(Narra
Louis)
-No, el
agua no hace reacción con el otro elemento, así solo consigues oxidarla- me
dijo Zayn después de un rato con la maldita fórmula entre manos.
-Vale, creo
que ahora lo he pillado- le contesté ajustando la reacción correctamente.
Estábamos
en su cuarto, llevábamos encerrados varias horas con la maldita Química que
tantos quebraderos de cabeza me estaba dando. Nos habíamos obligado a dejar la
play y ponernos a estudiar, aunque siempre se hacía más fácil estudiar con un
amigo.
-¡Zayn!-
Claudia llamó a su hermano y él se levantó y salió al pasillo entrando en el
cuarto de la morena que estaba justo en frente.
Escuché
murmullos de ambos, hablando sobre cualquier cosa que no llegué a oír. La
curiosidad hizo que me levantara y caminara hacia el pasillo asomándome a la
habitación sin llegar a ser visto.
-Mira, aquí
hay otro- Claudia estaba sentada en una silla frente al portátil del escritorio
y señalaba con el puntero del ratón algunas imágenes en la pantalla.
-¿Primera
clase?- dijo él que se había inclinado sobre el ordenador-, mama nos ha dicho
que no nos flipemos Claudia.
-Nosotros
pagaremos la diferencia- le miró un instante y al final mi amigo acabó
accediendo-, me niego a viajar diez horas con la espalda machacada.
-Vale,
vale, mamá se enfadará pero bueno- dijo Zayn.
-Quizá no
tenga ni que enterarse- Claudia miró alguna otra cosa.
-Mira, aquí
parecen más baratos, pero tendríamos que salir un día después y ya no sería
tanta sorpresa.
-Bueno,
¿Cuál es la diferencia?
-Unas 100
libras- dijo ella.
-No sé,
elige tú- al final mi amigo dejaba la elección en su hermana.
-Vale, pues
mejor los del mismo día…
-Por mí
bien- Zayn levantó la cabeza y decidí entrar a ver que estaban tramando los
Malik.
-¿Qué
hacéis?- les dije.
Ambos
saltaron sorprendiéndose al ser descubiertos y Claudia cerró la pantalla del
portátil.
-Nada- dijo
ella levantándose del asiento y poniéndose al lado de su hermano.
-Vamos,
volvamos a la habitación- me dijo Zayn.
¿Unos
billetes de avión? ¿El mismo día que quién? ¿Diez horas de viaje?
-¡OS VAIS A
NUEVA YORK!- grité al atar los cabos.
Ellos se
miraron claramente incómodos porque les había pillado. Parecía hablarse
solamente con la mirada, Zayn arrugó el gesto y ella asintió
imperceptiblemente.
-No
exactamente- me dijo Zayn.
Claudia
miró hacia otro lado muy incómoda. Últimamente estaba muy incómoda conmigo, y
era de entender. Mi estúpida actuación en la fiesta de Carla de hacía un mes
dejó entre nosotros una barrera difícil de traspasar, el problema es que
parecía que no sabíamos exactamente quién debía traspasarla.
Que no
rompiera con Marie había sido la gota que había colmado el vaso. Pero no había
sido porque no quisiera; yo quería romper con Marie en su momento, y seguía
queriendo romper con Marie, pero el hecho de que ella no me diera las
esperanzas necesarias creaba dentro de mí un gran vacío, insalvable. Era un
completo capullo, pero que ella me dijera que no sentía nada por mí había hecho
que quisiera recuperar lo que hacía unos meses tenía con Marie, intentar volver
a enamorarme de ella, porque yo la quería, pero no estaba enamorado de mi
novia.
Pero, lo
que tenía más claro era que no podía hacerle daño a Marie, no me lo permitiría,
y si terminaba con ella le rompería el corazón.
Por eso me
había propuesto intentar recuperar ese acelerón de corazón nada más verla, esas
manos sudorosas al tocarme o la sonrisa de tonto que ella provocaba en mí, sin
embargo todo eso ya no sucedía con ella, pasaban con la morena que tenía
delante y que tan poco caso me hacía.
-No
pensábamos decírtelo todavía, por lo menos esperar a que acabaran los exámenes,
pero bueno, nos has pillado- me dijo Zayn.
-¿Qué?
-Te vamos a
regalar por tu cumple el viaje a Nueva York- me dijo Zayn acabando con el
misterio.
Abrí los
ojos como platos.
-¿Qué?-
repetí.
Claudia me
miró seria, pero en sus ojos veía una pizca de alegría por mi confusión.
