(Narra
Harry)
Tenía que
trabajar hasta un par de días después de que ellos se fueran a Sicilia, me
hubiese gustado coger el mismo avión y haber podido llegar con ellos, empezar a
organizar todos los juegos y actividades juntos y haber podido competir con
____________(tn) por el puesto de médico. Pero el puñetero trabajo me lo había
impedido.
Sin embargo
me había podido despedir de los chicos, a los que vería en unos días, y de mis
padres, de Gemma y de Maggie, coger mis
maletas y subirme a mi vuelo dispuesto a pisar isla italiana.
Tenía ganas
de pasar el verano con mis amigos después de tanto tiempo. Lo había decidido
cuando Mike me había llamado y me había dicho que había comprado por fin el
terreno del campamento. Por fin se había dado cuenta de que esa era su vida y
de que la amaba más que a nada. También saber que todos los demás irían y de
que por fin podría hablar con ____________(tn) de todo lo que había tenido
prohibido cuando ella se fue era una de los motivos que más me animaron a
hacerlo.
Cuando
Niall me dijo que ella trabajaría en el hospital, que iba a volver
indefinidamente para hacer en Londres su residencia y que iba a vivir en la
cárcel con su familia supe que la ocasión había llegado para siempre. Tuve que
romper con Lana. Era una chica estupenda y lo pasábamos muy bien juntos, pero
aquellas navidades cuando ____________(tn) llegó al apartamento y las tuve a
ambas delante comprendí que no había punto de comparación.
No podía
estar con _____________(tn) porque ella había elegido por los dos durante cuatro
años. Había tenido que esconder mis sentimientos en una burbuja durante esos
mismos cuatro años. Había querido gritarle que seguía sintiendo lo mismo por
ella, si cabía mucho más real, profundo y sincero cada día que pasaba, pero
sabía que eso solo nos haría sufrir a ambos.
Las cosas
eran diferentes ahora, ella estaba decidida a volver a Londres y ya nada nos
separaría en el espacio durante más tiempo. Ahora necesitaba ser sincero con
los dos y decirle lo que había esperado cuatro años contarle.
Había dejado
Harvard con el propósito de estar con ella, vivir con ella y decirle todo lo
que sentía y que no podía controlar por más tiempo. Ahora era el momento de
decírselo verdaderamente, de ser sincero.
Sabía que
ella podía esperarlo. Quería que ella también lo quisiera. Me había preguntado
muchas veces qué hubiese sucedido si ella nunca se hubiera marchado a Boston,
si la llamada del maldito Flier nunca se hubiese producido. No había encontrado
respuesta, aunque me hubiese gustado que su respuesta fuera la misma que la
mía.
Me estaba
volviendo loco.
Cuando vino
a verme al llegar desde Boston había sido pronto. Me hubiese gustado que me
preguntara qué iba a hacer, me decepcionó que no lo hiciera y por un segundo
pensé que había dejado de sentir lo mismo por mí.
Eso me
volvía aún más loco.
Llegué a
las puertas del campamento cinco horas después de haber cogido ese vuelo desde
Londres. No se oía ningún ruido a las afueras. Me dirigí a las cabañas de los
monitores donde ahora estaríamos todos pero solo estaban las maletas, mochilas
y efectos personales de mis amigos, ni rastro de ellos por ningún sitio.
Paseé por
los alrededores, por el castillo, el comedor, el bosque, pero ni rastro de
ellos.
Una hora
después caí en la cuenta de que sabía perfectamente donde estaban.
No sabía si
Mike se enfadaría conmigo o no, pero no me importaba, cogí su camioneta y
conduje hacia el restaurante de su propiedad parándome enfrente.
“Holes”.
Abrí
ligeramente la puerta y miré al interior, de espaldas a mí, sentada en el piano
sus manos se movían por las teclas sacando adelante la melodía de “You are so
beatifull” mientras Louis y Niall cantaban.
