sábado, 10 de enero de 2015

Capítulo 64: "Cómo las noticias aparecen en los momentos precisos"


 
 

(Narras tú)

Me esperaba otra cosa de la estatua de la libertad, quizá más grande o… no sé. Simplemente esperaba otra cosa. Estaba un poco distraída, por mucho que había intentado olvidarme de la conversación con Harry, no lo había llegado a conseguir.

No importa lo mucho que lo intentara, no iba a poder olvidarlo en mucho tiempo. Intentaba hacerme la dura, que nadie notara mi aflicción, y aunque Louis lo había sabido desde el inicio, los demás no tenían ni idea.

Habíamos pensado salir a Time´s Square por noche vieja, disfrutar del ambiente y, aunque a mí no me apetecía, era el cumpleaños de Claudia y no podía decir que no. Además tampoco me apetecía quedarme sola en casa.

-Vístete ya pesada- Niall me tiró los pantalones a la cabeza y yo sonreí haciendo lo que me pedía-. ¡Time´s Square!- gritó saltando sobre la cama como un loco-. ¿Me vas a besar a las doce?- preguntó con una sonrisa de oreja a oreja.
-Ya veremos… según el momento- dije sabiendo ya la respuesta.


Nos terminamos de arreglar, habíamos pensado regresar a casa después y hacer la fiesta aquí.

Montamos en el ascensor y salimos al congelado ambiente neoyorkino. Apreté mi bufanda al cuello y caminamos a paso rápido. Había mucha gente en la calle caminando hacia nuestro objetivo con una multitud de gente a nuestro lado y con el mismo objetivo. Pudimos caminar entre el gentío y tener una visión decente de la torre de One Times Square, aunque no estábamos cerca ni de lejos puesto que tendríamos que haber pasado el día aquí para estar en un gran sitio.

Había miles de luces de todos los colores reinando, los edificios colindantes estaban iluminados y la gente tenía sombreros y matasuegras que agitaban. Todo el mundo sonreía y no pude no hacerlo. Era todo felicidad y alegría, era un nuevo comienzo, todos tendríamos la oportunidad de recomenzar. Dejar atrás lo que no queríamos más y buscar lo nuevo.

Había música amenizando la espera y un conjunto de equilibristas que luchaban contra la gravedad a gran altura. Había fuegos artificiales cada minuto, y una pareja de presentadores anunciaba el tiempo que quedaba para el ansiado momento.

Recordé la película “Noche de fin de año” las historias entrecruzadas de los personajes que ocurrían todas esa misma noche de fin de año, cuando el destino se cernía sobre ellos, las prisas, la felicidad y los nervios durante los minutos que duraba. Me encantó esa película ambientada en la capital del mundo y ahora yo estaba ahí, yo estaba en el mismo lugar, estaba participando de ello.

Liam y Susan hablaban riendo mientras esperaban, Niall le gritaba algo al oído a Zayn que le empujó por la fuerza del volumen y después ambos se rieron señalando a una mujer que tenía un vestido pero a la que se le notaba un inmenso paquete. Claudia e Irene bailaban con la música y saltaban riendo y Louis a mi lado me apretó la mano sonriendo.

-Estamos aquí, fea- me gritó sonriendo como un loco.

Sonreí de vuelta saltando enloquecida por un momento. La presión del momento me encontró allí.

-¿No es increíble?- dije retóricamente.
-Inmensamente- sonrió.


Me abrazó rozando mi trasero y riéndose en mi oído.

-¡Oye!- dije quitándole la mano.
-Te daría mi beso de año nuevo, pero lo tengo prometido- dijo riendo.

-Eres un mierda- negué varias veces-. Pero me alegro- le abracé más fuerte justo cuando las luces vibraron un segundo.
-Ya llega- dijo separándose de mí y caminando hacia Claudia.


La gran bola comenzó su marcha hasta tocar el límite y Niall me dio la mano mientras gritaba la cuenta atrás con las miles de personas que estaban a nuestro alrededor.

-¡Diez!, ¡Nueve!, ¡Ocho!, ¡Siete!, ¡Seis!- me miró con una gran sonrisa, una de las más grandes que le había podido ver nunca-. ¡Tres!, ¡Dos!, ¡Uno!

Las luces brillaron más intensidad, miles de gritos saltaron al unísono acompañadas de un gran estallido de cientos de fuegos artificiales sobre nuestras cabezas. Niall se acercó a mí pero aparté mis labios de los suyos y le di un gran beso en la mejilla, y él sonrió con fuerza entendiéndolo.

-Feliz año nuevo, Nialler- le dije dándole otro beso.
-¡Feliz año!- gritó de vuelta.


 

(Narra Irene)

Claudia gritaba como una jodida loca a mi lado, se la veía feliz, para no estarlo, habíamos pasado un gran día, entre la fiesta de anoche, el viaje en barco de la mañana y la tarta que nos habíamos zampado, podía estar jodidamente brillando de felicidad.

