(Narras tú)
-UNA MIERDA- gritó Zayn levantándose
de su asiento mirando hacia su hermana que ponía cara de disgusto pero de
resignación.
Irene sujetó a Zayn por la cazadora
para que no bajara las escaleras.
-Zayn, no conseguirás nada, solo que
crean que nos afecta- le dijo intentando calmarle.
-Es que nos afecta, han dejado fuera
a mi hermana, ¿Lo entiendes? Es la mejor, mejor que todas las otras juntas-
Liam se levantó y sujetó a Zayn para ayudar a Irene.
-Amigo, no pasa nada, seguro que
habrá alguna equivocación- Zayn estaba caliente, enfadado por su hermana, pero
se relajó y se sentó en la silla de nuevo.
-Eso es, relájate ahora- le dijo Irene
de nuevo.
Niall y yo miramos a Claudia que se
había sentado en el suelo pensativa, estaba respirando sumisa por la decisión,
no podía hacer nada y eso nos reventaba a todos por dentro.
Increíblemente Harry se levantó y
bajó hacia ella caminando tranquilamente con las manos en los bolsillos. Se
sentó a su lado.
(Narra Claudia)
Ardía por dentro, las ganas que tenía
de salir y aplastarle la cabeza a la zorra de Marie contra el suelo no se
podían medir, tenía las manos apretadas e intentaba respirar relajada, me
mantenía en esa posición para no llamar la atención. Sentí a Harry sentarse a
mi lado.
-Lo lamento- dijo él mientras miraba
al frente.
-¿Lo he hecho bien?- le pregunté para
ver la sensación que los demás tenían de mi actuación.
-Has sido la mejor- me respondió
encogiéndose de hombros-, pero las tías sois muy malas.
Le miré con mis ojos echando fuego.
-Menuda mierda, tendré que apuntarme
a otro equipo, joder, no me lo creo- le dije agachando la cabeza. .
-¿Sabes…?- le miré- el entrenador
lleva años anunciando lo mucho que le gustaría que nuestro equipo de fútbol
fuese mixto- dijo encogiéndose de hombros-, hay muchos equipos contra los que
jugábamos que cuentan con varias chicas- me miró queriendo decirme algo y
después se fue.
¿Harry quería que entrara en el
equipo? ¿Quería que hiciera las pruebas para el equipo de fútbol? Eso sería
arriesgado, una locura, estaría fuera de lugar… sería perfecto.
Me levanté corriendo hacia él.
-Harry- grité haciendo que él se
volviera- ¿Cuándo son las pruebas?
Él miró su reloj sonriendo.
-En veinte minutos- dijo mirándome
expectante.
-¿Vas para allá?- le dije intentando
que me esperara. Él solo asintió-, ¿Me esperas?- le dije-. Tengo algo que hacer
antes.
Él me miró con el ceño fruncido pero
después asintió. Yo le dejé allí y salí corriendo hacia Chelsea y Marie. Me
acerqué a ella con una sonrisa, al final iba a resultar perfecto no haber
entrado en el equipo de las animadoras. Tendría la excusa perfecta para mi
padre, no había sido que yo no quisiera entrar en el equipo, simplemente no me
habían aceptado, tendría que meterme en otro…
Marie frunció el ceño al verme
llegar, Chelsea sin embargo sonreía con superioridad, llegué hasta ella.
-Eres una maldita zorra- le dije sin
miramientos-, ojalá te caigas y te revientes un tobillo- hablaba relajadamente,
incluso acabé con una sonrisa.
Pensaba irme, tenía que irme, sin
embargo no pude aguantarme las ganas.
-Y tú…- negué mirándola con
repulsión- no mereces la pena.
Me alejé siguiendo a Harry que me
esperaba con las manos en los bolsillos y una media sonrisa.
-¿Las has puesto en su lugar?- dijo.
-Si ahora encima pusieras una mano
sobre mi hombro sería la bomba- le dije yo mirándole sin poder evitar sonreír.
Él dudó un momento pero lugar alargó
el brazo y me atrajo hacia su cuerpo. Nos fuimos hacia el patio así, podía
notar la mirada de Chelsea tras nosotros, haría que se arrepintiera de no
haberme cogido, haría que lo odiara.
Nada más salir al exterior me separé
de Harry rápidamente.
-Menos mal, olías a muerto- me dijo
él con una sonrisa.
-¿Tengo posibilidades de entrar?- no
quería entrar en su juego de ver quien huele peor, así que decidí ir a lo
verdaderamente importante.
Tenía que conseguir una beca, fuera
como fuese, debía hacerlo, no podía malgastar mis años con las animadoras y
tenía que entrar en el equipo de fútbol.
-No, posibilidades no, pero si yo te
ayudo entrarás sin lugar a dudas- me dijo convencido.
(Narras tú)
Louis bajó hasta su novia con la que
comenzó a hablar acaloradamente, yo sabía que la culpa de todo la tenía la
asquerosa de Chelsea, ella había sido la que había decidido dejar a Claudia
fuera del equipo. Quizá Marie no se merecía la reprimenda de Louis, y más
sabiendo que posiblemente ella podría echarle muchas cosas en cara, cosas para
las que él no tenía respuesta.
-¿Nos vamos?- dijo Liam- tenemos que
ir a las pruebas para el equipo de futbol que comienzan en quince minutos.
Zayn pareció despertar de su empane y
nos miró.
-Es cierto, tengo que hacer las
pruebas- dijo levantándose de su asiento.
Todos seguimos a Liam y a Zayn a
través del campo.
-Deberías hacer las pruebas Niall- le
dije para que así todos fueran al equipo.
-Lo pensé ayer, pero coincide con el
club de fotografía en horario- me dijo él.
-Vamos, no pierdes nada, si no entras
al menos no te arrepentirás de haberlo intentado- insistí.
Él pareció pensarlo un poco.
-Liam- dijo llamando al castaño que
iba unos metros más adelante-, ¿Me dejarías unos pantalones y una camiseta de
fútbol?
Liam abrió los ojos entusiasmado.
-¿No me digas que vas a presentarte a
las pruebas?- le dijo él contento.
-Emm…- Niall se puso la mano detrás
del cuello incómodo.
-Venga, el irlandés al equipo- dijo
gritando-. Ven al vestuario, te vistes con algo que te dejo y haces las
pruebas.
Niall enseguida se puso contento y
siguió a los chicos al vestuario. Se giró en el último momento con un poco de
miedo en su gesto, yo le guiñé un ojo y le lancé un beso. Irene y yo nos fuimos
a sentar a las gradas. Susan se unió a nosotras minutos después.
-Perdona que te diga que tus
compañeras son unas auténticas zorras- dijo Irene cuando la rubia se sentó a
nuestro lado.
-Lo sé- estaba resignada-, no he
podido hacer nada, lo siento un montón- arrugó el gesto y pudo las codos en sus
rodillas y la cara sobre sus manos.
-No pasa nada, conociendo a Claudia
esto solo la animará- dije yo-, no creo que le afecte demasiado, mañana estará
como nueva.
Los chicos salieron del vestuario,
Louis se unió a ellos enfadado según parecía en su gesto.
El campo estaba repleto de chicos que
querían entrar en el equipo. Me sorprendió ver a una chica con la equitación y
una pelota entre sus piernas.
-Hay una chica- dije interesada.
-Es Alice, va a mi clase- dijo Irene-
es muy buena en todos los deportes en general.
-Sí, el año pasado también se
presentó, pero la mayoría de los chicos no estuvieron de acuerdo en que entrara
en el equipo- dijo Susan- son una panda de machistas a veces.
Me quedé mirando a la chica, era de
mediana estatura, castaña, tenía el cabello recogido en una coleta, alrededor
de los chicos parecía algo pequeña, pero estaba segura de que era bastante alta
comparándola con Liam que se puso a su lado y la saludó con una sonrisa.
-Ojalá entre- dije en voz alta.
-Ya… lo tiene difícil, pero es muy
persistente, además es su último año eso le da puntos- añadió Susan.
El entrenador salió al campo y saludó
a los chicos haciendo una alusión especial a Alice a la que sonrió. Harry
apareció salido del vestuario y segundos después lo hizo Alan. Me encantaba
este instituto, era genial ver a los chicos, a los jugadores de fútbol, en
otros clubs que no eran solamente de deportes, me parecía grandioso que Alan
perteneciera al club de teatro, y que Louis lo hiciera al de música.
Los dos se unieron a los demás.
-El año pasado se graduaron muchos
jugadores, por eso este año hay al más plazas- dijo Susan informándonos a Irene
y a mí.
Empezaron a dar unas vueltas por el
campo en círculo y después se dividieron en grupos y jugaron a juegos con la
pelota, era divertido verles, Niall no jugaba tan bien como Zayn pero se
defendía bastante, incluso era mucho mejor que algunos de los aspirantes.
-Mirad- Irene señaló a Alice.
Ella tenía el balón entre sus pies y
hacía algunos movimientos con la pelota que eran imposibles para muchos chicos.
-Lo hace genial- dijo Irene-, sería
la segunda injusticia de hoy que no la admitieran.
Hicieron equipos y empezaron a jugar
un partido. Los chicos estaban cansados del esfuerzo. Un balón salió fuera por
un mal golpeo de Harry y acabó en los pies de alguien que observaba la prueba
desde fuera.
-¿Esa es Claudia?- dijo Susan
intentando acomodar la vista.
-Sí, es ella- dije yo.
Claudia alzó el balón con sus pies,
le dio un par de toques y se lo devolvió a Harry. Él la miró y aplaudió
mientras recibía el balón. Claudia sonrió. Harry volvió a pasarle la bola y
ella riendo la volvió a alzar al aire, le dio efecto y la lanzó con fuerza
justamente a los pies de Louis que hizo una recepción perfecta.
-Señorita- gritó el entrenador hacia
Claudia.
Ella le miró, él le hizo un gesto y
ella se acercó.
-Ustedes sigan jugando- dijo el
entrenador hacia los demás que se habían quedado alucinados viendo a Claudia.
(Narra Claudia)
Me acerqué hasta el entrenador con
cierto nerviosismo, Harry me miró durante un momento, después desvió la mirada
y siguió jugando junto con los demás.
-¿Cuál es su nombre?- me dijo el
entrenador al llegar a su lado.
-Soy Claudia Malik- le dije intentando
parecer tranquila.
-Malik…- sostuvo mi apellido entre
sus labios- su hermano es aspirante al equipo.
-Sí, él era el capitán del equipo en
__________(tpaís), es muy bueno, debería tenerle en cuenta.
-De hecho lo hago- me respondió el
hombre.
Se calló un segundo midiendo sus
palabras.
-Señorita Malik, me preguntaba…-
dijo- he visto cómo trabaja con el balón en alguna de nuestras clases, es
realmente muy buena, ¿desde cuándo juega?- me preguntó interesado.
-Desde que tenía número de pie como
para comprarme unas deportivas- le respondí sonriendo.
-No me he podido resistir a ver sus
pruebas para el equipo de animadoras, creo que el destino la ha traído hoy
hasta aquí- me dijo con una sonrisa.
-No le entiendo- dije intentando
parecer sorprendida.
-¿Le gustaría realizar las pruebas
para el equipo?- me ofreció.
Me hice la dura, sabía que si decía
que sí rápidamente parecería una desesperada y perdería su atención fácilmente.
-No lo sé… no creo que sea lo más
apropiado- dije fingiendo duda.
-¿Qué le asusta?- me dijo- ¿Son los
chicos? Creo que tanto usted como yo sabemos que le da cien vueltas a la
mayoría de ellos, además la señorita Hunter también se presenta a las pruebas,
y déjeme decirle que ella ya está dentro.
Sonreí mirando a la chica a la que se
refería el entrenador.
-¿Esa sonrisa es un sí?- me preguntó
con esperanza.
-¿En qué equipo voy?
Él sonrió.
-Señor Evans, la señorita Malik va a
partir de ahora en su equipo- gritó hacia Alan.
Él me miró y me sonrió haciéndome
avanzar con su gesto hacia el campo. Mi hermano, como no podía ser de otra
manera, se acercó a mí.
-¿Estás loca? Papá va a matarte- me
dijo nada más colocarse a mi lado.
-No he entrado en las animadoras,
tengo que hacer farmacia, ¿qué crees que le importa más a papá?
Él me miró negando con una sonrisa en
su rostro.
-Señor Malik, ¿no tiene nada mejor
que hacer que interrumpir las pruebas de su hermana?- le gritó el entrenador a
Zayn.
Estaba exaltada, contentísima, quería
demostrarle a todos que podía entrar en el equipo, quería que todos se
fastidiaran, que Chelsea se jodiera por no dejarme entrar en las animadoras,
que Marie se pudriera viéndome defender a su novio, quizá alguna mano se me
escapaba y se depositaba en su trasero por casualidad, y quería que Louis
sufriera viéndome todos los días a su lado.
-Está bien- dijo el entrenador-, me
gustaría que los jugadores veteranos me acompañaran un momento.
Nueve chicos, entre ellos Louis,
Liam, Alan y Harry anduvieron hacia el entrenador. Se unieron hablando sobre
las pruebas decidiendo quien entraba y quién no.
Me acerqué a Niall, al cual había
visto en su prueba y la verdad es que lo había hecho muy bien.
-Lo has hecho genial Ni- le dije
dándole una palmadita en la espalda.
-No mejor que tú, como me quites la
plaza, te juro que te mato- me sonrió y supe que hablaba de broma.
Mi hermano se acercó enfadado.
-De verdad, no voy a apoyarte con
nuestros padres, como te digan algo, no podré ayudarte- me dijo decidido.
-Ya sabía que no contaría contigo, no
es una novedad- le dije secamente.
Él se quedó parad mirándome y al
final suspiró.
Los chicos acabaron de hablar y se
acercaron. Había contado y éramos cuarenta los que nos habíamos presentado,
había nueve jugadores dentro, por lo que quedaban once plazas. Recé para que
entrara, para que Zayn entrara y para que Niall entrara.
-Becker, Cox, Hamilton, Horan,
Hunter, Lowell, Lawrence, Malik, Salven y Town- dijo el entrenador mirándonos-,
están dentro, los demás muchísimas gracias por venir, sentimos no poder
elegirles a todos.
Mi hermano y yo nos miramos
asustados. Niall gritó hacia las gradas mientras nuestras amigas aplaudían
efusivamente.
Mi hermano y yo corrimos hasta el
entrenador.
-Señor, ¿Qué Malik es el que está
dentro?- dijo Zayn mirándome.
-Cuenten los nuevos jugadores,
calculen, creo que ambos están en la rama de ciencias, no les costará
demasiado.
Miré hacia los elegidos contándolos,
nueve, los conté tres veces, eran nueve. Zayn me cogió a hombros y corrió por
el campo conmigo encima. Yo gritaba contenta, feliz.
Liam llegó hasta nosotros y entre mi
hermano y él me lanzaron al aire varias veces haciendo que volara por encima
del campo.
-Locos, voy a caerme- les dije
riéndome.
Ellos se reían sin parar. Las chicas
habían bajado y estaban a nuestro alrededor. Todos gritábamos y saltábamos
contentos.
Vi a Harry a lo lejos sonriendo hacia
nosotros. Le sonreí. Pero era demasiado poco para lo que había logrado gracias
a él. Conseguí salir de los brazos de Liam y mi hermano y corrí hacia Harry. Me
paré a un metro de él. Nos quedamos mirándonos sin saber qué hacer.
-Enhorabuena- me dijo con una media
sonrisa.
-Si no llega a ser por ti… en fin…
gracias- le tendí la mano y él sonrió y la estrechó entre la suya.
Volví con mis amigos saltando. Me
encontré con Louis de frente y se me cortaron las ganas de saltar y reír. No
habíamos hablado desde la noche anterior, desde nuestra conversación en el
cuartito, cuando él había entendido que seguía colada por él.
-Estas dentro del equipo- me dijo
obvio.
-Dicen que cuando una puerta se
cierra se abre una ventana- le dije con doble sentido por el equipo y por él.
-Me alegro de que no entraras con las
animadoras- me dijo.
-Prefiero estar contigo que con tu
novia- le dije encogiéndome de hombros- no es raro ¿no?
Él me sonrió y me abrazó con fuerza.
Me quedé entre sus brazos respirando su aroma, ambos llevábamos más de una hora
corriendo como posesos, ambos estábamos para que nos metieran en una lavadora y
le dieran al programa largo, y sin embargo, él seguía oliendo a perfección.
Pasé las manos por su pelo dejando
que mis dedos se fundieran allí. Él me atrajo más hacia el alzándome sobre sí y
levantándome unos centímetros del suelo.
Oímos un carraspeo detrás de
nosotros. Vi a Marie detrás de él, por encima de su hombro. Le solté inmediatamente.
Ella tenía una falsa sonrisa en el rostro. Era extraño, al principio había
creído que era una chica perfecta, sin embargo ahora sabía que bajo esa capa de
amabilidad se encontraba un monstruo que no dudaría en hacerme la vida
imposible.
-Me alegro de que estés dentro del
equipo- dijo ella dignamente.
No respondí, miré a Louis y me alejé
de ambos dejándoles con sus cosas.
(Narras tú)
Niall estaba en el quipo, Claudia
estaba en el equipo, Zayn estaba en el equipo. ¿Podría haber algo más perfecto?
-Dime que veré tu firma en el cartel
de aspirantes al club de teatro- me giré y vi a Alan sonriéndome con su
uniforme de fútbol y con el balón entre las manos.
-¿Me vas a regalar el balón del
partido?- le dije tendiendo mis manos.
Él me tendió el balón pero lo quitó
de mi alcance en el último momento.
-Sí y solo sí haces las pruebas para
el club de teatro.
Sonreí y asentí.
Él soltó el balón y me abrazó
separándome del suelo y dando vueltas conmigo en sus brazos.
-¿Qué pasa?- Liam se acercó a nosotros.
-____________(tn) va a entrar en el
club de teatro conmigo- dijo Alan contento bajándome finalmente al suelo.
-Bueno, voy a hacer las pruebas, no
he hecho teatro en mi vida- respondí.
-Te encanta el arte, seguro que se te
da genial- me dijo Liam animándome.
-Sí- dijo Alan de nuevo gritando.
Me separé de ellos, estaban locos, la
alegría había llegado al final. Parecía que a partir de ese momento las cosas
podrían seguir un ritmo normal, podríamos volver a ser los que siempre habíamos
sido. Me encantaría volver a tener a todos mis amigos como antaño, a mi lado,
sin problemas entre nosotros, solo amistad, verdadera amistad.
-¿No sería genial volver a estar como
antes?- me acerqué a las gradas donde Irene se había quedado sentada sin bajar
al campo.
-Es una utopía amiga- me respondió
ella tan visceral como siempre.
-Venga Irene, no seas así- le dije
intentando animarla y seguir con mi sueño.
-¿Sabes lo que me dijo ayer Harry?-
me miró seria, intentando que bajara de la nube que me había montado.
Me quedé mirándola sin saber si
quería saber lo que Harry le había dicho.
-Me dijo que todo había cambiado, que
no entendía nada, y que vivía en una nube- no me dio lugar a pararla.
-Pues yo creo que todo puede cambiar
de nuevo- le dije yo encabezonada con mi idea.
-¿Qué te has fumado?- se rió graciosa
y yo me reí con ella.
-¿Tú que le dijiste?- le pregunté
mirando hacia el campo donde Liam y Harry hablaban.
-Me puse a llorar- me dijo.
Yo volví mi cabeza hacia ella.
-No pude evitarlo, me gritaba, antes
si me hubiese visto soltar una lágrima se habría acercado a mí, me habría
abrazado, intentado consolarme- negó-, sin embargo me dejó allí tirada- miró
hacia el campo, hacia Harry que ahora estaba empujando a Liam amigablemente.
-¿Y qué? No dejes que te afecte, no a
ti, ya me afecta a mí bastante, es Harry, todos le conocemos- le dije mirando
también hacia el campo.
Él sintió nuestras miradas encima
porque se giró y nos miró directamente. Liam siguió la mirada y nos saludó con
la mano. Nosotras sonreímos y yo le saludé con el brazo. Sin embargo Irene
parecía cansada, no me había dado cuenta hasta ese momento, estaba algo baja de
ánimos.
-¿Estás bien?- le pregunté.
-No, no lo estoy- me respondió ella
sinceramente.
-Ire…- le dije en un susurro- ya
sabes que estamos aquí, y que todos estamos pasando por lo mismo, nos tienes a
nosotros- le acaricié la pierna apretando su muslo con cariño.
-Harry era mi amigo- dijo sin dejar
de mirarle- era un buen chico __________(tn), no era peor que Zayn o que Louis,
hacía cosas malas, es cierto, pero es que él es muy directo, y no piensa las
cosas, le pasa un poco como a mí- se le quebró la voz-. Siento por primera vez
que le hemos perdido para siempre.
-No digas eso- le recriminé-, ha sido
él el que ha decidido alejarse de nosotros.
-No ___________(tn), él estaba bien,
fue nuestra culpa, nos alejamos de ellos- me dijo cansada.
-Ayer hablé con Alan, él está tan
preocupado como tú- le dije-, él quiere a Harry muchísimo, le ve aun como a un
hermano. Quiere que le recuperemos, que le saquemos del vacío en el que se ha
metido- le dije.
Ella me miró asintiendo.
-Yo creo que es imposible
__________(tn), estoy muy negativa, es cierto, pero es que no le veo con ganas
de volver, y eso es lo que le hace falta- suspiró.
Yo también suspiré, no tenía idea de
qué íbamos a hacer Alan y yo para recuperar a Harry, para que volviera. Ahora
las aguas empezaban a calmarse, no sabía ni siquiera si quería hacer algo para
traerle de vuelta, si él no quería volver, no Sabía que podíamos hacer nosotros.
-De todas formas Irene, a ti te pasa
algo más- le dije-, no puede ser que por Harry ahora estés así.
Ella agachó la cabeza.
-No me pasa nada _________(tn), estoy
cansada de todo, me parece que hay cosas que no tienen sentido, que…- alargó
las manos y las metió entre su cara- creo que hubiese sido mejor no venir.
Me sorprendió oírla decir aquello, a
ella le encantaba ser el centro de la fiesta, estar metida en todos los líos,
saberlo todo, le gustaba intentar arreglar las cosas, le gustaba solucionar los
problemas.
No supe qué decir, algo fuerte
debería estar pasándole a mi amiga para decir esas cosas, no creía que solo
fuera Harry el que le hiciese estar en ese estado.
-Déjalo ________(tn), no pasa nada-
se levantó y empezó a caminar hacia abajo.
La vi andar por el campo, Liam se
separó de Harry y caminó hacia ella, pero Irene le dijo algo rápidamente y
siguió andando abandonando el campo y entrando en el edificio.
(Narra Irene)
Necesitaba irme a casa, quería
dormir, tenía tantas ganas de llorar, lo malo es que no sabía por qué, no
entendía muchas cosas. Me resultaba durísimo ver a Harry pasando de todo. Todos
parecían hacer por olvidar los últimos dos años, nuestro comportamiento al no
hablarles, nuestro alejamiento profundo.
Sin embargo Harry no parecía olvidar,
ni querer olvidar. Me dolía verle pasar de mí, yo necesitaba a mi amigo, pero
no lo tenía.
Sentía mi corazón latir intensamente,
me metí en el baño sola. Cerré la puerta de uno de los habitáculos y me senté
en la tapa del váter. Pensé en Zayn, él pasaba de mí. Nunca había sido de esas
chicas que perdían la cabeza por un tío, al ver a Susan detrás de Liam durante
años y había sentido pena por ella, de no ser capaz de controlar sus
sentimientos. Ahora era yo la que no podía alejar a Zayn ni una hora de mi
cabeza.
Me mordí el labio, la tripa me daba
vueltas haciéndome sentir incómoda, no quería llorar, tenía tantas ganas de
hacerlo sin embargo…
No me había apuntado a ningún club,
así que lo que mejor podía hacer era coger mis cosas e irme a casa, ver la tele
un rato, tumbarme en un sofá y coger un bol de helado hasta acabarlo.
(Narra Harry)
-¿Qué hay?- Chelsea se acercó a mí al
campo de fútbol.
Besó mis labios un segundo, mi mirada
viajó hasta las gradas, pero ___________(tn) estaba naufragando en un libro y
no se enteró de nada. Estaba tan sexy leyendo que mis ojos se encendieron.
Chelsea se dio cuenta y echó un vistazo hacia el objetivo de mis ojos.
-¿Quedamos luego?- me preguntó
intentando llamar mi atención.
-No, no me apetece- le dije
intentando ver el libro que _________(tn) leía.
-¿Mañana?- dijo ella girando mi
cabeza con un beso.
Me aparté de sus labios con rapidez.
-Harry…- puso morritos.
-Quizá mañana- le respondí moviendo
mi pelo con los dedos-, tengo que ducharme.
-Claro, yo también, ¿podríamos…?
La miré con una media sonrisa.
-Mañana- respondí ante su incentiva.
Caminé unos pasos hacia las gradas
dejando a Chelsea con la miel en los labios, pero no tenía ningunas ganas de
escucharla, sin embargo necesitaba saber qué libro mantenía tan ocupada a
__________(tn). Cuando solo me separaban unos metros de ella leí el título del
libro.
-Nada hay en el
mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como
el amor- me miró
intrigada dejando la lectura a un lado-, pues éste penetra en el alma más que
cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por
eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor,
en la más honda de las ruinas.
Me miró con una
pequeña sonrisa.
-Jamás te hubiese
imaginado con un libro de Umberto Eco- me dijo cerrando el libro.
-Hay que leerlo
una vez en la vida al menos- no le dije que había leído “El nombre de la rosa”
dos veces.
-Es la segunda
vez que lo leo- me miró con la mandíbula apretada- sé que debería leer otras
cosas, pero me encantó- me dijo sonriendo.
Apreté los dientes,
ella también lo estaba releyendo, joder, siempre me sorprendía, continuamente.
-Pues que lo
redisfrutes- le dije volviendo al campo.
-Harry- me llamó
con cierta dificultad, me giré y me hizo un gesto para que volviera.
Me senté a su
lado en el banco de hierro. Miré hacia abajo, Liam nos miraba, de igual manera
Claudia también tenía su vista fija en nosotros.
-Verás- me dijo
ella sin hacer caso a los demás-, he hablado con Irene.
Suspiré, no
quería oír sus reproches.
-No suspires
Styles- me dijo incómoda-, para mí tampoco es fácil estar sentada a tu lado,
estoy tratando de superarlo.
La miré, con
gesto serio, ella me devolvió la mirada indecisa. Me gustaba verla inquieta,
así era realmente ella, mejor era eso que gritarme.
-¿Qué pasa?- le
pregunté intentando no ser demasiado duro con ella.
-Está mal- me
dijo-. Mira, creo que los problemas que tienes conmigo son normales- la miré
reprochándole con la mirada-, son muy normales, no te he hablado durante dos
años, por unas cosas o por otras, da igual, pero ella no tiene la culpa y lo
está pasando mal- suspiré, no quería parecer débil, no quería ser un capullo
con Irene, era cierto que ella no tenía la culpa, pero tampoco podía decir “si,
hablaré con ella”, eso tampoco.
-No me importa-
le dije levantándome.
Ella me agarró
del pantalón deprisa, intentando que la escuchara, tocó mi cintura y me giré
apartándome de su mano que quemaba contra mi piel.
-Lo siento- dijo
duramente-, tienes razón, es mejor que no se junte contigo.
Se levantó y
salió caminando sin darme tiempo a decir nada. Odiaba eso de cualquiera, que me
dejara con la palabra en la boca, pero más lo odiaba de ella.
Miré hacia el
asiento y vi el libro depositado en las gradas, se le había olvidado.
(Narras tú)
Me arrepentí de
haber hablado con él, siempre me arrepentía de dirigirle la palabra, no sabía
por qué sin embargo seguía haciéndolo.
Entré en el aula
magna donde ya se habían sentado varios chicos en las primeras filas. Niall
llegó a los pocos minutos y se sentó a mi lado en la quinta fila.
-Lo vas a hacer
genial- me dijo sonriendo.
Empezó a salir
gente, les hacían interpretar una pequeña escena de algunas obras clásicas. Me
puse un poco nerviosa, pero la verdad es que saldría en unos pocos minutos y lo
que menos necesitaba eran los nervios. Respiré cerrando los ojos.
Los demás
entraron cuando bajó un chico después de realizar su prueba.
-___________(tn)
____________(tapellido)- dijo una voz en la primera fila.
Me levanté y me
acerqué al escenario. Alan me sonrió desde su lugar. Yo ya sabía lo que iba a
representar. Intenté meterme en el papel, respirar relajada. Pero, una vez
encima del escenario, viendo a tanta gente debajo me hizo estremecer, me
imaginé en un concierto de piano, de los que hacía antiguamente, pero eso solo
me hizo estar más nerviosa.
-Hola- dije con
un nudo en la garganta- soy _________(tn) y voy a representar una escena de la
obra Sueño de una noche de verano de
William Shakespeare.
Todos me miraron
expectantes, y sin más dilación comencé.
-¡Cuánto más felices logran ser unos que otros! En toda Atenas se me tiene
por su igual en la hermosura, pero ¿de qué me sirve? Demetrio no lo considera
así. Se niega a reconocer lo que todos, menos él, reconocen. Y así como él se
engaña, fascinado por los ojos de Hermia, así yo me ciego, enamorada de sus
cualidades. El amor puede transformar las cosas bajas y viles en dignas,
excelsas. El amor no ve con los ojos, sino con el alma, y por eso pintan ciego
al alado Cupido. Ni en la mente de Amor se ha registrado señal alguna de discernimiento.
Alas sin ojos son emblema de imprudente premura, y a causa de ello se dice que
el Amor es un niño, porque en la elección se equivoca muy a menudo. Así como se
ve a los niños traviesos infringir en los juegos sus juramentos, así el rapaz
Amor es perjuro en todas partes. Porque antes de ver Demetrio los ojos de
Hermia, me granizó de juramentos asegurándome que era sólo mío; y cuando esta
granizada sintió el calor de su presencia, se disolvió, derritiéndose el
chaparrón de votos. Voy a decirle de la fuga de la hermosa Hermia; no dejará de
perseguirla mañana por la noche en el bosque; y por este aviso, con sólo que me
dé las gracias, habré recibido un alto precio. Pero bastará para mitigar mi
pena el poder mirarlo allá y regresar.
Acabé mirando a Niall con el silencio
como respuesta durante unos segundos. Entonces, Alan comenzó un aplauso que
continuaron los demás en todo el salón. Sonreí incómoda. Sueño de una noche de verano era para mí la mejor obra de
Shakespeare. Romeo y Julieta estaba
sobrevalorada y en mi opinión Sueño de
una noche de verano era menos preciada pese a que tenía un fondo
vertiginoso y grotesco a parte iguales.
Bajé del escenario sonriendo y me senté
junto a Niall que me miraba con los ojos muy abiertos.
-¿Desde cuándo actúas así?- me dijo.
Yo puse cara de no entender y miré al
escenario, vi de pronto una cabellera castaña con rizos un par de filas delante
de nosotros. No había visto a Harry durante mi actuación y daba gracias al
cielo, sino mis nervios habrían podido conmigo.
Pasaron los aspirantes que quedaban,
conté unas veinte personas a la espera. Cuando el último hubo acabado Alan
subió al escenario.
-Bien, tenemos solamente cuatro plazas
para este año- dijo algo apenado- y lo habéis hecho muy bien muchos, por eso
hemos decidido dar una nueva oportunidad a diez de vosotros que actuareis de
nuevo con un guión que no conocéis y con alguien que os secundará y que estará
dentro del club.
Pasó a llamar a las diez personas que
seguirían en la prueba, mi nombre estaba entre ellos diez, debía volver a
actuar, puff, quería sin lugar a dudas entrar en el club, pero ahora sabía que
Harry estaba allí, además, con la excusa de que habían acabado las pruebas para
muchos equipos y clubs el salón de actos se había llenado de gente curiosa que
quería ver la prueba de teatro.
-Lo harás muy bien- me animó Niall
mientras me empujaba para que me levantara y caminara hacia el escenario.
-Gracias- le dije andando hacia arriba.
Desde el escenario todo era mucho más
inquietante, se veía el salón lleno, la gente reía, hablaban entre ellos en un
murmullo constante. Alan pasó entre nosotros repartiendo los guiones. Me tendió
el mío y me guiñó un ojo.
-¿Grease?-
dije sin entender.
Me había tocado una escena de la
película Grease. No me lo podía
creer. Nos dejaron algunos minutos para repasar el guión, lo suyo era salir sin
papel, sin embargo yo no creía que pudiera conseguirlo.
-Ven- Alan tiró de mi brazo hacia la
parte trasera del escenario.
-¿Serás mi John Travolta?- le dije
sonriendo.
-Danny Zuko, si no te importa- me dijo
agarrándose el paquete y moviéndose al ritmo de una música inexistente.
-Madre mía, va a ser penoso- le dije
negando pero con una sonrisa.
-Calla, vamos a verlo- me dijo señalando
el papel.
-¡ALAN!- grité enfadada- Aquí pone que
hay un beso- le dije señalando la parte del papel dónde se leía perfectamente
la parte del beso.
-Sí… bueno, si entras al club deberás
hacer estas cosas, no es raro- me dijo encogiéndose de hombros.
-¿Pero el primer día?- suspiré.
-Vamos, ni que fuera el fin del mundo,
tampoco soy tan feo- dijo leyendo el papel.
-No es eso- le miré pero no me devolvió
la mirada-, vamos Alan, no eres feo, tú…
Me miró interrogante con una media
sonrisa.
-¿Qué?- dijo sonriendo aún.
-Eres idiota- le dije riendo-. Solo lo
hacías para que te dijera lo que pienso de ti- le pegué sin fuerza en el brazo.
-¿Y qué piensas?- dijo acercándose a mí.
-Que deberíamos ensayar- le dije yo
alejándome y arrebatándole el papel.
Estuvimos leyendo y releyendo mientras
intentaba aprendérmelo.
-¿Tú te lo sabes?- le dije viendo lo
bien que lo hacía.
-Hicimos Grease hace un par de años- se
encogió de hombros.
-No hace falta que me digas de quién
hiciste- dije resignada.
Nos llamaron al escenario y solté un
gritito nerviosa.
-Vamos _________(tn), solo disfruta- me
dio un apretón en la mano-, será medio minuto.
-No me beses con lengua ehh- le dije
como aviso.
-Lo intentaré- me respondió sin darme
tiempo a devolvérsela, porque ya había entrado por un lateral al escenario.
Todo el mundo nos miraba, él me sonrió
como si no se hubiese fijado en todas las personas que estaban allí, como si no
importaran. Eché sin poder evitarlo un vistazo al patio de butacas. Niall me
sonreía y aplaudía en silencio.
-Bien- dijo una chica en la parte baja-
_________(tn), ¿lista?- asentí como respuesta.
Se oscureció todo el salón, un foco con algo
de luz nos dio de lleno sin cegarnos, ahora sí que no veía nada, solo le veía a
él, me concentré en su mirada atenta a la mía y que vi cambiar por momentos
hasta que realmente vi a Danny Zuko en él, esperaba poder ser yo Sandy.
-Voy a volver a Australia quizá nunca
vuelva a verte- me acerqué a él despacio, con pena, mirando a sus ojos segura
pero triste.
- No, no digas eso, Sandy- él me miró nervioso y me cogió las manos
-¡Pero es cierto! He pasado el mejor verano de
mi vida y ahora tengo que marcharme. ¡Es una pena!- hice el amago de alejarme
de él pero me agarró con más fuerza y me estrelló contra su pecho.
Me acercó a su boca con las manos en mi
cara y me dio la vuelta de espaldas al público. Acercó nuestras bocas y cerró
los ojos pero no llegó a besarme aunque todo el público creyera que sí lo había
hecho. Algo indecisa me alejé de él.
-¡No Danny, no lo estropees!
-Pero si no lo estropeo, Sandy, solo lo
estoy mejorando- volvió a acercarnos pero yo me alejé.
-Danny, esto es el fin- dije con
tristeza
-Claro que no, ¡es solo el principio!-
me cogió una mano y me arrastró fuera del escenario mientras el público
aplaudía y gritaba a partes iguales.
-¿Qué tal ha ido?- le dije cuando ya
habíamos salido de escena.
-Bien, muy bien- me señaló a la gente
aplaudiendo-, están todos de pie.
Era verdad, mucha gente se había
levantado de sus asientos y nos aplaudía con vítores.
-Vamos- me agarró de nuevo y salimos al
escenario.
Me impulsó hacia delante e hice una
reverencia riendo mientras señalaba a Alan que también me aplaudía. Miré a mis
amigos que gritaban aplaudiendo y sonreían, les mandé un beso riendo. Después
mi mirada viajó hacia el lugar que había ocupado Harry, pero él ya no estaba
allí.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Holaa después de casi dos semanas!! Siento haber tardado taaanto en subir, pero ya os dije que no podría antes ^^ Espero que os haya gustado el capítulo, en realidad no es muuy interesante pero para la historia es crucial :)
Intentaré subir esta semana otro capítulo, tendré tiempo para escribir aunque no se si tendré internet para subirlos...
En fin, un beso muy grande a todas!!
See you soon ^^
.jpg)