miércoles, 9 de marzo de 2016

Capítulo 92: "Cómo todo lo que esperamos tiene su momento en el tiempo"





(Narra Harry)

Tenía que trabajar hasta un par de días después de que ellos se fueran a Sicilia, me hubiese gustado coger el mismo avión y haber podido llegar con ellos, empezar a organizar todos los juegos y actividades juntos y haber podido competir con ____________(tn) por el puesto de médico. Pero el puñetero trabajo me lo había impedido.

Sin embargo me había podido despedir de los chicos, a los que vería en unos días, y de mis padres, de Gemma y  de Maggie, coger mis maletas y subirme a mi vuelo dispuesto a pisar isla italiana.

Tenía ganas de pasar el verano con mis amigos después de tanto tiempo. Lo había decidido cuando Mike me había llamado y me había dicho que había comprado por fin el terreno del campamento. Por fin se había dado cuenta de que esa era su vida y de que la amaba más que a nada. También saber que todos los demás irían y de que por fin podría hablar con ____________(tn) de todo lo que había tenido prohibido cuando ella se fue era una de los motivos que más me animaron a hacerlo.

Cuando Niall me dijo que ella trabajaría en el hospital, que iba a volver indefinidamente para hacer en Londres su residencia y que iba a vivir en la cárcel con su familia supe que la ocasión había llegado para siempre. Tuve que romper con Lana. Era una chica estupenda y lo pasábamos muy bien juntos, pero aquellas navidades cuando ____________(tn) llegó al apartamento y las tuve a ambas delante comprendí que no había punto de comparación.

No podía estar con _____________(tn) porque ella había elegido por los dos durante cuatro años. Había tenido que esconder mis sentimientos en una burbuja durante esos mismos cuatro años. Había querido gritarle que seguía sintiendo lo mismo por ella, si cabía mucho más real, profundo y sincero cada día que pasaba, pero sabía que eso solo nos haría sufrir a ambos.

Las cosas eran diferentes ahora, ella estaba decidida a volver a Londres y ya nada nos separaría en el espacio durante más tiempo. Ahora necesitaba ser sincero con los dos y decirle lo que había esperado cuatro años contarle.

Había dejado Harvard con el propósito de estar con ella, vivir con ella y decirle todo lo que sentía y que no podía controlar por más tiempo. Ahora era el momento de decírselo verdaderamente, de ser sincero.

Sabía que ella podía esperarlo. Quería que ella también lo quisiera. Me había preguntado muchas veces qué hubiese sucedido si ella nunca se hubiera marchado a Boston, si la llamada del maldito Flier nunca se hubiese producido. No había encontrado respuesta, aunque me hubiese gustado que su respuesta fuera la misma que la mía.

Me estaba volviendo loco.

Cuando vino a verme al llegar desde Boston había sido pronto. Me hubiese gustado que me preguntara qué iba a hacer, me decepcionó que no lo hiciera y por un segundo pensé que había dejado de sentir lo mismo por mí.

Eso me volvía aún más loco.

Llegué a las puertas del campamento cinco horas después de haber cogido ese vuelo desde Londres. No se oía ningún ruido a las afueras. Me dirigí a las cabañas de los monitores donde ahora estaríamos todos pero solo estaban las maletas, mochilas y efectos personales de mis amigos, ni rastro de ellos por ningún sitio.

Paseé por los alrededores, por el castillo, el comedor, el bosque, pero ni rastro de ellos.

Una hora después caí en la cuenta de que sabía perfectamente donde estaban.

No sabía si Mike se enfadaría conmigo o no, pero no me importaba, cogí su camioneta y conduje hacia el restaurante de su propiedad parándome enfrente.

“Holes”.

Abrí ligeramente la puerta y miré al interior, de espaldas a mí, sentada en el piano sus manos se movían por las teclas sacando adelante la melodía de “You are so beatifull” mientras Louis y Niall cantaban.

Entré lentamente consiguiendo que ninguno fuera consciente de mi presencia y me senté en la barra. Claudia, Susan e Irene estaban sentadas en una mesa hablando en voz baja y escuchando a partes iguales. Alan, Mike y Liam estaban sentados de espaldas a mí siguiendo el ritmo con palmadas y Zayn estaba sentado en el umbral de la puerta del patio fumando su cigarrillo y siendo el único que podía alcanzar a verme. Cuando de hecho lo hizo, Zayn me miró, llevé mi índice a la boca para que no dijera nada y me acerqué con sigilo hasta las espaldas de Liam, Alan y Mike.

Entoné la estrofa que Niall cantaba en ese momento y un par de segundos después el piano dejó de sonar con un acorde desafinado.

____________(tn) se volvió rápidamente hacia mi voz y abrió sus ojos con sorpresa. Claudia se levantó del asiento y corrió hacia mí sonriendo y lanzándose para abrazarme en el último momento.

-Ya pensé que de verdad no venías, idiota.
-¿Cómo iba a dejarte sola en el Rommel de nuestra vida?- le dije retóricamente.


Después pasé a los brazos de Irene, Alan, Liam y Susan. Zayn me saludó desde su lugar sin siquiera moverse y Niall sonrió desde su lugar pegado al piano, como un guardaespaldas.

-¡Tengo vacaciones después de cuatro malditos años!- grité riéndome.
-Seguro que Danna ha querido echarte del programa.

-Creo que va a hablar con tu padre para hacerlo- le dije a Alan-, pero me da igual, yo tenía que estar aquí, ¿no?- dije, mirando directamente hacia ella.

_____________(tn) asintió imperceptiblemente y después se levantó caminando hacia mí. Suspiró al llegar a mi lado y me dio un ligero abrazo. Claudia me guiñó un ojo y sonrió de lado.

-Alguien tenía que ayudarme en la enfermería- me dijo sonriendo.
-La noche del Rommel es tuya- bromeé.

-¡Oh, no, no, no, Styles! Yo estoy al mando, tendrás los peores turnos que se puedan tener- dijo riéndose.

Me encantaba su risa, hacía meses y meses que no la escuchaba y no entendía cómo podía haberlo soportado.

Poco a poco todos volvieron a sus cosas, Mike sirvió cerveza para Irene, Liam y Alan, Niall, Claudia y Susan se quedaron hablando alrededor de un cuaderno, y Louis y Zayn siguieron en el exterior fumando.

-Tenemos que hablar- le dije al ver que cada uno se había puesto con sus cosas y nosotros seguíamos uno frente al otro.
-Sí, tengo que contarte un montón de cosas sobre la enfermería, dónde están las cosas el protocolo a seguir, te has perdido los tres peores días, ahora queda lo mejor, preparar juegos, talleres, deportes y actividades.

-Lo sabía, por eso he llegado ahora- le dije bromeando-. En realidad quería que habláramos de nosotros- ella abrió ligeramente la boca-. Quiero hablar de nosotros ahora que vamos a vivir ambos en Londres después de cuatro años.
-Sí, ha pasado mucho tiempo- susurró.

-Cuatro años en realidad.
-Me extraña que quieras hablar ahora de pronto sobre esto, en realidad estos cuatro años apenas hemos hablado.

-No ha sido porque yo no quisiera.

-Ni porque yo tampoco lo hiciera.
-No podíamos hablar. Bueno, podíamos hacerlo, de hecho hablamos, pero…

-Nunca nos pasamos de la raya.
-El año pasado, en la cena de nochevieja bebí más de la cuenta. Primero con el vino de Greg, estaba tan bueno que no podía dejar de beber, entraba como agua, y después en la fiesta…

 

(Narras tú)

La fiesta…

La nochevieja del ese año había sido completamente emocionante. Primero habíamos cenado todos con nuestras familias, unas cuarenta personas cenando en nuestra casa, casi no cabíamos. Después habíamos ido a una fiesta en Londres, a mí no me apetecía mucho pero acabamos allí ya sin padres.

-¿Qué pasó en la fiesta?

Recordaba que lo habíamos pasado realmente bien, habíamos bailado, e incluso Niall había subido a cantar con Louis.

-¿De verdad no te diste cuenta de nada?
-No sé a qué te refieres yo lo pasé muy bien, bailamos, cantamos, bebimos sí, pero no para olvidarme de algo.

-Yo bebí demasiado, bebía y bebía sin control y de pronto fui yo el que lo perdió por completo.
-La verdad es que pasé un poco de todo el mundo, estuve con Claudia y Susan la mayor parte de la noche.

-Lo sé, no podía quitarte los ojos de encima.

No sabía que esto iba a ocurrir, es decir me esperaba que habláramos, pero no de esta manera.

-Harry… no creo que sea el momento de esto.
-¿A qué te refieres?

-Yo no sé qué vas a tratar de decirme, pero no sé si las cosas van a cambiar. Estos años yo he sido feliz, pese a estar alejada de todos, he sido realmente feliz.
-Sí, yo también, pero nunca totalmente, ¿verdad?


Niall caminó hacia nosotros y nos interrumpió.

-_____________(tn), necesitamos que vengas un segundo- me pidió sin darse cuenta de que me estaba salvando.
-Claro.

 

(Narra Harry)

-¿Qué narices le pasa?

Louis me miró el primero y frunció el ceño. Alan dejo el móvil y suspiró.

-¿A quién?

Les había metido en la cabaña de los chicos nada más llegar. No quería empezar a comerme la cabeza con Claudia o Liam porque tampoco quería escuchar lo que ellos trataran de decirme. Sabía que Louis y Alan conocerían igual la situación y además intentarían no joderme.

-A ____________(tn), a quién va a ser. He estado hablando con ella y… ¡Joder! Ni siquiera sabe lo que pasó en la fiesta de nochevieja.
-Nosotros intentamos que ella no supiera nada, ¿no lo recuerdas?

-No exactamente… ¿Ella ya no quiere lo mismo que yo?
-Han pasado cuatro años, Harry.

-No es como si no lo supiera, también han pasado para mí- les dije con seriedad-. ¿Tú no has hablado con ella?- le pregunté a Alan.
-No de esto, ya te lo he dicho, ella no me ha dicho nunca nada durante este tiempo y yo tampoco he querido sacar el tema.

-Ninguno ha querido sacarlo, Harry- acertó Louis-. Desde que ella se marchó nosotros pensamos que ya no podíamos hacer anda, y no solo eso, si no que si alguien debía hacer algo erais vosotros.
-Lo sé… En la fiesta de nochevieja…

-Estabas muy borracho, Harry, no quería que jodieras todo, no habrías conseguido nada y las condiciones en las que estabas no eran las adecuadas para hablar sobre algo así.
-¿De verdad fue así?

-Ya te lo conté- dijo Alan-. Comenzaste a gritar que la querías como un desquiciado e intentaste llegar hasta ella.

Suspiré agobiado.

El día uno volvimos a comer todos juntos, yo tenía una resaca del quince e incluso fue ____________(tn) la que me dio ibuprofenos y me pidió que no probara el vino. No recordaba exactamente lo que había pasado, pero entre Alan y Louis me sacaron de dudas.

-Ella no quiere saber nada del tema, creo que ni siquiera sabe que rompí con Lana en enero.
-Ya te lo he dicho, ninguno hemos hablado con ella de esto.

-No os culpo, es solo que… estaría bien saber qué esperar. He intentado hablar con ella y solo me ha dicho que es feliz.
-Es que lo es- me cortó Alan.

-¿De qué lado estás?

Alan negó mirándome muy serio.

-No hay lados, Harry. Tú eres mi mejor amigo y ella…
-Ella es tu hermana. Lo entiendo- le dije comprendiendo que ahora la familia tiraba más.

-No, no lo entiendes.

Alan miró a Louis y parecieron decirse todo.

-¿Qué pasa?

Ninguno de los dos contestó.

-Por favor, apoyadme con esto.

Volvieron a compartir una de esas miradas.

-Vale, hablaré con ella- dijo finalmente Louis-. Intentaré ver qué piensa, pero no te prometo nada.

 

(Narras tú)

Cuando acabamos con los preparativos y la distribución de los juegos era demasiado tarde como para hacer nada. Louis, Alan y Harry se marcharon a la cabaña de los chicos y Susan me llamó para acabar con el inventario de la enfermería. Ella iba apuntando todo lo que yo le decía y así pasamos dos largas horas.

-Al final Harry ha venido.
-Sí, tiene vacaciones.

-¿Y… tú qué piensas?
-Me alegro de que podamos estar los diez juntos después de tanto tiempo.

-No es eso a lo que me refería.
-¿Sabes? Esperaba que Claudia, Louis o incluso Irene vinieran preguntándome esto, pero no lo esperaba de ti- le dije sin ánimo de ofender, simplemente como dato.

-Ninguno de ellos estuvo allí cuando tuviste que decidir entre quedarte en Londres o marcharte a Harvard, ninguno supo todas las cosas que tuviste que pensar en ese momento, yo tampoco lo sé, pero sí pude verte. Sí me contaron la discusión que tuviste con Harry esos días. Y también me despedí de ti cuando te decantaste por Boston.
-Nunca he hablado de esto con nadie, Su.

-Lo sé. Y no tienes por qué hacerlo conmigo, solo quiero que sepas que estoy aquí si necesitas hablar o desahogarte.
-Gracias.


Cuatro años.

Había podido estudiar tantas cosas, aprender cosas que jamás hubiese esperado aprender. Había logrado con esfuerzo conseguir acabar en Harvard con el primer lugar de la promoción. Habían sido cuatro años alejados de mi familia y de mis amigos.

Por otro lado todo había cambiado y todo seguía igual.

Susan seguiría estudiando para formarse y en noviembre tendría su segundo desfile en Roma, Niall, Alan, Irene y Zayn estudiarían diferentes masters en la universidad de Londres, Liam y Louis comenzarían a planificar la apertura de su clínica y Claudia, Harry y yo comenzaríamos a trabajar en el hospital.

-¿Sabes si Harry sigue saliendo con la chica con la que estaba en navidad?
-Tendrías que hablar con él si quieres saberlo, ____________(tn).


Sin decir nada más salió de la enfermería y me dejó recogiendo lo que me quedaba. Era realmente tarde, ya había pasado la media noche sin apenas darme cuenta. Acabé de organizar algunas cosas y salí hacia el lago, sentándome en la arena un rato.

-Esta temperatura no tiene nada que ver con Boston, ¿no?
-Tiene poco que ver.


Louis se sentó a mí lado y miró hacia delante.

-Estás muy guapo y por mucho que diga Claudia no deberías quitarte la barba.
-Tú sí que estás guapa.

-Te he echado muchísimo de menos.
-Yo también a ti. Pero tenemos la vida por delante. Hace diez años si me hubiesen dicho de estar aquí ahora jamás lo habría creído. Estamos juntos aquí, con todos nuestros amigos, y después del verano estaremos en Londres, viviremos a prácticamente veinte minutos, nos veremos todos los días. Mi novia trabajará contigo.

-Tu novia…
-Si me hubiesen dicho eso también hace diez años…- él sonrió completamente enamorado.

-A mí no me habría extrañado. Aún recuerdo como me contó lo enamorada que estaba de ti, fue aquí mismo, en esta misma arena. Me miró y me lo dijo como si estuviera contando una noticia.
-Yo también me acuerdo de cómo Harry me lo contó a mí.

-Tomlinson…
-Aún te quiere.

-Tomlinson…
-__________(tn), él aún te quiere. Y yo sé que tú le quieres a él.


Louis se volvió hacia mí y me obligó a mirarle poniendo sus manos en mi mentón.

-Estoy seguro de que te acuerdas de lo jodido que era mirarnos a Clau y a mí pensando en lo idiotas que éramos. Ahora vosotros sois los idiotas. Porque han pasado muchos años, pero nada ha cambiado, por mucho que trates de intentar hacernos creer lo contrario. Solo te pido que no le vuelvas loco, porque está ya como una cabra.

-No es justo para él. No es justo.
-¿Por qué?

-Porque me fui, porque él lo dejó todo y yo no.
-¡Han pasado cuatro años!

-Eso no quita…
-Eso no quita que él esté ahí arriba- dijo.


Volví mi cabeza hacia donde ella señalaba, justo la ventana del torreón. La luz estaba encendida.

-Las cosas están bien, ahora no hay malos rollos, somos amigos y por primera vez en el mismo punto.

Louis abrió los ojos por lo que acababa de decir.

-¿Eso quiere decir que no quieres estar con él?
-Lou.

-No, yo no puedo hablar de esto contigo- dijo levantándose-. Yo sé que le he dicho que sí, pero… tienes que hablar con él, tienes que subir y hablar con él.
-Vale. Hablaremos.

-Piensa en nosotros, en Claudia y en mí, en Liam y Su, Irene y  Zayn… hemos pasado por lo mismo. Años y años para que al final fuera tan fácil… Ahora nada se interpone entre vosotros, no te interpongas tú, por favor.

No lo pensé ni un par de minutos cuando Louis se marchó a su cabaña, no iba a tener otra alternativa que subir tarde o temprano así que eso fue lo que hice.

Cuando llegué a la puerta Harry me abrió antes de que pudiera llamar y sonrió nada más verme.

-Hola- le dije sonriendo forzosamente-. Louis me ha dicho que estabas aquí.
-Aquí estoy. Tengo chuches y cartas.

-¿Y las quieres compartir?
-Solo si es contigo- dijo con una sonrisa.


No dejaba de sonreír a cada oportunidad que tenía y me estaba poniendo un poco nerviosa.

-He estado hablando con Louis.
-Sí, en realidad yo le he pedido que lo hiciera.

-Vamos a jugar a las cartas.
-_____________(tn), si has subido no es exactamente para jugar a las cartas.


Me volví hacia él desde los pies de la cama. No lograba entender qué le pasaba.

-¿Por qué no me odias?
-¿Qué?

-¡Sí!, ¿Por qué no me odias?
-¿Debería odiarte?

-Harry… te dejé, me fui hace cuatro años, y la verdad es que cuando lo hice pensé que al llegar este momento todo sería como antes, pero te dejé, preferí estudiar lejos que quedarme en Londres contigo y… deberías odiarme por haber elegido algo antes que a ti.

Él me puso las manos en la boca y se acercó a mí.

-Lo hablamos, nos dijimos que durante ese tiempo no podía haber un nosotros entre tú y yo. Pero ha pasado el tiempo y…
-No… no puede ser- le dije alejándome de él.

-Dejé a Lana en navidad. No hay nadie que se compare a ti, lo que tenemos…
-Harry, no tenemos nada.

-Lo tenemos todo. Mira, no me debes nada, yo también me fui a Harvard antes que tú, yo también decidí. Pero mira, la universidad en ese momento era lo importante, tú te diste cuenta de eso, y afortunadamente cada uno ocupó su lugar.
-Harry…

-__________(tn), hemos crecido, y las cosas han cambiado, pero yo sigo queriéndote como el primer momento.

Sus ojos eran tan sinceros, le creía, esa verdad no iba a discutirla nunca. Y yo le quería a él.

-Ahora no hay nada entre nosotros, nada que podamos considerar más importante.
-Lo sé.


Su sonrisa se amplió y volvió a caminar hacia mí.

-Has conseguido el primer lugar de la promoción y yo estoy en uno de los mejores proyectos de estudio del cáncer del mundo. Hemos conseguido lo máximo que podíamos conseguir por separado.
-En esta habitación estuvo todo.

-Todo empezó aquí, sí.

Caminé por la habitación despacio pensando en todo lo que Harry había dicho, preguntándome qué hacer, qué responderle.

-Deja de hacer el gilipollas- me dijo. Me volví hacia él y Harry frunció el ceño sonriendo de lado-. ¿Me quieres? Ahora esa es la única pregunta que debes contestar, ahora no hay nada más importante que eso. Yo te quiero, estoy enamorado de ti y quiero estar contigo, quiero tenerlo todo contigo, quiero besarte, abrazarte, hacer el amor contigo de nuevo y por supuesto ganarte al Rommel- dijo ampliando su sonrisa-. Solo tienes que decirme si tú también quieres eso.

Le miré y vi en él a aquel niño de siete años que tuve delante hacía ya quince años. Vi todo lo que habíamos vivido en Sicilia, lo que habíamos vivido en esa habitación, lo que pasó en Londres, los días de amor y los días de enfados. Le miré esperando ver más allá, en lo que pensaría dentro de otros quince años. Y no lo tenía claro, no sabía que iba a pasar, no tenía ninguna certeza. Lo único que sabía es que quería ver a Harry cada uno de los días que pasaran.

Sonreí suspirando y me acerqué de nuevo a él lentamente.

-Te quiero.

Sus ojos brillaron con fuerza y sonrió aún más.

-Lo sé, claro que lo sé, siempre lo he tenido claro.

Alargó sus manos y me atrajo desde la espalda juntando nuestras frentes. Subió sus manos hasta mis mejillas y sin esperar más enrollé mis brazos en su cuello y le atraje hasta unir nuestros labios.

-Cuatro años- suspiró.
-Ninguno más, te lo juro.


Y la puerta volvió a abrirse de nuevo. La puerta de todo aquello que se había quedado a las puertas en tantas otras ocasiones. Porque ahora nos queríamos y no había nada más importante que eso, ni la medicina, ni los trabajos, ni un lugar u otro. Estábamos en Sicilia dispuestos a comenzar el mejor verano de nuestras vidas.

 

La mañana siguiente cuando Harry y yo bajamos hasta el comedor para desayunar con nuestros dedos entrelazados todos nos esperaban sentados en la mesa con la comida ya frente a ellos. Irene fue la primera en gritar al vernos.

-¡Dios Santo Milagroso, Gracias!- gritó con una gran sonrisa mirando al cielo.
-Esto va a ser gracioso- me dijo Harry al oído.


Miré a Niall que estaba junto a Alan, él también me miró y sonrió asintiendo despacio formando con sus labios un maravilloso “te quiero” el cual le devolví.

Ahora éramos diez, ahora tenía seis hermanos más, ahora tenía otro padre, un hombre maravilloso que amaba con fervor a mi madre, ahora tenía una carrera a mis espaldas y un futuro entre hospitales, ahora tenía Sicilia de una nueva forma, ahora Harry estaba a mi lado y no frente a mí ni apartado, ahora estábamos juntos y por primera vez todo parecía encajar.

Este era el momento que habíamos estado esperando, ni antes ni después, AHORA.

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¡¡¡¡HOLA!!! Lo primero es un LO SIENTO así de GRANDE.

He podido subir antes pero al final entre unas cosas y otras lo iba dejando y no lo he hecho hasta ahora. Último capítulo, puede que por eso me costara más subir este capítulo, porque esto significa el final más que nunca y es costoso.

Sin embargo aún tengo guardado un último tiro, tengo un epílogo que espero subir la semana que viene y que espero que consiga cerrar por completo esta historia.

Muchas gracias a los que leéis, gracias por todos los comentarios, ha sido un placer.

Nos leemos en el epílogo.

GRACIAS.