Louis la agarró por la cintura dándole un beso en la mejilla, mierdosos…

Había estado hablando con Oscar durante las vacaciones, y aquí hablábamos de vez en cuando. Él estaba viendo a su familia en algún lugar de Inglaterra.

A veces pensaba en el amor. La locura del amor. Era una estúpida, era una maldita niña. Pero no tenía esa locura en mi vida… Oscar era perfecto, era leal y dulce, era todo lo que alguien podría pedir, era sencillo…

Sin embargo faltaba algo, faltaba el dolor, y era una maldita cagada que echara de menos sentir una pizca de dolor en la relación, una pizca de locura y desenfreno. Una pizca que no había.

¿Era una idiota por sentirme así? Lo era. No hacía falta que nadie me lo dijera.

Quería dolor en el amor y eso era lo último…

Es complicado entender algo así, pero no me gustaría quedar como una loca sadomasoquista… Trataré de explicarlo de algún modo sencillo.

Zayn era incómodo para mí, siempre lo fue, siempre fue como un jodido grano en la nariz que no parecía querer desaparecer. Pero era sudores fríos, era temblor de manos, era retumbar de latidos y elefantes en el estómago…

Quería sentir eso, no dolor, quizá la palabra dolor no era la más acertada para el caso. Oscar era bueno pero no óptimo y eso me hacía sentir como una mierda, porque aunque no quisiera, le estaba engañando de algún modo.

La cuenta atrás comenzó, Claudia se separó de mí, movida por los brazos de Tomlinson que tenía una gran sonrisa debajo de su gorro de lana.

Miré en ambas direcciones, mis amigos coreaban la cuenta atrás con las decenas de miles de voces que nos acompañaban en esta despedida de año. Vi a Susan y Liam riendo y abrazados, Niall y _________(tn) de la mano y sonrientes, Louis y Claudia uno al lado del otro mirando al cielo, hacia las luces de miles de colores que allí se veían. Miré de nuevo hacia todos ellos, queriendo encontrar a Zayn pero sin hacerlo. Me di la vuelta sobre mi misma y mis ojos chocaron con el motivo de mi alegría y dolor a partes iguales. Estaba profundamente serio, me miraba, como si solo estuviésemos nosotros dos en ese momento, como si Times Square fuera solo nuestra.

Se acercó a mí despacio, con delicadeza, una dulzura poco propia de él. Sus manos rudas tocaron mis mejillas con miedo… Los gritos de júbilo comenzaron a nuestro alrededor pero estaba perdida en el chico que tenía frente a mí y en su acercamiento lento pero directo. Tragué saliva viendo lo que se me venía encima. Sabiendo que estaba en mis manos. Zayn se paró cuando nuestros labios se rozaban, pero no esperó más.

Deslizó su lengua por mis labios y mordió el inferior ayudándome a entrar en su juego. Sonreí y acorté el espacio que quedaba entre nosotros moviendo mis manos alrededor de su cuello y él me atrajo con las suyas en mi cintura. No me imaginaba un mejor recibimiento del año que ese. Zayn subió sus manos a mi mandíbula ampliando el beso y haciendo que su lengua perpetrara en mi boca, moviéndola y buscando la mía como tanto le gustaba hacer. El olor de tabaco mezclado con limón tan peculiar de Malik hizo que mi mente viajara al pasado, a todas las veces en las que había sentido ese aroma personal. Nuestros labios se movían desenfrenados, con la pasión que nos caracterizaba a ambos y mi respiración se vio dificultada por el beso. Me separé de él unos centímetros y fue entonces cuando los gritos regresaron a mis oídos.

Sobre nuestras cabezas nacían miles de fuegos artificiales que iluminaban la noche neoyorkina dándole un aspecto artificial. Liam y Louis se abalanzaron sobre Zayn y los tres comenzaron a gritar y a saltar de un lado a otro molestando a la gente que había a nuestro alrededor, pero sin importarles.

Susan me abrazó con fuerza felicitándome el año y riendo como una loca. Después llegó la alegría desbordante de los demás, los ocho reíamos y saltábamos luchando porque nuestras voces se oyeran en el mar de gritos que nos desbordaba.

Mi primo pasó su cabeza entre mis piernas y en un instante me vi subiendo sobre todo el mundo, teniendo una visión de la plaza mucho mejor. A mi parecer éramos unos idiotas haciendo el loco, pero realmente todo el mundo a nuestro alrededor disfrutaba del inicio de año igual que nosotros. Liam comenzó a saltar haciendo que tuviera que sujetarme en su cabeza gritando y riendo.

Salir de allí fue horrible. Yo, como seguía subida a los hombros de mi primo, iba guiando al grupo por donde veía huecos entre las personas. Pero tardamos casi una hora en salir del tumulto, y media hora más en llegar a casa.

-Bájame ya, anda- le dije al intentar entrar por la puerta principal.
-Espera, quiero ver si entramos en el ascensor- me dijo riendo.

-¡Liam! Me darás con el techo en la cabeza- me quejé sin resultado-. Louis… dile algo, Claudia…- los dos me miraron riéndose.

Odio extremo a estos cabrones…

Al final consiguió entrar al ascensor casi arrodillado conmigo encima.

-Guau Payne, eres todo un campeón- le dije, recalcando la ironía en mi tono.

Al llegar al apartamento prácticamente me lanzó contra uno de los sofás sin delicadeza estrellándome en el mullido material. Un segundo después él mismo se tiró encima de mí haciendo ruidos extraños con su garganta.

-Dios Liam, aléjate de mí, levanta tu apestoso cuerpo de mí- grité riéndome mientras él movía sus manos a mi estómago y comenzaba una lucha de cosquillas que no podía controlar.

No soy bajita, en realidad bastante alta, aunque algo menos que Claudia, pero aun así Liam seguía siendo mucho más grande que yo y no tenía ninguna posibilidad de salir victoriosa de esta lucha.

Gritaba intentando alejarle de mí, ya ni siquiera trataba de contraatacar. Liam me agarró con una de sus manos mis dos brazos y ya ni mis piernas lograban salir de allí.

-¡Qué alguien me ayude!- grité con la respiración entre cortada y con las últimas fuerzas que me quedaban.
-Liam, Liam, Liam- gracias a dios ___________(tn) llegó hasta nosotros con dos vasos en sus manos-. Deja a mi pelirroja en paz.


Apartó a mi primo de encima y se sentó a mi lado mientras yo intentaba devolver la respiración regular a mis pulmones.

Liam se alejó de nosotras caminando hacia la terraza en la que Zayn fumaba y hablaba con Niall.

-Ten- mi amiga me dio uno de los vasos y supe que era alcohol antes de beber de él.
-¿Qué te está pasando? Tu no eras nada de alcohol- elevé una ceja.

-Lo sé, pero esto no está tan mal- se encogió de hombros y le dio otro trago al vaso.

Estuvimos hablando un rato, Susan puso algo de música y comenzó a bailar con mi primo, demasiado agarrados diría yo, pero bueno.

-¿Y estos dos?- ___________(tn) también se había fijado en los bailarines del salón.
-Y yo que sé, ninguno dice nada, pero llevan unos días más amorosos de lo normal- dije.

-A ver si es verdad, serían tontos si no lo intentaran en algún momento.

Rodé los ojos. Parecía que nuestro pacto se iba a la mierda poco a poco… ¿pero qué podíamos hacer? Éramos malditamente impacientes e idiotas. Giré mi cabeza hacia la terraza, Zayn hablaba con Niall serio, estaba apoyado sobre la barandilla con un segundo cigarro entre sus dedos, debía estar muy nervioso para fumar tan descontroladamente.

-Te he visto besarle- mi amiga hizo que, con sus palabras, girara mi cabeza de nuevo hacia ella.
-Ya… bueno, es una costumbre ¿no? Da igual- aparté mi mirada un tanto avergonzada.

-Ya… una costumbre… claro…- se rió y me empujó.

 


(Narra Niall)

Zayn me estaba haciendo comerme la cabeza. Sus movidas eran tan surrealistas que no creía que debiéramos hablarlo en pleno año nuevo. Pero parecía tan nervioso que decidí volcarme en lo que me contaba.

-Es que eres un idiota- dije al final tras escuchar sus comeduras de tarro.
-¿Yo? Venga, no tienes ni idea Nialler…

-Vale, lo que tú digas…
-Pero entiéndeme…- aspiró de su pitillo soltando el aire de un solo golpe.

-Creo que el que no te entiendes eres tú…- me giré para ver qué hacían en el interior.
-¿A qué te refieres?


Suspiré, sería lógico que se diera cuenta por él mismo… pero por otro lado había pasado tanto tiempo y él parecía tan ajeno…

-Zayn… ¿nunca te has preguntado por qué tienes ese afán de sobreprotección con ella, siempre que ha salido con algún chico, cuando habla de otros chicos o simplemente cuando sus ojos se apartan de ti?- pregunté retóricamente para hacer que pensara sobre mis palabras.
-Ella es como mi hermana, lo sabes…

-Yo no me beso con mis hermanas- sonreí y él negó repetidas veces aspirando de nuevo.
-Sabes a lo que me refiero- se giró para mirar dentro del apartamento a la pelirroja-, mírala, es caliente, dura y difícil, pero eso no tiene nada que ver.

-Ya…- me reí ante sus palabras, era estúpido si no se daba cuenta de lo que pasaba-. Te gusta, Malik, solo debes reconocerlo.
-¿Qué? No, que va, no me gusta, ella no podría gustarme.

-Vamos… parece que el único que no se da cuenta de ello eres tú- le dije sin apartar la sonrisa.

Él apartó la mirada y la desvió hacia el parque que teníamos enfrente.

-Zayn, sé que te mueres cuando se va a salir con Oscar, que te pusiste como un loco cuando quedó con Mcenroe, nunca te han gustado esas cosas, y siempre te resguardas en que no quieres que le hagan daño- solté una carcajada-, tío, tú eres igual que todos lo demás…

Él no contestó, no dijo nada más y, si él no quería darse cuenta de lo que ocurría, yo no podía hacer nada más.

Le dejé allí para que se terminara su cigarrillo en soledad, además estaba helando. Yo ya tenía ya demasiado con mis cosas.

-Chicos- la voz de Susan interrumpió mis pensamientos-. Tenemos que hablar un momento.

Nos giramos hacia ella, tenía ganas de tumbarme y así lo hice, me incliné sobre el primer sofá que vi y me dejé caer en él. Así estaría más atento. Seguramente trataría de convencernos de algo sobre Styles de nuevo, o quizá algún plan para hacer mañana.

Zayn entró segundos después y se sentó a mis pies en el sofá sin quitarse la cazadora.

Una vez que estuvimos todos preparados Susan comenzó a hablar mirando especialmente a Louis.

-Chicos… la verdad es que, tenemos que deciros algo… hemos querido esperar un tiempo porque han existido algunos problemas pero… es obligatorio que os lo contemos- su mirada se desvió hacia Liam sonriendo.
-Bueno- Liam miró a Louis un milisegundo para mirarnos después a todos… ¡oh!

-¡Mierda!- grité levantándome rápidamente y con una sonrisa, del asiento-. ¡ESTAIS JUNTOS!

Los dos me miraron con los ojos abiertos como platos.

-¿Qué?- la voz de Louis sonó por encima de los murmullos de todos nosotros y yo comencé a reírme como  loco.
-Bueno, Niall es tan rápido…- Liam me miró con odio en los ojos y apagué mi risa-. Pero sí, en realidad es eso.

-¿Qué cojones dices, Payne?- Louis se levantó en el sitio y se acercó a Liam rápidamente.
-Louis, Lou, Lou- Susan se levantó interponiéndose entre su hermano y su… ¿novio Comencé a reírme de nuevo, esto era un maldito culebrón.

-Niall…- ___________(tn) me miró con precaución en su tono.

Me callé esperando ver qué ocurría.

 -¿Cómo…?- Lou se pasó la manos por la nuca desordenando su cabello y maldiciendo mirando con odio a Liam.
-Louis… ¿quieres hacer el favor de tranquilizarte?- le dijo Susan poniendo las manos sobre su pecho.

-Pero… ¿Qué haces con él?- cambió la mirada de su hermana a Liam-. Y tú eres un mierda, eras mi hermano tío.
-Sigo siendo tu hermano- le dijo Liam con suavidad.

-Y una mierda, tú eres…
-¡Ya vale! Louis, vamos- Susan tiró de él empujándole sobre el pecho.


Louis clavó su mirada en Liam, que le miraba abatido detrás de Susan. Negó varias veces mirándole con repulsión y se dejó llevar por su hermana a través del pasillo.

-No te preocupes- Zayn se acercó hacia Liam dándole un par de palmadas en la espalda.
-¡Liam! ¿Por qué no nos lo dijisteis antes? ¿Nadie sabía nada?- Irene nos miró a los demás que negábamos incrédulos.


Liam seguía con la vista fija en el pasillo por el que habían desaparecido Susan y Louis, negando, serio.

-Vamos- ____________(tn) se acercó a su lado y tiró de él haciendo que se sentara en el sofá de espaldas al pasillo-. Cuéntanos- sonrió y, como los demás, esperó a que Liam comenzara a contarnos cómo había ocurrido todo.

Liam suspiró agachando un momento lo cabeza.

-No sé por qué pero pensé que se alegraría… Joder- dijo negando.
-¡Bah! De verdad no pienses en eso, acabará amando esto- le dije.

-No sé…
-Vamos, habla de una vez, esto será una anécdota después- insistí mientras él me sonreía.

-Bueno, ¿qué queréis que os diga?- su sonrisa se hizo más visible a nuestros ojos-. La quiero.

Las chicas le miraron embobadas y Zayn y yo negamos riendo.

-Es verdad… he sido un idiota, nunca se lo había dicho, y… afortunadamente cuando he sido capaz de hacerlo ella me ha respondido lo mismo- dijo con una sonrisa enamorada.
-¡Lo sabía!- gritó Irene saltando y abrazándose a Liam.

-¡Todos lo sabíamos!- __________(tn) imitó el gesto de la pelirroja llenando de besos a Liam, que reía y las abrazaba a partes iguales.

 


(Narra Susan)

Liam y yo habíamos decidido hablar con nuestros amigos esa misma noche, queríamos empezar el año sin mentiras y sin tener que escondernos. Pero mi hermano era idiota de nacimiento.

-¿Qué narices te crees que haces?- me gritó nada más hube cerrado la puerta de mi cuarto.
-Louis…- no quería gritarle, para mí era importante que mis amigos lo supieran, pero era imprescindible que Louis lo entendiera, no quería hacerlo a malas-. No lo entiendes.

