miércoles, 14 de enero de 2015

Capítulo 65 "Cómo la realidad es relativa"


 
 
(Narras tú)

-No tengo ni idea de lo que estás hablando- me miró asombrado y siguió caminando por el paseo.

Mierda…

-¡Zayn!- grité, haciendo que varias personas se giraran hacia mí. Pero él no se paró, siguió avanzando-. ¡Malik!- volví a gritar sin obtener su atención.

Corrí tras él y llegué a su lado atrapando su brazo con mi mano y obligándole a parar.

-Mierda Zayn, para un momento, es mi petición, deberías escucharla.
-No voy a escuchar idioteces, _____________(tn)- dijo moviendo su brazo para que le soltara.


Suspiré ante su nuevo avance.

-Zayn…- me puse de nuevo a su lado y anduve a su ritmo-. Oscar no es lo que ella necesita, y lo sabes tanto como yo, no la veo feliz, no es feliz.
-¿Quién lo es completamente?- y en eso tenía razón, pero para Irene no era suficiente.

-Sé lo que tratas de decirme, claro que nadie lo es, pero no por eso debemos dejar que ella se equivoque- él negó y siguió caminando sin prestarme atención-. Zayn… tú…
-¿Yo qué eh?- me dijo elevando la voz y parándose.

-No te hagas el inocente ahora, vi como la besabas en año nuevo- le dije elevando las cejas.
-Fue un beso, ¿porque las chicas no entendéis que un jodido beso no significa una mierda?, y- se paró pensando lo que iba a decir y supe que no iba a ser nada bueno-¿por qué no dejas de meterte dónde nadie te ha llamado?


Me quedé parada en el sitio. Yo no lo hacía con un mal pensamiento, no quería molestar a nadie, tan solo necesitaba que ellos estuvieran bien e Irene no lo estaba con su novio, Irene era demasiado testaruda como para decir lo que realmente quería y Zayn era demasiado orgulloso como para ni siquiera aceptárselo a sí mismo.

El moreno siguió caminando dándome la espalda. No creí que fuera a parar y volverse, había dicho exactamente lo que quería decir, pero yo tenía claro que cuando reflexionara se daría cuenta de que yo tenía razón y de que alguien tendría que hacer algo pronto.

 

(Narra Claudia)

Louis y yo estábamos sentados en el sofá viendo una película, cuando mi hermano irrumpió en el salón rápidamente, pegando un portazo con la puerta y haciendo que me separara rápidamente de Louis.

-Ya te he visto, no disimules- dijo sin mirarme y caminando por el pasillo hasta una habitación.
-¿Qué rayos le ocurre?- dije en voz alta sin entender a qué venía eso.


Louis se encogió de hombros y volvió a arrastrarme por el sofá hasta su cuerpo, dándome un ligero beso que quiso ampliar.

-Espera, voy a hablar con él- me levanté haciendo que Louis pusiera morritos y gruñera.

La puerta del apartamento volvió a abrirse al segundo y _________(tn) entró con el bloc de dibujo entre sus manos saludándonos a ambos.

-¿Estabas con Zayn?- pregunté caminando hacia ella.

Negó y siguió caminando hasta meterse en otra habitación.

-Qué raro…- desvié mi mirada a Louis pero él volvió a encogerse de hombros reclamando mi atención con los brazos.

Suspiré y caminé hacia la puerta del cuarto de Zayn.

-Zayn- llamé e intenté abrir la puerta pero estaba cerrada-. Zayn, ábreme la puerta- repetí.
-Déjame tranquilo- gritó al otro lado.

-Zayn…- dije disminuyendo el tono.
-Ey, hermano- Louis llamó a la puerta a mi lado.

-Sois unos pesados- dijo de nuevo abriendo la puerta esta vez.
-Mierda Zayn, sabes lo poco que me gusta que fumes esa mierda- le dije quitándole el porro de la boca y apagándolo en un cenicero.

-Claudia…- Zayn me volvió a quitar la maría y a encenderla tirándose en la cama.
-Sal un segundo- me pidió Louis con amabilidad.

-Salid los dos- nos dijo mi hermano.


Louis suspiró y caminó conmigo hasta la puerta dejando un segundo sus labios sobre los míos y cerrándome en las narices. Genial…

Caminé hasta la otra persona que podría darme respuestas en la casa.

-Te he dicho que no he estado con él- dijo mi amiga pasando las hojas de su bloc de dibujo.
-Ya… pues díselo a alguien que te crea- no podía mentirme, se le daba fatal hacerlo.

