viernes, 31 de octubre de 2014

Capítulo 52: "Cómo siempre hay cosas malas... y buenas"

 



 
(Narras tú)

Todos mis amigos estaban allí, todos sonriendo. Malditos asquerosos. No me esperaba para nada verles allí, no me esperaba para nada que me llevaran al restaurante más bonito de Londres, pero lo que menos me esperaba es que él estuviera allí.

Quizá fui demasiado evidente al quedarme perpleja mirándole, por lo que aparté la mirada y caminé hasta Irene que fue la primera que me abrazó felicitándome de nuevo.

Pasé de unos brazos a otros mientras me zarandeaban, sonreía como un niño en navidad sin acabar de creerme estar allí con todos ellos. Todos hablaban mientras esperaban su turno para abrazarme.

Louis me besó la frente y me empujó quizá demasiado fuerte y quizá pretendiéndolo hasta un pecho contra el que choqué.

Sonreí mirando hacia arriba encontrándome con sus ojos y disfrutando de las vistas desde ahí.

-¿Has venido?- estaba tan perdida que mi frase sonó como una pregunta.

Él sonrió. Estaba segura de que podía ver dentro de mí, podía oír los latidos desbocados de mi corazón y ver bajo el vestido que con tanto gusto me había comprado.

-Esto si lo aceptaste- dijo señalando la ropa que él mismo me había regalado.
-Es precioso, muchas gracias- le dije sonriendo.

-Estás preciosa, el vestido tan solo es un añadido - contestó apretando levemente mi cadera.

Alan me abrazó elevándome unos centímetros sobre el suelo.                 

-No me esperaba algo así, ni que Harry estuviera aquí- le dije contenta.

Él besó mi mejilla pero no dijo nada, su sonrisa lo decía todo por él.

Me senté al lado de Niall y Claudia y el camarero me trajo algo de beber. Sonrió a Irene antes de marcharse y ella le devolvió la sonrisa… Mmmm

El momento no era incómodo porque los chicos hablaban por su lado sobre cualquier cosa que hablaran los chicos y nosotras cambiábamos de un tema a otro por momentos, lo estaba pasando bien. Cualquier cena que hubiese imaginado desde este punto no se habría parecido para nada a lo que sucedía realmente. Lo estábamos pasando bien.

-Alan está muy guapo hoy- me acerqué al oído de Niall y lo susurré.

Él comenzó a toser riéndose intentando controlar la bebida que acababa de tomarse. Después me miró mal, pero la rojez de sus mejillas me daba la razón. Me reí con él ante la mirada atenta de todos los demás que no entendían nada.

Resultó ser un restaurante de comida italiana, no podría haber sido mejor para servir de centro de reunión dos años después. Lo único que podría haber resultado un poco más incómodo era el hecho de que Alan estuviera con nosotros pero en realidad fue incluso mejor. Con sus bromas me recordaba a los chistes que había contado su padre durante el cumpleaños de Niall, incluso estoy casi segura de que pude ver una sonrisa de Harry con una de las bromas de Alan.

Cuando casi estábamos acabando la cena el camarero que nos había atendido se acercó. Irene me había dicho que le conoció en verano viniendo a cenar con Liam.

Oscar, como se llamaba, se acercó a Irene y se agachó quedando en cuclillas a su lado. Ella sonrió escuchando lo que le decía pero después miró a su primo negando imperceptiblemente.

Cuando se marchó Liam miró tan mal a su prima que ella tuvo que explicar de alguna manera lo sucedido.

-Me ha invitado a dar un paseo cuando acabe su turno en media hora- dijo sonriente pese a las miradas enfadadas de varias personas en la mesa.
-No- dijo Liam negando sin añadir ninguna excusa.

-¡Haré lo que me plazca!- le dijo ella.
-Mi madre me ha dicho que volvamos los dos juntos a casa- Liam miró a Susan esperando ayuda de su parte.

-Irene…- empezó la rubia-, no crees que es mejor dejarlo para mañana, puedes venir, yo te acompañaré que tengo que hacer unas compras y luego volveríamos juntas, ahora es un poco tarde.

Irene miró a Susan como si su amiga le estuviera fallando en lo más profundo, pero al final acabó asintiendo.

-Ahora tenemos que darle sus regalos a __________(tn)- dijo Claudia sacando de su bolso un sobre-. Es de Zayn y mío- dijo tendiéndomelo.

Lo abrí con cuidado intentando no romper el sobre pero al ver que era prácticamente imposible hacerlo, acabé por, deprisa y corriendo, sacar el contenido.

-¿¡COLDPLAY!?- grité al ver las cuatro entradas.

