jueves, 6 de noviembre de 2014

Capítulo 54: "Cómo tomar una decisión es un gesto de valentía"


 
 
(Narra Harry)

Me la suda, me da igual, no me importa, es más, prefiero que siga haciéndolo, prefiero que continúe así, que siga mirándome de la misma manera, quiero que lo haga durante toda su maldita vida. Quiero ver cómo no puede continuar de otra manera, quiero que sufra, como me hizo sufrir a mí.

¿No me daba cuenta de lo estúpido que era? ¿Por qué me empeñaba en ir detrás de ella? Estaba claro que no podíamos recuperar la mierda que teníamos en el pasado, porque era eso, MIERDA, y nadie quería recuperar la mierda.

-¿Señor Styles?

Noté como las miradas de la clase se dirigían a mí por completo.

-¿Señor Golding?- contesté con una media sonrisa.
-Creo que debería ganarse la vida como humorista, es su fututo más asegurado- dijo irónicamente-, suba aquí arriba conmigo, haga el favor.


A disgusto me levanté de mi estupendo asiento almohadillado y subí al escenario quedándome de pie a su lado.

-Dígame, ¿qué ve?- me dijo dirigiendo su vista al resto de la clase.
-Unas cincuenta personas sentadas y observándonos aburridos- dije.

-Bien, ahora hábleme de lo que no es visible a los ojos, dígame aquello que ve y que solo usted podría ver. Algo que usted vea y que le diferencie de todos los demás.

Lo pensé un momento.

-Veo mierda- le dije encogiéndome de hombros-, veo mentiras, silencio, veo ignorancia y sueños frustrados.
-Bien, creo que eso es justo lo que usted puede ver y que nadie más vería- me dijo el señor Golding haciendo un gesto para que volviera de nuevo a mi asiento-. Espere, siéntese de nuevo señor Styles, parece que alguien quiere decir algo.


Miré hacia el patio de butacas encontrándome con la mano levantada de _________(tn) que no me miraba sino que tenía la vista clavada en Sebastian.

-La escuchamos- dijo el señor Golding a la espera de que ella hablara.

Se aclaró la garganta visiblemente nerviosa, sabía lo poco que le gustaba a ____________(tn) hablar en público.

-Me parece una indecencia que permita a esta persona decir algo así- mis ojos se abrieron de par en par y el señor Golding se quedó callado completamente-. Me gustan sus clases y me gusta usted, pero me parece demasiado que haya libre albedrío con lo que cada uno puede soltar por la boca.

La clase se quedó en completo silencio, la miré atravesándola con mis ojos pero ella simplemente miraba, ahora más tranquila, al señor Golding. Parecería que yo no existiera para ella, que lo hubiese dicho por cualquier otra persona.

-Señorita __________(tapellido), por sus palabras cualquiera podría llegar a la conclusión de que se ha visto identificada con lo que el señor Styles ha dicho.

Ahora fue ella la que se quedó en silencio y yo no pude hacer otra cosa que sonreír ampliamente. Pensó en decir algo pero cerró de nuevo la boca arrepentida.

-Bien, es suficiente, señor Styles puede ocupar de nuevo su asiento- le miré e hice caso a sus palabras, no era necesario emplear más mis esfuerzos en hacer algo ridículo.

Miré a ___________(tn) una vez más antes de sentarme, ella permanecía con la mirada baja, no me había dado cuenta antes durante la clase, pero estaba sentada ella sola, Niall estaba un par de filas más adelante con todos los demás sin incluir a Alan que estaba sentado a su lado. Mis remordimientos hicieron presencia de una manera incómoda, como acostumbraban a hacer últimamente. No tenía la culpa, no era mi culpa, ella había sido la que se había dejado guiar por una gilipollez como era que nosotros pudiésemos tener una nueva oportunidad en cualquier ámbito; ella debía entender que esa nueva oportunidad no existía, que no era posible recuperar lo que una vez tuvimos.

Y yo también debía entenderlo.

 
(Narra Claudia)


-Voy a comer con ella- Niall me miró encogiéndose de hombros y yo suspiré-, vale, sois gilipollas y no pienso hablar con ninguno de vosotros hasta que no solucionéis vuestras mierdas, sois como niños.

Louis levantó la cabeza de su plato y me miró extrañado, como si no fuera propio de mí hablar de esa manera, Louis… no entiendes muchas cosas…

Me senté sola en otra mesa, ya estábamos a viernes y la situación entre Niall y _________(tn) no había cambiado para nada. Estaba cansada de sus idas y venidas, de sus problemas, yo también tenía los míos y nadie parecía darse cuenta de ello.

-¿Qué te pasa?- miré hacia la derecha justo el lugar en el que mi hermano se había sentado.
-Nada, tan solo no soporto sus peleas absurdas- le dije empezando a comer.

-Claudia, ___________(tn) se escapó de su casa por la noche y se fue con Harry dejando a Niall solo, sin saber si algo le había pasado, no se fue a andar o despejarse, se fue con Harry, ¿lo entiendes?- me miró como si en lugar de diez meses me sacara cuatro años, con esa mirada que de tan mal humor me ponía a veces.
-Los chicos sois a veces tan absurdos- le contesté-, no entendéis nada, ¿crees que soy yo la que no lo entiendo? A lo mejor a vosotros os falta información, o quizá tan solo se trate de un par de neuronas que debieron abandonar vuestra cabeza en un tiempo lejano.


Zayn me miró enfadado.

-¿Nosotros no entendemos algunas cosas? A lo mejor, como tú dices, es que sois demasiado complicadas y no os seguimos, a lo mejor es que creéis que debemos saber algo que escapa a nuestra imaginación.

Suspiré pesadamente.

-No quiero que nos enfademos, tan solo digo que hace falta poco para darse cuenta de que _________(tn) aún siente cosas por Harry y de que le sirve de poco que su mejor amigo esté enfadado con ella y que no intente entenderla- le dije para cerrar la conversación.

Zayn me miró. