(Narras tú)
Ella era la
tercera persona a la que sorprendía aquel día, aunque obviamente no sería la
última. Siguió abrazándome sin separarse un solo instante de mí. Me acarició el
pelo y cerré los ojos ante su contacto. Cuando creyó que ya me había agobiado
lo suficiente me cogió de los hombros y me apartó de su cuerpo mirándome con
sus ojos marrones abiertos y brillantes.
-Hola- me
atreví a decir.
Ella sonrió
con la boca más abierta y volvió a apretujarme entre sus brazos como si fuera
la primera vez que lo hacía.
-Madre mía,
esto sí que no me lo esperaba- me dijo al oído gritando.
-Tranquila-
le acaricié la espalda, como solía hacer cuando ella se ponía nerviosa, con
ironía.
-Pe…
pero... no enti… endo…- podía articular solo algunas palabras, y estaba tan
graciosa que me reí.
-Ven, vamos
a sentarnos- le dije arrastrándola a la mesa que teníamos al lado, justo pegada
a la que había sido nuestra en el pasado.
-Mi familia
está fuera, y Liam…- abrió mucho los ojos- ¡Ay Dios!, vas a ver a Liam, ¿vas a
ver a Liam?- abrió más si podía los ojos.
-Sí, creo
que voy a ver a tu primo- le dije asintiendo con los ojos en blanco.
-¡Oh! ¡Qué
alegría! Vas a ver lo guapo que está, lo que ha crecido, está de infarto, si no
fuera mi primo…- puso cara soñadora- ven- tiró de mí levantándonos a ambas,
pero se paró en seco y volvió a sentarnos un segundo después-, espera, espera,
espera.
-Por favor
Irene, me estas poniendo más nerviosa de lo que estaba- le dije mareada por las
vueltas que me había dado entre arriba y abajo.
-Espera
________(tn), esto es importante- me obligó a callarme poniendo una mano en mi
boca.
Yo asentí
prometiendo que iba a estar callada.
-Liam no
sabe que vamos a ir a Londres después del verano- me explicó poniéndose el pelo
tras las orejas.
-¿Y eso?,
¿No vas a vivir en su casa?- le pregunté sin entender nada.
-Sí, sí,
calla que te lo explique- me dijo de nuevo poniendo sus manos con olor a
mandarina en mi boca-. Vamos a ir a Londres, pero él no lo sabe, ni él ni Louis
y mucho menos Su o… Harry.
Su nombre
hizo reacción en mí con un escalofrío que subió por mi espalda sin posibilidad
a ser controlado, pero creí que Irene no lo había notado.
-Mis tíos
quieren que sea una sorpresa para el cumpleaños de Liam, les he prometido que
no diría nada hasta que llegue el día- me contó sin dejar de moverse en el
asiento y mirando hacia la puerta nerviosa por si entraba alguien-, además
Claudia me hizo jurar que no diría nada a ninguno- se mordió el labio.
-Y te está
costando eh…- Irene no era de guardar secretos, simplemente no se le daba bien.
No es que
quisiera joder a la otra persona sino que simplemente hacía algún comentario
(sin poder controlarlo) en el que lo contaba todo.
-MUCHÍSIMO,
sobre todo con Su…- sonrió meneando la cabeza y pude ver el agobio en sus ojos.
-Claudia es
una capulla- le dije animándola.
-Lo sé… no
sé si voy a poder esperar a septiembre- me agarró una mano y nos levantó de
nuevo pero yo tiré de ella- venga, ¿te ha crecido el culo?
-Espera,
siéntate un momento- tiré yo de ella para que volviera a sentarse a mi lado.
-¿Qué
ocurre?- cambió la cara a una expresión seria.
-Yo ya
estoy viviendo en Londres- sonreí intentando que se relajara.
-¿SIIII?-
eso la alteró todavía más que al inicio.
-Siiiii-
respondí de la misma manera.
-¿Y qué
tal?- me miró nerviosa-, te juro que yo quería contártelo, pero mis padres me
obligaron a no hacerlo y contra Claudia puedo luchar un poco pero contra mis
padres ni de coña.
-No pasa
nada, me he acostumbrado bastante bien- le dije verdaderamente.
-Pues me
alegro- se levantó de nuevo-, ahora vamos, me deben estar esperando, he venido
a por agua, pero creo que a Liam le gustará más verte a ti.
Caminamos
hacia la entrada pero vimos que Liam entraba al comedor y caminaba hacia nosotras.