-Que nos
vamos a ir a Nueva York, además he hablado con la tía de Irene y por Navidad
ellos le regalarán el billete para que vayamos todos- dijo.
-No me lo
creo, muchas gracias- me acerqué a Zayn y le abracé con fuerza dando un par de
golpes en su espalda.
Tras el
abrazo, Zayn nos miró por turnos a Claudia y a mí.
-Voy a
bajar para… cualquier cosa que me saque de aquí- y desapareció cerrando la
puerta tras él.
Momento
incómodo parte 749, dejando atrás los otros 748 momentos que Claudia y yo
habíamos tenido que pasar durante este último mes.
-Bueno,
muchas gracias- me acerqué a ella para abrazarla también pero ella lanzó su
brazo contra mí haciendo que simplemente nos diéramos un apretón de manos.
750.
-¿Qué
haces? ¿No quieres abrazarme?- le pregunté intentando acercarme a ella de
nuevo.
-No-
contestó simplemente.
-Perfecto-
me enfadé, por esos 750 momentos de los que no me creía culpable.
-Perfecto-
repitió ella.
-Vamos, no
seas inmadura, abrázame, solo quiero agradecerte el regalo- le puse morritos
pero ella no se rió como solía hacer ante esa situación.
-Con un
“gracias” es suficiente- me dijo.
Suspiré y
me senté en la cama a ras del suelo. Ella comenzó a caminar hacia la puerta.
-No sé qué
te he hecho para ser sincero- dije.
Casi pude
oír el choque de su mandíbula contra el suelo y sonreí por inercia.
-No te
rías, no sé cómo puedes reírte, pedazo de imbécil- dijo entre dientes-. Tenía
que haberme callado cuando se me ocurrió lo de Nueva York, bueno, aún estoy a
tiempo de quedarme aquí- hablaba en voz alta para sí misma.
-Regalarme
el viaje ha sido la mejor idea que has tenido nunca- le dije levantándome de
nuevo y caminando hacia ella-. Y no voy a dejar ni en sueños que te quedes aquí
mientras yo me voy a Nueva York a celebrar tu cumpleaños.
-Quizá sea
mejor que le regale mi billete a Marie, seguro que le encantará- dijo.
Puse los
ojos en blanco.
-Eres una
toca pelotas de carrera- le dije sonriendo.
Ella sonrió
irónicamente e intentó salir de nuevo, pero me puse entre la puerta y ella
impidiendo que se fuera.
-Claudia-
dije solamente.
-¿Qué?,
¿Qué?- dijo ella repetidas veces.
-Odio
cuando haces eso- le dije.
-¿El qué?
-Hacer como
si nada te importara- contesté.
Ella abrió
mucho los ojos sorprendida y gruñó.
-¿Cómo que
nada me importa?- dijo ella gruñendo recalcando cada palabra-. Eres tan
estúpido, tienes menos cerebro que un comino.
Me reí por la
palabra “comino”.
-Inmaduro
de mierda- gritó-, déjame.
-No-
contesté agarrando sus manos.
-Vale, haz
lo que te dé la gana- dijo.
Se dio la
vuelta dirigiéndose al escritorio y se sentó sacando el libro de Química y sus
apuntes. Al fin y al cabo ella estaba en su habitación.
Empezó a
escribir o más bien garabatear por la fuerza que estaba implicando.
-¿Subirás
conmigo al Empire State?- dije para que al menos me hiciera algo de caso.
No me
contestó y me obligó a ir hacia ella. Me puse detrás de la silla y soplé cerca
de su oreja.
-¿Quieres
seguir siendo un hombre? Pues deja de hacer eso- me reí mientras ella parecía
muy concentrada en su hoja.
Leí lo que
había escrito. Una serie de insultos que serían demasiado groseros como para
mencionar adornaban todo un folio de arriba abajo y entre ellos varias veces
aparecía mi nombre.
-¿Me
quieres mucho verdad?- señalé el folio y ella lo alejó de mi vista.
-¿Qué
quieres exactamente?- dijo volviendo su vista hacia mí y dejando lo que estaba
haciendo para atenderme.
-Saber qué
narices te pasa conmigo- le dije cansado de ese último mes con ella.
-Nada,
durante los exámenes me estreso mucho, debes pensar que es contigo con quien
estoy enfadada, pero en realidad es con el mundo- contestó con sinceridad en la
mirada.
-Debes
creer que soy idiota de verdad, durante este mes no hemos tenido exámenes y no
me has hablado en ningún momento, ni en los entrenamientos, ni en clase, ni
cuando quedamos con estos…- le dije-. Desde la fiesta de Carla apenas me
diriges la palabra.
Ella me
miró unos segundos a los ojos, estábamos cerca, no lo suficientemente cerca
para que resultara incómodo, pero si lo suficiente como para que estuviera
disfrutando de su cercanía, una cercanía de la que ella misma me había privado
un maldito mes.
-¿En serio
no lo sabes?- dijo al final.
Entonces se
trataba de Marie, era eso. Lo había estado pensando durante todo el tiempo,
pero no entendía, si ella me había dicho que no quería nada conmigo, porque se
enfadaba de esa manera.
-Es por lo
que hablamos en la fiesta- reconocí al final.
Ella abrió
los ojos dándome la razón.
-Joder
Claudia, no te entiendo, de verdad que lo intento pero no lo hago- dije.
-Yo también
trato de entenderte a ti y tampoco lo consigo- me miró y volvió la vista a sus
apuntes ahora verdaderos y no llenos de miles de insultos dedicados a mi
persona.
-¿Qué es lo
que no entiendes?
Ella
suspiró y pegó su frente a la mesa cerrando los ojos.
-Déjalo, es
mejor si lo olvidamos todo, hemos podido vivir dos años sin hablar, creo que
soportarás un tiempo más- me dijo.
-Pero yo no
quiero eso- reconocí poniendo mi mano sobre su espalda y haciendo que ella se
encogiera por mi roce.
Acaricié su
columna mientras ella gruía enfadada, pero no hacía nada porque quitara mi mano
de ahí. Paseé por su espalda, por su cuello y por su cintura. Me apoyé en la
mesa sin llegar a sentarme y ella giró su rostro para verme mientras no dejaba
lo que estaba haciendo.
Cerró los
ojos de nuevo y movió su mano hasta mi pierna ejerciendo la misma presión que
yo lograba con ella.
Unos golpes
sonaron en la puerta haciendo que se levantara de su posición y que yo me
alejara un metro de ella.
-Louis- la
cabeza de Zayn asomó por la puerta-. ¿Seguimos?
-Sí, claro-
me encaminé hacia la puerta volviendo mi vista en el último momento hacia su
hermana, pero ella ya estaba más pendiente de la Química que de mí.
(Narra
Niall)
-Sigo sin
entender muy bien lo que quiere Styles, pero bueno- le dije por novena vez
aquella tarde; que si las sumábamos a las veces que se lo había dicho esa
semana llegaban a más de cien.
-No es por
Harry, es por Lisa- me dijo ella de nuevo.
Resoplé.
Estábamos
caminando hacia casa de Styles. No entendía por qué en lugar de estar en mi
casa estudiando para los cuatro exámenes que me quedaban, estaba yendo hacia su
casa perdiendo una tarde de valioso estudio que nadie iba a devolverme.
-Yo también
estoy dejando los libros por esto- me dijo ___________(tn) sabiendo lo que
estaba pensando.
-Nadie te
ha pedido que vinieras- dije yo.
Ella puso
los ojos en blanco y siguió caminando.
-Quizá
acababais matándoos si yo no iba con vosotros- dijo.
-Claro,
ahora resulta que Styles y yo nos queremos matar- dije con sorna.
Ella sonrió
justamente cuando llegamos al portal de la casa.
-Es aquí-
señaló la puerta un tanto incómoda.
-Me lo he
imaginado cuando hemos salido del camino para venir.
-JA. JA.
JA- se rio irónicamente, mientras yo llamaba al timbre.
-Acabemos
con esto cuanto antes- la puerta se abrió.
Una mujer nos
recibió con una tierna sonrisa. Desde luego la primera imagen que tenía de la
casa de Styles no era para nada lo que tenía en mente.
-Buenas
tardes- nos dijo.
-Hola- dijo
___________(tn) con su mejor sonrisa.
(Narras tú)
Maggie nos
invitó a pasar hasta el comedor donde Lisa, Harry y Zac jugaban con unos
camiones haciendo que el suelo fuese un circuito.
-Hola- Lisa
miró hacia arriba clavando su mirada en Niall y sonriendo.
Se levantó
y caminó hacia nosotros, quedándose frente a mi amigo que se veía claramente
incómodo. Lisa extendió una mano hacia él.
-Soy Lisa-
dijo.
Niall
sonrió y alargó también su mano.
-Yo soy
Niall- respondió él.
-Encantada
de conocerte, ¿Quieres jugar a los camiones?- la niña miraba a Niall con los
ojos enormemente abiertos y llenos de ilusión.
-Claro-
Niall me miró sonriendo y apretando los labios y siguió a la niña hasta el
suelo.
