miércoles, 19 de marzo de 2014

Capítulo 1: "Cómo una llamada puede dar un vuelco a la vida"







(Narras tú)

Me desperté sobresaltada por los gritos procedentes del piso de abajo, tanto que casi me caigo de la cama que se movía a mi ritmo.

-¡Qué no joder!- mi hermano como siempre no respetaba los 10 últimos minutos de apacible sueño que me quedaban por cumplir para tener un día perfecto…y yo los días malos los relacionaba con ese grito a horas intempestivas-, ¡Estoy hasta las narices de esta puta familia!- se oyó la puerta principal cerrarse de un portazo.

Perfecto, ya no podría volver a dormirme, el puñetero Alejandro siempre me hacía lo mismo, por h o por b al final ningún día oía el desagradable sonido del despertador,  “deberías agradecérmelo”, se atrevía a decirme a veces, gilipollas…

Me levante y me sujete la cabeza entre las manos… otro día increíblemente increíble en el maravilloso mundo de mi vida, la ironía brilla en ese hecho. Miré el reloj en forma de araña que había sobre la puerta de mi cuarto, las 7:30, en fin…

Bajé aun en pijama y justo me dio tiempo a oír el sonido del motor del coche de mama encendiéndose para salir al trabajo. Miré la encimera de la cocina y como el 70% de las mañanas allí había una nota con la perfecta caligrafía de mi madre que, para ser médico, no había descuidado en ningún momento de su vida: “_______ (tn) he dejado la cena preparada en la nevera, haz que tu hermano se la coma por favor, volveré tarde pero necesito que me esperéis levantados, tengo que hablar con vosotros”. Novedad.

Necesitaba una ducha rápido, había vuelto a soñar por la noche, esos sueños… y me había levantado empapada de sudor; cogí una manzana y subí al baño de mi cuarto. Me permití 15 minutos en la ducha para lavarme el pelo también que había amanecido rebelde sobre mi cabeza. Me puse unos vaqueros y una camisa sencilla acompañados de un moño en lo alto de mi cabeza.

Recogí la mochila y mire el calendario de mi cuarto: 18 de junio. Hacía meses había dibujado soles y arcoíris alrededor de esa fecha, era el último día de clase, acababa por fin primero de bachillerato, por aquel entonces, ese día parecía un espejismo, algo que le pedirías inmediatamente al genio de la lámpara si te concediera tan solo un deseo, poder salir con mis amigos, olvidarme del estúpido de mi hermano y de mi madre… aunque ella no se mereciera olvidarla, ella me había olvidado a mi hacía tiempo… estaríamos en paz…
Pues bien, ahora que por fin había llegado el día señalado en mi calendario con alegría, ya no lo sentía así,… ahora era un día más… uno de tantos…

Sumida en mis pensamientos no oía el timbre de la puerta que martilleaba toda la casa sin éxito para el sujeto que lo quemaba. Lo que si me sacó de mi estado de inconsciencia en el que a veces me evadía fue el sonido de mi móvil (try- P¡NK) Niall…

-Lo siento…- dije sin mucha efusividad-, estaba empanada…
-¡_________(tn)! LLEGAMOS TARDE… COMO SIEMPRE!!!
-Vale, vale, ya bajo…- le dije colgándole el teléfono.

Recogí mis cosas y bajé abriendo la puerta con fuerza, allí estaba él, como cada mañana, mi mejor amigo. Niall me sonreía desde el umbral y sus ojos brillaban semejantes al cielo más azul que ni Moccia podría haber imaginado en sus mejores días. Aunque a mí me dieran ganas de pegarle, o estuviera enfadada con él por despertarme de mi “coma”, él nunca me negaba aquella sonrisa mañanera.

-¿Cómo tú tan contento?- dije con un gran toque de ironía en mi voz.
-¿Olvidas algo? – sonrió-, hoy es el mejor día de clase, el último.
-Ya, ya… un verano lleno de aventuras…

Él se rió, como solía hacer un 50% del día, para después pasarme un brazo por el hombro y tirar de mí rumbo al instituto.

-Es normal que estés contento Niall, pero perdóname si yo no lo estoy tanto…-dije para darle lástima, cosa que conseguía con muchísima facilidad.
-Te he dicho más de 50 veces que te vengas, mi madre te lo ha dicho, mi padre te lo ha dicho, pero es tú elección…
-Y deberías respetarla- le respondí cansada.
-La respeto, pero me parece una mierda que te quedes aquí todo el maldito verano pudiendo venir con nosotros a Irlanda- sonaba apenado.

Habíamos tenido esa conversación cientos de veces desde que Niall me dijo que iría a pasar el verano a casa de su abuela a Irlanda para visitarla, ya que hacía más de tres años que no la veía.

-Estaré bien tonto- Le sonreí, pero él no me devolvió la sonrisa.

