(Narra
Louis)
-¿Y
entonces simplemente se lo soltaste así?
Louis no
había dejado de descojonarse de mí desde que le había narrado mi conversación
con ___________(tn), aunque también se había reído de ella, pero a mí nada de
eso me importaba.
-Es lo que
tenía que hacer.
-Sois los
dos unos malditos locos, estáis más de un año discutiendo a nuestras espaldas,
haciendo el idiota el uno con el otro y ahora os soltáis todo la noche de fin
de año, como si el mundo fuera a terminarse en unos segundos.
-Voy a
quedarme en Londres, Louis.
-Lo único
que digo es que quizá... Espera, espera, ¿Qué?, ¿Vas a quedarte en Londres?- él
dejó su vaso a un lado y me miró con los ojos como platos alucinando.
¿Iba a
quedarme en Londres? ¡Demonios sí! Claro que iba a quedarme, no podía hacer
otra cosa. Después de todo lo que había pasado, de las miles y miles
conversaciones con Alan, de aquella carta…
No podía
volver a Boston.
-Hace unos días
llamé a la universidad de Londres y simplemente me ofrecí, sabía que había
plazas de sobra porque ___________(tn) entró incluso después de no ser admitida
en Harvard. Y ellos, por mi innegable encanto tuvieron que aceptarme.
-¿Y en
Harvard que dijeron?
-El decano
casi quiso asesinarme, pero no me importó. El caso es que había empezado a
trabajar en un proyecto y me habían pedido firmar para mantenerme en él los
años que estudiara en Harvard, era más como si ellos quisieran mantenerme que
yo querer participar en el mismo… No me arrepiento.
-Has dejado
Harvard por ella…
-Lo he
hecho, Tomlinson.
-¿Ella no
lo sabe?
-Todavía
no, en realidad… solo lo sabes tú.
-Estás
loco.
-Yo he
pensado que quizá podría meter todas mis cosas en el apartamento y que las
encontrara allí cuando llegara.
-¿Y con los
demás?
-Espero que
me ayuden con la mudanza- dije riendo.
(Narra
Claudia)
-¿Qué pasa
morena?
Después de
celebrar la noche con la familia, decidimos unirnos en el apartamento todos
juntos y celebrar por nuestra cuenta. Harry y Louis se habían quedado hablando
durante un largo rato y tras eso Lou había hablado conmigo.
-¿Cuándo
pensabas contármelo?
-Maldito
bocazas Tomlinson.
-¿Qué
esperabas?
-Quizá
esperaba que te lo contara…
-Claro que
lo esperabas. ¡Estoy tan contenta!
Y tras eso
me lancé sobre él. Harry se rió y me abrazó fuertemente.
Casi había
llorado cuando Louis me había dicho que Harry se quedaba en Londres
indefinidamente, que era todo por ___________(tn) y que iban a estudiar juntos
como pensé muchas veces que harían. No sabía qué pensaría mi amiga de eso, pero
desde luego sabía que ese paso era un gran paso para Harry y para su relación
en general.
Habían
pasado tanto tiempo haciendo el idiota, con nosotros detrás recogiendo unos
pedazos y otros, habían pasado años separados, al igual que Louis y yo, pero
algunos nos dimos cuenta antes de las propias necesidades.
Recordaba
la últimas navidades, Louis y yo hablando, yo agazapada sobre él llorando
apenada porque Harry y __________(tn) no eran capaces de abandonar las
diferencias y darse cuenta de todo lo que les unía. Esa conversación última en
la que Harry se rendía… y ahora todo había cambiado, Harry estaba delante de
mí, riendo e ilusionado porque su vida iba a volver a cambiar de nuevo y con la
suya la de todos.
-¿Crees que
a ella le parecerá bien?
