(Narra
Louis)
-¿Qué estás
mirando?
Ella se
giró hacia mí y sonrió ampliamente.
-Rachel te
está mirando, no te ha quitado el ojo de encima en toda la noche.
Pero no
parecía realmente afectada, en realidad tampoco debía estarlo.
-¿Y…?
-Nada, es
un poco pesada.
-En
realidad me parece genial que me mire, está realmente buena, ¿le has visto la
delantera?
-¡Sí! Estoy
totalmente de acuerdo- dijo sin apartar la sonrisa.
-Quizá
podríamos preguntarle si quiere venir algún día a cenar con nosotros.
-¿Y lo que
surja?
-Y lo que
surja.
-Estoy
segura de que aceptaría sin dudar.
-Entonces
tendríamos un problema… y es que a mí no me interesa para nada.
Su sonrisa,
que no había desaparecido en toda la noche, se hizo mucho más evidente.
-A mí no me
importaría que Clark cenara con nosotros algún día…
-¡Oye! Eso
ha sido un golpe bajo.
-Sois
realmente asquerosos- dijo nuestro amigo, llegando hasta nosotros.
-Hablando
del rey de Roma.
Clark, mi
compañero de cuarto durante ese primer año, se sentó a nuestro lado y sacudió
la cabeza al vernos tan pegados.
En
realidad, Claudia y yo apenas estábamos juntos a lo largo del día, nos veíamos
quizá algunos minutos que ambos teníamos libres, pero los horarios de nuestras
clases eran completamente diferentes. Soñábamos con encontrarnos el año
siguiente en “Historia de Yale”, pero todavía quedaba mucho tiempo.
-No te
quejes, Winstman- aludió ella a su apellido-, no es como si estuviera todo el
día en vuestro cuarto.
-¡Por eso
exactamente me quejo! Ya me gustaría ver tu delicioso trasero más por nuestra
fraternidad.
-Clark- le
dije avisándole-. ¿Por qué no vas con Rachel un rato? Está completamente sola.
-Por algo
será, no, prefiero ser un candelabro aquí que pasar la noche con ella- dijo
señalándola con la cabeza.
Claudia se
rió y se bajó de mi regazo poniéndose entre ambos y acariciando el muslo de
nuestro nuevo amigo.
A ella le
apenaba que Clark estuviera triste en general por las chicas. Él era de
California, había dejado a su novia de instituto hacía menos de dos meses para
acudir a la universidad, ella se quedó en el pueblo trabajando con sus padres y
no tuvo oportunidad de ir con él.
Claudia
pensaba que era injusto, de alguna manera, que nosotros hubiésemos tenido la
oportunidad de estar juntos en esta nueva aventura y Clark hubiese tenido que
rechazar la idea de vivir una vida junto a Elena.
A mí la
presencia de Clark no me molestaba para nada, parecía saber exactamente cuando
era inapropiado molestarnos y cuando podía sentarse durante horas con nosotros.
Era un buen chico, pero su mente debía abrirse, no podía seguir anclado en el
pasado, en su pueblo y en Elena, debía abrirse a nuevas experiencias.
Claudia,
por otro lado, estaba convencida de que Clark y Elena debían estar juntos y que
en un futuro no muy lejano eso se haría realidad. Claudia debía madurar. Era
obvio que ella y yo debíamos estar juntos como de hecho estábamos, era obvio
que lo necesitábamos y que no habría podido ser de otra manera, sin embargo
Clark tenía un futuro prodigioso si se lo proponía, jugaba en el equipo de
baloncesto de la universidad, tenía a decenas de chicas detrás de él y ya le
habían invitado a participar en las olimpiadas interuniversitarias de ese año.
Anclarse a Elena no era una buena opción.
-¿Has
hablado con ella?- preguntó Claudia.
-Sí… bueno
hablamos bastante, casi siempre porque yo empiezo la conversación, ¿no es
triste?
-Es
completamente entendible.
-No sé
chicos, cada día me da más largas y yo la entiendo, pero… me cuesta asimilarlo, fueron tres años juntos cada día y casi cada hora. Es extraño.
-Clark, capitán del equipo de baloncesto del instituto, rey del baile de fin de curso, Elena, capitana de las animadoras, reina del baile de fin de curso…- dije, intentando quitar hierro al asunto.
Pero Clark
sonrió mirándome.
-Nada más
lejos de la realidad amigo, no has fallado conmigo, pero ella era capitana del
equipo de física, y ni siquiera fue propuesta para reina del baile.
-¡Oh! Pero
entonces, ¿por qué se quedó en el pueblo?
