(Narras tú)
No hacía ni
un mes que había abandonado Sicilia para volver a Londres con el propósito
principal de encontrar a Harry Styles donde quiera que estuviera y después con
el propósito de entrar en la universidad en septiembre. No había logrado
Harvard pero Harry Styles estaba a mi lado cuando el autobús nos dejó
milagrosamente en las puertas del campamento.
Aunque no
pudiera tenerlo mucho en cuenta, Harry también hacía poco tiempo que había
estado en el campamento; y pese a que no podía culpar su poca valentía, una
parte de mí se emocionaba al pensar que al menos había ido a buscarme, pese a
no haber querido encontrarme finalmente.
-¿Te
encuentras bien?
-Sí, en
realidad me encuentro completa, mis pulmones se llenan al completo, ¿entiendes?
-Sí,
completamente- dijo con una sonrisa.
Mis nervios
se habían apaciguado con el trascurso del viaje, ya que dependían solo y
exclusivamente del chico que iba conmigo, pero los suyos, estaba totalmente
claro, habían aumentado considerablemente durante el tiempo del viaje.
-¿Tú?- dejé
caer, a sabiendas de que si respondía que estaba bien mentiría.
-¿Sabes a
qué hora sale un avión de vuelta a Londres?
Por un
segundo pensé que estaba hablando enserio, pero cuando los hoyuelos nacieron en
sus mejillas me tranquilicé.
-No te asustes,
___________(tn), te dije que el Rommel este año sería nuestro.
-Sueña,
Styles.
Tenía
pegada a mí la maleta más grande que encontré por casa, y teniendo en cuenta
que todos mis hermanos estaban en el campamente esa maleta no era muy grande,
por lo que Susan tendría que dejarme al menos todo lo que tuviera que ver con
el aseo y que seguramente a ella le sobraría, además podría traer mi madre
cuando vinieran ella y Greg el día de padres.
Pese a que
Harry también tenía la maleta más grande y que ambos además teníamos una
mochila a nuestra espalda, no faltó tiempo para que sus dedos buscaran los míos
y se entrelazaran al cruzar juntos el umbral del campamento.
Todo estaba
completamente tranquilo, seguramente todos los acampados estarían en decenas de
actividades repartidas por las clases, el exterior y el bosque, sin embargo
podía ser perfectamente enero por el clima tranquilo y la poca vida que parecía
tener el lugar.
Hicieron
falta segundos, que una fuerte música, algo nuevo este año, sonara en todo el
espacio, para que decenas de chicos de todas las edades aparecieran por cada
rincón del campamento.
El lugar,
que segundos antes había parecido muerto, respiraba de repente.
-Bienvenida
a casa.
(Narra
Louis)
En mi
interior quedaba una pizca de esperanza guardada. Pese a las palabras de
____________(tn) y a la negativa que Harry llevaba dándome semanas, yo sabía
que quizá, si el destino que tanto nos acompañaba actuaba, Harry podría
aparecer por Sicilia.
Gracias al
cielo, o quizá a cierta chica con sonrisa perfecta, mis deseos se hicieron
realidad y los rizos del idiota de Styles, fueron lo primero que vi al salir
del comedor ese día.
Sabíamos
que ____________(tn) llegaría ese día, y más aún por la emoción de Niall cada
vez que decía su nombre. Sin embargo cuando Harry apareció a su lado yo grité
todavía más emocionado que el rubio.
Irene
corrió hacia ambos estampándose en Harry y enrollando sus piernas en su
cintura, casi haciendo que los dos se cayeran al suelo, si no hubiera sido por
las mañas de mi amigo.
Noté como
Harry intentaba no soltar la mano de ___________(tn) pese a que casi acaba en
el suelo. Pero al final fue ella la que, un tanto nerviosa, se deshizo del
agarre y caminó decidida hacia nosotros.
-¡Te amo!
¿Lo sabes?
-¿Si
hubiese venido sola también lo harías?
-No tanto.
La abracé
con fuerzas y ella rugió en mi oreja.
-¿Cómo lo
has conseguido?
-Una tiene
sus trucos- dijo sonriendo.
Después de
pasar por casi todos los demás, y debido a que ____________(tn) y yo nos
habíamos quedado un poco rezagados, Harry me abrazó un segundo.
-Gracias,
tío. Por un segundo pensé que me dejarías tirado.
-Intentaré
no dejarte tirado nunca más, Tomlinson.
Sentí las
lágrimas en mis ojos, juro que las sentí, pero debí controlarme muy bien para
resultar íntegro cuando Harry dijo aquello.
Ambos
sabíamos a lo que se refería, ambos lo habíamos pasado mal, por culpa de quien
fuera y por lo que fuera. Sin embargo parecía que todo eso se iba a terminar,
que por fin todo podría volver a ser como antes.
Que
estábamos en Sicilia, no en Londres ni en cualquier otra parte del mundo, y que
en Sicilia todo, absolutamente todo, era posible.
(Narras tú)
Susan y
Claudia me acompañaron a la cabaña que compartiríamos, Irene prefirió irse con
los chicos. Era conocida por todos la adoración que se profesaban la pelirroja
y Harry y por eso entendí perfectamente que me dejara por él, ya tendríamos
tiempo de hablar ella y yo.
Claudia
comenzó a gritar una sarta de improperios contra los jueces del último Rommel.
Ella, tan competitiva como siempre, no podía aceptar que Montgomery era
superior siempre. De todas formas, para que se callara solo tuve que abrazarla
con fuerza y decirle lo mucho que la había extrañado pese a haberla visto cinco
días antes.
-¿Alguna me
va a contar qué hace el idílico Harry Styles aquí?
-¡Cierto!-
dije con seriedad fingida-. Claudia quizá te lo quiera explicar.
La verdad
es que yo también me moría de curiosidad por saber qué había pasado con Harry
para que de pronto ambos nos encontráramos en Harvard y tanto Claudia como
Louis pudieran saberlo todo.
-Veréis… el
caso es que…- se sentó en la cama con la mirada perdida y algo nerviosa-.
Bueno, lo contaré rápido- añadió-. Cuando volviste a Londres de aquí- dijo
mirándome-, me encontré con Harry un día. Me dijo que estaba estudiando para
los exámenes, me dijo que no quería hacerte sufrir más y que por eso había
optado por apartarse de ti. Intenté que entrara en razón pero no lo conseguí y,
cuando me dijo que iría a Harvard si aprobaba, supe que debía contárselo a Lou
porque tú también irías. Decidimos no decirle nada a nadie, esas cosas siempre
se acaban sabiendo y cuanta menos gente lo supiera mejor. Dejamos que si el
destino quería que os encontrarais lo hicierais y si no… significaría que se
había terminado. Harry está aquí por lo que…
Tanto la
cara de Claudia como la de Susan al terminar eran un auténtico poema al
mirarme. Sé lo que esperaban porque era lo que había esperado yo durante mucho
tiempo. Y más ahora que una estaba con Lou, por fin, y la otra con Liam, como
debía haber sido desde que se conocieron. Sin embargo tenía malas noticias, muy
malas noticias.
-Sí, bueno,
Harry está aquí y yo me alegro porque por fin estamos todos juntos y pasaremos
el verano juntos y… eso.
Me levanté
de la cama y me acerqué a la maleta abriéndola para comenzar a recoger las
cosas y ordenarlas en los armarios, sin embargo notaba con insistencia los ojos
de ambas en mi espalda.
-¿____________(tn)…?
Eran mis
amigas, no podía engañarlas y, debido a que ya no había nada que pudiera hacer,
debía ser clara.
-Chicas-
dije, volviéndome hacia ellas-. Lo intenté, le dije que pasáramos juntos el
verano en California, le dije que podríamos estar juntos y que probáramos,
pero… él no quiso y cada vez que se lo propongo parezco idiota, así que se
acabó.
-Una
mierda, ____________(tn)- soltó Susan de pronto, sorprendiéndonos tanto a
Claudia como a mí-. Perdón- dijo, aún más rápido-. Me refiero a que Harry y tú
siempre habéis estado así, como Liam y yo, o sea, no había nada y lo había
todo. Está claro que él siente cosas por ti y…
-No quiero
que lo digáis más. En el fondo yo también lo creo, pero si él no quiere
creerlo, verlo o sentirlo, es mejor que no me confundáis. Me he propuesto pasar
este verano con vosotros, con él, con mis hermanos y disfrutarlo porque es el
último. Sé que si empezamos con el mismo rollo de siempre estaré todo el verano
nerviosa, pensando en él y medio muerta de amor. Prefiero pasar de esto este
verano. Después de agosto él se irá a Boston, yo viviré en Londres y…
-¿Londres?
-Ah sí-
interrumpí quejumbrosa-. No me han aceptado en Harvard.
Ambas se
levantaron, Susan gimiendo entristecida y comenzando a llorar y Claudia
soltando palabrotas contra el decano, los profesores y en realidad, contra
estados unidos en general.
El tema
Harry Styles pareció empezar y acabarse en ese momento.
(Narra
Harry)
-¿Sabes lo
muchísimo que te quiero?
-Pensé que
nunca lo dirías- contestó con una gran sonrisa.
Pese a que
Claudia y Susan eran las chicas más importantes de mi vida, después de mamá,
mis hermanas y Maggie, Irene era mi debilidad. Había sufrido horrores con lo
capullo que había sido desde que apareció en Londres y necesitaba que ahora
supiera que estaba para ella.
