(Narras tú)
-¿Con quién hablas?
Alan dejó el teléfono sobre la mesa y
volvió a nuestra cena familiar. Al no recibir respuesta la tuve clara por mi
parte.
-¿Qué tal está?- le pregunté.
-Bien- dijo simplemente.
Y yo simplemente suspiré.
Australia estaba siendo genial, vivir con
mi nueva familia cosas así era maravilloso, conocer más a los niños, unirme más
con Sophia después de todo lo que pasó entre nosotras, o más bien mis malos
pensamientos hacia ella a raíz de verla con Harry,... Todos estaban muy
contentos y yo con ellos, eran mi familia. Álex estaba con nosotros, hacía
meses que no veía a mi hermano y mi mente estaba más en otras cosas.
Y es que mi otra familia estaba lejos,
demasiado lejos como para saber a ciencia cierta cómo iba todo. Yo llevaba
semanas sintiendo una presión dentro de mí, una presión dolorosa debido a la
posición en la que nos encontrábamos todos.
Si bien era cierto que nunca nada había
vuelto a ser lo mismo después de aquel verano en el que cada uno fue por su
lado, sí que habíamos encontrado cierta estabilidad en Londres en nuestro
último año de instituto. Y eso era exactamente lo que yo estaba echando de
menos.
Me quería hacer creer a mí misma que
Harry no tenía nada que ver en eso, pero después de todo un año acostumbrada a
verle cada día... No, no tenía nada que ver con Harry, y tenía que seguir
siendo así, porque yo estaba olvidándole, yo me propuse olvidarle y lo estaba
consiguiendo.
Simplemente me sentía rara y sola, y lo
peor es que no sabía si tenía alguna solución a corto plazo o tendría que
esperar que la vida volviera a unirnos como una vez lo estuvimos. Pero nada
tenía que ver con Harry.
-Me ha preguntado por ti- dice Alan,
llamando de nuevo mi atención-. Quería saber cómo estabas y eso.
Me limité a asentir y volví de nuevo a mi
plato de sopa intentando dejar a un lado la presión que sentía en mi pecho cada
vez que veía su sonrisa en mi mente.
En realidad ahora Alan era la única
relación que se podría decir que Harry y yo compartíamos, él hablaba con Harry
a cada instante, y vivía conmigo. Yo le veía escribir con su móvil y sabía
exactamente al verle con quién hablaba; cuando lo hacía con Niall su sonrisa se
iluminaba, cuando hablaba con Harry tenía la misma mirada que Harry tenía al
hablarme de Alan en verano cuando no teníamos tantos problemas. Era triste,
pero me había convencido de que era lo único que había.
Por otro lado estaban los demás
americanos, Liam no dejaba de mandar fotos al grupo de WhatsApp, en ellas
salían todos, incluso Harry salía en la mayoría, ellos en el London Eye, ellos
en Trafalgar, ellos por la cárcel, ellos cenando, ellos, ellos, ellos, y yo
estaba un poco harta. Yo quería ver a Louis, quería hablar con Louis porque
parecía ser el único que quería medio entenderme, quería ver a Claudia, y a
Zayn e Irene. Yo también quería salir en esas fotos, pero estaba en Australia.
-Y entonces le he dicho que quería romper
con él porque ya no es…
-¿Qué?
-¡Lo sabía! No me estabas escuchando,
¿Qué te pasa, __________(tn)?
-¿Qué me pasa? No me pasa nada.
-Yo sé lo que te pasa, pero no voy a
decir nada que tú no quieras decir antes.
La gran inteligencia de Alan hablaba.
Pasé, era mejor pasar de lo que él quisiera creer; ¿que posiblemente pudiera
tener razón? Pues sí, pero no tenía por qué volver al tema una y otra vez.
Yo por mi parte estaba haciendo todo lo
que mi familia proponía pese a que algunas cosas no me apetecían lo más mínimo.
Pero mi madre y Greg habían preparado este viaje con mucha ilusión y no quería
que mi malhumor les destrozara sus ilusiones. Por eso simplemente había
decidido dejar los problemas que tenía internamente a un lado y me había
propuesto sonreír aunque no me apeteciera.
-¿Crees que tendríamos que habernos
quedado en Londres?