-Harry…
ella lleva meses intentando que entiendas lo que siente por ti, ella está
deseando que vengas- ¿cómo no podía verlo aún?-. No creo que ni ella fuera
consciente de lo mucho que quería ir a Harvard hasta que tú apareciste allí
también, y que al final tú te quedaras fue… duro y triste para ella. Creo que
tenías que analizarlo por tu cuenta y…- pre me callé al momento.
Lo único
que yo no quería, lo que sería peor que nada, que incluso él decidiera quedarse
en Boston era que se arrepintiera de volver. Si en algún momento él y
____________(tn) volvían a enfadarse o a las andadas anteriores… aquello sería
más que devastador para ella, eso la destrozaría.
-¿Y…?
-No quiero
que te arrepientas.
Y de pronto
su cara cambió, como si hubiese recibido el mayor puñetazo, además certero
entre las piernas.
-No pienso
hacerlo- dijo con rotundidad-. No quiero hacerlo.
Y lo decía
convencido, y trataba de algún modo de convencerme a mí, pero había visto
tantas cosas entre ellos que a mí solo podría convencerme el tiempo. Quería
creerle, pero no podía.
-No sé, yo…
-Sé que la
he cagado, sé que ambos la hemos cagado mucho, pero no voy a hacerlo esta vez;
está vez me quedaré, aunque ella no quiera que lo haga, voy a insistir hasta
que me dé una oportunidad, voy a conseguir que me escuche y estar juntos
porque…- se calló de golpe, prácticamente avergonzado.
Y se puso
colorado, ¿¡Harry Styles avergonzado!?
-Solo
quiero que ella confíe en mí.
-Es
complicado, Harry. Yo solo trato de acercarte a la realidad. No creo que vaya a
ser sencillo, y quizá la convenzas, pero será complicado mantener las promesas
cuando ambos os enfadéis y cuando lleguen los malos tiempos. -¿Crees que no lo sé? Seguramente lo sé mejor que tú, Claudia. Ella y yo… no nos hemos llevado nunca bien, pero siempre hemos sabido que este momento llegaría, porque sé que es el momento. Sé que la he hecho cosas horribles durante mucho tiempo, pero se ha terminado, no quiero seguir jodiéndolo más. ¿Crees que ella quiere lo mismo?
Y fue la
primera vez que le vi dudar.
Hacía unas
semanas había llegado la carta para Louis, era de ella, ella misma le
preguntaba qué hacer. Harry había destapado sus sentimientos de una vez por
todas, y ella no sabía qué hacer, y se lo preguntó al que pensó más y mejor le
ayudaría. Pero Louis no hizo nada, en realidad nadie más que ella podía hacer
nada. Y ella alejó las penas, alejó la elección y prefirió el bienestar que el
arriesgarse y yo podía comprenderla…
-Ella te
dijo que no.
-En
realidad ni fue exactamente un no, ella me dijo que la distancia no sé qué, que
el tiempo no sé cuántas, pero no fue concisa, esperaba…
-¿Esperabas
que corriera a ti, verdad?
-Mentiría
si dijera que no…- se sinceró-, el año pasado fue ella la que intentó miles de
veces el acercamiento, hablar, entendernos, arreglar las cosas, y fui yo el que
le dije que no de muchas maneras. Pensé que ella seguía queriendo lo mismo.
-Harry…
ella tiene miedo, y por un lado es normal que lo tenga. Perdona lo que te voy a
decir, pero contigo nunca se puede asegurar nada, puedes levantarte un día y
cambiar de idea más rápido que el viento… ella tiene miedo de que solo la
extrañes cuando crees que no puedes tenerla…
-Eso no es
cierto.
-Eso no me
lo tienes que decir a mí, ¿lo sabes?
-Me
gustaría que os quedarais- dijo asintiendo-, os necesito conmigo. Estos años…
fueron complicados.
-Lo sé, yo
también los viví.
-Sí… os
eché mucho de menos, cada día. Sobre todo a ti, a Irene… erais tan importantes
para mí… Aún lo sois, claro.
Mi nariz
empezó a picar sin remedio y mis ojos se aguaron.
-Yo no
podía pensar en Louis, cada vez que algo sucedía que me recordaba a él… yo
apartaba la mirada, me tapaba las orejas y seguía un camino alternativo. Pero
contigo las cosas eran distintas, cuando pensaba en ti sonreía siempre, cada
segundo que pensaba en tu sonrisa yo sonreía igual. Cuando nos fuimos y no
volví a verte… esos años me faltó una parte de mí misma.
-Y ahora
estamos de nuevo a miles de kilómetros.
-Pero las
cosas sin distintas ahora. Sé que estés donde estés siempre estás conmigo de
alguna manera.
-Siempre.
(Narra
Irene)
La
despedida fue dura, no podíamos quedarnos a ver a ____________(tn) y Alan
porque las clases empezaban justo el día que ellos regresaban. En Londres tenían
más vacaciones que luego se compensaban en verano. Sin embargo quise quedarme,
aunque Zayn rechazó la idea. ¿Quién iba a pensar que Malik iba a ser tan
responsable cuando se lo proponía?
-Tengo un
examen de micro el miércoles, no puedo faltar, pero vendremos algunos días
cuando tengamos tiempo- dijo convenciéndome.
Y yo estaba
convencida, sabía que tenía razón, pero llevaba meses sin ver a una de las
personas con las que había compartido y la distancia era un lastre muy grande
entre nosotras.
Pero lo peor,
lo verdaderamente insoportable fue saber que el idiota de Harry Styles sí se
quedaba en Londres. ¿Qué habría dado yo por parpadear y tener un lugar en
Londres con toda la gente que me importaba, con mis amigos, mis tíos y Liam…?
No era consciente de hasta cuánto había tenido que sacrificar por lo que se
suponía mejor para mí, y para nosotros pensando en Zayn. ¿Merecía la pena?
Quizá en el momento de tirar el gorrito al cielo sí, ahora desde luego que no.
¡Yo quería quedarme en Londres!
Pero ahí
estábamos, montados ya en el avión, habiéndonos despedido de todos los que eran
importantes para nosotros, dejando a mis padres, que habían ido en navidad a
Londres, a mis tíos, a Liam y a todos los demás, no incluyendo a Louis y Clau,
en la terminal, mirando por la ventana y viendo cómo nuestro avión se alejaba
sin poder hacer nada.
Y la que más
podía entenderme parecía súper feliz de la vida. Y yo también lo estaba, no
sería justo para Zayn pensar en negativo, porque me encantaba lo que estábamos
viviendo, pero en esos momentos, no podía no ser negativa y estar triste.
-¿Estás
bien?
-No- le
dije poniendo morritos y ganándome un beso rápido de su parte-. ¡Eh!
-Es para
que se te pase, tonta. ¿Qué ocurre?
-Me da pena
marcharnos, me da la sensación de que nada puede estar bien si estamos lejos.
-Todo está
bien, las cosas están bien, pero lejos.
-¡Oh,
gracias!
-No me
entiendes. Te intento decir que las cosas están bien, nosotros estamos bien,
ellos están bien, hemos estado meses separados y estos días han sido increíbles,
tienes que quedarte con eso.
Y yo lo
intentaba…
(Narras tú)
Australia
había sido una gran experiencia, poder recorrer decenas de lugares con Álex,
tocar el piano en el enorme salón de su universidad, compartir momentos con la
nueva y gran familia…
Pero
Londres solo había una, y Londres era lo que yo necesitaba en ese momento.
Saber que los americanos habían llegado bien a sus hogares y que los demás lo
habían disfrutado me alegraba, pero yo quería volver a mi rutina por muy raro
que sonara, yo quería hablar con Niall, ver a Liam y Su… lo necesitaba.