-Irene,
¿Qué haces?- miraba a su prima sin entender por qué tardaba tanto en conseguir
un poco de agua.
Supe que no
había caído en mi presencia, le miré de arriba abajo, era cierto que había
crecido, se había cortado el pelo y aunque a mí siempre me había gustado más
largo en él, creí que le quedaba incluso mejor, le hacía parecer más mayor.
También estaba más alto y también había crecido a lo ancho, era un auténtico
bombón.
Me miró y
sin darme importancia volvió a mirar a su prima que frunció el ceño. De pronto
él abrió mucho los ojos mirando aún a su prima y sin girar la cabeza movió los
ojos a mí.
-Liam, te
presento a mi amiga _________(tn)- dijo Irene acercándome a él.
-Encantada-
me pegué a él colocando mis manos en su pecho y le di un beso en la mejilla alargándolo
más de lo estrictamente necesario.
Él no
respondió al beso y simplemente se quedó paralizado sin poder emitir una
palabra.
-Es una
amiga de _________(tpaís), que ha venido…- se calló un instante y me miró a mí-
por cierto, ¿a qué has venido?- me dijo aun con el ceño fruncido sonriendo.
-Pues…
estuve aquí hace unos años, y quería… saber si todo seguía en su sitio-
respondí mirando a Liam.
-Liam,
¿eres tonto?- le dijo mi amiga empujándole hacia un lado.
En ese
momento él reaccionó y tragó saliva sin saber qué hacer.
-_________(tn)-
dijo solamente mirándome.
-Sí- sonreí
sin saber si abrazarle, o dejar que terminara de creérselo o simplemente salir
corriendo,
Fue él el
que acabo reaccionando y me abrazó deprisa, casi de forma desesperada.
Cerré los
ojos apoyé mi cabeza en su hombro para
disfrutar más del momento. Estaba tan cómoda allí que los carraspeos de Irene
fueron como una bofetada.
-Chicos,
vamos afuera- dijo empujándonos y separándonos aunque él siguió con su brazo
sobre mi hombro pegándome a él.
Andamos
hasta la arena y nos sentamos, Liam muy pegado a mí e Irene frente a ambos
mirándonos sonriendo.
-Esto tenía
que ocurrir en algún momento- dijo la pelirroja asintiendo.
-Me alegro
de que así haya sido- Liam me dio un beso en la frente.
(Narra
Louis)
Mi hermana
y yo estábamos paseando por la parte delantera del campamento mientras nuestros
padres recogían las maletas y las llevaban al hotel donde pasarían la noche,
comentábamos nuestro último Rommel hacía apenas tres días. Cuando de repente me
paré en seco sin creer lo que veían mis ojos.
-¿Qué
haces?- me dijo Susan mirándome y pasando la mano por mis ojos intentando que
bajara de mi nube.
No contesté
seguí mirando hacia donde estaban Liam e Irene con ella, estaban los tres,
reían y hablaban de algo que obviamente no alcanzaba a oír porque estaban a más
de cincuenta metros de nosotros en la arena.
Susan giró
la mirada y detuvo sus ojos en el mismo punto que yo. Los dos nos quedamos
parados, sin nada que decir, yo hirviendo por dentro apelmazado por el jodido
recuerdo de aquellas últimas horas que les había visto, ahogándome en un
momento duro y el cual no estaba dispuesto a volver a vivir de nuevo.
Me giré y
caminé hacía mi cabaña, no quería saber nada de ella, ni nada de lo que tuviera
que contarme, simplemente quería llegar a mi cama e intentar olvidarlo todo
costara lo que costara.
Dejé a
Susan allí pasmada sabiendo de antemano que ella sí iría a que ________(tn) le
comiera la cabeza con sus mierdas, pero desde luego conmigo no lo iba a
conseguir.
Caminé con
paso decidido sin ver realmente el camino que recorría, sumergido en mis
recuerdos, en todas y cada una de las veces que había vivido con ellos, en cada
segundo que habíamos estado juntos, en cada suspiro que había salido por mis
labios durante esos dos años.
Ya lo había
pasado mal hacía unas semanas con las llamadas que llegaron a Sicilia y que
salieron de Sicilia, lo había pasado mal pero lo había dejado pasar, ahora no
estaba dispuesto a lo mismo.
(Narra Su)
Louis
empezó a caminar alejándose de mí como si intentara huir de algo, aunque más
bien sin el “como”, porque estaba huyendo de algo, de una situación dolorosa
para él, increíblemente dolorosa y lo sabía porque yo sí había vivido dos
largos años en su misma casa y había tenido que ver cómo se arrastraba las
primeras semanas, como hablaba consigo mismo de ella, como había intentado
llamarla una treintena de veces al llegar a Londres y había tenido que ver su
cara abatida al ver que Claudia no cogía el teléfono.