Caminábamos por la calle principal de la “cárcel” como nos gustaba llamarla, era un complejo residencial adaptado para la investigación en el hospital, actuaba a modo de barrio y era parecido a las antiguos pueblecitos aislados que se encontraban a las afueras de la ciudad y en los que las personas que vivían se encargaban de la electricidad de las grandes zonas adyacentes, pero en lugar de la electricidad nuestra “cárcel” se encargaba de la salud…

Mi padre y mi madre se habían conocido en la universidad hacía ahora 25 años, ambos acabando la carrera de medicina y ambos con un futuro brillante que les mantenía ocupados la mayor parte del día, se conocieron como no podía ser de otra manera en la biblioteca de la facultad, entre las estanterías que sostenían los libros con los que yo estudiaría de aquí a un par de años. Al principio solo las miradas hablaban entre ellos, mi padre era un gran alumno, pero lejos estaba de mi madre, la primera de su promoción. Un día él, venciendo el miedo, se acercó a ella y simplemente le pidió un boli, cosa realmente absurda ya que él tenía uno entre sus dedos, mi madre creyó que iba a tomarle el pelo y le mandó directamente a la mierda. Pero mi padre no se rindió, le gustaban las cosas difíciles y mi madre no era una excepción, así que a partir de ese día se acercaba a ella con cualquier excusa idiota hasta que finalmente un día mi madre ya no le mandó a la mierda. Se casaron 4 años después, aun estudiando un master específico que les permitiría investigar durante muchos años de su vida. Al acabar pidieron una beca para entrar en el programa específico (que consistía en investigar en una pequeña zona residencial cercana a una gran ciudad), ambos consiguieron una plaza, 2 años después nació mi hermano Alejandro y 2 después nací yo.

-¡¡Esperadme!!- Claudia gritaba a nuestras espaldas.

Niall y yo nos giramos y vimos a Claudia correr hacia nosotros seguida por su hermano unos metros más atrás, Zayn, que negaba para sí mismo riendo internamente.

-Eso, corre tu sola hacia ellos, déjame atrás- le dijo el mirando a nuestra dirección haciéndose el ofendido.

Niall se rió de la situación, Claudia hasta arriba de cosas, la mochila, un bolso, el cuaderno y una carpeta y su hermano tranquilamente con las manos en los bolsillos y la mochila en la espalda.

-¿Te ayudo?- le dijo Niall cuando Claudia llegó a nuestro lado.
-Tú sí eres un hombre- respondió a Niall mirando intensamente hacia su hermano.

Niall recogió el bolso de Claudia y se lo puso al hombro.

-¿Y él es el hombre no?, yo no conozco a muchos hombres que lleven bolso…-se rió Zayn.
-Eres un idiota Zayn- le recriminó mi amigo.
-Ya… pero me amas.
-Los polos opuestos se atraen- sentenció Niall.

Claudia y Zayn, los hermanos, formaban una divertida pareja, él mayor que ella apenas  11 meses (el nació en enero y ella en diciembre) caso extraño que dos hermanos que no sean mellizos nazcan en un mismo año, pero así eran ellos, raros. Físicamente eran muy parecidos, ambos morenos de piel y de cabello, con los ojos oscuros pero sumamente brillantes, rasgos árabes que les hacían destacar allá donde fueran, él unos centímetros más alto que ella (cosa que siempre le recordaba), y ella alta y bellísima y con el pelo largo y liso, características que hacían que el 99% de los chicos se giraran para volver a observarla al pasar, chicos a los que ella obviaba otro 99% de las veces.

-Además yo no tengo la culpa de que hasta el último día de clase tengas miles de actividades extraescolares.- le recordó Zayn refiriéndose a los bultos que ella llevaba a clase.
-Bueno, luego te acordarás de mis palabras, cuando no te den ni una mísera beca para estudiar y yo tenga muchas oportunidades- contestó su hermana con fuerza.
-No necesito becas, con mi belleza dejaré a todos alucinados.- si, también era sumamente arrogante, se me olvidó comentarlo.
-Pensé que tu ego bajaría en algún momento, pero creo que solo asciende…- comentó Niall haciendo reír a Zayn.
-¡AY Niall, Niall!… el que es guapo es guapo…- respondió, socarrón.

Clau y yo avanzamos por delante de los chicos, comentando de nuevo nuestros planes para el verano. Ellos se irían a Alemania a estudiar durante los dos meses de los tres que nos daban de vacaciones, su padre era el jefe del complejo hospitalario de _______(tu ciudad) y ansiaba que sus hijos estudiaran y tuvieran un gran futuro como él lo había tenido, Claudia se esforzaba realmente por hacer realidad el sueño de su padre (que había aceptado como suyo propio) y Zayn aunque pasaba más del tema estudiaba lo suficiente como para no dejar mal a su familia.

-Va a ser genial ________(tn), ¡Alemania!, ya sabes que he estado estudiando durante este curso el idioma pero necesito este viaje para afianzarlo del todo.
-Bah! Clau, tú lo que necesitas es un novio, que te lleve al monumento a Bismarck y te pasee por el muro de Berlín…- le comenté para fastidiarla.
-No tienes ni idea… no voy a Alemania a eso.- me respondió mi amiga enfadada.
-Ya te digo que tu hermano no perderá la ocasión e incluirá a su lista la nacionalidad alemana.

