(Cinco años
después)
Se miró al
espejo y vio a la misma chica que hacía un par de días, esa chica que había
viajado en avión hasta Sicilia de nuevo pero de una manera especial en esa
ocasión, también vio a la adolescente que cada verano, con toda la ilusión que
cabía en su interior, cogía el mismo vuelo para acabar frente a ese mismo
espejo, y también vio a la niña a la que castigaron a dormir en la habitación
en la que se encontraba ese mismo espejo.
-Lo tengo
aquí.
Susan entró
sonriendo ampliamente vestida con una bata azul cielo y con el pelo recogido en
una trenza lateral preciosa. Dos chicas entraron detrás de ella, ambas vestían
trajes azules a juego, dejaron el gran paquete sobre la cama y salieron de la
habitación.
-¿De verdad
quieres que solo estemos nosotras?
-Nadie ha
visto el vestido antes, Susan, y sé que no quieres que nadie lo vea antes.
-____________(tn),
cariño, hoy no decido yo y lo sabes.
-Es mi
regalo para ti.
La chica
rubia miró a su amiga con una gran sonrisa y suspiró antes de moverse hasta la
cama y desenvolver el vestido. El blanco puro apareció entre ellas. Un vestido
como nunca antes había creado, cosido con sus propias manos como hacía años que
no cosía.
-Te
parecerá una tontería, pero lo que más me gusta del vestido son las mangas-
dijo ___________(tn), sin dejar de observarlo mientras Susan lo sacaba poco a
poco.
-Y tú que
querías palabra de honor…- le dijo la rubia en tono sarcástico.
-Había
visto demasiado “di sí al vestido”.
-No
tendrías que ver tanto esos programas, tendrías que venir conmigo alguna vez,
te lo he propuesto decenas de veces y siempre pasas de mis desfiles.
En realidad
_____________(tn) nunca había llegado a entender el arte de la moda como algo
más que la belleza y algunas de las creaciones de Susan se alejaban bastante de
esa definición. Liam le había dicho varias veces que Susan se convertía en algo
así como un demonio las semanas de desfiles, que era mejor mantenerse alejado y
guardar la respiración cuando la rubia pasaba cerca.
-Me encanta
el recogido.
-Mi madre
ha traído a la misma mujer que la peinó a ella en su boda con Greg- le dijo
suspirando.
-Todo es
perfecto abajo, nunca habría esperado algo así cuando nos lo dijisteis.
-En
realidad lo hablamos un día de broma, él me dijo “sería genial hacerlo en
Sicilia”, yo llamé a Mike y… siete meses después…
-Te lo
agradezco, odié cuando Irene y Zayn llegaron de Las Vegas ese verano, yo me
moría por hacerle el vestido a la pelirroja y van ellos y lo estropean todo…
-No es como
si no nos lo hubiésemos podido esperar de ellos.
Ambas se
pararon unos segundos recordando el mismo momento. Habían quedado todos después
de un verano hacía un par de años para verse mientras cenaban y de pronto la
pelirroja había aparecido con su mejor sonrisa diciendo que había sido cosa del
momento y que aún tenían que firmar algunos documentos para legalizarlo en
Inglaterra, pero el daño ya estaba hecho.
-¿Quieres
ponértelo ya?
-Cuanto
antes me lo ponga más tiempo estarás admirándome y sin poder callarte acerca
del gran trabajo que has hecho.
-Eso es
cierto.
-Entonces
podemos esperar un par de años más- le dijo de broma.
Susan puso
su mejor ceño fruncido y sacó el segundo paquete que las chicas habían dejado
hacía un rato. El vestido era de un tono naranja suave, con tan solo una manga
y corto por la rodilla.
-Odio no
poder llevar uno como el vuestro, son preciosos.
Susan había
hecho nueve vestidos iguales para las damas de honor. El de la rubia sería
naranja, Claudia llevaría el verde, Irene el amarillo, Sophia el morado, Alexa
el azul, Summer el rosa, April el rojo, Gemma gris y Lissa marrón. Parecían el
arcoíris pero estaban preciosas. Había sido idea de ____________(tn) hacerlo
así, no quería que fueran iguales pero tampoco diferentes y así lo había
conseguido.