…Flashback…
-Louis,
¿Qué haces?- entré en su habitación sin llamar antes y él escondió rápidamente
algo bajo su almohada aunque yo hice como que no me había fijado.
Acabábamos
de empezar el curso y aun estábamos acostumbrándonos a las clases tras aquel
verano…
-Nada,
estoy escuchando música.- sonaba alguna canción de Take that.
Me acerqué
a la cama y me senté a su lado y así permanecimos un rato en silencio. Vi la
distancia que me haría falta para lograr mi objetivo y en realidad era tan
sencillo que solo tuve que mover la mano y coger el papel.
-¡SUSAN!-
Lou se levantó detrás de mí y empezó a correr por toda la habitación intentando
atraparme.
Pero a mí
me dio tiempo a ver lo que había tenido hacía minutos en sus manos y después me
paré y él consiguió quitarme la fotografía de las manos.
-Joder-
guardó la foto en un cajón de su mesilla y se sentó en la cama mirándome enfadado
y yo no supe que decirle-. ¿Puedes largarte?
-Lou…-
dije.
-Ni Lou ni
mierdas- se levantó y me empujó fuera de su cuarto.
Me dejé
caer pegada en la puerta mientras en mi cabeza aún permanecía la imagen de
_________(tn) y Claudia con Louis entre ellas sacando la lengua mientras ellas
le daban un beso en cada mejilla.
No dije
nada por un rato, simplemente lloré, lo hice sabiendo en aquel momento a ciencia
cierta lo que habíamos perdido, no solo yo, mi hermano también lo había
perdido.
Normalmente
cuando algo sale mal, cuando los peores pronósticos se cumplen intentamos
buscar un culpable, hacer visible de alguna manera que lo ocurrido tiene algún
responsable y que siempre podremos echarle en cara lo que pasó.
Sin embargo
en ese momento no podía pensar en que nadie tuviera la culpa, no podía creer,
ni me podía permitir pensar que todo hubiese acabado por culpa de
_________(tn), porque eso sería tremendamente injusto para ella. Ella también
había perdido, quizá era ella la que más había perdido.
Me quedé
allí postrada, sin poder moverme hacia ningún lado, cubierta con la propia
infelicidad que había aceptado en aquel segundo al salir del cuarto de mi hermano.
Me desahogué. No había culpables, al menos no para mí, por lo que tenía que
sacar la rabia de alguna manera, y esa era la única forma productiva de
hacerlo.
No sé
cuánto tiempo estuve apoyada en la puerta de Louis, sin embargo en un segundo
dejé de estar apoyada para caer hacia atrás y quedar mirando al techo.
Louis me
miraba desde arriba, había abierto la puerta y yo me deslicé para atrás
acabando en el suelo.
-Su…- me
miró con la mandíbula apretada- no llores.
Se agachó
para tumbarse a mi lado y simplemente me agarró la mano y pegó su cabeza a la
mía quedando ambos mirando hacia arriba, hacia el marco de la puerta.
Solo sé que
un rato después papá nos encontró tirados ambos en el suelo y nos ayudó a
levantarnos.
Aquella
noche, intenté durante más de hora y media dormirme, pero solo daba vueltas a
la cama de un lado a otro pensando, intentando idear algún plan para salir de
aquella situación, no para cambiar las cosas, sino simplemente para dejar de
notar ese vacío incómodo dentro de mi vientre.
Alguien
llamó a la puerta y comprobé por el reloj que eran casi las dos de la
madrugada.
Mi hermano
pasó entreabriendo la puerta para ver si estaba despierta y nuestros ojos
chocaron en la casi oscuridad de mi cuarto.
-¿Puedo
dormir aquí?- me dijo desde el umbral.
Yo
simplemente asentí y Louis pasó y se tumbó a mi lado mirando al techo. Ambos en
la misma postura, no compartíamos la misma sangre pero a lo largo de los años
el factor ambiental había hecho que compartiéramos gestos, formas de hablar,
pensamientos y gustos hasta hacernos ser hermanos totalmente, sin importar de
qué vientre hubiese salido cada uno.
-¿En qué
piensas?- me dijo después de un rato.
-En lo
mucho que nos parecemos Lou- me giré para mirarle pero él siguió con la mirada
clavada en el techo.- Somos prácticamente iguales.
-Tú eres
rubia, tienes los ojos grises, eres más baja que yo, tienes los labios mucho
más gruesos, el culo menos respingón,…- podía seguir así eternamente- sin
embargo, sé a lo que te refieres.
Me sonrió
sin llegar a mirarme y yo le abracé, fue un impulso de esos que pocas veces
había tenido, bueno, hasta hacía relativamente poco tiempo nosotros nos
odiábamos, para cualquier sería raro vernos en aquella posición, él con un
brazo a mi alrededor y yo pegada a su cuerpo que era el único que me podía dar
el cariño que yo necesitaba.
…Fin
flashback…
Pese a que
yo no había encontrado un responsable directo para culpar de mis tormentos
Louis si lo había hecho, y ese responsable, o más bien esa responsable ahora
estaba allí, a menos de 100 pasos de mí, riendo como si nada hubiera cambiado,
como si se pudiera volver dos años atrás y dejarlo todo en el mismo punto.
Caminé
acercándome a ellos poco a poco, calculando qué hacer o qué decir al llegar,
pero al final me encontré pegada a Irene y sin haber encontrado las palabras
oportunas que utilizar.
Los tres me
miraron, Liam e Irene sonriendo y __________(tn) simplemente me miraba, no
sabría describir la cara que tenía en aquel momento.
-Hola- fue
lo único que pude decir.
-Hola Su-
¿Seguía siendo Su? Dos años sin hablar pero seguía siendo Su.
-Hola-
repetí por inercia.
Liam
levantó la mano y me acarició el gemelo haciendo que mi mirada viajara a él. Le
miré diciéndolo todo con la mirada, él simplemente tenía que verme para saber
todo lo que pasaba, que mi hermano también la había visto, que había decidido
marcharse, y que yo en lugar de estar con él, estaba allí, con ellos. Me sonrió
y cerró los ojos despacio suspirando.
-¿Qué tal
estas Su?- _________(tn) me obligó a mirarla de nuevo.
-Bueno,
regular- estaba siendo sincera.
-Yo estoy
igual- Liam intentó hacerme ver que compartía mi sentimiento, pero él había
estado más de diez minutos riéndose con __________(tn), desde luego yo no
compartía su sentimiento.
-No, no
estás igual, pero ese es otro tema- me senté entre Irene y Liam para estar lo
más alejada de _________(tn) que pudiera.
-Siento no
haber avisado, pero bueno, tampoco…- ¿tampoco encontrabas las palabras?
-Simplemente
un perdón habría sido suficiente- le dije con una mirada neutra.
Quería
dejar las cosas claras antes de empezar con lo bonito, quería hacerle ver que
no era ella la única afectada, que todos lo habíamos pasado mal, quizá no por
su culpa directamente, pero sí por los acontecimientos.
-Yo…- ella
se perdió en las dudas.
-No importa,
estás aquí __________(tn)- dije finalmente para no ponerla en un aprieto- ¿a
qué se debe tu visita?
(Narras tú)
El
reencuentro con Susan estaba siendo realmente inquietante, temblaba
internamente por su actitud, pero no podía culparla, estaba en todo su derecho
de enfadarse, de mostrarse dolida.
No podía
decirle que me había mudado a Londres, que ahora me iban a tener que ver todos
los días, a casi todas horas. No podía decírselo y sin decirles eso tampoco
sabía que escusa poner.
-Necesitaba
volver, aunque fuera un par de días- eso tampoco era mentira- lo he pasado mal…
-Todos-
dijo ella.
-Lo sé-
negué repetidas veces- no creas que no lo sé, y también sé que ha sido por mi
culpa.
-Yo no he
dicho eso- negó también ella para que me alejara de esa idea, aunque sabía que
en su interior pensaba que yo era la causante de todos sus males.
-Además no
es cierto- Irene salía en mi ayuda como buena amiga que era.
-Sé que sí,
yo…- era difícil decirlo, era realmente complicado, y más teniendo en cuenta
que estaban los tres delante.- creo que me equivoqué.
Irene abrió
los ojos para después mirar hacia todos lados y volver a la posición de
partida.
-No…
-Deja que
me explique Irene- le pedí- yo… pensé que lo mejor era separarme.
Me agarré a
mí misma las manos y me alejé unos centímetros de Liam que me miraba
expectante. Respiré repetidas veces antes de empezar a hablar.