Zayn presumía de haber estado con multitud de chicas de multitud de sitios diferentes y llevaba al menos 3 meses recordándonos a todos que volvería con una raya tachando la nacionalidad alemana de su lista.

-Solo espero que no me deje en ridículo delante de la gente, ________(tn), habrá personas súper famosas del mundo científico, me imagino a mi hermano allí, hablando de fútbol y de chicas… creo que me moriría si algo así ocurriera.

No quise entristecer a mi amiga, pero sospechaba que sus más intensos miedos se harían realidad con su hermano en tierras germanas.


Llegamos al instituto a la hora exacta en la que Arnold, el portero, empezaba a cerrar las puertas.

-Siempre tarde chicos…- dijo él con una media sonrisa en la cara.
-La culpa es de mi hermano…, se ha tirado 20 minutos mirándose en el espejo y alabando su cuerpo mientras se movía.
-¡ESO NO ES CIERTO!- Gritó Zayn –. Solo fueron 15.

Niall y yo nos reímos de su comentario mientras su hermana le empujaba para que entrara por la gran puerta de metal que Arnold cerraba.

-Nos vemos luego- dijo Niall empezando a correr hacia las escaleras que llevaban a su clase de Filosofía.

Zayn, Clau y yo nos dirigimos al laboratorio de Biología que estaba en el sótano. Cuando llegamos, el profesor, el señor Fernández, ya estaba sentado en su sitio y la mayoría de los alumnos en los suyos.

-Hasta el último día les tengo que recordar que la clase empieza a las 8.30 y no a menos 25 señores.- nos espetó el profesor.
-Disculpe señor Fernández- dijo mi amiga con la cabeza gacha. Sabía que de esta forma se ganaba a quien quisiera, incluso al señor Fernández, uno de los profesores más temidos en todo el instituto.
-Les excuso porque es el último día de clase y no quiero que lo pasen en el despacho de la directora.
-Gracias- dijimos los tres al unísono.

Nos sentamos en nuestros respectivos asientos: Claudia en primera fila y Zayn y yo juntos en última fila al lado de la ventana, yo me distraía pintando las flores que adornaban el césped del patio y Zayn ligando con Ámber, una de las animadoras del instituto y que obviamente Zayn ya había tachado de su lista.


La mañana pasó rápidamente, no se hizo pesada, la mayor parte los profesores estaban ya cansados de dar clase y nos pasamos el día esperando que llegaran las 17:00, hora en la que mi amiga se pondría a gritar porque tiene un 9,5 de media cuando ella esperaba al menos un 9,6 (maldita perfección…)

Comimos Niall, Claudia y yo en el césped trasero del edificio.

-Estoy nerviosa.- comentó Claudia mientras mordía su sándwich vegetal.
-No seas tonta, sabes que tendrás el sobresaliente en todo- a Niall le fastidiaba cuando ella “lloriqueaba” por las notas.
-Tu no lo entiendes Niall, no podré entrar en la universidad de Farmacia si no logro un sobresaliente entre estos dos cursos.
-Lo lograrás, deja de preocuparte- le dije para tranquilizarla.
-No se…- bajó la cabeza hacia el suelo.
-Venga Clau, no te pongas así, hay muchas más carreras, y serías perfecta en cualquiera de ellas- A Niall también le podía ese movimiento de cabeza de Claudia (ya os dije que ni el profesor de Biología era una excepción).
-Gracias Ni.- sonrió de nuevo ella.

Él le respondió la sonrisa y los tres seguimos comiendo.

-¿Dónde están los tres tipos más frikis del instituto?- Zayn apareció por una esquina con su comida en una bolsa y una sonrisa que iluminaba su semblante.
-Creo que se han ido a buscarte por el otro lado, querían formar el equipo de cuatro, ya sabes…- le respondí sonriendo.

Él se sentó a mi lado y me revolvió el pelo, lo que hizo que mechones descontrolados de mi cabello cayeran a ambos lados de mi cara.

-Suéltate el pelo ______(tn), ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?- me dijo Zayn por enésima vez en mi vida.
-Siempre una más Zayn, siempre una más…

Los cuatro acabamos de comer sin que nadie preguntara por ella, al final Claudia fue la que rompió el silencio.

-¿Sabéis algo de Irene?- preguntó.
-Hablé con ella ayer por whatsapp- dijo Niall-, me dijo que está contenta dentro de lo que cabe.
-¿Dentro de lo que cabe?-dijo Zayn.
-Chicos, sabéis que no es lo mismo.- y dio por terminada la conversación.

Los tres sabían que para mí era complicado todo el tema y lo respetaban, aunque obviamente se preocupaban por Irene, yo también lo hacía, independientemente de dónde estuviera. Yo no quería que el momento resultara incómodo pero la verdad es que lo estaba siendo, tenía que romper el hielo, cuando se hablaba de ello solo me venía un pensamiento a la cabeza, siempre era él, independientemente de donde se hablara, de con quién estuviera, del tiempo que había pasado… siempre él…

-Mi madre nos dijo esta mañana a Álex y a mí que tenía una noticia que darnos durante la cena.- dije para romper el hielo.
-¿Y no os adelantó nada?- pregunto mi mejor amigo.
-Que va, pero conociéndola seguro que es una estupidez de las suyas.
-Quizá sea un notición- me dijo Clau.
-Si claro… ¿tu conocías a mi madre no?- le respondí irónicamente, riendo.
-Tonta…- ambas reímos.
-Creo que será la primera vez en mucho tiempo que hablemos los tres juntos.- les dije sin pensarlo.

Los tres me miraron con cara de lastima.

-¡Oh! No seáis estúpidos, quitar inmediatamente esas caras de idiotas.- les recriminé.

Los tres sonrieron y cambiaron la cara, Niall me guiñó un ojo, él más que nadie lo entendía, había dormido en su casa al menos 3 noches a la semana desde que todo ocurrió intentando huir de mi casa, de mi madre, de mi hermano y de mi cama…      

El sonido del timbre nos sorprendió, acabamos nuestra comida y nos levantamos con dirección a Inglés, única clase que compartíamos todos juntos. El instituto de “la cárcel” era bilingüe y a todos nos exigían un nivel alto de inglés, aunque no nos resultaba exageradamente complicado ya que desde niños hablábamos el inglés en el 50% de las asignaturas.

La profesora simplemente nos deseó un buen verano y después se entretuvo con algunos estudiantes que le preguntaban sobre temas referidos a becas de verano para estudiar en el extranjero y cuyas listas saldrían próximamente.

-Que coñazo, al menos podrían dejarnos salir al sol…
-Por una vez estoy de acuerdo contigo, hace un día estupendo, en Alemania creo que vamos a tener 3 días de sol en todo el verano, y ni de broma me meto yo en una piscina a 15 grados.-respondió su hermana.
-Vamos Clau, tu no necesitas ponerte morena- le dije.
-Pero habrá una gran diferencia con esta temperatura, yo quiero ponerme ropa de verano y creo que llenaré la maleta de sudaderas, chaquetas y pantalones largos…
-Vas a Alemania no te quejes- le dijo Niall.
-Como si tú te quedaras aquí…- Zayn había entrado en la conversación después de interesarse demasiado por el trasero de Ámber que pasaba por delante de él moviéndolo de un lado a otro para llamar su atención, que fáciles eran algunos chicos…-, yo pienso ponerme pantalones cortos y camisetas todos los días, me da igual morirme de frío- concluyó.
-Creo que la única que va a ponerse ropa de auténtico verano voy a ser yo- al menos eso sí podría echárselo en cara al volver.
-Tú serás la única que vivirá un auténtico verano- me alegró Niall.

Me atrajo hacia él, últimamente lo hacía mucho, me había dicho que quería darme antes de irse los abrazos que no podría darme mientras estaba fuera. Yo respondí sin mucho entusiasmo a su abrazo, no penséis mal, estaba contentísima de que Niall fuera a su país a ver a su familia, pero iba a echarle muchísimo de menos, hacía años que no nos separábamos ni una semana.

Se podría decir que Niall y yo dábamos patadas simultáneamente en las barrigas de nuestras madres. Ellas se conocieron a los pocos días de llegar, mis padres tenían la beca que les había conseguido el estado y el padre de Niall también había entrado en el programa, su madre en cambio era enfermera en el hospital de “la cárcel”, se encargaba de parte de las curas, de las inyecciones y de darnos a Niall y a mi caramelos después de eso. Su madre me había puesto todas las vacunas que yo tenía en mi historial, incluso convencí a mi padre de esperar a ponerme una ya que la madre de mi mejor amigo no estaba de guardia ese día. También había ayudado a la costura de la cicatriz que adornaba mi hombro derecho y el pie izquierdo de Niall, por engancharnos en una valla de hierro cercana a nuestras casas cuando teníamos 12 años. Niall se cayó y lloraba con un loco tapándose la sangre que salía de su pierna, yo corrí hacía él y me caí justo al llegar a su lado, acabamos ambos en el hospital llorando mientras nuestras madres nos regañaban a la vez, la conclusión fueron carcajadas de los dos mientras ellas nos miraban como si no fuéramos hijos suyos. Habíamos crecido juntos, habíamos compartido clase, barrio, baños, veranos,… éramos prácticamente hermanos.

-Te voy a echar de menos- me dijo al oído suavemente.
-Y yo a  ti, tonto- le respondí intentando evitar que las lágrimas empezaran a bañar mi rostro.

Me había prometido a mí misma no llorar, sobre todo porque ya era demasiado duro para él irse y dejarme sola como para que encima yo pareciera débil.

-Ya eh, Nialler-dije separándome un poco de él, pero Niall volvió a atraerme hacia sí.

Nos abrazamos lo que parecieron horas.

-Ustedes dos, Horan y ________(tapellido) ¿No pueden esperar a salir por la puerta?- todo el mundo se giró para observarnos, él al final me soltó apenado. Le sonreí diciendo con la mirada que por mí el abrazo habría seguido y el me guiño un ojo sonriendo también.
Dios, ¡cómo iba a echarle de menos!

