(Narras tú)
-¡Mike!-
grité corriendo a lanzarme a sus brazos.
Él rió y me
abrazó con fuerza. Me separé un momento para comprobar que era real y le abracé
al instante.
Mike iba a
venir en Navidad pero al final no había podido hacerlo porque no podía dejar el
bar en esas fechas. Pero ahora estaba aquí, en casa.
-¿Cómo es
que has venido? ¡Qué alegría!- sonreí abrazándolo de nuevo.
-Tu madre
me llamó hace unos días, me contó lo que te ibas a encontrar hoy y me instó
para que viniera a verte, y aquí estoy- le dije.
Sonreí
hacia mi madre. Ella había pensado que esta noche saldría peor de lo que
realmente había salido y por eso había obligado a Mike a venir a consolarme.
Pero ahora estaba más feliz que nunca, mi madre estaba contenta, Álex estaba
contento, iba a tener seis hermanos más. Mike estaba en casa.
-Yo subiré
a dormir, esta noche ha sido demasiado emocionante- dijo mi madre levantándose
del sofá y dándome un beso.
Mike se
sentó en el sofá conmigo a su lado.
-Estás
aquí, eres real- sonreí dándole la mano-. Que contenta estoy.
-Tú madre
va a casarse- dijo en voz muy baja con una sonrisa.
-Sí- dije
de la misma manera-. Se va a casar con un hombre estupendo, tengo que
presentártelo, y a Alan- sonreí-, es mi nuevo hermano.
-Guau,
estás contenta.
-Estoy
realmente feliz, me acabo de enterar de que todo esto va a cambiar, pero estoy
contenta porque es lo que mi madre necesita, y sé que nos va a venir bien a
todos- asentí-. Greg tiene seis hijos, su esposa murió hace dos años, como mi
padre y por eso creo que mi madre y él se entienden tan bien. ¿Habías esperado
que no estuviera contenta?
-Quizá, me
has sorprendido.
-Me alegro-
dije con sinceridad.
-Este
verano estabas bien, pero… no estabas tan feliz cómo ahora, ¿Cómo van las
cosas?
Sonreí
sabiendo a lo que se refería. Le conté todas las nuevas noticias que había. Aunque
me ahorré algunos detalles que él no tendría por qué saber. Estuvimos hasta la
madrugada hablando. No me importaba para nada tener sueño y no concentrarme en
clase…
Si Harry
apareciera en ese momento y quisiera volver a ser mi amigo, mi vida sería
perfecta.
Sonreí
pensando en eso. En lo tonta que era. Teniéndolo todo, aún necesitaba más.
Mike se
acostó en la habitación de Álex y quedamos en pasar la tarde del viernes en
Londres, los dos juntos, con Niall y quien quisiera venir.
Miré mi
teléfono y encontré varios mensajes de Niall.
Niall: ¿Qué
tal va todo? (22:41)
Niall:
Espero que todo bien J (23:14)
Niall:
Mañana hablamos, avísame si necesitas cualquier cosa (00:14)
Yo:
Nialler, sé que es súper tarde, pero quería decirte que ha ido todo genial,
tengo que contarte muchísimas cosas, mañana cuando vengas tengo una sorpresa J (04:24)
Todas las
sorpresas de aquel día hicieron que me costase poco conciliar el sueño.
Mike estaba
desayunando cuando llegué abajo. Le conté que Niall vendría y decidimos que
sería él quien abriría la puerta para darle la sorpresa.
No tardó
mucho en llegar. Llamó varias veces, notaba su nerviosismo por las casi diez
veces que llamó. Como acordamos Mike abrió la puerta.
Miré la
cara de Niall que pareció desfallecer. Hacía más de dos años que no se veían.
-Madre mía,
estás hecho todo un hombre- Mike sonrió y Niall sonrió y, aunque no comprendía
nada, abrazó a nuestro camarero favorito con fuerza.
-¿Qué haces
aquí? Joder, es increíble- Niall gritó entrando en la casa sin separarse de
Mike.
-Aquí
estoy- dijo como respuesta sencilla él.
Niall me
miró gratamente sorprendido.
-¿Tienes
muchas cosas que contarme? Con esto me basto para todo el año- dijo riendo.
-Pues no es
lo único- le dije.
-¿Qué tal
fue ayer?- me miró interrogante y le obligué a entrar en el salón.
Aún no
sabía muy bien qué le parecería la noticia importante. Qué pensaría de Alan y
yo siendo casi hermanos. Si pensaría que era algo interesante o quizá se
enfadaría un poco. Sin embargo tenía claro que debía y quería contárselo.
-He
conocido al novio de mi madre- le dije sentándonos en el salón.
-Subiré
arriba, esta tarde nos vamos a ir los tres a Londres y os voy a invitar a un
buen chocolate- nos dijo antes de desaparecer escaleras arriba.
-Guau,
sigue con la misma barba dos años después, creo que debe tener piojos ahí…
-¡Te he
oído Niall!- gritó desde arriba Mike.
Niall me
miró riendo.