Mientras
los minutos pasaban Susan terminó de sacar el vestido y tras un largo rato
colocándolo, cuando ____________(tn) se miró de nuevo al espejo se vio cubierta
de blanco y más guapa de lo que nunca antes se había visto. Incluso en todas y
cada una de las pruebas que habían tenido lugar para la realización del mismo
antes de ese día, nunca en ninguna había sentido la conexión que sentía en ese
momento.
-Solo tú
podías hacer algo así.
-Por eso me
pagan lo que me pagan- respondió la rubia con una gran sonrisa.
El vestido
había sido el regalo de Susan, se lo había dicho años atrás, incluso antes de
separarse en la universidad, si llegaba ese día, ella haría el vestido, y así
había sido.
-Estás
preciosa y no solo porque te haya vestido yo, de veras que lo estás.
Las dos
chicas se miraron a través del espejo y de los ojos de la rubia brotó una
pequeña lágrima que se secó entre los dedos.
-Su…
-No me
hagas llorar, por favor, Irene me matará si destrozo el maquillaje- dijo
soportando los sollozos.
-Solo iba a
darte las gracias.
-Pues no lo
hagas, no se dan las gracias por lo que se hace encantado.
Dos
golpecitos en la puerta sacaron a las amigas de la burbuja y la voz de Niall
llenó la habitación aun estando fuera.
-¿Puede
pasar?
Susan miró
a su amiga y asintió. Si Niall no podía pasar ____________(tn) no estaría
feliz, además se moría por ver la cara del rubio. Susan abrió la puerta
despacio y Niall, vestido con un traje negro con corbata del mismo color entró
en la habitación alucinando nada más ver a su mejor amiga. Su boca se abrió y,
aunque quería emitir alguna palabra, no pudo llegar a hacerlo. Miró a Susan y
sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a ___________(tn) vestida con el
blanco.
Niall se
acercó a su amiga y atrajo su cara entre sus dedos hasta pegar sus frentes, aún
no podía articular palabra pero no hizo falta, ese gesto lo dijo todo por
ambos.
Después de
haber hablado con April un largo rato sobre la idea de que Niall la acompañara
en ese día y dejar a Álex sin ese papel que supuestamente le correspondía, la
mujer de su hermano pensó que su marido aceptaría. Y así fue, Alejandro no lo
pensó ni un segundo y cedió su puesto a Niall sin dolor. Sabía que era lo que
su hermana quería y que tendría mucho más sentido que si lo hacía él.
Susan
caminó hasta la espalda de Niall y le arregló en cinco segundos una costura que
le había quedado sin cerrar correctamente.
-¿Cómo
están todos?- preguntó ____________(tn) tras un rato sin poder hablar.
-Bien- dijo
Niall al fin-. Nunca he visto a Alan más guapo y más emocionado, ha llorado más
que yo.
-Sois muy
sensibles- dijo Susan, sin comentar que a ella ya se le habían escapado un par
de lágrimas.
-Quien no
llore hoy no tendrá corazón.
-¿Y él?
-Está abajo
ya, creo que va a matarte como no bajes en seguida, eso de esperar un rato está
bien pero lleva más de cuarenta minutos mirando hacia todos lados. Louis ha
bromeado diciéndole que habías cogido un vuelo directo a Londres y te habías
convertido en Julia Roberts.
-Mi hermano
siempre tan agradable.
-En
realidad es lo mismo que él le dijo a tu hermano cuando estaba esperando a
Claudia. Así que se lo merece. Pero quizá una hora sea demasiado tiempo.
Susan
asintió y se quitó la bata entrando en un santiamén en su vestido.
-Estáis
preciosas- le dijo Niall, refiriéndose a todas las damas de honor.
-Todos lo
estamos.
Susan había
estado dos meses cosiendo vestido tras vestido, traje tras traje con sus
propias manos, sin contar el de _____________(tn), que le había llevado más
tiempo.
-Es la
última, tenía que hacer algo especial.
Niall se
acordó de los trajes a juego que la rubia les hizo a Alan y a él, del vestido
azul que ella misma llevó frente a Liam y del blanco que le hizo a Claudia.
También recordó el esmoquin de Louis, verde oscuro y perfecto.
-Ya estamos
todos.
Mientras
bajaban por las escaleras ___________(tn) recordó todos aquellos momentos que
dejaba atrás en esa habitación de la torre, todas las caricias , los gritos, el
amor y las discusiones, aquella primera noche y aquella última dos días antes.
