viernes, 25 de abril de 2014

Capítulo 13: "Cómo son nuestras elecciones las que nos definen"




…Continúa el flashback…


(Narras tú)

Me desperté en una cama que no reconocía, blandita, era tan blandita que creí estar en una nube, me moví sintiendo cómo la cama se movía debajo conmigo, abrí los ojos un breve instante y me encontré ante una habitación de madera enorme, con el techo muy alto triangular, debía estar en lo alto de una casa. Además de la cama, la habitación contaba con un sofá y un televisor, con una mesa y un ordenador sobre ella, además de un armario todo ello a mi derecha, a mi izquierda había una estantería tan alta como el techo, llena de libros, y que tenía a ambos lados escaleras de pared. También a la derecha, a lo lejos, había una cocina con una isla de granito en el centro, una mesa y varias sillas a su alrededor.

Me incorporé en la cama y supe entonces que era una cama de agua, no recordaba una sensación parecida a aquella, estaba muy a gusto. Me levanté y las tripas me sonaron al instante. Me toqué el vientre y al contacto me miré, tenía puesta una camiseta enorme, seguramente de chico, que me tapaba hasta debajo del trasero.

Caminé hasta la cocina y me serví un vaso de leche de la nevera, me senté en la mesa y pensé en cómo podría haber llegado a allí.

Recordé lo ocurrido la noche anterior, pensé en lo mal que me había sentido y en lo relajada que estaba en ese momento… ¿me habrían drogado?

Empecé a preocuparme, ¿Dónde estaba?, ¿Cómo había llegado hasta allí?, ¿Quién me había traído?,…  

Lo último que recordaba era discutir con mi padre en el camino, caer el suelo, y… no recordaba nada más…

Me fijé en la estantería y descubrí algo que antes se me había pasado, al lado de ella había una puerta también de madera. Me levanté y atravesé la habitación hasta llegar a la puerta.

La abrí y me encontré de frente con unas escaleras de caracol que daban a algún lugar con ruido, bastante ruido, oía voces abajo, pero no logré saber a quiénes pertenecían. Me asomé y me encontré con unos ojos que me observaban desde el piso de abajo.

-¿Qué tal has dormido renacuajo?- mi secuestrador no era ni más ni menos que Mike, y estaba en su casa, bueno, en la habitación encima del bar.

Bajé las escaleras sin darme cuenta de que mi aspecto no era el más adecuado para presentarme en un bar a las 11 de la mañana.

-Hola, buenos días- le dije sentándome en la barra.
-Creo que deberías ponerte algo más… algo más- me dijo él mirando hacia algunos hombres que se habían quedado embobados mirándome las piernas-. ¡Tiene 15 años, por dios!- dijo él haciéndome sonrojar-. Sube arriba y en el armario hay pantalones cortos, ponte unos, anda- me dijo.

Le hice caso y subí las escaleras deprisa. Me puse los primeros pantalones que encontré y bajé de nuevo al bar.

-¿Entonces has dormido bien?- me dijo de nuevo.
-Creo que en cuanto vuelva a ________(tciudad) me voy a comprar una cama de agua- le dije sonriendo-. Estoy como sedada.
-Yo la probé una vez en…, bueno en un sitio y no he podido dormir en otro lugar desde entonces- me contestó él sonriendo y acabando de lavar los platos.
-En un sitio eh…- le dije riendo.
-Sí…- me dijo-, cuando seas mayor te contaré mis aventuras.
-Me encantará oírlas- le contesté nada convencida de que fuera a contármelo.
-Niall ha estado hace un rato por aquí- me dijo sirviendo algunos cafés.
-¿Te ha dicho algo?- le pregunté nerviosa.
-No, simplemente le he dicho que no te habías despertado y que era mejor dejarte descansar- me contestó él.
-Bien, ¿Y mis padres?- le dije.
-Ayer te desmayaste _______(tn), tu padre te trajo en brazos minutos después de salir contigo en perfectas condiciones, pensé que te habías caído o… algo peor, te tumbamos en mi cama, tus amigos subieron como locos pero tu madre no les dejó pasar a ninguno. No había visto tan mal a Niall desde… nunca le había visto tan mal. Se tiró hasta las 4 de la mañana en la puerta, Harry también… al final les obligué a que se fueran a descansar un rato, Niall ha vuelto a las 9 y se ha marchado porque tenía que hacer unas cosas, le he dicho que no se preocupara que estabas bien, al fin y al cabo ayer había aquí más de 5 médicos.
-¿Me desmayé?- le dije confusa.
-Sí, creemos que pudo ser la presión, o una fuerte bajada de azúcar- me dijo él parándose y apoyado en la barra por dentro.
-¿Y mis padres?- le pregunté.
-Se fueron al hotel cuando estuviste bien, se van después de comer hoy, les dije que conmigo estarías bien y prefirieron descansar- me dijo.
-Quiero ir a verles, mi padre…- le dije.
-¿Qué paso ________(tn)?- me preguntó- ninguno quiso contarme nada.

