lunes, 30 de marzo de 2015

Capítulo 72: "Cómo cuando el velo se cae, detrás estamos nosotros"


 
(Narras tú)

-Mierda- dije cuando se coló en el ascensor.

Harry me miró elevando una ceja como si verdaderamente no entendiera el porqué de mi huida. Intenté evitar su mirada y suspiré haciéndole creer que me daba por vencida. Intenté esperar dos segundos a que las puertas comenzaran a cerrarse. Harry recuperó la compostura inclinándose sobre la pared del ascensor esperando a que también se cerraran sin esperar mi propósito.

Cuando las puertas comenzaron a cerrarse me impulsé en la pared con las manos y logré salir del ascensor dejando a Harry dentro que, demasiado tarde, se incorporó intentando salir tras de mí sin conseguirlo.

Nuestras miradas se encontraron un segundo antes de que el paso se cerrara por completo. Vi furia en sus ojos pero debía desaparecer de allí antes de que él volviera.

Salí de nuevo al exterior donde todos continuaban bailando y divirtiéndose con la música. Me acerqué hacia mi hermano y April que seguían moviéndose con ritmo.

-Álex, necesito que bailemos- le dije mirando repetidas veces hacia las enormes puertas de cristal por las que aparecería Harry en poco tiempo.
-Claro- dijo April-, necesito descansar un poco.


Sonrió y se alejó de nosotros dejándonos en la pista.

-Has tocado genial- me dijo cogiendo mis manos entre las suyas.
-Gracias- sonreí.


No me gustaba hablar del piano con nadie, pero mucho menos con Álex, por eso no le di paso a que preguntara nada más sobre eso.

-¿Qué pasa?- me vio nerviosa mirando hacia las puertas.
-Es Harry- le dije entre suspiros-. Quiere hablar conmigo pero yo no quiero hablar con él.


Él elevó las cejas interesado.

-No seas cotilla, tan solo baila y si viene aléjale de mí- le pedí.

Él asintió y miró conmigo ahora hacia la puerta que quedaba a mis espaldas.

-Hablando del rey de Roma…

Intenté no volverme aun sabiendo que él estaba cerca de nuevo. Solo quería aclarar mis ideas, recuperar la compostura antes de que volviera a mi lado y comenzara a marearme. Pero no llegó.

-Jodido capullo- Álex volvió su vista hacia una parte de la pista.

Harry estaba sonriendo bailando con alguien, no alguien cualquiera, April sonreía igualmente bailando junto a él.

-Voy a partirle la cara- dijo soltando mis manos.
-No, por favor, eso es lo que quiere- intenté detenerle pero Álex ya corría por la pista hacia Harry y April.

-¿En serio?- Álex se coló entre su novia y Harry separándoles y haciendo que la sonrisa de él creciera abismalmente.

Se giró hacia mí inundándome con la profundidad de su mirada. Mierda. Control.

-Vamos a hablar- me dijo casi como una orden.
-Ella no va a hablar contigo, ¿puedes hacer el favor de largarte? Ni siquiera sé qué haces aquí- dijo mi hermano.

-No quiero enfadarme- Harry hablaba sosegadamente, su tranquilidad me daba miedo.
-¡Qué bien!- mi hermano habló con ironía-. Lárgate.


Harry me miró esperando que yo hiciera algo, pero esta vez lo tenía claro, no hablaría con él. No podría hablar con él. No tenía fuerzas.

-No me sigas- miré solamente a Harry previniéndole. Estaba estropeando el final de la noche y no quería que lo hiciese.

Me alejé de los tres esperando que mi hermano y Styles no se mataran en mi ausencia.

-¡___________(TN)!- un grito procedente de mi mejor amigo me alarmó.

Caminé hasta él, que estaba sentado en una mesa, solo.

-Alan se ha enfadado conmigo- me dijo cuando me senté a su lado.
-¿Qué has hecho?- suspiré sentándome a su lado.

-Le he dicho que me gusta mucho, pero que estoy confundido- me miró con tristeza-. Estaba un poco borracho y no quería que se acercara demasiado a mí porque me dejaba concentrarme.
-Vale, explícamelo desde el principio- le pedí. Sería bueno aislarme de mis propios pensamientos durante un tiempo escuchando los problemas de Niall.

-A ver, él me gusta, muchísimo, es genial, pero hay algo que no acaba de convencerme, creo que es en el momento en el que estamos solos…- Niall se levantó de pronto-. Esto ha sido una idiotez, yo… tengo que disculparme con él, soy idiota- me miró un instante-. ¿Tú estás bien?
-Sí, venga ves a hablar con Alan de una vez- sonrió acercándose a mi mejilla y me beso dulcemente antes de desaparecer.


Observé la pista de baile desde mi posición. Liam y Susan seguían bailando en el centro agarrados hablándose al oído, eran tan perfectos juntos que me sorprendía lo mucho que habían tardado en darse cuenta de eso. Louis y Claudia bailaban un poco más locos riéndose y saltando por toda la pista, de un lado a otro, otros dos idiotas…

Irene y Zayn habían desaparecido de la vista, seguramente él se habría ido a tirarse a cualquier prima o hija de amigo de Greg, y la pelirroja estaría perdida bebiendo… pero había decidido dejar que ellos tomaran sus decisiones y no iba a meterme más entre ellos.

-Linda, ¿cómo tan sola?- Mike se sentó a mi lado mirando hacia el mismo lugar en el que mis ojos estaban perdidos.
-Estoy cansada…- le dije susurrando.

-Yo también, no tardaré en irme a casa… ha sido un día largo- me miró con una simple sonrisa.
-Mike… te quiero mucho, eres un gran amigo y no quiero que lo que te voy a decir te haga sentir mal pero, creo a Sebastian… creo que él no te puso los cuernos.


Mike asintió un par de veces.

-No se trata solo de eso, no diré que eres demasiado joven como para entender algunas cosas porque yo no tenía ni tres años más que tú cuando me separé de Sebastian, pero hay cosas que no entiendes y que no tienen que ver con que pudiera o no haberse acostado con otra persona- asentí dándole la razón-. Sus padres están aquí, les he visto, pero ellos no me han reconocido- su mirada estaba perdida entre las luces de la fiesta y los bailarines-. Recuerdo cada día de padres, ellos llegaban y yo me iba al bar con mi abuela diciéndole a Sebastian que también me iba con mis padres a comer, todos excepto el último. Sebastian y yo ya estábamos juntos aunque lo ocultábamos bastante bien, me obligó a comer con sus padres cuando llegaron y acepté intentando darles mi mejor imagen, la comida fue muy bien, hablamos, parecían simpáticos, pero Sebastian se marchó un momento al baño y, fue en ese momento, en el que salió su verdadera naturaleza. Ambos se acercaron a mí soltando improperios, y cito textualmente “trastocada orientación sexual”, añadieron cosas como que les daba asco que existieran personas “desviadas” como yo y que no iban a permitir que engañara a su hijo con mis frustraciones sexuales- abrí los ojos sorprendida de tales palabras, no me esperaba oír algo así. No me imaginaba a un Mike de diecisiete años luchando contra los insultos de dos imbéciles que no entendían lo que era el amor-. Cuando Sebastian volvió ambos sonrieron con sus mejores caras, pero no volví a comportarme alegre durante toda la comida. Él no supo nunca nada de esto, él cree que sus padres no sabían nada de lo que sentía… Recuerdo a mi abuela, lo mucho que me quería, fuera como fuera, incluso ella sabía lo que sentía por Sebastian y, aunque nunca le conoció, porque no quise, siempre le tuvo mucho cariño.
-Pero… ¿te dio igual lo que pensaran sus padres?

-Por supuesto, yo le quería, no me habría parado nada ni nadie, ni a él tampoco- sonrió y me alegré de ese pequeño gesto, algo era algo.
-Pero unas cosas se sumaron a otras, la chica, sus padres, mi abuela, la presión,… no lo soporté y acabé desapareciendo…


Nos quedamos en silencio unos minutos, le daba vueltas a todo aquello, quería preguntarle qué sentía ahora, qué pensaba de lo que había ocurrido tiempo atrás. Pero no me atrevía a hacerlo.

-Salió dos años con una chica- me dijo-, me lo ha contado hace un rato. Ha dicho que nunca fue lo mismo.
-Es obvio, cuando una vez sientes tanto por alguien y acaba de pronto, sin explicación… los sentimientos no se olvidan- ¿me creía lo que yo misma estaba diciendo?

-Han pasado diez años preciosa, no somos adolescentes, tenemos treinta años ya, las cosas han cambiado.

Asentí. No era lo mismo, pero en cierto modo le entendía, sentía algo parecido a lo que él me explicaba. Harry era su Sebastian.

-Parece que Harry no para de mirarte- dijo.

En efecto, había perdido de vista a Harry durante un rato, pero ahora estaba sentado unas sillas más allá, con un vaso de alguna bebida alcohólica entre sus dedos, me miraba con ojos oscuros, con resentimiento, con dudas.

