miércoles, 17 de diciembre de 2014

Capítulo 61: "Cómo la vida es todo esto que nos rodea"


 


(Narras tú)

-Vaya- April me miró asombrada cuando hube acabado mi historia.
-Ya… Bueno, eso es todo- le dije encogiéndome de hombros.

-¿Todo? Es mucho más de lo que puedo asimilar en… días- dijo con una risita-. Es… guau, parece mentira.

Me reí ante su actitud.

-¿Y ahora…?
-Ahora no sé, esta noche todo ha sido como un sueño, como si no fuese cierto… no me arrepiento pero una parte de mí siente que no debería haberlo hecho, ¿lo entiendes?


Ella sonrió levemente.

-Por supuesto, tienes miedo de acercarte y finalmente que él decida alejarse completamente- dijo obvia.
-Exacto…- puse mala cara, era tan triste nuestra situación-. Creo que él no quiere alejarse de mí, ¿sabes?,  a veces creo que es como un niño pequeño, solo que tiene miedo… Se ha sentido muchas veces abandonado y otra vez le destruiría completamente.

-Está luchando contra sí mismo- dijo de nuevo con toda la razón. Yo asentí-. No puedes hacer nada ____________(tn), solo puedes esperar que él decida arriesgarse de nuevo. Es complicado.
-Lo sé, a veces me siento estúpida, estoy constantemente tras él, pero otras veces pienso que se lo debo, que él me necesita ahí, una parte de él me necesita…- suspiré.

-Creo que simplemente tienes que dejarlo estar, pensar hasta dónde estás dispuesta a llegar tú, tampoco deberías hacer nada que no desees, por eso debes pensar cuál es tu punto de inflexión, tu barrera. Porque él también debe entender que no puedes perdonarle cualquier cosa, ___________(tn). No puedes estar ahí siempre pase lo que pase, todos tenemos nuestros límites y con Harry deberías tenerlos. Por ejemplo, me parece muy bien que le dijeras que eligiera de una vez, ponerle entre las cuerdas a veces es una solución, sobre todo si tienes en cuenta que no eres feliz con una de cal y otra de arena. Pero si le dices eso, deberías mantenerte en esa posición- yo asentí identificada con lo que April me estaba diciendo, sabía exactamente a lo que se refería-. Por otro lado… es tan caliente que te entiendo perfectamente- sonrió y yo reí a carcajada suelta-. ¡Vamos! Relájate, cuéntame qué tal ha ido.

La mire elevando una ceja, esta cuñada mía era espectacular, debería dar las gracias todos los días porque se hubiese fijado en Álex.

-No sé… bien supongo, él es caliente- dije riendo poniendo el mismo tono que ella había elegido unos segundos antes-. Es cierto que ha cambiado muchísimo estos últimos años, ha pasado de ser el chico mono a ser el tipo sexy, no sé… Ahora mismo mis pensamientos están un poco perdidos.
-¿Te ha tratado bien?- preguntó interesada.

-Sí, él no intentaría nada nunca, él no… no lo haría no- dije convencida.
-Eso está bien, eso… es bueno- sonrió.

-Creo que voy a ir a dormir, mañana tendremos que madrugar, no sabes lo que le gusta a Álex la navidad…- me levanté lentamente del sofá y me estiré antes de comenzar a caminar.
-__________(tn), bueno, no hace mucho que nos conocemos, pero… puedes contarme
cualquier cosa, estaré ahí para ti- dijo con su mejor sonrisa también levantándose.


No supe que decir, porque estaba a punto de comenzar a llorar por sus palabras. Por eso simplemente me acerqué a ella y la abracé. Ella me apretó firmemente.

A fin de cuentas todo se resolvería tarde o temprano.

 

(Narra Claudia)

-Ayúdame por favor, no puedo cerrar la maleta- Zayn levantó la cabeza de su ordenador y me acompañó a la habitación.

Había metido tantas cosas que la cremallera posiblemente explotaría sin remedio.

-No puedo recriminarte nada, yo llevo dos- abrí los ojos sorprendida.
-¿Te cabe algo de lo mío? Di que sí, di que sí- él acabó asintiendo.


Entre las tres maletas conseguimos guardar todo lo que queríamos llevarnos al viaje.

Estaba emocionada, tan solo quedaba un día para salir hacia Nueva York, hacía, la que decían, era la capital del mundo. Iría con mis amigos, ¿se podía pedir algo más?

El timbre de la puerta sonó y un segundo después un gritó procedente del piso inferior retumbó por toda la casa.

-¡MALIK!- Zayn y yo nos miramos con los ojos abiertos por el terror.

Irene apareció en mi habitación abriendo la puerta rápidamente, tenía el pelo alborotado y llegaba roja como un tomate, seguramente por haber venido corriendo desde su casa.

