pasado alguna tarde con Danna en el laboratorio, ella me había explicado qué era lo que se encargaba de hacer Harry y, la verdad es que ahora era algo normal que yo hiciera ese trabajo.

Solo habían pasado tres semanas desde que todo había ocurrido, para mí parecía que habían pasado un par de horas, pero en el idioma médico, cada día que pasaba eran años para Harry. Cada día que pasaba y cada día en el que Harry no daba señales de vida, eran meses perdidos y un punto menos en la escala de ánimos de la gente que estaba a su alrededor.

Pero aquel día fue sin duda uno de los peores, sino el peor.

-¡No! ¡Danna, diles que no pueden hacerlo! ¡Danna!

Cuando entré en la UCI comencé a oír los gritos de Gemma. Se oían por todo el pasillo. Aquel era un lugar tranquilo y oír esas voces no era normal.

Entré en la habitación para encontrar a más de cinco personas allí. Dos médicos y dos auxiliares que empezaban a empaquetar los utensilios de Harry.

-¿Qué ocurre?
-¡Oh __________(tn)!- Gemma se acercó corriendo a mi lado. Su cara estaba completamente mojada por las lágrimas-. Quieren trasladarlo, les he intentado decir que no lo hagan, que no pueden pero…

-¿A dónde le lleváis?- dejé mi bolso en el sillón y mi abrigo encima y caminé a hablar con Danna.
-Tengo que hablar contigo- me dijo.


La acompañé al exterior, mientras Gemma seguía llorando y se acercaba a la cama de Harry moviéndola contra los brazos de los auxiliares que intentaban pararla.

-Los padres de Harry están con Greg en su despacho- me dijo señalando hacia el techo-. Están hablando sobre el futuro próximo de Harry.
-No entiendo a qué te refieres- le dije suspirando.

-Harry dejó un testamento. Es algo que la mayoría de los médicos tienen y, cuando él entró a trabajar aquí, quiso hacerlo. No es un testamento en realidad, sino un pequeño texto sobre qué hacer con él en caso de mantenerse con vida gracias a las máquinas artificiales…

No sabía a dónde quería llegar Danna, no sabía qué podía significar todo eso.

-Harry no quería que su vida se convirtiera en una espera, en el caso de que algo como lo que ha sucedido ocurriera en verdad- dijo.

¡Oh!

-Firmó un testamento diciendo que como máximo quería estar conectado a las máquinas durante un mes.
-¡UN MES! ¡Eso es muy poco tiempo! En realidad… quedan cuatro días para… ¡oh!


Danna asintió sabiendo que por fin había comprendido.

-¡No! Danna, no podéis, él…

Intenté buscar algo que me sirviera, algo que hiciera posible que las palabras de Harry no tuvieran fundamento, pero no había nada, nada que realmente me sirviera…

-¿Cuándo lo escribió?- ella me miró mordiéndose el labio-. ¿Era mayor de edad? ¿Lo retomó cuando cumplió los dieciocho? ¿Por eso están reunidos sus padres con Greg?
-Él no lo retomó, se lo recordaba continuamente, pero él no parecía tener tiempo, sabes cómo es, dijo que cuando llegara el verano lo haría, que no me preocupara por eso. Pero no lo hizo. Por eso sus padres están con Greg, sí.


Entré rápidamente en la habitación tirando de Gemma. Con brusquedad la metí en el ascensor. No teníamos tiempo que perder.

-Escucha- ella gritaba e insultaba al universo locamente-, Gemma, escúchame- puse mis manos en sus mejillas-. Podemos hacer algo por él, podemos… solo tenemos que hablar con tus padres… ellos tienen la última palabra.

Cuando acabé de explicarle a Gemma lo que había pensado ella pareció sonreír una décima de segundo. Después, cuando el ascensor se abrió, ambas corrimos hacia el despacho de Greg y, sin hacer caso a los gritos de su secretaria, irrumpimos en el cuarto.

-¿¡___________(TN)!? ¡¿Gemma?!- Anne gritó al vernos.
-Mamá, no puedes dejar que lo hagan, mamá, por favor…


Anne nos miró a ambas. Ella también parecía haber estado llorando. Des agarraba la mano de Anne y estaba completamente serio.

-Mamá, por favor, estaré con él, me da igual el tiempo, me quedaré con él todo lo que sea suficiente, no dejes que se suicide, mamá, no puede…

Anne suspiró mirando a su hija y a Des por momento. Greg me miró a mí, su gesto también era completamente serio, no había rasgos de expresión en él.

-Gemma, Gemma…
-___________(tn), debemos salir tu y yo de aquí, no somos familia directa, hija, vamos- miré a Greg y le odié por un instante, Anne me miró y me sonrió ligeramente.


Greg y yo nos sentamos en unos sillones de la sala de espera. No hablábamos. Pero tenía unas malditas ganas de preguntarle qué pasaría, si había algo que pudiéramos hacer.

-Greg…
-No sé lo que va a pasar, ________(tn), lo siento- dijo.


Suspiré. No podía creer que pudieran dejarle morir y menos de esa forma.

Harry debía morir de viejo. Harry debía morir después que yo, tras haber podido llorar mi muerte los años suficientes.

Después de unos minutos infinitos Gemma salió del despacho y me lanzó directamente a mis brazos sin dejar que pudiera levantarme del asiento, y sin decir una sola palabra.

-Necesito respuestas…
-Va a morirse, ___________(tn), van a dejar que muera.


 

(Narra Niall)

-¡UN MALDITO 3.5!- gritó Alan a mi lado saliendo de Historia-. ¡UN JODIDO 3.5!

Corrí por los pasillos tras él, muchas de las personas con las que nos cruzábamos le miraban preocupados, incluso algunos parecían tener miedo de sus gritos y lamentos.

No era para menos. Alan llevaba unos días malos… Después del accidente de Harry se pasaba las horas en su propio mundo, alejado del mío. Cómo si nadie pudiera entender lo que estaba pasando. ___________(tn) y él pasaban ahora mucho tiempo juntos, él intentaba que ella estudiara un poco, al igual que yo, y ella le decía como iba la recuperación de Harry, o lo que ellos decían que era la recuperación, para mí era más bien un camino sin retorno.

Pues bien, incluso aunque Alan estudiara como siempre hacía, la falta de concentración y sus propios pensamientos internos habían hecho que perdiera el ritmo constante y que comenzara a suspender sin control. Ya había suspendido los dos exámenes que habíamos tenido. Yo no estaba en realidad preocupado, ahora mismo sabía que para él lo más importante era Harry, le daba igual suspender, pasar un poco de las clases, ahora eso quedaba a un lado.

Pero cuando salió de clase gritando sí comencé a preocuparme por su actitud.

Le perseguí hasta que acabamos dentro del baño de los chicos en la tercera planta. Cerró una de las cabinas y se metió dentro dejándome a mí ahí parada sin poder hacer nada para entrar a su lado.

-Alan…- le dije cerrando la puerta del baño para que no nos interrumpieran.
-Déjame Niall- su voz estaba rasposa, sinónimo muy posiblemente de que estuviera llorando.


Suspiré sentándome en los lavabos.

-No me voy a ir hasta que salgas.

Él no dijo nada, simplemente abrió la puerta y me miró con los ojos llorosos. Se acercó a mí con paso firme y acabó abrazándome con fuerza. Era bastante más grade que yo pero sabía cómo consolarle. Le respondí el abrazo e intenté decirle una y otra vez que todo iba a ir bien, que todo iba a arreglarse, que todo tenía solución.

-Ayer _________(tn) vino a casa tarde, como casi siempre, dijo…- intentó articular las palabras, pero estas morían en sus labios-, me dijo que… Harry tiene un testamento personal sobre su estado de coma, y… van a desconectarle.

Abrí los ojos y la boca a partes iguales.

-No… ¿por qué?
-Según lo que ella me ha dicho, él firmo un acuerdo con el hospital y con un abogado para que desconectaran el respirador un mes después de que comenzara el coma si eso ocurría, parece ser muy normal entre los médicos… Sus padres han hablado con mi padre y han firmado para desconectarle el miércoles.

-¡Quedan seis días!
-Lo sé.


Volvió a llorar y le abracé. No había consuelo.

 

(Narras tú)

-Por eso estoy hablando contigo, porque no quiero hacerlo como ya lo hice.
-De eso nada, _________(tn), no voy a dejar que te vayas, no ahora- mi madre se sentó a mi lado en el sofá, se acercó a mí-. Sé que lo estás pasando mal, créeme que lo entiendo, pero no puedes irte.

-Mamá, no es que quiera irme, es que necesito irme, necesito salir de aquí, me siento terriblemente sola y me duele el pecho constantemente, sabes dónde voy a estar, pero necesito estar sola, en septiembre volveré y comenzaré de nuevo el curso, ahora mismo no puedo estudiar, no puedo casi respirar, mamá.

Ella me miró y un suspiro irrumpió entre sus labios.

Había podido coger un avión, creo que habría podido hacerlo sin tener muchos problemas, pero debía hablar con mi madre, tenía que explicárselo y que ella me entendiera porque era lo más importante para mí. Ahora que ella parecía realmente feliz yo debía apartarme y no hundir sus primeros meses como mujer casada.

Además era una realidad que no podría mantenerme mucho más tiempo allí, yo necesitaba abandonar aquello durante un buen tiempo. Alejarme de lo que estos últimos meses había sido mi vida para recuperar lo que…

Él iba a morir y le odiaba por eso. No odiaba a Anne ni a Des, en verdad admiraba el paso que habían dado, pero odiaba a Harry por haber elegido tan pronto. Él solo había pensado en sí mismo al abandonar, no quería luchar e irse era lo más fácil, siempre elegía el camino más sencillo. Me iba a dejar sola.

Me sentía sola.

Tenía a Niall, a Alan, todos mis amigos estaban ahí, estaba mi madre, ahora mi increíble y gran familia, pero él no estaba y no iba a estar más y yo, por el momento, no podía continuar allí.

Me había dado cuenta en esas tres semanas de que me había preocupado mucho por cosas que no tenían importancia. Quería estudiar medicina, quería ayudar a la gente, pero no importaba que fuera en Harvard o en Chicago, en Japón o en Rusia, no importaba, como tampoco importaba cuando empezara a estudiar. Había comprendido que el tiempo era tan relativo como lo que hiciéramos con él. Y ahora mi tiempo ni estaba en el instituto, ni en Londres, ni siquiera esperando en una habitación de hospital.

-Sé que estarás bien, pero necesito que… ¿quieres que vaya contigo? Creo que podría hacerlo, sé que podría hacerlo, tal vez… ¡Iré contigo!

Sonreí hacia ella. Ahí estaba mi madre, de vuelta.

-Mamá, no te preocupes por mí, necesito estar sola… Podrás hablar conmigo cada semana, puedes llamarme cuando quieras y… vendré a verte, antes de que te des cuenta estaré de vuelta.

Aunque al principio le constara un poco, esa misma noche ella y Greg hablaron sobre mi petición y Greg estuvo de acuerdo, por lo que, aunque iba a ser complicado para todos, iba a irme, estaba decidido.

Por el contrario, pese a que mi madre había sido muy comprensiva, Niall no lo fue tanto. Él había sido aceptado en algunas universidades de Inglaterra y en un par de Estados Unidos, Alan y él estaban pensando en irse juntos a cualquier parte, como a mí, el destino no les importaba demasiado.

Comenzó a gritarme durante más de dos horas, afortunadamente Alan entró justo cuando Niall empezó a llorar y trató de consolarle.

No le dije a Niall donde iba a ir, solo mi madre y Greg lo sabían, sería más fácil así.

Tampoco quería reunirme con todos los demás y explicarles lo que estaba ocurriendo, lo que tenía pensado y que me iría, en resumidas cuentas. Por eso pensé que lo mejor era escribir, le escribiría una carta a cada uno de ellos, no podía hablarles directamente y quizá era caer un poco bajo el escribir, no dar la cara. Pero no soportaría las caras de todos ellos, ni las súplicas para que me quedara.

Ese era el cometido de Niall, entregarles a cada uno su carta y explicarles que me había marchado.

-Sigo pensando que es una locura, sigo pensando que puedo irme contigo, podríamos vivir juntos, podríamos estar todo el tiempo del mundo juntos. Cuando acabe el instituto Alan puede venir con nosotros, podríamos vivir los tres juntos, puedo trabajar, podemos hacerlo, quizá en una cafetería o unos grandes almacenes, un piso pequeño, ya pensaremos qué hacer después- su desesperación me hizo sonreír.
-Tú vas a quedarte, vas a terminar y vas a hacer las pruebas para entrar en las universidades, porque es lo que tienes que hacer. Cada uno debe hacer lo que debe hacer- sonreí y él me abrazó con fuerza.

 

(Narra Louis)

Niall nos había reunido en su casa aquella tarde. Todos estábamos nerviosos. Después de las jodidas horribles noticias de Harry todos estábamos en nuestras peores horas, mucho peores que nuestra antigua separación.

Claudia y Susan hablaban todo el tiempo en susurros, Irene no había podido salir de casa en todo el fin de semana, Zayn por su parte estaba más serio que de costumbre, no hablaba y solo tenía su brazo alrededor de la pelirroja que tenía los ojos cerrados fuertemente. Liam hablaba conmigo de vez en cuando pero se calló cuando Niall entró desde la cocina. Solo faltaba ___________(tn), cuando ella llegara ya estaríamos… todos.

-Hola chicos.

Tenía algo que comentarnos, al menos eso es lo que nos había dicho en el instituto esa misma mañana.

-Debemos esperar a ___________(tn), debe llegar del hospital- dijo mi hermana mirando al rubio.
-Ella no va a venir, de eso quería hablaros.


Niall se sentó entre Irene y Susan y después de pensarlo un poco comenzó a hablar.

Si antes de que él abriera la boca la sala ya era un terrible funeral, después de sus palabras aquello se convirtió en algo silencioso y ficticio.

Se había ido. Tal y como Harry iba a hacerlo. Ella se había ido.

Nos entregó un sobre a cada uno, eran de su parte. Todos abrieron sus propias cartas mientras yo mantenía la mía entre mis manos.

-Ella me dijo que tenías que abrirla- Niall se acercó a mí y apretó mis manos obligándome a romper el sobre y sacar el papel doblado de su interior:

Mi increíble Lou

Te quiero.

Sé que lo sabes, pero quería decírtelo antes de nada, porque quizá puedas olvidarlo cuando te des cuenta de que no estaré a tu lado en la graduación, que no podrás lanzarme un piropo por mi increíble vestido o cuando sepas que te dejo durante un tiempo porque no soporto esta situación.

Harry eligió irse y, cuando lo pensé, creí que había sido egoísta, creí que era un capullo por dejarnos solos. Pero he pensado un poco sobre ello y creo que Harry solo quería nuestra libertad si a él le pasaba algo, por eso pienso hacer un propio testamento cuando cumpla dieciocho años, quizá deje un par de meses más, pero acabaría por morir, igual que ha decidido él.

Ahora mismo creo que mi vida no tiene mucho sentido. No es por el amor perdido sino porque me he perdido a mi misma en algún momento de estos últimos años. 

Quiero ser la misma niña que corría con harina detrás de ti, la misma que reía cuando la abrazabas, la misma que luchaba contra todo y contra todos por lo que ella pensaba que era la justicia. Debó recuperar a esa niña aunque ahora piense que es un tarea arduo complicada.

No quiero que sufras por mi marcha, no quiero separarme de vosotros, no quiero dejaros, no quiero que me dejéis. Por eso no perderemos el contacto, a menos que tú quieras perderlo. Seguiré teniendo el mismo teléfono, el mismo whatsapp y podremos hablar siempre que quieras. Pero necesito darle mi propio luto a Harry e intentar, de ese modo, que su recuerdo sea un soplo de energía en el futuro para mí.

Quizá no lo entiendas, pero imagina lo que sería perder a Claudia, que te la arrebataran de pronto sin poder haberle dicho todo lo que querías decirle, sin poder despedirte de ella. Así me siento yo, con imperativos que no puedo sostener por el momento.

Sé que no intentareis venir a buscarme, pero por si acaso no os diré exactamente donde voy. Será un secreto, no intentéis sonsacarle nada a Niall porque él no lo sabe.

Sabes que te quiero y que nos veremos pronto, no pasarán dos años, te lo juro, Lou, te prometo que no ocurrirá.

Espero que me entiendas, espero que estés bien, espero que sea leve y que estéis todos juntos en ese momento.

Cuida de Claudia, cuida de Niall, por favor, cuídate Lou.

Te quiero. Te quiero. Te quiero. Te quiero.

 
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Aquí os dejo la segunda parte del capítulo :) Espero que os haya gustado, aunque sé que el drama sigue ahí, pero es obligatorio xD

Espero poder subir pronto :)


Muchos besos!

martes, 21 de abril de 2015

Capítulo 74: "Cómo el dolor..." Parte 1



(Narras tú)

-¿Quieres un café?
-No voy a quedarme aquí, con ella- ¿Niall?


Mis ojos intentaron abrirse sin conseguirlo. ¿Había sido una pesadilla? ¿Era tan solo un sueño? ¿Harry estaba bien?

-¿Harry?- mi voz pronunció sola.
-___________(tn), ¡Oh dios mío!


Pude abrir los ojos. De nuevo todo blanco. Me encontraba en una habitación pequeña. Estaba tumbada en una cama

-¿Qué ha pasado?- intenté incorporarme pero un brazo me lo impidió.
-Tienes que estar tumbada.

-¿Dónde está Harry?
-Está estable, ahora tú tienes que tumbarte de nuevo.


No me había dado cuenta de que estaba de pie, me había puesto de pie. Tenía una bata atada a mi cuerpo. Tan solo una bata.

-Si te sientas te lo contaré- me giré rápidamente hacia Niall.

Estaba sentado en una silla a mi izquierda. Tenía unas amplias ojeras que adornaban su blanco rostro. Decidí sentarme. Cuando antes supiera lo que había sucedido, mejor.

-Harry tuvo un accidente anoche, solo sé que conducía y su moto se salió de la carretera camino de Londres, los médicos han dicho que está estable.
-¿Respira?

-No lo hace. Una máquina lo hace por él.

¡Oh mi Dios!

Tuve que sentarme para no perder el equilibrio. Podría caer al suelo en cualquier momento. Harry estaba respirando por un ventilador. Harry había tenido un accidente. Harry estaba mal, podía mor… ¡No! No podía pensar en eso.

Y sin embargo…

-¿Qué hago aquí?

Eso era lo único que no entendía. ¿Por qué estaba yo en una habitación de hospital entonces?

-Te desmayaste cuando llegamos, caíste al suelo como una losa- dijo él-. Tu madre está en la cafetería, ha salido hace un rato. Está con Greg.

Mierda… ¡todo era una mierda!

-Mi madre y Greg… su noche de bodas…

Niall se levantó y se sentó a mi lado en la cama.

-No te preocupes ahora por eso, no pasa nada- me dijo, poniendo una mano en mi espalda y acariciándome.

Me obligó a recostarme en la cama. No me dejaron levantarme durante todo el día. No entendía nada en realidad, tan solo me había desmayado, no había ningún peligro real. Pero Greg y mi madre insistieron en que debía permanecer en el hospital. Tuve un día horrible, tan solo quería dormir, tumbarme de lado y dejar de pensar durante un rato, pero no pude hacerlo. Todos mis amigos vinieron, todos hablaban como locos, Irene no dejaba de llorar, Louis maldecía todo el tiempo y Alan parecía realmente triste y débil. Niall no salió de mi habitación durante todo el día, aunque intenté echarle en numerosas ocasiones. Nadie me habló de Harry, y eso que les pregunté hasta el cansancio. Necesitaba saber que estaba bien, no podía tener ese dolor en el pecho. Quizá por eso mismo mi madre había querido que me mantuvieran hospitalizada, para que no pudiera salir corriendo a buscarle.

No estuve sola ni un minuto. Quise estarlo. Quise salir a buscarle. Quería verle.

Podía estar muerto, podía estar muerto y yo no lo sabría, ¿estaría muerto? No podía pensar en eso. No, él no podía morir, era desafortunado y difícilmente creíble, después de tanto, desaparecer de esa manera no sería justo.

Le odiaba. Le quería. Era tan terrible la mezcla de sentimientos que me invadían que no podía casi articular. Necesitaba estar unos minutos sola. Necesitaba pensar y pensar. Pensar en Harry y en lo mal que podía estar. Necesitaba estar con él también, verle, tan solo ser consciente de lo que estaba pasando. Necesitaba sentirle.

No me importaba Chelsea, ni lo que fuera que había hecho con ella. Nada de eso importaba en realidad. Tan solo él era importante en ese momento. No me dolía lo que había ocurrido entre nosotros. Sentía que le debía algo a aquel Harry que me había dicho que me quería en Sicilia, aquel adolescente de quince años que me quería y que se quedó por mí.

-¿No vas a probar la cena?
-No.


Estaba enfadada con Niall y él lo sabía. No le dije lo que quería hacer, pero él parecía creer que lo mejor era que permaneciera en mi cama, sin moverme.

-Quiero andar un rato, voy a  salir al pasillo- le dije.
-No, tu madre me ha dicho que permanezcas aquí.


Suspiré y le insulté en silencio.

La noche sería larga. Tenía claro que no podría dormir, no podría hacerlo con esa presión en mi estómago.

 

(Narra Niall)

Ella no lo sabía, ella no se acordaba…

Pero antes de salir de su casa, antes de montarnos en el coche de Mike, ella habló conmigo.

Sus palabras fueron duras y críticas. No podía recordar con exactitud qué me había dicho, pero la mayoría de las palabras que dijo tenían que ver con una amplia gama de insultos hacia Harry y hacia Chelsea.

Yo tampoco había ido a ver a Harry, pero según lo que Alan me había dicho tampoco querría verle.

____________(tn) suspiró y se tumbó completamente en la cama haciendo que el colchón se inclinara gracias al mando. Se dio la vuelta y me dio la espalda.

No lo entendía, no entendía por qué no me había separado de ella en esas horas, estaba increíblemente agotado, pero sabía que ella intentaría salir de la habitación en cuanto le dejara la oportunidad.

También esa había sido la razón por la que Greg y su madre habían decidido que pasara aquí la noche y no llevarla de regreso a casa, donde podría desaparecer en cualquier momento.

Claudia había desaparecido, estaba literalmente fuera del alcance de cualquiera. Louis estaba como loco y el grupo de whatsapp descontrolado. Zayn le había pedido a Louis que se tranquilizara, que su hermana estaría completamente bien, pero no era suficiente con sus palabras y por eso Tomlinson había decidido recorrer todo Londres, durante todo el día, creo que se encontraba en un café lejano. Irene no dejaba de llorar, y vi a ___________(tn) tan agobiada que tuve que echar a la pelirroja para tranquilizar el ambiente. Susan y Liam permanecían totalmente unidos, no se separaron ni un momento y yo, simplemente estaba.

Alan era un caso aparte, se había pasado dos horas en la UCI, en la que le habían dejado pasar porque el hospital pertenecía a su padre… sí, un hospital propio… Y al volver parecía realmente afectado, me hubiese gustado acompañarle a casa, pero entendió que en ese momento mi lugar no era junto a él, sino junto a la chica que respiraba resignada a mi lado en ese momento.

-Hola- la puerta de la habitación se abrió y entró una mujer. Llevaba una bata, por lo que creí que era médico-. Necesito que me dejes un rato con ella, podrías ir a la cafetería a cenar, tardaremos un tiempo.

La verdad es que estaba muerto de hambre, y sabía que mientras un médico estuviera con ella, mi amiga no saldría de la habitación. Me había quedado con ella mientras su madre y Greg iban a descansar durante unas horas. Álex y Sophia estaban en casa cuidando a los niños y yo había dejado todo para estar en el hospital, no había nada mejor que pudiera hacer.

-Vale, estaré aquí en unos minutos.
-No te preocupes, su madre ha hablado conmigo, no saldré de aquí hasta que regreses- me dijo la mujer, dedicándome una gran sonrisa.


Suspiré y me levanté dando la vuelta a la cama para enfrentar a mi amiga.

-Volveré en un rato, ¿vale?

Ella asintió. Tenía los ojos cerrados, pero me escuchó.

 

(Narras tú)

En cuanto Niall cerró la puerta me volví hacia Danna rápidamente.

-Necesito que me dejes salir de aquí, me tienen atrapada, necesito ver a Harry, Danna, Danna, por favor- le grité.

Ella me miró con una sonrisa, abrió uno de los armarios sacando unos pantalones blancos y una camiseta de algodón del mismo color y me los tendió.

-Necesito que te des prisa, como tu amigo vuelva y me pille haciendo esto, se lo cuente a tu madre o a Greg, podría tener un problema- dijo sin dejar de sonreír.

Rápida como el viento me abalancé sobre la ropa y me vestí, sin importarme que ella estuviera delante de mí.

-Tienes media hora, te diré dónde está…

Después de las indicaciones de Danna me aventuré a salir de la habitación con la máxima velocidad que pude. Intentaba ir sin correr por los pasillos, pero me era casi imposible no hacerlo.

Tenía que bajar a la planta -1 y recorrer un par de pasillos hasta llegar a la UCI. Para ser uno de los hospitales más importantes de Londres, me sorprendió que no hubiera demasiada vigilancia, o quizá los médicos y enfermeros con los que me encontré estaban demasiado ensimismados con sus cosas. Pero en menos de tres minutos ya estaba frente a las puertas de la UCI.

Me encaminé a la habitación número 5, en la que Danna me había insistido que visitara para encontrar a Harry.

Mi alma flaqueó al abrir la puerta. El sonido que desprendía el respirador era constante y aletargado. Parecía que incluso al respirador le costaba mantener con vida al chico que descansaba en la cama. Llamarle chico era algo realmente inconexo puesto que podría considerarse tan solo un cuerpo sobre un colchón. Si no fuera porque realmente sabía que no estaba muerto, abría apostado por su muerte.

Creo que permanecí en la puerta más de diez minutos. Solo pudiendo mirar el cuerpo sin poder acercarme a él.

-Hola- mi vista se fijó en Gemma, a la cual no había podido ver ya que estaba en una esquina del cuarto, medio tumbada en un horrible sillón de terciopelo negro.

Moví la cabeza hacia ella sin poder articular palabra.

Ella se levantó del asiento y se acercó al cuerpo posando sus manos en una de las mejillas de Harry, aunque no podía jurar que fuera una mejilla, tan solo parecía un pedazo de carne morada, visiblemente inflamada y que ocultaba con su tamaño el ojo cerrado.

-Saldré un rato- dijo simplemente.

Pasó por mi lado y su mano acarició la mía, solo un breve instante, pero eso me hizo avanzar por la habitación.

No pude acercarme a él y simplemente caí en el sillón que había ocupado Gemma segundos antes. Dirigí mi mirada a Harry, al cuerpo de Harry, sin creerme que pudiera ser realmente él. No lo era. Harry no estaba allí.

Me imaginé por un segundo que estaría en una de esas películas en las que el enfermo puede salir de su propio cuerpo y caminar a su alrededor, acercándose a las personas que le rodean, sin poder realmente conectarse con ellas.

Suspiré por mis pensamientos.

-Dios mío…- dije para mí misma, esperando que él me oyera de alguna manera.

Sin pararme a evitarlo las lágrimas comenzaron a surcar mi rostro.

-¿Crees que nos merecemos algo así?- le pregunté, esperando que realmente se levantara y me contestara algo, cualquier cosa, por simple que fuera-. Creo que no nos lo merecemos.

“He estado pensando todo el día en eso. En lo jodido de nuestras vidas los últimos tiempos. ¿Valdrá el sacrificio la pena? No lo creo, Harry. Creo que simplemente las desgracias se reparten en el universo y a nosotros nos tocan más que al resto. Quizá me equivoque sintiéndome realmente desgraciada, quizá haya más gente peor que yo. Pero me siento triste, sola y desgraciada. Sé que tú también lo sientes. Sé que crees que nuestras vidas han sido un desastre desde que nos separamos. O desde que volvimos a encontrarnos…”

Intenté pensar si podía acercarme a él, si tenía las fuerzas suficientes como para hacerlo. Me levanté de la silla y caminé unos pasos a su alrededor, sin llegar a acercarme totalmente, solo recorrí unos metros en la cama. Se veía horrible, horrible era poco. Se veía sin vida. Solo. Pero no estaba solo, yo estaba aquí con él.

La sábana tapaba de la cintura hacia abajo y realmente lo agradecí, agradecí que no mostraran más de su cuerpo, porque lo que dejaban al descubierto ya de por sí era horripilante. Su cara, ¡Dios mío, su cara! Tenía ambas mejillas hinchadas, la izquierda algo más que la derecha, el ojo izquierdo se perdía en la hinchazón sin poder verse, tenía una gran raspadura en la frente que bajaba por una ceja hasta haberle hecho perder la mayor parte del pelo en ese lugar. Sus labios estaban más morados de lo que estaba acostumbrada a ver en él. Los colores se mezclaban sin definirse totalmente, había gran cantidad de morado, rojo, granate, algo de amarillo en el exterior de las heridas y un verde oscuro casi azul.

-¡No llevabas casco!- grité para mis adentros-. Seguro que no llevabas casco, eres imbécil, realmente eres imbécil, Harry. Y te odio por no haberte puesto el jodido casco.

Me alejé de él sin ver con precisión la escayola de su brazo izquierdo ni las vendas que recubrían su cráneo.

-Le han operado esta mañana- me volví hacia la puerta.

Gemma había vuelto a aparecer. Tenía sangre, no he entendido muy bien lo que le han hecho, seguro que él me pegaría por no entenderlo y me lo explicaría bien, pero…- suspiró y se encaminó hacia su hermano, apoyándose en la cama y mirándole, como si yo no estuviera ahí.

-¿Llevaba casco?
-No, nunca lleva casco, siempre le digo que se lo ponga, pero dice que es… No importa.

-Ya…

Gemma suspiró y se perdió en el cuerpo de Harry. Le miraba esperando que despertara en cualquier momento, como si realmente lo fuera a hacer. Sabía tan bien como yo que era prácticamente imposible que despertara en ese instante, ni en cualquier otro próximo.

-¿Pasó algo? Sé que quizá no deba preguntártelo pero… ¿ocurrió algo entre vosotros por lo que él decidiera irse así?

No contesté de inmediato, tenía que pensarlo.

-No estoy culpándote, __________(tn), estoy segura de que no le dijiste que se fuera y tuviera un accidente sin casco, es todo culpa de él, pero de alguna manera necesito saber qué pasó.
-Discutimos- dije.


Ella asintió.

-Siempre se ha visto muy afectado por lo que causabas en él… eso le volvía inconsciente y lunático. Nunca pensé que pudiera ocurrir algo así...
-¿Qué han dicho los médicos?


Ella se calló ahora. No me miró pero la lágrima que desapareció en su cuello no fue un sinónimo de buenas noticias.

-¿Sabes qué quiere decir que los médicos digan que hay que esperar?
-Eso mismo, creo.

-No sé por qué, pero cuando Greg dijo que debíamos esperar, creo que se refería a esperar lo peor.

El vello de todo mi cuerpo reaccionó a sus palabras encolerizando.

-Él no va a morir- dije, intentando convencernos a ambas.
-Si yo estuviera en esa cama y Harry en mi lugar, él estaría preparándose para despedirse de mí. Él era médico, aunque no tuviera un título que lo dijera, él ya era médico. Él sabría que no hay muchas posibilidades.

-Él lucharía por ti, Gemma. Debes luchar por él.

Ella me miró un instante y asintió, aunque no parecía realmente convencida.

-Tengo que irme- le dije, levantándome y suspirando sin apartar mi mirada del cuerpo de Harry.
-Lo sé, yo le dije a Danna que fuera a por ti.

-Gracias. Vendré lo más pronto posible, pero… no quiero que esté solo en ningún momento. Podemos turnarnos o… no sé- pasé la mano por mi coleta agachando la cabeza, abatida.
-No te preocupes, el instituto empezará en un par de días y…

-No me importa el instituto, ahora mismo nada más importa que esta habitación.

Ella asintió y se despidió de mí como pudo.

Regresé a mi cuarto sin ánimos. Me alegraba de que Niall no hubiese visto a Harry y de haberle visto yo.

 

(Narra Claudia)

-¿Sabes lo bueno que son los dispositivos de rastreo? ¿Y lo bueno que es que mi madre tenga algunos buenos contactos?

Louis caminó hacia mí. Tenía un abrigo de plumas tapando la parte superior de su cuerpo y unos vaqueros apretados a sus piernas. Me sonrió de medio lado pero no pude contestarle. Solo esperaba que no trajera malas noticias, terribles.

-Él está vivo- dijo, intuyendo lo que estaba pensando.
-¿Va a morirse?

-Posiblemente- asintió, quería hacerse el duro, le conocía, pero posiblemente no tardaría demasiado en caer en picado.

Había decidido alejarme de las paredes blancas durante el día, pensaba ir a ver a Harry en la noche, cuando no hubiera nadie que pudiera pararme, pero Louis, como siempre, había sido más rápido que yo, me había encontrado. Él siempre lo haría.

-Harry va a morirse- repetí las palabras hasta que comenzaron a no tener sentido para mí, como cuando dices en voz alta una palabra muchas veces y al final no sabes ni lo que estás diciendo.

Pero funcionó a medias. Poco importaba el poco significado que esas palabras tuvieran para mí, eso no traería a Harry de vuelta, eso no le haría vivir, de ninguna manera.

-Hay un hotel aquí al lado, vamos.

Dejé que tirara de mí por algunas calles, que cogiera una habitación y casi que me desnudara para meterme en la cama y se colara él detrás de mí, abrazándome y pegando mi espalda en su pecho.

-Todo irá bien, siempre irá bien- susurró varias veces. Pero eso también dejó de tener sentido.
-Sigue mintiéndome, Louis. Dime lo bien que irán las cosas…

 
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Hola!! Sé que he tardado mucho en subir, sé también que este capítulo es más corto que los demás, pero quería subir algo por eso mismo, porque hacía mucho que no subía.
Por eso he dividido el capítulo en dos. Y espero pronto poder subir la segunda parte ^^
Espero que os guste, aunque sea cortito y MUY dramático todo.

Muchos besos