-¿No vas a hablar con él?
-Creo que nos lo hemos dicho todo- le dije encogiéndome de hombros.


Mike asintió entendiéndome.

-Es que creo que no puedo darle más explicaciones, creo que me entiendes ¿no?- Mike asintió de nuevo-. Quiero decir… Mike, creo que le quiero, creo que le quiero mucho, pero no sé si merece la pena ¿sabes?- asintió nuevamente-. ¿Tú aún le quieres?
-Es difícil generalizar de esa manera ___________(tn). Yo no he querido a nadie en mi vida como le quise a él, ahora no siento lo mismo, pero creo que si pasara con él el tiempo suficiente acabaría rompiéndome de nuevo, el amor no se apaga.


Le entendí perfectamente, no se apagaba para nada. Seguía ardiendo, poco, mucho, pero seguían las cenizas que podían volver a quemar si se necesitara.

-Él siempre me dice que sí, pero luego siempre me dice que no, y parezco una maldita esquizofrénica, me va a volver loca, si no lo estoy ya- sonrió y miró de nuevo a Harry, que no apartaba la vista de nosotros.
-Le vi este verano, ¿te lo contó?- asentí, sabía que habían coincidido en América en verano-. Seguramente ya lo sabrás, pero no veo al mismo Harry ahora que vi en verano, ahora le veo sobrio, quizá no ahora mismo, pero entiendes a lo que me refiero, le veo alejado del descontrol, de las malas compañías, puede hablar de ti y pronunciar tu nombre sin sentir un pinchazo de furia…- le miré intentando que se callara.

-Me han contado cómo fueron estos dos años para él, sé lo que ha hecho, con quien y como, lo sé todo, pero, ¿quién me asegura que no volverá a ocurrir?- Mike sonrió de oreja a oreja.
-Tú quieres la maldita perfección preciosa, eso no existe ni en los mejores cuentos- me dijo-. Es bueno ser exigente, pero hay ciertos límites ¿cómo sabe él que no volverás a irte?

-¡Auch!- dije como si me hubiese pegado de verdad-. Eso duele.
-Lo sé, pero Harry también estuvo muchos años cantando en “Holes”, también tengo cierta debilidad por él, y creo que no es un mal chico y creo que te quiere- dijo cómo si fuera la respuesta más obvia jamás escrita.

-Sé todo eso, no creas que no.
-Pues no lo pienses y habla con él, sentaos, dos, tres, cinco horas a hablar y contaos lo que sentís ahora, en este momento, sed sinceros, no creéis mierda ni distanciamientos- dijo mirando a Harry que seguía en la misma posición-. La fiesta está acabando, ¿vais a ir a casa?


Asentí.

-No sé si él vendrá…
-Irá si se lo pides- dijo.


Suspiré resignada. Mike tenía su parte de razón, como todos los que me repetían esas palabras la tenían. Yo lo sabía. Y sus malditos ojos estaban clavados en mí.

-Vale, tú ganas… hablaré con él- Mike soltó una risotada cuando me levanté.
-Cómo si no quisieras hacerlo- dijo empujándome delicadamente.


Le miré con rencor pero con una sonrisa y caminé hacia el señor Styles. Llegué a su mesa y me senté en la silla de al lado.

-Hacía dos meses que no bebía nada de alcohol, pero me desesperas- dijo sin mirarme y volviendo a llevar la copa a sus labio.
-Yo hoy apenas lo he probado- le dije encogiéndome de hombros.


Harry se giró hacia mí con los ojos entrecerrados.

-Bebía cada día desde hace dos años, cada día, ¿lo entiendes?
-No lo sabía.

-Ya- giró de nuevo la vista y la centró en la pista.
-Lo siento.

-¿El qué?, ¿hacer que beba de nuevo?
-Todo, como siempre- dije suspirando entre dientes.


Harry permaneció en silencio sin dejar de beber.

-No bebas más, anda, no quiero que estés más ebrio.
-No estoy ebrio, __________(tn)- dijo casi enfadado-. De todas formas no te importa, no hablaremos- me miró de nuevo, directamente a los ojos-. Había pensado muchas cosas acerca de esta noche, qué te diría, qué responderías, qué haríamos… todo mierda.

-No sabía que lo habías hecho- dije provocando una carcajada en él.
-He hablado con Gemma decenas de veces sobre esto, ella me animó a acercarme a ti, pero…

-Sabes lo irritante que soy, sobre todo contigo- le dije sonriendo-. Ahora quiero hablar contigo.
-¿Tengo que querer yo ahora?

-¿Quieres?- él asintió, solo una vez-. ¿Qué querías decirme? Mike ha insistido en que tenemos que hablar, sobre nosotros, lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que sentimos y, aunque no creo estar preparada, sé que nunca lo estaré en realidad.
-Mike tiene razón, no quiero irme a la universidad sin hablar contigo sobre eso, por muy jodido que sea- dijo.

-Yo tampoco. Quiero que vengas a casa esta noche, que hablemos, que estemos con nuestros amigos, con tu hermana y Sophia, todos juntos- él acabó asintiendo-. ¿Dejarás que me marche ahora? Te prometo volver a por ti- le dije sonriendo.
-Te llevo en moto a casa, cuando me baje un poco el alcohol- le dije.

-Perfecto- sonreí y me levanté.

 

(Narra Zayn)

Mi hermana elevó una ceja cuando nos vio apareciendo a Irene y a mí a última hora del baile. Llevaba un brazo sobre sus hombros y ella me atraía por la cintura. Había sido una noche perfecta, desde el principio. Aunque tuviera mis reservas con el tema de mi sinceridad conmigo mismo y con la pelirroja, ahora sabía que era lo mejor, los dos juntos éramos increíbles y ella también lo sabía. Sonreí hacia mi hermana y cogí el mentón de Irene entre mis dedos girando su cabeza hasta que nuestros labios se encontraron. Seguramente la cara de mi hermana sería un verdadero poema pero solo tenía mis sentidos en los labios de mi chica.

-¿Pero…?- en efecto, Claudia tenía sus ojos abiertos con sorpresa y se acercaba a nosotros corriendo. Me pegó en el brazo sonriendo y después abrazó a Irene soltándola de mí con mi respectivo gruñido quejándome-. ¡Lo sabía! ¡Cuánto me alegro!- me abrazó después a mí apretando mi trasero con fuerza-. Tonto, tonto, tonto- dijo entre risas en mi oído-. ¡Cómo te quiero, imbécil

Sonreí hacia ella abrazándola también.

-Ya ves… esto es lo que hay- dije encogiendo mis hombros mientras los demás se acercaban con las mismas caras hacia nosotros.

Después de sucesivos abrazos y gritos absurdos por parte de todos conseguí volver junto a la pelirroja.

-Venga, daos un beso, antes no lo he visto bien- puse los ojos en blanco ante las palabras de ____________(tn) que parecía estar más contenta que el resto.

Miré a Irene y ella negó pero sonreí acercándome a ella y no tuvo otro remedio que recibir un nuevo beso, mejor que el anterior y peor que el siguiente.

-¿Vamos?- ella parecía más cohibida, no entendía por qué, después de todo acabábamos de tener el mejor polvo de nuestras vidas.

___________(tn) se fue tras Harry, ellos se irían en la moto de él y nosotros juntos con Gemma y Sophia en los coches. Algo me decía que la noche daría mucho de qué hablar. Creo que nuestra sorpresa no sería la única.

 

(Narra Niall)

Alan parecía más contento y me alegraba enormemente, habíamos hablado, todo había quedado claro, al menos ahora sabía cómo me sentía, pero habíamos aceptado contarlo esa misma noche. Al fin y al cabo eran mis amigos y no podía soportar mentirles más tiempo, sería justo contarlo.

Apoyé mi cabeza en el hombro de Alan mientras su hermana nos llevaba a nosotros a Susan y Liam.

La rubia nos miró elevando una ceja. Alan sonrió rodando los ojos.

Era complicado para los dos, pero sabía que mis amigos se alegrarían, ninguno no lo entendería. En realidad era bastante obvio si te fijabas en las señales.

-Cuidado con las manos ahí atrás- Sophia nos miró por el retrovisor con una sonrisa de oreja a oreja.

Liam se giró desde el copiloto elevando las cejas. Alan se rió de la situación.

-¡Sophia!- dije incómodo.
-Espera, espera, espera- Susan nos miró apoyando sus manos en mi brazo.


La miré sonriendo mientras Alan se volvía hacia la oscuridad de la noche.

-¿Alguno va a explicarlo?

Sophia nos miró a los dos de nuevo, sabía nuestras intenciones de sobra porque Alan había hablado con ella, peor no creí que fuera tan capulla.

-Niall y mi hermano están saliendo- Alan se rió de nuevo a carcajada limpia y por eso Susan y Liam se rieron también pensando que era una broma.

Rodé los ojos cruzándome de brazos y agarré el cinturón de Alan trayéndolo hacia mí y uniendo nuestros labios. Las risas se acabaron por parte de los tres.

-Sí, no es broma- dije mirando al frente intentando hacerme invisible dos minutos.
-Pero… ¡¿Niall?!- Liam me miró desde adelante girándose completamente-. ¿Cómo…

-¿Sorpresa?- dije con una pequeña sonrisa muerto de vergüenza.
-¿Cómo que sorpresa?- Susan gritó riendo-. ¡Es genial! Siempre había intuido algo de Niall, pero ¡ALAN! Eres un maldito jugador de poker- dijo riendo y tirándose sobre mí abrazándome-. Estoy feliz por vosotros. ¿Lo saben los demás?

-Solo ____________(tn) y Harry- un momento.
-¿HARRY?- pregunté gritando.

-Vamos, era obvio que Harry sabía algo, además… se lo conté hace poco- dijo Alan sonriendo con cara de lástima.
-Dios mío, los Malik se van a pillar el cabreo del siglo, sobre todo Claudia- dijo la rubia dejando las explicaciones de Alan para otro momento.

-¿Tú crees?- pregunté nervioso.
-Vamos Niall, está claro que se va a enfadar, pero después gritará de alegría como yo, de verdad- nos miró a los dos varias veces-, sois perfectos.


La miré sonriendo pensando en sus palabras sobre los Malik, podían enfadarse quizá un poco, pero se alegrarían al fin y al cabo.

Cuando llegamos ___________(tn) y Harry nos abrieron, miré a Harry pensando en si se le notaba en algo que sabía lo de Alan y yo, pero no pareció afectado.

Sophia y Gemma iban agarradas del brazo mientras cantaban a voz en grito un tema de Rihanna con el que desafinaban como gallinas, pero parecían disfrutarlo al máximo.

-Claudia, Zayn, Irene, Louis- les llamé a los cuatro porque eran los únicos que no sabían lo nuestro. Además quería contárselo en privado porque no soportaría a todos los demás allí.
-¿Quieres que te acompañe?- me dijo Alan al oído. Negué sonriéndole.

-¿Podemos hablar un segundo?- los cuatro se encogieron de hombros y me acompañaron a la parte trasera de la casa.

Estaba un poco nervioso pero tenía que sacarlo porque no merecían desconocerlo.

Los cuatro se quedaron parados mirándome. Zayn tenía abrazada a Irene contra su pecho y ella le decía algo al oído y Louis y Claudia tenían los dedos entrelazados. Parecían dos parejas contra mí. Me pensé un poco las palabras pero, antes de que pudiera comenzar a hablar, Alan apareció por la puerta. Quise enfadarme con él pero solo conseguir mostrarle una sonrisa boba.

-Hola- dijo sentándose al lado de Louis-. ¿Ya?

Negué y los cuatro me miraron con gesto de confusión.

-Tengo que contaros algo- empecé por fin-, en realidad es algo muy bueno- dije al ver la preocupación en la cara de Claudia-, así que no os preocupéis.
-Venga Horan, suéltalo- dijo Zayn con desesperación.


Quizá fue porque estuve pensándolo demasiado tiempo o porque él ya estaba cansado de mis vueltas que Alan acabó hablando.

-Niall se ha enamorado- dijo sonriéndome y guiñándome un ojo.
-¡Oh!- Claudia sonrió pero miró a Alan sin entender lo que ocurría.

-Sí, es eso- les dije.
-Pero… ¿estás con ella? ¿Ella siente lo mismo?

-Siente lo mismo- dijo Alan anticipándose a mis palabras.

Zayn miró a Alan con el ceño fruncido.

-¿Por qué él lo sabe y nosotros no?- Irene habló ahora, tenía razón pensando eso pero no sabía muchas cosas.

Me quedé callado de nuevo y Alan abrió la boca para volver a hablar pero le paré moviendo mi mano hacia él.

-En realidad, él lo sabe porque… estoy enamorado de él- dije por fin.

Louis y Zayn abrieron la boca alarmantemente, sus ojos parecían salirse de sus orbitas, por el contrario Claudia gritó levantándose de golpe e Irene se quedó parada, como si se hubiese quedado petrificada.

El silencio que precedió a mi testimonio fue uno de los peores que había sentido jamás. Quise romperlo de algún modo y por eso comencé a hablar sin sentido.

-Chicos, siento no haber hablado antes porque yo quería hacerlo, pero necesitaba tiempo porque no me aclaraba y además nunca los chicos me habían gustado, es decir, ¿chicos?, ¿penes?, no era lo mío, pero luego Alan me confundía todo el rato y no podía decírselo a nadie, porque era tonto, pero luego _________(tn) lo supo y después al final también Alan y bueno… después eso, pero no os enfadéis, porque no quiero que os enfadéis, porque quería contároslo antes, pero no me atrevía…
-Niall, Niall, Niall- las palabras de Alan hicieron que me parara, la verdad es que me había vuelto un poco loco y tenía que controlarme de algún modo-. Tranquilo, ¿vale?


Asentí sin poder quitar la mirada de mis amigos, que aún permanecían alarmados por lo que les acababa de contar.

-¿Podéis decir alguno algo? Sería de gran ayuda- les pidió Alan.

Los cuatro asintieron a la vez, pero fue Irene la primera que habló.

-Yo… ¡guau! Es increíble, de verdad, pero… me alegro por vosotros- sonrió y se acercó hasta mí, aunque Zayn la tenía firmemente agarrada.

Llegó en un par de pasos hasta mí, me abrazó y después hizo lo mismo con Alan.

-Volveré dentro- Irene sonrió a todos y se perdió en el interior.

Louis también acabó sonriéndome y dándome un par de golpes en la espalda. Después de eso se perdió en el interior tras la pelirroja.

-Pensé que éramos amigos…- Claudia habló y su hermano asintió como si hubiese expresado lo que ambos sentían-. Creí que nos habrías contado estas cosas antes, ¿cuánto hace de esto?- nos señaló a ambos, parecía realmente molesta.
-Un par de meses- ella abrió los ojos sorprendida.

-No…
-Espera- Zayn me cortó y, aunque Alan estaba a mi lado intentando apoyare, me sentía realmente solo en ese momento-, yo quiero hablar- asentí esperando-. Dios, ¡Nialler! ¿de verdad era tan complicado? Nos conoces, habríamos saltado de alegría por ti.

-¿Por qué no lo hacéis entonces?
-¡Porque has tardado dos malditos meses en abrir tu bocaza!- me gritó de vuelta Zayn.

-Chicos…- Alan nos cayó a todos-. Yo le dije que no lo hiciera, sois muchos, no me gustaría que la gente acabara enterándose y…
-No, no mientas Alan- le corté al ver que trataba de defenderme-. No lo hice porque estaba acojonado, porque estaba nervioso y dudaba todo el tiempo de mí mismo, ¿os lo debería haber dicho antes? Sí, sin lugar a dudas, pero no he podido hacerlo chicos, no he tenido el valor de hacerlo, y lo siento.


Los dos se quedaron callados mirándome, después se miraron entre ellos, parecían mantener una conversación visual, porque sus caras cambiaban cada momento.

-Me alegro mucho- empezó Claudia-, porque te quiero y noto que eres feliz, pero esperaba más de ti, Niall…- me miró un par de segundos más y pasó dentro de la casa.
-Alan, ¿puedes dejarme un momento con Niall?- preguntó Zayn.


Él me sonrió y desapareció también. Malik caminó hasta quedar sentado en el suelo del parque, sacó un cigarrillo de su traje y lo encendió expulsando el aire contaminado.

-¡Hermano! Has hecho la locura de tu vida, en serio lo digo- dijo.
-Lo sé.

-¿Ahora te gustan los chicos?
-No es así- intenté explicarme-, no me gustan los chicos, como tú dices, me gusta Alan, solo Alan.


Zayn se encogió de hombros, como si lo que yo había dicho y lo que había dicho él fueran la misma cosa.

Él comenzó a hacerme preguntas sobre todo lo que pasaba por su cabeza, y yo, dado que no les había dado la oportunidad de contárselo al tiempo, intenté responder a todas sus dudas de la mejor manera posible.

Cuando acabamos de hablar, Zayn volvía a estar bien conmigo, sabía que Claudia me costaría un poco más, entendía su enfado, por una parte, pero haría todo lo que pudiera para que me entendiera.

 

(Narras tú)

 Me senté en el sofá de la sala y vi entrar a todos mis amigos desde el jardín, apostaría a que Niall les habría contado a todos acerca de Alan y él. Irene y Louis entraron los primeros, parecían contentos, seguramente la primera porque por fin estaba con el moreno y Louis porque quizá estaba bastante borracho. Sin embargo cuando Claudia entró la vi enfadada y molesta, quizá Niall se mereciera un poco eso.