-No, para nada.
Y no quería ser mala persona y pensar que
sí, pero por una parte ansiaba demasiado el reencuentro. Pensar que hasta las
próximas vacaciones no había oportunidad de vernos era horrible, porque al
menos quedaban 3 meses para eso.
-Yo también quería verles.
-Esto es más importante.
Y creo que eso era algo en lo que ambos
coincidíamos.
-Sí, pero no quiero que creas que eres la
única que lo está pasando mal al ver las mierdas que pasan, yo quería ver a los
estadounidenses, y… bueno, estoy echando un poco de menos a Niall- dijo,
sonriendo con ternura-. Pero te lo digo en serio, cuando quieras nos cogemos un
vuelo y que le den a una semana de clases, nos tiramos los días muertos
viajando de punta a punta de Estados Unidos. Pero Niall tiene que venir con
nosotros.
-Sois tan repelentes…
Abrió la boca, seguramente para
contraatacar, pero acabó cerrándola y retractándose.
-Tonto.
(Narra Niall)
-¿A qué viene eso?
-No lo sé, solo lo pensaba, entonces ¿tú
qué crees?
Irene cerró los ojos un momento y
suspiro, por una vez no se lo estaba tomando a broma.
-Supongo que sí. En realidad pocas veces
me he imaginado estar con la misma persona toda la vida, así que sí, creo que
podría enamorarme de otra persona que no fuera Zayn- pero la cosa no quedó
ahí-. ¿Tú?
-¿Es muy empalagoso decir que no?
-Lo es, pero tú siempre has sido un poco
ñoño en ese sentido así que no importa. ¿Lo has hablado con Alan?
-No en realidad. Alan estuvo antes con
otros chicos, y por lo que sé estuvo enamorado de uno, entonces seguramente la
respuesta que me dé no me gustará.
-Tampoco creo que debieras martirizarte
con eso, ahora estás con él, quizá todo dé muchas vueltas mañana, pero por hoy…
Desde que Alan y ___________(tn) se
habían marchado a la otra punta del mundo, yo por mi parte había tenido mucho
tiempo para pensar en cosas absurdas pero que parecían tener mucha importancia
por las pésimas respuestas que encontraba en cada una de ellas.
-¿Qué hacéis?
Claudia entró en mi habitación y se sentó
a los pies de la cama.
Durante las navidades nuestro apartamento
se había convertido en el cuartel general. Todos pasábamos las horas muertas,
en las que no estábamos en la cárcel o dando vueltas, aquí. Yo dormía con
Harry, Louis y Claudia en la habitación de ___________(tn), Susan y Liam en su
cuarto y Zayn e Irene en el despacho de Susan.
-Niall está comiéndose la cabeza a lo
tonto- dijo Irene, realmente acertando.
La morena sonrió y me despeinó
literalmente.
-¿Qué te pasa?
-Con su hombre lejos solo se le ocurre
pensar en si podría enamorarse de otro.
Claudia me miró elevando las cejas.
-No es para tanto, solo lo he estado
pensando, pero nada más.
-¿Tú qué crees, Clau, podrías enamorarte
de otro?
-Pues no sé… imagino que sí, ¿no?
-Eso le he dicho yo- dijo Irene.
-Pero el hecho es que… creo que nunca
sería igual. Es decir- continuó alegrándome-, Louis y yo hemos pasado por cosas
por las que la mayoría de las parejas no han pasado, posiblemente sería difícil
encontrar a otra persona que iguale nuestra historia, pero eso no quiere decir
que no pudiera volver a enamorarme, ¿entendéis?
-Perfectamente- los tres nos volvimos
hacia la voz procedente de la puerta.
Harry pasó igual que segundos antes había
hecho Claudia y se sentó al lado de Irene.
-Reunión familiar en el cuarto de Niall-
dice Irene riendo.
-Si ya te odio siendo amigos no sé qué
haría si fuéramos hermanos.
-¿Hermanos?- preguntó ella con los ojos
risueños-, ¿Quién dice que fuéramos hermanos?- y entonces se abalanzó sobre él
tirándolo en la cama y riéndose como loca.