-Sus padres
la necesitaban y ella no tenía demasiado dinero.
-¿No le
dieron ninguna beca?
-De hecho…
sí, de hecho Yale estaba entre sus cartas de acceso.
-¡No me lo
creo!- dijo Claudia, cada vez más interesada por la historia.
-Sí, bueno,
no quisiera hablar mucho de esto, de hecho tengo que marcharme, mañana quiero
levantarme pronto a entrenar- dijo, incorporándose y sonriendo levemente-. Nos
vemos mañana tortolitos.
Y sin decir
más se marchó.
-Clau…
-Lo sé, lo
sé, ¿pero le has oído? Hay una historia detrás de todo esto, ella estaba
aceptada en Yale y no ha venido, imagínate cómo estará él… debió ser desolador.
-Ya, pero
no es nuestra historia, ellos tendrán la suya y solo la entenderán ellos.
-Lou, una
historia que solo comprenden dos personas debe tener algún falló…
(Narras tú)
-Y ella
está en California trabajando para sus padres, ¿no es horrible?
-Sí… además
él parece no superarlo.
-¡Claro que
no lo supera! Yo me imagino que Lou hubiese elegido Londres a Yale y podría
darme un infarto. Aún trato de entender qué parte de la historia me he perdido.
Conocía a
mi amiga, sabía que no iba a parar hasta tener claro qué estaba ocurriendo.
-Claudia,
por lo que dices, esa historia es pasado, es mejor no hurgar en la herida o
salo le harás daño.
-Lo sé…
¡Tengo que dejarte!- saltó de pronto-. Lou tiene hoy partido y vamos a animarle
las chicas y yo.
-Genial,
luego le mandaré un mensaje.
-Cuídate.
-¡Sí!
La vida
estaba cambiando.
No me hacía
falta ver a Claudia para saberlo, solo con escucharla por teléfono me daba
cuenta de que las cosas estaban cambiando, que un océano se estaba formando
entre todos nosotros.
Era cierto
que cada uno teníamos nuestros problemas y nuestras cosas que atender, pero la
separación era clara, y no solo en el espacio.
-¿Con quién
hablas?
-Hablaba-
respondí a Niall-. Con Claudia.
Y él pasó
de largo, ¡Ni siquiera me preguntó cómo estaba ella!
El mundo,
en comparación con el universo, era extremadamente pequeño. Pero a nosotros se
nos estaba haciendo demasiado grande.
Y lo peor
aún no había llegado. Había acabado convenciendo a Alan de que lo mejor que
podíamos hacer en navidad era irnos a Australia con la familia, ir todos juntos
a ver a Álex.
Sabía que
había sido una cobarde, pero en realidad no podía plantearme hacer otra cosa.
No quería ver a Harry, no quería enfrentarme a lo que tuviera que decirme. No
había respondido a mi carta, aunque tampoco pensé en ningún momento que fuera a
hacerlo. Y estaba bien.
Sin embargo
el mundo empezaba a desdibujarse a nuestra alrededor, como esas
despersonalizaciones en las que no eres capaz de introducirte en tu propio
pensamiento y lo ves todo con otra ángulo, como si no estuvieras siendo tú
mismo y no pudieras controlar lo que ocurre a tu alrededor, así me encontraba
yo.
Y nada
tenía que ver con la medicina, no me arrepentí en ningún momento de haber
elegido la medicina por encima del arte; pero por las tardes continuaba pintando
y el verde era el color que más utilizaba cuando mis pinturas no se mostraban
en blanco y negro.
Harry sí
que había hablado de nuevo con Alan, les oía hablar durante horas y horas
algunas noches. Me daba pena pensar que al otro lado de la línea estaba él, y
me daba pena pensar que nuestra relación no podía basarse en otra cosa que no
fuera la total indiferencia. Alan me comentaba cómo le iba, parecía que cada
día que pasaba estaba un poco mejor, y yo me alegraba pero… una parte de mí
seguía esperando algo que no parecía querer llegar.
***
7 de diciembre (Harvard)
Sé que os marcharéis en cuanto os den las vacaciones
al final y sé que cuando yo vuelva a Estados Unidos vosotros seguiréis en
Australia, así que no nos veremos en navidad.
Me gustaría hablar contigo cara a cara, Alan, Skype se
queda demasiado corto para nosotros que hemos compartido casi todo. Me gustaría
contarte cómo van las cosas con profundidad y no solo medio engañarte
contándote lo superficial y lo que no acaba llenándome.