Harry dejó
a Zac y le dio un golpe en el hombro a Niall, un gesto amistoso que no sé muy
bien por qué, envidie.
-Hola- se
rascó la nuca al emitir el saludo.
-¿Qué tal?
-Bien,
gracias por venir, creo que Lisa no habría aguantado más de dos días sin verle-
sonrió brevemente.
Yo también
sonreí al ver a Niall con Lisa, parecían entenderse bien por la manera en la
que movían los coches a la vez sabiendo a dónde dirigirlos.
-Tengo que
irme- dijo de pronto Harry.
-¿Tienes
que irte?- le miré sin entenderle.
Cuando
Harry me dijo que Lisa quería ver a Niall, él me había dicho que el viernes le
venía bien y Harry me pidió que fuera también yo, pero que ahora se fuera me
descolocaba un poco.
-¿Vamos?-
me miró echando un ojo a Lisa y Zac.
-¿A dónde?-
le miré brevemente cuando Niall levantó la cabeza mirándonos.
-Quiero que
me acompañes- me tendió una mano-, no tardaremos mucho, quizá dos o tres horas-
añadió.
Me acerqué
a Niall para preguntarle, quizá le molestaba quedarse solo allí con los niños.
-Ey, Harry
me ha dicho que me vaya con él a no sé dónde- le dije intentando hablar en
susurros para que Lisa no nos oyera.
-¿Tú
quieres ir con él?
Me encogí
de hombros, no lo tenía del todo claro, pero desde que él había venido a mi
casa me sentía mal por la manera en la que le hice marcharse.
-Pues ve,
me quedo aquí con ellos- dijo señalando a los niños.
Asentí y
volví con Harry.
-Bueno,
vale, podemos irnos cuando quieras- él sonrió y tomó mi mano para salir de la
casa.
Maggie nos
miró desde el pasillo. Traía en la mano una bandeja con chocolate y pan, a
Niall le encantaría Maggie.
-Volvemos
en un rato- le dijo Harry.
-Vale,
pasadlo bien- contestó.
Sonreí
educadamente y en lugar de salir por la puerta principal, entramos por otra que
daba a unas escaleras que bajaban. Supe que era el garaje al ver la moto de
Harry y un coche.
-Hoy los
dos nos pondremos casco, ¿te parece?- dijo con una sonrisa.
-Mejor-
sonreí y acepté el casco que me entregaba.
Nos
montamos en la moto y Harry dio gas varias veces antes de comenzar a moverse.
Me agarré a él por el miedo que me daba aquel sonido horrible. Él rió entre
dientes y yo le di un golpe en la tripa por ponerme nerviosa.
No sabía
con exactitud a dónde quería llevarme pero en ese momento confié en él. Esta
última semana había sido como el último mes, ninguno se acercaba al otro para
hablar, y la única conversación que habíamos tenido fue para hablar sobre Niall
y Lisa.
Condujo
saliendo de “la cárcel” y llegamos a Londres en un abrir y cerrar de ojos.
Harry llevaba la moto bastante bien, cumplía las señales y, aunque no sabía
cómo solía conducir solo, conmigo se adecuaba a las leyes.
Cuando
entramos a un aparcamiento enorme y Harry aparcó la moto en un lugar reservado
creí entender a dónde me había traído. Era viernes y, la última vez que vi a
Harry en Londres fue en el hospital en el que me dijo que trabajaba.
Cuando nos
bajamos de la moto y puso el seguro, volvió a coger mi mano entre la suya
andando a mi lado.
No habló
cuando entramos hacia el ascensor y pulsaba para subir a la tercera planta.
-Harry-
dije intentando que me explicara algo antes de llegar.
-Espera- me
dijo en el mismo momento en el que las puertas se abrieron y aparecimos en la
misma recepción en la que había estado hacía un mes.
Afortunadamente
no estaba el mismo hombre con el que había hablado tiempo atrás, sino que la
recepcionista era una chica joven que jugaba con el móvil mientras esperaba que
alguien apareciera. Al entrar, ella elevó la miraba mirando primero a Harry con
una sonrisa y después a mí dejando la sonrisa al ver nuestras manos
entrelazadas. Intenté soltarme de su agarre por la mirada de aquella chica pero
Harry me miró brevemente sin dejar que le soltara.
-Hola Kate-
dijo cuando pasamos por su lado.
-Harry-
contestó ella sonriéndole.
No nos
paramos en la recepción sino que continuamos nuestro camino por el pasillo que
salía hacia la izquierda.
Decenas de
habitaciones se abrían paso a ambos lados, pero Harry y yo no entramos en
ninguna de ellas. Seguimos caminando, pasillo a la izquierda, derecha, derecha
de nuevo y por último de frente, hasta que llegamos a una puerta blanca en la
que se leía: “Dra. Winchester”.
-Espera- le
dije cuando él dio dos golpes en la puerta.
-Confía en
mí, no pasa nada- me dijo mirándome con sinceridad.
Asentí y
Harry abrió la puerta.
Entramos a
un gran despacho, un gran escritorio estaba colocado en el centro de la
habitación, algunas estanterías sencillas aparecían a ambos lados del cuarto,
un gran sillón blanco de tela y de al menos cinco plazas estaba frente a una
pizarra móvil en la que había escritas algunas anotaciones con letra
ininteligible. Detrás, en lugar de una pared que cerrara el despacho, había un
gran ventanal por el que se distinguía la mayor parte de Londres este, con el London
Eye y el Parlamento a la izquierda.
-¡Harry!
¿Qué tal?- una mujer de castaña con el pelo corto que me sonaba de algo y a la
que no había visto con el barrido del despacho que había hecho, saludó a Harry
al entrar.
-Hola
Danna, ella es ____________(tn)- no presentó y la mujer me tendió la mano, la
cual apreté.
-Encantada
de conocerte, Harry me ha dicho que quieres estudiar medicina- me dijo con una
gran sonrisa.
-Sí-
contesté nerviosa.
-No me
habías dicho que era tan guapa, Harry- le dijo a él.
-No es lo
mejor que tiene- él se encogió de hombros haciéndome sonrojar.
-Había
pensado en contarle cómo funciona esto y después dar un paseo con ella- le dijo
Harry a la mujer.
-Me parece
perfecto, yo tengo que bajar ahora, pero luego podemos tomarnos algo y hablar.
Quedaron en
verse después y Danna nos dejó en el despacho.
-Habla
Styles- le insté cuando la puerta se cerró.
Él sonrió y
se sentó en el sofá indicándome que me sentara con él.
-Creo que
querías saber qué hacía aquí, he decidido contártelo desde dentro- me dijo
cuando empecé a caminar hacia el ventanal.
-Ten
cuidado, hay bombas colocadas estratégicamente contra ladrones- miré al suelo y
él comenzó a reírse-, es broma.
Le saqué mi
dedo corazón y me incliné en el cristal para ver con mayor definición.
-Cuando
Heather estuvo enferma la trajeron a este hospital, el padre de Alan es el
dueño de todo el complejo- le miré sorprendida por aquel dato-. Sí, es un
cabrón con más pasta de la que puedas imaginar- sonrió y yo lo hice también al
darme cuenta de que estaba bromeando-. Uno de los días que vine Greg me presentó
a Danna, es la jefa de Oncología infantil, ella me enseñó el hospital y así
descubrí, al ver a Heather y al ver el hospital, que quería hacer de mi vida
esto.
Se calló un
momento y yo caminé por la cristalera dejando a mi mente volar sobre Londres.
-Cuando
Heather murió vine un día a hablar con Danna sobre mi idea de estudiar
Medicina, ella me apoyó y me dijo que lo más importante era estudiar,
prepararme y tener contactos, quiero pensar que ella no habló con Greg, pero sé
que lo hizo. Un día me llamó y me ofreció un trabajo aquí, para que viera cómo
se movían las cosas, para que aprendiera y para que descubriera si esto es lo
mío.
-Y lo
hiciste- concluí.
-Me
obligaron a trabajar en la planta infantil, me dijeron que si sobrevivía a esto
lo haría a cualquier cosa- sonrió cuando volví mi vista hacia él-. Es duro,
pero es precioso.
Me acerqué
hasta el sillón y me senté a su lado.
-Poco a
poco me he ido moviendo y por mi increíble personalidad y belleza me conocen en
casi todo el hospital- puse los ojos en blanco y él sonrió.
-¿Por qué
has querido que viniera?
Harry lo
pensó un momento.
-Cuando nos
viste a Danna y a mí al salir del ascensor, ella me preguntó quién eras, yo le
conté nuestra historia, sin entrar en detalles, no sufras y me dijo que vinieras,
más al saber que querías estudiar medicina- me contó.
De eso me
sonaba Danna, la había visto hacía un mes al intentar huir del hospital.
-Ella está
estudiando, no puedo contarte mucho en realidad no debería contarte nada, pero
bueno- me miró, estaba confiando en mí y eso me hacía sentir bien-. Está
estudiando con genes cancerígenos, de vez en cuando me deja entrar en el
laboratorio con ella, no demasiadas veces, pero las veces que he entrado han
sido geniales, te lo juro, están haciendo grandes descubrimientos, y cuando
acabe la carrera quiero venir aquí, trabajar con Danna el tiempo que pueda- me
dijo.