-No has
respondido lo mismo- le dije, sonriendo de medio lado.
-Dios
Harry, sabes que no me puedo resistir a tu culito diminuto y tus cuatro
pezones.
Rodé los
ojos sin poder evitar una sonrisa y ella saltó de nuevo a mis brazos, esta vez
sí, tirándonos sin poder evitarlo. Afortunadamente caímos a la cama y no
sufrimos mayor daño.
-Styles,
quita tus asquerosas zarpas de mi chica- grito Malik, nada más entrar en la
cabaña.
-¡Nunca!-
grite, abrazando con fuerza a la pelirroja.
-Lo siento,
Zayn, le quiero a él. Tendría que habértelo dicho antes, pero tenía miedo de tu
reacción.
Ambos nos
reímos mientras Zayn nos miraba rodando los ojos sin una pizca de diversión.
-Sabes que
en realidad me adoras- le dije.
-Sí, pero
contigo no puedo fol…
-¡Silencio,
silencio, primo en la cabaña, silencio, no quiero saber nada de eso, silencio!-
grito Liam, tapándose los oídos y cerrando los ojos al entrar.
Louis, Alan
y Niall venían detrás de él y los tres rodaron los ojos al vernos a Irene y a
mí, con nuestras extremidades confundiéndose sobre la cama.
-¡Orgía!-
gritó Louis un segundo después.
Tras el
peso muerto de Liam, Irene y Louis, dejé de respirar por completo. Comencé a
toser y fue el momento junto para informarles de que más peso me haría morir
irremediablemente.
-Harry
Styles en Sicilia, ¿cuánto tiempo no?
Mi sonrisa
se rompió al instante por la voz rasposa de Niall que, desde el umbral de la puerta
me observaba con el gesto completamente serio.
Conocía de
su interés en quitarme la piel, desde que se enteró de que había estado en
Sicilia y había dejado tirada a ___________(tn) al final. Sabía que tenía ganas
de pegarme dos puñetazos bien fuertes y dejarme K.O. en el suelo. También sabía
que era Niall y que en el fondo de su adorable corazón me quería mucho. Así que
me mantuve serio, me levanté quitándome de encima a todos los idiotas y caminé
mi milla verde hacia fuera de la cabaña, para hablar con el ejecutor y suplicar
perdón.
Parecería
que estaba de broma pero realmente me tomaba en serio a Niall. Su amor por
______________(tn) era tan incondicional que sabía que antes de cualquier cosa
para ella debía pasar por Horan.
Alan me
miró con una pequeña sonrisa que le devolví al pasar por su lado. Podría hablar
con él tranquilamente más tarde. Casi no había tenido tiempo de hacerlo desde
que tuve el accidente; había pasado semanas en coma y tras eso me había ido a
Sicilia para desaparecer poco después. Había tantas cosas que quería contarle,
tantas cosas…
Sin embargo
ahora no podía pensar mucho en eso… Niall me esperaba con los brazos cruzados a
las puertas de la cabaña.
Comenzamos
a caminar uno al lado del otro y compartimos el silencio unos segundos hasta
que él habló.
-Me alegro
mucho de que estés aquí- empezó, haciendo que sonriera levemente-. A veces me
es complicado separar que seas mi amigo con que seas el idiota que jode a mi
mejor amiga cada poco tiempo.
Quise
interrumpirle, decirle que eso no pasaría más, que habíamos decidido dejarlo
estar, sin embargo no pude hacerlo.
¿De verdad
estaba dispuesto a dejar pasar todo, absolutamente todo lo que tuviera que ver
con ____________(tn)?, ¿Estaba dispuesto a olvidarlo todo?
Como
persona del mundo un tanto alocada, mis impulsos a veces, o casi siempre, me
habían jugado malas pasadas. ¿Había sido mi retirada de Sicilia unas semanas
antes un error?
Todo
parecía sencillamente coherente en aquel momento. Aquel hombre… no recordaba su
nombre, había tenido razón con sus palabras, pero cada día que pasaba parecía
menos convencido de ello.
¿Qué iba a
decirle a Niall, que me había equivocado? No. No podía, sin embargo algo debía
hacer, o no.
¡Dios!
Estaba tan perdido que incluso me preguntaba si haber ido de nuevo al
campamento no era sino un error absurdo que podría haber cometido un niño.
-No voy a
tener ocasión de joderla nunca más.
Él frunció
el ceño y supe que la había cagado.
-Pensé que
te lo habría dicho… Me han aceptado en Harvard y ella va a estudiar en Londres.
-¡Oh,
joder!
Su cara
cambió por completo entristeciéndose.
-¿Tú irás a
Harvard?
-Sí, hice
los exámenes… Pensé que ella habría hablado contigo. El caso es que nos
encontramos para la entrevista en Boston hace un par de días, a mí me aceptaron
y a ella no. Venimos de Londres, ha tenido que hacer la matrícula de la
universidad de la ciudad para empezar el próximo curso.
-Vaya… ¿Y
tú irás a Harvard?
-Si nada se
pone en mi camino sí.
El silencio
se internó de nuevo entre los dos. No sé a qué le estaba dando él vueltas en su
cabeza. Yo, por mi parte, no dejaba de pensar en septiembre, sabía que todavía
faltaban dos meses para que eso ocurriera, pero se iba a hacer realidad en
algún momento, y el tiempo en Sicilia pasaba tan rápido que antes de darme
cuenta estaríamos despidiéndonos como cada verano que pasábamos juntos, solo
que ahora, realmente ahora, cada uno tomaría un camino diferente.
-Pero ella
os tendrá a vosotros, vivirá con vosotros en Londres, ¿no?
-Sí, eso
parece… Algo bueno tenía que tener que los idiotas de Harvard no la aceptaran.
-Yo también
pienso que ha sido una gran equivocación, pero no se puede hacer anda contra su
decisión.
-Quizá si
ella no hubiera estado pegada a tu cama durante semanas, habría podido estudiar
para los exámenes, aprobar y entrar en la primera convocatoria de Harvard, ¿te
das cuenta de eso?- dijo con un claro tono de reproche.
-Yo no
tengo la culpa de lo que ella hizo.
-No te
estoy culpando, Harry, sin embargo estarás conmigo en que no parece del todo
justo que tú hayas acabado en Harvard y ella haya acabado en Londres después de
todo.
-Te repito
que yo no sabía… ¿cómo iba a saber?, Si de mí hubiese dependido ella no habría
pisado el hospital para estar conmigo, ni habría perdido la primera
convocatoria, ni se habría marchado a Sicilia, pero no podía hacer nada. En
realidad yo era el único que no podía hacer nada.
-¿Crees que
nosotros sí? Como si no la conocieras… ni su madre, ni siquiera Álex pudo
hacerla entrar en razón, hablaron con ella hasta tu madre y Gemma. Ninguno
pudimos hacer nada, primero con su permanencia en el hospital y después con su
deseo de marcharse a Sicilia. Tú seguramente habrías huido en el mismo momento
en el que ella hubiese entrado en el hospital si el caso hubiese sido el
contrario.
-Eso no lo
sabes… Todo pasó…
-Sé por qué
discutisteis, sé lo que ocurrió aquella noche, pero eso no es un colchón para
tu seguridad, ahora ya nada de eso importa. Estoy totalmente feliz de verte
despierto, caminando y feliz, pero las cosas pasan por una razón siempre y está
claro que… Quizá debáis dejar las cosas tranquilas entre vosotros.
No, no, no,
no…
Solo quería
gritarle que no, que no tenía razón y que las cosas entre nosotros debían ser
tan intensas y duras como siempre habían sido, que debíamos enfadarnos para
reconciliarnos y que… que la quería.
Niall tenía
razón sin embargo.
La historia
de Claudia y Louis, la de Liam y Susan, Irene y Zayn… Todas ellas tenían
sentido para los ojos que miraban desde fuera, nadie entendía qué les pasaba
para no poder o querer estar juntos, nadie lo comprendía. La historia de
____________(tn) y Harry no estaba llena de esas seguridades, en realidad nadie
estaba completamente convencido de que debiéramos estar juntos y era lógico;
las veces que lo habíamos intentado todo se había ido a la mierda.
Yo quería
estar con ella y… ella no hacía ni un par de días me había dicho que quería
estar conmigo. Sin embargo nada salía bien cuando intentábamos que las cosas
funcionaran entre nosotros, nada lo hacía. ¿No eran esas claras señales del
universo?
-No quiero
que ella sufra, es lo que menos quiero.
-Entonces
sabes lo que tienes que hacer.
Lo sabía,
lo había sabido desde el principio, desde que Liam me había dicho que no era
una gran idea acercarme a esa pareja de críos que con sus manos entrelazadas
miraban a todos lados buscando algo.
(Narras tú)
Sicilia era
tal y como la recordaba, el campamento era tal y como lo recordaba, no había
grandes cambios que significaran tener que adaptarse. Juegos, talleres,
conversaciones, niños, monitores, piano, Mike,…
Podría
haberme sentido incómoda por las miles de muestras de cariño que antes no
estaban y ahora sí, debidas a las relaciones “nada esperadas” que habían
surgido entre mis amigos, sin embargo cada vez que veía un beso entre Zayn e
Irene, o alguna tontería entre Claudia y Lou, no sentía la envidia horrible que
había pensado que sentiría. En realidad siempre, a no ser que el beso entre
Zayn e Irene pasara un cierto límite, una sonrisa aparecía en mi boca de la
pura alegría que sentía al verles.