-Venga, te
veo contenta, cuéntame- pidió.
Suspiré.
-Mi madre y
yo ayer cenamos con su novio, pero… él tiene seis hijos, cenamos con todos
ellos.
-¡¿SEIS
HIJOS?! Eso es una locura- gritó alarmado.
-Lo sé, pero
no es lo único que es una locura. El hecho es que… el novio de mi madre trabaja
con ella, y… le conozco, tú también le conoces- Niall abrió los ojos ante la
noticia-. Es… el padre de Alan.
La cara de
Niall se blanqueó en un segundo. Pareció desfallecer.
-¿Greg?-
preguntó sabiendo la respuesta de ante mano.
Asentí.
-Debes
estar de broma- dijo apoyando la cabeza en el respaldo y cerrando los ojos.
-No lo
estoy, allí estaba Alan, con sus cinco hermanos y… no es lo único.
-¿Qué más
puede ocurrir?- Niall parecía afectado, realmente afectado.
-Van a
casarse.
-¡¿QUÉ?!-
se levantó del sofá gritando, comenzó a caminar de un lado a otro intentando
controlarse.
-Niall,
Niall, Niall, siéntate, relájate.
-Pero…
madre mía, ____________(tn), esto es la locura- dijo intentando sentarse, pero
volviendo a levantarse segundos después.
-Lo sé, ni
yo misma me lo creo aún- sonreí inevitablemente.
Niall me
miró unos segundos. Parecía pensar en algo.
-¿Estás
contenta?- ¿por qué nadie creía que era feliz con la noticia?
-Estoy muy
contenta. Mi madre es feliz, Niall, y Greg la quiere muchísimo.
Niall se
mordió el labio nervioso. Pero después sonrió levemente.
-Tengo otra
noticia…
-¿Más?,
¿Debes estar bromeando?- dijo sentándose y cogiendo mi mano.
Agradecía
que no se hubiese enfadado, que me apoyara y estuviera conmigo.
-Alan y su
novio han roto- le dije.
Él abrió
los ojos pasmado. Se quedó callado un momento. Después asintió un par de veces.
-Le veía
algo triste últimamente- dijo.
-Yo también,
ahora sabemos lo que le ocurría.
-¿Cómo
está?, ¿Está bien?
Me
sorprendió que me preguntara por él, que no se alegrara o mostrara ningún
interés oculto, eso era muy decente por su parte.
-Bueno,
ahora está mejor. La noticia de nuestros padres le ha alegrado mucho, estaba
muy contento, mucho más que yo, cree que le vendrá muy bien a su familia-
dije-. Rompieron por la distancia, no pudieron soportarlo, pero él ahora está
bien.
Niall
asintió y se levantó sin decir nada más.
(Narra
Harry)
-Mike está
en Londres- Louis se sentó en el aula de arte a mi lado.
-¿Cómo?
-Ha venido
a quedarse con ___________(tn) y su madre unos días, vamos a ir esta tarde a
Londres con él- me dijo sonriendo-, ¿vendrías?
-No… esta
tarde no puedo- tenía que ir a trabajar, además no veía muy cómodo salir con
ellos a ningún sitio.
-Vale, me
han dicho que te lo diga, sabía que no querrías, pero no pasa nada- volvió a
levantarse.
-Louis…-
intenté llamarle pero él ya se había marchado unas filas más adelante.
Cuando
llegó hasta los demás dijo un par de palabras. _____________(tn) se giró en su
asiento y me miró unos segundos. Clavó su mirada en mí, profundamente. Vi como
movía sus labios diciendo algo pero no entendí lo que comentaba con los demás.
No volvió a
girarse durante toda la clase. Sebastian comenzó a hacer de las suyas
invitándonos a cerrar los ojos y hacer una dinámica de mierda que no servía
para nada.
Cuando
llegó la hora de la salvación salí rápidamente de clase dirigiéndome hacia el
garaje a coger mi moto.
-Harry- me
giré.
Mike estaba
apoyado en la puerta de una camioneta. Se acercó hacia mí y me tendió la mano
al verme.
-Hola,
Mike- le saludé brevemente.
Era
incómodo verle ahí, era incómodo verle, a secas.
-¿Qué tal
va todo?- parecía simpático, pero sabía lo que estaba escondiendo.
-Bien, todo
bien- quise ser sincero pero directo.
-Hola Mike-
__________(tn) llegó a mi lado sonriendo.
Irene y
Claudia corrieron y casi consiguieron que Mike cayera al suelo. Me encontré con
todos a mi alrededor, gritaban y reían como idiotas. Mike les saludó a todos.
Yo me alejé de ahí caminando hacia mi vehículo.
-¡Ey!
Harry- volvió a acercarse a mi lado-. Iremos a Londres a pasear y tomar algo,
únete a nosotros.
-No puedo,
he quedado ya, quizá otro día antes de que te vayas- le hablaba pero él miraba
a mis espaldas.
Me giré y
vi al señor Golding saliendo del instituto caminando hacia su coche. La cara de
Mike se volvió asombrada y asustada a partes iguales.
-Vale,
tengo, que… nos veremos- se dio la vuelta y se alejó de mí.
Miré al
señor Golding y él, notando mi observación, se volvió hacia mí. Me miró un
instante y después sus ojos viajaron hacia Mike, que caminaba de espaldas hacia
el grupo.
Sebastian
se quedó parado con su maletín colgando de su mano derecha. Observó a Mike detenidamente,
frunciendo el ceño, y después su boca se abrió alarmantemente. Comenzó a andar
hacia el grupo, y me pareció curioso ver cómo Mike apresuraba a los demás para
que entraran en la camioneta y salir de ahí.
(Narras tú)
Sabía que
Harry tenía que trabajar, además no querría venir con nosotros. Pero la
esperanza era lo último que se perdía.
Mike nos
incitó a entrar rápidamente en el coche, pero no nos dio tiempo.
-¿Michael?-
todos nos volvimos hacia la voz del señor Golding.
Mike gruñó
levemente y se dio la vuelta hacia Sebastian.
-Hola
Sebastian- dijo simplemente.
-¿Me habías
visto?- preguntó el señor Golding.
-No- se
apresuró a decir Mike, estaba mintiendo.
-Por
supuesto que le ha visto- Harry llegó hacia nosotros incorporándose al grupo.
Mike miró a
Harry negando y después se dirigió a Sebastian.
-¿Qué haces
aquí?- preguntó nuestro profesor claramente sorprendido.
-Yo…
conozco a estos chicos- dijo señalándonos a todos.
No entendía
nada, ¿qué estaba ocurriendo? Niall me miró con el ceño fruncido, pero él
tampoco descifraba nada.
-Tú…-
Sebastian nos miró a todos y se dio cuenta de lo raro que estaba resultando
todo-. ¿Te quedarás mucho tiempo?
-No, me iré
mañana- le miró elevando una ceja. Mentía de nuevo.
-Oh… Desapareciste-
Sebastian se veía claramente confundido por los acontecimientos.
Todos nos
miramos intentando entender qué estaba pasando frente a nosotros.
-Sí- Mike
se llevó una mano a la nuca rascándose con fuerza-. Ha pasado mucho tiempo.
-Once años-
dijo Sebastian asintiendo.
-Sí…
nosotros debemos marcharnos, tenemos algo de prisa, ha sido… bueno verte- Mike
nos miró y no necesitamos nada más para entrar en el coche y permanecer en
silencio.
-Él estará
aquí más tiempo- Harry habló de nuevo, como siempre a destiempo.
Sebastian
agarró del brazo a Mike, que se zafó y le miró duramente.
-¿Podríamos
quedar…
-No, no
podríamos quedar, no quedaremos- contestó Mike con fiereza.
Entró en el
coche y arrancó saliendo del garaje rápidamente.
Aguantamos
unos minutos en silencio. Mike conducía alarmantemente rápido. Salimos de “la
cárcel” y cogimos la carretera hacia Londres.
-Mike…
-Ahora no,
Liam- dijo él.
Permanecimos
en silencio hasta aparcar el coche.
-He visto una
chocolatería a unas manzanas, ¿Vamos?
-¿Nos
contarás lo que ocurre?- preguntó Claudia.
-No
parareis hasta que lo haga- salió del coche y esperó a que nosotros le
acompañáramos para cerrar y comenzar a caminar.
Llegamos al
lugar sin decir nada ninguno. Nos ofrecieron una mesa enorme y Mike se sentó en
el centro. Parecía sumido en sus pensamientos, como si desde que había visto a
Sebastian hubiese corrido una máscara sobre su rostro.
Nos miró a
todos de corrido y pareció pensar lo que decir.
-Primero pediremos-
anunció llamando a la camarera.
La chica
tomó nota de lo que querríamos. Ni Niall pidió demasiado por las ganas que
teníamos que saber qué ocurría.
-Sebastian
y yo nos conocimos en el mismo lugar en el que os conocisteis vosotros- dijo-.
Mi abuela regentaba el restaurante que ahora me pertenece y, gracias a sus
contactos dentro del campamento, todos los veranos los pasaba en el campamento, allí nos conocimos Sebastian y
yo, teníamos muchos amigos, pero él y yo nos llevábamos realmente bien, era
pura sintonía. Nunca le dije que mi abuela era la dueña del bar, creció
creyendo que mis padres trabajaban en el centro de investigación de Japón, me
daba apuro decirle que yo no tenía nada que ver con Sicilia, con aquel
campamento y que tan solo era un intruso. Por eso decidí años más tarde
estudiar medicina, de esa manera sería de verdad uno más y no tendría que
esconderme. Nos hicimos mayores y, lo que nació siendo una muy buena amistad,
acabó en algo más. Él y yo… bueno, nos
enamoramos, y Sicilia se convirtió en los veranos de nuestra vida- los ocho nos
miramos sin dar crédito a lo que Mike estaba diciendo, aquello… no tenía ningún
sentido…-. Cuando los veranos acabaron Sebastian tuvo una beca para estudiar
arte en Julliard y yo me trasladé a Nueva York para estudiar medicina…- nos
miró un instante-. No debería estar contándoos esto, es vuestro profesor y yo
no debería contároslo.
-Vamos
Mike, termina, queremos saberlo- dijo Louis.
Mike
asintió suspirando.
-Vivimos
tres años juntos, teníamos nuestro apartamento, juntos, fueron los mejores años
de mi vida, simplemente nos queríamos y eso era suficiente para nosotros. Él no
me presentó nunca a sus padres, yo sabía que ellos desconocían que era gay y,
bueno, yo… sabéis que mis padres murieron cuando yo era un bebé… siempre viví
con mi abuela, y él nunca preguntó. Era un tema tabú para nosotros. Con nuestro
amor nos bastaba. Pero, un día, llegué tarde de clase, tenía prácticas y estaba
realmente cansado. Sebastian estaba allí, había preparado cena para los dos. Me
senté a cenar con él y… llamaron a la puerta. Recuerdo aquella noche como si
fuese ahora mismo, entró una chica y estuvo hablando con Sebastian en el hall.
Yo bajé para saber qué ocurría y… les encontré besándose.
Los ocho
ahogamos un grito.
-Sí- Mike
hizo una mueca extraña, intentando parecer una sonrisa-. Me fui, volví al
comedor y esperé que regresara. Sebastian se sentó a la mesa sin decir ni una
palabra, como si nada hubiese ocurrido y yo me hice el loco. Estuve dos semanas
esperando una explicación, pero para él nada parecía haber cambiado. Todo
seguía igual, pero yo sabía que no era así. Descubrí que la chica estudiaba con
él- nos miró negando con una media sonrisa-. He de decir que les seguí, aunque
no es algo de lo que me arrepienta. Les vi de la mano por Central Park, muy
acaramelados…
Miré a
Niall un instante y él parecía absorbido por la conversación-monólogo de Mike.
Desvió la vista y me miró haciendo un fruncido de ceño y suspirando en
silencio.
-Cuando
pasaron esas dos semanas me llamaron de Sicilia, mi abuela estaba muy enferma,
había cogido una pulmonía durante el invierno y no se había recuperado
totalmente. Cogí un avión sin decirle nada a Sebastian, si no me iba a decir la
verdad sobre su nueva “amistad” yo tenía el derecho de marcharme sin
explicación ninguna. Volví a Sicilia, volví al bar. Sebastian me llamaba todos
los días, varias veces, pero no se lo cogía. No lo hacía- Mike había optado por
mirar a su taza de chocolate caliente, ya no levantaba la cabeza de ahí,
absorbido por los recuerdos y el aroma-. Mi abuela murió ese verano y decidí
quedarme allí, como sabéis, acabando medicina en mis ratos libres. Comprendí
que cada uno está hecho para una cosa y la mía era “Holes”.
Se hizo el
silencio entre nosotros. A nuestro alrededor decenas de voces, de
conversaciones, cada una de un tema, cada historia personal, cada recuerdo o
visión de futuro. Y allí estábamos nosotros, sentados alrededor de una mesa,
como en los viejos tiempos.
-¿Nunca
volviste a saber nada de él?- Susan preguntó.
-Sí, él
dejó de llamarme cuando pasó un año, nunca más lo hizo- dijo Mike negando-.
Supongo que se daría cuenta de que había descubierto lo que ocultaba y, por
ello, no se preocupó del todo.
-¿Sebastian
nunca volvió a Sicilia?
-De hecho
lo hizo y vosotros estabais allí, pero no lo supisteis- nos miró con una
pequeña sonrisa-. Un día del verano tuve que ir a hacer una cura al campamento,
era algo sencillo. Curé a la niña y hablé un rato con Danniel, él coincidió con
Sebastian y conmigo un par de años en el campamento, nos conocía y esa noche me
preguntó por lo que había ocurrido con nosotros y, con un par de Jack Daniel’s
de más acabé por contárselo. Después, cuando la historia acabó, le pregunté que
por qué tenía esa curiosidad tan repentina, ¿sabéis que me dijo?
Se hizo un
silencio duradero, como los que aparecían en los concursos de televisión al dar
una respuesta, un silencio tan largo que acabé por pensar, o que no era una
pregunta retórica o que le costaba pronunciar la respuesta.
-Estaba
allí, ¿verdad?- todos nos giramos hacia Claudia, pero ella evadió nuestras
miradas y contempló a Mike.
-Él había
ido, cinco años después, él estaba allí- asintió-. Pasé la siguiente semana escondido
en el bar, Danniel me cubrió durante ese tiempo. Cuando Sebastian se marchó me
contó que había preguntado por mí, varias veces. Pero fue un buen amigo y no
dijo nada. Desde ese momento no supe nada de él. Nunca más. Hasta hoy.
Cuando Mike
nos acabó de contar la historia me sentí débil mentalmente. Habían pasado diez
años desde que Mike y Sebastian no se veían. Diez años. Dos años comparados con
eso no eran absolutamente nada.
-Creo que
él merecía una explicación- dijo Claudia.