Lo pensé un
momento, ahora entendía muchas cosas. Greg tenía un hospital oncológico, su
mujer había estado en él, Harry había estado allí y había conocido a Danna, y
ahora trabajaba en el hospital.
-¿Qué
opinas?- dijo.
-Creo que
es muy interesante, y que tienes mucha suerte de poder estar aquí- le dije tras
pensarlo.
-Sí, en
verdad sí- dijo.
Se levantó
del sofá y se apoyó en la mesa mirándome.
-Sabía que
este hospital está dentro de las conexiones con el centro de investigaciones de
“la cárcel” en general- le dije-. No sé qué decir.
-No hace
falta que digas nada- se apresuró a decir-. No puedo enseñarte el laboratorio
pero podemos dar una vuelta para que veas cómo va a ser mi fututo- me dijo
guiñando un ojo.
Reí y me
levanté acompañándole fuera del despacho. Recorrimos algunos pasillos de la
planta infantil. Algunos niños caminaban por el pasillo pero la mayoría de las
habitaciones estaban cerradas.
-Esta ala
es la de cuidados paliativos, por eso no ves mucho movimiento- me contó.
Sentí un
dolor en la tripa al pensar en la cantidad de puertas cerradas, en la cantidad
de niños que habría dentro, los dedos de Harry buscaron los míos y nuestras manos
quedaron entrelazadas de nuevo, como si hubiese sabido la pena que sentía en
ese instante.
-Es la vida
___________(tn), es una putada, pero es la vida- asentí suspirando intentando
controlar las lágrimas.
Si seguía
así parecería una blanda, pero lo sentía tanto, si hubiésemos estado en
geriatría no sería lo mismo, pero en la planta infantil, era tan injusto.
-¡Ey,
Matt!- Harry se paró al lado de un niño.
Tenía una
estatura normal, pero un peso muy por debajo de la media, tenía una gorra del
Liverpool que tapaba su cabeza sin pelo y transportaba con él un carro con
oxígeno que entraba a sus pulmones por un respirador.
-Harry,
tienes que hablar con Allison de una vez por todas, siempre está robándome la
almohada durante el día- le dijo el niño enfadado.
-Pero si al
final por la noche te la devuelve- Harry se agachó a su altura y le bajó la
gorra hasta que tapó sus ojos.
-Te lo digo
en serio, habla con ella- se quitó la gorra dejando su cabeza al descubierto.
Después me
miró con curiosidad.
-¿Es tu
novia, Harry?- dijo.
-No-
contesté yo sonriéndole.
-En ese
caso- se acercó a mí y me dio un beso haciendo que me agachara-, soy Mathew,
mis amigos me llaman Matt y tú puedes llamarme como quieras- me guiñó un ojo y
me reí por inercia.
-Yo soy
___________(tn), mis amigos me llaman ____________(tn) y tú puedes llamarme
también como quieras- le contesté dándole un beso.
-Tenías
razón Harry, siempre funciona- dijo el niño mirando al castaño y con una gran
sonrisa.
-Te lo
dije, ahora solo te falta decírselo a Sarah- dijo Harry a mi lado.
-Lo siento
____________(tn), eres preciosa, pero mi corazón está ocupado- se disculpó.
-No te
preocupes, aunque gracias, me he sentido alagada Matt- le contesté
riendo.
-Nos vamos
rompecorazones, si veo a Allison se lo diré- dijo Harry tirando de mí y
alejándome del niño que siguió su camino hacia el otro lado.
-Díselo
Harry, díselo- gritó como pudo cuando nos alejamos.
-¡Qué
encanto! Por favor- dije cuando cruzamos la esquina.
-Matt es un
máquina- me contestó cogiendo mi mano otra vez.
-¿Qué le
pasa?- dudé en preguntar, pero al final lo hice.
-Tiene
leucemia linfoblástica, un caso avanzado- dijo.
Me mordí el
labio mientras me temblaba.
-Perdona,
tendría que haberte mentido- me dijo parándome en mitad del pasillo.
-No, no
pasa nada- pero las primeras lágrimas nacieron y cayeron por mis mejillas y, aunque
intenté controlar los sollozos, no pude hacerlo.
-Ven,
vamos- me acercó a su cuerpo y avanzamos por el pasillo hasta que Harry nos
metió en un cuartito pequeño en el que había algunos ordenadores.
-Perdona,
no quiero llorar- le dije sollozando.
Él me
atrajo a su cuerpo dejando que me desahogara.
Fue el
primer momento en el que me pregunté si yo verdaderamente serviría para algo así,
soportar la muerte tan cerca, si cuando había perdido a mi padre había perdido
casi mi vida, si mi vida se convertía en algo rodeado de muerte… ¿Podría llegar
a perderme a mí misma? Hasta ese momento había creído que tenía que dedicar mi todo
a la medicina, a curar, a curar como nadie había podido hacer con mi padre y
como él había hecho toda su vida.
-Durante mis
dos primeros meses yo lloraba todos los días- reconoció acariciando mi espalda
y apretándome más fuerte.
-¿Y si no sirvo?
Harry me apartó un momento de su pecho cogiendo mi cara entre
sus manos y acercándome a él hasta que casi podía sentir su aliento sobre mi
rostro.
-No digas tonterías, esto es lo tuyo, siempre lo ha sido
___________(tn), te veo a ti más claramente haciendo medicina que a mí mismo-
sonrió para que le acompañara y sonreí forzadamente tratando de contener las
lágrimas.
-No es justo, no es lógico, tiene como mucho 10 años…
-Lo sé, no es justo, es la mayor mierda, ___________(tn),
pero es la vida, la vida está llena de mierda, nosotros debemos sacar lo bueno,
pulir hasta verlo brillar- me dijo.
Suspiré asintiendo reconociendo que Harry tenía razón.
-Siento haber llenado tu vida de mierda- le dije.
-No pienses en eso ahora, si no hubiese pasado quizá ahora
todo iría peor, quizá yo no estaría aquí, no sabemos qué habría pasado, no te
azotes a ti misma- me pidió.
Volvió a abrazarme y besó mi frente antes de separarse de mí,
sin soltar mi mano.
-Hasta llena de lágrimas estás guapa, joder- dijo sonriendo y
derritiéndome.
Sonreí cambiando las lágrimas por sonrojo.
-Vamos, salgamos de aquí- tiró de mí fuera del cuarto.
Un rato después, tras haber visto la mayor parte del hospital
nos cruzamos con Danna que caminaba hacia el lado contrario al nuestro.
-Chicos, os he estado buscando, ¿queréis venir al
laboratorio? Voy de camino hacia allí.
Miré a Harry que me había dicho que no podría pasar allí bajo
ningún concepto y él sonrió claramente confundido mirando a Danna.
-¿Por qué lo pensáis tanto? ¿Acaso no queréis?- dijo la
mujer.
-Vamos, no, claro que vamos- dijo apresuradamente Harry.
Apretó con más fuerza la mano y Danna sonrió mirándonos.
-Vamos entonces…
(Narra Niall)
-Pero luego Louis sacó un pececillo y Susan salió corriendo
hacia atrás y se cayó al agua gritando- me reí con Lisa y Zac-. Además tenía un
flotador con el que su padre le había obligado a entrar al agua.
Los tres nos reímos. Llevábamos más de dos horas hablando
sobre cosas de Sicilia. Habíamos empezado a jugar con los coches, de ahí a las
muñecas, de ahí al escondite y de ahí a hablar sobre mis veranos en Sicilia.
-Mi hermano siempre dice que Louis es muy gracioso- Zac se
rio y Lisa asintió.
-Louis es el más gracioso de todos, aunque a veces con su
hermana y _____________(tn) se pasaba con las bromas, recuerdo una vez…- los
dos ya me miraban con cara de expectativa-, habíamos estado una tarde
rellenando unos jarrones con sal de colores, pintábamos la sal de varios
colores y luego rellenábamos los tarros con las líneas de colores que más nos
gustaban. Cuando acabamos sobró un poco de sal y Louis y Harry empezaron a
lanzársela a Susan y _________(tn) y ellas se enfadaron, pues bien- me reí
recordando el momento-, Susan enfadadísima porque Louis y Harry no pararan
cogió su tarro y lo rompió… ¡EN LA CABEZA DE LOUIS!- los niños rompieron a
reírse a carcajada limpia gritando y llenando la casa de risas locas-. Podéis
pedirle a Louis cuando le veáis que os enseñe la cicatriz de su cabeza, nunca
más le ha vuelto a salir pelo de ahí, Mike le dio cuatro puntos y Susan nunca
le pidió perdón por eso.
-¿Nunca le pidió perdón?- preguntó Zac asombrado.
-Nunca, nunca, nunca, siempre decía que se lo merecía,
después de algunos años dijo que a Louis solo le importaba su imagen y por eso
quiso dejarle un poco calvo- les dije.