Nunca pensé que Harvard sería mi opción final, yo
siempre quise que la medicina tomara el rumbo de mi vida pero ya sabes que el
lugar me era bastante indiferente. Ahora me doy cuenta de que en realidad el
lugar no importan lo más mínimo, importa a quién tengas alrededor. Por eso
vosotros sois tan felices, estáis donde queréis estar porque allí están las
personas con las que queréis estar.
Esto me ha hecho reflexionar mucho últimamente. No he
encontrado mi lugar aquí y quizá nunca lo encuentre. Y sé que pensarás que estoy
siendo un poco extremista pero en realidad me parece bastante objetivo.
Mis pensamientos han girado últimamente en volver a
Londres de manera indefinida aunque no te lo haya dicho realmente nunca. Y es
que Harvard está siendo demasiado para mí. Me gusta el ritmo de las clases, el
laboratorio los días que no son aburridos y el trato con la gente, pero me
falta algo importante y sé que no voy a encontrarlo aquí.
El otro día fui a la primera fiesta a la que me
permití desde que llegué aquí; el ambiente es típico de universidad, aquí
tienen esos vasos de cartón rojo que salen en las películas, hay decenas de
chicas ligeras de ropa con ganas de alcohol y descontrol y un mundo ligeramente
diferente a lo que yo espero de la universidad.
Y en realidad puede que no tenga ni idea de lo que
quiero, porque cualquier universitario que viva fiestas como estas estaría
seguro de que ha encontrado su lugar en el mundo, pero me sigue faltando algo.
Oíros a vosotros hablar sobre lo bien que os van las
cosas, los planes que tenéis y las ganas de seguir con esa rutina me alegra en
parte, pero por otro lado no me veo reflejado en vosotros y eso me causa
desazón a veces.
Pensé que mi mejor elección después de todo lo que
pasó sería alejarme de ____________(tn) una larga temporada, dejarle el espacio
que ella necesitaba y largarme lejos. Que a ella no le aceptaran en Harvard fue
un chute de razón hacia mis pensamientos y estos se hicieron más sólidos. Pero
ahora no veo las cosas tan sencillas, todo está pasando despacio y rápido al
mismo tiempo y a veces no sé ni quién soy.
Espero que esto solo sea un trámite hacia el hueco que
debo encontrar aquí y que me falta. Aunque por otro lado la idea de volver no
suena tan mal en mi cabeza.
Harvard tan solo es un nombre y podría conseguir todo
lo que me propongo en cualquier otra parte del mundo, quizá en Londres sería
mucho mejor.
Lo que necesito de ti es que me orientes y me digas si
se me está yendo la cabeza o por el contrario algo te dice que podría funcionar
y que no sería algo horrible para vosotros y en especial para ____________(tn).
Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que lo primero que necesito para mi
felicidad es que ella también lo sea, y si me dices que ella no va a estar
mejor conmigo cerca, olvidaré todo esto y pasaré a hacerme a la idea de que
Harvard es lo mejor para mí.
Espero que todo siga igual, aunque sé que hablaremos
antes de que esta carta te llegue dentro de unos días.
Tu perdido amigo,
Harry.
(Narra
Niall)
-Tienes que
ayudarme- me dijo, cuando dejé la carta sobre la cama y le miré.
-¿Qué
quieres que te diga?
-Solamente
lo que debo decirle a él- dijo.
Acababa de
leer las palabras que Harry le había enviado a Alan hacía una semana. Él había
estado un par de días más intranquilo que normalmente y por fin sabía a qué se
debía su falta de relajación.
-No sé qué
decirte.
-Así no me
ayudas. Parece desesperado y cansado y me duele verle así.
Harry
Styles era de los que actuaban y después se echaban las manos a la cabeza
preguntándose qué había hecho. Y yo sabía que ____________(tn) cada vez estaba
más perdida de sus idas y venidas.
Quién me
decía que Harry no regresaría y acabaría arrepintiéndose como tantas otras
veces. O que él vendría y ella estaría bien con eso. No podía saberlo.
-Él siempre
se preocupa de lo que él cree que es importante. Lleva meses enteros con idas y
venidas alrededor de ____________(tn) y nunca ambos han estado bien. Primero se
empeñó en hacerla infeliz a toda costa, después se acercó a ella perdido,
después volvió a largarse, y así hasta hoy.
-Yo siempre
he pensado que se necesitan ambos igualmente.
-Pero son
ellos los que deciden.
Alan
suspiró y se sentó a mi lado en la cama.
-Creo que
las cosas podrían ser mucho más fáciles pero ninguno de los dos quiere asumir
que para que sean fáciles primero deben ser muy complicadas.
-Para ellos
llevan siendo complicadas años, Alan.
Él negó
mirándome.