-¿Soy yo quien no lo entiendo?- preguntó sin parar de gritar.
-Louis… ha sido siempre mi mejor amigo, siempre se lo he contado todo, y él a mí. Ha sido dulce cuando tenía que serlo y duro cuando le tocaba…

-No le conozco, ¿no podría…? Joder, eres mi maldita hermana, hay millones de chicas en el mundo.
-Claudia es hermana de Zayn…- las palabras salieron de mi boca sin pretenderlo.


No quería decirle a Lou que sabía que había roto con Marie antes del viaje, quería que fuera él el que me dijera. Pero la verdad es que en eso nos parecíamos bastante, los dos éramos reservados en ese aspecto.

-¿Y…?
-Marie me escribió el otro día- le dije. Él me devolvió la mirada sabiendo a qué me refería.

-Yo…
-¿Estás con Claudia?- él se mordió el labio inferior nervioso-. Vamos, puedes decirlo, saldré y me pondré a gritarle como loca, incluso puede que le dé un tortazo si nadie consigue pararme a tiempo.

-No es lo mismo…

Solté una carcajada, los nervios estaban pudiendo conmigo.

-Le quiero, y él me quiere, ¿no podrías intentar aceptarlo?

Louis me miró.

-¿Por qué no me lo dijisteis? Estábamos los tres todo el día juntos, éramos los tres desde que se fue Harry, podríais habérmelo dicho- dijo suspirando.
-Yo… no era fácil, para mí eso se había acabado, duro lo que duró un beso en Sicilia, no sabía lo que él sentía hasta hace unas semanas… Y él… supongo que tenía miedo por lo que pudieras pensar… y no se equivocaba- la verdad es que había actuado como un psicótico.

-Susan… no voy a acostumbrarme a esto… vosotros dos… sois como… ¿no es raro?- sonrió nervioso y me acerqué a él.
-Increíblemente no… es más normal de lo que jamás hubiera imaginado- sonreí y él negó, pero también sonreía.

-Joder… menuda mierda, te juro que quiero pegarle- me dijo abriendo los brazos y recibiéndome en ellos.

-Lou… él es genial conmigo, se porta muy bien, no te preocupes, solo…- le miré pegando nuestras frentes- dale un voto de confianza.

Louis gruñó fuertemente pero acabó aceptando y accediendo a salir conmigo al salón.

Todos estaban sentados en el sofá hablando. Liam se giró y me miró apretando la mandíbula, todavía estaba tenso, se le notaba en las facciones. Después su mirada viajó a mi hermano, al cual yo tenía agarrado por el brazo, solo por precaución.

-Payne, vayamos a hablar fuera- le dijo Louis, al que apreté más fuerte el brazo. Eso no era lo que habíamos hablado.

Liam tranquilamente se puso de pie y esperó a que soltara definitivamente a Louis, cosa que al final tuve que hacer.

Los dos salieron hacia la terraza y los demás me obligaron a sentarme entre ellos, para que les contara todo lo que había ocurrido, cómo y por qué de esa manera.

 


(Narra Liam)

Intenté convencer a Susan de que lo mejor era hablar con Louis antes de hacerlo con el resto, intenté que ella entrara en razón por lo que pudiera pasar, y, como no… yo tenía razón.

Louis salió delante de mí cerrando la puerta una vez que estuvimos los dos fuera. Estaba más tranquilo, eso sí se le daba bien a Susan, tan solo esperaba que no volviera a enfurecer. Se sentó en una de las sillas de madera que rodeaban la mesa y me miró sin pronunciar palabra. Sus manos se movían al compás para entrar en calor y su gesto era completamente serio.

-Te escucho- dijo sin apartar su mirada.

No sabía muy bien que decir, estaba solo ante el peligro, y estábamos en un piso veintisiete, si me tiraba, yo moriría.

-Louis…
-No empieces con mierdas Liam, no me digas esas malditas gilipolleces de que la quieres y que siempre ha sido así, eso ya lo sé- me miró aumentando su seriedad. El chico bromista y simpático había desaparecido-. Tan solo dime ¿por qué ahora?


¿Por qué ahora? Bueno, no era una pregunta sencilla, ¿qué pretendía que le dijese, qué todo comenzó porque sentí una mierda de nervios cuando Susan salió con Zayn? No, eso simplemente ayudaría a que Louis volviera dentro e intentara arrancarle la cabeza al moreno también.

-Se acaba el instituto, el año que viene se irá a París, se alejará de todo lo que conocemos- él elevó una ceja-. No quiero detenerla, para nada, pero necesitaba decirlo, iba a ser un idiota si esto terminaba y seguía callado como un maldito crío- y en cierto modo eso también era cierto.

Que Zayn saliera con ella había sido el detonante, la gota que había colmado el vaso para animarme a decirlo finalmente, para contarle a Susan lo que sentía. Pero era algo que tenía que hacer tarde o temprano, no podía dejarlo correr, que pasara el tiempo, que ella se fuera, y que apareciera después de unos años del brazo de un asqueroso francés.

-¿Y qué vas a hacer? ¿Te irás con ella el año que viene? ¿Dejarás Londres y todo lo que tienes porque Susan persiga su sueño?- preguntó poniéndome a prueba.
-Lo haré si es lo que tengo que hacer.

-¿Y eso qué significa? ¿”Lo haré si es lo que tengo que hacer”?- se estaba comportando como un maldito loco. No… no era para tanto.
-No voy a irme a París sin nada asegurado, no la seguiré sin una universidad para mí, pediré una beca para estudiar allí, no voy a lanzarme al vacío Louis- dije sentándome en una silla frente a él.


Louis suspiró.

-Tío… esto es una jodida mierda… Yo quiero ir a la universidad, dónde yo quiera, ¿no quieres tú eso?- preguntó.
-Claro, yo… quiero ir donde yo quiera, pero quiero ir con Susan- asentí haciendo que él negara fuertemente.

-No me entiendes… ¿dejarás una buena universidad por Susan?, ¿dejarás una beca por ella?
-No lo sé, aún es pronto, las cartas de las universidades tardarán en llegar, todavía tenemos tiempo- creía que él tenía guardado dentro algo más que mi simple futuro universitario, algo había dentro de él que le mantenía nervioso-. Louis… ¿hay algo que quieras contarme?


Louis miró rápidamente al interior del apartamento dónde nuestros amigos hablaban y nos miraban de vez en cuando.

-Marie quiere ir a Cambridge, sabes que yo también quería ir con ella- me dijo, yo asentí-. Está cerca de casa, podría ir y venir todos los fines de semana, es una gran universidad…
-Louis…

-Espera, espera- me paró.

Era cierto que él y yo habíamos hablado muchas veces de ir juntos a la universidad, de pasar juntos los años que nos quedaran de estudios, como hermanos de verdad, juntos. Y quizá, ahora que estaba con Susan esos planes se veían entorpecidos.

-No es lo que crees. Quiero decir, sería malditamente increíble ir contigo a la universidad, ya lo sabes, pero el caso es que no voy a ir a Cambridge.
-¿No?- ¿cuándo había cambiado la conversación?

-No… Y Cambridge era la absoluta perfección. Pero… rompí con Marie- se miró esperando que dijera algo ocurrente pero solo abrí los ojos con sorpresa-. En navidad- volvió a esperar pero ahora mi boca también se abrió por la confusión.
-Pero… ¿estabais mal?, ¿Qué pasó?

-No tío, no estábamos mal, en realidad fue todo por la puta mierda que llevaba dentro. Créeme, estoy encantado de haber podido romper con ella porque pensé que nunca iba a tener los cojones de hacerlo. Quería hacerlo.
-Pero… ¿por qué?- seguía enterrado en el asombro.

-¿Por qué crees?- Louis miró hacia dentro y señaló con la cabeza.
-¡Oh tío!- joder… sonreí negando y estampé mi mano en su cara con cariño-. Eres un imbécil- me reí y él me miró con odio pero también rió.

-Ella quiere irse a Yale, y me siento como un idiota ahora- dijo al final apagando la sonrisa.
-Puff Yale es otra cosa, hermano…

-Lo sé, ella podría entrar hasta en una universidad en la luna, ¿pero yo?- ahí nacía todo, en el miedo del fututo inminente, en el paso que tendría que dar.
-¿Lo has hablado con ella?

-Liam, ni siquiera sé qué somos… rompí con Marie para estar con ella- suspiró agobiado y pasé mi mano por su brazo en un par de palmadas para animarle-. Cuando me preguntó qué sería de nosotros le dije que no quería nada serio… ¡Ella ni siquiera habrá pensado en nosotros después de un tiempo! Seguro que piensa que es solo un pasatiempo.
-Pues díselo, dile lo que piensas en realidad- me apresuré a decir.

-¿Y qué hará ella, Liam?- me miró negando profundamente serio-. ¿Dejará su sueño de Yale por nosotros?, ella no querrá más kilómetros que nos separen. No puedo dejar que se olvide de Yale, tío, no puedo hacerlo- negó y pasó sus manos por la nuca revolviéndose el pelo.
-Ella es la que debe decidir.

-No, Liam, no lo entiendes, tú encontrarás una jodida perfecta universidad en parís, cualquier universidad te aceptará, también me aceptaría a mí en París, pero no en Yale. No puedo decirle que elija entre Yale y yo, simplemente no puedo- dije.


Louis se había metido en un lío de narices, no solo había dejado a Marie, que le quería y que estaría ahí para él, bueno, yo podría comprender eso, si no que había comenzado algo sin definir con Claudia, que debería definir en un tiempo cercano, y que no quería definir.

-¿Y si tan solo te tomas todo con un poco de calma? Aún quedan unos meses para pensarlo todo, para saber qué hacer…- le dije para que se relajara por el momento-. Ahora estamos aquí, en Nueva York, ¿no te sientes bien solo con poder tener este paisaje artificial espectacular?
-No- dijo mirándome-. Tú estás muy contentito porque estás con mi increíble hermana que te hace jodidamente feliz- dijo riendo y dándome una torta con algo de fuerza-. Pero, déjame decirte una cosa Payne- que me llamara por mi apellido me hacía pertenecer alerta-. Como en algún momento tenga una sola queja de su parte hacia ti, te arrancaré las pelotas y las colgaré en la pared de mi cuarto para reírme siempre que me apetezca- negué con una sonrisa, sus amenazas eran una porquería, pero decidí tomármela en serio y asentí-. Y ahora vamos a volver ahí dentro antes de que se me congelen los mocos.

 


(Narras tú)

Niall y Liam se marcharon al partido de los Knicks con las entradas que Susan le había regalado al castaño por su cumpleaños. Claudia y Louis se escondieron en una habitación, Irene y Susan se marcharon de compras y por eso, Zayn y yo bajamos al parque a dibujar.

Él pintaba casi siempre sobre lienzo, dibujos de grandes dimensiones, incluso en ________(tpaís) tuvo algunos problemas por hacer graffitis en las paredes públicas del barrio. No le gustaba mucho pintar sobre papel, pero era mejor eso que cualquier pared por la que pudieran arrestarle aquí.

Me senté en un banco porque el césped estaba terriblemente mojado y Zayn se sentó a mi lado.

-¿Quieres apostar?- le dije dándole valor a la tarde.
-¿Sobre qué?- preguntó él abriendo su bloc.

-Podemos plasmar algo del parque, cualquier cosa, y después enseñar los dibujos a alguien y que decida cuál de los dos es mejor- dije con una sonrisa.
-Vale, me parece bien, ¿podemos dibujar cualquier cosa?

-Sí, pero debe verse desde el parque, puede ser cualquier cosa- asentí empezando a entusiasmarme por la idea.
-Genial, y quedamos aquí en…- Zayn pareció pensarlo un momento-, ¿dos horas?

-Sí, dos horas está bien- le dije levantándome. Debía buscar algún lugar realmente increíble para dibujar. Quería ganar.
-Pero, espera, ¿qué es lo que vamos a apostar?- Zayn sonrió y se levantó a mi lado.

-Podríamos hacerlo después, quien gane le pedirá algo al otro, cualquier cosa, ¿te parece bien?

Zayn asintió y me tendió una mano, la cual estreché. Sin pensarlo un momento más salí casi corriendo hacia un lateral.

Pasé casi la primera media hora de nuestra apuesta recorriendo paseos del parque buscando la perfección y finalmente lo encontré. Sonreí pensando en la perfecta escena que se presentaba ante mí. Simplemente me senté en un banco cercano que tenía la distancia adecuada para observar con detenimiento sin ser descubierta. Abrí mi bloc de dibujo sin detenerme a observar los bocetos que tenía entre sus hojas.

Lo pensé un instante y comencé a deslizar los lapiceros en el blanco papel.

 

(Narra Zayn)

Encontré un puente de madera pequeño en uno de los recónditos rincones del parque y pensé que era una buena idea dibujarlo, algo sencillo que me recordara este lugar.

Tardé aproximadamente una hora en estampar la imagen que aparecía frente a mis ojos en el papel. Había quedado un trabajo aceptable, nada comparado a lo que pudiera hacer mi amiga, pero al menos lo había intentado.

Caminé por los paseos de Central Park para esperar a que el tiempo se agotara. Observé cada detalle del lugar, intentaba guardarlo dentro de mí para recordar el viaje.

Nueva York estaba siendo perfecto de principio a fin, todo había sido alucinante. El apartamento era cómodo y enorme, la ciudad era abierta y liberal. Todo tipo de personas, razas, culturas… todo, elevado al máximo. Era el jodido paraíso. Además lo estaba compartiendo con los mejores tipos del mundo… incluso había conseguido un maldito beso de la pelirroja, y eso era un éxito personal que me felicitaba cada segundo. Llevaba un tiempo condenadamente largo detrás de ella, pero el idiota del inglés la tenía comiendo de su mierdosa mano como un gilipollas. Ese tío era un imbécil integral, era todo lo contrario a Irene. Mi mente no llegaba a comprender qué hacía con un tipo así… Ella debía… no sé, debía estar con otra persona. Aunque quizá nadie sería suficiente para ella.

-Ya estás aquí- la voz de __________(tn) me desvió de mis pensamientos y caminé los pasos que me faltaban hasta llegar a ella.
-Aquí estoy- guardé mi dibujo en la espalda para darle más emoción y ella mostró su nerviosismo imitando mi gesto.

-Vale, a la de tres nos cambiamos los cuadernos ¿ok?- dijo con una media sonrisa alegre.
-Ok- contesté sonriendo también.

-Uno… dos… tres… ya- los dos tendimos nuestros blocs y cada uno cogió el contrario.

Casi se me cae el cuaderno al maldito suelo.

-¡Qué cojones…

Levanté la cabeza un segundo y ella estaba sumida en mis trazos sin prestarme atención. Bajé mi vista de nuevo observando con detenimiento mi figura en el papel. Era yo, era yo de lateral, con mi cuaderno entre las manos, apoyado en una barandilla que había encontrado en mi posición, también se veía la mierda de puente de madera que yo había dibujado. Había buscado todos los detalles, mi cazadora de cuero, mis vaqueros arrugados en la parte trasera, hasta el tupe de mi pelo.

Volví a mirar a mi amiga y ella ya había dejado de observar mi dibujo y ahora buscaba a alguien con la mirada a alguien que rompiera la apuesta.

-__________(tn), es increíble- ella me miró y sonrió levemente sin darse cuenta de lo mucho que había significado para mí de algún modo-. En serio, es jodidamente perfecto- añadí acercándome a ella y abrazándola ante su asombro-. No hay mierda de apuesta, voy a hacer lo que quieras, te lo juro.
-No, no, no, esa no es la apuesta, tenemos que preguntarle a alguien- dijo ella convencida.


Acabé accediendo sin soltar el dibujo de mis manos.

-¿Podré quedármelo después?- le pregunté observando el papel.
-No- contestó firmemente-. Mira, preguntémosle a esa mujer- dijo caminando hacia una señora que paseaba con su pastor alemán.


La mujer acabó dándome la razón, como era de esperar, y él dibujo de ________(tn) fue el ganador.

-Ahora sí que tengo el poder sobre ti- dijo sonriendo de medio lado.
-Ahora lo tienes- levanté las manos defendiéndome de sus palabras y ambos comenzamos a caminar hacia el apartamento-. ¿Sabes lo que vas a pedirme?- le pregunté sin estar realmente preocupado.

-Sí- me miró parándose un segundo y esperando a que yo también lo hiciera, asentí y ella habló de nuevo-. Quiero que seas sincero con Irene y le digas lo que sientes por ella.

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Holaaa!!!
Sí, por fin he subido, siento la demora pero espero haberla compensado con el capítulo :) Sé que no es del todo interesante, pero bueno tiene que haber de todo xD

Y... como he tardado un poco en subir, os dejo un adelanto del siguiente capítulo que intentaré subir antes del miércoles de la próxima semana, aunque quizá sea antes :) 

El capítulo se llamará "Cómo la realidad es relativa" y espero que os guste el adelanto y el capítulo cuando llegue:

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-No te hagas el inocente ahora, vi como la besabas en año nuevo- le dije elevando las cejas.

-Fue un beso, ¿porque las chicas no entendéis que un jodido beso no significa una mierda?, y- se paró pensando lo que iba a decir y supe que no iba a ser nada bueno- ¿por qué no dejas de meterte dónde nadie te ha llamado?
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Zayn…- intenté entrar en razón y ver que lo que hacía no estaba bien. Aunque sus besos no me dejaban pensar bien, me embotaban el cerebro.
Deslizó sus labios hacia el lóbulo de mi oreja y chistó para que me callara, mordiendo la zona.
-Bésame pelirroja- agarró mi mentón con ambas manos y posó sus labios en los míos de nuevo.
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-Hola- dejé un segundo mis pensamientos sobre esos últimos días porque una chica me paró en medio de la calle.
-Em, hola- dije mirándola.
La chica sonrió abiertamente, era rubia, pero por sus cejas oscuras estuve segura de que se teñía el pelo. Vestía un jersey de lana y unos vaqueros con converse blancas. Parecía algo mayor que yo, quizá un par de años.
-Perdona, seguro que estás pensando que estoy loca- dijo riendo y alargando una mano hasta mi brazo apretándolo-. Soy Gemma Styles- ¡oh! Santa mierda.

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-No, no tiene nada que ver con mamá… La hermana de Harry me ha medio secuestrado- le dije-. Hemos ido a una cafetería y al principio pensé que quería hablarme de Harry, de algo relacionado con lo que me dijo en año nuevo, pero ella no sabía nada… ha sido extraño y…

-Te lo juro que voy a acabar matando a algún Styles, ¿son todos igual de idiotas?
-No digas eso, los niños son encantadores, aunque no tengan el apellido Styles, siguen siendo sus hermanos- contesté riéndome.

-¿Seguro que no son pequeños diablillos enviados por el demonio?

-No… son geniales…- y les echaba de menos, mucho.
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Y hasta aquí puedo escribir :)
 
Muchisisisisimos abrazos!!
Muaaacksss
 
 
 
 
 
 
 

 

 

2 comentarios:

  1. VEROOO!!Me encanta como todoss!! Ya e conseguido la contraseña jajajaj y tengo móvil nuevo jajan bueno sube lo antes posible que quiero ver lo que pasa besos y abrazos desde Mallorca!!

    MUACCKKKSSSS!!!

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    1. Hola!! Muchas gracias por comentar :) Subo en un momentín ^^ Me alegro de que tengas nuevo móvil y de que te vaya gustando la novela

      Muchos besoos!!

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