Mike la
miró elevando una ceja. Louis hizo lo mismo hacia ella.
-¿Cómo la
que tú me diste a mí?- Claudia le miró apretando con fuerza su mandíbula.
-No es lo
mismo, entre ellos no había terceras personas- se defendió mi amiga.
Louis
pareció resignado a esa conclusión.
-Me refiero
a que quizá, tan solo quizá él lleva diez años sin entender por qué le
abandonaste de esa manera. Creo que él te quería, si compartisteis tres años, y
vivisteis juntos… según lo has contado creo que él te quería igual que tú a él.
-No creo
que no me quisiera, pero no soporté lo que hizo, por eso me marché- Mike la
miró seriamente, pero Claudia continuó.
-¿Nunca te
has arrepentido?
-No, no lo
he hecho- Mike parecía dolido por las acusaciones de Claudia.
-Creo que
fuiste cobarde- ella nos miró a todos pidiendo ayuda, pero no podía ponerme de
su parte, estaba hablando de Mike.
-Creo que
la dificultad de tomar una decisión como esa le libra de tener
responsabilidades morales- dijo Louis.
-Vamos, que
si yo ahora cojo las maletas y me largo porque me sale de ahí, ¿tú tendrías que
entenderlo por lo mucho que me ha costado marcharme?
-Algo así-
Louis se encogió de hombros y Claudia negó.
-No os pido
que lo entendáis, en realidad es complicado incluso de enfocar, pero así es
cómo ocurrieron las cosas, de esa manera yo acabé en “Holes” y de esa manera me
conocisteis- dijo.
Aún tenía
una duda. En realidad era una tontería, no tenía sentido preguntarlo, pero
sentía cierta necesidad de hacerlo.
-Mike…
¿”Holes” se llamaba así antes de que tu abuela muriera?- dije.
Él negó.
-Fue el
nombre que yo le puse cuando lo abrí por mi parte- respondió.
Holes- Agujeros
Cuando Mike
y yo llegamos a casa él subió a su habitación. Había sido un día completamente
complicado para él. Había sido duro para mí, por lo que él debía estar
destrozado.
Quise subir
para saber cómo se encontraba. Hice unas galletas y subí algo de té. Él me dejó
pasar.
-Hola- dije
dejándole las cosas sobre la mesilla.
Él estaba
sentado en su escritorio hablando por teléfono.
-Sí,
Danniel, lo sé, pero tienes que buscarla, debe estar sobre el escritorio de mi
cuarto. No es algo que le pueda pedir a Megan- esperó la respuesta.
-Dale saludos
de mi parte- dije sentándome en la cama.
-____________(tn)
manda saludos. Dice que un beso- dijo mirándome-. Sí, vale, vale, me da igual,
pues mañana, vale, mañana. Gracias Dann, sí. Ciao- colgó.
Le miré con
una pequeña sonrisa.
-Mañana
tendré que pasar el día fuera, ¿querrías venir con nosotros?
-No, iré a
Londres, hay algunas cosas que me gustaría comprar- se excusó.
-Vale-
señalé las galletas y él sonrió-. Mi madre y yo volveremos por la noche.
-Tendré
preparada la cena para cuando lleguéis- dijo sonriendo.
Sonreí.
-Estoy
bien- me dijo, intentando tranquilizarme.
-Lo sé- él
se sentó a mi lado-. Ahora me rio de mi misma pasándolo mal durante dos años
por no ver a Harry- le dije riendo.
-_________(tn),
cada uno tenemos nuestros agujeros, el tiempo no implica profundidad ni dolor,
tan solo es tiempo.
Mike y sus
frases. Perfectas para cada momento.
-Voy a irme
a la cama, tengo muchísimo sueño- le dije levantándome-. Si necesitas cualquier
cosa, dímelo.
Él sonrió
levemente y salí de allí.
El día
siguiente fue realmente estresante. Tanto Greg como mi madre querían casarse
cuanto antes. Pensaron que la mejor fecha era Pascua, porque, al estar de
vacaciones, podría venir más gente. Aunque también estaban de acuerdo en que no
querían nada alarmantemente grande. Tan solo los amigos y la familia vendrían.
Por parte de mi madre iríamos Álex, ella y yo. Pero la familia de Greg era
bastante grande y quizá, con los primos y los abuelos ellos serían unos
treinta. Eso escandalizó a mi madre pero Greg la convenció para que aceptara.
También invitarían a gente del trabajo y, por supuesto, vendrían todos nuestros
amigos, que aún no sabían nada, excepto Niall. Vendría la familia de Harry, y
yo me moría por verle en esmoquin aunque quizá era demasiado soñadora.
Pasamos el
día eligiendo el lugar, que sería el exterior del mismo hotel en el que Greg le
había pedido matrimonio a mi madre. Eligiendo la mantelería, la comida, los
colores de los vestidos,…
Todo estaba
siendo demasiado rápido, con demasiadas prisas, pero ni Greg ni mi madre
querían esperar para convertirse en marido y mujer y nosotros estábamos con
ellos en todo.