-Míranos
por ejemplo a nosotros. Yo me enamoré de ti y tú de mí, y sin embargo tuvimos
que pasar por un montón de cosas hasta ambos reconocerlo y estar ahora bien. El
problema es que cuando a ellos se le ponen las cosas más complicadas, ninguno
de los dos permanece para solucionarlas, uno se larga y el otro le odia por
ello.
Sabía que
Alan tenía razón porque era casi imposible que no la tuviera, y en realidad
todo se podía resumir en las palabras que acababan de salir por su boca.
-No sé qué
puedo decirle. Estos días he estado haciendo como si no hubiese recibido
todavía la carta, pero si me pregunta no podré mentirle. Y sé que lo está
pasando mal pero no sé si será peor el remedio que la enfermedad.
-Muy médico
eso…- le dije riéndome.
-No seas
así, tú tendrías que ayudarme.
Alan puso
morritos y se tumbó con la cabeza en mis muslos.
-¿Quieres
que le pregunte a ella?
-No creo
que a él le guste mucho.
-Podemos
preguntarle y…
-Creo que
le voy a decir que haga lo que él piense que es mejor, pero que lo haga con
todas las expectativas puestas en el fracaso; si finalmente vuelve y consiguen
solucionarlo me alegraré, y si decide quedarse y al final los dos son felices
también me alegraré.
-¿Y si haga
lo que haga no lo son?
-Eso
depende de ellos, Niall. Nosotros creo que no podemos hacer más.
21 de diciembre (Londres, Reino Unido)
Me gustó recibir tu carta, Harry. He estado algunos
días pensando en lo que podría servirte de mi respuesta y he llegado a la conclusión
de que no puedo darte una respuesta, y no creas que no me fastidia, Harry.
Me gustaría decirte: “Ven aquí y deja a los
americanos”, pero no puedo porque no soy yo el que debe dar ese paso sino que
eres tú el que debe decidir si quiere dejar lo que tiene allí y volver a
intentarlo en Londres u olvidarse de lo que tienes aquí e intentar comenzar de
nuevo.
A mí me encantaría tenerte aquí, y si ya pudieras
vivir con nosotros ya sería perfecto. Pero no sé cómo sentará eso a todos los
que estamos aquí ni tampoco a __________(tn) que sé que es quien más te
importa.
Por eso solo puedo decirte que estaré aquí decidas lo
que decidas y que hay una habitación vacía para ti con nosotros, y que viajaré
el próximo puente a verte ya que en navidades estaremos más lejos que ahora.
Te necesito, Harry. Y sé que eres capaz de decidir por
tu cuenta.
Un abrazo.
Alan.
(Narra
Harry)
Cuando la
carta llegó a mí sabía que ellos ya estaban en Australia desde hacía un par de
días. Yo viajé ese mismo día a Londres, y aunque la respuesta de Alan no era
clara, en realidad era una mierda de respuesta, yo ya había tomado una decisión
mucho antes de recibir la carta, incluso puede que mucho antes de enviar la
mía.

Me Mori eso estuvo genial que bueno que subiste porque estaba desesperada espero que subas pronto porque se pone cada vez mas genial Chau ♡.♡
ResponderEliminarMuchas gracias. Siento no haber subido en un mes pero me ha faltado inspiración y tiempo :(
EliminarMañana subiré un nuevo capítulo!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarVEROOO!! Como me puedes dejar así!! Volverá Harry a Londres o no?
ResponderEliminarSube cuando puedas y muchos besos y abrazos!!
MUACCKKSSSS!!
UN MES! Me acabo de dar cuenta ahora mismo ;( lo siento mucho, gracias por la espera. Mañana nuevo capítulo ;)
EliminarHOLISSSSS NUEVA LECTORA SOY FANNY Y AMO TU NOVE LA HE ESTADO LEYENDO Y ME ENCANTOES LA MEJOR QUE HE LEIDO HASTA AHORA Y OYE POR QUEME DEJAS CON LA INTRIGA HARRY REGRESARA O NO AMO ESTA NOVE BUENO YO SOY DE MEXICO Y NO SOY MUY AMIGABLE PERO LEO MUCHO Y ESTA ME ENCANTO
ResponderEliminarPD: QUIERO UN UNICORNIO
Hola!! Gracias por tu comentario ;) me alegro de que te guste ;) siento mucho la espera.
EliminarPd: lee memorias de idhun
eit sigueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee ya quiero que sigas necesito que sigas o morire amo tu novela la amo la amo la amo nesecito que sigas siguela siguela siguela siguela porfis morire
ResponderEliminarPD:QUIERO UN UNICORNIO
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar