(Narras tú)
Todos mis
amigos estaban allí, todos sonriendo. Malditos asquerosos. No me esperaba para
nada verles allí, no me esperaba para nada que me llevaran al restaurante más
bonito de Londres, pero lo que menos me esperaba es que él estuviera allí.
Quizá fui
demasiado evidente al quedarme perpleja mirándole, por lo que aparté la mirada
y caminé hasta Irene que fue la primera que me abrazó felicitándome de nuevo.
Pasé de
unos brazos a otros mientras me zarandeaban, sonreía como un niño en navidad
sin acabar de creerme estar allí con todos ellos. Todos hablaban mientras
esperaban su turno para abrazarme.
Louis me
besó la frente y me empujó quizá demasiado fuerte y quizá pretendiéndolo hasta
un pecho contra el que choqué.
Sonreí
mirando hacia arriba encontrándome con sus ojos y disfrutando de las vistas
desde ahí.
-¿Has
venido?- estaba tan perdida que mi frase sonó como una pregunta.
Él sonrió.
Estaba segura de que podía ver dentro de mí, podía oír los latidos desbocados
de mi corazón y ver bajo el vestido que con tanto gusto me había comprado.
-Esto si lo
aceptaste- dijo señalando la ropa que él mismo me había regalado.
-Es
precioso, muchas gracias- le dije sonriendo.
-Estás
preciosa, el vestido tan solo es un añadido - contestó apretando levemente mi
cadera.
Alan me
abrazó elevándome unos centímetros sobre el suelo.
-No me
esperaba algo así, ni que Harry estuviera aquí- le dije contenta.
Él besó mi
mejilla pero no dijo nada, su sonrisa lo decía todo por él.
Me senté al
lado de Niall y Claudia y el camarero me trajo algo de beber. Sonrió a Irene
antes de marcharse y ella le devolvió la sonrisa… Mmmm
El momento
no era incómodo porque los chicos hablaban por su lado sobre cualquier cosa que
hablaran los chicos y nosotras cambiábamos de un tema a otro por momentos, lo
estaba pasando bien. Cualquier cena que hubiese imaginado desde este punto no
se habría parecido para nada a lo que sucedía realmente. Lo estábamos pasando
bien.
-Alan está
muy guapo hoy- me acerqué al oído de Niall y lo susurré.
Él comenzó
a toser riéndose intentando controlar la bebida que acababa de tomarse. Después
me miró mal, pero la rojez de sus mejillas me daba la razón. Me reí con él ante
la mirada atenta de todos los demás que no entendían nada.
Resultó ser
un restaurante de comida italiana, no podría haber sido mejor para servir de
centro de reunión dos años después. Lo único que podría haber resultado un poco
más incómodo era el hecho de que Alan estuviera con nosotros pero en realidad
fue incluso mejor. Con sus bromas me recordaba a los chistes que había contado
su padre durante el cumpleaños de Niall, incluso estoy casi segura de que pude
ver una sonrisa de Harry con una de las bromas de Alan.
Cuando casi
estábamos acabando la cena el camarero que nos había atendido se acercó. Irene
me había dicho que le conoció en verano viniendo a cenar con Liam.
Oscar, como
se llamaba, se acercó a Irene y se agachó quedando en cuclillas a su lado. Ella
sonrió escuchando lo que le decía pero después miró a su primo negando
imperceptiblemente.
Cuando se
marchó Liam miró tan mal a su prima que ella tuvo que explicar de alguna manera
lo sucedido.
-Me ha
invitado a dar un paseo cuando acabe su turno en media hora- dijo sonriente
pese a las miradas enfadadas de varias personas en la mesa.
-No- dijo
Liam negando sin añadir ninguna excusa.
-¡Haré lo
que me plazca!- le dijo ella.
-Mi madre
me ha dicho que volvamos los dos juntos a casa- Liam miró a Susan esperando
ayuda de su parte.
-Irene…-
empezó la rubia-, no crees que es mejor dejarlo para mañana, puedes venir, yo
te acompañaré que tengo que hacer unas compras y luego volveríamos juntas, ahora
es un poco tarde.
Irene miró
a Susan como si su amiga le estuviera fallando en lo más profundo, pero al
final acabó asintiendo.
-Ahora
tenemos que darle sus regalos a __________(tn)- dijo Claudia sacando de su
bolso un sobre-. Es de Zayn y mío- dijo tendiéndomelo.
Lo abrí con
cuidado intentando no romper el sobre pero al ver que era prácticamente
imposible hacerlo, acabé por, deprisa y corriendo, sacar el contenido.
-¿¡COLDPLAY!?-
grité al ver las cuatro entradas.
Me
encantaba Chris Martin y había hablado miles de veces con mis amigos sobre que
mi primer sueldo, fuese cuando fuese, lo iba a emplear en viajar al concierto
de Coldplay más próximo y de esa manera podría morir tranquila.
-Muchas
gracias- les dije abrazándoles a ambos.
Irene me
regaló una colección de música clásica que servirían para mis tardes pintando,
y una sudadera de una marca famosa, prometí compartir con Liam su paseo en
barco por el Támesis en vacaciones y aunque era imposible compartirlo con él,
le prometí a Alan que disfrutaría el viaje en helicóptero por Nueva York en
Navidad.
Al llegar a
Niall él me miró sonriendo y me entregó un sobre.
Lo abrí
interrogante y me encontré unas hojas dobladas con miles de números.
-Pone abajo
lo que es- dijo al percatarse de que no sabía lo que me había regalado.
-¡Oh!- dije
al descubrirlo.
Habíamos
hablado durante esa semana en que tendríamos que ir mirando hoteles para
hospedarnos durante las vacaciones en Nueva York pero parecía que ya no haría
falta puesto que él mismo había alquilado un céntrico apartamento con vistas a
Central Park para los días que íbamos a estar allí.
-Hay fotos
por detrás- le di la vuelta a las hojas y me encontré con fotografías del
apartamento.
O era un
apartamento realmente increíble, o las fotografías eran terriblemente buenas, o
ambas porque realmente parecía un lugar fantástico.
-Muchas
gracias- le dije dándole un abrazo.
Dios mío,
faltaban menos de dos meses para irnos a Nueva York… ¡NUEVA YORK! Ya teníamos
todo casi organizado, teníamos vuelos,
apartamento, ¡tenía un viaje en helicóptero! Y encima ahora tenía a
todos mis amigos delante celebrando, después de dos años, mi cumpleaños juntos.
Hacía tres
o cuatro meses jamás me hubiese imaginado una imagen así… estaba feliz, me
sentía feliz después de mucho tiempo.
El dueño
del bar se acercó al acabar de cenar y habló con Liam después de felicitarme.
Dos minutos después Oscar llegó con una bandeja de chupitos a cuenta de la
casa.
-Tranquilos-
Liam levantó la botella en alto-, no es tequila.
Nos reímos
recordando aquella noche. Una noche en la que el principio del fin se fraguaba,
pero que incluso ahora podía mirar y recordar con cierto cariño.
El alcohol
era fuerte pero no lo suficiente como para lograr destrozos en nuestros
cuerpos. Liam y Louis insistieron en tomar más y de hecho así lo hicieron y
acabaron convenciéndonos a todos excepto a Harry que tenía que regresar en la
moto.
Le miré un
momento mientras bebíamos. Tenía el móvil entre las manos e intuí que hablaba
con la zorra de Chelsea.
Me
recriminé estar pensando algo así puesto que no tenía ningún derecho a juzgar
lo que Harry hacía o dejara de hacer. Levantó la mirada de la pantalla y me
encontró pensando acerca de él con mi mirada fija en sus manos. Sonrió y apagó
el móvil guardándolo. Movió los labios cuando un leve “mama” salió de ellos.
Pensé en no
creerle pero no iba a conseguir nada no haciéndolo por lo que lo dejé correr
intentando no darle importancia. Él estaba allí conmigo y no se había ido con
Chelsea pudiendo hacerlo. Además cada vez estábamos mejor, nuestra relación por
fin avanzaba y no retrocedía, era cierto que caminábamos con pasos de hormiga,
pero al menos avanzábamos.
Todos
hablaban riendo y bebiendo pero a mí no me apetecía más alcohol por lo que
saqué mi móvil para enviarle un mensaje a mi madre diciéndole lo que me habían
preparado. Cuando una llamada entrante apareció en la pantalla y me removió por
dentro. Miré a Niall diciéndole con la mirada, o intentándolo al menos, quien
era. Me levanté sin que ninguno lo notara y salí por la puerta principal para
contestar.
-Hola- dije
levemente con temor.
-Hola
_________(tn), felicidades- dijo Álex al otro lado del teléfono.
-Gracias-
contesté sin poder decir nada más.
Hacía más
de dos meses que no hablaba con él. Recordaba la despedida en el aeropuerto, no
me abrazó, yo tampoco le pedí que lo hiciera. Fue duro. La sonrisa de Álex era
algo que permanecía grabado en mi memoria como un recuerdo de felicidad
absoluta.
-¿Qué tal
va todo _________(tn)?- dijo por obligación.
No tendría
que haber llamado si no quería realmente felicitarme.