Mi vestido
sería sencillo. Alan iría conmigo al altar y mi hermano con Sophia. Los
pequeños llevarían los anillos, y Josh y Alexa tirarían pétalos de rosa. Era
algo demasiado romántico para mí, he de decir que era precioso, pero quizá
desmesurado.
-___________(tn),
Gemma y yo saldremos esta noche por Londres, no será muy lejos, ¿te gustaría
venir?
Miré a Alan
pidiéndole ayuda.
-Nosotros
ya habíamos quedado- se apresuró a decir él.
-Pues venid
entonces, iremos todos- sonrió y, la verdad, no pude resistirme a su mirada.
-Está bien,
iremos- Alan abrió los ojos como platos. No se esperaba algo así.
-Yo…
-Tú
vendrás- dije sin darle la oportunidad de echarse atrás.
-Genial-
gruñó incómodo.
Avisé a mi
madre de que nos iríamos a Londres y ella decidió cenar con Mike, Greg y los
niños.
-¿Podría
llamar a un amigo para que nos acompañara?- le dije a Sophia.
-Claro,
iremos todos- me contestó sonriendo.
(Narra
Harry)
-Gemma dice
que quiere hablar contigo- Lisa entró en mi cuarto y se sentó en la cama.
¡Eso era lo
último que faltaba! Que mi hermana mandara a Lisa a intentar hacerme sentir
mal.
-¿Por qué
estáis enfadados?
-No estamos
enfadados- me apresuré a decir.
-Entonces
ves a hablar con ella- la niña se encogió de hombros con una pequeña sonrisa.
Odiaba
cuando Gemma utilizaba a nuestros hermanos para que me sintiera culpable. Miré
a Lisa un par de segundos y me levanté para decirle un par de cosas a mi
hermana.
-¿Te parece
educativo enviar a Lisa para que me haga sentir mal?
-Si te
sientes mal es cosa tuya.
Gemma
estaba parada frente a su espejo de cuerpo entero. Se había puesto un vestido
gris hasta las rodillas y ahora se maquillaba.
-No me
siento mal por ti- le dije-, me siento mal por ella, porque estemos enfadados.
-Si te
sintieras realmente mal habrías venido antes- me miró un instante y continuó
con su intenso cambio de imagen.
-Idiota.
Hice el
amago de irme, pero no llevaba ni dos pasos andados cuando me llamó de nuevo.
-Hazza…-
volví sobre mis pasos-. Vamos, perdóname, no creo que fuera para tanto lo que
hice, además no debería importarte, fuiste tú el que rompiste con ella.
-No había
nada que romper, no estábamos juntos- suspiré, se lo había dicho veinte veces.
-Lo que sea
que tuvierais, pero, ya me siento demasiado mal conmigo misma como para que tú
ahora te pongas mal conmigo también- dejó las cosas sobre el escritorio y se
acercó a mí- vamos, hermanito, no te enfades- cogió mis manos y las balanceó
con las suyas.
-Eres
idiota- dije con una pequeña sonrisa.
-Pero aun
así me amas- contestó volviendo al espejo.
Así era
como funcionaban las cosas entre nosotros. Ella la jodía, yo me enfadaba, ella
no hacía nada, yo lo dejaba pasar, ella quería que la perdonara, yo lo hacía
sin rechistar. Era algo que se había ganado a lo largo de los años. Aunque solo
fuera por los llantos que había tenido que soportar cuando nací.
-Por
cierto, me acaba de llamar Sophia. Íbamos a ir a Londres las dos solas, a
desmadrarnos un poco, pero Alan, ___________(tn) y Niall se han unido también-
dijo como si fuera la cosa más normal del mundo.
-¿Qué?
-Sí, hay…
bueno, ellos te lo contarán en algún momento- dijo.
-Habla- le
pedí.
Acababa de
tensionarme yo solo, por lo absurdo que parecía aquello.
-Solo si
vienes con nosotros- sonrió, pero negué, ella se encogió de hombros y siguió a
lo suyo.
-Vamos Gemms,
dímelo- sentía mi interior arder por la idiota de mi hermana.
-Ven con
nosotros- y otra vez…
-No iré, no
tengo nada…
-Vamos
Harry, será como en los viejos tiempo, tu, Sophie, Alan y yo. Solo que además
vendrán dos personas más- dijo poniendo morritos.
-No será
como en los viejos tiempo, Alan y yo no somos amigos más, ___________(tn) me
evita y Niall está en stand by- dije.
-Pues
entonces espera a que otro te lo cuente- odiaba a esa chica.
Suspiré. No
podría engañarla para que me lo contara y finalmente no ir, ella lo sabría
solamente al mirarme. No quería ir, pero siempre Gemma conseguía todo lo que se
proponía, y más conmigo.
-Vale, iré,
pero volveré cuando yo quiera- le dije.
Ella me
miró dubitativa y sonrió tras un momento.
-¡Es muy
fuerte!- gritó corriendo hacia mí y empujándome hacia la cama a la que caí.
Gemma se
sentó a mi lado con las rodillas en el colchón. Había pasado de estar
completamente tranquila a ser una adolescente hormonada.
-Sophia me
contó el otro día que su padre tenía novia, que salía con alguien- dijo
sonriendo-, el otro día su padre les puso sus mejores galas para conocer a su
pareja…- le dio emoción y yo rodé los ojos-. ¿A qué no sabes a quién puso sus
mejores galas su madre para conocer a su nuevo novio…?
Mierda. No.
No. No.
-¡Ni de
coña!- me levanté de la cama de un solo golpe.
-Exacto-
dijo Gemma riendo.
Anduve por
la habitación sin llegar a entender cómo podía ser posible.
-Venga,
deja de hacer el indio, ponte camisa o algo, nos vamos a Londres- la miré y
ella me señaló el pasillo.
Llegué a mi
cuarto sin recordar los pasos y me vestí de la misma manera, estaba sumido en
la nueva noticia, en la locura.
(Narras tú)
Llegamos al
local y en seguida nos dejaron entrar. Parecía que Sophia conocía a alguien
importante de la discoteca. Niall agarró mi mano para no perderme y yo hice lo
mismo con Alan. La música era ensordecedora, había decenas de personas
bailando, algunos demasiado cerca y demasiado lujuriosos, desvié la vista. Las
luces brillaban y un humo extraño llenaba el centro del local. Sophia caminaba
delante, sorteando el paso, aunque parecía que un pasillo se abría ante
nosotros.
-¡Gemms!-
gritó al llegar a una esquina.
Vi a la
hermana de Harry a unos pasos de nosotros. Sophia y ella se abrazaron como si
hiciese años que no se veían.
-¡Alan!-
Gemma abrazó a mi amigo, que soltó mi mano y le respondió al abrazo.
-¡__________(tn)!-
me dio un beso y otro a Niall repitiendo su nombre con un grito-. Venid, mi
hermano ha cogido bebida para todos.
Me quedé
parada en el sitio, ¿hermano?
Levanté la
vista y allí estaba. Sentado en el sofá y mirándome directamente. Llevaba una
camisa blanca con un par de botones desabrochados y sus típicos pantalones
oscuros ajustados, el pelo hacia un lado con rizos en sus patillas. Estaba tan
guapo como siempre. Tenía la mandíbula apretada y me observaba intentando
descifrar mi asombro.
Se levantó
y miró a Sophia que caminaba hacia él haciendo un baile extraño que me sacó una
sonrisa. Él rió de medio lado marcando uno de sus hoyuelos y abrazó a la chica
que rodeó con sus brazos la espalda de él. Hablaron durante unos segundos
alegremente. Pero Harry volvió a girar la cabeza hacia mí, pillándome en pleno
cotilleo.
Alan se
quedó hablando con Gemma y Niall se acercó a Harry dándole unos golpes en la
espalda. Niall parecía contento de ver allí a Harry, cosa que a mí ni se me
antojaba pensar. No sabía qué hacía el allí, no quería que Gemma me hubiese
preparado otra de sus encrucijadas.
Me quedé
parada frente a Alan y Gemma que charlaban mientras Sophia, Niall y Harry
charlaban también. Miré hacia todos lados encontrándome en mitad de ningún
sitio. La gente lo estaba pasando bien, todos reían y disfrutaban de la noche
de sábado, todos menos yo, a mí se me había terminado la fiesta.
-Hola- me
giré ante el roce de una mano en mi cintura.
Un chico,
casi diría hombre, estaba frente a mí, me miraba sonriendo con los ojos
semicerrados, como si intentara ponerme nerviosa, cosa que consiguió sin
esfuerzo.
-¿Cómo te
llamas, linda?- preguntó aferrando su mano y ampliando el agarre.
-_________(tn)-
dije casi en un susurro.
Él se
acercó a mi boca y repetí el nombre más nerviosa todavía.
-Un nombre
precioso, ¿te gustaría bailar o tomar algo?- señaló a la pista de baile.
-Ella no
quiere bailar- sentí su voz a mis espaldas, profundamente ronca, amenazante e
intimidante. Tuve un amago de escalofrío en mi espalda y me giré para
encararle.
-Quizá
debería decirlo ella- de nuevo mi vista se trasladó al desconocido.
Harry me
miró esperando que hablara, pero las palabras no querían salir de mi garganta.
Estaba tan congelada por los últimos acontecimientos que no supe salir del
atolladero, por lo que sin darme cuenta me encontré en mitad de la pista con
las manos de aquel chico sobre mis caderas y las mías en sus brazos.
-Soy Paul-
dijo acercándose de nuevo peligrosamente.
No me
gustaba nada de él. Tenía el pelo rubio aunque las entradas empezaban a ser
evidentes en su cabeza, los ojos oscuros, prácticamente negros, la boca
semiabierta constantemente, como si le fuera complicado respirar y demasiado
pelo en las manos.
Realmente
empecé a preocuparme por mí misma. Había tenido sencillamente en bandeja
quitarme a ese tipo de encima, pero había estado demasiado estúpida.