Respiré y le conté todo lo que había pasado, desde la noche del tequila hasta despertarme en su habitación relajada. Ahora, después de aquella primera noche, podía verlo todo con bastante perspectiva. Estaba bien, no estaba mal, no quería decir con eso que no sintiera nada, que todo fuera maravilloso, pero no quería morirme como había sentido la noche anterior.

-Me recuerdo a mí con 15 años… y las cosas no han cambiado demasiado… lo básico sigue ahí- me dijo-. No sufras, seguro que mucha gente te lo dice constantemente, una y otra vez, lo habrás oído miles de veces, pero hazme caso si te digo que lo único que va a curarte por dentro es el tiempo, nada más- me dijo sonriendo-, y te lo dice un médico.

Le sonreí y dando la vuelta a la barra le abracé.

-Gracias Mike- le dije sin soltarle-. ¿Puedo irme al campamento?
-No, tus padres están a punto de llegar, les he llamado cuando has subido a cambiarte, ellos te llevarán de vuelta- me dijo.
-Vale, me voy al piano- le dije.
-Perfecto, anima esto un poco.

Cuando mis padres entraron por la puerta yo ya tocaba la cuarta canción, el hotel estaba algo apartado del pueblo y por eso habían tardado. Miré a mi padre y le sonreí intentando descubrir su humor, él respondió a la sonrisa por lo que me acerqué a ellos y les abracé.

-Lo siento papá, de verdad, no quería enfadarme contigo- le dije nerviosa.
-Ya lo sé cariño, lo sé, no te preocupes- me dijo él tranquilizándome.
-___________(tn), me pegaste el susto de mi vida hija- me dijo mi madre abrazándome más fuerte.
-Lo siento mamá, pero uno no decide cuando se desmaya- le dije.
-¡Oh! Serás una médico maravillosa- me dijo sonriendo.

Dejamos a Mike con su bar y fuimos andando hacia el campamento. Llegamos un poco antes de la hora de comer.

-Quiero ir a ver a Niall padres- les dije utilizando la palabra para referirme a ambos.
-Vale, nosotros estaremos con los demás padres en el comedor tomando algo- me dijo mi madre-, a la hora de comer nos vemos.

Caminé hacia la cabaña de los chicos pero ninguno estaba allí. Después volví sobre mis pasos hacia mi cabaña pero tampoco estaban, me cambié de ropa, quitándome la de Mike y poniéndome algo más cómodo. Después decidí dar una vuelta por el lago a ver si daba la casualidad de que estuvieran por allí y de hecho así fue.

Les vi a lo lejos, estaban sentados en la arena en círculo, hablando animados, ¿Podría ser que nada de lo que había pasado la noche anterior les hubiera afectado?, ¿Podrían haberse recuperado tan rápidamente como yo?

Me acerqué a ellos y Claudia fue la primera que me vio, me sonrió y esto hizo que los demás también se giraran a mirarme.

Niall se levantó y corriendo vino a encontrarse conmigo, nada más llegar me cogió en brazos y me abrazó compungido y frenético.

-Niall… me haces daño…- le dije, aunque él no me soltó-, no puedo respirar… Niall- le dije faltándome de verdad el aire.

Él finalmente me bajó al suelo pero no me soltó. Claudia llegó a nuestro lado y se unió a nuestro abrazo, y así lo hicieron Liam y Su.

-¿Estás bien?- me dijo Niall pasando su brazo derecho por mi hombro.
-Sí, estoy muy bien- le dije sonriendo-, ¿Y vosotros?- miré al resto y mis ojos se encontraron con los de Harry.
-Bien también- me dijo Claudia sonriendo.

Miré a Louis y él me sonrió viniendo hacia mí y abrazándome.

-Menudo susto nos pegaste ayer- me dijo al oído-, me alegro de que estés bien.

Me soltó para pasar a los brazos de Zayn.

-Lo siento- me dijo bajito al oído.
-No fue tu culpa Zayn- le contesté del mismo modo.

Él se apartó y me dejó a Irene en frente. La sonreí contenta, me sorprendí a mí misma de lo poco afectada y enfadada que estaba con Irene ¿Debía estarlo? Ella era mi amiga, nunca, nunca, nunca me había fallado, además Harry y yo no estábamos juntos y me había pasado la mitad del verano haciendo ver a todos que no me importaba lo que Harry hiciera o dejara de hacer. Ella no tenía por qué saber que yo seguía sintiendo cosas por él.

Ella se acercó a mí con los ojos brillantes y me abrazó en señal de perdón enterrando su rostro entre mi hombro y mi cuello llorando.

-Irene… no seas tonta, no llores, anda- le dije riendo.
-Lo siento, fui una estúpida- me dijo llorando.

Todos oían lo que nos decíamos y quise que así fuera cuando dije:

-No… te entiendo, Harry está realmente bueno, yo también lo habría hecho- le dije.

Harry me miró sin cambiar nada su expresión e Irene mezcló su llanto con risas finalizando nuestro abrazo.

Volví la vista hacia mi amigo, que me devolvía la mirada firmemente.

-Harry…- le dije acercándome a él sin saber muy bien a dónde llevaría eso- ¿No me vas a dar un abrazo?- le dije acercándome más a él.
-De hecho, no- me dijo quitándome la serenidad que tenía.

Harry me miró una última vez y se marchó de allí alejándose de todos.

Me giré hacia mis amigos encogiendo los hombros:

-Él se lo pierde- les dije sonriendo.

Sentí un cosquilleo desagradable en mi vientre, pero no lo manifesté. Me uní a ellos en el círculo y les conté lo bien que había dormido aquella noche. Ninguno mencionó a Harry en ningún momento.

Los cocineros habían preparado comida especial para las familias, comimos cada uno con nuestros padres, me sentí realmente bien con los míos comiendo en un bando del exterior, hablamos sobre Álex, que estaba en su campamento, loco por el piano, hablamos de lo bien que lo estaba pasando yo, de lo mucho que les echaría de menos pero de lo agradecida que estaba por haber ido al final ese año y no haberme quedado en casa.

A las 4 el autobús salía para llevarles a todos al aeropuerto desde donde cada pareja de padres volvería a su país, repartidos por todo el mundo.

Abracé a mis padres al menos quince veces antes de que subieran al autobús.

-Cuídate- me dijo mi madre dándome el último abrazo y subiendo al bus.
-Le he dicho a Mike que te eche mil ojos, toca el piano cariño, y disfruta, nos veremos muy pronto- me dijo mi padre subiendo al bus.

Yo le agradecí internamente que no me dijera nada relacionado con Harry, pero aún faltaban algunos minutos para que el autobús se fuera. Mi padre se pegó a la ventanilla y me dijo algo que nunca iba a olvidar, aunque no lo cumpliera en muchas ocasiones de mi vida: “Ya no viajo al pasado con rencor, ni al futuro con angustia, quizás porque he aprendido a convertir toda situación difícil en un arma para triunfar”.

Creo que en el fondo, muy en el fondo, él sabía que no volveríamos a vernos.


Todo volvió a su ser, todo comenzó de nuevo de alguna manera, las siguientes semanas fueron casi perfectas, me dedicaba a disfrutar de todo y de nada, de las grande cosas como el tercer Rommel en el que volvimos a ganar, y de las pequeñas como una melodía simple al piano.

Casi todos estaban realmente bien, casi todos olvidaron o dejaron a un lado “la noche del tequila”, como habíamos acabado llamando: Liam dejó pasar su confesión y Su de igual manera intentó olvidarlo, Louis y Claudia se autoconvencieron de que lo que había pasado entre ellos se debía solo y exclusivamente al tequila que corría por sus venas en ese momento, y, al “dejar pasar” yo el affaire entre Harry e Irene los demás hicieron lo mismo.

Casi todos disfrutaban de la compañía de los demás.

Demasiados “casis”, Harry parecía haber naufragado en una isla desierta personal. Nosotros estábamos con él constantemente y a mí en el fondo me daba pena verle así, quería que volviera a ser el Harry de siempre, incluso echaba de menos sus salidas de tono, las veces en las que intentaba fastidiar a alguien con mala leche, echaba de menos sus bromas sin gracia, y las que sí la tenían, le echaba de menos a él tal y como él era.

Incluso Danniel le había llamado varias veces para hablar con él porque los monitores le veían mal.

Todo cambió un día cualquiera la primera semana de agosto. A la hora de la cena Harry nos dijo algo que nos hizo dejar todo lo que estábamos haciendo.

-Chicos- todos le miramos expectantes-, he llamado a casa, dentro de tres días me vuelvo a Londres- nos dijo-, quería que lo supierais.
-¿Qué?- dijo Louis soltando el agua por la boca.
-No hagas guarradas Louis- le dijo él.
-Repite lo que has dicho- le pidió Lou.
-Que me voy a ir- repitió él con la mirada firme y sus ojos clavados en su amigo.
-¿Por qué?- dijo Louis sin entender nada.

Los demás nos habíamos quedado mudos, sin saber qué decir exactamente. Yo sentía que si Harry se marchaba me faltaría algo, algo importante… sería todo diferente.

-No me he encontrado muy bien de un tiempo a esta parte, y creo que lo mejor es que me marche- dijo-, lo siento.

Dicho esto último Harry se levantó y recogió su bandeja marchándose segundos después.
Todos estábamos en un estado de shock, no nos lo creíamos, Harry, que era puro vitalidad y energía, amigo, hermano, no podía irse y dejar escapar las últimas semanas del verano. Un año, estaríamos un año sin verle… no podía ser verdad.

Ninguno pudo decir nada, estaba claro que no queríamos que se fuera, que nos dejara porque nada sería lo mismo sin él. Sin embargo… ¿Podíamos nosotros hacer algo?

Pasamos dos días todos desorganizados, Louis iba tras Harry a cada rato, hablando con él, intentando convencerle, pero no había método posible para hacerle cambiar de idea. La decisión estaba tomada.

La mañana anterior a que Harry abandonara el campamento Louis vino a hablar conmigo, algo que realmente yo esperaba.

-________(tn), dile que se quede- me dijo sin dar rodeos.
-Lou… habéis hablado todos con él, no voy a poder hacer nada- le dije.
-Por favor, no pierdes nada, sin embargo si no lo intentas siempre te quedará la espinita- me dijo desesperado.
-Pero Louis, ¿Por qué estás así?, le verás en menos de un mes, él estará bien- le dije intentado que entrara en razón.
-No, no, no, él no está bien, no podemos dejar que se vaya, se sentirá solo- me dijo-, es cierto que es él el que se marcha, no nosotros, pero se sentirá de alguna manera abandonado, aunque llegué a Londres y esté rodeado de gente, estará solo- me dijo quebrándosele la voz.
-Louis…- le dije.
-Por favor, inténtalo, como último recurso- me dijo clavando sus ojos en mí.
-No me mires así…- le dije intentando apartar la mirada.
-Para algo que puedo utilizar…- me dijo con una media sonrisa.
-Vaaaale- le dije- pero no te prometo nada.
-Hazlo bien, no le digas “quédate” a secas- me dijo serio de nuevo-, porque así no conseguirás nada.
-Ok, ok tranquilo- le respondí.

Él me abrazó como quien abraza a su madre después de años sin verla, con amor y desesperación, exactamente las dos cosas que Louis sentía en ese momento.

Me dirigí hacia el lago dónde nuestros amigos se habían puesto a descansar después de la primera clase, en un rato libre. Harry había actuado esos dos días como llevaba tiempo haciéndolo, seco, serio y sin mucha expresividad.

-Harry- le dije sin sentarme con ellos- ¿podemos hablar un momento?
-No, ya sé lo que vas a decirme- me dijo, haciendo que todos nos miraran interesados.
-Vale, pues entonces solo escúchame durante cinco minutos y luego sigue con tu vida- le dije un poco mosqueada.

La que debería estar enfadada era yo, él había jugado conmigo durante… ¿Cuánto? ¿Tres años?, y sin embargo aún seguía pareciendo yo la mala de la película.

El suspirando se levantó y juntos nos alejamos del grupo.

-Dime- me dijo cuando ya ellos no podían oírnos.
-Esta noche, quiero dormir contigo- le dije- sin cosas raras- afirmé al ver que él habría mucho los ojos-, he pensado que como nuestra primera noche la pasamos juntos, pues que deberíamos despedirnos de la misma manera.
-No- me dijo secamente.
-Y como yo sabía que dirías eso… Rommel, le obligo a que esta noche duerma usted conmigo en la torre- le dije con una media sonrisa.
-Me voy mañana, ¿qué crees que pasará si no obedezco tu petición?- me dijo.

En eso no había pensado… imaginé que seguramente no le pasaría nada.

-¿No quieres dormir conmigo?- le dije con voz triste.
-¿Para qué?- me dijo él haciendo que yo me cansara un poco de tanto arrastre.
-Para hacerlo- le dije después de pensarlo un momento.

Harry abrió mucho los ojos confuso.

-¿Quieres que lo hagamos?- le dije siguiendo con esa atención que él había puesto en mí.
-No entiendo…- me dijo.
-Estoy dispuesta a hacerlo contigo- le dije.
-¿Crees que subiré a dormir contigo a cambio de sexo?- me dijo negando y riendo.
-No, claro que no, pero así he llamado tu atención perdida durante semanas.
-Lo haremos- me dijo recuperando la seriedad-, será una buena forma de despedirnos- me dijo.
-Harry, quiero hablar contigo, quiero pasar tiempo con mi amigo que huye de mí- le dije-, porque huyes de mi… y yo no sé por qué…- le dije agachando la cabeza.

Él no dijo nada y empezó a caminar hacia el edificio principal.

-Te esperaré en la torre Harry, ven por favor- le dije cuando aún podía oírme.

Volví con mis amigos con pocas esperanzas puestas en aquella noche.

La mañana pasó muy lenta y a la vez muy rápida, era extraño, quería que llegara la noche, pero no quería que llegara la mañana…

Después de cenar preparé una pequeña mochila con algunas cosas que necesitaría durante la noche: un pijama, cepillo de dientes, una manta, algo para picar, un libro,…

Me despedí de Niall, el cual veía estúpido lo que iba a hacer, y de los demás y subí a la torre.


(Narra Harry)

El techo era de madera, esa era la única conclusión a la que había llegado en las dos últimas horas. Estaba tirado en la cama con el fin de que pasara el tiempo y llegara el día siguiente, los demás estaban de paseo por el lago, bueno, todos menos _________(tn) que posiblemente se habría dormido esperándome. Pero yo tenía claro que no iba a subir, aunque por dentro me muriera de ganas.

