martes, 5 de abril de 2016

Epílogo: "Cómo todo acaba donde todo empezó"



 

(Cinco años después)

Se miró al espejo y vio a la misma chica que hacía un par de días, esa chica que había viajado en avión hasta Sicilia de nuevo pero de una manera especial en esa ocasión, también vio a la adolescente que cada verano, con toda la ilusión que cabía en su interior, cogía el mismo vuelo para acabar frente a ese mismo espejo, y también vio a la niña a la que castigaron a dormir en la habitación en la que se encontraba ese mismo espejo.

-Lo tengo aquí.

Susan entró sonriendo ampliamente vestida con una bata azul cielo y con el pelo recogido en una trenza lateral preciosa. Dos chicas entraron detrás de ella, ambas vestían trajes azules a juego, dejaron el gran paquete sobre la cama y salieron de la habitación.

-¿De verdad quieres que solo estemos nosotras?

-Nadie ha visto el vestido antes, Susan, y sé que no quieres que nadie lo vea antes.

-____________(tn), cariño, hoy no decido yo y lo sabes.

-Es mi regalo para ti.

La chica rubia miró a su amiga con una gran sonrisa y suspiró antes de moverse hasta la cama y desenvolver el vestido. El blanco puro apareció entre ellas. Un vestido como nunca antes había creado, cosido con sus propias manos como hacía años que no cosía.

-Te parecerá una tontería, pero lo que más me gusta del vestido son las mangas- dijo ___________(tn), sin dejar de observarlo mientras Susan lo sacaba poco a poco.

-Y tú que querías palabra de honor…- le dijo la rubia en tono sarcástico.

-Había visto demasiado “di sí al vestido”.

-No tendrías que ver tanto esos programas, tendrías que venir conmigo alguna vez, te lo he propuesto decenas de veces y siempre pasas de mis desfiles.

En realidad _____________(tn) nunca había llegado a entender el arte de la moda como algo más que la belleza y algunas de las creaciones de Susan se alejaban bastante de esa definición. Liam le había dicho varias veces que Susan se convertía en algo así como un demonio las semanas de desfiles, que era mejor mantenerse alejado y guardar la respiración cuando la rubia pasaba cerca.

-Me encanta el recogido.

-Mi madre ha traído a la misma mujer que la peinó a ella en su boda con Greg- le dijo suspirando.

-Todo es perfecto abajo, nunca habría esperado algo así cuando nos lo dijisteis.

-En realidad lo hablamos un día de broma, él me dijo “sería genial hacerlo en Sicilia”, yo llamé a Mike y… siete meses después…

-Te lo agradezco, odié cuando Irene y Zayn llegaron de Las Vegas ese verano, yo me moría por hacerle el vestido a la pelirroja y van ellos y lo estropean todo…

-No es como si no nos lo hubiésemos podido esperar de ellos.

Ambas se pararon unos segundos recordando el mismo momento. Habían quedado todos después de un verano hacía un par de años para verse mientras cenaban y de pronto la pelirroja había aparecido con su mejor sonrisa diciendo que había sido cosa del momento y que aún tenían que firmar algunos documentos para legalizarlo en Inglaterra, pero el daño ya estaba hecho.

-¿Quieres ponértelo ya?

-Cuanto antes me lo ponga más tiempo estarás admirándome y sin poder callarte acerca del gran trabajo que has hecho.

-Eso es cierto.

-Entonces podemos esperar un par de años más- le dijo de broma.

Susan puso su mejor ceño fruncido y sacó el segundo paquete que las chicas habían dejado hacía un rato. El vestido era de un tono naranja suave, con tan solo una manga y corto por la rodilla.

-Odio no poder llevar uno como el vuestro, son preciosos.

Susan había hecho nueve vestidos iguales para las damas de honor. El de la rubia sería naranja, Claudia llevaría el verde, Irene el amarillo, Sophia el morado, Alexa el azul, Summer el rosa, April el rojo, Gemma gris y Lissa marrón. Parecían el arcoíris pero estaban preciosas. Había sido idea de ____________(tn) hacerlo así, no quería que fueran iguales pero tampoco diferentes y así lo había conseguido.