_________(tn) suspiró pesadamente.

-Se ha enfadado conmigo… pero no he tenido la culpa, creo que está enfadado con él mismo- me miró dejando el cuaderno apartado con uno de los retratos de Harry abierto-. Es por Irene, le he dicho que debería aclarar sus sentimientos por ella, pero…

-Joder… es un idiota-sonreí y me senté a su lado.

-Lo es, pero no sabe lo que siente por ella, o no quiere saberlo…
-Ya lo sé, es complicado, son los dos complicados- le dije dándole la razón.


Mi amiga me hizo un hueco en la cama y me senté recogiendo el cuaderno entre mis manos y observando la figura de Harry.

-¿De cuándo es este dibujo?- pregunté.

Aparecía Harry en la calle, apoyado en su moto y mirando a un lateral mientras sus cabellos se movían con el viento y eran sujetados por una cinta negra en su cabeza.

-Lo hice el otro día- confesó mirando el dibujo.
-Es muy bonito- le dije pasando mis dedos por él.


Ella asintió.

-Él me llamó, me dijo que se acabó para siempre.

La miré con los ojos profundamente abiertos y ella se mordió el labio inferior con fuerza evitando que las lágrimas contenidas en sus ojos salieran.

-Lo siento, muchísimo- le dije acercándome a ella y estrechándola entre mis brazos.
-Ya… yo también… pero, así es la vida- la abracé con más fuerza-. Pensé que si al menos yo no tenía mi final feliz, todos debíais tener el vuestro- dijo con una risita.


La miré y una lágrima corrió por su mejilla izquierda.

-Ya sabes, tú con Lou, Liam y Susan y tu mierdoso hermano y la pelirroja- dijo aclarándolo.

Asentí sonriendo.

-Todo irá bien, pase lo que pase- le dije apretando su mano que temblaba levemente.
-Lo sé, eso lo sé- y sonrió ella también.


Esa era ___________(tn), algo que hacía un año parecía imposible que dijera, lo estaba diciendo en ese momento, que las cosas irían bien, que todo sería mejor y que, aunque hubiera problemas, estaríamos todos juntos para ayudarnos.

 

(Narra Irene)

-Nadie lo sabe- Liam se encogió de hombros.
-Vale, iré a hablar con él- dije suspirando.

-No te hará caso- Louis me miró, pero debía intentarlo.

Susan y yo habíamos llegado a casa por la noche. Nos habíamos encontrado con el panorama de todos en el salón hablando. Zayn estaba solo en su cuarto fumando como un demonio y sin querer saber nada del mundo.

-Quizá sea bueno que intentes hablar con él- __________(tn) me animó y, asintiendo, caminé hacia su cuarto soplando y sacando el aire de mis pulmones.

Zayn estaba justo representando la imagen que los demás me habían comentado. Estaba tumbado en la cama con un porro de marihuana entre sus labios y mirando el techo. Ni siquiera se giró hacia mí cuando entré.

-Hola imbécil- dije sentándome en el borde de su cama-. Me han dicho que estás haciendo el idiota, ya veo que tenían razón.

Él me miró con una mezcla de repulsión y asco, pero que no me afectó en lo más mínimo.

-Vamos, hazme un hueco- le dije empujándole hacia un lado para poder tumbarme con él.

A regañadientes se comenzó a mover permitiendo que me tumbara.

-Me pone enferma que fumes eso, lo sabes, ¿podrías dejarlo, al menos mientras esté aquí?- le pregunté.

Suspirando apagó el porro y lo dejó sobre la mesilla.

-Habla, maldito mierda- le dije clavándole mi índice en las costillas y haciendo que cogiera mi mano para evitar un nuevo ataque.
-No tengo nada que decir- dijo quedamente.

-¿Solo quieres estar solo, con tu porro, fumando y viendo cómo pasa el tiempo?- pregunté.
-Exactamente- contestó.

-Vaya… es una lástima que sea tan tocapelotas y me quede aquí contigo- sonreí y me pareció vislumbrar como las comisuras de sus labios se alzaban levemente-. Tengo un poco de frío, ¿puedes abrazarme?

Sonreí mientras Zayn movía sus brazos a mi alrededor y me abrazaba haciendo que me recostara en su pecho.

-Hueles a droga- dije olisqueando su camiseta.

Él permaneció callado, sin decir una palabra.

-He estado en la quinta avenida con Susan durante todo el día, es gracioso ver cómo se emociona al ver los trajes de los mejores modistos- le conté para entablar conversación-. Me cuenta de qué material está hecho todo lo que veo, cómo lo han cosido y hasta que representa… es asombroso. ¿Tú qué has hecho?

Él suspiró soltando una gran bocanada que aún se mezclaba con la droga.

-He ido al parque con ___________(tn)- dijo al final retorciéndose en la cama.
-¿Y qué ha pasado?

-Nada…- negó con la cabeza, pero era obvio que escondía algo.
-Eres tan estresante… están todos fuera esperando que salgas para explicar qué te pasa, pero tú aquí metido ahogándote en la mierda- me levanté de la cama encarándole, pero él me miró sin expresión.

-Esa camiseta te hace unas tetas jodidamente redondas- dijo mirándome el pecho.

Negué obligándome a no darle un tortazo.

-Eres tan gilipollas…
-No dijiste eso cuando me besaste en Times Square- soltó elevando las cejas.

-¿Qué yo te besé? Tú me besaste…- dije con repulsión-. De todas formas, ¿sabes? No importa, solo fue una mierda de beso- me negué a mí misma, pero no importaba. 

Era tan idiota… era una jodida idiota, y Zayn era un idiota también.

-Pues quizá no sea yo el que no lo entienda- Zayn se levantó de la cama apresuradamente para quedarse encarándome.
-Tengo novio, por supuesto que entiendo que solo fue una mierda de beso- dije incómoda.

-Parece que ahora sí te acuerdas de ese idiota- apretó la mandíbula con fuerza soltando cada palabra con más dureza que la anterior.
-No es un idiota, él…

-¿Qué?, ¿Él qué? Ni siquiera sabe cómo besarte- dijo él sorprendiéndome.
-¿Y tú sí?

-Por supuesto- él me miró acercándose poco a poco a mí con decisión.

Nuestros rostros quedaron a escasos centímetros y él me atrajo hacia su cuerpo sujetándome del trasero con delicadeza.

-Zayn…

No dejó que dijera nada más, sin darme apenas cuenta nuestros labios ya estaban rozándose antes de comenzar una presión que, aunque no debía continuar, no podía controlar de ningún modo. Y es que él tenía maldita razón. Con Oscar los besos no eran así, él era dulce y nada atrevido, sus manos se acercaban a mis caderas suavemente, con Zayn todo era más desenfrenado y desesperado, todo era cómo si no fuésemos a hacerlo de nuevo.

Pegó su cadera a la mía y me elevó sobre él haciendo presión en mi trasero con más fuerza. Enrollé mis piernas a su cadera sin separar nuestros labios y él nos encaminó hacia la cama.

No podía dominar mi fuego interno, aquel que resurgía cada vez que Zayn se acercaba a mí. No podía exigirle que parara, más que nada porque no quería parar.

Caí en el colchón haciendo que mi cuerpo revotara en él y Zayn se apresuró a acompañarme medio segundo después. Sonrió de medio lado y marcó con sus labios un camino de besos húmedos desde mi mejilla a mi clavícula haciendo que mi camiseta pasara a abandonar mi cuerpo segundos después. Pasó su lengua de mi ombligo hacia el final de mi sujetador y sonreí mirándole.

Me besó de nuevo introduciendo su lengua en mi boca y buscando la mía sin piedad.

-Zayn…- intenté entrar en razón y ver que lo que hacía no estaba bien. Aunque sus besos no me dejaban pensar bien, me embotaban el cerebro.

Deslizó sus labios hacia el lóbulo de mi oreja y chistó para que me callara, mordiendo la zona.

-Bésame pelirroja- agarró mi mentón con ambas manos y posó sus labios en los míos de nuevo.

Una de sus manos se escurrió hacia abajo parando en mi pecho y atrapándolo entre sus dedos con vehemencia.

-Ya…- le empujé de encima y me levanté.

La razón había vuelto a mí de pronto, no podía continuar con algo así, no debía hacerlo. Cogí la camiseta del suelo y me la puse sin mirarle.

-Yo… perdona, no…- dijo él incorporándose a mi lado.
-No te disculpes- le dije negando y caminando hacia la puerta rápidamente.

-Irene, espera- me paré al tocar el pomo de la puerta-. Esto…- pasó su mano izquierda por su nuca-. No diré nada de esto.

Asentí con el pensamiento de que él quería decir otra cosa, pero le miré una última vez y salí del cuarto.

 

(Narra Harry)

Dejé la moto en el estacionamiento como siempre hacía, tenía que recordar llevarla al garaje por un ruido que la rueda trasera hacía de vez en cuando. Llovía un poco, solo chispeaba, pero como la moto podría calarse y no arrancar, la dejé bajo techo dónde aparcaban los profesores, nadie me diría nada.

Caminé por los pasillos sacudiendo brevemente mi cazadora que estaba algo mojada.

Fueron unas buenas vacaciones. Gemma vino hacía un par de días y fuimos a cenar con nuestro padre a Londres. También salimos con Lisa y Zac. Aún se quedaría aquí unos días más hasta que empezara las clases de nuevo. Sophia también había venido, pasó por casa, en realidad últimamente se pasaba el día en casa, pero no me quejaba, era una de las tías más interesantes que había conocido nunca, además admirarla tampoco estaba mal…

Los pasillos estaban abarrotados, una de las cosas buenas que tienen los estos días es que no tienes que ver a todos esos idiotas.

Entré en la clase y ya había bastante gente, pasé mi mirada por toda el aula pero aún ellos no habían llegado.

Me senté junto a la ventana y observé el paisaje, comenzó a llover con más fuerza, los cristales se empañaban y se mojaban.

-Menuda mierda, tío- volví mi vista hacia ese comentario.

Zayn acababa de entrar en clase, con su cazadora de cuero empapada y su pelo mojado. Tiró la mochila a la primera mesa que vio libre y se sentó. Después entraron todos los demás, Liam y Susan que hablaban riéndose, Claudia, Irene y Niall que dejaron el paraguas secarse y, después, Louis, con su brazo en el hombro de __________(tn).

Desvié mi mirada de ellos antes de que me vieran observarles, pero la risa de __________(tn) hizo que la mirara de nuevo.

Ella sonrió y corrió hacia Alan que se levantó de su sitio para corresponder su abrazo. Ambos empezaron a hablar sonriéndose. Volví a dejarles, y en ese momento el profesor entró en clase.

Louis ocupó el sitio de ____________(tn) a mi lado.

-Este no es tu sitio- le dije cuando su trasero se acomodó a mi lado.
-Ella ha preferido que me siente aquí para no incomodarte- me contestó encogiéndose de hombros.

-No era necesario- la observé, sentada de espaldas a mí junto a Claudia.

Durante la clase esperé que se girara en algún momento, que buscara reclamar mi atención, pero no lo hizo. Me sentí decepcionado pero, ¿qué esperaba? ¿Qué ella suplicara por mí?

Marie se giró varias veces hacia nosotros pero Louis evitaba mirarla.

-¿Qué pasa?- pregunté señalando con el bolígrafo a su novia.
-Rompí con ella- él se encogió de hombros.

-¿Qué? ¿Por qué?
-Señor Styles, señor Tomlinson, ¿les gustaría contestar a mi pregunta a uno de los dos?- el señor Farrell nos miró expectante.


Louis me miró un segundo y después negó.

-Sé que mi clase suele ser tremendamente aburrida, pero hagan el favor de prestar atención o nos tendremos que ven en las revisiones- ambos asentimos y, por primera vez en la clase, mi mirada colisionó con la de __________(tn), que la desvió rápidamente.

 

(Narras tú)

Mi madre estaba más contenta que nunca, la notaba feliz, la alegría había vuelto para quedarse en ella y eso hacía que yo también estuviera bien. El viaje fue fabuloso y, aunque ya llevábamos un par de semanas en Londres, el recuerdo sería perfecto.

Las clases habían vuelto, los apuntes, las actividades, los trabajos y los primeros exámenes ya estaban entre nosotros. Solo quedaban unos meses para tener la idea clara de lo que tendríamos que elegir en el futuro.

Liam y Susan ya no escondían su relación, al principio todos se quedaron sorprendidos por las muestras públicas de cariño, pero era algo que en realidad mucha gente esperaba, así que a nadie le pareció una noticia revolucionaria.

Irene habló con Oscar, nos lo contó un viernes que quedamos las chicas solas. Dijo que él era perfecto pero que no le quería realmente. Pensé que tendría que tener algo que ver con Zayn, pero no habló para nada de él. Además, Zayn seguía quedando con Carla algunas tardes y acostándose con ella. No me había hecho caso respecto a hablar con Irene sobre lo que sentían ambos, eran cada cual más orgulloso que el otro, pero, si ellos no querían hacer nada, yo tampoco podía obligarles.

