miércoles, 30 de julio de 2014

Capítulo 35: “Cómo bajo grandes capas de indiferencia, odio y rechazo, los sentimientos permanecen”





(Narras tú)

-UNA MIERDA- gritó Zayn levantándose de su asiento mirando hacia su hermana que ponía cara de disgusto pero de resignación.

Irene sujetó a Zayn por la cazadora para que no bajara las escaleras.

-Zayn, no conseguirás nada, solo que crean que nos afecta- le dijo intentando calmarle.
-Es que nos afecta, han dejado fuera a mi hermana, ¿Lo entiendes? Es la mejor, mejor que todas las otras juntas- Liam se levantó y sujetó a Zayn para ayudar a Irene.
-Amigo, no pasa nada, seguro que habrá alguna equivocación- Zayn estaba caliente, enfadado por su hermana, pero se relajó y se sentó en la silla de nuevo.
-Eso es, relájate ahora- le dijo Irene de nuevo.

Niall y yo miramos a Claudia que se había sentado en el suelo pensativa, estaba respirando sumisa por la decisión, no podía hacer nada y eso nos reventaba a todos por dentro.

Increíblemente Harry se levantó y bajó hacia ella caminando tranquilamente con las manos en los bolsillos. Se sentó a su lado.


(Narra Claudia)

Ardía por dentro, las ganas que tenía de salir y aplastarle la cabeza a la zorra de Marie contra el suelo no se podían medir, tenía las manos apretadas e intentaba respirar relajada, me mantenía en esa posición para no llamar la atención. Sentí a Harry sentarse a mi lado.

-Lo lamento- dijo él mientras miraba al frente.
-¿Lo he hecho bien?- le pregunté para ver la sensación que los demás tenían de mi actuación.
-Has sido la mejor- me respondió encogiéndose de hombros-, pero las tías sois muy malas.

Le miré con mis ojos echando fuego.

-Menuda mierda, tendré que apuntarme a otro equipo, joder, no me lo creo- le dije agachando la cabeza. .
-¿Sabes…?- le miré- el entrenador lleva años anunciando lo mucho que le gustaría que nuestro equipo de fútbol fuese mixto- dijo encogiéndose de hombros-, hay muchos equipos contra los que jugábamos que cuentan con varias chicas- me miró queriendo decirme algo y después se fue.

¿Harry quería que entrara en el equipo? ¿Quería que hiciera las pruebas para el equipo de fútbol? Eso sería arriesgado, una locura, estaría fuera de lugar… sería perfecto.

Me levanté corriendo hacia él.

-Harry- grité haciendo que él se volviera- ¿Cuándo son las pruebas?

Él miró su reloj sonriendo.

-En veinte minutos- dijo mirándome expectante.
-¿Vas para allá?- le dije intentando que me esperara. Él solo asintió-, ¿Me esperas?- le dije-. Tengo algo que hacer antes.

Él me miró con el ceño fruncido pero después asintió. Yo le dejé allí y salí corriendo hacia Chelsea y Marie. Me acerqué a ella con una sonrisa, al final iba a resultar perfecto no haber entrado en el equipo de las animadoras. Tendría la excusa perfecta para mi padre, no había sido que yo no quisiera entrar en el equipo, simplemente no me habían aceptado, tendría que meterme en otro…

Marie frunció el ceño al verme llegar, Chelsea sin embargo sonreía con superioridad, llegué hasta ella.

-Eres una maldita zorra- le dije sin miramientos-, ojalá te caigas y te revientes un tobillo- hablaba relajadamente, incluso acabé con una sonrisa.

Pensaba irme, tenía que irme, sin embargo no pude aguantarme las ganas.

-Y tú…- negué mirándola con repulsión- no mereces la pena.

Me alejé siguiendo a Harry que me esperaba con las manos en los bolsillos y una media sonrisa.

-¿Las has puesto en su lugar?- dijo.
-Si ahora encima pusieras una mano sobre mi hombro sería la bomba- le dije yo mirándole sin poder evitar sonreír.

Él dudó un momento pero lugar alargó el brazo y me atrajo hacia su cuerpo. Nos fuimos hacia el patio así, podía notar la mirada de Chelsea tras nosotros, haría que se arrepintiera de no haberme cogido, haría que lo odiara.

Nada más salir al exterior me separé de Harry rápidamente.

-Menos mal, olías a muerto- me dijo él con una sonrisa.
-¿Tengo posibilidades de entrar?- no quería entrar en su juego de ver quien huele peor, así que decidí ir a lo verdaderamente importante.

Tenía que conseguir una beca, fuera como fuese, debía hacerlo, no podía malgastar mis años con las animadoras y tenía que entrar en el equipo de fútbol.

-No, posibilidades no, pero si yo te ayudo entrarás sin lugar a dudas- me dijo convencido.


(Narras tú)

Louis bajó hasta su novia con la que comenzó a hablar acaloradamente, yo sabía que la culpa de todo la tenía la asquerosa de Chelsea, ella había sido la que había decidido dejar a Claudia fuera del equipo. Quizá Marie no se merecía la reprimenda de Louis, y más sabiendo que posiblemente ella podría echarle muchas cosas en cara, cosas para las que él no tenía respuesta.

-¿Nos vamos?- dijo Liam- tenemos que ir a las pruebas para el equipo de futbol que comienzan en quince minutos.

Zayn pareció despertar de su empane y nos miró.

-Es cierto, tengo que hacer las pruebas- dijo levantándose de su asiento.

Todos seguimos a Liam y a Zayn a través del campo.

-Deberías hacer las pruebas Niall- le dije para que así todos fueran al equipo.
-Lo pensé ayer, pero coincide con el club de fotografía en horario- me dijo él.
-Vamos, no pierdes nada, si no entras al menos no te arrepentirás de haberlo intentado- insistí.

Él pareció pensarlo un poco.

-Liam- dijo llamando al castaño que iba unos metros más adelante-, ¿Me dejarías unos pantalones y una camiseta de fútbol?

Liam abrió los ojos entusiasmado.

-¿No me digas que vas a presentarte a las pruebas?- le dijo él contento.
-Emm…- Niall se puso la mano detrás del cuello incómodo.
-Venga, el irlandés al equipo- dijo gritando-. Ven al vestuario, te vistes con algo que te dejo y haces las pruebas.

Niall enseguida se puso contento y siguió a los chicos al vestuario. Se giró en el último momento con un poco de miedo en su gesto, yo le guiñé un ojo y le lancé un beso. Irene y yo nos fuimos a sentar a las gradas. Susan se unió a nosotras minutos después.

-Perdona que te diga que tus compañeras son unas auténticas zorras- dijo Irene cuando la rubia se sentó a nuestro lado.
-Lo sé- estaba resignada-, no he podido hacer nada, lo siento un montón- arrugó el gesto y pudo las codos en sus rodillas y la cara sobre sus manos.
-No pasa nada, conociendo a Claudia esto solo la animará- dije yo-, no creo que le afecte demasiado, mañana estará como nueva.

Los chicos salieron del vestuario, Louis se unió a ellos enfadado según parecía en su gesto.
El campo estaba repleto de chicos que querían entrar en el equipo. Me sorprendió ver a una chica con la equitación y una pelota entre sus piernas.

-Hay una chica- dije interesada.
-Es Alice, va a mi clase- dijo Irene- es muy buena en todos los deportes en general.
-Sí, el año pasado también se presentó, pero la mayoría de los chicos no estuvieron de acuerdo en que entrara en el equipo- dijo Susan- son una panda de machistas a veces.

Me quedé mirando a la chica, era de mediana estatura, castaña, tenía el cabello recogido en una coleta, alrededor de los chicos parecía algo pequeña, pero estaba segura de que era bastante alta comparándola con Liam que se puso a su lado y la saludó con una sonrisa.

-Ojalá entre- dije en voz alta.
-Ya… lo tiene difícil, pero es muy persistente, además es su último año eso le da puntos- añadió Susan.

El entrenador salió al campo y saludó a los chicos haciendo una alusión especial a Alice a la que sonrió. Harry apareció salido del vestuario y segundos después lo hizo Alan. Me encantaba este instituto, era genial ver a los chicos, a los jugadores de fútbol, en otros clubs que no eran solamente de deportes, me parecía grandioso que Alan perteneciera al club de teatro, y que Louis lo hiciera al de música.

Los dos se unieron a los demás.

-El año pasado se graduaron muchos jugadores, por eso este año hay al más plazas- dijo Susan informándonos a Irene y a mí.

Empezaron a dar unas vueltas por el campo en círculo y después se dividieron en grupos y jugaron a juegos con la pelota, era divertido verles, Niall no jugaba tan bien como Zayn pero se defendía bastante, incluso era mucho mejor que algunos de los aspirantes.

-Mirad- Irene señaló a Alice.

Ella tenía el balón entre sus pies y hacía algunos movimientos con la pelota que eran imposibles para muchos chicos.

-Lo hace genial- dijo Irene-, sería la segunda injusticia de hoy que no la admitieran.

Hicieron equipos y empezaron a jugar un partido. Los chicos estaban cansados del esfuerzo. Un balón salió fuera por un mal golpeo de Harry y acabó en los pies de alguien que observaba la prueba desde fuera.

-¿Esa es Claudia?- dijo Susan intentando acomodar la vista.
-Sí, es ella- dije yo.

Claudia alzó el balón con sus pies, le dio un par de toques y se lo devolvió a Harry. Él la miró y aplaudió mientras recibía el balón. Claudia sonrió. Harry volvió a pasarle la bola y ella riendo la volvió a alzar al aire, le dio efecto y la lanzó con fuerza justamente a los pies de Louis que hizo una recepción perfecta.

-Señorita- gritó el entrenador hacia Claudia.

Ella le miró, él le hizo un gesto y ella se acercó.

-Ustedes sigan jugando- dijo el entrenador hacia los demás que se habían quedado alucinados viendo a Claudia.


(Narra Claudia)

Me acerqué hasta el entrenador con cierto nerviosismo, Harry me miró durante un momento, después desvió la mirada y siguió jugando junto con los demás.

-¿Cuál es su nombre?- me dijo el entrenador al llegar a su lado.
-Soy Claudia Malik- le dije intentando parecer tranquila.
-Malik…- sostuvo mi apellido entre sus labios- su hermano es aspirante al equipo.
-Sí, él era el capitán del equipo en __________(tpaís), es muy bueno, debería tenerle en cuenta.
-De hecho lo hago- me respondió el hombre.

Se calló un segundo midiendo sus palabras.

-Señorita Malik, me preguntaba…- dijo- he visto cómo trabaja con el balón en alguna de nuestras clases, es realmente muy buena, ¿desde cuándo juega?- me preguntó interesado.
-Desde que tenía número de pie como para comprarme unas deportivas- le respondí sonriendo.
-No me he podido resistir a ver sus pruebas para el equipo de animadoras, creo que el destino la ha traído hoy hasta aquí- me dijo con una sonrisa.
-No le entiendo- dije intentando parecer sorprendida.
-¿Le gustaría realizar las pruebas para el equipo?- me ofreció.

Me hice la dura, sabía que si decía que sí rápidamente parecería una desesperada y perdería su atención fácilmente.

-No lo sé… no creo que sea lo más apropiado- dije fingiendo duda.
-¿Qué le asusta?- me dijo- ¿Son los chicos? Creo que tanto usted como yo sabemos que le da cien vueltas a la mayoría de ellos, además la señorita Hunter también se presenta a las pruebas, y déjeme decirle que ella ya está dentro.

Sonreí mirando a la chica a la que se refería el entrenador.

-¿Esa sonrisa es un sí?- me preguntó con esperanza.
-¿En qué equipo voy?

Él sonrió.

-Señor Evans, la señorita Malik va a partir de ahora en su equipo- gritó hacia Alan.

Él me miró y me sonrió haciéndome avanzar con su gesto hacia el campo. Mi hermano, como no podía ser de otra manera, se acercó a mí.

-¿Estás loca? Papá va a matarte- me dijo nada más colocarse a mi lado.
-No he entrado en las animadoras, tengo que hacer farmacia, ¿qué crees que le importa más a papá?

Él me miró negando con una sonrisa en su rostro.

-Señor Malik, ¿no tiene nada mejor que hacer que interrumpir las pruebas de su hermana?- le gritó el entrenador a Zayn.

Estaba exaltada, contentísima, quería demostrarle a todos que podía entrar en el equipo, quería que todos se fastidiaran, que Chelsea se jodiera por no dejarme entrar en las animadoras, que Marie se pudriera viéndome defender a su novio, quizá alguna mano se me escapaba y se depositaba en su trasero por casualidad, y quería que Louis sufriera viéndome todos los días a su lado.

-Está bien- dijo el entrenador-, me gustaría que los jugadores veteranos me acompañaran un momento.

Nueve chicos, entre ellos Louis, Liam, Alan y Harry anduvieron hacia el entrenador. Se unieron hablando sobre las pruebas decidiendo quien entraba y quién no.

Me acerqué a Niall, al cual había visto en su prueba y la verdad es que lo había hecho muy bien.

-Lo has hecho genial Ni- le dije dándole una palmadita en la espalda.
-No mejor que tú, como me quites la plaza, te juro que te mato- me sonrió y supe que hablaba de broma.

Mi hermano se acercó enfadado.

-De verdad, no voy a apoyarte con nuestros padres, como te digan algo, no podré ayudarte- me dijo decidido.
-Ya sabía que no contaría contigo, no es una novedad- le dije secamente.

Él se quedó parad mirándome y al final suspiró.

Los chicos acabaron de hablar y se acercaron. Había contado y éramos cuarenta los que nos habíamos presentado, había nueve jugadores dentro, por lo que quedaban once plazas. Recé para que entrara, para que Zayn entrara y para que Niall entrara.

-Becker, Cox, Hamilton, Horan, Hunter, Lowell, Lawrence, Malik, Salven y Town- dijo el entrenador mirándonos-, están dentro, los demás muchísimas gracias por venir, sentimos no poder elegirles a todos.

Mi hermano y yo nos miramos asustados. Niall gritó hacia las gradas mientras nuestras amigas aplaudían efusivamente.

Mi hermano y yo corrimos hasta el entrenador.

-Señor, ¿Qué Malik es el que está dentro?- dijo Zayn mirándome.
-Cuenten los nuevos jugadores, calculen, creo que ambos están en la rama de ciencias, no les costará demasiado.

Miré hacia los elegidos contándolos, nueve, los conté tres veces, eran nueve. Zayn me cogió a hombros y corrió por el campo conmigo encima. Yo gritaba contenta, feliz.

Liam llegó hasta nosotros y entre mi hermano y él me lanzaron al aire varias veces haciendo que volara por encima del campo.

-Locos, voy a caerme- les dije riéndome.

Ellos se reían sin parar. Las chicas habían bajado y estaban a nuestro alrededor. Todos gritábamos y saltábamos contentos.

Vi a Harry a lo lejos sonriendo hacia nosotros. Le sonreí. Pero era demasiado poco para lo que había logrado gracias a él. Conseguí salir de los brazos de Liam y mi hermano y corrí hacia Harry. Me paré a un metro de él. Nos quedamos mirándonos sin saber qué hacer.

-Enhorabuena- me dijo con una media sonrisa.
-Si no llega a ser por ti… en fin… gracias- le tendí la mano y él sonrió y la estrechó entre la suya.

Volví con mis amigos saltando. Me encontré con Louis de frente y se me cortaron las ganas de saltar y reír. No habíamos hablado desde la noche anterior, desde nuestra conversación en el cuartito, cuando él había entendido que seguía colada por él.

-Estas dentro del equipo- me dijo obvio.
-Dicen que cuando una puerta se cierra se abre una ventana- le dije con doble sentido por el equipo y por él.
-Me alegro de que no entraras con las animadoras- me dijo.
-Prefiero estar contigo que con tu novia- le dije encogiéndome de hombros- no es raro ¿no?

Él me sonrió y me abrazó con fuerza. Me quedé entre sus brazos respirando su aroma, ambos llevábamos más de una hora corriendo como posesos, ambos estábamos para que nos metieran en una lavadora y le dieran al programa largo, y sin embargo, él seguía oliendo a perfección.

Pasé las manos por su pelo dejando que mis dedos se fundieran allí. Él me atrajo más hacia el alzándome sobre sí y levantándome unos centímetros del suelo.

Oímos un carraspeo detrás de nosotros. Vi a Marie detrás de él, por encima de su hombro. Le solté inmediatamente. Ella tenía una falsa sonrisa en el rostro. Era extraño, al principio había creído que era una chica perfecta, sin embargo ahora sabía que bajo esa capa de amabilidad se encontraba un monstruo que no dudaría en hacerme la vida imposible.

-Me alegro de que estés dentro del equipo- dijo ella dignamente.

No respondí, miré a Louis y me alejé de ambos dejándoles con sus cosas.


(Narras tú)

Niall estaba en el quipo, Claudia estaba en el equipo, Zayn estaba en el equipo. ¿Podría haber algo más perfecto?

-Dime que veré tu firma en el cartel de aspirantes al club de teatro- me giré y vi a Alan sonriéndome con su uniforme de fútbol y con el balón entre las manos.
-¿Me vas a regalar el balón del partido?- le dije tendiendo mis manos.

Él me tendió el balón pero lo quitó de mi alcance en el último momento.

-Sí y solo sí haces las pruebas para el club de teatro.

Sonreí y asentí.

Él soltó el balón y me abrazó separándome del suelo y dando vueltas conmigo en sus brazos. 

-¿Qué pasa?- Liam se acercó a nosotros.
-____________(tn) va a entrar en el club de teatro conmigo- dijo Alan contento bajándome finalmente al suelo.
-Bueno, voy a hacer las pruebas, no he hecho teatro en mi vida- respondí.
-Te encanta el arte, seguro que se te da genial- me dijo Liam animándome.
-Sí- dijo Alan de nuevo gritando.

Me separé de ellos, estaban locos, la alegría había llegado al final. Parecía que a partir de ese momento las cosas podrían seguir un ritmo normal, podríamos volver a ser los que siempre habíamos sido. Me encantaría volver a tener a todos mis amigos como antaño, a mi lado, sin problemas entre nosotros, solo amistad, verdadera amistad.

-¿No sería genial volver a estar como antes?- me acerqué a las gradas donde Irene se había quedado sentada sin bajar al campo.
-Es una utopía amiga- me respondió ella tan visceral como siempre.
-Venga Irene, no seas así- le dije intentando animarla y seguir con mi sueño.
-¿Sabes lo que me dijo ayer Harry?- me miró seria, intentando que bajara de la nube que me había montado.

Me quedé mirándola sin saber si quería saber lo que Harry le había dicho.

-Me dijo que todo había cambiado, que no entendía nada, y que vivía en una nube- no me dio lugar a pararla.
-Pues yo creo que todo puede cambiar de nuevo- le dije yo encabezonada con mi idea.
-¿Qué te has fumado?- se rió graciosa y yo me reí con ella.
-¿Tú que le dijiste?- le pregunté mirando hacia el campo donde Liam y Harry hablaban.
-Me puse a llorar- me dijo.

Yo volví mi cabeza hacia ella.

-No pude evitarlo, me gritaba, antes si me hubiese visto soltar una lágrima se habría acercado a mí, me habría abrazado, intentado consolarme- negó-, sin embargo me dejó allí tirada- miró hacia el campo, hacia Harry que ahora estaba empujando a  Liam amigablemente.
-¿Y qué? No dejes que te afecte, no a ti, ya me afecta a mí bastante, es Harry, todos le conocemos- le dije mirando también hacia el campo.

Él sintió nuestras miradas encima porque se giró y nos miró directamente. Liam siguió la mirada y nos saludó con la mano. Nosotras sonreímos y yo le saludé con el brazo. Sin embargo Irene parecía cansada, no me había dado cuenta hasta ese momento, estaba algo baja de ánimos.

-¿Estás bien?- le pregunté.
-No, no lo estoy- me respondió ella sinceramente.
-Ire…- le dije en un susurro- ya sabes que estamos aquí, y que todos estamos pasando por lo mismo, nos tienes a nosotros- le acaricié la pierna apretando su muslo con cariño.
-Harry era mi amigo- dijo sin dejar de mirarle- era un buen chico __________(tn), no era peor que Zayn o que Louis, hacía cosas malas, es cierto, pero es que él es muy directo, y no piensa las cosas, le pasa un poco como a mí- se le quebró la voz-. Siento por primera vez que le hemos perdido para siempre.
-No digas eso- le recriminé-, ha sido él el que ha decidido alejarse de nosotros.
-No ___________(tn), él estaba bien, fue nuestra culpa, nos alejamos de ellos- me dijo cansada.
-Ayer hablé con Alan, él está tan preocupado como tú- le dije-, él quiere a Harry muchísimo, le ve aun como a un hermano. Quiere que le recuperemos, que le saquemos del vacío en el que se ha metido- le dije.

Ella me miró asintiendo.

-Yo creo que es imposible __________(tn), estoy muy negativa, es cierto, pero es que no le veo con ganas de volver, y eso es lo que le hace falta- suspiró.

Yo también suspiré, no tenía idea de qué íbamos a hacer Alan y yo para recuperar a Harry, para que volviera. Ahora las aguas empezaban a calmarse, no sabía ni siquiera si quería hacer algo para traerle de vuelta, si él no quería volver, no Sabía que podíamos hacer nosotros.

-De todas formas Irene, a ti te pasa algo más- le dije-, no puede ser que por Harry  ahora estés así.

Ella agachó la cabeza.

-No me pasa nada _________(tn), estoy cansada de todo, me parece que hay cosas que no tienen sentido, que…- alargó las manos y las metió entre su cara- creo que hubiese sido mejor no venir.

Me sorprendió oírla decir aquello, a ella le encantaba ser el centro de la fiesta, estar metida en todos los líos, saberlo todo, le gustaba intentar arreglar las cosas, le gustaba solucionar los problemas.

No supe qué decir, algo fuerte debería estar pasándole a mi amiga para decir esas cosas, no creía que solo fuera Harry el que le hiciese estar en ese estado.

-Déjalo ________(tn), no pasa nada- se levantó y empezó a caminar hacia abajo.

La vi andar por el campo, Liam se separó de Harry y caminó hacia ella, pero Irene le dijo algo rápidamente y siguió andando abandonando el campo y entrando en el edificio.


(Narra Irene)

Necesitaba irme a casa, quería dormir, tenía tantas ganas de llorar, lo malo es que no sabía por qué, no entendía muchas cosas. Me resultaba durísimo ver a Harry pasando de todo. Todos parecían hacer por olvidar los últimos dos años, nuestro comportamiento al no hablarles, nuestro alejamiento profundo.

Sin embargo Harry no parecía olvidar, ni querer olvidar. Me dolía verle pasar de mí, yo necesitaba a mi amigo, pero no lo tenía.