No podía terminar en otro lugar.
Caminaron
por la entrada del castillo hasta salir a los exteriores. Tuvieron que bordear el
ala oeste y encaminarse por el sendero de flores azules y verdes que decoraban
también el ramo de ____________(tn). Susan iba tras ellos, colocando la cola
del vestido y cerciorándose de que todo quedara perfecto. Había pasado cinco
meses preparando ese vestido, desde el mismo día que le dieron la noticia en su
mente apareció la idea del vestido perfecto y no había parado hasta convertirlo
en realidad.
____________(tn)
se paró unos segundos antes de ser imposible volver a atrás, miró a Niall y
sonrió.
-He pensado
mucho en lo que iba a decirte en este momento, en lo que le habría gustado a tu
padre que te dijera y…- su voz se cortó un segundo por los nervios- creo que
solo te diría que está orgulloso de ti, de todo lo que has conseguido, tanto
como yo lo estoy- ella cerró los ojos intentando luchar contra las lágrimas-,
te diría que está seguro de que el paso que vas a dar es correcto, que él es un
gran hombre y que no podría haber nadie en el mundo que te quisiera tanto como
él. Te quiero- le dijo antes de darle un beso en la frente.
-Yo sí que
te quiero.
Se miraron
durante varios segundos. Susan lo vio todo desde atrás y de nuevo tuvo que
hacer un gran esfuerzo por no ponerse a llorar como un bebé. Aquella imagen se
asemejó mucho a la que ella misma, cuando era una niña de tan solo siete años,
había visto nada más llegar al campamento. Una niña y un niño cogidos de la
mano y unidos no solo por ese enlace sino por centenares de hilos invisibles
imposibles de separar. Ahora esos niños eran un hombre y una mujer, pero los
hilos seguían igual de fuertes.
Cuando
torcieron la última esquina y encararon el sendero de flores _____________(tn)
ya no pudo mirar a ningún otro lugar. No había ninguna otra cosa que llamara
más su atención que el hombre al final del corredor. Ni su cuñada tocando
ligeramente el arpa, ni las miradas de todos sus amigos, ni las lágrimas imposibles
de contener de su madre, ni las preciosas vistas del lago en su plenitud, nada,
solo él.
Harry se
perdió por completo una vez más.
Desde niño
se había perdido con ella, desde el mismo momento en el que la había visto por
primera vez su vida había cambiado por completo. Aquella niña tan tonta e
inocente en su mente se había convertido como por arte de magia en el mayor
signo de belleza que él había visto nunca.
Harry se
perdió por completo de nuevo.
Ya siendo
adolescente había visto en ella todo lo que su tierna juventud le decía del
amor, había visto en ella el futuro y el pasado, había visto su presente y
había podido ver, en el reflejo de sus ojos, la persona en la que él quería
convertirse algún día.
Harry se
perdió por completo otra vez.
Y aun
sabiendo que la había perdido para siempre, siendo consciente de que no podría
recuperarla nunca, él jamás había dado el imposible por cierto. Incluso
teniendo que luchar contra él mismo, contra los que había formado como sus
principios, contra todo, aun así había merecido la pena.
Harry se
perdió por completo.
Habían
luchado por separado contra la distancia, contra el tiempo y el olvido, y
siempre quedó algo. Porque lo que tenían no era algo simple o pasajero o débil.
Lo que tenían era lo más fuerte que cada uno formó por su cuenta y lo más
fuerte que formaron juntos.
Harry se
encontró por completo.
Los
hoyuelos del muchacho, ya convertido en hombre, se formaron como aquella
primera vez acostados en la cama con la luz apagada hablando sobre lo mucho que
empezaban a quererse. Sus mejillas se ahuecaron como cada verano que comenzaba
y sus ojos se encontraban por primera vez, como con cada sonrisa que sacaba de
ella, cada te quiero nunca dicho y los que finalmente se dijeron.
___________(tn)
sonrió al verle, y fue una sonrisa vital, pura y abierta, una sonrisa en la que
ya no había dudas, porque todos los problemas habían quedado atrás.
-Eres una
chica con suerte- le dijo Niall al oído cuando comenzaron a caminar.
-Lo soy.