Me encantaba Chris Martin y había hablado miles de veces con mis amigos sobre que mi primer sueldo, fuese cuando fuese, lo iba a emplear en viajar al concierto de Coldplay más próximo y de esa manera podría morir tranquila.

-Muchas gracias- les dije abrazándoles a ambos.

Irene me regaló una colección de música clásica que servirían para mis tardes pintando, y una sudadera de una marca famosa, prometí compartir con Liam su paseo en barco por el Támesis en vacaciones y aunque era imposible compartirlo con él, le prometí a Alan que disfrutaría el viaje en helicóptero por Nueva York en Navidad.

Al llegar a Niall él me miró sonriendo y me entregó un sobre.

Lo abrí interrogante y me encontré unas hojas dobladas con miles de números.

-Pone abajo lo que es- dijo al percatarse de que no sabía lo que me había regalado.
-¡Oh!- dije al descubrirlo.


Habíamos hablado durante esa semana en que tendríamos que ir mirando hoteles para hospedarnos durante las vacaciones en Nueva York pero parecía que ya no haría falta puesto que él mismo había alquilado un céntrico apartamento con vistas a Central Park para los días que íbamos a estar allí.

-Hay fotos por detrás- le di la vuelta a las hojas y me encontré con fotografías del apartamento.

O era un apartamento realmente increíble, o las fotografías eran terriblemente buenas, o ambas porque realmente parecía un lugar fantástico.

-Muchas gracias- le dije dándole un abrazo.

Dios mío, faltaban menos de dos meses para irnos a Nueva York… ¡NUEVA YORK! Ya teníamos todo casi organizado, teníamos vuelos,  apartamento, ¡tenía un viaje en helicóptero! Y encima ahora tenía a todos mis amigos delante celebrando, después de dos años, mi cumpleaños juntos.

Hacía tres o cuatro meses jamás me hubiese imaginado una imagen así… estaba feliz, me sentía feliz después de mucho tiempo.

El dueño del bar se acercó al acabar de cenar y habló con Liam después de felicitarme. Dos minutos después Oscar llegó con una bandeja de chupitos a cuenta de la casa.

-Tranquilos- Liam levantó la botella en alto-, no es tequila.

Nos reímos recordando aquella noche. Una noche en la que el principio del fin se fraguaba, pero que incluso ahora podía mirar y recordar con cierto cariño.

El alcohol era fuerte pero no lo suficiente como para lograr destrozos en nuestros cuerpos. Liam y Louis insistieron en tomar más y de hecho así lo hicieron y acabaron convenciéndonos a todos excepto a Harry que tenía que regresar en la moto.

Le miré un momento mientras bebíamos. Tenía el móvil entre las manos e intuí que hablaba con la zorra de Chelsea.

Me recriminé estar pensando algo así puesto que no tenía ningún derecho a juzgar lo que Harry hacía o dejara de hacer. Levantó la mirada de la pantalla y me encontró pensando acerca de él con mi mirada fija en sus manos. Sonrió y apagó el móvil guardándolo. Movió los labios cuando un leve “mama” salió de ellos.

Pensé en no creerle pero no iba a conseguir nada no haciéndolo por lo que lo dejé correr intentando no darle importancia. Él estaba allí conmigo y no se había ido con Chelsea pudiendo hacerlo. Además cada vez estábamos mejor, nuestra relación por fin avanzaba y no retrocedía, era cierto que caminábamos con pasos de hormiga, pero al menos avanzábamos.

Todos hablaban riendo y bebiendo pero a mí no me apetecía más alcohol por lo que saqué mi móvil para enviarle un mensaje a mi madre diciéndole lo que me habían preparado. Cuando una llamada entrante apareció en la pantalla y me removió por dentro. Miré a Niall diciéndole con la mirada, o intentándolo al menos, quien era. Me levanté sin que ninguno lo notara y salí por la puerta principal para contestar.

-Hola- dije levemente con temor.

-Hola _________(tn), felicidades- dijo Álex al otro lado del teléfono.
-Gracias- contesté sin poder decir nada más.


Hacía más de dos meses que no hablaba con él. Recordaba la despedida en el aeropuerto, no me abrazó, yo tampoco le pedí que lo hiciera. Fue duro. La sonrisa de Álex era algo que permanecía grabado en mi memoria como un recuerdo de felicidad absoluta.

-¿Qué tal va todo _________(tn)?- dijo por obligación.

No tendría que haber llamado si no quería realmente felicitarme.

-Bien, todo va bien- contesté.

Necesitaba apagar el teléfono, necesitaba dejar de hablar con él. Quizá habíamos cruzado la palabra en los últimos años diez veces, era tan penoso… ahora me daba cuenta de lo que habíamos perdido ambos. Pero igual que Londres para mí había sido un oasis en medio del desierto, quizá Australia para él no lo había sido. Aunque pensé que al alejarnos podríamos recuperar algo.

-Me alegro- dijo.
-¿Tú?- le pregunté queriendo saber cómo iba todo en su vida.

-Bien, bueno, mucho trabajo, pero bien, es duro- podía notar su mirada reprobatoria, como cuando entraba en su cuarto y le pillaba estudiando en un mal momento.
-Mamá está bien, está mejor- le dije.

-Lo sé, me ha llamado un par de veces- dijo sorprendiéndome.

Nos quedamos unos segundos ambos en silencio, noté la salida de alguien a mis espaldas pero no tuve que girarme para oír las botas de Harry contra el suelo y  verle un momento después apoyándose en la barandilla a unos metros de mí con su móvil entre las manos.

-¿Vendrás en navidad?- pregunté para romper el doloroso silencio que invadía la línea telefónica.
-Aún no lo sé, mamá me dijo que te ibas a América, y yo tengo cosas que hacer, trabajos, presentaciones, a lo mejor algún concierto, no lo sé _________(tn).

-Me gustaría que vinieras- dije sin pensar y mordiéndome la lengua demasiado tarde.
-Bueno, tengo que dejarte, y-ya hablaremos s-si eso- dijo colgando sin dejarme contestar.


Bajé la pantalla hasta mis ojos para comprobar que Álex había colgado. Sentí mi interior vibrar enfurecido. ¿Cómo podía ser tan tremendamente egoísta incluso el día de mi cumpleaños? ¿Cómo no podía pensar en nadie más que en él? Hacía dos meses que no hablábamos y lo único que se le ocurría decirme era que no sabía si iba a venir en navidad.

Tuve el pensamiento de llamarle y dejarle alguna cosa que otra clara, pero no lo haría…¿Por qué no? Él lo merecía, merecía que por una vez yo hablara, que le dijera lo cabrón que había sido conmigo los últimos años. Marqué la tecla de rellamada y enseguida la voz de mi hermano surgió de nuevo.

-¿Qué pasa ________(tn)?- me dijo.
-Es mi cumpleaños- dije casi sin poder contener las lágrimas.

-Lo sé ________(tn)- dijo suspirando.
-¿Lo sabes? Por supuesto que lo sabes… No sé qué es lo que te hice Álex, dos años después y sigo sin saberlo, pero no voy a preocuparme más por ello- elevé la voz sin apenas darme cuenta-, así que si quieres que lo nuestro acabe aquí solo dilo, suéltalo- le pedí cuando las primeras lágrimas caían por mis mejillas.

-__________(tn), no es el momento- dijo.
-¿No? Ni lo fue durante estos dos malditos años, ¿no lo fue?

-¡No tengo toda la maldita culpa!- gritó al otro lado haciendo que mi oído se quejara-. No la tengo toda yo _________(tn), has sido un maldito muerto dos años, yo seguí con mi vida, solo actué- dijo bajando un ápice la voz.
-¿Crees que no intenté acercarme a ti pese a mi estado?- le dije sollozando y sorbiendo la nariz.

-No tengas el valor de llorar ahora joder…

Noté una mano en mi cintura y una voz ronca que no pertenecía al teléfono, pero no pude escucharla. Intenté soltarme de su agarre y lo conseguí alejándome unos metros de él. Tan solo necesitaba aclararlo todo.

-No te entiendo Alejandro, no lo entiendo, por favor, explícamelo- le pedí intentando dejar de llorar, controlarme para no enfadarle.

Él permaneció en silencio unos segundos, yo solo esperaba, esperaba que él dijera algo.

-¿No vas a hablar?- le dije tras unos segundos realmente insoportables.
-Yo solo… tengo que colgar, lo siento- y volvió a hacerlo, cortó la llamada de nuevo.


Me quedé como unos minutos antes, mirando la pantalla atónita. Sin creer lo que había ocurrido. Hubiese preferido que no llamara, que no me felicitara, habría sido mejor.

Noté de nuevo la mano de Harry sobre mi cintura y levanté la mirada para mirarle.

-¿Qué ha pasado?- negué sin poder contener las lágrimas de nuevo.
-¡¿Por qué cojones siempre que os encuentro juntos ella está llorando ,Styles?!- miré hacia la puerta del restaurante por la que Niall acababa de salir.

-No, Niall- le miré intentando calmar el repentino enfado que la visión había causado en él.
-Dios Styles, ¿Quién te crees? Enserio- dijo acercándose a él y agarrándole por la camisa.

-Ni-Niall, él no… me ha llamado Álex- dije al final.

Niall soltó a Harry y me miró estupefacto.

-¿Tu hermano?- dijo incrédulo.
-S-Sí, él- contesté.

-¿Y qué te ha dicho? Dios, tu hermano también es un gilipollas- dijo él.
-¿Podríais hablar en mi maldito idioma?- dijo Harry intentando llamar nuestra atención.

No me había dado cuenta de que Harry no entendía nada, ni de mi conversación con mi hermano, ni de lo que Niall ahora me decía puesto que hablábamos en español.


-Perdona Harry, emm…

No me sentía con ganas de hablar con nadie. Joder, después de lo bien que había ido la cena, después de todo, una maldita llamada había estropeado nuestra noche. No tenía ganas de celebrar nada, quedaba menos de media hora de mi cumpleaños y quería que pasara cuanto antes…

-Quiero irme a casa Niall- le miré esperando que lo entendiera y lo hizo.
-Sí, claro, voy a hablar con ellos- dijo mirándome a mí y después a Harry y desapareciendo dentro del local.


Miré a Harry intentando sonreír y solo consiguiendo una pequeña mueca horrenda.

-¿Qué ha pasado?- me preguntó preocupado.
-Puff- suspiré-, me ha llamado mi hermano y no ha salido del todo bien, pero no pasa nada- me miró incrédulo-, de verdad, no pasa nada.

-¿Quieres que nos vayamos de aquí?- era una propuesta interesante, realmente buena, pero no podía pensar solo en mí y Niall no merecía que me fuera con Harry, no aquella noche.
-Quiero irme contigo- se me escapó y él sonrió mostrando sus hoyuelos-, pero…- apagó la sonrisa al momento-, espera, he dicho que quiero ir contigo, eso es bueno.

-Pero no lo harás- puntualizó-, has dicho “pero”.
-No puedo, pero tienes que quedarte con el quiero, Harry- sonreí pero él no estaba contento.


Suspiré cuando Niall salió del restaurante acompañado de todos los demás. Claudia se acercó y me abrazó dándome fuerzas.

-Te juro que podría coger ahora mismo un vuelo y llegar a Australia en unas horas, lo justo para partirle las piernas a tu hermano por la mañana- sonreí mientras Zayn me abrazaba.

No quería penas ahora, era un buen día.

-He llamado a un taxi, vendrá en unos minutos- Liam guardó el móvil en el bolsillo.

Harry comenzó a caminar hacia su moto que pude ver en el aparcamiento. No quería que se fuera, y menos que se fuera de aquella forma así que me separé del grupo y caminé tras él antes de que se subiera a la moto y desapareciera.

-Harry- le llamé y él se volvió antes de llegar a la moto.
-Tengo que irme- dijo seco.

-Lo sé, nosotros nos iremos en un rato, solo quería darte las gracias por venir y p-por todo- le dije mordiéndome el labio inferior.

Él sonrió durante un segundo. Casi parecía una sonrisa irónica.

Me di la vuelta para alejarme pero  tuve que volver de nuevo porque él me llamó.

-¿Por qué no dejas que te lleve a casa?- me pidió de nuevo.
-¿No te vale con que te diga que si quiero pero que no puedo?- me miró negando-. Niall no quiere que me acerque a ti, mi madre tampoco, él hoy se ha portado genial conmigo, no puedo volver contigo a casa.

-¿Siempre habrá un muro entre nosotros por Niall?

Suspiré. En algún momento tendría que dejar de hacerles caso a mi amigo y a mi madre, incluso a las voces internas que me decían que no era bueno acercarme a Styles de nuevo.

-No, yo…
-No quiero que nos veamos a escondidas, no quiero que te importe lo que él diga…

-Harry- le dije-, él ha estado conmigo siempre, es imposible que no me importe.
-¿Pero tanto como para que te importe más de lo que tú quieres?


Negué.

-Pues aclárate, antes de que sea tarde- se subió a la moto.
-No me amenaces Harry, no hables como si fuera una maldita grupi que va tras de ti- le dije enfadada-, como si tú no quisieras estar bien conmigo.


Él suspiró poniéndose el casco.

-Dime, ¿te da igual?- le pregunté.

Volvió a quitarse el casco.

-¡No digas idioteces! Claro que no me da igual joder, pareces idiota- dijo.
-O quizá es que tú eres muy escurridizo y no te capto- le hice ver.


Se quedó un momento en silencio.

-¿Quieres venir a mi casa más tarde?- me miró mientras aún no había acabado de decirlo.
-¿Quieres esconderme?- dijo-, ¿Quieres mantenerme oculto? Como si estuviéramos haciendo algo malo ________(tn), ¿Quieres eso?

-No, no lo entiendes, solo…- mordí mi labio y él golpeó con un dedo mi boca para que no lo hiciera-, quiero pasar la noche contigo.

Él sonrió como si hubiese estado esperando todo el día por esa declaración.

-Genial, pasaré por ti a… ¿las dos?
-Vale- suspiré-, pero dime que quieres pasar también conmigo la noche.


Él suspiró de nuevo.

-Te he dicho que te llevo a casa, no has querido, te he dicho que olvides lo que los demás piensen, me das largas, he estado todo el maldito día detrás de ti… ¿crees que haría lo mismo con cualquier otra?

Sonreí levemente.

-¡___________(tn)! Nos vamos- Susan me llamó antes de entrar en el taxi.
-Luego nos vemos- le di un beso en la mejilla y eché a correr rápidamente hacia el coche sonriendo.


Al menos, pese a tener un hermano idiota, mi vida iba, poco a poco, camino de la calma.

El camino de vuelta fue silencioso. Alan me miraba intentando buscar alguna respuesta en mi mirada pero sin conseguirlo, tendría que hablar con él… tenía que hacer tantas cosas, hablar con tantas personas sin defraudar a otras, tendría que poner en orden mis pensamientos, mis sentimientos y mi vida en general.

El taxi fue dejando a cada mochuelo en su olivo. Había sido una buena noche pese a la inoportuna llamada de Álex… no sabía qué hacer con mi relación con él. Mi relación con Harry era complicada, pero sin embargo prefería solucionar eso que solucionar mis problemas con mi hermano que parecían tener mucha menos solución. Él había heredado la testarudez de mi madre y era difícil sacarle de su zona de confort para traerle a la mía, pero tenía claro que le quería, era mi hermano al fin y al cabo, compartimos útero, compartimos familia, no podría estar mucho más tiempo sin intentar arreglar las cosas, sin llamarle de nuevo.

-¿Vale?- dijo Niall.

Asentí, no le estaba escuchando así que preferí tomar el camino fácil y simplemente darle la razón a cualquier cosa que dijera. Miré a mí alrededor, solo quedábamos tres en el coche e imaginaba que Niall no estaría muy cómodo.

-Tuerza la siguiente a la derecha por favor- dijo Alan acercándose al conductor que le hizo caso.

Niall miraba por la ventana perdido en cualquier pensamiento que le rondara.

-Lo he pasado bien, gracias por invitarme- Alan miró a Niall que asintió sin mostrar ningún sentimiento mínimo.

Yo le sonreí.

-Mañana hablamos ¿vale?- intenté que mis ojos expresaran lo que le quería decir en realidad, mi interés por hablarle de Harry, y creo que lo entendió.

Cuando se bajé volví la vista hacia mi mejor amigo, ahora el único, aparte de mí, que quedaba.

-No puedes ser así con él, creerá que le odias eternamente- Le recriminé.
-¿No es eso lo que ocurre?- me dijo.


Negué demasiado cansada para decir nada más.

El taxi aparcó en mi casa y Niall se bajó tras de mí.

-¿No te lleva a casa?- le dije.
-¿En qué estás pensando? Te he dicho hace dos minutos que iba a dormir contigo- contestó caminando hacia la casa.

-¿Qué?- Mierda, no, no, no. Eso me pasaba por no hacer caso cuando debía.
-Te lo he dicho, que no quería que durmieras sola esta noche- esperó en la puerta para que la abriera.

-Pero… no hace falta que te quedes, voy a estar bien, además- miré el reloj-, ya no es mi cumple.
-¿Y qué importa?- vamos abre empieza a hacer frío.


No iba a conseguir nada, Niall se quedaría y me sería imposible salir a las dos para ver a Harry. No quería decirle a Niall lo que había hecho, tampoco que Harry se enfadara… ¿por qué todo era tan complejo?

Subimos a mi cuarto y Niall cogió del armario una de las camisetas que tenía guardadas en mi casa para momentos como este. Ninguno de los dos hablaba, él no tenía nada que decir y yo aunque tenía muchas cosas que contarle no pude abrir la boca.

Me tumbé en la cama y Niall pasó al baño.

¿Tendría la posibilidad de escaparme para ir con Harry? Sentía la necesidad de hacerlo, y no solo se correspondía a la exigencia que casi me obligaba a que él se sintiera bien, también se correspondía a mis ganas de estar con él, de hablar,…

Niall salió del baño y entré yo. ¿Sería mejor mandarle un mensaje cancelando la cita o intentarlo por todos los medios? No quería hacerle perder el tiempo y tampoco sabía porque tenía la sensación de que si finalmente acababa cancelando antes de intentarlo, él acabaría esa noche fuera de su casa, y en la cama de la misma persona a la que había insultado en mi presencia días antes.