-No sé muy
bien cómo llegó esa idea a mi cabeza- empecé a contarles algo que ni siquiera
tenía mentalmente organizado así que de aquello podría salir cualquier cosa.-
no es justo que me resguarde en el dolor que sentía, no es realmente justo
porque vosotros no teníais la culpa de ello, nadie la tenía.- Irene hizo un
intento de comenzar a hablar pero mi mirada asesina hizo que se retractara-
Simplemente me empecé a ahogar en mi propia mierda, en lo mal que lo estaba
pasando, pensando que yo era la única que podía sentir un dolor así. Empecé a
pensar que no merecía ser feliz, que si me ocurrían cosas malas era porque
realmente no tenía derecho a estar contenta. Y así fue como empecé a morirme
por dentro, fue algo tan simple que si lo piensas lógicamente solo podrías
pensar en que estaba loca, y no es algo que yo descartase desde el principio.-
pensé en mi hermano y mi madre- Las cosas en casa tampoco estaban bien, mi
madre… bueno, no estaba bien, y creo que mi hermano empezó a sentir lo mismo
que yo, nunca lo he hablado con él. Creo que todo a mi alrededor me empujaba
hacia abajo, y al pensar que era allí donde tenía que estar, no hice ningún
intento por regresar a la superficie.- después pensé en Niall, en Irene, Clau y
Zayn y mi mente comenzó a ver la salida- ellos me ayudaron mucho- dije
señalando a Irene- sobre todo en el instituto, me intentaban ayudar y al
principio no creí necesitar su ayuda porque no creía tener un problema,
simplemente cada uno ocupaba el lugar que le correspondía, y ese era el mío.
Niall lo pasó mal, creo que ha sido el que peor lo ha pasado, y yo… me odio por
eso, siempre lo haré yo creo- Irene negó de nuevo pero no dejé que me interrumpiera.
Liam y Su
se habían quedado callados esperando que siguiera con mi historia, que me
vaciara por dentro como me estaba acostumbrándome a hacer.
-Pensar en
Sicilia simplemente me traía recuerdos, buenos y malos pero recuerdos que al
fin y al cabo no quería que parasen por mi cabeza. Y por eso no vine de nuevo…
quizá fue egoísta, no, quizá no, fue egoísta no pensar en vosotros- les miré
intentando que me entendieran- no pensé en ninguno, o si pensé creía que
estaríais mejor sin mí, al fin y al cabo me había convertido en despojos de lo
que quedaba de mí.- suspiré y me mordí el labio para hacer visible el dolor
interno- Últimamente estoy mejor, desde hace un par de meses, voy pensando más
en positivo, y me siento mejor poco a poco, no sabría explicar por qué es, pero
simplemente ha ocurrido. Y sé que no tengo derecho a venir aquí de nuevo
arrastrándome frente a vosotros pidiéndoos disculpas, pero creí que tenía que
hacerlo por ambos, por vosotros y por mí.
Agaché la
cabeza y enterré mis manos en la arena fresquita de la playa y después las
llevé a mis mejillas que me ardían violentamente, no levanté la cabeza y oí un
rato el silencio de los que habían sido mis amigos durante años y años.
Levanté al
final la vista con una decisión en mi cabeza, me puse de pie, tenía que ir a
ver a Danniel y creí que no había mejor momento que aquel.
-Voy a ir a
ver a Danny, tengo que encontrar algún sitio para dormir- les dije quitándome
la arena del pantalón.- Luego nos vemos.
Nada más
dar unos pasos pensé en hablar con Niall, casi como una obligación.
-¡Hola!-
había tanta presión dentro de mí que tenía que sacarla de algún modo.
-Hola ¿qué
tal?- me preguntó mi amigo desde el otro lado de la línea.
-No lo sé-
respondí sinceramente.
-¿Y eso?
-Me he
encontrado con Liam, Irene y Su- aquella era la razón principal.
(Narra
Niall)
Estaba en
el comedor, a mi lado mi abuela tejía una bufanda para que me la llevara a
Londres cuando me fuera, era verde clarito, creo que ella también pensaba que
era gay, creo que hasta mi primo pequeño con tan solo 4 años también lo creía.
Me levanté
y le hice un gesto a mi abuela para decirle que era _________(tn) con la que
estaba hablando. Mi abuela me sonrió y me señaló la puerta de la calle.
Compartía
cuarto con dos de mis primos, ellos eran mayores que yo y la intimidad en
aquella casa se había convertido en el premio a alcanzar.
-Me he
encontrado con Liam, Irene y Su- notaba su nerviosismo a miles de kilómetros de
distancia.
-¿Cómo ha
sido?- sabía que tarde o temprano iba a ocurrir, solo hacía falta tiempo.
-Raro,
primero he visto a Irene…
Me contó
cómo se había reencontrado con ellos, primero con la pelirroja, después con su
primo y más tarde con Su, cómo esta última parecía la más enfadada de los tres.
-¿Y a Louis
no le has visto?- le dije cuando terminó de contarme la historia.
-No- iba
andando, lo notaba en su respiración.
-¿Dónde
estás ahora?- le pregunté.
-He ido a
ver a Danniel, pero no está en su despacho, asi que luego le buscaré- me
contestó.
-¿Tú?- miré
a mí alrededor.
Había
salido fuera por consejo de mi abuela y me parecía casi imposible describirle a
mi amiga lo que estaba viendo. Solo veía verde a kilómetros y kilómetros, mis
abuelos tenían una casa en una ladera poco pronunciada cercana al lago Ballin
Lough, el pueblo que estaba más cerca era Loughrea que estaba a aproximadamente
60 kilómetros y solo se podía ir con la vieja camioneta de mi abuelo. Eso se
resumía en que había ido al pueblo una vez en todo lo que llevábamos de verano,
pero no me importaba.
Nunca había
respirado un aire más puro y limpio que aquel y era una gozada poder pasar allí
tres meses, sin preocupaciones casi ninguna.
Todo era
verde, además aquel día el sol había salido brillando totalmente y espantando a
las pocas nubes que había en el cielo. Ahora, cuando ya casi se ocultaba dejaba
entrever un cielo anaranjado muy propio del norte.
-Estoy
fuera- le dije sin dejar de mirar a mi alrededor, a lo lejos- mi abuela me ha
dicho que salga, somos casi 15 personas en la casa- le conté.
-Seguro que
no te aburres- me contestó ella riendo.
-Ya… eso
no, pero tampoco tengo intimidad- reí con ella.
Uno de mis
primos mayores apareció bordeando la casa justo en ese momento y me hizo una
señal que venía a significar “¿Con quién hablas?”, le contesté moviendo los
labios que con una amiga y él empezó a moverse de forma extraña que en el
idioma absurdo de mi primo significaba “¿Está buena?”, yo le enseñé mi dedo
central y él se sentó a mi lado intentando oír que nos decíamos __________(tn)
y yo, pero él no sabía español.
-_________(tn),
mi primo está al lado- le dije.
-¡Ah! Pues
salúdale de mi parte- me dijo ello, cosa que obviamente yo no iba a hacer.
-Sí, ya…-
le dije mientras mi primo me miraba enfadado intentado que hablara en inglés.
-Zac,
¿podrías dejarme solo?- le hice un gesto con la mano para que se metiera en la
casa.
-¿Es tu
novia?- él no paraba de molestar.
-Zac,
parece que tengas 13 años en lugar de 24, anda vete- le empujé apartándole de
mi lado y él sonrió y se metió dentro.
-Que
pesado…- le dije a _________(tn) en inglés cuando él se desapareció.
-¿Quieres
hablar en inglés? ¿No estás practicando ya lo suficiente?- me dijo ella también
en inglés.
-Aquí toda
mi familia habla en gaélico, mi abuelo dice que tenemos que practicar por si se
nos olvida- le conté- cosa absurda ya que no voy a utilizarlo en mi vida, pero
ya ves…- sonreí mientras mi amiga se moría de la risa al otro lado de la línea,
pero de repente la risa ceso instantáneamente.
-¿Louis?-
oí que decía ella.
-¿_________(tn)?-
intenté que me contestara pero la llamada había sido cortada.
Me quedé
mirando la pantalla de mi teléfono durante 3 minutos exactos, esperando a que
ella me llamara de nuevo, pero no lo hizo… no pensé que hubiera pasado nada,
pero por su forma de hablar la había notado nerviosa, si se había encontrado
con Louis no había sido un buen primer contacto.
Después de
esperar un rato más a ver si ella decidía volver a llamarme decidí entrar
dentro, ya me llamaría más tarde. Tenía hambre, y mi abuela había preparado
Boxty, no podía resistirme a ello.
(Narra
Louis)
Había
salido de mi cuarto tras quince minutos dentro, no aguantaba dentro de esas
cuatro paredes, necesitaba respirar aire fresco. Había pensado que metiéndome
en la cama y esperando un tiempo me relajaría y acabaría por olvidarme de
__________(tn), olvidarme de que ella sabría algo de Claudia, aunque solo fuera
si ella estaba bien…
Empecé a
caminar sin rumbo fijo, me introduje dentro del bosque buscando llenar mis
pulmones de aire, al menos estaría en el lugar en el que nace el oxígeno,…
Anduve y
anduve al menos durante media hora y al final me senté en un tronco, en medio
de ningún sitio.
Respiraba
entrecortadamente y no porque estuviera cansado, simplemente me costaba llenar
mis pulmones completamente, algo me lo impedía.
Sabía que
ese día podía llegar en cualquier momento, pero no me había preparado, era como
esas veces en las que la profesora va a preguntar en clase y tú piensas que
solo va a preguntar a 3 y sois treinta y cinco en clase, tienes alrededor del
4% de posibilidades de que te pregunte y piensas absurdamente que no te
preguntará a ti, que le preguntará al de delante o al de atrás, que tienen cara
de saberse la lección mejor que tú, y sin embargo es tu nombre el que la
profesora pronuncia, y levantas la cabeza poco a poco creyendo que ella se ha
equivocado, pero no lo ha hecho, ella te mira esperando tu respuesta, una
respuesta que no conoces.
Así me
encontraba yo, sabiendo que pese a las pocas posibilidades de que ________(tn)
regresara en algún momento a nuestras vidas, posibilidades existían, y no sabía
cuántas,… solo sabía que esa respuesta tampoco la tenía.
Metí mi
cabeza entre las piernas con el propósito de que llegara sangre al cerebro y no
caer desmayado allí, donde nadie sabía que estaba y donde no podrían
encontrarme a tiempo.
JODER, no
había nada que pusiera hacer, nada en absoluto, estaba en un callejón sin
salida, además…
Por un lado
quería correr lejos, evadirme, cuanto más lejos estuviera más sencillo sería
olvidar el pasado, alejarlo de mi mente, guardarlo de nuevo en el cajón del que
nunca tendría que haber salido, pero por otro, al igual que había gritado a
Liam hacía un mes que volviera a llamar a Claudia de nuevo, mis pies querían
correr hacia el campamento y encontrar a _________(tn).
Necesitaba
encontrar el camino que coger. Me encontraba valorando los pros y los contras
cuando alguien decidió por mí.
-¿Louis?-
oí mi nombre, y sentí lo mismo que si la profesora me hubiera elegido a mí para
responder a la pregunta que había formulado.
Levanté mi
cabeza de las rodillas y la miré. Allí estaba ella, como si nunca se hubiera
ido, como si ambos hubiésemos acabado en ese momento de salir de un Rommel o de
una clase de tiro con arco.
(Narras tú)
Liam había
cambiado, era verdad, pero nada en comparación con Louis.
Claudia
podría morir en ese momento si estuviera donde yo me encontraba.
Había
caminado desde el edificio central internándome en el bosque mientras hablaba
con Niall que me contada disparates sobre su familia, y de pronto, le vi,
sentado sobre un tronco con la cabeza entre las piernas.
Corté la
llamada con Niall inmediatamente.
Louis se
había cortado el pelo, ¿Qué les había pasado a todos con sus melenas?, ¿Por qué
habían decidido dejarlas atrás?
Me
recordaron a mi afán por ponerme coleta durante ese tiempo, yo usaba coleta y
ellos se habían cortado el pelo.
Pero sus
ojos seguían siendo los mismos, me miraban sin decir nada. Cuando miraba a
Niall podía saber exactamente lo que pasaba por su cabeza, pero con Louis era
imposible.
Al igual
que Liam había crecido mucho, estaba tan guapo, seguro que era todo un
rompecorazones en Londres, yo no iba a tardar en comprobar esa teórica ni dos meses.
Me miró de
arriba abajo quizá también viendo cómo había cambiado yo, aunque en mí misma yo
no lo notaba tanto, y después volvió a bajar la cabeza metiéndola entre sus
rodillas y quedándose en esa posición.
Yo me quedé
también quieta, no podía moverme hacia ningún lado, no sabía qué hacer, ni si
tendría la fuerza para hacerlo.
Nos
quedamos en esa posición, ambos parados, unos minutos, al final, fue él el que
se levantó. Al principio pensé que me iba a decir algo, porque hizo el amago de
abrir la boca, pero después negó para sí mismo varias veces y comenzó a caminar
hacia algún lado, no sé si quería regresar al campamento, creo que empezó a
andar hacia el lado contrario, creo que solo quería huir. Huir de mí.
-Louis-
conseguí decir cuando él ya andaba quince pasos por delante de mí.
Mis pies me
respondieron y empecé a andar tras él.
-Louis,
espera un segundo, por favor- intentaba que se parase y me escuchara, pero él
no lo hacía.
Corrí hasta
ponerme a su altura y alcé mi mano para tocarle el hombro pero él se echó a un
lado dejando que mi mano cayera en el aire.
Continuó su
andanza cada vez a más velocidad, y simplemente dejé de insistir, dejé que
anduviera lo que tuviera que andar y desistí de seguirle.
Le vi
saltar ya a lo lejos unas ramas que había tiradas en el suelo y después
desapareció tras los árboles.
Me quedé
parada en el camino, sola.
(Narra
Louis)
Estuve a
punto de decirle algo, a punto. Incluso abrí la boca queriendo expresar con
palabras cómo me sentía pero no lo hice, quizá tenía miedo de su respuesta,
quizá no quería saber lo que ella me diría.
Cuando
quieres saber algo lo normal es buscar la respuesta en cualquier sitio, google
normalmente te dirá lo que quieras saber, pero cuando se trata de personas,
cuando la respuesta va más allá de una cifra, cuando no se busca un cómo sino
un por qué, simplemente google no sabe responder.
Al final
dejó que me fuera, dejó de insistir y lo agradecí. No sé cómo pero acabé
tumbado sobre la hierba, sobre el claro en el que se realizaba el Rommel inundado
por los recuerdos, dolido, jodido por dentro, hecho trizas, hecho mierda.
(Narra
Susan)
Liam, Irene
y yo nos quedamos en la arena sentados cuando _________(tn) se fue, Irene fue
la primera que habló.
-No os
podéis hacer una idea de cómo han sido estos dos años- nos dijo.
Nosotros no
habíamos hablado de ellos nunca, había habido momentos en los que sus nombres
venían de una manera u otra pero nosotros simplemente hacíamos como que no
habíamos oído y seguíamos con nuestras vidas.
Pero ahora
que ella estaba allí era imposible dejarlo correr, era imposible hacer como que
no pasaba nada.
-Sí podemos-
Liam habló mirándome-, también lo hemos pasado mal.
-Lo sé,
Liam, claro que lo sé…
¿Quién
tenía la culpa? Louis era muy crítico con ella porque de alguna manera pensaba
que había sido __________(tn) la que le había arrebatado a Claudia, la culpable
de que la hermana de Zayn no hubiera regresado el siguiente año a Sicilia.
Al
enterarse de que no iban a ir, mi hermano se dedicó durante unos días a parecer
normal, no parecer afectado, pero yo sabía que lo estaba pasando mal, que no
podía creer que no fueran a ir. Y después simplemente después, el decidió que
tampoco iba a hacerlo. Y yo… no pude dejarle solo.
-Louis no
comía- recordé aquello-, las primeras semanas adelgazó 6 kilos.
Ellos me
miraron con los ojos abiertos.
-No lo
entendéis, no volvió a hablar con ella, ni una llamada, ni un lo siento, nada-
les dije triste-. Él pensaba que la culpa era suya, bueno, al principio.
Después culpó a ________(tn).
-Pero __________(tn)
no tiene la culpa de nada- Irene intentaba convencerme de algo de lo que no
hacía falta.
-Yo lo sé,
pero él no- respiré hondo-, guardó lo que sentía en un apartado de sus
recuerdos y no volvió a sacarlo, pero siempre estuvo allí.
-¿Pero él no
tiene novia?- sonreí cuando Irene lo dijo.
-Sí, sí
tiene novia, pero ¿qué quieres que te diga?- miré a Liam por inercia y él
también sonreía.
-Compara a
Claudia con cada chica que conozcas- dijo él.
-Claudia le
da mil vueltas a todas- Irene se unió a nuestra sonrisa.
-Pues
claro, pero… ella le abandonó- de alguna forma lo hizo- o eso es lo que siente
él.
Nos
quedamos allí plantados hablando y pensando qué hacer hasta bien entrada la
noche.
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Hola chicas, estoy entre trabajo y trabajo y al final me ha dado tiempo durante esta semana a acabar y subir el capítulo
Hoy no escribo mucho, sé que no está del todo bien pero no he tenido mucho tiempo de verdad, prometo intentar compensarlo en el siguiente :/
Muchas gracias por vuestros comentarios de verdad que significan mucho para mí
El jueves acabo las clases y empiezo exámenes, espero poder escribir un poquito estos días y compensarlo pronto...
Muaccksssss muacks muacks
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