Harry no
era el chico de los sueños de cualquiera, nadie habría pedido una historia de
una dureza como la suya, la gente habría preferido colores bonitos, rosas y
sonrisas constantes. Por eso Harry era el hombre de sus sueños, porque nadie
podría entender nunca, excepto ellos dos, todo por lo que habían tenido que
pasar para que llegara ese momento, para estar dando un paso tal, para unirse
por entero al otro.
No había
más de cien invitados, la familia, algunos amigos y conocidos y poco más. Harry
habría preferido Las Vegas, de hecho se lo había propuesto a ____________(tn)
alguna que otra vez. Quizá él era más romántico que ella. Harry no quería Las
Vegas por el hecho de hacerlo rápido y divertido. Cuando ella se enfadó porque
él no dejaba de poner en la mesa Nevada, Harry la miró sonriendo y esperando
que ella acabara de gritar que él no se lo tomaba en serio y le dijo unas
palabras que nunca olvidaría: “Lo vamos a
hacer tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien
quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra”.
Tanto era
así, tan a fuego habían quedado grabadas en ella que en unos minutos las leería
delante de esas personas que no eran ellos, pero que sí les querían.
___________(tn)
desvió la vista del verde para centrarla unos segundos en su madre, que lloraba
del brazo de Greg el cual sonreía como lo habría hecho su padre. Miró a sus
hermanos, sentados en primera fila y emocionados. Dejó que su vista viajara por
la fila de chicas arcoíris que estarían tras ella cuando llegara, desde Claudia
a Summer, preciosas, sonrientes y llorosas. Miró a los chicos que acompañaban a
Harry y se paró en Louis, que miraba al suelo como si el sol le hiciese daño en
los ojos, pero sintió su mirada clavada en él, porque levantó la vista y las
lágrimas nacieron cuando la vio. Miró a su hermano, junto a Harry, sonriendo y
mirando ininterrumpidamente a Niall y a ella cada dos segundos.
Sus ojos se
movieron hacia el hombre sonriente que esperaba entre Harry y el lugar que ella
ocuparía. Eso sí había sido idea de Harry, una idea absurda y loca pero
totalmente afortunada y preciosa, una idea que ella no había conocido hasta el
día anterior, una idea que ahora cerraba por completo cualquier duda que
pudiese existir entre ellos. Mike la observaba paternalmente, con los ojos
llenos de emoción contenida, él era el único que no podía saltarse el guion.
Y sin
apenas percatarse sus pasos les habían dejado junto a su futuro.
Niall fue
el primero que se acercó a Harry mientras Susan terminaba de acomodar la cola
del vestido de ____________(tn), le abrazó como quien abraza a un verdadero
hermano
-Eres un
hombre con suerte- le dijo para solo oírlo ellos dos.
Harry cerró
los ojos un instante y volvió a centrar su vista en ella. Todo entre ellos era
silencio, incluso April había dejado hacía segundos de tocar el arpa, las
respiraciones estaban apagadas, en off mientras ellos se acercaron hasta que
sus dedos se enrollaron.
Pero él no
quiso que nadie escuchara lo que tenía que decirle, quería que solo ella fuera
consciente de lo que estaban entregándose el uno al otro. Se acercó hasta su
oreja y susurró:
-Este
momento ha merecido todas las penas.
Habían sido
muchas. Decenas de llantos, de gritos, decenas de lágrimas perdidas en el
tiempo, decenas de insultos, de golpes y frustraciones, decenas de adioses,
decenas de cartas a otros destinatarios, decenas de “tequieros” callados,
decenas de miradas dolidas, de meses sin verse, de kilómetros de distancia, decenas
de piedras, de trampas, de problemas.
-Hace
veintiún años estas dos personas entraron por las mismas puertas por las que
habéis entrado vosotros hace unas horas. Hace veintiún años les miré siendo
castigados juntos por primera vez a dormir en la habitación de la torre. Vi los
años pasar junto a ellos, y dos niños que simplemente eran amigos pasaron a
alegrar las tardes en el bar. Si ella tocaba el piano él tenía que cantar
acompañándola, si él pedía un helado ella se sentaba y le robaba lo que podía.
“Los años
pasan y las decepciones se suceden. Les vi separarse durante un largo tiempo,
les vi a uno y al otro tomar caminos diferentes, les vi llorar y cansarse.