Louis y Claudia eran un caso aparte. Quedaban por su lado, hacían todo lo que una pareja pudiese hacer, pero sin formalizar nada; en el instituto se mostraban como amigos normales, y yo sabía que era debido a Marie.

Niall estaba contento, él casi siempre estaba contento. Comenzó a aceptar con mayor decisión sus sentimientos hacia Alan y retiró su odio extremo hacia el moreno, incluso habían podido llegar a compartir algunas palabras.

Otro tema era el castaño de ojos verdes al que notaba dirigirme miradas cada cierto tiempo. Mentiría si dijera que había llegado a cumplir mis objetivos de olvidarme completamente de si alguna vez había sentido el más mínimo sentimiento por él. Pero Harry tampoco me ayudaba con sus ojos clavados en cualquier parte de mi anatomía. Extrañaba hablar con él, simplemente hablar, que me parara por los pasillos y comenzara cualquier tipo de conversación, por muy simple que fuera. También era incómodo que él no mostrara ningún interés por cualquier otra chica que se le acercara.

-Hola- dejé un segundo mis pensamientos sobre esos últimos días porque una chica me paró en medio de la calle.
-Em, hola- dije mirándola.


La chica sonrió abiertamente, era rubia, pero por sus cejas oscuras estuve segura de que se teñía el pelo. Vestía un jersey de lana y unos vaqueros con converse blancas. Parecía algo mayor que yo, quizá un par de años.

-Perdona, seguro que estás pensando que estoy loca- dijo riendo y alargando una mano hasta mi brazo apretándolo-. Soy Gemma Styles- ¡oh! Santa mierda.
-¡Oh!- acepté su beso en la mejilla-. Soy __________(tn).

-Lo sé- sonrió de nuevo y se pasó un mechón por detrás de la oreja-. De hecho estaba buscándote, sabía que saldrías a esta hora del instituto, vas con Alan a teatro, ¿verdad?
-Sí- me sentía algo incómoda.


Delante de mí estaba Gemma Styles, la hermana de Harry, de la que tanto me había hablado, joder, ¡había llevado hasta su ropa!

-Pensaba que quizá podríamos tomar un café, he traído el coche, quizá podamos ir a Londres, hay una cafetería genial en el barrio viejo- dijo señalando un Golf rojo en la carretera.

No tenía nada que hacer, pero…

-Bueno, supongo que sí- dije.
-¡Genial!- Gemma volvió a sonreír alegre y pasó uno de sus brazos entre los míos caminando hacia el coche.


Dejé la mochila en el maletero y me senté a su lado, en el lugar del copiloto. Me sentía extraña a su lado, en realidad, aunque había oído hablar mucho de ella, no la conocía prácticamente. Tampoco sabía qué querría ella de mí. Por eso decidí permanecer en silencio.

-No estés incómoda, solo quiero hablar contigo un rato, Harry me ha hablado tanto de ti que es como estar con un famoso- dijo riendo mientras salíamos de “la cárcel”.
-Él también me habló mucho de ti- contesté sonriendo.

-Seguro, él me adora- dijo, con una sonrisa-. Pero no creas que no es mutuo, yo le quiero con locura.

Sonreí al ver sus hoyuelos en las mejillas. Me detuve un poco más en ella. Era tan guapa como Harry, era más baja que él, quizá era más o menos de mi estatura. Conducía concentrada en la carretera, tarareando una canción que sonaba por la radio.

-¿Podrías hablarme un poco en español?- dijo cogiéndome por sorpresa.
-¿Sabes español?- pregunté.

-Bueno, estuve un verano en Barcelona, pero solo salíamos de noche y había muchos extranjeros, Sophia sí aprendió más, la hermana de Alan, pero yo… la verdad es que muy poco- dijo sin apartar su mirada de la carretera.
-Yo nunca he estado en Barcelona- dije hablando en español.

-Entendio- dijo haciendo que me riera. Ella arrugó el gesto-. ¿Lo he dicho mal?- volvió a su lengua materna.
-Lo entiendo, te entiendo o entiendo, no entendio- dije riéndome sin poder parar.

-Ok. ¿Otra, por favor?- dijo en español.
-Es genial, eso está bien- le dije.

-Entiendo- nos paramos en un semáforo y Gemma me miró alargando los brazos emocionada-. ¿Puedo preguntarte palabras en inglés y me las dices en español?
-Si no son muy difíciles…- sonreí por lo alterada que estaba.

-Vale… em…- pareció pensarlo un poco-. “I did not know you're so beautiful”.

Me rei por lo que Gemma pidió que tradujera.

-No sabía que eras tan guapa- dije riendo.
-No sabía que eres guapa- repitió ella sin mucho acierto-. Otra vez… “I am studying in Sweden with my best friend”.

-Estoy estudiando en Suecia con mi mejor amiga- dije-. No es tan complicado.
-Vale, vale, vale, voy a decir algo más difícil…- sonrió mientras recorría algunas poco transitadas y secundarias-. “I think Harry was in love with you but you behaved very badly with him, but although it seems impossible he might forgive you if you try it again”.


Desvié la mirada hacia la ventanilla sin querer mirarla ni tener que traducir eso, parecería estúpida.

-Perdona, me he pasado- dijo disculpándose.
-No pasa nada.

-Ya hemos llegado- dijo aparcando en un lugar libre.

Salimos del coche, intenté mantener mi confianza, tan solo sería una charla amistosa, no tendría por qué haberme traido hasta aquí para regañarme o ser cruel conmigo. No creía de ningún modo merecer nada de eso, sería demasiado que harry hubiese mandado a su hermana a darme un escarmiento.

Entramos a un pequeño café en una calle secundaria.

-Gemm- uno de los chicos que estaban tras la barra gritó.

El muchacho salió de su lugar y corrío hacia Gemma llegando hasta ella y abrazándola con fuerza.

-No sabía que estabas en Inglaterra, ¿cuándo llegaste?- preguntó el chico besando en la mejilla a Gemma.
-Llegué hace un par de semanas- contestó ella con una gran sonrisa.

-Tendrías que haber aparecido por aquí antes, tomarnos uno de nuestros chupitos extremos- ella sonrió y le tapó la boca para que guardara silencio.
-Venimos a tomar una de tus tortitas con nata y… ¿chocolate?- preguntó mirándome.


Asentí y Gemma me presentó al chico. Se llamaba Dilan, había sido compañero de Gemma en el instituto y al acabar había decidido montar su pequeño negocio creando ese café.

Nos sentamos en una mesa de madera, con dos asientos mullidos a ambos lados.

-_____________(tn) no estés enfadada por lo de antes, yo… a veces no me controlo- dijo disculpándose de nuevo.
-No pasa nada de veras- sonreí y ella sintió.

-Yo… bueno esto quizá te parezca raro, pero no me veas como la hermana mayor de Harry, eso solo hará las cosas más difíciles, imagina que no sabes nada de mí y yo haré que no te conozco y que nunca nadie me ha hablado de ti- dijo.

¿Cómo pensar así? Tenía frente a mí a la viva imagen de Harry en chica, los mismos gestos, la misma sonrisa, y simplemente no podía olvidar que estaba frente a su hermana.

-Yo… la verdad es que no entiendo muy bien lo que hago aquí- dije-. En vacaciones Harry me dijo que no quería volver a hablar conmigo- Gemma abrió los ojos con sorpresa.
-Él no me ha dicho nada de eso, ¿por qué haría algo así?

-Bueno… hemos tenido algunos problemas desde que llegué a Londres, él no ha podido perdonarme muchas cosas y yo no puedo vivir con su decepción siempre- le dije encogiendome de hombros.
-Joder, Harry… no lo tengas en cuenta.

-Sí, sí lo tengo en cuenta… En realidad, si él no sabe que nosotras estamos juntas yo… yo no debería estar aquí, a él no le parecería bien- me apresuré a irme de ahí-. Te agradezco que me hayas invitado pero, tengo que irme, encantada.

Comencé a andar por la cafetería y salí fuera. Tendría que caminar un montón hasta llegar a la parada del bus…

-____________(tn), espera- oí la voz de Gemma a mis espaldas y, por educación, me paré. No lo habría hecho por cualquier otra cosa.
-Yo… lo siento, no sabía que mi hermano te había dicho eso- comentó al llegar a mi lado.

-No pasa nada- era la ¿quinta? vez que aceptaba sus disculpas.
-Venga tía, deja de ser tan comprensiva, ambas sabemos que no te va una mierda- abrí los ojos ante las nuevas palabras de Gemma. ¿Qué?


Suspiré y decidí esperar para saber de qué narices estaba hablando.

-Tía, Harry estuvo hecho mierda, Harry está hecho mierda y…
-Sí, sí, sí, me sé la historia, “pobre Harry, por culpa de ___________(tn) no ha vuelto a ser el mismo”, “mira Harry, era un chico alegre y bromista, ahora solo se acuesta con chicas y bebe”, “todo cambió el día que le abandonaste sin dar explicaciones…”- suspiré resignada a que todas las conversaciones que tenía con cualquier persona sobre Harry, o con Harry, acabaran así-. Me sé la historia, y simplemente no me importa si me crees o no pero yo también sufrí, también lo pasé mal, pero estoy harta de pasarlo mal. Harry ha redimido mi culpa, ha decidido olvidarlo y olvidarme a mí y yo… solo quiero poder hacerlo también- ella permaneció en silencio durante mi testimonio, en el más absoluto silencio.

-No quería recriminarte nada- dijo casi en un susurro.
-Da igual Gemma, la verdad es que siempre había querido conocerte, y ahora por fin lo he hecho- dije, sinceramente-. Pero ya está, eres muy simpática y ha estado bien conocerte, pero no hay más.

Gemma asintió en silencio, con el gesto algo triste.

-Déjame que te lleve a casa- dijo al final.
-Tus amigos están ahí, quédate con ellos un rato, puedo volver en el autobus- dije.

-Ni hablar, vendré mañana a verles, vamos.

 

(Narra Harry)

-¡Harry!- me sorprendió lo mucho que había echado de menos los gritos de mi hermana durante el tiempo que habíamos estado separados.

Entró en mi habitación como una loca, yo acababa de llegar del entrenamiento y estaba agotado, sin embargo debía terminar un trabajo de Historia. Levanté la mirada del escritorio y me encontré con Gemma, roja de rabia y caminando hacia mí.

-Eres un idiota- gritó pegándome con la mano abierta en la cabeza  despeinándome sin llegar a hacerme daño.

Siguió soltando su mano por mi cabeza y mi espalda y finalmente tuve que cubrirme para no resultar dañado.

-¿Qué haces?- le dije poniendome en pie.
-¿Por qué no me dijiste que habías terminado con ___________(tn)?- preguntó alarmándome.

-¿Qué?
-Sí- gritó queriendo volver a pegarme, sin poder hacerlo porque tenía sus manos agarradas con una mía-. He hablado con ella y me lo ha dicho.

-¿Qué has hecho qué?- grité dándole una torta a ella con la mano que me quedaba libre.
-No me pegues maldito- dijo alargando una pierna e intentando darme sin éxito.

-Habla- pedí, suplicando que no hubiese hecho una idiotez.
-He estado esta tarde con ella- dijo apartándose de mí y caminando hacia atrás.

-¿Por qué cojones has hecho eso?
-Quería hablar con ella, conocerla, ver…- dijo intentando explicarse.

-Joder, ¡nadie te lo ha pedido!

Se quedó en silencio mientras yo caminaba por la habitación revolviéndome el pelo nervioso a más no poder.

-¿Qué le has dicho?, ¿qué te ha dicho?- pregunté, necesitando encontrar respuestas.
-Yo… hemos ido a “Gen’s”. Hemos hablando un rato pero ella… me ha dicho lo que le dijiste en vacaciones.

-Joder…
-¿Por qué hiciste algo así? Ella…

-¿Ella qué?
-Ella es genial.

-Lo sé- ¿qué?- mierda no, quiero decir…
-Lo sabes Harry, ella es perfecta y es perfecta para ti- me dijo mordiéndose el labio.

-No entiendes…

Gemma se dio la vuelta y salió de la habitación dejándome allí, solo, sin saber qué hacer.

 

(Narras tú)

Gemma me dejó en casa. Mi madre no había vuelto del trabajo por lo que decidí llamar a Alejandro para charlar un rato con él.

-Ey enana, ¿cómo va todo?- preguntó al descolgar.
-Hola, bien- respondí.

-Vale, ahora dime la verdad, ¿has hablado con mamá?- joder, era increible cómo sabía lo que me pasaba con solo escucharme un momento.
-No, no tiene nada que ver con mamá… La hermana de Harry me ha medio secuestrado- le dije-. Hemos ido a una cafetería y al principio pensé que quería hablarme de Harry, de algo relacionado con lo que me dijo en año nuevo, pero ella no sabía nada… ha sido extraño y…

-Te lo juro que voy a acabar matando a algún Styles, ¿son todos igual de idiotas?
-No digas eso, los niños son encantadores, aunque no tengan el apellido Styles, siguen siendo sus hermanos- contesté riéndome.

-¿Seguro que no son pequeños diablillos enviados por el demonio?
-No… son geniales…- y les echaba de menos, mucho.

-Bueno, tú pasa de ellos, de todos los que se apelliden Styles- me dijo Álex.

Me reí.

-En realidad Gemma ha sido simpática conmigo, se ha portado bien- le conté.
-Seguro que tan simpática como su hermano- dijo irónicamente.


Estuvimos hablando un rato. Me contó que sus notas estaban siendo muy buenas y que si seguía así podría continuar el año siguiente allí o pedir el traslado. Sería increible tenerle de vuelta con nosotras, pero le veía tan bien en Australia que no creía que quisiera regresar. Tambié me dijo que April estaba realmente frustrada por los trabajos, las composiciones y los exámenes que tenían continuamente.

Colgué cuando mi madre llegó a casa. Llevaba hablando con Álex más de dos horas.

-Hola- dijo entrando en el salón y deshaciendo su moño.
-Hola mamá- contesté dejando el teléfono colgado-. He hablado con Alejandro, todo está bien.

-Me alegro- contestó.

Se sentó en el sofá que estaba a mi lado y me miró frunciendo levemente el ceño.

-¿Qué pasa?- pregunté por su aparente nerviosismo.
-Quería comentarte algo- me dijo sentándose de cara a mí en el sofá.


Asentí algo incómoda por su tono.

-El viernes he quedado y me gustaría que vinieras conmigo- dijo mordiendo levemente su labio inferior.
-Vale…- dije sencillamente-. ¿Dónde iremos?

-Hija, tú sabes que para mí lo más importante del mundo sois tu hermano y tú, ¿lo sabes, verdad?- asentí dándole la razón-. Y que aunque estos dos años fueran complicados, yo nunca haría nada que os dañara a uno de los dos- siguió.

Aquello era extraño, no sabía qué podía estar tratando de decirme, todo era inconexo y ni ella misma parecía aclararse.

-Cuando tu hermano estuvo aquí en vacaciones le comenté lo que estoy tratando de decirte a tí ahora, pensé que sería difícil y que se enfadaría, pero resultó todo lo contrario- dijo.
-Mamá, no sé de qué estás hablando- me encogí de hombros y fruncí el ceño confundida.

-Ya… verás- dijo finalmente-. Desde que llegamos aquí he conocido a mucha gente, compañeros de trabajo, con los que he pasado mucho tiempo. Pero… he conocido a alguien especial, más especial que el resto- ¿qué?

Abrí los ojos sorprendida. Mi madre había conocido a alguien, ¿qué significaba eso exactamente?, ¿Estaba saliendo con alguien?, ¿Quería olvidar a mi padre?, ¿Tan solo necesitaba sentirse querida, o sexo?

-Yo… quiero que le conozcas, aunque…
-¿Por qué?

-Quiero que le conozcas porque…
-No, mama, ¿por qué estás saliendo con ese hombre?

-Nosotros realmente no estamos saliendo aún, queríamos que antes nos conocierais y… quizá…
-¿Puedo pensarlo?- dije-. Solo… necesito pensar sobre ello.

-Claro, claro que sí- dijo ella.
-Vale- me levanté realmente muy, muy confundida, no lograba entender qué estaba ocurriendo.


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No voy a decir que se esté acabando la novela, porque en realidad no se está acabando, le quedan aún capítulos, pero sí diré que a partir de este capítulo las cosas irán avanzando a pasos agigantados, digamos que es en el próximo capítulo en el que las cosas comienzan a tomar un rumbo claro, imagino que no me estoy explicando bien, pero lo intento.

Espero que os gusten los próximos capítulos que llegan, no tardaré mucho en subir, lo prometo, esperad con paciencia.

Muaaackkss everywhere!!

2 comentarios:

  1. VEROOOO!! Sube capitulo lo antes posible feii, que quiero ver lo que pasa. Y NO QUIERO QUE ACABE NOO!!ES MUY BUENA PARA ACABAR!!Bueno sube cuanto antes posible feii, besos desde Mallorca!!

    MUACCKKKSSSS!!

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  2. Hola elena!!! He tenido unos dias atareados entre trabajos y estudio, pero intentare subir esta tarde-noche o a lo largo de mañana, ya tengo el capitulo acabado y todo!
    Todo tiene un final, pero tranquila que aun quedan caps ^^

    Muacckss!!

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