-Menos mal que nos separan kilómetros y
kilómetros de distancia, no sé qué podría hacer si viviéramos juntos siempre-
dijo Harry apartándola.
-Luego nos echas de menos.
-A ti constantemente, morena.
Claudia le miró con los ojos brillantes.
Está bien, que Harry hubiese vuelto a ser
el mismo de siempre, o el que habíamos dejado atrás hacía tres años, nos
llenaba a todos de alegría. Podíamos tener una conversación interesante y
profunda con él sin que intentara marcharse, podíamos reírnos recordando
historias de Sicilia y podía incluso dormir con él sin resultarle repulsivo.
Pero la que más contenta estaba era Claudia, y es que yo personalmente no me
había dado cuenta de todo lo que ella particularmente había sufrido por toda la
historia de Harry.
Si bien es cierto que sentía que su
relación con Louis se podía equiparar a la de ____________(tn) y Harry, el
haber recuperado el tiempo perdido con Louis y que a ellos no les hubiese
resultado igual de sencillo, había sido complicado de asimilar para Claudia.
Sin embargo yo pensaba que ella tenía ciertas esperanzas con que todo
finalmente volviera a ser lo que una vez fue. Yo por mi parte mantenía más
dudas.
Harry era un completo torbellino, nunca
podíamos estar seguros de qué esperar de él, podía ser ahora muy comprensivo,
amable y risueño, pero detrás estaba todo lo demás, y yo estaba seguro de que
con Harry nunca nada era lo que parecía y todo podía cambiar en el peor
momento.
Por eso, entre otras cosas, consideraba
realmente interesante que __________(tn) no estuviera estos días con nosotros,
pese a que la echaba de menos, sabía que lo mejor para ambos en estas
circunstancias era darse un tiempo prudencial, y más ahora que Harry parecía
haber vuelto a su primera faceta.
-Es extraño pensar que hace un año
estábamos en Nueva York, me gustaría poder estar ahí de nuevo- dijo Irene,
sacándome de mí mismo-. Pero esta vez contigo, Styles.
-Habrá muchas noches de fin de año,
seguramente podremos vivir muchas más juntos, a mí este año me apetece pasarlo
con mi familia.
-Porque tú eres una ñoña.
Noche de fin de año…
Y era verdad lo que decía Irene, era raro
pensar que hacía un año de todo eso, hacía un año…
(Narras tú)
-A ellos le quedan dos horas- me dijo
Alan después de mirar su reloj.
-¿Les llamarás?
-Sí, seguramente llamaré a Niall y a
Harry, pero creo que ellos me llamarán antes, al menos Niall, ¿no?
-Sí…
Mi madre y Greg se habían propuesto que
el último día del año fuera inolvidable y la mañana estaba siendo muy
productiva entre el parque de atracciones y el zoológico. Los que mejor se lo
habían pasado habían sido los pequeños y Alan, que parecía un niño pequeño
entre juguetes nuevos.
Me alegraba ver su felicidad, porque de
alguna manera eso hacía que la mía creciera, era extraño, a Alan parecía no
afectarle lo más mínimo la distancia que nos separaba de nuestros amigos;
parecía creer que no era nada comparado con el dolor sufrido por otros motivos,
y en realidad tenía parte de razón, y eso me enfadaba más, porque yo, por mi
parte, no era capaz de ver eso que a él le parecía tan sencillo ver.
-Han reservado mesa en un restaurante de
esos tan pijos que a Greg tanto le gustan- dijo Álex en mi oído con cara de
perro-. ¿Ahora somos miembros de una familia realmente pija? ¿En qué nos
convierte eso?
-Ahora nuestra madre es feliz y nosotros
somos felices por ella, nos convierte en buenos hijos. Además, estoy segura de
que cuando no estamos contigo haces creer a todo el mundo que en realidad eres
huérfano y no tienes hermanos.
-No se me había ocurrido, pero es una
gran idea, ¡Muchas gracias!
-Idiota…
Alan se marchó con los demás a montar en
la noria, pero mi Álex y yo preferimos mantenernos en el suelo.
-¿Qué tal está el rubiales?
-Bien, aunque si quieres saber más sobre
él deberías preguntarle a Alan.