Mientras los minutos pasaban Susan terminó de sacar el vestido y tras un largo rato colocándolo, cuando ____________(tn) se miró de nuevo al espejo se vio cubierta de blanco y más guapa de lo que nunca antes se había visto. Incluso en todas y cada una de las pruebas que habían tenido lugar para la realización del mismo antes de ese día, nunca en ninguna había sentido la conexión que sentía en ese momento.

-Solo tú podías hacer algo así.

-Por eso me pagan lo que me pagan- respondió la rubia con una gran sonrisa.

El vestido había sido el regalo de Susan, se lo había dicho años atrás, incluso antes de separarse en la universidad, si llegaba ese día, ella haría el vestido, y así había sido.

-Estás preciosa y no solo porque te haya vestido yo, de veras que lo estás.

Las dos chicas se miraron a través del espejo y de los ojos de la rubia brotó una pequeña lágrima que se secó entre los dedos.

-Su…

-No me hagas llorar, por favor, Irene me matará si destrozo el maquillaje- dijo soportando los sollozos.

-Solo iba a darte las gracias.

-Pues no lo hagas, no se dan las gracias por lo que se hace encantado.

Dos golpecitos en la puerta sacaron a las amigas de la burbuja y la voz de Niall llenó la habitación aun estando fuera.

-¿Puede pasar?

Susan miró a su amiga y asintió. Si Niall no podía pasar ____________(tn) no estaría feliz, además se moría por ver la cara del rubio. Susan abrió la puerta despacio y Niall, vestido con un traje negro con corbata del mismo color entró en la habitación alucinando nada más ver a su mejor amiga. Su boca se abrió y, aunque quería emitir alguna palabra, no pudo llegar a hacerlo. Miró a Susan y sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a ___________(tn) vestida con el blanco.

Niall se acercó a su amiga y atrajo su cara entre sus dedos hasta pegar sus frentes, aún no podía articular palabra pero no hizo falta, ese gesto lo dijo todo por ambos.

Después de haber hablado con April un largo rato sobre la idea de que Niall la acompañara en ese día y dejar a Álex sin ese papel que supuestamente le correspondía, la mujer de su hermano pensó que su marido aceptaría. Y así fue, Alejandro no lo pensó ni un segundo y cedió su puesto a Niall sin dolor. Sabía que era lo que su hermana quería y que tendría mucho más sentido que si lo hacía él.

Susan caminó hasta la espalda de Niall y le arregló en cinco segundos una costura que le había quedado sin cerrar correctamente.

-¿Cómo están todos?- preguntó ____________(tn) tras un rato sin poder hablar.

-Bien- dijo Niall al fin-. Nunca he visto a Alan más guapo y más emocionado, ha llorado más que yo.

-Sois muy sensibles- dijo Susan, sin comentar que a ella ya se le habían escapado un par de lágrimas.

-Quien no llore hoy no tendrá corazón.

-¿Y él?

-Está abajo ya, creo que va a matarte como no bajes en seguida, eso de esperar un rato está bien pero lleva más de cuarenta minutos mirando hacia todos lados. Louis ha bromeado diciéndole que habías cogido un vuelo directo a Londres y te habías convertido en Julia Roberts.

-Mi hermano siempre tan agradable.

-En realidad es lo mismo que él le dijo a tu hermano cuando estaba esperando a Claudia. Así que se lo merece. Pero quizá una hora sea demasiado tiempo.

Susan asintió y se quitó la bata entrando en un santiamén en su vestido.

-Estáis preciosas- le dijo Niall, refiriéndose a todas las damas de honor.

-Todos lo estamos.

Susan había estado dos meses cosiendo vestido tras vestido, traje tras traje con sus propias manos, sin contar el de _____________(tn), que le había llevado más tiempo.

-Es la última, tenía que hacer algo especial.

Niall se acordó de los trajes a juego que la rubia les hizo a Alan y a él, del vestido azul que ella misma llevó frente a Liam y del blanco que le hizo a Claudia. También recordó el esmoquin de Louis, verde oscuro y perfecto.

-Ya estamos todos.

Mientras bajaban por las escaleras ___________(tn) recordó todos aquellos momentos que dejaba atrás en esa habitación de la torre, todas las caricias , los gritos, el amor y las discusiones, aquella primera noche y aquella última dos días antes. No podía terminar en otro lugar.

Caminaron por la entrada del castillo hasta salir a los exteriores. Tuvieron que bordear el ala oeste y encaminarse por el sendero de flores azules y verdes que decoraban también el ramo de ____________(tn). Susan iba tras ellos, colocando la cola del vestido y cerciorándose de que todo quedara perfecto. Había pasado cinco meses preparando ese vestido, desde el mismo día que le dieron la noticia en su mente apareció la idea del vestido perfecto y no había parado hasta convertirlo en realidad.

____________(tn) se paró unos segundos antes de ser imposible volver a atrás, miró a Niall y sonrió.

-He pensado mucho en lo que iba a decirte en este momento, en lo que le habría gustado a tu padre que te dijera y…- su voz se cortó un segundo por los nervios- creo que solo te diría que está orgulloso de ti, de todo lo que has conseguido, tanto como yo lo estoy- ella cerró los ojos intentando luchar contra las lágrimas-, te diría que está seguro de que el paso que vas a dar es correcto, que él es un gran hombre y que no podría haber nadie en el mundo que te quisiera tanto como él. Te quiero- le dijo antes de darle un beso en la frente.

-Yo sí que te quiero.

Se miraron durante varios segundos. Susan lo vio todo desde atrás y de nuevo tuvo que hacer un gran esfuerzo por no ponerse a llorar como un bebé. Aquella imagen se asemejó mucho a la que ella misma, cuando era una niña de tan solo siete años, había visto nada más llegar al campamento. Una niña y un niño cogidos de la mano y unidos no solo por ese enlace sino por centenares de hilos invisibles imposibles de separar. Ahora esos niños eran un hombre y una mujer, pero los hilos seguían igual de fuertes.

Cuando torcieron la última esquina y encararon el sendero de flores _____________(tn) ya no pudo mirar a ningún otro lugar. No había ninguna otra cosa que llamara más su atención que el hombre al final del corredor. Ni su cuñada tocando ligeramente el arpa, ni las miradas de todos sus amigos, ni las lágrimas imposibles de contener de su madre, ni las preciosas vistas del lago en su plenitud, nada, solo él.

Harry se perdió por completo una vez más.

Desde niño se había perdido con ella, desde el mismo momento en el que la había visto por primera vez su vida había cambiado por completo. Aquella niña tan tonta e inocente en su mente se había convertido como por arte de magia en el mayor signo de belleza que él había visto nunca.

Harry se perdió por completo de nuevo.

Ya siendo adolescente había visto en ella todo lo que su tierna juventud le decía del amor, había visto en ella el futuro y el pasado, había visto su presente y había podido ver, en el reflejo de sus ojos, la persona en la que él quería convertirse algún día.

Harry se perdió por completo otra vez.

Y aun sabiendo que la había perdido para siempre, siendo consciente de que no podría recuperarla nunca, él jamás había dado el imposible por cierto. Incluso teniendo que luchar contra él mismo, contra los que había formado como sus principios, contra todo, aun así había merecido la pena.

Harry se perdió por completo.

Habían luchado por separado contra la distancia, contra el tiempo y el olvido, y siempre quedó algo. Porque lo que tenían no era algo simple o pasajero o débil. Lo que tenían era lo más fuerte que cada uno formó por su cuenta y lo más fuerte que formaron juntos.

Harry se encontró por completo.

Los hoyuelos del muchacho, ya convertido en hombre, se formaron como aquella primera vez acostados en la cama con la luz apagada hablando sobre lo mucho que empezaban a quererse. Sus mejillas se ahuecaron como cada verano que comenzaba y sus ojos se encontraban por primera vez, como con cada sonrisa que sacaba de ella, cada te quiero nunca dicho y los que finalmente se dijeron.

___________(tn) sonrió al verle, y fue una sonrisa vital, pura y abierta, una sonrisa en la que ya no había dudas, porque todos los problemas habían quedado atrás. 

-Eres una chica con suerte- le dijo Niall al oído cuando comenzaron a caminar.

-Lo soy.

Harry no era el chico de los sueños de cualquiera, nadie habría pedido una historia de una dureza como la suya, la gente habría preferido colores bonitos, rosas y sonrisas constantes. Por eso Harry era el hombre de sus sueños, porque nadie podría entender nunca, excepto ellos dos, todo por lo que habían tenido que pasar para que llegara ese momento, para estar dando un paso tal, para unirse por entero al otro.

No había más de cien invitados, la familia, algunos amigos y conocidos y poco más. Harry habría preferido Las Vegas, de hecho se lo había propuesto a ____________(tn) alguna que otra vez. Quizá él era más romántico que ella. Harry no quería Las Vegas por el hecho de hacerlo rápido y divertido. Cuando ella se enfadó porque él no dejaba de poner en la mesa Nevada, Harry la miró sonriendo y esperando que ella acabara de gritar que él no se lo tomaba en serio y le dijo unas palabras que nunca olvidaría: “Lo vamos a hacer tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra”.

Tanto era así, tan a fuego habían quedado grabadas en ella que en unos minutos las leería delante de esas personas que no eran ellos, pero que sí les querían.

___________(tn) desvió la vista del verde para centrarla unos segundos en su madre, que lloraba del brazo de Greg el cual sonreía como lo habría hecho su padre. Miró a sus hermanos, sentados en primera fila y emocionados. Dejó que su vista viajara por la fila de chicas arcoíris que estarían tras ella cuando llegara, desde Claudia a Summer, preciosas, sonrientes y llorosas. Miró a los chicos que acompañaban a Harry y se paró en Louis, que miraba al suelo como si el sol le hiciese daño en los ojos, pero sintió su mirada clavada en él, porque levantó la vista y las lágrimas nacieron cuando la vio. Miró a su hermano, junto a Harry, sonriendo y mirando ininterrumpidamente a Niall y a ella cada dos segundos.

Sus ojos se movieron hacia el hombre sonriente que esperaba entre Harry y el lugar que ella ocuparía. Eso sí había sido idea de Harry, una idea absurda y loca pero totalmente afortunada y preciosa, una idea que ella no había conocido hasta el día anterior, una idea que ahora cerraba por completo cualquier duda que pudiese existir entre ellos. Mike la observaba paternalmente, con los ojos llenos de emoción contenida, él era el único que no podía saltarse el guion.

Y sin apenas percatarse sus pasos les habían dejado junto a su futuro.

Niall fue el primero que se acercó a Harry mientras Susan terminaba de acomodar la cola del vestido de ____________(tn), le abrazó como quien abraza a un verdadero hermano

-Eres un hombre con suerte- le dijo para solo oírlo ellos dos.

Harry cerró los ojos un instante y volvió a centrar su vista en ella. Todo entre ellos era silencio, incluso April había dejado hacía segundos de tocar el arpa, las respiraciones estaban apagadas, en off mientras ellos se acercaron hasta que sus dedos se enrollaron.

Pero él no quiso que nadie escuchara lo que tenía que decirle, quería que solo ella fuera consciente de lo que estaban entregándose el uno al otro. Se acercó hasta su oreja y susurró:

-Este momento ha merecido todas las penas.

Habían sido muchas. Decenas de llantos, de gritos, decenas de lágrimas perdidas en el tiempo, decenas de insultos, de golpes y frustraciones, decenas de adioses, decenas de cartas a otros destinatarios, decenas de “tequieros” callados, decenas de miradas dolidas, de meses sin verse, de kilómetros de distancia, decenas de piedras, de trampas, de problemas.

-Hace veintiún años estas dos personas entraron por las mismas puertas por las que habéis entrado vosotros hace unas horas. Hace veintiún años les miré siendo castigados juntos por primera vez a dormir en la habitación de la torre. Vi los años pasar junto a ellos, y dos niños que simplemente eran amigos pasaron a alegrar las tardes en el bar. Si ella tocaba el piano él tenía que cantar acompañándola, si él pedía un helado ella se sentaba y le robaba lo que podía.

“Los años pasan y las decepciones se suceden. Les vi separarse durante un largo tiempo, les vi a uno y al otro tomar caminos diferentes, les vi llorar y cansarse.

Muchos dicen que el amor verdadero no existe, que es una falacia que inventaron en el pasado para que el hombre mantuviera la esperanza en el corazón y no en la cabeza. Que es un error y una pérdida de tiempo creer que hay alguien preparado para nosotros, alguien que nos entenderá y apoyará siempre. La gente no cree en el amor verdadero, y yo creo que es porque no les conocen a ellos”.