Al salir Niall me miraba callado. En ese momento recordé que él también tenía sus propios problemas que poco o nada tenían que ver con los míos.

-¿Qué tal estás?- le pregunté.

Era tremendamente egoísta con él. Él había confiado en mí, siempre había estado ahí para mí, siempre, sin quejas, y ahora que podía devolverle en favor de algún modo y acompañarle en sus horas bajas, yo solo pensaba en dejarle durmiendo e irme con Harry.

Él simplemente se encogió de hombros ajeno a todos los pensamientos que rondaban mi mente.

-¿Qué tal la cena?- sonreí sentándome a su lado compadeciéndolo.
-Bien, mejor de lo que esperaba en realidad, si no fuera por el imbécil de tu hermano habría hasta dicho que perfecto sin considerar tu conversación con Styles- dijo suspirando.

-¿Vas a dejar de llamarle así en algún momento?- le di un empujón y nuestros hombros chocaron.
-No lo haré, él era Harry hasta que no pude dejar de odiarle- pese a la gravedad de lo que acababa de decir sonrió.

-Si te acercaras a él de buenas verías que no tiene tantas cosas dignas de odiar verdaderamente- intenté convencerle sin embargo creí que no tenía ganas de dejarse convencer, al menos no esa noche.
-¿Y Alan?- dije.


Él suspiró que realizó en ese momento fue incluso peor que el que había emitido anteriormente.

-¿Eso es un “perfecto”?- dije sarcásticamente.
-Eso es un “tengo miles de motivos en mi cabeza para matarle”- dijo él.

-No le eches la culpa de tus comecocos, Horan- le recriminé defendiendo al moreno.
-¿Ahora yo soy Horan?- sonrió pero parecía una sonrisa forzada y cansada.

-Lo serás hasta que dejes de enfrentar tus problemas con Alan como si realmente él tuviera la culpa de algo- le dije.
-Por eso creo que lo mejor sería matarle, algo tranquilo, un envenenamiento o un disparo certero entre ceja y ceja, nada muy sangriento o que llame demasiado la atención- le empujé de nuevo.


Era casi la una de la noche.

-Tengo sueño _________(tn)- dijo mirando él también el reloj de araña de mi cuarto.
-Ha sido un día cansado, increíble pero cansado- le dije dándole la razón.


Abrió las sábanas y se metió en la cama suspirando de nuevo.

Me quedé parada dos segundos pensando en qué hacer y al final conseguí equilibrar mis pensamientos en mi balanza personal y me tumbé en la cama.

Apagué la luz dejando una franja de la persiana abierta, lo suficiente como para que mis ojos pudieran acostumbrarse a la pequeña luz que permitían pasar los agujeritos de la ventana.

Pensé en mi pobre amigo, durmiendo a los pocos minutos a mi lado, en el increíble infierno que estaría pasando luchando contra sus propios sentimientos, muchísimo más de lo que lo estaba haciendo yo. Pensé en Alan, que había perdido a su madre, que en realidad es la persona que más nos entiende a cada uno del mundo, que había perdido a su mejor amigo y que ahora le constaba recuperar. Pensé en Claudia, encadenada en un huracán del que difícilmente podría salir si no lo había conseguido en dos años y menos ahora, estando en pleno ojo donde la tormenta parecía pacífica pero donde en cualquier momento podría llegar y devastarla de nuevo. Pensé en mi hermano a kilómetros de distancia, solo, con la soledad que él mismo había decidido vivir, pero solo a fin de cuentas. Pensé en Irene, tan dura como una roca y tan débil como el papel… Cuando mis pensamientos alcanzaron a Harry el reloj me indicó que las dos estaban al acecho. Me levanté sutilmente y miré uno segundos a Niall que dormía profundamente a mi lado.

Me puse unas zapatillas y una sudadera y bajé a la puerta.

Al verme en pijama Harry negó varias veces y apretó la mandíbula. Encendió la moto pretendiendo escapar pero corrí rápidamente para evitar que lo hiciera, al menos no antes de haberle dado las explicaciones necesarias.

-Aparta ________(tn), quítate de en medio- dijo avanzando unos centímetros con la moto que yo sujetaba por el manillar.
-Espera, espera, por favor, déjame explicarte…

-No quiero que me expliques nada, no importa, no importará- dijo él-, a la mierda _________(tn), a la mierda- añadió mirándome con odio.

Su pelo se revolvía sobre su cara por el azote que el viento proporcionaba.