-Bien, todo
va bien- contesté.
Necesitaba
apagar el teléfono, necesitaba dejar de hablar con él. Quizá habíamos cruzado
la palabra en los últimos años diez veces, era tan penoso… ahora me daba cuenta
de lo que habíamos perdido ambos. Pero igual que Londres para mí había sido un
oasis en medio del desierto, quizá Australia para él no lo había sido. Aunque
pensé que al alejarnos podríamos recuperar algo.
-Me alegro-
dijo.
-¿Tú?- le
pregunté queriendo saber cómo iba todo en su vida.
-Bien,
bueno, mucho trabajo, pero bien, es duro- podía notar su mirada reprobatoria,
como cuando entraba en su cuarto y le pillaba estudiando en un mal momento.
-Mamá está
bien, está mejor- le dije.
-Lo sé, me
ha llamado un par de veces- dijo sorprendiéndome.
Nos
quedamos unos segundos ambos en silencio, noté la salida de alguien a mis
espaldas pero no tuve que girarme para oír las botas de Harry contra el suelo y
verle un momento después apoyándose en
la barandilla a unos metros de mí con su móvil entre las manos.
-¿Vendrás
en navidad?- pregunté para romper el doloroso silencio que invadía la línea
telefónica.
-Aún no lo
sé, mamá me dijo que te ibas a América, y yo tengo cosas que hacer, trabajos,
presentaciones, a lo mejor algún concierto, no lo sé _________(tn).
-Me
gustaría que vinieras- dije sin pensar y mordiéndome la lengua demasiado tarde.
-Bueno,
tengo que dejarte, y-ya hablaremos s-si eso- dijo colgando sin dejarme
contestar.
Bajé la
pantalla hasta mis ojos para comprobar que Álex había colgado. Sentí mi
interior vibrar enfurecido. ¿Cómo podía ser tan tremendamente egoísta incluso
el día de mi cumpleaños? ¿Cómo no podía pensar en nadie más que en él? Hacía
dos meses que no hablábamos y lo único que se le ocurría decirme era que no
sabía si iba a venir en navidad.
Tuve el
pensamiento de llamarle y dejarle alguna cosa que otra clara, pero no lo haría…¿Por qué no? Él lo merecía, merecía que por una vez yo hablara, que le dijera
lo cabrón que había sido conmigo los últimos años. Marqué la tecla de rellamada
y enseguida la voz de mi hermano surgió de nuevo.
-¿Qué pasa
________(tn)?- me dijo.
-Es mi
cumpleaños- dije casi sin poder contener las lágrimas.
-Lo sé
________(tn)- dijo suspirando.
-¿Lo sabes?
Por supuesto que lo sabes… No sé qué es lo que te hice Álex, dos años después y
sigo sin saberlo, pero no voy a preocuparme más por ello- elevé la voz sin
apenas darme cuenta-, así que si quieres que lo nuestro acabe aquí solo dilo,
suéltalo- le pedí cuando las primeras lágrimas caían por mis mejillas.
-__________(tn),
no es el momento- dijo.
-¿No? Ni lo
fue durante estos dos malditos años, ¿no lo fue?
-¡No tengo
toda la maldita culpa!- gritó al otro lado haciendo que mi oído se quejara-. No
la tengo toda yo _________(tn), has sido un maldito muerto dos años, yo seguí
con mi vida, solo actué- dijo bajando un ápice la voz.
-¿Crees que
no intenté acercarme a ti pese a mi estado?- le dije sollozando y sorbiendo la
nariz.
-No tengas
el valor de llorar ahora joder…
Noté una
mano en mi cintura y una voz ronca que no pertenecía al teléfono, pero no pude
escucharla. Intenté soltarme de su agarre y lo conseguí alejándome unos metros
de él. Tan solo necesitaba aclararlo todo.
-No te
entiendo Alejandro, no lo entiendo, por favor, explícamelo- le pedí intentando
dejar de llorar, controlarme para no enfadarle.
Él
permaneció en silencio unos segundos, yo solo esperaba, esperaba que él dijera
algo.
-¿No vas a
hablar?- le dije tras unos segundos realmente insoportables.
-Yo solo…
tengo que colgar, lo siento- y volvió a hacerlo, cortó la llamada de nuevo.
Me quedé
como unos minutos antes, mirando la pantalla atónita. Sin creer lo que había
ocurrido. Hubiese preferido que no llamara, que no me felicitara, habría sido
mejor.
Noté de
nuevo la mano de Harry sobre mi cintura y levanté la mirada para mirarle.
-¿Qué ha
pasado?- negué sin poder contener las lágrimas de nuevo.
-¡¿Por qué
cojones siempre que os encuentro juntos ella está llorando ,Styles?!- miré hacia
la puerta del restaurante por la que Niall acababa de salir.
-No, Niall-
le miré intentando calmar el repentino enfado que la visión había causado en
él.
-Dios
Styles, ¿Quién te crees? Enserio- dijo acercándose a él y agarrándole por la
camisa.
-Ni-Niall,
él no… me ha llamado Álex- dije al final.
Niall soltó
a Harry y me miró estupefacto.
-¿Tu
hermano?- dijo incrédulo.
-S-Sí, él-
contesté.
-¿Y qué te
ha dicho? Dios, tu hermano también es un gilipollas- dijo él.
-¿Podríais
hablar en mi maldito idioma?- dijo Harry intentando llamar nuestra atención. No me había dado cuenta de que Harry no entendía nada, ni de mi conversación con mi hermano, ni de lo que Niall ahora me decía puesto que hablábamos en español.
-Perdona
Harry, emm…
No me
sentía con ganas de hablar con nadie. Joder, después de lo bien que había ido
la cena, después de todo, una maldita llamada había estropeado nuestra noche.
No tenía ganas de celebrar nada, quedaba menos de media hora de mi cumpleaños y
quería que pasara cuanto antes…
-Quiero
irme a casa Niall- le miré esperando que lo entendiera y lo hizo.
-Sí, claro,
voy a hablar con ellos- dijo mirándome a mí y después a Harry y desapareciendo
dentro del local.
Miré a
Harry intentando sonreír y solo consiguiendo una pequeña mueca horrenda.
-¿Qué ha
pasado?- me preguntó preocupado.
-Puff-
suspiré-, me ha llamado mi hermano y no ha salido del todo bien, pero no pasa
nada- me miró incrédulo-, de verdad, no pasa nada.
-¿Quieres
que nos vayamos de aquí?- era una propuesta interesante, realmente buena, pero
no podía pensar solo en mí y Niall no merecía que me fuera con Harry, no
aquella noche.
-Quiero irme
contigo- se me escapó y él sonrió mostrando sus hoyuelos-, pero…- apagó la
sonrisa al momento-, espera, he dicho que quiero ir contigo, eso es bueno.
-Pero no lo
harás- puntualizó-, has dicho “pero”.
-No puedo,
pero tienes que quedarte con el quiero, Harry- sonreí pero él no estaba
contento.
Suspiré
cuando Niall salió del restaurante acompañado de todos los demás. Claudia se
acercó y me abrazó dándome fuerzas.
-Te juro
que podría coger ahora mismo un vuelo y llegar a Australia en unas horas, lo
justo para partirle las piernas a tu hermano por la mañana- sonreí mientras
Zayn me abrazaba.
No quería
penas ahora, era un buen día.
-He llamado
a un taxi, vendrá en unos minutos- Liam guardó el móvil en el bolsillo.
Harry
comenzó a caminar hacia su moto que pude ver en el aparcamiento. No quería que
se fuera, y menos que se fuera de aquella forma así que me separé del grupo y
caminé tras él antes de que se subiera a la moto y desapareciera.
-Harry- le
llamé y él se volvió antes de llegar a la moto.
-Tengo que
irme- dijo seco.
-Lo sé,
nosotros nos iremos en un rato, solo quería darte las gracias por venir y p-por
todo- le dije mordiéndome el labio inferior.
Él sonrió durante
un segundo. Casi parecía una sonrisa irónica.
Me di la
vuelta para alejarme pero tuve que volver
de nuevo porque él me llamó.
-¿Por qué
no dejas que te lleve a casa?- me pidió de nuevo.
-¿No te
vale con que te diga que si quiero pero que no puedo?- me miró negando-. Niall
no quiere que me acerque a ti, mi madre tampoco, él hoy se ha portado genial
conmigo, no puedo volver contigo a casa.
-¿Siempre
habrá un muro entre nosotros por Niall?
Suspiré. En
algún momento tendría que dejar de hacerles caso a mi amigo y a mi madre,
incluso a las voces internas que me decían que no era bueno acercarme a Styles
de nuevo.
-No, yo…
-No quiero
que nos veamos a escondidas, no quiero que te importe lo que él diga…
-Harry- le
dije-, él ha estado conmigo siempre, es imposible que no me importe.
-¿Pero
tanto como para que te importe más de lo que tú quieres?
Negué.
-Pues
aclárate, antes de que sea tarde- se subió a la moto.
-No me
amenaces Harry, no hables como si fuera una maldita grupi que va tras de ti- le
dije enfadada-, como si tú no quisieras estar bien conmigo.
Él suspiró
poniéndose el casco.
-Dime, ¿te
da igual?- le pregunté.
Volvió a
quitarse el casco.
-¡No digas
idioteces! Claro que no me da igual joder, pareces idiota- dijo.
-O quizá es
que tú eres muy escurridizo y no te capto- le hice ver.
Se quedó un
momento en silencio.
-¿Quieres
venir a mi casa más tarde?- me miró mientras aún no había acabado de decirlo.
-¿Quieres
esconderme?- dijo-, ¿Quieres mantenerme oculto? Como si estuviéramos haciendo
algo malo ________(tn), ¿Quieres eso?
-No, no lo
entiendes, solo…- mordí mi labio y él golpeó con un dedo mi boca para que no lo
hiciera-, quiero pasar la noche contigo.
Él sonrió
como si hubiese estado esperando todo el día por esa declaración.
-Genial,
pasaré por ti a… ¿las dos?
-Vale-
suspiré-, pero dime que quieres pasar también conmigo la noche.
Él suspiró
de nuevo.
-Te he
dicho que te llevo a casa, no has querido, te he dicho que olvides lo que los
demás piensen, me das largas, he estado todo el maldito día detrás de ti…
¿crees que haría lo mismo con cualquier otra?
Sonreí
levemente.
-¡___________(tn)!
Nos vamos- Susan me llamó antes de entrar en el taxi.
-Luego nos
vemos- le di un beso en la mejilla y eché a correr rápidamente hacia el coche
sonriendo.
Al menos,
pese a tener un hermano idiota, mi vida iba, poco a poco, camino de la calma.
El camino
de vuelta fue silencioso. Alan me miraba intentando buscar alguna respuesta en
mi mirada pero sin conseguirlo, tendría que hablar con él… tenía que hacer
tantas cosas, hablar con tantas personas sin defraudar a otras, tendría que
poner en orden mis pensamientos, mis sentimientos y mi vida en general.
El taxi fue
dejando a cada mochuelo en su olivo. Había sido una buena noche pese a la
inoportuna llamada de Álex… no sabía qué hacer con mi relación con él. Mi
relación con Harry era complicada, pero sin embargo prefería solucionar eso que
solucionar mis problemas con mi hermano que parecían tener mucha menos
solución. Él había heredado la testarudez de mi madre y era difícil sacarle de
su zona de confort para traerle a la mía, pero tenía claro que le quería, era
mi hermano al fin y al cabo, compartimos útero, compartimos familia, no podría
estar mucho más tiempo sin intentar arreglar las cosas, sin llamarle de nuevo.
-¿Vale?-
dijo Niall.
Asentí, no
le estaba escuchando así que preferí tomar el camino fácil y simplemente darle
la razón a cualquier cosa que dijera. Miré a mí alrededor, solo quedábamos tres
en el coche e imaginaba que Niall no estaría muy cómodo.
-Tuerza la
siguiente a la derecha por favor- dijo Alan acercándose al conductor que le
hizo caso.
Niall
miraba por la ventana perdido en cualquier pensamiento que le rondara.
-Lo he
pasado bien, gracias por invitarme- Alan miró a Niall que asintió sin mostrar
ningún sentimiento mínimo.
Yo le
sonreí.
-Mañana
hablamos ¿vale?- intenté que mis ojos expresaran lo que le quería decir en
realidad, mi interés por hablarle de Harry, y creo que lo entendió.
Cuando se
bajé volví la vista hacia mi mejor amigo, ahora el único, aparte de mí, que
quedaba.
-No puedes
ser así con él, creerá que le odias eternamente- Le recriminé.
-¿No es eso
lo que ocurre?- me dijo.
Negué
demasiado cansada para decir nada más.
El taxi
aparcó en mi casa y Niall se bajó tras de mí.
-¿No te
lleva a casa?- le dije.
-¿En qué
estás pensando? Te he dicho hace dos minutos que iba a dormir contigo- contestó
caminando hacia la casa.
-¿Qué?-
Mierda, no, no, no. Eso me pasaba por no hacer caso cuando debía.
-Te lo he
dicho, que no quería que durmieras sola esta noche- esperó en la puerta para
que la abriera.
-Pero… no
hace falta que te quedes, voy a estar bien, además- miré el reloj-, ya no es mi
cumple.
-¿Y qué
importa?- vamos abre empieza a hacer frío.
No iba a
conseguir nada, Niall se quedaría y me sería imposible salir a las dos para ver
a Harry. No quería decirle a Niall lo que había hecho, tampoco que Harry se
enfadara… ¿por qué todo era tan complejo?
Subimos a
mi cuarto y Niall cogió del armario una de las camisetas que tenía guardadas en
mi casa para momentos como este. Ninguno de los dos hablaba, él no tenía nada
que decir y yo aunque tenía muchas cosas que contarle no pude abrir la boca.
Me tumbé en
la cama y Niall pasó al baño.
¿Tendría la
posibilidad de escaparme para ir con Harry? Sentía la necesidad de hacerlo, y
no solo se correspondía a la exigencia que casi me obligaba a que él se
sintiera bien, también se correspondía a mis ganas de estar con él, de hablar,…
Niall salió
del baño y entré yo. ¿Sería mejor mandarle un mensaje cancelando la cita o
intentarlo por todos los medios? No quería hacerle perder el tiempo y tampoco
sabía porque tenía la sensación de que si finalmente acababa cancelando antes
de intentarlo, él acabaría esa noche fuera de su casa, y en la cama de la misma
persona a la que había insultado en mi presencia días antes.
Al salir
Niall me miraba callado. En ese momento recordé que él también tenía sus
propios problemas que poco o nada tenían que ver con los míos.
-¿Qué tal estás?-
le pregunté.
Era
tremendamente egoísta con él. Él había confiado en mí, siempre había estado ahí
para mí, siempre, sin quejas, y ahora que podía devolverle en favor de algún
modo y acompañarle en sus horas bajas, yo solo pensaba en dejarle durmiendo e
irme con Harry.
Él
simplemente se encogió de hombros ajeno a todos los pensamientos que rondaban
mi mente.
-¿Qué tal
la cena?- sonreí sentándome a su lado compadeciéndolo.
-Bien,
mejor de lo que esperaba en realidad, si no fuera por el imbécil de tu hermano
habría hasta dicho que perfecto sin considerar tu conversación con Styles- dijo
suspirando.
-¿Vas a
dejar de llamarle así en algún momento?- le di un empujón y nuestros hombros
chocaron.
-No lo
haré, él era Harry hasta que no pude dejar de odiarle- pese a la gravedad de lo
que acababa de decir sonrió.
-Si te
acercaras a él de buenas verías que no tiene tantas cosas dignas de odiar
verdaderamente- intenté convencerle sin embargo creí que no tenía ganas de
dejarse convencer, al menos no esa noche.
-¿Y Alan?-
dije.
Él suspiró
que realizó en ese momento fue incluso peor que el que había emitido
anteriormente.
-¿Eso es un
“perfecto”?- dije sarcásticamente.
-Eso es un
“tengo miles de motivos en mi cabeza para matarle”- dijo él.
-No le
eches la culpa de tus comecocos, Horan- le recriminé defendiendo al moreno.
-¿Ahora yo
soy Horan?- sonrió pero parecía una sonrisa forzada y cansada.
-Lo serás
hasta que dejes de enfrentar tus problemas con Alan como si realmente él
tuviera la culpa de algo- le dije.
-Por eso
creo que lo mejor sería matarle, algo tranquilo, un envenenamiento o un disparo
certero entre ceja y ceja, nada muy sangriento o que llame demasiado la
atención- le empujé de nuevo.
Era casi la
una de la noche.
-Tengo
sueño _________(tn)- dijo mirando él también el reloj de araña de mi cuarto.
-Ha sido un
día cansado, increíble pero cansado- le dije dándole la razón.
Abrió las
sábanas y se metió en la cama suspirando de nuevo.
Me quedé
parada dos segundos pensando en qué hacer y al final conseguí equilibrar mis
pensamientos en mi balanza personal y me tumbé en la cama.
Apagué la
luz dejando una franja de la persiana abierta, lo suficiente como para que mis
ojos pudieran acostumbrarse a la pequeña luz que permitían pasar los agujeritos
de la ventana.
Pensé en mi
pobre amigo, durmiendo a los pocos minutos a mi lado, en el increíble infierno
que estaría pasando luchando contra sus propios sentimientos, muchísimo más de
lo que lo estaba haciendo yo. Pensé en Alan, que había perdido a su madre, que
en realidad es la persona que más nos entiende a cada uno del mundo, que había
perdido a su mejor amigo y que ahora le constaba recuperar. Pensé en Claudia,
encadenada en un huracán del que difícilmente podría salir si no lo había
conseguido en dos años y menos ahora, estando en pleno ojo donde la tormenta
parecía pacífica pero donde en cualquier momento podría llegar y devastarla de
nuevo. Pensé en mi hermano a kilómetros de distancia, solo, con la soledad que
él mismo había decidido vivir, pero solo a fin de cuentas. Pensé en Irene, tan
dura como una roca y tan débil como el papel… Cuando mis pensamientos
alcanzaron a Harry el reloj me indicó que las dos estaban al acecho. Me levanté
sutilmente y miré uno segundos a Niall que dormía profundamente a mi lado.
Me puse
unas zapatillas y una sudadera y bajé a la puerta.
Al verme en
pijama Harry negó varias veces y apretó la mandíbula. Encendió la moto
pretendiendo escapar pero corrí rápidamente para evitar que lo hiciera, al
menos no antes de haberle dado las explicaciones necesarias.
-Aparta
________(tn), quítate de en medio- dijo avanzando unos centímetros con la moto
que yo sujetaba por el manillar.
-Espera,
espera, por favor, déjame explicarte…
-No quiero
que me expliques nada, no importa, no importará- dijo él-, a la mierda
_________(tn), a la mierda- añadió mirándome con odio.
Su pelo se
revolvía sobre su cara por el azote que el viento proporcionaba.
-Harry,
Harry- él negó avanzando un poco más haciendo que yo caminara de espaldas
intentando no caer.
-Suelta la
moto, suelta- agarró el manillar por encima de mis manos intentando apartarlas
del agarre que mantenía sobre él.
-Déjame,
Harry, Niall está arriba, ha insistido en quedarse, lo está pasando mal.
Él se rió
como si lo que acababa de decir no tuviera ningún sentido.
-Vamos,
Harry por favor, entiéndeme- le pedí, casi suplicando.
Él me
observó atravesándome con la mirada.
-¿Qué te
entienda? ¿Qué exactamente? Porque todavía no tengo muy claro qué es lo que
quieres que entienda- gritó en mitad de la noche espantando a un par de pájaros
que descansaban sobre la rama de un árbol cercano.
-A mí- le
dije susurrando.
Se rió de
medio lado marcando tan solo un hoyuelo, fue brutal, cómo sonreía amargamente,
casi odiándolo, odiándose.
Aproveché
que Harry cerró los ojos dos segundos para soltar la moto y dar media vuelta
acomodándome en el asiento trasero pegada a su espalda.
-Bájate de
la moto, ahora- marcó cada palabra por separado enfadado, profundamente
decepcionado con la situación y conmigo.
-Arranca-
le pedí-, vámonos Harry, arranca.
Durante la
noche había pensado en la gente que me rodeaba, al llegar el turno a Harry no
me había dado tiempo a continuar, ahora era el momento…
Harry, que
lo había perdido todo, cuyos padres se habían separado dejando un vacío a ambos
lados de él mismo, Harry cuya hermana estaba lejos, demasiado lejos como para
sentirla, Harry, el chico al que su mejor amigo había abandonado simplemente
por el hecho de seguir las indicaciones de su culpable y a la vez inocente
madre, cuya chica, porque así me podría haber llamado le había dejado tirado en
el peor momento sin ninguna explicación y había aparecido de nuevo un mes atrás
removiendo su vida por completo, chica que ahora le mareaba continuamente sin
aclararse y haciendo que él la odiara y se odiara a sí mismo.
Pasé mis
brazos por su cintura y apoyé la cabeza en su espalda esperando que me hiciera
caso y nos sacara de allí a ambos.
De hecho
así fue, no sé por qué razón, pero Harry comenzó a mover la moto. Cuando
atravesamos el primer cruce fui consciente de que la luz de mi cuarto acababa
de encenderse, pero ya yo no podía hacer nada.
(Narra
Niall)
Me desperté
al oír el revoloteo de unos pájaros fuera de la casa, en algún árbol de la
calle. Intenté buscar el cuerpo de ________(tn) para abrazarme a él y poder
dormirme antes pero al recorrer con la mano la distancia a su lado de la cama
encontré que ella no estaba allí. La puerta del cuarto de baño estaba abierta y
ella no estaba dentro.
Me levanté
y encendí la luz. Bajé recorriendo la casa pero no la encontré por ningún
sitio.
Subí de
nuevo cogiendo mi móvil.
Yo: ¿Dónde
estás? Te he buscado por toda la casa, ¿has salido? (02:14)
Sentí el
sonido de un móvil vibrando en la mesilla, era el de _________(tn). Joder.
Maldita loca.
¿Dónde
narices se había metido? ¿Por qué habría decidido salir en la madrugada de la
casa? Rondó por mi mente la idea de que la hubiesen sacado a la fuerza, pero me
habría enterado, estaba a menos de un metro de distancia durmiendo,…
Volví a
bajar entrando en cada habitación mirando por cada rincón. _________(tn) no era
mucho de bromas pero por si acaso miré debajo de la cama encontrándome una
sorpresa debajo, no era ella pero había algo bajo la cama que no había estado
ahí en otros momento.
Saqué el
extraño paquete que más bien parecía una caja. Un número seis estaba escrito y
un sobre pequeño en blanco.
Si tan solo
abría el sobre… quizá me diera alguna pista sobre dónde estaba mi amiga. Pero
el mensaje solo creó más preguntas:
“Porque sí” - H
Mierda.
¿Qué demonios quería decir aquello?
Tan solo
conocía a una persona que pudiese firmar con la estúpida letra H, mi sangre
hirvió en mi interior.
Cuando
quise darme cuenta el envoltorio estaba en el suelo y yo tenía una caja negra
entre las manos. Retiré la tapa y la coloqué sobre la cama.
Dentro de
la caja había algunos sobres blancos con números en la parte trasera. Todos
ellos estaban abiertos. Cogí el que estaba más cerca y saqué el contenido. Al
instante decenas de fotografías cayeron sobre la cama, junto con algunos
folios.
El sobre
que había abierto tenía el número 2009 y comprendí al ver las fotografías que
no correspondía a un número cualquiera sino que era un año, el año 2009.
En las
fotografías salía yo, salía yo y todos mis amigos, salía Louis, salía
________(tn), salía incluso Mike, todas ellas eran de Sicilia, de nuestro
verano en Sicilia, algunas las reconocí como propias, algunas las había sacado
yo, estaba seguro. Dejé las imágenes a un lado y recogí los folios. Al leer las
primeras líneas de uno de los folios, sabía que era.
“¡Ya estamos en mayo Liam! Es increíble que en menos
de dos meses vaya a ver tu estúpida cara de nuevo después de un año hermano…
Todo va bien, no hay mucho que contarte por aquí.
Todos estamos deseando viajar a Italia, mi hermana y ________(tn) incluso han
empezado a preparar una lista con las cosas que se quieren llevar, mujeres…
¿Qué tal vais todos? Recibí la carta de Susan hace
unos días pero no he tenido mucho tiempo para escribirte, entre la mierda del
fútbol y los estudios… ¡BAH! Mentira, no me ha dado la gana escribirte hasta
que Claudia se ha puesto demasiado pesada diciendo que la carta tiene que
llegar a ella de nuevo después de pasar por ti, por Irene, por Harry, por
_________(tn) y por Louis… Creo que no le va a dar tiempo, pero no quiero
quitarle la ilusión. Tengo tantas cosas que contarte… pero será cuando nos
veamos porque sé en qué manos acabará esta carta y sé quién no quiero que lea
ciertas cosas… ya me entiendes ;) De todas formas, como ya te he dicho, quedan
pocas semanas para poder darte una colleja y ¡decirte en persona lo feo que
estarás cabrón!
Te dejo, creo que como siga escribiendo Claudia me va
a tirar por la ventana, os mando con la carta unas galletas que ha hecho mi
madre que de hoy a cuando las recibas seguro que van a estar tan llenas de moho
que me las vas a mandar de vuelta para que las estudie mi hermana xD
Disfruta y… espero que cuando nos veamos tú también
tengas cosas que contarme… ya sabes de lo que te hablo ^^
Ciao bro!
Zayn”
Encontré
una fotografía en la que salía Liam sonriente con un paquete de galletas que,
recordaba perfectamente, eran las que Zayn había mandado desde ________(tpaís)
en aquella ocasión.
Después de
leer y leer decenas de cartas, y ver cientos de fotografías me paré a pensar.
¿Qué hacía
todo eso aquí? ¿Por qué Harry lo habría dejado bajo la cama de ________(tn)?
¿Qué quería decir aquel mensaje “Porque sí”?
Desee que
__________(tn) estuviera ahí conmigo, que me pudiera explicar de alguna manera
qué quería decir todo lo que había encontrado.
¡ESO ES!
¿POR ESO HABÍA HABLADO ELLA CON STYLES?
Un mensaje
llegó a mi móvil en el mismo momento en el que comenzaba a atar algunos cabos,
pero al leerlo no me hizo falta seguir buscando la razón de la ausencia de mi
amiga.
Styles: Niall,
soy __________(tn), lo siento, lo siento, lo siento mucho, he salido con Harry
un rato, no creo que vuelva muy tarde, si mi madre vuelve y te pregunta dile
que estoy en casa de los Malik, nos vemos por la mañana, descansa, perdona
(02:57)
No
respondí, no lo merecía, no me hacía caso, no pensaba las cosas antes de
actuar, era impulsiva y estúpida, no merecía que le dijera que todo estaba
bien.
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