-¿Por qué no me lo dijiste tú?- Clau se sentó entre Irene y yo en el sofá.
-No me correspondía a mí hacerlo, lo sabes- le dije.

Ella se encogió de hombros.

-¡He sido la última mierda en enterarme! Bueno quizá Harry no lo sepa- me callé y no le dije que en realidad él sí lo sabía.
-No creo que saberlo antes o después de otro sea lo importante, lo bueno es que os lo ha contado, no sabes lo mal que lo ha pasado.

-¡Para eso estamos nosotros! Para que confíe en nosotros y para ayudarle, pero no… él es tonto.

No quería alimentar su enfado por lo que permanecí en silencio mientras Irene y ella seguían con el tema. Liam y Susan por su parte estaban en otro sofá medio tumbados y hablando entre risas y besos. Sophia y Gemma estaban gritando como locas y bebiendo de sus respectivas botellas. Intentaba no reparar demasiado en Harry, pero me era prácticamente imposible. Él estaba sentado en una de las sillas que rodeaban la enorme mesa de madera redonda. Estaba escribiendo algo en el móvil a toda velocidad y parecía realmente ensimismado con eso. Notó mis ojos sobre él porque levantó la vista uniendo nuestras miradas.

-____________(tn), ven a bailar con nosotras- Sophia se acercó a mí y tiró de mis brazos hacia arriba poniéndome de pie y haciendo que caminara por el salón hasta llegar al lado de Gemma.

La, ahora “pelirosa” sonrió y tiró de mis manos intentando que siguiera el ritmo de una música insonora que tenía en su cabeza.

-Estás guapísima, __________(tn)- dijo sonriendo como una boba.
-Y tú estás muy loca.


Ella se encogió de hombros pero no dejó de bailar. Miré a Sophia, que se había sentado al lado de Harry y hablaba con él animadamente, aunque él parecía querer salir de ahí.

-Harry quiere hablar contigo- dijo Gemma acercándose a mi oído y bailando ahora más cerca.
-Ya lo sé.

-Y tú, ¿quieres hablar con él?- preguntó sonriendo.

Ahora fui yo la que me encogí de hombros.

-Necesito que le perdones, necesito que le escuches, porque él también lo necesita- ahora parecía realmente seria.
-Yo no tengo nada que perdonarle, en realidad ya hablamos de eso, siempre se quedan cosas por decir…

-Pues tenéis que hablar de todo, ven- Gemma tiró de mí y, sin poder hacer nada para evitarlo, acabé al lado de Sophia y Harry.
-Hola, Sophia vamos a la nevera, ___________(tn) me ha dejado que busquemos comida, vamos, tengo hambre- Sophia me sonrió y rodé los ojos, ¡menudas liantas!


Ambas desaparecieron de nuestra vista riendo y abrazadas.

-Vas a tener que acostumbrarte a estas dos- bajé mis ojos hasta Harry y volví a encogerme de hombros-, llevo toda la vida con ellas y son realmente insoportables.
-La verdad es que hoy estoy en una nube, poco a poco empezaré a darme cuenta de lo que cambia mi vida- le respondí sentándome a su lado en otra silla.


Harry sonrió y suspiró mirándome.

-Tengo algo para ti, hablando de lo que cambiará tu vida- le miré con interés y él sacó un sobre del interior de su chaqueta-. Prefiero que lo veas en otro lugar, ¿quieres que salgamos fuera?
-No, mejor subimos a mi cuarto, tengo que cambiarme- le dije, tenía que salir de ese horrible vestido.

-Vale.

Nos levantamos y ni siquiera miré a los que se quedaban en el salón, sabía que me encontraría en sus ojos.

-Esperas aquí, tengo que ponerme otra cosa.
-Puedes cambiarte aquí, no me importa- rodé los ojos y saqué unos vaqueros y una camiseta del armario.

-Lo único que harás será ayudarme y bajarme un poco la cremallera.
-¿Un poco? Yo lo doy todo o nada…

-Styles… no me hagas enfadar- dije con una sonrisa.

Me ayudó bajando la cremallera lo debido y me escondí en el baño preparándome para “la conversación”.

Cuando salí, Harry estaba sentado en la cama, parecía tranquilo, dejó su móvil en la mesilla de noche y me tendió la carta, la cogí sin saber muy bien qué esperar.

-Te diré lo que es antes de que la abras- me dijo.
-Vale- esperé a que me contara, él cogió aire.

-Es una carta de recomendación- dijo simplemente.

¿Una carta de recomendación? Debió ver en mi cara la duda porque continuó hablando.