-Harry, Harry- él negó avanzando un poco más haciendo que yo caminara de espaldas intentando no caer.
-Suelta la moto, suelta- agarró el manillar por encima de mis manos intentando apartarlas del agarre que mantenía sobre él.

-Déjame, Harry, Niall está arriba, ha insistido en quedarse, lo está pasando mal.

Él se rió como si lo que acababa de decir no tuviera ningún sentido.

-Vamos, Harry por favor, entiéndeme- le pedí, casi suplicando.

Él me observó atravesándome con la mirada.

-¿Qué te entienda? ¿Qué exactamente? Porque todavía no tengo muy claro qué es lo que quieres que entienda- gritó en mitad de la noche espantando a un par de pájaros que descansaban sobre la rama de un árbol cercano.
-A mí- le dije susurrando.


Se rió de medio lado marcando tan solo un hoyuelo, fue brutal, cómo sonreía amargamente, casi odiándolo, odiándose.

Aproveché que Harry cerró los ojos dos segundos para soltar la moto y dar media vuelta acomodándome en el asiento trasero pegada a su espalda.

-Bájate de la moto, ahora- marcó cada palabra por separado enfadado, profundamente decepcionado con la situación y conmigo.
-Arranca- le pedí-, vámonos Harry, arranca.


Durante la noche había pensado en la gente que me rodeaba, al llegar el turno a Harry no me había dado tiempo a continuar, ahora era el momento…

Harry, que lo había perdido todo, cuyos padres se habían separado dejando un vacío a ambos lados de él mismo, Harry cuya hermana estaba lejos, demasiado lejos como para sentirla, Harry, el chico al que su mejor amigo había abandonado simplemente por el hecho de seguir las indicaciones de su culpable y a la vez inocente madre, cuya chica, porque así me podría haber llamado le había dejado tirado en el peor momento sin ninguna explicación y había aparecido de nuevo un mes atrás removiendo su vida por completo, chica que ahora le mareaba continuamente sin aclararse y haciendo que él la odiara y se odiara a sí mismo.

Pasé mis brazos por su cintura y apoyé la cabeza en su espalda esperando que me hiciera caso y nos sacara de allí a ambos.

De hecho así fue, no sé por qué razón, pero Harry comenzó a mover la moto. Cuando atravesamos el primer cruce fui consciente de que la luz de mi cuarto acababa de encenderse, pero ya yo no podía hacer nada.

 

(Narra Niall)

Me desperté al oír el revoloteo de unos pájaros fuera de la casa, en algún árbol de la calle. Intenté buscar el cuerpo de ________(tn) para abrazarme a él y poder dormirme antes pero al recorrer con la mano la distancia a su lado de la cama encontré que ella no estaba allí. La puerta del cuarto de baño estaba abierta y ella no estaba dentro.

Me levanté y encendí la luz. Bajé recorriendo la casa pero no la encontré por ningún sitio.

Subí de nuevo cogiendo mi móvil.

Yo: ¿Dónde estás? Te he buscado por toda la casa, ¿has salido? (02:14)

Sentí el sonido de un móvil vibrando en la mesilla, era el de _________(tn). Joder. Maldita loca.

¿Dónde narices se había metido? ¿Por qué habría decidido salir en la madrugada de la casa? Rondó por mi mente la idea de que la hubiesen sacado a la fuerza, pero me habría enterado, estaba a menos de un metro de distancia durmiendo,…

Volví a bajar entrando en cada habitación mirando por cada rincón. _________(tn) no era mucho de bromas pero por si acaso miré debajo de la cama encontrándome una sorpresa debajo, no era ella pero había algo bajo la cama que no había estado ahí en otros momento.

Saqué el extraño paquete que más bien parecía una caja. Un número seis estaba escrito y un sobre pequeño en blanco.

Si tan solo abría el sobre… quizá me diera alguna pista sobre dónde estaba mi amiga. Pero el mensaje solo creó más preguntas:

“Porque sí” - H

Mierda. ¿Qué demonios quería decir aquello?

Tan solo conocía a una persona que pudiese firmar con la estúpida letra H, mi sangre hirvió en mi interior.

Cuando quise darme cuenta el envoltorio estaba en el suelo y yo tenía una caja negra entre las manos. Retiré la tapa y la coloqué sobre la cama.

Dentro de la caja había algunos sobres blancos con números en la parte trasera. Todos ellos estaban abiertos. Cogí el que estaba más cerca y saqué el contenido. Al instante decenas de fotografías cayeron sobre la cama, junto con algunos folios.

El sobre que había abierto tenía el número 2009 y comprendí al ver las fotografías que no correspondía a un número cualquiera sino que era un año, el año 2009.

En las fotografías salía yo, salía yo y todos mis amigos, salía Louis, salía ________(tn), salía incluso Mike, todas ellas eran de Sicilia, de nuestro verano en Sicilia, algunas las reconocí como propias, algunas las había sacado yo, estaba seguro. Dejé las imágenes a un lado y recogí los folios. Al leer las primeras líneas de uno de los folios, sabía que era.

“¡Ya estamos en mayo Liam! Es increíble que en menos de dos meses vaya a ver tu estúpida cara de nuevo después de un año hermano…

Todo va bien, no hay mucho que contarte por aquí. Todos estamos deseando viajar a Italia, mi hermana y ________(tn) incluso han empezado a preparar una lista con las cosas que se quieren llevar, mujeres…

¿Qué tal vais todos? Recibí la carta de Susan hace unos días pero no he tenido mucho tiempo para escribirte, entre la mierda del fútbol y los estudios… ¡BAH! Mentira, no me ha dado la gana escribirte hasta que Claudia se ha puesto demasiado pesada diciendo que la carta tiene que llegar a ella de nuevo después de pasar por ti, por Irene, por Harry, por _________(tn) y por Louis… Creo que no le va a dar tiempo, pero no quiero quitarle la ilusión. Tengo tantas cosas que contarte… pero será cuando nos veamos porque sé en qué manos acabará esta carta y sé quién no quiero que lea ciertas cosas… ya me entiendes ;) De todas formas, como ya te he dicho, quedan pocas semanas para poder darte una colleja y ¡decirte en persona lo feo que estarás cabrón!

Te dejo, creo que como siga escribiendo Claudia me va a tirar por la ventana, os mando con la carta unas galletas que ha hecho mi madre que de hoy a cuando las recibas seguro que van a estar tan llenas de moho que me las vas a mandar de vuelta para que las estudie mi hermana xD

Disfruta y… espero que cuando nos veamos tú también tengas cosas que contarme… ya sabes de lo que te hablo ^^

Ciao bro! 

Zayn”

 

Encontré una fotografía en la que salía Liam sonriente con un paquete de galletas que, recordaba perfectamente, eran las que Zayn había mandado desde ________(tpaís) en aquella ocasión.

Después de leer y leer decenas de cartas, y ver cientos de fotografías me paré a pensar.

¿Qué hacía todo eso aquí? ¿Por qué Harry lo habría dejado bajo la cama de ________(tn)? ¿Qué quería decir aquel mensaje “Porque sí”?

Desee que __________(tn) estuviera ahí conmigo, que me pudiera explicar de alguna manera qué quería decir todo lo que había encontrado.

¡ESO ES! ¿POR ESO HABÍA HABLADO ELLA CON STYLES?

Un mensaje llegó a mi móvil en el mismo momento en el que comenzaba a atar algunos cabos, pero al leerlo no me hizo falta seguir buscando la razón de la ausencia de mi amiga.

Styles: Niall, soy __________(tn), lo siento, lo siento, lo siento mucho, he salido con Harry un rato, no creo que vuelva muy tarde, si mi madre vuelve y te pregunta dile que estoy en casa de los Malik, nos vemos por la mañana, descansa, perdona (02:57)

No respondí, no lo merecía, no me hacía caso, no pensaba las cosas antes de actuar, era impulsiva y estúpida, no merecía que le dijera que todo estaba bien.

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HOLAA!!!!!! 
Aquí está el nuevo capítulo... por partes ha sido demasiado intenso, espero que os haya gustado sin embargo. 
El próximo capítulo será (según mi opinión) uno de los mejores que he escrito (en relación a la historia en general), intentaré subirlo durante este fin de semana, creo que tendré algo de tiempo para terminar de modificar algunas cosillas y poder subirlo.
¡POR CIERTO! Necesito preguntaros algo muy importante para mí, y para la novela en general. Cuando comencé a escribir la novela, pensé que sería bueno poner ____________(tn) como nombre de la protagonista, por eso de que normalmente hay novelas así en las que cada una pone en esas rayas su nombre, sin embargo ahora pienso que eso es algo realmente tonto, no sé por qué, quizá a vosotras sí os guste (y si es así, seguiré haciéndolo), pero a lo mejor es más interesante darle un nombre real a la protagonista, y que la novela pase a ser directamente de "One direction" y no de "One direction y tú". ¿Qué opináis? La verdad es que me importa mucho lo que penséis porque si creéis que es mejor cambiar el nombre tengo que empezar a hacerlo en los próximos capítulos e ir modificando poco a poco el nombre en todos los capítulo que ya he subido. ¡¡Espero vuestras respuestas!!
 
Subo lo antes posible!! Muchas gracias por leer :)
 
Muaacckcckkssksksk