-¡Es cierto! Tenemos tantos hermanos que
la posibilidad de que uno no fuera gay era realmente baja.
-¡Álex!- grité riendo.
-¿Qué? Es cierto, de todas formas sabes
que a mí eso me da igual, además es Niall, de una manera u otra iba a acabar
formando parte de nuestra familia, era preferible que lo hiciera con Alan que
contigo.
-¿Por qué?
-Porque tú, hermanita, nunca ibas a ser
feliz con él.
-Yo creo que sí, podría haber sido muy
feliz con Niall.
-Te he visto mirar a Alan cada vez que
sonríe al teléfono y suspirar pensando en el chico que está al otro lado en
Londres. No habrá nada que me cueste más en la vida que admitir que ese chico
es el único para ti.
-No seas idiota.
-¿Vas a negarlo?
Mi mirada se cruza con la suya y, aun no
queriendo, acabo riéndome sin control.
-Vamos no puedes ni ponerte seria al
hablar de ese niñato.
-Piénsalo de este modo, te podría dejar
algún día su motito de niño chulo.
-¡No hables de esa moto! ¡Qué pena! De
todas formas, jamás le pediría esa moto; sé que él y yo nunca seremos mejores
amigos.
Y no sé por qué eso me entristeció.
Alejandro y Harry nunca se habían llevado bien, en realidad se habían
aborrecido la mayor parte del tiempo por un motivo u otro. Sin embargo ahora
nada de eso importaba, en realidad… nada importaba ahora que pudiera estar
relacionado con Harry.
-¿Crees que no podría estar con ninguna
persona que no fuera Harry? No sabía que mi hermano era un romántico que creía
en eso de las medias naranjas.
-Todos somos medias naranjas,
___________(tn). Lo difícil es encontrar una con el mismo grado de acidez, la
misma circunferencia y el mismo color que tú. Así no hay muchas.
-April te ha cambiado- dije riéndome.
-Puede ser… no lo sé- y él también se
rió.
-Pero… volviendo al tema, Álex…
-Enana, cualquier chico del universo
podría fijarse en ti, pero el problema está en quién te fijarías tú. Yo creo
que en nadie más que en él por el momento. Y si por el momento no hay otro…
¿por qué tendrías que estar sola?-Porque él vive en el otro rincón del mundo, él no… yo creo que él no está seguro de nada, y yo no quiero empezar algo de nuevo que esté abocado al fracaso. ¿Tan difícil es tener una relación normal o no tener nada? Me cuesta pensar en él a miles de kilómetros pero también me cuesta no pensar en él…
-El amor, __________(tn), es que es
simplemente eso.
-Creo que no se acabará nunca; hasta que
me muera o él muera o estemos juntos para siempre.
Él me miro. Sabía que mi hermano no podía
entenderlo, en realidad creo que nadie podía entender cómo me sentía.
-Eres mi hermano.
-El único verdadero, no te olvides de
eso- dijo mirándome con una sonrisa.
-Lo que sea…- obvié-. Deberías darme
consejos buenos, intentar ponerte en mi lugar y animarme a seguir adelante, no
sumergirme más en el melancolismo.
-Dudo que esa palabra exista, de todas
formas, será mejor sumergirte en el melancolismo que en el alcoholismo. -¿No puedes ponerte serio un momento? Estoy hablando totalmente en serio.
-Solo te estoy haciendo ver la realidad
desde fuera, si eso te hace estar melancólica quizá deberías arreglarlo de
alguna manera, ¿no?
Todos querían que lo arreglara de alguna
manera, Alan el año pasado estaba muy interesado en arreglar a Harry y que
volviera a ser el mismo, cosa que parecía que al final logró, pero siempre
había algo roto o estropeado, algo que no estaba bien, ¿no podía existir un
remanso de paz en el que no hubiera problemas que necesitaran de mi acción? ¿No
podía, sencillamente, olvidar que Harry existía por algún tiempo hasta que mi
cabeza quisiera olvidarle de verdad?
-Me envió una carta.
-Antes enviabais cartas, ¿no?
-Sí, en los inviernos entre el campamento
siempre mandábamos cartas; el caso es que este año hemos vuelto a repetirlo y a
Harry le tocó escribirme a mí. No sé por qué en lugar de decirme que todo le
iba perfecto en Harvard me dijo que todo era una mierda, y no por cualquier
cosa que no tuviera o que le sobrara, sino porque yo estaba en Londres y no con
él.