¿Había
esperado que eso ocurriera con Harry y conmigo en algún momento? Obviamente. Sin
embargo debido a su insistencia en mantener las distancias sentimentales entre
nosotros, me comprometí a dejarlas claras y así lo había hecho y aunque al
principio costara bastante verle tan cerca de mí y no poder acercarme a hablar
a solas o abrazarle de improviso, con el paso de los días parecía tener él más
problemas que yo con todo ese asunto.
Más aún
cuando uno de los bailes del verano llegó e hicimos la noche ibicenca, en la
que todos nos vestíamos de blanco, veíamos una película y bailábamos en la
arena.
Había mucha
gente, de nuestra edad, nueva, los cuales habían pensado que ese último año en
el que podía acercarse al campamento sería el mejor para hacerlo. Un chico de
Suiza quiso bailar conmigo durante un largo rato y la verdad es que era agradable
y divertido, por lo que bailé con él. La mirada instigadora de Harry no se
apartó de nosotros ni un segundo y al final el chico decidió marcharse alegando
que “mi novio” no dejaba de mirarle mal.
No quise
darle mayor importancia, habría sido peor acercarme a él y haberle preguntado
qué estaba haciendo. Así que decidí pasar del tema y dejarlo correr.
Sí noté
que, sin contar los bailes con Irene, Claudia y Susan, Harry no bailó con
ninguna chica, pese a tener las miradas de incontables chicas puestas en él.
Pero tampoco quise darle mayor importancia. Ya no debía importarme.
-Me encanta
tu camiseta.
Louis
miraba mi obra de arte sonriendo tristemente por lo mal que había quedado la
suya.
Estábamos
en el taller de manualidades de todas las semanas y en esta ocasión debíamos
decorar una camiseta blanca, como si fuera un lienzo a cero.
Zayn
escogió una talla pequeña y, después de hacerla brillar con diferentes colores
y paisajes, se la regaló a Irene, por lo que ambos estuvieron más de dos horas
en “su nidito de amor” como Niall había optado en llamar al tiempo que pasaban
solos perdidos por el bosque.
Yo elegí
una camiseta de chico y, sin mucho pensar, dejé caer los colores hasta que mi
camiseta se convirtió en algo abstracto no del todo feo.
Sin embargo
la de Louis era una auténtica porquería, aunque no podíamos esperar demasiado
de su instinto para las manualidades.
Aunque la
camiseta era para Niall desde que empecé a pintarla, Lou me dio tanta pena que
al final se la regalé a él.
-¡Oh! No me
la quitaré nunca- anunció mientras la colgaba para que se secara.
-Se puede
lavar, Lou, no perderá el color.
Me abrazó
con fuerza sin dejar de sonreír mirando la camiseta que ya colgaba al sol.
-Es
preciosa.
Ambos nos
volvimos hacia la voz de Harry que acababa de salir detrás de nosotros al
exterior.
-Cada
camiseta es como su dueño.
-¿Eso lo
dices porque te la he regalado?- pregunté pinchándole el culo.
-Exacto.
-Mira que
aún puedo regalársela a otro, eh.
-A mí no me
importaría quedármela- dijo Harry sonriendo y admirando la camiseta.
-Te haré
otra si quieres.
-Podrías
dedicarte a esto, imagínatelo- dijo Harry, moviendo sus manos por el aire-.
______________(tn) camisetas, póntelas y se…
-¿Te
notarán las tetas?
-Sois
incorregibles.
Louis y
Harry rieron al tiempo.
(Narra
Claudia)
-No, no, te
juro que no haré nada, por dios, no están juntos pero, ¿les has visto alguna
vez más felices que ahora? Desde luego que no apoyaré lo que propongas.
-Vamos,
Claudia- dijo Irene, ahora más apenada-. ¿No te gustaría que Harry y
____________(tn) tuvieran lo mismo que tú tienes con Lou?
-No, no
porque ellos no quieren tenerlo ahora. Creo que si deben tenerlo lo tendrán a
su momento y si no… creo que serán felices y que no hay que masticar tanto las
cosas, por favor.
Irene
pareció pensarlo.
Yo sabía
que por su mente pasaban muchas ideas absurdas y alocadas y desafortunadamente
todas las ideas que habían nacido con el propósito de unir a _____________(tn)
y a Harry a lo largo de nuestra vida no habían dado buen resultado. En realidad
el resultado había sido pésimo.
-No creáis
que no lo veo- les dije.
Liam,
Irene, Zayn y yo estábamos sentados solos en el comedor porque los demás habían
acabado hacía rato.
-Lo veo
perfectamente, cómo él la mira casi muriéndose y ella como sonríe cuando él lo
hace. Sé que ellos también lo saben, pero ahora son ellos los que han decidido
mantenerse al margen de lo que sienten- los tres me observaban atentos-.
