miércoles, 21 de octubre de 2015

Capítulo 87: "Cómo en un año pueden cambiar muchas cosas"


 
(Narras tú)

-¿Con quién hablas?

Alan dejó el teléfono sobre la mesa y volvió a nuestra cena familiar. Al no recibir respuesta la tuve clara por mi parte.

-¿Qué tal está?- le pregunté.
-Bien- dijo simplemente.


Y yo simplemente suspiré.

Australia estaba siendo genial, vivir con mi nueva familia cosas así era maravilloso, conocer más a los niños, unirme más con Sophia después de todo lo que pasó entre nosotras, o más bien mis malos pensamientos hacia ella a raíz de verla con Harry,... Todos estaban muy contentos y yo con ellos, eran mi familia. Álex estaba con nosotros, hacía meses que no veía a mi hermano y mi mente estaba más en otras cosas.

Y es que mi otra familia estaba lejos, demasiado lejos como para saber a ciencia cierta cómo iba todo. Yo llevaba semanas sintiendo una presión dentro de mí, una presión dolorosa debido a la posición en la que nos encontrábamos todos.

Si bien era cierto que nunca nada había vuelto a ser lo mismo después de aquel verano en el que cada uno fue por su lado, sí que habíamos encontrado cierta estabilidad en Londres en nuestro último año de instituto. Y eso era exactamente lo que yo estaba echando de menos.

Me quería hacer creer a mí misma que Harry no tenía nada que ver en eso, pero después de todo un año acostumbrada a verle cada día... No, no tenía nada que ver con Harry, y tenía que seguir siendo así, porque yo estaba olvidándole, yo me propuse olvidarle y lo estaba consiguiendo.

Simplemente me sentía rara y sola, y lo peor es que no sabía si tenía alguna solución a corto plazo o tendría que esperar que la vida volviera a unirnos como una vez lo estuvimos. Pero nada tenía que ver con Harry.

-Me ha preguntado por ti- dice Alan, llamando de nuevo mi atención-. Quería saber cómo estabas y eso.

Me limité a asentir y volví de nuevo a mi plato de sopa intentando dejar a un lado la presión que sentía en mi pecho cada vez que veía su sonrisa en mi mente.

En realidad ahora Alan era la única relación que se podría decir que Harry y yo compartíamos, él hablaba con Harry a cada instante, y vivía conmigo. Yo le veía escribir con su móvil y sabía exactamente al verle con quién hablaba; cuando lo hacía con Niall su sonrisa se iluminaba, cuando hablaba con Harry tenía la misma mirada que Harry tenía al hablarme de Alan en verano cuando no teníamos tantos problemas. Era triste, pero me había convencido de que era lo único que había.

Por otro lado estaban los demás americanos, Liam no dejaba de mandar fotos al grupo de WhatsApp, en ellas salían todos, incluso Harry salía en la mayoría, ellos en el London Eye, ellos en Trafalgar, ellos por la cárcel, ellos cenando, ellos, ellos, ellos, y yo estaba un poco harta. Yo quería ver a Louis, quería hablar con Louis porque parecía ser el único que quería medio entenderme, quería ver a Claudia, y a Zayn e Irene. Yo también quería salir en esas fotos, pero estaba en Australia.

-Y entonces le he dicho que quería romper con él porque ya no es…
-¿Qué?

-¡Lo sabía! No me estabas escuchando, ¿Qué te pasa, __________(tn)?
-¿Qué me pasa? No me pasa nada.

-Yo sé lo que te pasa, pero no voy a decir nada que tú no quieras decir antes.

La gran inteligencia de Alan hablaba. Pasé, era mejor pasar de lo que él quisiera creer; ¿que posiblemente pudiera tener razón? Pues sí, pero no tenía por qué volver al tema una y otra vez.

Yo por mi parte estaba haciendo todo lo que mi familia proponía pese a que algunas cosas no me apetecían lo más mínimo. Pero mi madre y Greg habían preparado este viaje con mucha ilusión y no quería que mi malhumor les destrozara sus ilusiones. Por eso simplemente había decidido dejar los problemas que tenía internamente a un lado y me había propuesto sonreír aunque no me apeteciera.

-¿Crees que tendríamos que habernos quedado en Londres?
-No, para nada.


Y no quería ser mala persona y pensar que sí, pero por una parte ansiaba demasiado el reencuentro. Pensar que hasta las próximas vacaciones no había oportunidad de vernos era horrible, porque al menos quedaban 3 meses para eso.

-Yo también quería verles.
-Esto es más importante.


Y creo que eso era algo en lo que ambos coincidíamos.

-Sí, pero no quiero que creas que eres la única que lo está pasando mal al ver las mierdas que pasan, yo quería ver a los estadounidenses, y… bueno, estoy echando un poco de menos a Niall- dijo, sonriendo con ternura-. Pero te lo digo en serio, cuando quieras nos cogemos un vuelo y que le den a una semana de clases, nos tiramos los días muertos viajando de punta a punta de Estados Unidos. Pero Niall tiene que venir con nosotros.
-Sois tan repelentes…


Abrió la boca, seguramente para contraatacar, pero acabó cerrándola y retractándose.

-Tonto.

 

(Narra Niall)

-¿A qué viene eso?
-No lo sé, solo lo pensaba, entonces ¿tú qué crees?


Irene cerró los ojos un momento y suspiro, por una vez no se lo estaba tomando a broma.

-Supongo que sí. En realidad pocas veces me he imaginado estar con la misma persona toda la vida, así que sí, creo que podría enamorarme de otra persona que no fuera Zayn- pero la cosa no quedó ahí-. ¿Tú?
-¿Es muy empalagoso decir que no?

-Lo es, pero tú siempre has sido un poco ñoño en ese sentido así que no importa. ¿Lo has hablado con Alan?
-No en realidad. Alan estuvo antes con otros chicos, y por lo que sé estuvo enamorado de uno, entonces seguramente la respuesta que me dé no me gustará.

-Tampoco creo que debieras martirizarte con eso, ahora estás con él, quizá todo dé muchas vueltas mañana, pero por hoy…

Desde que Alan y ___________(tn) se habían marchado a la otra punta del mundo, yo por mi parte había tenido mucho tiempo para pensar en cosas absurdas pero que parecían tener mucha importancia por las pésimas respuestas que encontraba en cada una de ellas.

-¿Qué hacéis?

Claudia entró en mi habitación y se sentó a los pies de la cama.

Durante las navidades nuestro apartamento se había convertido en el cuartel general. Todos pasábamos las horas muertas, en las que no estábamos en la cárcel o dando vueltas, aquí. Yo dormía con Harry, Louis y Claudia en la habitación de ___________(tn), Susan y Liam en su cuarto y Zayn e Irene en el despacho de Susan.

-Niall está comiéndose la cabeza a lo tonto- dijo Irene, realmente acertando.

La morena sonrió y me despeinó literalmente.

-¿Qué te pasa?
-Con su hombre lejos solo se le ocurre pensar en si podría enamorarse de otro.


Claudia me miró elevando las cejas.

-No es para tanto, solo lo he estado pensando, pero nada más.
-¿Tú qué crees, Clau, podrías enamorarte de otro?

-Pues no sé… imagino que sí, ¿no?
-Eso le he dicho yo- dijo Irene.

-Pero el hecho es que… creo que nunca sería igual. Es decir- continuó alegrándome-, Louis y yo hemos pasado por cosas por las que la mayoría de las parejas no han pasado, posiblemente sería difícil encontrar a otra persona que iguale nuestra historia, pero eso no quiere decir que no pudiera volver a enamorarme, ¿entendéis?
-Perfectamente- los tres nos volvimos hacia la voz procedente de la puerta.


Harry pasó igual que segundos antes había hecho Claudia y se sentó al lado de Irene.

-Reunión familiar en el cuarto de Niall- dice Irene riendo.
-Si ya te odio siendo amigos no sé qué haría si fuéramos hermanos.

-¿Hermanos?- preguntó ella con los ojos risueños-, ¿Quién dice que fuéramos hermanos?- y entonces se abalanzó sobre él tirándolo en la cama y riéndose como loca.
-Menos mal que nos separan kilómetros y kilómetros de distancia, no sé qué podría hacer si viviéramos juntos siempre- dijo Harry apartándola.

-Luego nos echas de menos.
-A ti constantemente, morena.


Claudia le miró con los ojos brillantes.

Está bien, que Harry hubiese vuelto a ser el mismo de siempre, o el que habíamos dejado atrás hacía tres años, nos llenaba a todos de alegría. Podíamos tener una conversación interesante y profunda con él sin que intentara marcharse, podíamos reírnos recordando historias de Sicilia y podía incluso dormir con él sin resultarle repulsivo. Pero la que más contenta estaba era Claudia, y es que yo personalmente no me había dado cuenta de todo lo que ella particularmente había sufrido por toda la historia de Harry.

Si bien es cierto que sentía que su relación con Louis se podía equiparar a la de ____________(tn) y Harry, el haber recuperado el tiempo perdido con Louis y que a ellos no les hubiese resultado igual de sencillo, había sido complicado de asimilar para Claudia. Sin embargo yo pensaba que ella tenía ciertas esperanzas con que todo finalmente volviera a ser lo que una vez fue. Yo por mi parte mantenía más dudas.

Harry era un completo torbellino, nunca podíamos estar seguros de qué esperar de él, podía ser ahora muy comprensivo, amable y risueño, pero detrás estaba todo lo demás, y yo estaba seguro de que con Harry nunca nada era lo que parecía y todo podía cambiar en el peor momento.

Por eso, entre otras cosas, consideraba realmente interesante que __________(tn) no estuviera estos días con nosotros, pese a que la echaba de menos, sabía que lo mejor para ambos en estas circunstancias era darse un tiempo prudencial, y más ahora que Harry parecía haber vuelto a su primera faceta.

-Es extraño pensar que hace un año estábamos en Nueva York, me gustaría poder estar ahí de nuevo- dijo Irene, sacándome de mí mismo-. Pero esta vez contigo, Styles.
-Habrá muchas noches de fin de año, seguramente podremos vivir muchas más juntos, a mí este año me apetece pasarlo con mi familia.

-Porque tú eres una ñoña.

Noche de fin de año…

Y era verdad lo que decía Irene, era raro pensar que hacía un año de todo eso, hacía un año…

 

(Narras tú)

-A ellos le quedan dos horas- me dijo Alan después de mirar su reloj.
-¿Les llamarás?

-Sí, seguramente llamaré a Niall y a Harry, pero creo que ellos me llamarán antes, al menos Niall, ¿no?
-Sí…


Mi madre y Greg se habían propuesto que el último día del año fuera inolvidable y la mañana estaba siendo muy productiva entre el parque de atracciones y el zoológico. Los que mejor se lo habían pasado habían sido los pequeños y Alan, que parecía un niño pequeño entre juguetes nuevos.

Me alegraba ver su felicidad, porque de alguna manera eso hacía que la mía creciera, era extraño, a Alan parecía no afectarle lo más mínimo la distancia que nos separaba de nuestros amigos; parecía creer que no era nada comparado con el dolor sufrido por otros motivos, y en realidad tenía parte de razón, y eso me enfadaba más, porque yo, por mi parte, no era capaz de ver eso que a él le parecía tan sencillo ver.

-Han reservado mesa en un restaurante de esos tan pijos que a Greg tanto le gustan- dijo Álex en mi oído con cara de perro-. ¿Ahora somos miembros de una familia realmente pija? ¿En qué nos convierte eso?
-Ahora nuestra madre es feliz y nosotros somos felices por ella, nos convierte en buenos hijos. Además, estoy segura de que cuando no estamos contigo haces creer a todo el mundo que en realidad eres huérfano y no tienes hermanos.

-No se me había ocurrido, pero es una gran idea, ¡Muchas gracias!
-Idiota…


Alan se marchó con los demás a montar en la noria, pero mi Álex y yo preferimos mantenernos en el suelo.

-¿Qué tal está el rubiales?
-Bien, aunque si quieres saber más sobre él deberías preguntarle a Alan.

-¡Es cierto! Tenemos tantos hermanos que la posibilidad de que uno no fuera gay era realmente baja.
-¡Álex!- grité riendo.

-¿Qué? Es cierto, de todas formas sabes que a mí eso me da igual, además es Niall, de una manera u otra iba a acabar formando parte de nuestra familia, era preferible que lo hiciera con Alan que contigo.
-¿Por qué?

-Porque tú, hermanita, nunca ibas a ser feliz con él.
-Yo creo que sí, podría haber sido muy feliz con Niall.

-Te he visto mirar a Alan cada vez que sonríe al teléfono y suspirar pensando en el chico que está al otro lado en Londres. No habrá nada que me cueste más en la vida que admitir que ese chico es el único para ti.
-No seas idiota.

-¿Vas a negarlo?

Mi mirada se cruza con la suya y, aun no queriendo, acabo riéndome sin control.

-Vamos no puedes ni ponerte seria al hablar de ese niñato.
-Piénsalo de este modo, te podría dejar algún día su motito de niño chulo.

-¡No hables de esa moto! ¡Qué pena! De todas formas, jamás le pediría esa moto; sé que él y yo nunca seremos mejores amigos.

Y no sé por qué eso me entristeció. Alejandro y Harry nunca se habían llevado bien, en realidad se habían aborrecido la mayor parte del tiempo por un motivo u otro. Sin embargo ahora nada de eso importaba, en realidad… nada importaba ahora que pudiera estar relacionado con Harry.

-¿Crees que no podría estar con ninguna persona que no fuera Harry? No sabía que mi hermano era un romántico que creía en eso de las medias naranjas.
-Todos somos medias naranjas, ___________(tn). Lo difícil es encontrar una con el mismo grado de acidez, la misma circunferencia y el mismo color que tú. Así no hay muchas.

-April te ha cambiado- dije riéndome.
-Puede ser… no lo sé- y él también se rió.

-Pero… volviendo al tema, Álex…
-Enana, cualquier chico del universo podría fijarse en ti, pero el problema está en quién te fijarías tú. Yo creo que en nadie más que en él por el momento. Y si por el momento no hay otro… ¿por qué tendrías que estar sola?

-Porque él vive en el otro rincón del mundo, él no… yo creo que él no está seguro de nada, y yo no quiero empezar algo de nuevo que esté abocado al fracaso. ¿Tan difícil es tener una relación normal o no tener nada? Me cuesta pensar en él a miles de kilómetros pero también me cuesta no pensar en él…

-El amor, __________(tn), es que es simplemente eso.
-Creo que no se acabará nunca; hasta que me muera o él muera o estemos juntos para siempre.


Él me miro. Sabía que mi hermano no podía entenderlo, en realidad creo que nadie podía entender cómo me sentía.

-Eres mi hermano.
-El único verdadero, no te olvides de eso- dijo mirándome con una sonrisa.

-Lo que sea…- obvié-. Deberías darme consejos buenos, intentar ponerte en mi lugar y animarme a seguir adelante, no sumergirme más en el melancolismo.
-Dudo que esa palabra exista, de todas formas, será mejor sumergirte en el melancolismo que en el alcoholismo.

-¿No puedes ponerte serio un momento? Estoy hablando totalmente en serio.

-Solo te estoy haciendo ver la realidad desde fuera, si eso te hace estar melancólica quizá deberías arreglarlo de alguna manera, ¿no?

Todos querían que lo arreglara de alguna manera, Alan el año pasado estaba muy interesado en arreglar a Harry y que volviera a ser el mismo, cosa que parecía que al final logró, pero siempre había algo roto o estropeado, algo que no estaba bien, ¿no podía existir un remanso de paz en el que no hubiera problemas que necesitaran de mi acción? ¿No podía, sencillamente, olvidar que Harry existía por algún tiempo hasta que mi cabeza quisiera olvidarle de verdad?

-Me envió una carta.
-Antes enviabais cartas, ¿no?

-Sí, en los inviernos entre el campamento siempre mandábamos cartas; el caso es que este año hemos vuelto a repetirlo y a Harry le tocó escribirme a mí. No sé por qué en lugar de decirme que todo le iba perfecto en Harvard me dijo que todo era una mierda, y no por cualquier cosa que no tuviera o que le sobrara, sino porque yo estaba en Londres y no con él.

Álex se rió incontrolablemente y me miró con pena y cariño mezclados en una mirada asquerosa.

-¡No me mires así!
-Vale, vale, perdona, sigue.

-El caso es que le respondí que debíamos pasar, que debíamos seguir adelante con nuestra vida, que debíamos dejar a un lado lo que nos unía de una manera fuerte y sentimental para dejarlo correr y con el tiempo quizá vernos como a cualquiera. Y desde ese día él volvió a ser el Harry de siempre, el Harry de los veranos en Sicilia y de los inviernos separados. Ha vuelto a sonreír con los chicos, a emborracharse con Irene, a adorar profundamente a Claudia… y no sé si lo que le dije ha supuesto una liberación para él o…
-¿Por qué le dijiste eso?

-Pensé que era lo más fácil.
-¿Le habrías dicho otra cosa si viviera en Londres?

-¡Claro! No quiero volver a sufrir y menos si estamos separados por miles y miles de kilómetros… Él…- no pude dejar de sonreír al pensar en eso-, me dijo que volaría a Londres con el simple propósito de pasar dos horas conmigo y volver a Harvard.
-¿Me estás diciendo que él niñato chulo con su moto ha sido más valiente que tú?

-¿Más valiente?
-O sea, a él no le importó la distancia, ni nada de eso, y a ti sí.

-No, Alejandro, son más cosas aparte de la distancia, las cosas siempre salen mal, yo…
-Tú preferiste dejarlo pasar y ahora te arrepientes, enana. Hay cosas que no tienen solución…


Y con eso pareció acabar nuestra conversación, porque Chris y Summer, al acabar la noria, se bajaron y comenzaron a correr hacia él riendo como locos. Pero antes de que ellos llegaran, mi hermano se volvió de nuevo hacia mí.

-… pero hay otras que sí la tienen.

 

(Narra Harry)

Los enanos miraban la televisión riendo como locos; estaban preparados para celebrar el año nuevo aun cuando todavía faltaba media hora para eso, lo que querían de verdad era que el hombre dijera que cambiábamos de año para que mi madre les dejara subir al tejado y ver los fuegos artificiales de London Eye.

-¿Ya empieza?
-Todavía no- les dije-, tenéis que esperar un poco.

-¿Cuánto?
-Lo que tardais en dibujar a Gemma sacándose un moco- les dije.


Mi hermana me sacó la lengua pero sonrió hacia ellos metiéndose un dedo en la nariz y posando.

Los dos se pusieron manos a la obra, dejaron la televisión a un lado y comenzaron a pintar a Gems. Quería quedarme a verles pero mi móvil sonó haciendo que tuviera que escapar. Leí el número pero el prefijo era extranjero y no supe quién era hasta que no contesté la llamada.

-¿Si?
-¿Harry?- dijo una voz.

-¿____________(tn)?
-Sí, soy yo, ¿ya estás en otro año?


No pude ocultar mi sorpresa, y en lugar de responder a su pregunta hice yo la mía propia:

-¿Pasa algo?, ¿Estáis bien?
-Sí, claro, no pasa nada, claro…

-¿Segura?
-Sí… bueno, pasa lo que pasa siempre, ¿Sabes? Lo que nunca pasa pero siem…

-¿Has bebido? No sería la primera vez que te ocurre en vacacione de navidad.
-¡No! Aquí acabamos de comer, ahora estamos en un parque de atracciones, no he bebido, estoy con mi familia.

-Odio los parques de atracciones.
-Lo sé.

-Sí… yo, tengo que volver, me están esperando, quedan…- dije mirando mi reloj-, menos de veinte minutos para fin de año.
-¡Ah! Claro, ¿Irás a alguna fiesta o algo así? ¿Estás con alguien?

-¿Por qué?
-No…- dijo con la voz temblando-, quiero decir que si estás con alguien está bien, el año pasado estaba bien y ahora… bueno, ¡diviértete!

-¡No! ¿Qué pasa? ¿Tendría que estar con alguien? ¿Eso quieres?
-No… solo digo que si lo estuvieras sería guay.

-¿Guay?
-Sí, ya sabes… el año nuevo, con alguien especial… ¿sabes?

-No, no te entiendo.
-Me refiero a que… espero que estés en casa con tu familia y las únicas personas a las que veas esta noche sean ellos y nuestros amigos. No quiero que estés con nadie más.

-¡Oh!

Y aunque exactamente era eso lo que quería escuchar, no fue como si no me sorprendiera.

-Sí… bueno, ya lo he dicho.
-¿Llamabas para eso?

-No… he llamado porque Álex me ha dicho que fui tonta al responder tu carta de la manera que lo hice, porque está claro que tú no querías esa respuesta y yo quizá no quería darte esa respuesta, pero pensé que era lo mejor y lo más cómodo, y tú ahora puedes hacer lo que quieras y yo no tendría por qué sentirme mal aunque lo hago. Porque quizá debería haber sido valiente y decirte que te echaba de menos de verdad y que necesitaba verte y que yo misma habría ido en avión a Boston si solo consiguiera verte dos horas. Pero no sé si ahora es tarde, o si tú ya no quieres pensarlo, si has entendido que en Harvard estás bien y que tu vida debe continuar como hace tiempo que no ha hecho y… En realidad solo quería desearte feliz año nuevo.

Ay ___________(tn)… Mi inocente y sincera _____________(tn).

-¿Sigues ahí?- dijo tras mi silencio de unos segundos.
-Claro, eso tenía que oírlo.

-¡Ey! No digas eso y nada más.
-¿Qué quieres que te diga?

-No sé… quizá que tú piensas lo mismo.
-Pienso exactamente lo mismo que tú, preciosa.


Y entonces fue ella la que se calló.

-¿Te vas a avergonzar ahora? Recuerdo cómo sonreías mientras acariciabas la mariposa de mi estómago…
-¡Harry!

-¡Fea!

-Eso está mejor…
-En serio, tengo que irme, estoy viendo Londres totalmente iluminado y estoy pensando en ti, pero tengo a dos enanos abajo y si no estoy con ellos cuando entremos en el año seguro que me matan.

-¡Oh, claro!
-Pero eso no quiere decir que no piense en ti todo el tiempo.

-Vale…- dijo.

Estaba seguro de que desde su monólogo hacía unos minutos había estado tan avergonzada que no podía añadir ninguna frase coherente más. Me la imaginaba totalmente colorada, mirando hacia ningún sitio y pensando en colgar la llamada cuanto antes para darse cabezazos contra lo primero que pillara.

-___________(tn)- le dije por último.
-¿Qué, Harry?

-Te quiero.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Capítulo mierdoso, pero os juro que entre el poco tiempo y la poca inspiración... no hay

más que pueda hacer, de todas formas intentaré escribir lo antes posible, aunque

tampoco puedo prometer nada porque estoy teniendo muy poco tiempo :(

Espero que el capítulo (aunque no sea de los mejores) os guste.

Muchas gracias por la espera y lo siento!!

Muchos besooos! ^^