Muchos
dicen que el amor verdadero no existe, que es una falacia que inventaron en el
pasado para que el hombre mantuviera la esperanza en el corazón y no en la
cabeza. Que es un error y una pérdida de tiempo creer que hay alguien preparado
para nosotros, alguien que nos entenderá y apoyará siempre. La gente no cree en
el amor verdadero, y yo creo que es porque no les conocen a ellos”.
Mike
hablaba y hablaba del pasado, habló de sus tardes entre partituras antiguas, de
noches de Rommel y de tardes de juegos, habló de distancias que unir con cartas
y de besos robados y dados. Mike habló de la verdad, de su verdad. Habló con el
corazón.
____________(tn)
sabía lo difícil que era para Mike hablar de amor, sabía lo que Mike había
sufrido por amor y desamor, y había intentado combatirlo, el señor Golding
estaba sentado en una de las últimas filas de asientos. Ella esperaba que Mike
y él hablaran, ella era tan feliz que necesitaba que su alrededor fuera feliz.
Cuando
llegó el momento de leer, Harry sacó una hoja de papel del bolsillo de su
chaqueta y Claudia le entregó la suya a ____________(tn).
Ella empezó
primero.
-Las Vegas
no podrían ser esto nunca- comenzó, Harry puso los ojos en blanco y sonrió-. En
Nevada habríamos estado tú y yo pero no nuestra historia. Nuestra historia es
Sicilia, son noches en esa habitación y son noches deseando volver a estar en
esa habitación. Tú y yo podríamos estar en cualquier lugar del mundo, pero no
nuestra historia. Nuestra historia son ellos- dijo señalando a su frente y su
espalda-, son Louis, Irene, Susan, Zayn, Liam, Claudia, Niall y Alan. Nuestra
historia es nuestra pero también suya. He compartido veintiún años de mi vida
contigo, meses, semanas, días. Hemos luchado juntos, hemos reído muchísimo y
también hemos llorado juntos. Te quiero más de lo que nunca he querido a nadie
y de lo que nunca querré a nadie. Y todo esto es tuyo y es mío, lo hemos creado
tú y yo, nadie más, quiero que estemos tú y yo, nadie más. Porque a quien
quiero es a ti, a nadie más, y todo lo que no seas tú sobra.
A estas
últimas palabras Harry abrió los ojos sorprendido. Cerró los ojos un momento y
suspiró.
-Te quiero-
dijo, mirándola a los ojos-, tengo que empezar por ahí porque estuve demasiado
tiempo guardándomelo para mí como si fuera un secreto. Te quiero,
____________(tn), toda mi vida lo he hecho, no ha habido día en el que no te
quisiera, en el que no pensara en ti y en el que no imaginara un futuro
contigo. Te quise cuando me pegaste en la cara y te quise cuando te marchaste a
casa, te quise cuando abrazabas a Louis, cuando tocabas el piano y cuando
bailabas con Niall, en cada momento te quise. Te quiero cuando sales del
hospital y me buscas con una Coca-Cola entre las manos, cuando llegas a casa
tarde y te metes en la cama contándome lo que has hecho durante el día, te
quiero cuando sonríes por las buenas noticias y cuando te sobrepones a las
malas. Te querré cuando estés tan gorda después de nueve meses que parezcas
explotar, te querré cuando estemos rodeados de niños, cuando llegue el horrible
día en el que la medicina nos diga adiós, cuando nuestros nietos vengan a
Sicilia y ganen en el Rommel siendo Montgomery, te querré cuando nos separemos
y cuando volvamos a unirnos para siempre. Te quise, te quiero y te querré,
siempre.
No hizo
falta que Mike les uniera de palabra, sobraban las palabras cuando ella,
llorando como una niña, se lanzó a su brazos enrollando sus manos en el cuello
de él y le besó con entusiasmo.
Louis gritó
a los cuatro vientos, Claudia dio saltos de alegría, Alan besó a Niall al mismo
tiempo, sus madres lloraron y se abrazaron emocionadas. Todos aplaudieron. Josh
hizo rodar sus dedos por el arpa, Gemma y Sophia se abrazaron llorando y Zac y
Summer unieron sus manos con algo que aún no habían sacado fuera de ellos.
Una familia
que el destino, las casualidades y sobre todo el amor había unido de la nada
para SIEMPRE.