Álex se rió incontrolablemente y me miró
con pena y cariño mezclados en una mirada asquerosa.
-¡No me mires así!
-Vale, vale, perdona, sigue.
-El caso es que le respondí que debíamos
pasar, que debíamos seguir adelante con nuestra vida, que debíamos dejar a un
lado lo que nos unía de una manera fuerte y sentimental para dejarlo correr y
con el tiempo quizá vernos como a cualquiera. Y desde ese día él volvió a ser
el Harry de siempre, el Harry de los veranos en Sicilia y de los inviernos
separados. Ha vuelto a sonreír con los chicos, a emborracharse con Irene, a
adorar profundamente a Claudia… y no sé si lo que le dije ha supuesto una
liberación para él o…
-¿Por qué le dijiste eso?
-Pensé que era lo más fácil.
-¿Le habrías dicho otra cosa si viviera
en Londres?
-¡Claro! No quiero volver a sufrir y
menos si estamos separados por miles y miles de kilómetros… Él…- no pude dejar
de sonreír al pensar en eso-, me dijo que volaría a Londres con el simple
propósito de pasar dos horas conmigo y volver a Harvard.
-¿Me estás diciendo que él niñato chulo
con su moto ha sido más valiente que tú?
-¿Más valiente?
-O sea, a él no le importó la distancia,
ni nada de eso, y a ti sí.
-No, Alejandro, son más cosas aparte de
la distancia, las cosas siempre salen mal, yo…
-Tú preferiste dejarlo pasar y ahora te
arrepientes, enana. Hay cosas que no tienen solución…
Y con eso pareció acabar nuestra
conversación, porque Chris y Summer, al acabar la noria, se bajaron y
comenzaron a correr hacia él riendo como locos. Pero antes de que ellos
llegaran, mi hermano se volvió de nuevo hacia mí.
-… pero hay otras que sí la tienen.
(Narra Harry)
Los enanos miraban la televisión riendo
como locos; estaban preparados para celebrar el año nuevo aun cuando todavía
faltaba media hora para eso, lo que querían de verdad era que el hombre dijera
que cambiábamos de año para que mi madre les dejara subir al tejado y ver los
fuegos artificiales de London Eye.
-¿Ya empieza?
-Todavía no- les dije-, tenéis que
esperar un poco.
-¿Cuánto?
-Lo que tardais en dibujar a Gemma
sacándose un moco- les dije.
Mi hermana me sacó la lengua pero sonrió
hacia ellos metiéndose un dedo en la nariz y posando.
Los dos se pusieron manos a la obra,
dejaron la televisión a un lado y comenzaron a pintar a Gems. Quería quedarme a
verles pero mi móvil sonó haciendo que tuviera que escapar. Leí el número pero
el prefijo era extranjero y no supe quién era hasta que no contesté la llamada.
-¿Si?
-¿Harry?- dijo una voz.
-¿____________(tn)?
-Sí, soy yo, ¿ya estás en otro año?
No pude ocultar mi sorpresa, y en lugar
de responder a su pregunta hice yo la mía propia:
-¿Pasa algo?, ¿Estáis bien?
-Sí, claro, no pasa nada, claro…
-¿Segura?
-Sí… bueno, pasa lo que pasa siempre,
¿Sabes? Lo que nunca pasa pero siem…
-¿Has bebido? No sería la primera vez que
te ocurre en vacacione de navidad.
-¡No! Aquí acabamos de comer, ahora
estamos en un parque de atracciones, no he bebido, estoy con mi familia.
-Odio los parques de atracciones.
-Lo sé.
-Sí… yo, tengo que volver, me están
esperando, quedan…- dije mirando mi reloj-, menos de veinte minutos para fin de
año.
-¡Ah! Claro, ¿Irás a alguna fiesta o algo
así? ¿Estás con alguien?
-¿Por qué?
-No…- dijo con la voz temblando-, quiero
decir que si estás con alguien está bien, el año pasado estaba bien y ahora…
bueno, ¡diviértete!