Mike hablaba y hablaba del pasado, habló de sus tardes entre partituras antiguas, de noches de Rommel y de tardes de juegos, habló de distancias que unir con cartas y de besos robados y dados. Mike habló de la verdad, de su verdad. Habló con el corazón.

____________(tn) sabía lo difícil que era para Mike hablar de amor, sabía lo que Mike había sufrido por amor y desamor, y había intentado combatirlo, el señor Golding estaba sentado en una de las últimas filas de asientos. Ella esperaba que Mike y él hablaran, ella era tan feliz que necesitaba que su alrededor fuera feliz.

Cuando llegó el momento de leer, Harry sacó una hoja de papel del bolsillo de su chaqueta y Claudia le entregó la suya a ____________(tn).

Ella empezó primero.

-Las Vegas no podrían ser esto nunca- comenzó, Harry puso los ojos en blanco y sonrió-. En Nevada habríamos estado tú y yo pero no nuestra historia. Nuestra historia es Sicilia, son noches en esa habitación y son noches deseando volver a estar en esa habitación. Tú y yo podríamos estar en cualquier lugar del mundo, pero no nuestra historia. Nuestra historia son ellos- dijo señalando a su frente y su espalda-, son Louis, Irene, Susan, Zayn, Liam, Claudia, Niall y Alan. Nuestra historia es nuestra pero también suya. He compartido veintiún años de mi vida contigo, meses, semanas, días. Hemos luchado juntos, hemos reído muchísimo y también hemos llorado juntos. Te quiero más de lo que nunca he querido a nadie y de lo que nunca querré a nadie. Y todo esto es tuyo y es mío, lo hemos creado tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra.

A estas últimas palabras Harry abrió los ojos sorprendido. Cerró los ojos un momento y suspiró.

-Te quiero- dijo, mirándola a los ojos-, tengo que empezar por ahí porque estuve demasiado tiempo guardándomelo para mí como si fuera un secreto. Te quiero, ____________(tn), toda mi vida lo he hecho, no ha habido día en el que no te quisiera, en el que no pensara en ti y en el que no imaginara un futuro contigo. Te quise cuando me pegaste en la cara y te quise cuando te marchaste a casa, te quise cuando abrazabas a Louis, cuando tocabas el piano y cuando bailabas con Niall, en cada momento te quise. Te quiero cuando sales del hospital y me buscas con una Coca-Cola entre las manos, cuando llegas a casa tarde y te metes en la cama contándome lo que has hecho durante el día, te quiero cuando sonríes por las buenas noticias y cuando te sobrepones a las malas. Te querré cuando estés tan gorda después de nueve meses que parezcas explotar, te querré cuando estemos rodeados de niños, cuando llegue el horrible día en el que la medicina nos diga adiós, cuando nuestros nietos vengan a Sicilia y ganen en el Rommel siendo Montgomery, te querré cuando nos separemos y cuando volvamos a unirnos para siempre. Te quise, te quiero y te querré, siempre.

No hizo falta que Mike les uniera de palabra, sobraban las palabras cuando ella, llorando como una niña, se lanzó a su brazos enrollando sus manos en el cuello de él y le besó con entusiasmo.

Louis gritó a los cuatro vientos, Claudia dio saltos de alegría, Alan besó a Niall al mismo tiempo, sus madres lloraron y se abrazaron emocionadas. Todos aplaudieron. Josh hizo rodar sus dedos por el arpa, Gemma y Sophia se abrazaron llorando y Zac y Summer unieron sus manos con algo que aún no habían sacado fuera de ellos.

Una familia que el destino, las casualidades y sobre todo el amor había unido de la nada para SIEMPRE.

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Releyendo esto ahora me doy cuenta de lo empalagosa que puedo llegar a ser a veces, ¡puf!

De todas formas este sí es el final. La verdad es que me habría gustado escribir durante veinte años más sobre esta historia, yo que sé, volver a separarles y a unirles hasta que se hicieran viejos y se suicidaran o algo así xD, pero iba a ser demasiado por mucho que disfrutara escribiendo.

Así que creo que esta es la mejor manera de terminar, todos felices y contentos y lo que quede abierto imaginar que también acaba bien :)

Muchísimas gracias por haber leído hasta aquí, por haberme acompañado un ratito en vuestras ajetreadas vidas y haber compartido la historia.

Muchas gracias, de verdad.

Y ahora sí, y por último, millones de Muacks!

^^