Habían pasado dos semanas desde el día de padres, dos semanas desde que ________(Tn) me engaño para al final acabar comiendo todos los amigos, y dos semanas desde que se había desmayado.


…flashback…

-¿Cómo está?- dijo Claudia nada más llegar Niall.
-Bien, Mike me ha dicho que no nos preocupemos, que con el relajante dormirá un buen rato más.

Niall había estado esta mañana en el restaurante de Mike, había dormido apenas dos horas en toda la noche y nos había pedido que al regresar le esperáramos en el lago porque tenía que hablar con nosotros. A mí no me hacía ninguna gracia, pero al final tuve que ir.

Todos habíamos estado callados hasta que llegó Niall, para él “la noche del tequila” no había supuesto ningún problema, nada incómodo, sin embargo los demás no sabíamos cómo reaccionar.

-¿Qué tenías que decirnos Niall?- le dijo Irene.
-Amm, sí, veréis, quería comentaros algo importante- dijo algo nervioso y secándose las manos en los pantalones-. Ya visteis ayer a _________(tn), parecía súper tranquila y nada afectada por… las noticias- dijo mirándome a mí en especial- y minutos después se desmayó- dijo ahora evitando mi mirada-. No podemos dejar que  algo así vuelva a pasar, con ninguno de nosotros.
-¿Y qué propones?- dijo Claudia.
-Propongo que olvidemos, que hagamos un punto y aparte después de anoche- dijo soltando un gran suspiro al acabar la frase.

Todos nos quedamos callados, aunque tampoco es que estuviéramos muy participativos anteriormente. Niall nos pedía que olvidáramos, que no pensáramos en lo que habíamos descubierto el día anterior. No. Yo no quería mentir a _______(tn). Yo quería hablar con ella, pedirle de nuevo disculpas… estábamos a punto de recuperar la amistad después de todo un verano separados y ahora esto nos había vuelto a distanciar como al principio.
-Me parece bien- dijo Liam.

-No te jodes, claro que te parece bien- las palabras salieron de mi boca deprisa sin que apenas me diera tiempo a pararlas.
-¿A qué te refieres?- dijo.
-Pues que a ti te viene muy bien olvidar, hacer como que no pasa nada- dije mirándole-, igual que a Claudia y a Louis, ¿a qué os parece bien?- ellos se miraron y agacharon la cabeza sin responder-. No Niall, a mí no me parece bien.
-¡Ella está mal joder Harry!- me dijo gritando.
-Lo sé- le dije sin levantar la voz ni un ápice-, pero mintiendo no conseguiremos nada. 

Este grupo ha estado lleno de mentiras durante mucho tiempo, ¿Queréis seguir mintiendo? ¿Para qué? Al final descubrirá la verdad y hallará la forma de culparme- dije intentando hacer que cambiaran de idea.

-Harry…- dijo Su- mira, entiendo que no quieras mentirle, lo entiendo porque yo tampoco quiero, pero nos queda un mes de verano, solo un mes- siguió mirándome triste-, y al final por h o por b acabamos fastidiando el verano con nuestras tonterías.
-Pero es que no son tonterías…- le dije agachando los hombros.
-No quiero que este verano nos pase lo mismo. Fue una noche, lo que pasó puede quedarse perfectamente allí, si lo dejamos ella también lo hará- me dijo.
-No estamos engañándola- dijo Liam.
-Pero a nosotros mismos sí…- dije sin entender por qué no me apoyaban.
-Harry, ella no ha pasado muy mal, y cómo sigamos dándole vueltas a eso seguirá pasándolo mal, y ninguno queremos eso ¿verdad?

Todos asintieron convencidos de que lo que Niall había propuesto era lo mejor. Pero yo no estaba de acuerdo. Yo no podía seguirles, mi voluntad no me permitía hacer como que nada había pasado, como que todo era perfecto.

…fin del flashback…


Ahora todos parecían felices y contentos. Pasadas dos semanas todo parecía encauzado, sin embargo ________(tn) no se percataba de las miradas ausentes de Liam en las comidas, del énfasis que Louis y Claudia ponían para ir en el mismo equipo de fútbol y no tener que rozarse. De las miradas que Irene me lanzaba entre nerviosa y ofuscada. De todo eso ella no se daba ni cuenta. Y yo había pasado las dos semanas evitando cualquier tipo de enfrentamiento, callado, sin dar mi punto de vista, esperando que pasara el tiempo para irme de allí y no querer gritar al menos treinta veces al día lo falsos que eran todos.

Niall y los chicos llegaron a la cabaña entre risas y empujones. Al entrar los cuatro me miraron extrañados. Pero yo no iba a caer en su juego.

-¿Qué haces aquí?- me dijo Louis nada más entrar.
-Son casi las dos, creo que intentar dormir- le dije evitando el tema.
-Creo que sabes a lo que Louis se refiere- me dijo Liam entrando y sentándose a los pies de mi cama.
-¿Lo sé? ¿No lo sé?- le dije.
-Harold, eres tonto, más que una piedra tío.
-Mañana me voy a Londres, me gustaría descansar chicos- les dije dándome la vuelta en la cama.

Ellos se callaron, sabía aunque no les estuviera viendo que hablaban entre ellos preguntándose qué hacer, al final como no podía ser de otra manera Niall fue el que habló.
-Me voy con _________(tn), debe estar sola- dijo antes de salir por la puerta.

Yo me di de nuevo la vuelta en la cama enfrentándome de nuevo a sus miradas.

-Bueno, ahora ya no está sola- les dije son una media sonrisa.
-Te estrangularía- dijo Zayn en apenas un susurro.
-Ya, pero luego se lo tendrías que explicar a ella, y eso se saldría de vuestros planes.
-Mañana te vas idiota, podría pegarte una buena ostia y que ella ni se enteraría.- me dijo serio.

Suspiré agotado.

-Sube- me dijo Louis.
-¿Para qué? ¿Para qué me diga que me quede? ¿Para que intente convencerme de algo que ni ella misma quiere?- dije- Paso.
-No Harry, nosotros ya tenemos claro que te vas a ir- me dijo Liam en un tono más neutral-, pero creemos que sería bueno que hablarais antes de eso. Piensa que no la verás hasta dentro de un año, y eso si damos por hecho que ambos vinierais el año que bien lo cual parece poco probable.

Puff, en eso tenía razón. No la vería en todo el año, no estaría con ella, ni siquiera hablaríamos como había ocurrido ese último año. ¿Y si no la veía nunca más?, ¿Y si todo acababa así? Después de todo el verano esperando para hablar con ella ahora se presentaba la oportunidad y parecía que quería dejarla pasar, parecía que me daba igual que ella me esperara en la torre.

¿Qué más daba lo que hubiesen pactado mis amigos?, yo no había participado de ello, yo me había comportado como verdaderamente quería comportarme y no como ellos habían pretendido que lo hiciese…

Me miraban esperando que me levantara y corriera, esperaban de verdad que ________(tn) hiciera algo… y sin embargo yo ya estaba convencido, no quería que ella cambiara el rumbo de las cosas, quería irme de allí, y sabía igualmente que si subía a esa habitación ella tenía el poder de hacer que me quedara.

¿Estaba preparado para correr el riesgo? ¿De verdad podía jugarme el resto del verano o unas horas? ¿Quería hacerlo?, para esa última pregunta sí tenía respuesta, claro que quería subir, por supuesto, no había nada que me apeteciera más que verla mi última noche, que pasar esas horas con ella…

Me incorporé en la cama despacio y pude intuir, aunque no estuviera viéndola, la sonrisa de Louis.

-No sonrías Tomlinson- le dije enfadado.

Habían conseguido lo que pretendían, y me pregunté por un breve instante si no sabía yo también que al final conseguirían su propósito…

Salí de la cabaña mientras ellos se sonreían sin disimulo… estaba enfadado con ellos, era cierto, aunque al final acabara haciéndoles caso, mi enfado no había disminuido un ápice.


(Narras tú)

Esperé durante más de dos horas a Harry, la primera media hora estuve nerviosa, me cepillé el pelo al menos quince veces, me levanté de la cama para volver a sentarme a los pocos segundos otras quince veces o más, me puse el pijama, leí parte del libro… al pasar la primera hora aún tenía esperanzas de que apareciera con cualquier excusa tonta que él esperara pudiera valerme, pero eso no pasó, la siguiente media hora fue desesperación, me enfadé, creí que aparecería, realmente no entraba en mi cabeza que no se presentara… pero al pasar dos horas desde que había llegado y no oír ni un susurro al otro lado de la puerta mis esperanzas bajaron a cero.

Estaba cayendo en un profundo sueño cuando dos golpes secos en la puerta me despertaron de golpe. Me sonreí a mí misma y al abrirse la puerta intenté poner cara de enfado, pero al ver a Niall bajé los hombros de golpe y le miré con pena.

-Pensé que serías Harry- le dije sin evitarlo.
-Si aún sigues esperándole es que eres tonta- me dijo dirigiéndose hacia la cama con una sonrisa.

Se me hacía raro que se tumbara en la cama a mi lado, en esa cama solo había estado con Harry…

-Pensé que iba a venir, de verdad- le dije apoyando mi cabeza en la parte delantera de su hombro.
-Yo también, pero allí estaba, tirado en la cama sin dormirse- me dijo él revolviéndome el pelo lentamente.
-Bueno, quizá le veamos el año que viene ¿no?- le dije esperanzada.
-¿Aun?- me preguntó. Y yo, aunque sabía exactamente a lo que se refería no pude evitar hacerme la tonta.
-¿Aún qué?- le dije.
-Sabes a lo que me refiero, no me hagas decírtelo claramente- me dijo apoyándose sobre el codo en la cama mientras yo dejaba mi cuerpo bocarriba sin girarme.
-¿Y qué pasa si aún?- le dije un poco enfadada con él, un poco conmigo misma y un poco con el mundo.
-Pues que serían una imbécil- me dijo, y al instante rectificó-. Lo siento…
-No pasa nada- le dije-, lo que pasa es que tú nunca te has enamorado Niall… nunca has sentido nada así por nadie- respondí.
-Es cierto, pero aun así no te entiendo- me dijo negando-, si te gusta ¿Por qué no has hablado con él en todo el verano? ¿Por qué no has intentado perdonarle? Podrías estar con él si quisieras u olvidarte de él. Pero no eliges opción y eso es lo que te hace tanto daño.
-Tienes razón Niall, claro que la tienes- le dije suspirando-, pero parece fácil desde fuera.
-Ya lo sé- dijo abrazándome de nuevo.
-Además, bueno, ya está a punto de marcharse, pronto se acaba el verano, y pronto volveremos a casa, no hablaré con él nada durante el próximo año e intentaré de verdad pasar página- le dije intentando convencerme.
-O podríamos salir tú y yo… yo sí que te haría olvidarle- me dijo riendo.
-Mi madre saltaría de la alegría- le dije.
-No más que la mía, creo que haría una fiesta, aunque por otro lado ya se había acostumbrado a pensar que soy gay… así que no sé…- me dijo sonriendo.

Solté una carcajada y ambos nos reímos de aquel comentario. Tanto que no oímos la puerta de la habitación abrirse, ni tampoco le oímos entrar.

Una tos falsa nos quitó la diversión, ambos nos giramos en la cama esperando que ningún monitor nos hubiese oído y hubiese subido a por nosotros con el consiguiente castigo en mente. Pero no era ningún monitor…

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Chicaaas!!! Os prometí nuevo capítulo y aquí lo teneis, esta tarde me voy de fin de semana asi que no subiré, pero el lunes o el martes subiré otro si me da tiempo a hacer todo lo que quiero :)

Gracias por comentar y leer, sé que siempre os lo digo pero gracias de verdad ^^

Muaccksss