Miré hacia
la esquina en la que supuestamente debían estar mis amigos, pero no lograba ver
nada por el cúmulo de gente que había entre medias. Los cuerpos se rozaban casi
al instante y comencé a encontrarme mal, la música no acompañaba a mi estado de
ánimo y en seguida me separé del chico.
-Discúlpame-
me miró sorprendido-. Mi novio se enfadará si sigo bailando contigo.
Me giré
escapando de él y choqué directamente con un torso. Con una camisa blanca. Con
unos botones desabrochados.
-¿Tú
novio?- Harry elevó una ceja esperando cualquier tipo de respuesta. Pero había
vuelto a quedarme sin palabras-. ¿Vas a decir algo?- negué a sabiendas de que
intentar hablar sería igual a gruñir como un osezno asustado-. ¿Quieres
bailar?- le miré dubitativa y acabé asintiendo.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola!! Dios! Siento el tiempo que he estado sin subir, ha sido demasiado pero he tenido exámenes y no he podido hacer muchas cosas, por eso he subido hoy e intentaré subir otro capítulo pronto :)
Ya sé que no ha sido la GRAN cosa este, pero espero que os haya gustado, y prometo que los próximos serán mejores ^^
Muchas gracias por leer y gracias a las que comentan!
Y!!! Tengo escrito gran parte del siguiente capítulo, lo subiré a lo largo de la semana, I swear, y por la tardanza entre otras cosas, os dejaré un pequeño adelanto del próximo capítulo!!
--------------------------------------------
ADELANTO:
-¿Dirías
que Niall es gay?- Gemma era rematadamente tonta.
-No lo sé-
me encogí de hombros intentando sonar convincente.
-Vamos, que
sí- la miré soltando fuego por los ojos-. Perdona, el vodka me aturde. Niall es
tan heterosexual como… ¿mi hermano?
Volví a
encogerme de hombros. No me gustaba emborracharme, lo hacía si la ocasión lo
pretendía. Pero lo que no podía soportar era a la gente borracha.
-Mi hermano
te adora- o quizá amaba a la gente
borracha…
-------------------------------------------
Esperaba
que huyera, que se marchara como solía hacer, pero no estaba haciéndolo y para
mí, la espera era insoportable. Le había dicho esas palabras exactas para que
gritara, irradiara furia, me insultara de varias veces distintas y finalmente
se fuera. Pero estaba ahí, frente a mí, no se movía y me moría al pensar que
optara por intentar besarme para “abandonarnos al puro placer de la carne” ¿en
serio yo había dicho eso?
-Está bien-
asintió varias veces-. Buenas noches- y dicho esto se marchó.
Arrancó su
moto y me dejó sola. Y, aunque yo esperaba que hiciera exactamente eso, sentí
algo parecido a la decepción en mi pecho.
-No quieres
hablar de ello- Claudia soltó el bolígrafo y me miró suspirando y recogiéndose
el pelo tras la oreja.
-No, ahora
mismo no- dijo.
-¿Entonces
cuando? ¿Cuándo te vayas a Yale definitivamente y no sepa qué hacer con mi
vida?- dije.
Ella se
mordió el labio negando.
-Le estás
dando muchas vueltas a todo, relájate, es prácticamente imposible que entre en
Yale, así que es una pérdida de tiempo pensarlo ahora- ella estaba tan
convencida…
-A mí no me
parece una pérdida de tiempo, en realidad creo que deberíamos hablarlo ahora,
para no perder el tiempo- su ceño se frunció entendiendo lo que acababa de
decirle entre líneas.
-------------------------------------------------
MUAAACKS
.png)
VEROOO!! Me encantaaa, no te preocupes por no subir espero que te hayan ido bien los exámenes bueno te quería hacer una pregunta hace ya tiempo, y bueno lo que te quería preguntar es que si tienes wattpat porque así, no se nos podremos comunicar y tu podrías subir mas novelas jajajja que cuando acabes esta novela me encantaría seguir en contacto contigo bueno no me enrollo mas y espero que te ayan ido bien los exámenes sube cuanto antes!!
ResponderEliminarMUAACCKKKSSS!!
Hola Elena!! Muchas gracias por comentar guapa. No tengo wattpad lo siento, tampoco sé si subiré otras novelas después de esta, quien sabe xD
EliminarSubo capítulo ahora :) Besoos
casi me muero esperando!....pero valió cada segundo d espera! jajaja me encantó el capitulo! :D
ResponderEliminarPD: no se porque pero el otro día se me paso por la cabeza que el profesor era gay :/
Wola!! Gracias por comentar!! Subo ahora mismo.
EliminarMe imagino a Sebastian con pinta de gay sí... pero no de estas locas que existen xD
Muchos besos!
Yay! Nuevo cap! Lo ame Vero, muy perfecto como always <3 Qué pasara con Harry y la Rayis??? Muero de intriga!!
ResponderEliminarKisses! <3
Ey!! Me alegro de que te haya gustado :) Sigue leyendo si quieres saber qué ocurre xD
EliminarMuchos besos y gracias por comentar""