-¡Sois unos completos capullos! ¡Los dos!- gritó, pero estaba riéndose.

Corrió hacia mí y, literalmente, se lanzó sobre mis brazos haciendo que ambas cayéramos a la cama. Me reí con ella.

-Mi tía me ha dado el billete, ¿por qué no me lo habíais dicho? Sois idiotas…- se levantó apoyándose en mi barriga como venganza y miró a Zayn un instante.

Él abrió los brazos y ella optó por el camino fácil y también le abrazó. Quizá con demasiado cariño, pero era el momento…

-Dios mío- dijo tras separarse de él, aunque no completamente puesto que un brazo de mi hermano seguía enredado en su cintura-. Tengo que pasar la tarde en el centro comercial comprando… ¡Qué locura! Tienes que acompañarme- me señaló riendo.
-No, no puedo, sabía que lo necesitarías pero no puedo, mi padre me ha obligado a ayudarle con unos documentos del hospital, dice que es importante para mí, no sé… pero es imposible.

-Yo puedo ir- las dos volvimos la cabeza hacia Zayn-. Quiero decir… yo estoy libre.

Irene negó.

-No, creo que se lo pediré a _________(tn) o Susan, o… ¡Oh dios! ¡Tengo que llamar a Oscar, joder!- se separó de Zayn que la miró disgustado.
-De verdad, puedo acompañarte, no me cuesta nada, además también tengo que comprar algunas cosas, siempre a última hora…- le miré elevando una ceja ante la mentira que había soltado.

-Emm… no, de verdad, no te preocupes, no es necesario.
-En serio, vamos, iré contigo- se miraron un momento y ella al final acabó aceptando a su pesar.

-Pero tendría que ser ya- dijo ella intentando que él se arrepintiera.
-Claro- Zayn se quitó la camiseta del pijama rápidamente y noté cómo la pelirroja se perdía unos segundos en el torso de mi hermano-. Me pongo la ropa y estoy, dame dos minutos.


Zayn desapareció por la puerta rápidamente.

-¡Dos minutos! Si de veras tarda eso es porque de verdad quiere ir contigo- le dije sonriendo.

Ella me miró completamente seria.

-No me haces gracia Malik, te lo perdono porque… ¡NOS VAMOS A NUEVA YORK! Oh madre mía, pensé que iría a ___________(tpaís)… Espera, espera, espera… ¿Nadie sabe que nos vamos?

Negué sonriendo.

-¡Oh! Eso es genial, será una sorpresa, ¿entonces, _________(tn), Niall, Susan y Liam creen que irán ellos solos?
-No, bueno, tuvimos que hablar con Niall y _______(tn) para saber si había hueco en el apartamento y eso, pero Susan y tu primo no saben nada, le dijimos a tus tíos que él no podía enterarse- sonreí contentísima.

-¡Oh! Perfecto, no diré nada…

Mi hermano abrió la puerta.

-¿Vamos?- Irene me miró una última vez antes de salir detrás de Zayn.

Seguro que lo pasaban bien, ellos siempre se habían llevado como el ratón y el gato pero en realidad se querían muchísimo. No quería ser entrometida, pero en algún momento de su existencia mi hermano tendría que darse cuenta de que Irene era lo mejor de su vida.

Sonreí cuando les vi desaparecer por la ventana, ya iban discutiendo.

Pensé en llamar a Louis, pero le había mandado un par de mensajes y no me había contestado a ninguno, sabía que hoy era el día “x”, y no quería decirle nada, pero me moría de la curiosidad por saber qué había pasado al final…

 

(Narra Louis)

Terminé de cerrar la maleta y la metí bajo mi cama para que Susan no la viera por casualidad.

Tendría que estar feliz, tendría que estar dando saltos de alegría, pero una parte de mí era incapaz de olvidar la cara de Marie cuando definitivamente se acabó.

Sabía que ahora estaba siendo injusto con Claudia, no la había llamado, ella no sabía nada…

Suspiré.

Quizá lo mejor era ir a verla, aparecer por su casa y contárselo todo… No sabía si era lo mejor, pero desde luego era lo que debía hacer. Dejarme de tonterías e ir a su casa, verla.

-¿Dónde vas? Quiero despedirme de vosotros, cenamos en casa todos juntos- me dijo Susan, cuando me vio abrir la puerta de casa, desde el salón.
-No tardaré mucho, estaré para darte un besito- le dije sacándole la lengua y saliendo a la calle.


Caminé pensando en lo que le diría al verla. Opté por ser directo. En realidad ya teníamos lo que queríamos, era libre.

-Hola- su madre apareció en la puerta mirándome con una sonrisa-. ¿Está Claudia?
-Sí, pasa, ella está en el despacho con su padre, pero la llamaré ahora- dijo acompañándome al salón.

-No, no es necesario, podría volver en otro momento- le dije excusándome.
-¿Louis?- giré la cabeza hacia la puerta doble de cristal. Claudia llevaba un moño en lo alto de su cabeza y vestía un chándal. Llevaba las gafas de pasta que usaba para ver de cerca y que casi nunca se ponía. Sonreí, estaba radiante, simplemente radiante.

-Hola, ¿tienes un momento?
-Claro- asintió rápidamente-. Vamos arriba.


Miró un momento a su madre y se lanzaron una serie de miradas que para ellas debían tener mucho sentido, pero para mí eran puramente simples.

Subí las escaleras detrás de ella hasta que cerré la puerta de su cuarto al pasar.

Ella se quitó las gafas dejándolas a un lado del escritorio. Después se volvió hacia mí, quería dar la sensación de que estaba tranquila, pero en realidad la veía casi temblando a la espera de mis palabras.

-¿Vas a decir algo?- me preguntó tras unos segundos de silencio.
-Claro, perdona, es que estás tan guapa…- decía la verdad, pero ella rodó los ojos-. Siento no haberte llamado, ni contestado a tus mensajes…

-Ya… bueno- se mordió el labio nerviosa y desvió su mirada de la mía.
-Hablé el 24 con Marie, un rato después de hablar contigo, me felicitó la navidad, pero ya estaba todo mal y… fui a su casa, hablamos, fueron un par de minutos, solo…- suspiré. Joder, estaba siendo más complicado de lo que parecía en un principio-. Yo…


Ella me miró de nuevo, pero ahora fui yo el que no pudo sostenerle la mirada.

-Lou…- se acercó a mí rápidamente y me abrazó enterrando su cabeza en mi cuello-. Lo siento, yo…
-No, no es culpa tuya…- le susurré como respuesta. Ella no era la culpable, no había culpables y si los había yo era el único.

-¿Se enfadó? ¿Te dijo algo? ¡Oh! Pobre…- se retiró un poco de mí. Noté lágrimas no derramadas en sus ojos.
-No llores, por favor, me sentiré peor aún, no llores- le pedí acariciando sus mejillas y recogiendo las lágrimas que caían.

-Ella… lo siento muchísimo- dijo sollozando.

¡Oh! Joder… Menuda mierda. Estaba siendo un completo desastre, todo el general…

-Claudia, Clau, Clau, ella estará bien, ella es fuerte- le dije acariciando sus mejillas sin descanso. Ella asintió levemente-. Era lo mejor que podía hacer, ella lo entenderá, al final lo entenderá.
-Tendríamos que… no sé, ella quizá… no se merecía eso, así, de pronto- dijo sollozando de nuevo.

-Schh, no pasa nada, no digas eso, he hecho lo que tenía que hacer, no lo pienses- le dije.

Ella se apartó de mi abrazo y se sentó en la cama con las piernas cruzadas sin dejar de llorar.

-¿Fue horrible?- preguntó.
-No, no fue horrible, no hables como si se hubiese muerto alguien, tan solo…

-Tan solo he hecho que rompas con tu novia desde hace dos años, antes no me sentía como una prostituta- me miró, ¿estaba enfadada?-. ¿Puedes explicarme por qué me siento como una prostituta?- intenté acercarme a ella-. No, no, no me toques, me confundirás.
-Claudia…- estaba abatido, no… ¿qué tenía que hacer?

-¿Por qué no me has llamado antes?
-¿Qué?

-Rompiste con ella el jueves, ¿por qué has esperado hasta hoy para venir aquí?- me dijo recriminatoriamente.

No sabía por qué la conversación había dado ese cambio absoluto de pronto.

-Yo… tenía que pensar- intenté explicar.
-¿Si volver con ella? ¿Es eso?

-No, ¿qué dices?- me pasé las manos por la cabeza nervioso-. Yo no quiero volver con ella, no voy a volver con ella, Claudia.
-¿A no? ¿No?- me miró. Tenía los ojos bañados en lágrimas, era horrible verla así.

-No, no lo haré- casi gritaba, era irreal estar así. No se suponía que tenía que pasar eso.
-Vete- ¿qué? Mi cara de asombro lo dijo todo-. Vete Louis, márchate.

-No pienso hacerlo- negué varias veces hacia ella-. No me voy- grité.
-Vale, pues me voy yo, me voy- se levantó impulsivamente y dio dos pasos hacia la puerta, pero agarré su mano antes de que pudiera salir.

-No vas a irte tú tampoco- grité más fuerte.
-¡Suéltame!- gritó a mi nivel-. Déjame, no… ¡No deberías haberla dejado!

-¿Qué?- grité loco de rabia-. Si la dejé es por…- me callé antes de arrepentirme.
-¿Por mí? Vamos- me miró con los ojos enfurecidos, aún tenía su mano agarrada con la mía, no pensaba soltarla, no la soltaría-. Dilo, vamos, Louis se valiente di…


No dejé que acabara con la frase de nuevo, no iba a hacerlo. Simplemente la aferré con más fuerza y la atraje hasta pegarla directamente a mí. Su aliento chocó con el mío, me envolvió su olor completamente, hacía tanto tiempo que no la sentía tan cerca que mis sentidos enloquecieron e hice lo que había querido hacer desde que había vuelto a mi vida hacía ya cuatro meses. Nuestros labios chocaron con violencia, nada nos separaba ya. Al principio se quedó quieta, después intentó forcejear pero la atrapé entre mis brazos, sus labios eran duros contra los míos. Quise que dejara de luchar, que se rindiera como yo había hecho y afortunadamente lo hizo. Gruñó levemente y se dejó hacer. Deslizó sus manos por mi pecho mientras nuestros labios se buscaban con desesperación. Incliné su cuello y bajé con mis labios por la línea de su mandíbula hasta enterrar mi cabeza en su cuello dejando besos húmedos allí.

Subió sus brazos a mis hombros y sonreí en su cuello, ¡Por fin se relajaba!

Enredó sus piernas en mi cintura y atrapé su trasero entre mis manos caminando de espaldas a la cama en la que caí de espaldas.

La miré a los ojos y ella se mordió el labio intentando ocultar una sonrisa.

-¿Ya se te ha pasado?- dije levantando mi espalda y sentándome con ella abrazada a mí.
-Perdona- dijo simplemente.


Negué y volví a buscar su boca mordiendo su labio inferior con fuerza. Ella se separó y abrió los ojos pasando su lengua por la zona en la que había mordido.

-Tú hiciste eso en Sicilia- me encogí de hombros y ella abrió los ojos con más sorpresa todavía.
-No es verdad- dijo negando pero resistiéndose a sonreír.

-Totalmente cierto- le dije riendo.

Ella suspiró y enterró su rostro en mi pecho riendo levemente. Yo la agarré con más fuerza y la abracé sin querer que ese momento acabara nunca.

-¿Has hecho la maleta?- me dijo sin mirarme.
-Sí, la tengo debajo de la cama para que Susan no la vea, pero sí la he hecho- le respondí acariciando su pelo, que ya había crecido bastante.

-¿Y tu hermano?- me había extrañado no verle por ahí.
-Ha ido con Irene a comprar algunas cosas, su tía le ha dado el billete esta mañana y ella, como no se lo esperaba, ha tenido que correr al centro comercial a arrasar- se separó un poco de mí y pegó su frente a la mía sonriendo.


Había pensado en lo raro que sería estar así con ella, en esa posición o en cualquier otra que requiriera su cuerpo pegado a mía, pero en realidad no era cómo lo había imaginado. Era mucho mejor, era relajante y sencillo.

-Tengo ganas de llegar, el viaje será súper cansado, y no sé si dormiremos o si deberíamos quedarnos despiertos…- me dijo apretando sus labios en una fina línea.
-Da igual, no lo pienses, nos vamos a Nueva York, ¿qué más importa?- sonreí y ella copió mi gesto.


Se acercó unos milímetros más y acarició sus labios con los míos sin llegar a besarme. No sabía lo mucho que me gustaba que me hicieran eso hasta que ella lo hizo…

 

(Narra Susan)

Había pensado los últimos días en la oferta de Liam, en cambiar todos los planes y decirle a Louis que él fuera en mi lugar, pero no lo haría, iría a Nueva York y dejaría que pasara lo que tuviera que pasar. No era bueno preocuparme tanto por ello. Además Liam me había prometido mantener las distancias y no creía que fuera a saltarse su palabra. Era Liam, no lo haría.

-¿Tienes todo listo?- mi padre miró la maleta aún abierta a mis espaldas y a mí sentada en la orilla de la cama pensativa.
-Sí, solo tengo que preparar el pasaporte y eso, pero todo lo demás lo tengo- le dije.

-¿Cuánto dinero llevas?
-Suficiente, no quiero llevarme mucho porque sé que al final me lo gastaré todo- sonreí y él asintió pero se acercó entregándome un paquete cerrado.

-Ten, no te lo di ayer porque no quería que tu hermano lo viera y se cabreara- me dijo poniendo en mis manos el regalo.

Sonreí y abrí el paquete envuelto para encontrar un monedero alargado color crema con una cremallera que lo cerraba de lado a lado.

-Vaya, es realmente bonito, muchas gracias- le dije dándole un abrazo.
-Ábrelo a ver si te gusta por dentro- me dijo contento.


Hice lo que me pidió y entonces levanté la cabeza alarmada.

-¡Papá!, ¿Cuánto dinero hay aquí? Le dije enseñándole los billetes que había metido en el monedero.
-Son dólares- me dijo sonriendo.

-¡Pero si yo llevo dinero!- grité sonriendo.
-Lo sé, pero hija, vas a Nueva York, y conociéndote seguro que al final te arrepentirás de no haberte llevado suficiente dinero, así no tendrás problema- dijo sin dejar de reír.

-Papá… Bueno- le abracé-, muchas gracias, pero te devolveré lo que sobre, de verdad.
-No te preocupes- contestó acariciando mi pelo.


La puerta de mi cuarto se abrió y un guapísimo Liam entró dentro.

-Hola, ¿interrumpo?- preguntó saludando a mi padre con un apretón de manos.
-No, para nada hijo, pasa, yo ya me iba- mi padre le dio un par de palmadas en el hombro a Liam y salió dejándonos solos.

-No te lo vas a creer- le dije cogiéndole las manos y haciendo que se sentara en mi cama frente a mí-, me ha dado un montón de dólares para el viaje.

Liam sonrió sin soltar mi mano.

-Guay, ya podrás invitarme una noche a cenar en un sitio guay- dijo riendo.
-¡Claro! Iremos los cuatro, os invitaré a todos- le dije marcando esa opción como segura.


Él asintió dejando la sonrisa a un lado y se quitó el jersey despeinándose un poco. Alargué mis dedos y eché su pelo hacia el lado como lo llevaba.

-Estoy pensando en cortármelo, al dos o así- me dijo.
-Sí, seguramente te quedaría muy bien- le dije.


Lo imaginé un momento con el pelo corto, posiblemente sería una buena idea.

-He venido a despedirme de Louis, pero no está- frunció un poco el ceño.
-Ha salido a dar una vuelta, imagino que volverá pronto- respondí un poco triste porque no viniera a verme a mí.


Se puso de pie y recorrió mi cuarto parándose en la ventana y mirando fuera. Llevaba unos vaqueros que se ceñían a sus piernas desde los gemelos a los glúteos y una camiseta de Abercrombie & Fitch blanca.

-¿Estoy guapo?- se giró quedándose frente a mí.
-Como siempre- le dije sin darle mayor importancia.


Él me miró queriendo decir algo pero las palabras murieron en sus labios y no llegaron a salir.

-¿Qué tal la Navidad?- me preguntó en lugar de lo que parecía estar pensando.
-Bien, como siempre, con los abuelos y con mis padres y Louis, normal, ¿tú?- me levanté  y me senté en el escritorio con las piernas colgando.

-Bien, con Irene y mis padres, pasado mañana se va a __________(tpaís) y volverá cuando nosotros regresemos de América- respondió.

Nos quedamos un rato en silencio. Desde que habíamos vuelto a ser amigos cada vez más estos silencios se hacían incómodos. No quería que resultara molesto estar juntos.

-Su…- me llamó y le miré dejando esos pensamientos a un lado.
-Dime- me miró manteniendo el aliento.

-Yo… de verdad no soporto esto- nos señaló a ambos varias veces.
-Tienes razón, yo tampoco- asentí-. Pero tampoco entiendo por qué es así.

-Quizá porque nos queremos pero tú no quieres verlo- se encogió de hombros mirando hacia otro lado.
-Somos amigos Liam, así nos queremos- le dije intentando no enrarecer más las cosas.

-No, estás mintiendo- me miró de nuevo y se acercó a mí pero me aparté de sus manos.
-No miento- negué mirándole e intentando creerme lo que yo mismo decía.

-Puedes decir lo que quieras, puedes apartarte de mí, puedes engañarte e intentar engañarme a mí pero sabes la verdad, sabes que me quieres y que te quiero- negó interminables veces.

Suspiré.

-¿Esto siempre va a ser así?- ahora fui yo la que nos señaló por turnos-. ¿Por qué no podemos volver a estar como hace unos meses?
-Porque las cosas han cambiado, las cosas ya no son como hace unos meses, hemos estado juntos, y está claro que no podemos olvidarlo.

-¡Pero si no lo hemos intentado! No quieres intentarlo- me levanté y me puse frente a él.
-No grites, no… nunca nos hemos gritado…- suspiró-. No sé…


Le miré calmándome mentalmente a mí misma. No podíamos estar discutiendo eternamente sobre esto, no podíamos estar eternamente enfadados, o con este tema entre nosotros. Debíamos volver a estar como en los viejos tiempos, teníamos que volver a sentirnos amigos.

-¿Quieres besarme ahora?- ¿qué? No… ¿Cómo pensaría que…?
-Por supuesto que no- le dije desviando mi mirada hacia sus labios, turgentes, semi-abiertos, levemente húmedos.

-Mientes, estás mintiendo, yo al menos no te miento, al menos no te engaño ni te oculto lo que siento- acabó y volví a suspirar de nuevo.

Nos miramos a los ojos durante un tiempo infinito.

-¿Vas a decirme lo que te ocurre? Háblame, sea lo que sea lo entenderé Susan, siempre te he entendido- dijo al fin.

¿Qué iba a decirle si no yo misma sabía lo que quería?, ¿Iba a decirle que le quería pero que era difícil estar con él?, ¿Iba a decirle que por nuestras tonterías me había sentido sola y separada de él por primera vez?

-Por favor, estoy a punto de arrodillarme Susan- sonrió, pero yo no podía hacerlo.
-¿Dónde quedó tu idea de dejarme espacio?, ¿Qué pasará mañana cuando nos vayamos?- dije abatida.

-¡Es que no sé porque no quieres estar conmigo!- dijo él un poco enfadado.

Gruñí fuertemente.

-¡Liam Payne!- grité con fuerza.
-¿Qué?

-Joder… eres tan cansado…
-Pero me quieres.

-Sí- ¿qué?-. No, quiero decir…

Liam sonrió y se acercó de nuevo a mí pero puse mis brazos entre ambos dejando espacio entre nosotros.

-Susan… vamos…

Ambos nos giramos hacia la puerta que acababa de abrirse.

-Hola pringados, ¿qué hacéis?- Louis entró con una gran sonrisa de oreja a oreja.
-Nada, Liam venía a buscarte para despedirse- empujé a Payne fuera y mi hermano y él desaparecieron por el pasillo por fin.


No sabía qué hacer, no sabía lo que quería. Yo tan solo sabía que no quería sufrir, que no quería pasarlo mal.

 

(Narras tú)

El despertador sonó y en lugar de encogerme en la cama y taparme con más ímpetu, solté las sábanas hacia el techo y sonreí levantándome rápidamente.

Me duché y me vestí en menos de cinco minutos, bajé a desayunar. Mi madre estaba sentada en la isla de la cocina con un té entre sus manos.

-Buenos días- le dije con una sonrisa cogiendo una manzana del canasto de la fruta.
-Alguien se ha levantado contenta hoy- me miró sonriendo también.


Sonreí, ¿cómo no estar contenta? Por fin nos íbamos, tantos meses esperando para esto y al final había llegado. A veces me pensaba en este tipo de cosas, las cosas que esperas con entusiasmo durante mucho tiempo, lo rápido que pasan, como si se evaporasen. La relatividad del tiempo.

Alejandro se había ofrecido a llevarnos a Niall y a mí al aeropuerto, Liam y Susan irían por su cuenta y, aunque compartíamos avión, nos veríamos allí.

-¿Estás lista?- me dijo Álex metiendo la maleta en el maletero.
-Tengo la sensación de que se me olvida algo, siempre que me voy de viaje la tengo… Espero que no sea algo importante- me encogí de hombros y abracé a mi madre por última vez antes de marcharnos-. Nos veremos a la vuelta, es genial que te quedes con ellos hasta Año Nuevo, así no estarás sola- sonreí y ella imitó mi gesto.

-Sí, es un alivio. Cuídate, ten precaución, no hagas locuras, cuida de Niall y que él cuide de ti- me repitió por enésima vez.
-Sí, no te preocupes, me llevo el portátil, tenemos Skype, podemos hablar- le dije para
consolarla y tranquilizarla a partes iguales.


Me monté detrás y Álex y April lo hicieron delante. Mi madre nos saludó efusivamente desde la calle mientras nos alejábamos de ella.

Pasamos frente a la casa de Alan, él se había ido a Barcelona unos días entre Navidad y Año Nuevo, para ver a su novio, aunque la gente pensaba que estaba visitando a su abuela en Escocia. Me había contado que le había conocido al inicio del verano porque había estado allí con su familia. Me había enseñado una foto, era bastante guapo, rubio, de piel morena y un poco más bajo que él. Alan estaba contento pero le echaba demasiado de menos, además se le hacía muy complicado compaginar su relación con su montón de hermanos y con su familia. Pero hacía lo que podía.

Niall nos esperaba en la puerta de su casa con una maleta enorme a su lado. Nos íbamos para una semana pero aquello era tan grande para nosotros que habíamos metido hasta bañadores por si acaso.

-Buenos días, tengo sueño, pero soy feliz- dijo entrando en el coche con los ojos apenas abiertos.
-Hola Nialler- le acaricié la cara y él sonrió recostándose sobre el cristal.

-Hola hermano y novia del hermano de ____________(tn), gracias por llevarnos- dijo sin abrir los ojos.

Álex me miró por el retrovisor y April sonrió.

La terminal del aeropuerto estaba casi vacía pese a ser Navidad, quizá era raro salir o regresar el 27 pero nosotros éramos así.

-Mira, ahí están estos- me dijo Niall un poco más despiertos.

Susan llevaba una maleta que ocupaba dos veces ella y Liam sostenía una mochila a su espalda y una maleta sobre el suelo.

-Buenos días- saludaron a la vez.
-Hola- dijimos Niall y yo.

-___________(tn)- me giré hacia Alejandro-, nosotros nos vamos.

Me separé de mis amigos y me acerqué a ellos. No iba a verles cuando volviera, ellos se marcharían el día dos y nosotros volveríamos el cuatro por la noche.

-Bueno, esto es una despedida- April sonrió y me abrazó-. Cuídate __________(tn), espero verte pronto, espero que seas feliz.

Me pilló tan de sorpresa que solo pude abrazarla con más fuerza en respuesta. Ella sonrió y caminó hacia una tienda dejándonos a mi hermano y a mí solos.

-No la dejes escapar- le dije señalando a April.
-No es mi intención- sonrió.

-Gracias por venir, mamá ha estado muy bien contigo aquí y yo también.
-Te llamaré todas las semanas, ¿vale? No nos volverá a pasar de nuevo- me miró seriamente y asentí sintiendo cómo mis ojos se empañaban.

-Por favor- le pedí abrazándome a él.
-Te quiero, muchísimo, te quiero- repitió.

-Y yo a ti también- le miré desde su pecho.
-Pásalo bien, haz locuras, no para que te retengan allí pero hazlas- sonrió y me dio un beso en la frente-. Nos veremos pronto, más pronto de lo que crees.


¿Más pronto de lo que creía? ¡Bah! ¿Quién le entendía…? Se alejó y cogió de la mano a April, que se giró y me saludó una última vez. Ambos comenzaron a andar juntos y desaparecieron de mi vista.

-__________(tn), vamos, tenemos que embarcar- Niall me sacó de mis pensamientos y caminé hacia él sonriendo de nuevo-. ¿Qué tal?- me dijo cuando llegué a su lado.
-Bien, gracias- le di un beso en la mejilla y nos encaminamos a la terminal que nos correspondía.

 

(Narra Claudia)

-Sí, ellos harán la escala en Boston justo cuando nosotros lleguemos a Nueva York, nos da tiempo a desembarcar, recoger las maletas e id a esperarles fuera para darles la sorpresa de su vida- dijo mi hermano sentándose en su asiento.

Irene y yo íbamos juntas detrás de ellos, me había dejado la ventana porque sabía lo mucho que me gustaba viajar con la cara pegada al cristal aunque solo pudiera observar las nubes bajo nosotros, me tranquilizaba ver el exterior.

Louis iba sentado delante de mí. Aún no habíamos hablado de lo que sería de nosotros. Tenía un estado de inseguridad continuamente. Sabía que él había dejado a su novia por mí, sabía que quería estar conmigo, pero no sabía hasta qué punto él estaba seguro de lo que deseaba, quizá solamente me quería por capricho, entendiendo que si me tenía por fin podría cerrar mi capítulo en su vida. O quizá me quería como yo a él, con desesperación pero romanticismo. Me quedé embobada -mirando la espalda de su asiento mientras el avión surcaba los cielos.

-Ey, ¿qué corre por tu cabecita loca?- Irene me miró con una leve sonrisa.
-Nada, bueno, pensaba en…- señalé el asiento delantero.

-¡Oh!- ella elevó una ceja-. Entiendo… ¿Hay noticias?

No sabía que decirle, ¿había noticias? Por supuesto que las había, ¡LOUIS HABÍA ROTO CON MARIE! Por fin, tras semanas y semanas detrás de ese resultado, se había hecho realidad, y sin embargo no podía estar completamente feliz. Necesitaba que habláramos, solamente una charla, para saber a lo que atenerme. Por eso simplemente negué. No quería hablar antes de saber qué decir.

-Si no es capaz de dejar a Marie definitivamente, no merece tu atención- la miré con el ceño fruncido. Ella señaló a su asiento delantero-. Tu hermano me lo ha contado.
-Maldita sea- me mordí el labio inferior nerviosa.

-Quizá yo tuve algo que ver… Quizá fui muy, muy, muy, muy, pesada… hasta que me lo contó- ella sonrió fuertemente abriendo los ojos y disculpándose.
-Ya… bueno…


No quería seguir hablando de ello, necesitaba hablar con Louis, después gritaría a los cuatro vientos que le quería o callarme y sufrir.

 

(Narra Louis)

Fuimos a recoger las maletas rápidamente, el vuelo de los demás ya había salido de Boston y llegaría en pocos minutos. Caminábamos deprisa, casi sofocados.

-Claudia- la llamé.

Pese a que el día anterior había sido espectacular, por nuestra mierda de bronca y por nuestra pequeña reconciliación, aún la veía distante conmigo, de alguna manera sentía que no estaba siendo ella, que se estaba callando algo.

Se separó de Zayn e Irene y se colocó andando a mi lado.

-¿Qué vamos a hacer? Porque yo tengo unas ganas malditamente inquietantes de besarte cada cinco segundos- ella me miró sorprendida.
-Creo que deberíamos hablar antes de nada- ¿hablar? ¿De qué?

-Claro… podemos hablar cuando lleguemos al apartamento.

Ella asintió y no dijo nada más.

Seguimos caminando hasta recoger las maletas. Continuamos y conseguimos encontrar la salida por la que vendrían los demás, a los que aún les quedarían unos minutos para aterrizar.

-Esto me está matando, no es ni la hora de comer y ya tengo sueño- dijo Irene apoyando su cabeza en la maleta.
-Yo estoy igual, quiero tirarme en la cama- respondió Zayn, claramente cansado.

-Es mejor que estemos despiertos hasta la hora de cenar porque si no estaremos viviendo con horario de Londres- Claudia nos miró con una leve sonrisa, cuando anunciaron el aterrizaje del vuelo que esperábamos.
-Levantaos- Irene tiró de Zayn, que se levantó a regañadientes.


Nos pusimos de pie y sacamos el cartel que Claudia había pintado deprisa y corriendo: “Sorpresa”.

En realidad solo mi hermana y Liam se sorprenderían, pero sería bueno ver sus caras.

-Mirad- Zayn señaló la salida. Niall y __________(tn) aparecieron rápidamente.

Ella tiraba de él mientras Niall suspiraba. Sonrieron cuando nos vieron y se pusieron a nuestro lado, sin besos ni alegrías. Liam y Susan aparecieron segundos después. Miraron a su alrededor buscando a los dos desaparecidos y, en un momento, la mirada de mi hermana chocó contra la mía. Sus ojos se abrieron alarmados y tiró de la chaqueta de Liam hacia abajo haciendo que él también nos mirara y abriera su boca hasta el suelo, leí en sus labios unos insultos, antes de acercarse a nosotros.

Susan tiró el bolso al suelo y corrió hasta chocar contra mí y saltar enrollando sus piernas a mi cintura.

-Capullo- dijo en un susurro-. Me has engañado como a una tonta.
-Eso no es difícil- me pegó en el brazo pero después me llenó de besos.


Vi a Liam llegando a nosotros con el bolso de mi hermana entre sus manos y sonriendo como un tonto.

-¡Esto va a ser LEGEN… quecojoneshaceisaquíosvoyamataratodospero…DARIO!- gritó.

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Debido a los comentarios que dejasteis en el capítulo anterior he decidido subir un poco antes, además prometí subir dos capítulos la semana pasada y solo subí uno, así que por doble motivo :) 
Están en Nueva York!! Desde que tuve la idea de mandarles a Time´s Square en Año Nuevo hasta que por fin llegan a Manhattan... jajajaja pero el hecho es que ya están ahí!! Tengo muchas cosas pensadas para the Big Apple y espero que os gusten ^^
 
INTENTARÉ subir algún capítulo más esta semana, que tengo tiempo para escribir y para retocar un par de capítulos que ya tengo casi acabados :)
 
Muchas gracias por los comentario del capítulo anterior, además las visitas últimamente están subiendo muy rápido y eso también es un punto a favor para alegrarse. Espero que a todas aquellas personas que no comentan también les esté gustando la novela xD
 
Gracias y nos leemos pronto
 
Muaaaaackkks
 

 

6 comentarios:

  1. Me encanta la novelaa <3 cada dia es mas perfecta, besoos

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  2. Siiiiiii!!!!! Gracias Vero, me encantoooo!! Espeero qie la sigas porque sos muy talentosa
    Kisses
    By: Cami <3

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  3. VEROOOOO!!! Me encanta cada capítulo que has subido y me alegro de haber encontrado esta novela en serio es de la de las mejores que e leído me encantaa sube pronto guapaa que quiero ver lo que pasa en New York bueno sube lo antes posible ya sé que comentó muy tarde pero esta semana e tenido exámenes de recuperación y no podía bueno no me quiero enrroyar más sube lo antes posible y besos desde palma!!


    MUAAACCKKKKSSS!!

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    Respuestas
    1. Elee!!! Muchas muchas gracias!! Espero que te siga gustando como hasta ahora :)

      Muchos besoos!! Subo en nada!!

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