Entré
lentamente consiguiendo que ninguno fuera consciente de mi presencia y me senté
en la barra. Claudia, Susan e Irene estaban sentadas en una mesa hablando en
voz baja y escuchando a partes iguales. Alan, Mike y Liam estaban sentados de
espaldas a mí siguiendo el ritmo con palmadas y Zayn estaba sentado en el
umbral de la puerta del patio fumando su cigarrillo y siendo el único que podía
alcanzar a verme. Cuando de hecho lo hizo, Zayn me miró, llevé mi índice a la
boca para que no dijera nada y me acerqué con sigilo hasta las espaldas de
Liam, Alan y Mike.
Entoné la
estrofa que Niall cantaba en ese momento y un par de segundos después el piano
dejó de sonar con un acorde desafinado.
____________(tn)
se volvió rápidamente hacia mi voz y abrió sus ojos con sorpresa. Claudia se
levantó del asiento y corrió hacia mí sonriendo y lanzándose para abrazarme en
el último momento.
-Ya pensé
que de verdad no venías, idiota.
-¿Cómo iba
a dejarte sola en el Rommel de nuestra vida?- le dije retóricamente.
Después
pasé a los brazos de Irene, Alan, Liam y Susan. Zayn me saludó desde su lugar
sin siquiera moverse y Niall sonrió desde su lugar pegado al piano, como un
guardaespaldas.
-¡Tengo
vacaciones después de cuatro malditos años!- grité riéndome.
-Seguro que
Danna ha querido echarte del programa.
-Creo que
va a hablar con tu padre para hacerlo- le dije a Alan-, pero me da igual, yo
tenía que estar aquí, ¿no?- dije, mirando directamente hacia ella.
_____________(tn)
asintió imperceptiblemente y después se levantó caminando hacia mí. Suspiró al
llegar a mi lado y me dio un ligero abrazo. Claudia me guiñó un ojo y sonrió de
lado.
-Alguien
tenía que ayudarme en la enfermería- me dijo sonriendo.
-La noche
del Rommel es tuya- bromeé.
-¡Oh, no,
no, no, Styles! Yo estoy al mando, tendrás los peores turnos que se puedan
tener- dijo riéndose.
Me
encantaba su risa, hacía meses y meses que no la escuchaba y no entendía cómo
podía haberlo soportado.
Poco a poco
todos volvieron a sus cosas, Mike sirvió cerveza para Irene, Liam y Alan,
Niall, Claudia y Susan se quedaron hablando alrededor de un cuaderno, y Louis y
Zayn siguieron en el exterior fumando.
-Tenemos
que hablar- le dije al ver que cada uno se había puesto con sus cosas y
nosotros seguíamos uno frente al otro.
-Sí, tengo
que contarte un montón de cosas sobre la enfermería, dónde están las cosas el
protocolo a seguir, te has perdido los tres peores días, ahora queda lo mejor,
preparar juegos, talleres, deportes y actividades.
-Lo sabía,
por eso he llegado ahora- le dije bromeando-. En realidad quería que habláramos
de nosotros- ella abrió ligeramente la boca-. Quiero hablar de nosotros ahora
que vamos a vivir ambos en Londres después de cuatro años.
-Sí, ha
pasado mucho tiempo- susurró.
-Cuatro
años en realidad.
-Me extraña
que quieras hablar ahora de pronto sobre esto, en realidad estos cuatro años
apenas hemos hablado. -No ha sido porque yo no quisiera.
-Ni porque
yo tampoco lo hiciera.
-No
podíamos hablar. Bueno, podíamos hacerlo, de hecho hablamos, pero…
-Nunca nos
pasamos de la raya.
-El año pasado,
en la cena de nochevieja bebí más de la cuenta. Primero con el vino de Greg,
estaba tan bueno que no podía dejar de beber, entraba como agua, y después en
la fiesta…
(Narras tú)
La fiesta…
La
nochevieja del ese año había sido completamente emocionante. Primero habíamos
cenado todos con nuestras familias, unas cuarenta personas cenando en nuestra
casa, casi no cabíamos. Después habíamos ido a una fiesta en Londres, a mí no
me apetecía mucho pero acabamos allí ya sin padres.
-¿Qué pasó
en la fiesta?
Recordaba
que lo habíamos pasado realmente bien, habíamos bailado, e incluso Niall había
subido a cantar con Louis.
-¿De verdad
no te diste cuenta de nada?
-No sé a
qué te refieres yo lo pasé muy bien, bailamos, cantamos, bebimos sí, pero no
para olvidarme de algo.
-Yo bebí
demasiado, bebía y bebía sin control y de pronto fui yo el que lo perdió por
completo.
-La verdad
es que pasé un poco de todo el mundo, estuve con Claudia y Susan la mayor parte
de la noche.
-Lo sé, no
podía quitarte los ojos de encima.
No sabía
que esto iba a ocurrir, es decir me esperaba que habláramos, pero no de esta
manera.
-Harry… no
creo que sea el momento de esto.
-¿A qué te
refieres?
-Yo no sé
qué vas a tratar de decirme, pero no sé si las cosas van a cambiar. Estos años
yo he sido feliz, pese a estar alejada de todos, he sido realmente feliz.
-Sí, yo
también, pero nunca totalmente, ¿verdad?
Niall
caminó hacia nosotros y nos interrumpió.
-_____________(tn),
necesitamos que vengas un segundo- me pidió sin darse cuenta de que me estaba
salvando.
-Claro.
(Narra
Harry)
-¿Qué
narices le pasa?
Louis me
miró el primero y frunció el ceño. Alan dejo el móvil y suspiró.
-¿A quién?
Les había
metido en la cabaña de los chicos nada más llegar. No quería empezar a comerme
la cabeza con Claudia o Liam porque tampoco quería escuchar lo que ellos
trataran de decirme. Sabía que Louis y Alan conocerían igual la situación y
además intentarían no joderme.
-A
____________(tn), a quién va a ser. He estado hablando con ella y… ¡Joder! Ni
siquiera sabe lo que pasó en la fiesta de nochevieja.
-Nosotros
intentamos que ella no supiera nada, ¿no lo recuerdas?
-No
exactamente… ¿Ella ya no quiere lo mismo que yo?
-Han pasado
cuatro años, Harry.
-No es como
si no lo supiera, también han pasado para mí- les dije con seriedad-. ¿Tú no
has hablado con ella?- le pregunté a Alan.
-No de
esto, ya te lo he dicho, ella no me ha dicho nunca nada durante este tiempo y
yo tampoco he querido sacar el tema.
-Ninguno ha
querido sacarlo, Harry- acertó Louis-. Desde que ella se marchó nosotros
pensamos que ya no podíamos hacer anda, y no solo eso, si no que si alguien
debía hacer algo erais vosotros.
-Lo sé… En
la fiesta de nochevieja…
-Estabas
muy borracho, Harry, no quería que jodieras todo, no habrías conseguido nada y
las condiciones en las que estabas no eran las adecuadas para hablar sobre algo
así.
-¿De verdad
fue así?
-Ya te lo
conté- dijo Alan-. Comenzaste a gritar que la querías como un desquiciado e
intentaste llegar hasta ella.
Suspiré
agobiado.
El día uno
volvimos a comer todos juntos, yo tenía una resaca del quince e incluso fue
____________(tn) la que me dio ibuprofenos y me pidió que no probara el vino.
No recordaba exactamente lo que había pasado, pero entre Alan y Louis me
sacaron de dudas.
-Ella no
quiere saber nada del tema, creo que ni siquiera sabe que rompí con Lana en
enero.
-Ya te lo
he dicho, ninguno hemos hablado con ella de esto.
-No os
culpo, es solo que… estaría bien saber qué esperar. He intentado hablar con
ella y solo me ha dicho que es feliz.
-Es que lo
es- me cortó Alan.
-¿De qué
lado estás?
Alan negó
mirándome muy serio.
-No hay
lados, Harry. Tú eres mi mejor amigo y ella…
-Ella es tu
hermana. Lo entiendo- le dije comprendiendo que ahora la familia tiraba más.
-No, no lo
entiendes.
Alan miró a
Louis y parecieron decirse todo.
-¿Qué pasa?
Ninguno de
los dos contestó.
-Por favor,
apoyadme con esto.
Volvieron a
compartir una de esas miradas.
-Vale,
hablaré con ella- dijo finalmente Louis-. Intentaré ver qué piensa, pero no te
prometo nada.
(Narras tú)
Cuando
acabamos con los preparativos y la distribución de los juegos era demasiado
tarde como para hacer nada. Louis, Alan y Harry se marcharon a la cabaña de los
chicos y Susan me llamó para acabar con el inventario de la enfermería. Ella
iba apuntando todo lo que yo le decía y así pasamos dos largas horas.
-Al final
Harry ha venido.
-Sí, tiene
vacaciones.
-¿Y… tú qué
piensas?
-Me alegro
de que podamos estar los diez juntos después de tanto tiempo.
-No es eso
a lo que me refería.
-¿Sabes?
Esperaba que Claudia, Louis o incluso Irene vinieran preguntándome esto, pero
no lo esperaba de ti- le dije sin ánimo de ofender, simplemente como dato.
-Ninguno de
ellos estuvo allí cuando tuviste que decidir entre quedarte en Londres o
marcharte a Harvard, ninguno supo todas las cosas que tuviste que pensar en ese
momento, yo tampoco lo sé, pero sí pude verte. Sí me contaron la discusión que
tuviste con Harry esos días. Y también me despedí de ti cuando te decantaste
por Boston.
-Nunca he
hablado de esto con nadie, Su.
-Lo sé. Y
no tienes por qué hacerlo conmigo, solo quiero que sepas que estoy aquí si
necesitas hablar o desahogarte.
-Gracias.
Cuatro
años.
Había
podido estudiar tantas cosas, aprender cosas que jamás hubiese esperado
aprender. Había logrado con esfuerzo conseguir acabar en Harvard con el primer
lugar de la promoción. Habían sido cuatro años alejados de mi familia y de mis
amigos.
Por otro lado
todo había cambiado y todo seguía igual.
Susan
seguiría estudiando para formarse y en noviembre tendría su segundo desfile en
Roma, Niall, Alan, Irene y Zayn estudiarían diferentes masters en la
universidad de Londres, Liam y Louis comenzarían a planificar la apertura de su
clínica y Claudia, Harry y yo comenzaríamos a trabajar en el hospital.
-¿Sabes si
Harry sigue saliendo con la chica con la que estaba en navidad?
-Tendrías
que hablar con él si quieres saberlo, ____________(tn).
Sin decir
nada más salió de la enfermería y me dejó recogiendo lo que me quedaba. Era
realmente tarde, ya había pasado la media noche sin apenas darme cuenta. Acabé
de organizar algunas cosas y salí hacia el lago, sentándome en la arena un
rato.
-Esta
temperatura no tiene nada que ver con Boston, ¿no?
-Tiene poco
que ver.
Louis se
sentó a mí lado y miró hacia delante.
-Estás muy
guapo y por mucho que diga Claudia no deberías quitarte la barba.
-Tú sí que
estás guapa.
-Te he
echado muchísimo de menos.
-Yo también
a ti. Pero tenemos la vida por delante. Hace diez años si me hubiesen dicho de
estar aquí ahora jamás lo habría creído. Estamos juntos aquí, con todos
nuestros amigos, y después del verano estaremos en Londres, viviremos a
prácticamente veinte minutos, nos veremos todos los días. Mi novia trabajará
contigo.
-Tu novia…
-Si me
hubiesen dicho eso también hace diez años…- él sonrió completamente enamorado.
-A mí no me
habría extrañado. Aún recuerdo como me contó lo enamorada que estaba de ti, fue
aquí mismo, en esta misma arena. Me miró y me lo dijo como si estuviera
contando una noticia.
-Yo también
me acuerdo de cómo Harry me lo contó a mí.
-Tomlinson…
-Aún te
quiere.
-Tomlinson…
-__________(tn),
él aún te quiere. Y yo sé que tú le quieres a él.
Louis se
volvió hacia mí y me obligó a mirarle poniendo sus manos en mi mentón.
-Estoy
seguro de que te acuerdas de lo jodido que era mirarnos a Clau y a mí pensando
en lo idiotas que éramos. Ahora vosotros sois los idiotas. Porque han pasado
muchos años, pero nada ha cambiado, por mucho que trates de intentar hacernos
creer lo contrario. Solo te pido que no le vuelvas loco, porque está ya como
una cabra.
-No es
justo para él. No es justo.
-¿Por qué?
-Porque me
fui, porque él lo dejó todo y yo no.
-¡Han
pasado cuatro años!
-Eso no
quita…
-Eso no
quita que él esté ahí arriba- dijo.
Volví mi
cabeza hacia donde ella señalaba, justo la ventana del torreón. La luz estaba
encendida.
-Las cosas
están bien, ahora no hay malos rollos, somos amigos y por primera vez en el
mismo punto.
Louis abrió
los ojos por lo que acababa de decir.
-¿Eso
quiere decir que no quieres estar con él?
-Lou.
-No, yo no
puedo hablar de esto contigo- dijo levantándose-. Yo sé que le he dicho que sí,
pero… tienes que hablar con él, tienes que subir y hablar con él.
-Vale.
Hablaremos.
-Piensa en
nosotros, en Claudia y en mí, en Liam y Su, Irene y Zayn… hemos pasado por lo mismo. Años y años
para que al final fuera tan fácil… Ahora nada se interpone entre vosotros, no
te interpongas tú, por favor.
No lo pensé
ni un par de minutos cuando Louis se marchó a su cabaña, no iba a tener otra
alternativa que subir tarde o temprano así que eso fue lo que hice.
Cuando llegué
a la puerta Harry me abrió antes de que pudiera llamar y sonrió nada más verme.
-Hola- le
dije sonriendo forzosamente-. Louis me ha dicho que estabas aquí.
-Aquí
estoy. Tengo chuches y cartas.
-¿Y las
quieres compartir?
-Solo si es
contigo- dijo con una sonrisa.
No dejaba
de sonreír a cada oportunidad que tenía y me estaba poniendo un poco nerviosa.
-He estado
hablando con Louis.
-Sí, en
realidad yo le he pedido que lo hiciera.
-Vamos a
jugar a las cartas.
-_____________(tn),
si has subido no es exactamente para jugar a las cartas.
Me volví
hacia él desde los pies de la cama. No lograba entender qué le pasaba.
-¿Por qué
no me odias?
-¿Qué?
-¡Sí!, ¿Por
qué no me odias?
-¿Debería
odiarte?
-Harry… te
dejé, me fui hace cuatro años, y la verdad es que cuando lo hice pensé que al
llegar este momento todo sería como antes, pero te dejé, preferí estudiar lejos
que quedarme en Londres contigo y… deberías odiarme por haber elegido algo
antes que a ti.
Él me puso
las manos en la boca y se acercó a mí.
-Lo hablamos,
nos dijimos que durante ese tiempo no podía haber un nosotros entre tú y yo.
Pero ha pasado el tiempo y…
-No… no
puede ser- le dije alejándome de él.
-Dejé a
Lana en navidad. No hay nadie que se compare a ti, lo que tenemos…
-Harry, no
tenemos nada.
-Lo tenemos
todo. Mira, no me debes nada, yo también me fui a Harvard antes que tú, yo
también decidí. Pero mira, la universidad en ese momento era lo importante, tú
te diste cuenta de eso, y afortunadamente cada uno ocupó su lugar.
-Harry…
-__________(tn),
hemos crecido, y las cosas han cambiado, pero yo sigo queriéndote como el
primer momento.
Sus ojos
eran tan sinceros, le creía, esa verdad no iba a discutirla nunca. Y yo le
quería a él.
-Ahora no
hay nada entre nosotros, nada que podamos considerar más importante.
-Lo sé.
Su sonrisa
se amplió y volvió a caminar hacia mí.
-Has
conseguido el primer lugar de la promoción y yo estoy en uno de los mejores
proyectos de estudio del cáncer del mundo. Hemos conseguido lo máximo que
podíamos conseguir por separado.
-En esta
habitación estuvo todo.
-Todo
empezó aquí, sí.
Caminé por
la habitación despacio pensando en todo lo que Harry había dicho, preguntándome
qué hacer, qué responderle.
-Deja de
hacer el gilipollas- me dijo. Me volví hacia él y Harry frunció el ceño
sonriendo de lado-. ¿Me quieres? Ahora esa es la única pregunta que debes
contestar, ahora no hay nada más importante que eso. Yo te quiero, estoy
enamorado de ti y quiero estar contigo, quiero tenerlo todo contigo, quiero
besarte, abrazarte, hacer el amor contigo de nuevo y por supuesto ganarte al
Rommel- dijo ampliando su sonrisa-. Solo tienes que decirme si tú también
quieres eso.
Le miré y
vi en él a aquel niño de siete años que tuve delante hacía ya quince años. Vi
todo lo que habíamos vivido en Sicilia, lo que habíamos vivido en esa
habitación, lo que pasó en Londres, los días de amor y los días de enfados. Le
miré esperando ver más allá, en lo que pensaría dentro de otros quince años. Y
no lo tenía claro, no sabía que iba a pasar, no tenía ninguna certeza. Lo único
que sabía es que quería ver a Harry cada uno de los días que pasaran.
Sonreí
suspirando y me acerqué de nuevo a él lentamente.
-Te quiero.
Sus ojos
brillaron con fuerza y sonrió aún más.
-Lo sé,
claro que lo sé, siempre lo he tenido claro.
Alargó sus
manos y me atrajo desde la espalda juntando nuestras frentes. Subió sus manos
hasta mis mejillas y sin esperar más enrollé mis brazos en su cuello y le
atraje hasta unir nuestros labios.
-Cuatro
años- suspiró.
-Ninguno
más, te lo juro.
Y la puerta
volvió a abrirse de nuevo. La puerta de todo aquello que se había quedado a las
puertas en tantas otras ocasiones. Porque ahora nos queríamos y no había nada
más importante que eso, ni la medicina, ni los trabajos, ni un lugar u otro.
Estábamos en Sicilia dispuestos a comenzar el mejor verano de nuestras vidas.
La mañana
siguiente cuando Harry y yo bajamos hasta el comedor para desayunar con
nuestros dedos entrelazados todos nos esperaban sentados en la mesa con la
comida ya frente a ellos. Irene fue la primera en gritar al vernos.
-¡Dios
Santo Milagroso, Gracias!- gritó con una gran sonrisa mirando al cielo.
-Esto va a
ser gracioso- me dijo Harry al oído.
Miré a
Niall que estaba junto a Alan, él también me miró y sonrió asintiendo despacio
formando con sus labios un maravilloso “te quiero” el cual le devolví.
Ahora
éramos diez, ahora tenía seis hermanos más, ahora tenía otro padre, un hombre
maravilloso que amaba con fervor a mi madre, ahora tenía una carrera a mis
espaldas y un futuro entre hospitales, ahora tenía Sicilia de una nueva forma,
ahora Harry estaba a mi lado y no frente a mí ni apartado, ahora estábamos
juntos y por primera vez todo parecía encajar.
Este era el
momento que habíamos estado esperando, ni antes ni después, AHORA.
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¡¡¡¡HOLA!!! Lo primero es un LO SIENTO así de GRANDE.
He podido subir antes pero al final entre unas cosas y otras lo iba dejando y no lo he hecho hasta ahora. Último capítulo, puede que por eso me costara más subir este capítulo, porque esto significa el final más que nunca y es costoso.
Sin embargo aún tengo guardado un último tiro, tengo un epílogo que espero subir la semana que viene y que espero que consiga cerrar por completo esta historia.
Muchas gracias a los que leéis, gracias por todos los comentarios, ha sido un placer.
Nos leemos en el epílogo.
GRACIAS.