-Louis es muy guapo- dijo Lisa.
-Bueno… no mucho, mucho- me encogí de hombros.
-¿Y a ti quién te gustaba?- Lisa me miró ilusionada.
-A mí nadie, es que ellos estaban fatal de la cabeza, además
éramos nueve, uno tenía que quedarse solo- les dije poniendo cara de pena.
-Pues tú eres el más guapo- dijo Lisa y Zac asintió de
acuerdo con ella-. Bueno, después de Harry.
-¿Después de Harry qué?- nos volvimos los tres asustados por
la voz grave que había puesto el maldito de Styles al entrar.
__________(tn) venía por detrás riéndose de mi susto. Le
saqué la lengua burlándome de ella.
-¿Qué tal lo habéis pasado?- dijo Styles acercándose a sus
hermanos y abrazando a ambos.
-Bien, Niall es muy gracioso, no tanto como Louis, pero es
muy simpático, y es muy guapo, no tanto como tú, pero es el mejor- dijo Lisa
riendo y abrazándome escapándose de los brazos de su hermano.
-¿Tengo que sentir envidia?- dijo.
-Muchísima- Lisa me abrazó más fuerte y me dio un beso en la
mejilla.
Él arrugó el ceño y se levantó acercándose a mi amiga que nos
miraba sonriendo. La abrazó como Lisa me abrazaba a mí y besó su mejilla como
su hermana lo había hecho conmigo.
-¿Intentas ponerme celoso, Styles?- le dije.
-Yo no intento nada, yo lo consigo todo- dijo él
fantasmeando.
____________(tn) intentó apartarse de él pero Harry la agarró
de la cintura más fuerte pegando la espalda de ella a su pecho. Ella me miraba
con los ojos en blanco sonriendo levemente, sabía que estaba contenta, se
notaba radiante.
Lisa me soltó pero la agarré como Styles hacía con mi amiga.
Lisa se rio y me abrazó, cosa que ___________(tn) no hizo con su agobiador.
-Vamos __________(tn), estamos intentando ponerles celosos,
colabora un poco- le dijo.
-A mí no me engañas- contestó.
-Venga, solo un besito, uno pequeñito- Styles acercó su
mejilla a los labios de ella pero ella se apartó. Volvió a pegar su mejilla a
la boca de mi amiga y esta vez ella sacó la lengua y le lamió de mandíbula a
oreja.
Él la soltó sonriendo y negando.
-Tenemos que irnos- dijo ella poniendo morritos mirando a
Lisa.
-Casi no hemos pasado tiempo juntas- dijo ella.
-Lo sé, pero es que tu hermano me ha secuestrado, podemos
vernos más otro día- Lisa se acercó a _____________(tn) que la cogió en brazos
y la abrazó.
Yo me despedí de Zac y me acerqué a Styles palmeando su
espalda un par de veces.
-Horan, nos vemos, despojo- me dijo.
-Nos vemos capullo- contesté mientras él me daba ahora a mí.
-¿Te espero fuera?- miré a ____________(tn), pero ella negó.
-Muchas gracias por todo- miró a Harry un segundo y después
salió tras de mí saludando una última vez a Maggie que nos miraba desde la
cocina.
Al cerrar la puerta empecé a regañarle.
-¿Gracias por todo?
¿Qué eres un señor de cincuenta años?- ella me hizo callar.
-Como Harry y tú ahora sois novios… le defiendes por todo- me
dijo sacándome la lengua.
-No es eso, es que eres más sosa que un pan sin sal- le dije.
Ella se mordió el labio.
-No quiero acercarme demasiado, puede que él escape de nuevo,
es mejor poco a poco Niall- me dijo, maldita tonta…
-Créeme, Harry hoy se habría abalanzado sobre ti a la mínima
oportunidad, has sido una sosa- le dije.
Ella se paró en seco.
-¿Debería volver?- me dijo sonriendo de medio lado.
-Corre, te espero aquí- le dije.
Ella sonrió y salió corriendo hacia la casa.
.png)
VEROOOO!! Me encantaa como todos los capitulos jajaja esta muy interesante sube cuanto puedas espero que sea pronto, lo siento por comentar tan tarde pero e tenido muchos examenes esta semana y los tengo que aprobar si no repito 3º y como que no me apetece jajajaj buno sube cuanto antes posible besos!!
ResponderEliminarMUACCKKKSSS!!
Att:UnaDIrectionerMas
Holaaa!!! Siento no poder subir tan seguido, intentaré subir mañana o el miércoles!! Gracias por comentar y me alegro de que te guste :)
EliminarMuaccks