-¡No! ¿Qué pasa? ¿Tendría que estar con
alguien? ¿Eso quieres?
-No… solo digo que si lo estuvieras sería
guay.
-¿Guay?
-Sí, ya sabes… el año nuevo, con alguien
especial… ¿sabes?
-No, no te entiendo.
-Me refiero a que… espero que estés en
casa con tu familia y las únicas personas a las que veas esta noche sean ellos
y nuestros amigos. No quiero que estés con nadie más.
-¡Oh!
Y aunque exactamente era eso lo que
quería escuchar, no fue como si no me sorprendiera.
-Sí… bueno, ya lo he dicho.
-¿Llamabas para eso?
-No… he llamado porque Álex me ha dicho
que fui tonta al responder tu carta de la manera que lo hice, porque está claro
que tú no querías esa respuesta y yo quizá no quería darte esa respuesta, pero
pensé que era lo mejor y lo más cómodo, y tú ahora puedes hacer lo que quieras
y yo no tendría por qué sentirme mal aunque lo hago. Porque quizá debería haber
sido valiente y decirte que te echaba de menos de verdad y que necesitaba verte
y que yo misma habría ido en avión a Boston si solo consiguiera verte dos
horas. Pero no sé si ahora es tarde, o si tú ya no quieres pensarlo, si has
entendido que en Harvard estás bien y que tu vida debe continuar como hace
tiempo que no ha hecho y… En realidad solo quería desearte feliz año nuevo.
Ay ___________(tn)… Mi inocente y sincera
_____________(tn).
-¿Sigues ahí?- dijo tras mi silencio de
unos segundos.
-Claro, eso tenía que oírlo.
-¡Ey! No digas eso y nada más.
-¿Qué quieres que te diga?
-No sé… quizá que tú piensas lo mismo.
-Pienso exactamente lo mismo que tú,
preciosa.
Y entonces fue ella la que se calló.
-¿Te vas a avergonzar ahora? Recuerdo
cómo sonreías mientras acariciabas la mariposa de mi estómago…
-¡Harry!-¡Fea!
-Eso está mejor…
-En serio, tengo que irme, estoy viendo
Londres totalmente iluminado y estoy pensando en ti, pero tengo a dos enanos
abajo y si no estoy con ellos cuando entremos en el año seguro que me matan.
-¡Oh, claro!
-Pero eso no quiere decir que no piense
en ti todo el tiempo.
-Vale…- dijo.
Estaba seguro de que desde su monólogo
hacía unos minutos había estado tan avergonzada que no podía añadir ninguna
frase coherente más. Me la imaginaba totalmente colorada, mirando hacia ningún sitio
y pensando en colgar la llamada cuanto antes para darse cabezazos contra lo
primero que pillara.
-___________(tn)- le dije por último.
-¿Qué, Harry?
-Te quiero.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Capítulo mierdoso, pero os juro que entre el poco tiempo y la poca inspiración... no hay
más que pueda hacer, de todas formas intentaré escribir lo antes posible, aunque
tampoco puedo prometer nada porque estoy teniendo muy poco tiempo :(
Espero que el capítulo (aunque no sea de los mejores) os guste.
Muchas gracias por la espera y lo siento!!
Muchos besooos! ^^

Me Mori porque siempre me dejas asi T_T estuvo hermoso me encanto lo ame sube cuanto antes plis no me dejes asi chau♡.♡
ResponderEliminarMe alegro de que te gustara :) He subido ahora mismo un nuevo capítulo :)
Eliminarhaayyyyyyyy por que me haces esto ese capitulo en hermoso no pudiste hacerlo un poco mas largo para poder sabes si rayita le dijo que lo queria tambien
ResponderEliminar#suigue
#QUIEROUNUNICORNIO
Holaa!! Muchas gracias por comentar! Siento dejar tanta intriga pero salen así...
EliminarAcabo de subir una nuevo, espero que te guste :)
VEROOO!! Como me dejas así? Sube cuanto antes puedas y espero que todo te vaya muy bien. Besoos y abrazos
ResponderEliminarMUAACKKKSSS!!
Elena!! Gracias por comentar :) Espero que todo te vaya bien a ti también!! Muchos besoos
Eliminar