Vosotros viviréis juntos el año que viene- les dije a mi hermano e Irene-, tú y
Susan estaréis en Londres con Niall y Alan, Lou y yo nos iremos a Yale. Pero a
ellos les separaran miles de kilómetros y si ya es difícil ahora, imaginadlos
con esa distancia.
-¿Pero qué
importa la distancia? Ellos se quieren, Clau.
-¡Dios,
Irene!- suspiré agotada-. No voy a participar en ninguna de tus ideas absurdas
para unirles de nuevo.
-¿Te
recuerdo cómo fue que Louis y tú os besasteis por primera vez?
-¡Pero las
cosas deben surgir! No podemos amañar todo para juntarles si ellos no quieren…
-Zayn tú
seguro que me apoyas, ¿verdad?
Mi hermano
me miró y gruñó por lo bajo.
-En
realidad, pelirroja… creo que ahora estoy más con mi hermana.
Irene le
miró mal y pasó a Liam.
-¡Contigo
no tengo nada que hacer! Debí habérselo dicho a Alan y Lou, ellos seguro que me
ayudarían.
-Louis
piensa como yo, y Alan está bajo el influjo de Niall. Irene…- intenté decirle-,
no hagas nada de lo que te puedas arrepentir, deja que ellos se equivoquen si
tienen que equivocarse o que lo hagan bien si deben hacerlo.
No sé si
logré convencerla, pero al menos suspiró pesadamente, como si lo hubiese hecho.
No me eran
indiferentes las miradas que Harry lanzaba a ___________(tn) cada pocos
minutos, ni las sonrisas que aparecían en la cara de mi amiga cuando él la
miraba, era obvio, en eso coincidía con Irene. Pero si ellos no querían dar el
paso definitivo, no entendía por qué nosotros debíamos hacerlo.
(Narra
Harry)
No me
gustaba cómo sonreía estando con Louis. Creo que nunca me gustó ver su sonrisa
cuando estaba con Tomlinson, y eso que realmente me encantaba verla sonreír.
Pero me
parecía tanto a Louis, que si era él el que la hacía sonreír, me parecía ir un
paso por detrás de él. Tonto, ¿verdad que sí?
Verla jugar
al fútbol era un suplicio. Tanto ella como yo nos quedábamos en la defensa de
nuestros respectivos equipos. Yo siempre jugaba en esa posición central, sin
embargo creo que ella se quedó ahí por un acuerdo tácito de ambos y así no
tocarnos en ningún momento.
Cuando
Louis se acercaba a su campo para encarar la portería y ella salía a
defenderle, no faltaban las manos largas y los abrazos tontos.
Cuando yo
abrazaba a Irene o Claudia ella no parecía sentir nada. Sin embargo Louis para
mí era algo descontrolado. Y no entendía por qué. Tomlinson estaba ahora con
Malik, parecía irles bien, y obviamente ____________(tn) nunca se metería entre
ellos. Pero las manos de Louis en las caderas de ella, era algo que no tenía la
potestad de controlar.
La quinta
vez que ambos cayeron al suelo riéndose como idiotas y el balón se perdió,
quise tirarme sobre ellos, para no hacer nada, solo aplastarles contra el suelo
del mismo modo que mi corazón sufría aplastado en mi pecho.
-¿Duele?
-Sí, ¿qué?
Me volví
hacia Irene que tenía ambas cejas levantadas.
-¿Qué
dices?
-Que si te
duele la pierna- dijo con una leve sonrisa y su peor cara de pilla.
-¡Ah! No,
que va, ya está curada- le dije señalando la costra que tenía en mi rodilla por
una caída tonta hacía un par de días.
-¿Y eso
duele?- señaló ella con la cabeza a Louis y ____________(tn) que seguían en el
suelo.
Me hice el
tonto unos segundos fingiendo que no entendía a qué se refería, pero ella me
conocía bien.
-No es como
si no hubieses estado diez minutos maldiciendo en voz baja cada vez que Lou se
acercaba a ella. No me engañas Harry Styles.
-No
pretendo engañarte, jode como la mierda y no sé por qué.
-¿Hace
falta que te lo diga?
Pasé de
largo por su lado.
Me había
prometido a mí mismo que me mantendría con los pies lejos de _____________(tn),
que no intentaría nada durante el verano. Sin embargo los días pasaban y, creo
que una magia secreta de la isla se cernía sobre mi fuerza de voluntad
placándola y dejándola indefensa.
Quería,
cada día más, atajar a ___________(tn) en cualquier parte y decirle todo lo que
tenía para decirle, empotrándola contra una pared y besándola hasta agotar las
fuerzas.
Obviamente,
eso no tendría mucho o nada de sentido puesto que había sido yo le que había
optado por cerrar las puertas a una nueva oportunidad entre nosotros.
Sicilia
estaba siendo auténtica. Me hacía falta poco para disfrutar de Sicilia, y más
si ella estaba ahí. Sin embargo todos los veranos habíamos estado juntos de
alguna manera, o enfadados. Pero nunca habíamos estado en perfectas condiciones,
como si fuéramos tan amigos.
¡Nosotros
no podíamos ser amigos! No había quedado claro ya. Joder yo la quería más que a
nada. ¡Me jodía verla con Louis! Joder, Louis era mi amigo, jamás haría nada
con ella. No entendía.
Pero los
días pasaban y nada pasaba realmente. Y estaba cansado de ocultar, de fingir.
(Narras tú)
Los días de
padres siempre eran algo esperado por todos nosotros. Además este año, que Greg
y mi madre vendrían a vernos a mis hermanos y a mí, todo sería si cabe mucho
mejor.
Summer y
Chris estaban tan emocionados que él se agarró a mi pierna sin querer soltarla
cuando los autobuses pasaron la puerta principal, y Summer se subió a mi
espalda gritando en mi oreja y casi dejándome sorda.
Sobre todo
para los dos pequeños era complicado todavía ver la diferencia que existía
entre mi madre y su madre. Greg no parecía muy afectado cuando Summer y Chris
llamaban a mi madre “mamá”. Me recordaba a la manera en la que Louis y Susan
habían compartido padres, ambos habían perdido a un progenitor cuando eran
pequeños y ambos habían encontrado uno nuevo al casarse sus padres.
Para mí
llamarles mis hermanos no era complicado. Más desde que Alan el primero y
después todos los demás, se referían tanto a Álex como a mí como sus hermanos.
Fue que mi
madre posara los pies en el suelo al salir del autobús y que segundos después
lo hiciera Greg, para que los dos niños corrieran hacia ellos y se abalanzaran
encima sin precauciones.
Después de
la boda, yo había pasado más tiempo en el hospital que con ellos, no había sido
una gran hija y, pese a que tenían pensado hacer su viaje de novios después de
la boda, todo se revolucionó de tal manera que al final aplazaron sus planes.
Me había
portado mal con ellos y no pensé en sus problemas cuando debí haberlo hecho. Mi
madre fue un poco más dura conmigo pero, creo que debido a que Greg era mucho
más relajado que ella, fue él quien la tranquilizó sobremanera, ayudándome a mí
en mis planes personales.
No llegué a
agradecerles en ningún momento que cambiaran todos sus planes por mí, fui
egoísta. Pero ahora que iba a quedarme finalmente en Londres, ahora que les
tendría más cerca y que nada me separaría de ellos, tendría la oportunidad de
darles las gracias.
Sí es
verdad que viviría en Londres y que no iría cada día a la cárcel, pero no
estarían a miles de kilómetros de mí.
Conforme
pasaban los días me iba dando más cuenta de las oportunidades que me daba el
rechazo de Harvard, pese a que al principio había parecido el fin de mi mundo,
al pensarlo en frío me daba cuenta de que no era todo tan malo. Y más aun
teniendo en cuenta que mi madre acababa de casarse y que la familia había
aumentado considerablemente.
Sophia
volvía ese septiembre de Suecia, viviría en la casa familiar porque quería
pasar más tiempo con los pequeños, había pasado por mi cabeza muchas veces
quedarme a vivir con mi madre, Greg y los demás, pero la idea de vivir con mis
amigos… digamos que seguía siendo un poco egoísta todavía.
Además, de
esa manera, me acercaría a casa siempre que Alan lo hiciera y él siempre que lo
hiciera yo, por lo que ambos iríamos mucho más.
Álex había
pensado en volver con nosotras, pero en Australia había encontrado algo que no
vendría con él y perdernos a nosotras no ocurriría nunca, pero April quizá no
estaría ahí cuando regresara.
Ahora que
veía a mi madre y a Greg me daba cuenta de lo mucho que cambiaría mi vida al
regreso del verano.
Es cierto
que cada verano en Sicilia era diferente, pero teníamos la certeza de que nada
cambiaría al regresar a casa en septiembre, sin embargo después de este verano
nada volvería a ser lo mismo. Claudia, Irene y Zayn, con los que había
compartido tantas y tantas horas de mi vida, se alejaban tanto que iba a ser
imposible vernos más de dos o tres veces al año. Louis también se iba y, pese a
que era al que menos había visto, creo que seguramente sería al que más echara
de menos. Harry también estaría a miles de kilómetros y lo peor es que
conociéndole sería complicado seguirle la pista, perderíamos por completo el
contacto y nada sería igual. Comenzaría a vivir con Liam, Susan, Niall y Alan y
mi vida se convertiría en un manojo de nervios y exámenes importantísimos al
comenzar la carrera con la que siempre había soñado.
Todo
cambiaría y lo peor es que sentía que no estaba preparada para ese gran paso,
no me veía preparada para dejar cosas atrás y para abrir nuevas puertas. Tenía
miedo.
Tras un año
de locura, por fin había encontrado en Sicilia lo que llevaba buscando todos
esos meses, que mis amigos estuvieran juntos, la tranquilidad con Harry, una
familia unida,…
Sin embargo
parecía que esa sensación tenía fecha de caducidad, que nada sería para siempre
y más teniendo en cuenta que todo cambiaría en algo más de un mes.
Quizá me
sentía tan completa en Sicilia que me preocupaba no encontrar esa sensación en
ningún otro sitio.
Quizá
también era un poco egoísta, y quizá debía quitar el quizá, porque realmente
era muy, muy egoísta, quería tenerlo todo y todo conmigo. Quería ver el cariño
que compartían Lou y Claudia, quería que Harry, aunque no estuviera conmigo,
estuviera a mi alrededor, incluso no me importaría ver magrearse a Zayn e Irene
con tal de que estuvieran cerca.
Pero todo
acababa.
A veces
sentía que había desperdiciado un año que podría haber sido único, con el
propósito de que Harry perdonara lo que pasó hace tres años. que había perdido
el tiempo porque no podía soportar su cambio drástico. Un año que podría haber
sido una auténtica pasada, había quedado reducido a estudios, broncas
interminables con Harry, malos entendidos, semanas en el hospital y un rechazo
de Harvard. Y pese a que ahora era completamente feliz, que sentía que faltaba
poco para estallar en miles de rosas rojas y adorables caramelos, el camino que
me había llevado hasta ese momento no era del todo sencillo.
Estaba tan
sumida en mis pensamientos que Alan tuvo que tirar de mí para despertarme.
-¡Mamá!-
grité emocionada, una vez que los pensamientos se alejaron de mi mente.
Mi madre
sonrió como hacía tiempo que no veía en ella y me abrazó enrollando sus manos
en mi espalda.
Alexa, Josh
y Alan se acercaron a su padre y le abrazaron con fuerza bajo la atenta mirada
de mi madre, y luego pasaron a ella, dejándome a Greg solo para mí.
-Como se
nota lo bien que te sientan las tierras italiana, ____________(tn), estás muy
guapa.
-Tú también
lo estás- y era cierto-. Parece que casarte te ha dado un nuevo atractivo.
Algo que
había podido descubrir desde que Greg comenzó a formar parte de nuestra
familia, y que solo había podido comprobar un poco antes, fue su gran sentido
del humor. Era gracioso hasta en los momentos duros, y encontrar a alguien así
era realmente complicado, por eso estaba tan contenta de que mi madre le
hubiera elegido a él y viceversa.
-También,
Méjico nos lo ha dado a ambos.
Habían
pasado un mes, desde que nosotros estábamos en Sicilia, en Cancún, bajo el sol
y con la arena en sus pies, totalmente relajados. Aunque Greg era un
importantísimo médico, había elegido ese verano para dejar el trabajo a un
lado, pudiendo permitírselo, para pasar esos meses descubriendo el matrimonio
junto a mamá. Y por sus grandes sonrisas y sus bronceados parecía que el
descubrimiento hacía sido bueno.
Algo que no
esperábamos y que ocurrió a continuación fue la bajada de cierta morena,
también hermana mía, desde el autobús. Traía mala cara pese a estar tan guapa
como siempre.
-Los
autobuses no son lo mío, prefiero lo aviones, incluso los barcos- dijo, con una
gran sonrisa llegando hasta nosotros.
Josh
comenzó a gritar con fuerza y la abrazó casi antes de que acabara de bajar los
escalones del bus.
Sophia
Evans, con todos ustedes.
Fue en ese
mismo momento en el que Harry, al cual había desatendido unos minutos por
recibir a mi familia, apareció en mi campo de visión mirando directamente a mi preciosa
hermana que acababa de aparecer. No fue una de esas miradas lascivas que tan
bien se le daban a él, sino una mirada de arriba abajo que me heló por dentro.
Era para mí
bien conocida la relación que existía entre Sophia y Harry desde hacía años y,
aunque algunas chicas habían intentado algo con Harry durante esas semanas, no
fue hasta ese momento, cuando sentí que verdaderamente había perdido a Harry
Styles.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Bueno, prometí que iba a subir pronto y largo y aquí está, es largo aunque sea un poco soso, pero espero que sirva. Estoy teniendo tiempo para escribir así que quizá vuelva a subir a lo largo de esta semana de nuevo :)
Muchas gracias por leer y comentar ^^
Muacccksss