Sentía mi corazón latir intensamente, me metí en el baño sola. Cerré la puerta de uno de los habitáculos y me senté en la tapa del váter. Pensé en Zayn, él pasaba de mí. Nunca había sido de esas chicas que perdían la cabeza por un tío, al ver a Susan detrás de Liam durante años y había sentido pena por ella, de no ser capaz de controlar sus sentimientos. Ahora era yo la que no podía alejar a Zayn ni una hora de mi cabeza.

Me mordí el labio, la tripa me daba vueltas haciéndome sentir incómoda, no quería llorar, tenía tantas ganas de hacerlo sin embargo…

No me había apuntado a ningún club, así que lo que mejor podía hacer era coger mis cosas e irme a casa, ver la tele un rato, tumbarme en un sofá y coger un bol de helado hasta acabarlo.


(Narra Harry)

-¿Qué hay?- Chelsea se acercó a mí al campo de fútbol.

Besó mis labios un segundo, mi mirada viajó hasta las gradas, pero ___________(tn) estaba naufragando en un libro y no se enteró de nada. Estaba tan sexy leyendo que mis ojos se encendieron. Chelsea se dio cuenta y echó un vistazo hacia el objetivo de mis ojos.

-¿Quedamos luego?- me preguntó intentando llamar mi atención.
-No, no me apetece- le dije intentando ver el libro que _________(tn) leía.
-¿Mañana?- dijo ella girando mi cabeza con un beso.

Me aparté de sus labios con rapidez.

-Harry…- puso morritos.
-Quizá mañana- le respondí moviendo mi pelo con los dedos-, tengo que ducharme.
-Claro, yo también, ¿podríamos…?

La miré con una media sonrisa.

-Mañana- respondí ante su incentiva.

Caminé unos pasos hacia las gradas dejando a Chelsea con la miel en los labios, pero no tenía ningunas ganas de escucharla, sin embargo necesitaba saber qué libro mantenía tan ocupada a __________(tn). Cuando solo me separaban unos metros de ella leí el título del libro.

-Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor- me miró intrigada dejando la lectura a un lado-, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas.

Me miró con una pequeña sonrisa.

-Jamás te hubiese imaginado con un libro de Umberto Eco- me dijo cerrando el libro.
-Hay que leerlo una vez en la vida al menos- no le dije que había leído “El nombre de la rosa” dos veces.
-Es la segunda vez que lo leo- me miró con la mandíbula apretada- sé que debería leer otras cosas, pero me encantó- me dijo sonriendo.

Apreté los dientes, ella también lo estaba releyendo, joder, siempre me sorprendía, continuamente.

-Pues que lo redisfrutes- le dije volviendo al campo.
-Harry- me llamó con cierta dificultad, me giré y me hizo un gesto para que volviera.

Me senté a su lado en el banco de hierro. Miré hacia abajo, Liam nos miraba, de igual manera Claudia también tenía su vista fija en nosotros.

-Verás- me dijo ella sin hacer caso a los demás-, he hablado con Irene.

Suspiré, no quería oír sus reproches.

-No suspires Styles- me dijo incómoda-, para mí tampoco es fácil estar sentada a tu lado, estoy tratando de superarlo.

La miré, con gesto serio, ella me devolvió la mirada indecisa. Me gustaba verla inquieta, así era realmente ella, mejor era eso que gritarme.

-¿Qué pasa?- le pregunté intentando no ser demasiado duro con ella.
-Está mal- me dijo-. Mira, creo que los problemas que tienes conmigo son normales- la miré reprochándole con la mirada-, son muy normales, no te he hablado durante dos años, por unas cosas o por otras, da igual, pero ella no tiene la culpa y lo está pasando mal- suspiré, no quería parecer débil, no quería ser un capullo con Irene, era cierto que ella no tenía la culpa, pero tampoco podía decir “si, hablaré con ella”, eso tampoco.
-No me importa- le dije levantándome.

Ella me agarró del pantalón deprisa, intentando que la escuchara, tocó mi cintura y me giré apartándome de su mano que quemaba contra mi piel.

-Lo siento- dijo duramente-, tienes razón, es mejor que no se junte contigo.

Se levantó y salió caminando sin darme tiempo a decir nada. Odiaba eso de cualquiera, que me dejara con la palabra en la boca, pero más lo odiaba de ella.

Miré hacia el asiento y vi el libro depositado en las gradas, se le había olvidado.


(Narras tú)

Me arrepentí de haber hablado con él, siempre me arrepentía de dirigirle la palabra, no sabía por qué sin embargo seguía haciéndolo.

Entré en el aula magna donde ya se habían sentado varios chicos en las primeras filas. Niall llegó a los pocos minutos y se sentó a mi lado en la quinta fila.

-Lo vas a hacer genial- me dijo sonriendo.

Empezó a salir gente, les hacían interpretar una pequeña escena de algunas obras clásicas. Me puse un poco nerviosa, pero la verdad es que saldría en unos pocos minutos y lo que menos necesitaba eran los nervios. Respiré cerrando los ojos.

Los demás entraron cuando bajó un chico después de realizar su prueba.

-___________(tn) ____________(tapellido)- dijo una voz en la primera fila.

Me levanté y me acerqué al escenario. Alan me sonrió desde su lugar. Yo ya sabía lo que iba a representar. Intenté meterme en el papel, respirar relajada. Pero, una vez encima del escenario, viendo a tanta gente debajo me hizo estremecer, me imaginé en un concierto de piano, de los que hacía antiguamente, pero eso solo me hizo estar más nerviosa.

-Hola- dije con un nudo en la garganta- soy _________(tn) y voy a representar una escena de la obra Sueño de una noche de verano de William Shakespeare.

Todos me miraron expectantes, y sin más dilación comencé.

-¡Cuánto más felices logran ser unos que otros! En toda Atenas se me tiene por su igual en la hermosura, pero ¿de qué me sirve? Demetrio no lo considera así. Se niega a reconocer lo que todos, menos él, reconocen. Y así como él se engaña, fascinado por los ojos de Hermia, así yo me ciego, enamorada de sus cualidades. El amor puede transformar las cosas bajas y viles en dignas, excelsas. El amor no ve con los ojos, sino con el alma, y por eso pintan ciego al alado Cupido. Ni en la mente de Amor se ha registrado señal alguna de discernimiento. Alas sin ojos son emblema de imprudente premura, y a causa de ello se dice que el Amor es un niño, porque en la elección se equivoca muy a menudo. Así como se ve a los niños traviesos infringir en los juegos sus juramentos, así el rapaz Amor es perjuro en todas partes. Porque antes de ver Demetrio los ojos de Hermia, me granizó de juramentos asegurándome que era sólo mío; y cuando esta granizada sintió el calor de su presencia, se disolvió, derritiéndose el chaparrón de votos. Voy a decirle de la fuga de la hermosa Hermia; no dejará de perseguirla mañana por la noche en el bosque; y por este aviso, con sólo que me dé las gracias, habré recibido un alto precio. Pero bastará para mitigar mi pena el poder mirarlo allá y regresar.

Acabé mirando a Niall con el silencio como respuesta durante unos segundos. Entonces, Alan comenzó un aplauso que continuaron los demás en todo el salón. Sonreí incómoda. Sueño de una noche de verano era para mí la mejor obra de Shakespeare. Romeo y Julieta estaba sobrevalorada y en mi opinión Sueño de una noche de verano era menos preciada pese a que tenía un fondo vertiginoso y grotesco a parte iguales.

Bajé del escenario sonriendo y me senté junto a Niall que me miraba con los ojos muy abiertos.

-¿Desde cuándo actúas así?- me dijo.

Yo puse cara de no entender y miré al escenario, vi de pronto una cabellera castaña con rizos un par de filas delante de nosotros. No había visto a Harry durante mi actuación y daba gracias al cielo, sino mis nervios habrían podido conmigo.

Pasaron los aspirantes que quedaban, conté unas veinte personas a la espera. Cuando el último hubo acabado Alan subió al escenario.

-Bien, tenemos solamente cuatro plazas para este año- dijo algo apenado- y lo habéis hecho muy bien muchos, por eso hemos decidido dar una nueva oportunidad a diez de vosotros que actuareis de nuevo con un guión que no conocéis y con alguien que os secundará y que estará dentro del club.

Pasó a llamar a las diez personas que seguirían en la prueba, mi nombre estaba entre ellos diez, debía volver a actuar, puff, quería sin lugar a dudas entrar en el club, pero ahora sabía que Harry estaba allí, además, con la excusa de que habían acabado las pruebas para muchos equipos y clubs el salón de actos se había llenado de gente curiosa que quería ver la prueba de teatro.

-Lo harás muy bien- me animó Niall mientras me empujaba para que me levantara y caminara hacia el escenario.
-Gracias- le dije andando hacia arriba.

Desde el escenario todo era mucho más inquietante, se veía el salón lleno, la gente reía, hablaban entre ellos en un murmullo constante. Alan pasó entre nosotros repartiendo los guiones. Me tendió el mío y me guiñó un ojo.

-¿Grease?- dije sin entender.

Me había tocado una escena de la película Grease. No me lo podía creer. Nos dejaron algunos minutos para repasar el guión, lo suyo era salir sin papel, sin embargo yo no creía que pudiera conseguirlo.

-Ven- Alan tiró de mi brazo hacia la parte trasera del escenario.
-¿Serás mi John Travolta?- le dije sonriendo.
-Danny Zuko, si no te importa- me dijo agarrándose el paquete y moviéndose al ritmo de una música inexistente.
-Madre mía, va a ser penoso- le dije negando pero con una sonrisa.
-Calla, vamos a verlo- me dijo señalando el papel.
-¡ALAN!- grité enfadada- Aquí pone que hay un beso- le dije señalando la parte del papel dónde se leía perfectamente la parte del beso.
-Sí… bueno, si entras al club deberás hacer estas cosas, no es raro- me dijo encogiéndose de hombros.
-¿Pero el primer día?- suspiré.
-Vamos, ni que fuera el fin del mundo, tampoco soy tan feo- dijo leyendo el papel.
-No es eso- le miré pero no me devolvió la mirada-, vamos Alan, no eres feo, tú…

Me miró interrogante con una media sonrisa.

-¿Qué?- dijo sonriendo aún.
-Eres idiota- le dije riendo-. Solo lo hacías para que te dijera lo que pienso de ti- le pegué sin fuerza en el brazo.
-¿Y qué piensas?- dijo acercándose a mí.
-Que deberíamos ensayar- le dije yo alejándome y arrebatándole el papel.

Estuvimos leyendo y releyendo mientras intentaba aprendérmelo.

-¿Tú te lo sabes?- le dije viendo lo bien que lo hacía.
-Hicimos Grease hace un par de años- se encogió de hombros.
-No hace falta que me digas de quién hiciste- dije resignada.

Nos llamaron al escenario y solté un gritito nerviosa.

-Vamos _________(tn), solo disfruta- me dio un apretón en la mano-, será medio minuto.
-No me beses con lengua ehh- le dije como aviso.
-Lo intentaré- me respondió sin darme tiempo a devolvérsela, porque ya había entrado por un lateral al escenario.

Todo el mundo nos miraba, él me sonrió como si no se hubiese fijado en todas las personas que estaban allí, como si no importaran. Eché sin poder evitarlo un vistazo al patio de butacas. Niall me sonreía y aplaudía en silencio.

-Bien- dijo una chica en la parte baja- _________(tn), ¿lista?- asentí como respuesta.

Se oscureció todo el salón, un foco con algo de luz nos dio de lleno sin cegarnos, ahora sí que no veía nada, solo le veía a él, me concentré en su mirada atenta a la mía y que vi cambiar por momentos hasta que realmente vi a Danny Zuko en él, esperaba poder ser yo Sandy.

-Voy a volver a Australia quizá nunca vuelva a verte- me acerqué a él despacio, con pena, mirando a sus ojos segura pero triste.

- No, no digas eso, Sandy- él me miró nervioso y me cogió las manos
-¡Pero es cierto! He pasado el mejor verano de mi vida y ahora tengo que marcharme. ¡Es una pena!- hice el amago de alejarme de él pero me agarró con más fuerza y me estrelló contra su pecho.

Me acercó a su boca con las manos en mi cara y me dio la vuelta de espaldas al público. Acercó nuestras bocas y cerró los ojos pero no llegó a besarme aunque todo el público creyera que sí lo había hecho. Algo indecisa me alejé de él.

-¡No Danny, no lo estropees!
-Pero si no lo estropeo, Sandy, solo lo estoy mejorando- volvió a acercarnos pero yo me alejé.
-Danny, esto es el fin- dije con tristeza
-Claro que no, ¡es solo el principio!- me cogió una mano y me arrastró fuera del escenario mientras el público aplaudía y gritaba a partes iguales.
-¿Qué tal ha ido?- le dije cuando ya habíamos salido de escena.
-Bien, muy bien- me señaló a la gente aplaudiendo-, están todos de pie.

Era verdad, mucha gente se había levantado de sus asientos y nos aplaudía con vítores.

-Vamos- me agarró de nuevo y salimos al escenario.

Me impulsó hacia delante e hice una reverencia riendo mientras señalaba a Alan que también me aplaudía. Miré a mis amigos que gritaban aplaudiendo y sonreían, les mandé un beso riendo. Después mi mirada viajó hacia el lugar que había ocupado Harry, pero él ya no estaba allí. 

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Holaa después de casi dos semanas!! Siento haber tardado taaanto en subir, pero ya os dije que no podría antes ^^ Espero que os haya gustado el capítulo, en realidad no es muuy interesante pero para la historia es crucial :) 

Intentaré subir esta semana otro capítulo, tendré tiempo para escribir aunque no se si tendré internet para subirlos... 

En fin, un beso muy grande a todas!! 

See you soon ^^