¡TE LO DIJE!- le grite a mi amiga en el oído.

Ella saltaba por todo el hall del instituto sonriendo a todo el que pasaba y los chicos se paraban a su alrededor babeando.

-Tú también tienes que saltar- me agarró de las manos y ambas comenzamos a saltar como tontas gritando y riendo.

Ambas habíamos aprobado todo el curso, ella con un 9,8 de media y yo con un 8,6 perfecto para mi futuro en la medicina. Zayn llegó segundos más tarde y se puso a saltar con nosotras.

-¿Qué tal?- le pregunté interesada.
-¿Bien y tú?, ¿Por qué saltamos?- dijo él riendo.
-No me digas que tengo un hermano tan tonto que aún no ha mirado sus notas…
Zayn dejó de saltar, se puso serio y se acercó al tablón en el que estaban expuestas las notas de 1º. Las dos corrimos detrás de él y miramos por encima de cada uno de sus hombros. Una sonrisa creció en su rostro haciendo que sus ojos brillaran.
-Jamás voy a entenderlo, te lo juro, se pasa la vida saliendo por ahí, cada viernes en un sitio, jugando al fútbol, haciendo el tonto,…
-Eso tiene un nombre hermana, inteligencia, y sí, yo me llevé toda la inteligencia que le tocaba a nuestra familia- respondió riéndose de ella.

Ella le respondió con un fuerte puñetazo en su hombro, él exagero el golpe y se tiró al suelo gritando.

-¡Mamá! ¡Mamá!, por favor, una ambulancia, ¡por favor!, creo… que… me… muer…

Ambas estallamos en carcajadas  y nos tiramos al suelo haciendo cosquillas a nuestro amigo que intentaba salir por encima de nosotras empujándonos; la gente que pasaba se quedaba mirándonos, algunos reían, otros negaban y se marchaban y otros llamaban a sus amigos para que nos miraran también, pero a nosotros no nos importaba. Aunque Zayn era uno de los chicos más populares del instituto, era capitán del equipo de fútbol, más guapo que el 95% de los demás estudiantes y tenía ese aspecto de chico malo que tanto hacía suspirar a las chicas, para él sus amigos eran lo primero, nosotros éramos siempre la elección correcta. 

-En serio, cuantas veces os he dicho que esto en público no, que en casa si pero que en público no…
-Lo siento papa- le dijo Zayn a Niall que le ayudaba a levantarse.

Nosotras no podíamos para de reír y llorar a partes iguales.

-Veo que a nadie le interesa cómo me ha ido en la evaluación…

Nosotras nos levantamos como un resorte y le miramos interesadas.

-¡Ah! ¡Claro!, ahora si no… pues ahora no os lo pienso decir…- dijo bromeando.
-¡Vamos Ni! No seas malo, todo ha sido culpa de mi hermano…-y diciendo esto bajo la cabeza con pena.
-Venga… ahora es mi culpa… claaaaroooo, como si vosotras no hubierais intentado matarme…- y diciendo esto bajó él también la cabeza en un intento de imitar a su hermana.
-Un 8,5- dijo Niall en un susurro apenas audible.
-¿Qué?- le volví a preguntar.
-Un 8,5- y apareció una gran sonrisa en su cara.

Los cuatro nos cogimos de las manos y empezamos a saltar de nuevo movidos por las fuerzas que correspondían al último día de curso.

-¡Wiiii! ¡¡Alegría!!- gritaba Niall a pleno pulmón.

Me paré un segundo porque había recordado algo importante.

-Chicos, Irene dijo que le miráramos las notas- les recordé.
-¡Es verdad!, vamos- dijo Clau.

Nos acercamos de nuevo al tablón de listas de 1º de Bachillerato y miramos por su apellido: Payne, Irene.

-Un 8,2 perfecto- dijo Niall.
-Se pondrá muy contenta- dije.

Irene iba la mayoría de clases con Niall, ambos habían optado por seguir unos pasos diferentes a los de sus padres, él quería estudiar ciencias políticas y ella derecho, por ello hacían el bachillerato de letras aunque, como he dicho, coincidíamos en inglés.

-¿Qué os parece si la llamamos y le damos una sorpresa?- dijo Zayn.
-Vale pero rápido que tengo clase ahora- le recordó su hermana.

Niall sacó su móvil que tenía llamadas gratis al extranjero y telefoneó a nuestra amiga y puso el altavoz… piiii,… piiii,…. Piiii,… los cuatro pensábamos oír la voz de nuestra amiga al otro lado de la línea pero no fue así…

-Hi?- dijo una voz de chico al otro lado.

Los cuatro nos miramos confundidos pero fue Claudia la que habló.

(En inglés)

-Hola queríamos hablar con Irene, ¿está ella ahí?- dijo nerviosa.
-¡Oh! Ella ahora mismo no está, le toca actividades deportivas, pero, ¿Quién eres?- preguntó el chico.
-Soy Claudia, ¿le puedes decir cuando la veas que sus amigos de ________(tu ciudad) la han llamado?
-¿Claudia?- dijo la voz al otro lado del teléfono.
-¿Quién eres?- pregunto ella más nerviosa aún, pero la voz tardó en responder unos instantes.
-Soy Liam, Claudia- contestó al final.

Mis tres amigos dirigieron sus miradas hacia mí sin ningún disimulo y yo me quise morir.


(Narrador omnisciente)

A kilómetros de distancia, pero al otro lado de la línea un chico de 17 años miraba a su amigo que se preguntaba con quién estaría hablando


(Narra Liam)

Hacía mucho tiempo que no hablaba con Claudia, bueno, con ninguno de ellos. y mis recuerdos de todos aquellos veranos volvieron a mí como por arte de magia, las aventuras, los fuegos, los juegos, las noches en vela sin nada mejor que hacer que ver las estrellas junto al lago… mucho tiempo.

Louis me miró interrogante sin entender por qué había cambiado mi expresión pero le respondí inmediatamente.

-¿Claudia?- le dije pensando que aquello era una verdadera broma.

Entonces mi amigo también cambió su expresión y abrió los ojos sorprendido.

-¿Quién eres?- podía notar su nerviosismo desde tan lejos, y dudé un instante si contestar o no, pero al final lo hice.

-Soy Liam, Claudia- solté.

No oí nada al otro lado de la línea, ella no había esperado oír mi voz como tampoco yo había planificado entre mis planes al despertar hablar con una de mis mejores amigas a la que hacía años que no veía.

La llamada se cortó y yo me quedé parado mirando a la pantalla del móvil de Irene aun sin creérmelo realmente.

-¿Era ella?- me preguntó Louis nervioso.
-Creo que si- le respondí.
-Llámala- me rogó mi amigo.
-No creo que sea lo mejor, ella no quería hablar conmigo, he respondido una llamada de mi prima- dije inseguro.
-Me da igual Liam, vuelve a llamarla- me pidió de nuevo.
-Llámala tú- le pedí yo a él.
-Sabes que yo no puedo hablar con ella Liam…- me dijo él, aún tenía sus ojos abiertos extremadamente.
-No se… a lo mejor no quiere que la llame- le dije.
-Claro que no quiere, pero yo sí quiero así que la vas a llamar ahora mismo- ya no me lo pedía, era casi una orden.

Dudé un instante más antes de teclear la re-llamada…

Sonó un piiii algunos tonos, yo aguantaba la respiración y cuando ya creía que no iba a contestar una voz me hizo respirar de nuevo.

-Hola Liam…- reconocería su voz en cualquier sitio, esa sí.
-Niall…- Louis abrió de nuevo los ojos al máximo.
-Sí, soy yo.- me respondió él.

Los dos nos quedamos mudos de repente, ninguno decía nada y la situación era realmente extraña. Al final fue él quien rompió el silecnio.

-¿Qué tal estás?, Irene no nos dijo que ibas al campamento este año…-dijo tratando de romper el hielo.
-No pensaba poder venir pero al final se cancelaron otros planes y aquí estoy- respondí casi por inercia-, Louis también está aquí.

Mi amigo empezó a hacerme gestos y a saltar por la cabaña molesto y lanzándome miradas llenas de odio.


(Narrador omnisciente)

De nuevo a kilómetros de distancia…


(Narras tú)

Cuando Claudia colgó los cuatro nos quedamos mirándonos sin poder decir una sola palabra, estábamos tan sorprendidos que ningún sonido salía de nuestras gargantas. El móvil comenzó a sonar de nuevo y Clau se lo pasó a Niall.

-¿Contesto?- nos preguntó el mirándome a mí.

Pero yo no respondía solo le miraba a los ojos sin mirarle realmente porque mi cabeza se había parado tras esa palabra, Liam, aunque podría haber sido peor.

…- Louis también está aquí.

Volví a despertar del estado de abstracción, Louis. Miré inmediatamente a Claudia y ella abrió los ojos y se agarró a su hermano para no caerse.

-Vaya- respondió Niall sin saber muy bien que más decir.- ¿y qué tal le va a él?- preguntó.
-Bien, aunque ahora mismo está como loco saltando por aquí- oí como Louis gritaba a Liam al otro lado del teléfono aunque sin entender realmente lo que decía-. ¡Auch!
-¿Estas bien Liam?- se interesó Niall por el grito que había oído.
-Si… si… noop teee, prrreoccuppessssss, ¡YA!- Liam gritó de nuevo al otro lado y no se oyó nada por algunos segundos.- ¿y qué tal los demás?- yo negué a Niall instintivamente.
-Bien, por ahí andan.- respondió secamente mi mejor amigo, me había entendido.
-¿Y Zayn?, ¿Está por ahí?- volvió a la carga Liam.

Niall echó un vistazo a Zayn que me miró, yo ya no sabía que hacer… aquello no estaba sucediendo, no podía estar sucediendo, ¿en qué momento me parecería buena idea llamar a Irene sabiendo quién podía estar al otro lado?, me pregunté si no habría aceptado en realidad por eso mismo… no, no, deseché esa idea completamente.

-Aquí estoy Liam- respondió mi amigo a mi lado.
-¡Tío!, ¡Cuánto tiempo sin oír tu voz!- dijo Liam aparentemente tranquilo.
-Ya ves… ¿cuánto?, ¿Dos años?- dijo Zayn mirando a Niall a los ojos.
-Sí, dos largos años amigo.- dijo Liam.


(Narra Liam)

-¡Cómo pasa el tiempo!- dijo Zayn al otro lado- parece que fue ayer cuando nos peleábamos por saber cuál de los dos aguantaba más tiempo debajo del agua.
-y siempre ganaba yo, ¿lo recuerdas?- dije bromeando.
-De eso nada, tú siempre salías morado del agua gritando que no podías más.- me contestó, y era la verdad.

De nuevo volvió a reinar otro silencio de esos en los que se oiría una mosca volando.

-En realidad no parece que fuera ayer.- dije intentando que la conversación avanzara.
-Lo sé, pero el tiempo ha pasado igualmente para todos al fin y al cabo.- me dijo no muy convencido, y entonces lo supe, no sé porque pero supe que ella estaba allí.
-¿_________ (tn)?- dije esperando la respuesta.


(Narras tú)

Liam había preguntado por mí, o me había preguntado a mí directamente, sentí como mis piernas empezaban a flaquear y mi cuerpo no podía mantenerme erguida. Me alejé de mis amigos unos metros para coger algo de aire que notaba faltaba a mis pulmones, Niall me miraba pero yo estaba perdida y no podía encontrarme, y de repente sus ojos vinieron a mi cabeza con fuerza, esos ojos que había tratado de olvidar tanto tiempo atrás, esos ojos que había mantenido fuera de mi cabeza esos dos años, ahora solo veía su mirada clavada como estacas en lo más profundo de mi ser, Niall, Claudia y Zayn se habían convertido en manchas a mi alrededor, y así fue como caí en el suelo y mientras mi cabeza golpeaba las baldosas le veía solamente a él…

-¡EH!, _________(TN), _________(TN). DESPIERTA, POR FAVOR,….- notaba su voz a centímetros de mi cara gritándome para que me despertara.

Abrí los ojos despacio mientras mi cabeza aun pedía a gritos dormir y zumbaba sangre cada vez más rápido hacia mi cerebro, le vi enfrente de mí mirándome aun con sus ojos sobre los míos. Su nombre salió de mis labios y no pude pararme a pensar en lo que estaba diciendo.

-¿Harry?- dije aun mareada.

Me juraba a mí misma que la voz que había oído no podía ser de él y sin embargo una parte de mí no podía creer que la voz fuera en realidad la de Niall que arrodillado en el suelo me palmeaba la cara para que me despertara.

-Soy Niall ________(tn), te has desmallado.- me respondió mi amigo con un tono triste en la voz.
-¿Niall?- le dije intentando levantarme con las manos, cosa que no conseguí ya que el dolor retumbó de nuevo en mi sien.
-Sí, sí, estas bien, solo te han fallado las fuerzas.- me dijo nervioso.

Claudia y Zayn habían aparecido de repente a su lado mirándome preocupados.

-¿Estás bien?- dijo Claudia con un toque de arrepentimiento en la voz.- No deberíamos haber cogido de nuevo el teléfono, lo siento.
-No,… no os preocupéis.- le respondí con una mano en mi frente y levantándome con la ayuda de Niall al final.

Zayn me cogió del otro lado y ambos me llevaron a un banco del patio para que me diera el aire, sentí el pequeño viento que corría por el exterior que me despertó lo poco que me faltaba.

-¿De verdad estás bien?, ¿Quieres que llame a tu madre?- me pregunto un profesor que se había acercado hasta nosotros.
-No, gracias don Tomás, mi amiga ya está bien.-Niall respondió por mí, e hizo bien, porque si hubieran llamado a mi madre ella no habría venido. Niall intentaba que yo no supiera eso y aunque yo ya lo sabía se lo agradecí internamente.

Nos sentamos los cuatro en el banco, Niall me acariciaba el brazo intentando que me mantuviera firme aunque lo que yo realmente tenía ganas de hacer era tumbarme en mi cama y esperar a morirme.

-Creo que voy a ir a casa- les dije cansada.
-Te acompañamos- me dijo Claudia sin pensarlo.
-No, tú- dije señalándola- ves a baile, tú- señalé a Zayn- ves al entrenamiento, y …
-Yo te acompaño- dijo Niall, sin darme opción a rechistar.
-Bueno, me quedo más tranquila si él te lleva a casa- dijo Claudia levantándose y cogiendo sus cosas.
-Sí, ¿nos vemos esta noche al final?- nos preguntó Zayn.
-Por mí sí- le dijo Niall- ¿y tú __________(tn)?
-Emm…- no sabía qué decirles, aun mi cuerpo daba pequeñas sacudidas y temblaba aunque estuviéramos a casi 30°C.- sí, supongo que sí.
-Es una orden- dijo mi amiga sonriendo.
-Vete a clase anda- le respondí son ganas.

Ella nos sonrió a los tres y salió corriendo hacia el edificio. Zayn, Niall y yo nos quedamos cayados unos minutos, mi cabeza daba vueltas y vueltas en todas direcciones pero la marcha atrás no la conocía por mucho que me esforzara por olvidar aquellos últimos momentos de mi vida, no lo conseguiría.

-__________(tn), ¿Estas bien?- me dijo Zayn con tono preocupado.
-Creo que si… es extraño, pero no pasa nada, son cosas de la vida- le respondí sin estar totalmente convencida.
-No te preocupes Zayn, yo la llevo a casa, ves al entrenamiento, que es el último- le dijo mi mejor amigo.
-Solo si me prometes que estarás bien- me miró.
-Si Zayn- le hice una mueca que actuaba en forma de sonrisa.

Él se levantó, me dio un beso en la frente y sin darse la vuelta comenzó a andar hacia el patio trasero sonriéndonos a Niall y a mí.

-Vale, ahora me vas a contar la verdad- me atajó mi amigo.
-No hay otra verdad Niall- le respondí mirando a los árboles de la entrada.
-¿Has visto que no era una pregunta verdad?- volvió al intento.
-No sé… Niall… no sé… no puedo decirte otra cosa.- fue lo único que conseguí responderle que sonara convincente.
-¿Nos quedamos aquí o vamos andando?

Me levanté respondiendo de esa manera a su pregunta y él se levantó cogiendo mi mochila del suelo donde la había dejado y aunque intenté quitársela no me la devolvió.

Comenzamos a andar pegados el uno a otro como siameses por la acera cada uno pensando en nuestras cosas, imaginaba que él estaría dándole vueltas a la cabeza tanto como yo, pero no quería que se sintiera mal.

-Niall… ¿quieres venir a merendar a casa?, tengo donuts y chocolate- le dije para llamar su atención.
-Por supuesto- me dijo sonriendo.
-Nunca voy a saber si verdaderamente me quieres por mí misma o por mi comida- le dije riendo también.
-Nadie puede estar seguro de eso conmigo- y diciéndolo me atrajo hasta su hombro mientras seguía caminando.

Llegamos a mi casa casi a las 6:30 y obviamente estaba desierta como todas las tardes. Le quité  mi mochila a Niall, la dejé en las escaleras y subí a ponerme un pantalón de pijama.

-Están en la nevera, coge los que quieras- le dije a Niall desde la mitad de las escaleras.

Subí a mi cuarto con la intención de cambiarme rápidamente y bajar pero nada más entrar en el cuarto cerré la puerta y me tiré a la cama mientras por mis mejillas corrían decenas de lágrimas que ya ni pude ni quise controlar; había sido fuerte en el instituto delante de Zayn y Claudia, pero una vez en mi casa, en mi habitación ya no tenía razón para sostenerme recta por más tiempo.

Dos minutos exactos después oí unos golpes en la puerta y mi amigo pasó sin que le respondiera.


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Aquí os dejo el primer capítulo :)  Espero que os vayais enganchando a la novela y aunque ahora hay muchos interrogantes abiertos, se irán cerrando poco a poco.

No sé si es un poco largo el capítulo pero al ponerme a hacerlo no sabía donde cortar y pensé que este era el mejor momento, si creeis que es muy largo y os gustaría que los próximos sean más cortos decidmelo por los comentarios.

Muchas gracias a todas por leer :)

Comentadme cualquier cosa, sobre todo si os gusta o no porque siempre da ánimos saber si vas por el buen camino o habría que cambiar algo :)

Muackkss

4 comentarios:

  1. Holu!!! AMO TU NOVE y no los hagas mas cortos largos son mejores,segila pronto linda lei la primera palabra y me enamore
    Pd: te amodoroquiero
    Pd1: te adproquiero
    Pd2: mira mi comentario anterior
    Pd3: ep 4 de Abril es mi cumple :))
    Pd4: segila pronto
    Pd5: necesitas chicas?

    Besoootes y Abrazoooootes esta loca y boluda chica :)

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  2. Alldi!! Me alegro de que te gusten largos ;) ya vi tu comentario y te conteste ^^ muchisimas gracias por comentar de verdad y tmbn por recomendar mi novela eres genial! Ya he subido un par de capitulos mas a ver que te parecen!! Un beso!! Muckk
    Pd: el 4 de abril te dedicare el capitulo ;)

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  3. holaa!!Me encanta tu novela y tabien me encanta como escribes esbies super bien y a lo de que piensas que son largos los veo muy bien y espero que siga siendo igual de interesante


    MUCHOS BESOOOS Y ABRAZOOS!!


    Pd:si necesitas a chicas me tienes a mii
    Pd:me encanta hacer el tonto
    Bueno besoos te amooo!!

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    Respuestas
    1. Elenaa!!! Muchas gracias por comentar, me alegro de que te guste la nove :)

      Muchisisisimos besos :)

      Por ahora no necesito girls pero si me hacen falta te lo dire :)

      xx

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