Niall:
¿Estáis aquí? (20:03)
Yo: Estoy
muerta, pero lo estamos. (20:05)
Niall: ¿Y
Alan? (20:05)
Yo: Muy
bien gracias, ¿y tú…? (sarcasmo) se ha quedado sin batería, pero te manda
muchos besos (asco). (20:07)
Niall: ¡Ay!
Estoy deseando verOS. (20:08)
Yo: Ya
Horan… no seas mentiroso, seguro que os metéis esta noche en vuestro nidito de
amor y de ahí no os sacamos hasta dentro de dos o tres días. (20:10)
Niall: No
seas tonta, además tengo una sorpresa para vosotros. (20:11)
Yo: Ya
sabes que la vaselina no es lo mío… (20:11)
Niall: :0
No seas desagradable. (20:12)
Yo: Te
quiero, Horan. (20:13)
-Niall
tiene una sorpresa- le dije a Alan apagando la pantalla y guardando el móvil.
-Por favor,
que sea una bañera calentita, sales de baño y música de Sam Smith.
-¡Dios, eso
ha sonado totalmente gay!- me río mirándole.
-Estoy
agotado, tú no has querido masajearme…
-Tenemos al
único fisioterapeuta del grupo a miles de kilómetros, para algo que pueden
hacer en los peores momentos…
-Los
fisioterapeutas no dan masajes, ____________(tn).
-Los
fisioterapeutas no dan masajes… ñiñiñiñi- me burlé.
Vale, el
cansancio me estaba afectando demasiado, habían sido casi diez horas de avión,
con la hora cambiada, los niños sin parar de moverse y yo con la regla… no era
la mejor combinación del mundo y quizá sí, quizá un baño calentito y Sam sería
una buena propuesta, pero yo solo quería dormir.
-Te lo
perdono porque sé que estás sangrando, si no…
-Eres tan
asqueroso…
-Lo dice la
que hace unos segundos estaba hablando de vaselina anal…
-¡Cotilla!-Niños, ¡hay niños en el coche!, ¡muchos niños!- dijo Sophia elevando la voz y llamando nuestra atención.
Los dos
pusimos nuestra mejor cara de disculpa y volvimos a nuestro silencio agotador,
yo con mi cabeza en su hombro y el acariciándome el muslo.
-¿Vas a
echar de menos a Álex?
-Sí, pero
estoy acostumbrándome a las distancias.
-Yo también
voy a echarle de menos, espero poder conocerle más con el tiempo.
-¡Tenía
tres hermanos guapísimos, ahora tengo cuatro!- y de nuevo Sophia acabó con la
charla.
Cuando
llegamos, mi madre y Greg tenían la esperanza de que Alan y yo pasáramos lo que
quedaba del fin de semana con ellos en la casa nueva, a la que en verdad no
habíamos ido mucho desde la mudanza. Pero entre las ganas que Alan tenía de ver
a Niall y que yo quería verle también y dormir en Londres, al final nos dejaron
en la puerta.
-¿Vendréis
mañana a comer?
-Sí, mañana
iremos, seguramente venga también Niall.
-¡Claro!
Tráete a nuestro cuñado, tengo que hablar muchas cosas con él.
-No
empieces con tus rollos raros, la última vez le preguntaste qué clase de
calzoncillos usaba, y le dijiste que a mí me gustaban los de abuelo.
-¿No es la
verdad?
-Sí…-
susurró-, pero desde ese día él no usa otros…
Sophia y yo
comenzamos a reírnos como locas y Greg y mamá no tuvieron otra opción que
marcharse para que no despertáramos a los niños, por lo que Alan y yo tuvimos
que subir nuestras maletas hasta el apartamento.
-¿Crees que
estarán aquí?
-Niall al
menos estará, pero Su y Liam no sé.
La casa
estaba en completo silencio y tan solo entraba algo de luz del exterior por el
ventanal del salón. A los pocos segundos, por el ruido de las maletas y la
puerta, Niall salió corriendo desde su habitación.
-¡Estáis
aquí!- gritó corriendo en calcetines hacia nosotros.
Y
sorprendentemente me abrazó a mí antes.
-¡Dios mío!
¡Estáis aquí!
Me dio un
par de enormes besos en la frente y pasó su turno a Alan, al que comenzó a
besar, pero no en la frente…
Y ya no
había nada que hacer por su inocencia, por lo que decidí dejarles para que
recuperaran el tiempo perdido y opté por ir a mi habitación para deshacer la
maleta antes de acostarme, no podía dejarlo todo y dormir tranquila.
La casa estaba
en total silencio, por lo que supuse que Susan y Liam no estaban aún y quizá
habían decidido quedarse los últimos días en la cárcel con sus familias. Pero
segundos después escuché ruidos en el estudio de Susan, donde también estaba mi
piano. Me acerqué despacio para intentar intuir si estaban Liam y Susan para no
escuché ninguna voz, por lo que decidí entreabrir la puerta.
Todas las
imágenes del universo podían haber elegido mi cabeza antes que la opción con la
que me encontré.
Un Harry
Styles en pantalón de pijama y con el pecho desnudo descansaba en una nueva
cama, en dirección a la televisión pero sin verla porque estaba durmiendo.
Cerré la
puerta sigilosamente y me dirigí al salón, interrumpiendo los arrumacos de
Niall y Alan y separándoles con mis propias manos.
-¿Qué está
haciendo aquí?
-¿Quién?-
dijo Alan volviéndose hacia mí. -Harry está en el estudio de Susan.
-¿Qué
dices?- Alan casi gritó mirándome e intentando buscar la broma en mis ojos.
Y sin
esperar un segundo más, caminó deprisa hasta dicha habitación abriendo la
puerta de par en par y gritando con fuerza al ver lo mismo que yo había visto
segundos antes.
-¡Harry!
Pero él sí
tuvo respuesta, pocos segundos después una voz rasposa y grave habló:
-¿Alan? ¿Ya
estáis aquí? Mierda, me he dormido.
Y yo quería
hacer tantas cosas al mismo tiempo, quería salir por la puerta, esconderme tras
el sofá, desaparecer a otra galaxia alternativa, convertirme en un cactus.
Quería simplemente que fuera una broma, o quizá quería darme cuenta de que era
la realidad, que de verdad estaba ocurriendo.
Y no fue
Alan el que pasó hacia la habitación, sino que fue Harry el que decidió salir,
mirando hacia todos lados hasta finalmente encontrarme con los brazos cruzados
y una cara de entender más bien pocas cosas.
-¡Sorpresa!-
dijo Niall riendo.
(Narra
Harry)
Semanas
enteras planeando este momento para acabar quedándome frito en la cama minutos
antes de que ellos aparecieran, simplemente perfecto.
Y ella ya
me había visto, y yo no pude interpretar su rostro, porque ahora había
conseguido mantener una postura silenciosa y para nada subjetiva, dejaba todo a
la interpretación, no sabía qué estaba pensando, ni qué pensaba hacer.
-Vamos a
sentarnos, he preparado café, Alan, ven a ayudarme- dijo Niall, ganándose una
sonrisa de mi parte.
-Pe-pero…
¿él…?- balbuceó señalándome.
Y por otro
lado estaba el simplón de Alan, que no entendía nada. Había sabido que si se lo
contaba a Alan quizá no me diera tiempo a que ___________(tn) no supiera nada
al llegar a Londres porque él podía abrir su boca antes, en eso se parecía
mucho a Niall, todo había que decirlo. Y por eso ahora mi amigo estaba más
embobado y petrificado que la propia ____________(tn).
-Vamos, te
lo cuento en la cocina mientras preparamos todo.
Y Alan dejó
que Niall tirara de él y que salieron del salón dejándonos solos.
-Hola-
dije, intentando romper el hielo y ver la expresión de ella.
-Estás
aquí.
-Lo estoy.
-¿Por qué
estás aquí?
-Creo que
es mejor que nos sentemos, así podemos hablar tranquilamente y tú no saldrás
corriendo a la primera de cambio.
-Pensé que
el papel de la huida lo habían elegido tú.
-Vale,
quizá me lo merezca…
-Lo haces,
te lo mereces.
-¿Nos
sentamos?
Y gracias
al destino aceptó, se sentó en el sofá favorito de Louis y me dejó a mí frente
a ella.
-Quizá te
parezca la mayor estupidez del mundo, o quizá no, no lo sé, pero… he decidido
dejar Harvard.
-¿Qué?-
preguntó incrédula y quizá esa fue la primera impresión que estaba seguro ella
tendría.
-Bueno… yo
necesitaba otras cosas, no me encontraba bien allí y el caso es que… yo te
echaba tanto de menos que me era imposible no verte cada día.
-¿Qué?-
otra respuesta esperada.
-Quizá he
ido demasiado rápido, pero es que llevo tanto tiempo pensando en este momento…
Y en mi imaginación
habían pasado muchas cosas, desde que ella corría a mis brazos nada más verme hasta
que sacaba una pistola y me asesinaba a sangre fría.
-Tenía que
venir a Londres y decírtelo, que no voy a volver a Boston porque sé que no seré
feliz en ningún otro lugar que no sea aquí, contigo.
-¡Oh! No…
No sé…
-Solo di
que es genial, que me quieres y que no hay nada que te haga más feliz que eso.
Y ella
sonrió, ¡sonrío! Gracias al infierno.
-Es genial,
te quiero y pocas cosas me harían más feliz.
-¿Qué?
-¿No
querías escuchar eso?
-Eso
exactamente.
-Pero…
-Mierda.
-Siempre
hay un pero, Harry. Creo que esto no está bien, Harvard eres tú, estabais
hechos tal para cual, yo… aquel era tu sitio, no puedes tirarlo todo por creer
que…
-No creo nada,
no hay creencias ahora, ___________(tn), ahora solo hay seguridades, y pienso
demostrártelo si me dejas.
(Narras tú)
-Creo que…
no sé qué decir, de verdad.
-Solo…
-Tengo que
irme a dormir.
-¿Cómo?
-Quiero
dormir, descansar, me duele la cabeza y la tripa porque tengo la regla y tú
estás aquí y yo solo quiero que me abraces pero sé que no es lo que debería
querer ni lo que tú deberías hacer, tengo centenares de alarmas en mi cabeza
que me dicen que esto no está bien, que tú no deberías estar aquí y que yo no
debería hablar contigo, porque tengo sueño, las hormonas dando saltos y muchas
ganas de cosas imprudentes, y ahora debo mantener la cabeza templada.
Él se quedó
en silencio y yo todavía alucinaba en mi interior. Harry estaba aquí, y había
dejado Harvard por mí, y se había mudado a Londres con nosotros parecía ser, y
quería… me quería a mí.
-¿Vas a
pensarlo?
-Por
supuesto, pero mañana, necesito descansar de verdad.
-¿Quieres
que te ayude a recoger la maleta? Sé lo poco que te gustaba hacerlo.
-¡Oh! No,
no, no, solo me distraerías. Y… cuando hablemos necesito que te tapes los
tatuajes, que te peines bien y que no sonrías mucho, ¿vale?
-¿Por qué?
-Porque
mañana seguiré con la regla- dije antes de levantarme, mirarle un par de
segundos más y caminar a mi habitación solitaria y tranquila. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno... por fin un nuevo capítulo, está claro que no puedo prometer subir más de seguido porque no tengo tiempo la mayor parte de las veces, así que intentaré subir cuando pueda los capítulos que quedan, eso es lo único que puedo prometer xD
Espero que os haya gustado :)
Besos!