-Es de Danna, cuando te conoció quiso hacerlo, cuando hablasteis en el laboratorio me dijo que había visto algo en ti y que tenías que seguir tus instintos donde quisieras, por eso ha escrito la carta, va directamente dirigida al decano de la Universidad de Harvard, se enteró de que habías mandado la solicitud y quiso enviar su carta.

Abrí los ojos con sorpresa, ¿Danna había hecho eso por mí? Había hecho aquello sin necesidad de pedírselo, sin casi conocerme.

-¿Se lo pediste tú?
-Para nada- dijo Harry con rapidez-, ella quiso hacerlo.


Abrí la carta y leí las líneas que Danna había escrito, en ellas alababa de una manera simple mi entusiasmo por la ciencia y mi vocación por la medicina en particular. Miré a Harry cuando acabé de leer. Mi sonrisa se extendió por mi cara y casi me lancé hacia él para abrazarle, pero acabé controlándome.

-Muchas gracias, tengo que ir un día para ver a Danna y agradecérselo en persona, es una maravilla que haya hecho eso por mí- le dije.
-Sí, es lo más que puede hacer. A mí me hizo otra, pero aún no la he mandado a ningún sitio.

-¿Qué?, ¿Por qué?- pregunté ensimismada.
-No sé dónde quiero ir.

-¡No importa eso! Danna es una de los médicos más reconocidos a nivel mundial.

No se lo había dicho a nadie, pero después de que Harry me llevara al hospital, había buscado información sobre Danna Winchester y había encontrado que ella era una de los médicos que más habían avanzado en el estudio del cáncer.

-Lo sé, podría ir a donde quisiera con mi carta, pero…

Harry tendría que estudiar en un lugar importante, en una gran universidad, tenía un futuro brillante si tan solo conseguía una buena universidad, tenía buenas notas y, con esa carta, tendría todas las puertas abiertas.

-¿Pero?, ¿Cuáles son tus alternativas?

Él pareció pensarlo un poco.

-Bolonia, que está en Italia y es una buena opción por la historia que tiene y por Italia en general- asentí sonriendo levemente-, Oxford, que sería perfecto porque estaría cerca de casa y, cuando Gemma regrese el año que viene podríamos vivir juntos-, la universidad de Chicago, que es muy buena en general y, bueno…

¡Oh! No sabía cómo no me había dado cuenta antes.

-Harvard- dije, haciendo que él asintiera sin dejar de mirarme.
-Harvard es la mejor universidad del mundo para estudiar medicina, Danna estudió ahí, mi padre estudió ahí y… tú estarás ahí.


No era absolutamente claro que fuera aceptada en Harvard, seguro que hacía miles de personas con buenas cartas de recomendación.

-¿Harvard es tu primera opción?
-Depende…


Me quedé un momento en silencio y Harry incrementó esos segundos sin decir nada más. Evité mirarle, no sabía lo que me iba a encontrar, no sé por qué no había pensado en que Harry pudiera querer estudiar en Harvard, a fin de cuentas él tenía todos los requisitos para poder estudiar ahí, sin embargo esa idea no había pasado por mi mente.

-Deberías mandarla a Harvard- no me creía lo que estaba saliendo por mi boca, pero no podía quitarle esa posibilidad-, es lo mejor de lo mejor y tú eres lo mejor de lo mejor, es obvio que deberías ir a Harvard.
-¿Querrías ir conmigo a Harvard?- preguntó.

“Me gustaría ir contigo a donde fueras…” Obviamente eso no salió de mis labios.
-Querría que hicieras lo que fuera mejor para ti, y Harvard lo es- contesté en su lugar.


Harry asintió y se levantó caminando por la habitación lentamente, parecía pensativo. Volví a ojear la carta y leer las líneas que Danna había escrito para mí.

-Te he echado de menos estos dos meses- dijo, sacándome de mi estado de ausencia.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Ahora no puedo mirar cuando fue la última vez que subí capítulo pero sé que ha pasado bastante tiempo y la verdad es que he estado muy ocupada con un montón de cosas y no he tenido tiempo de escribir ni de subir tampoco, pero aquí está el ansiado capítulo.

Espero que os haya gustado y... bueno, el próximo es... ¿doloroso? no sé, me está costando un montón escribirlo porque es complicado, pero lo subiré de un modo u otro :)

No le quedan más de 10 capítulos, estoy pensando en cómo cerrarlo todo para que no quede un desastre y tampoco un cuento de hadas. Pero no prometo nada xD

Muchas gracias por leer.


Muacckss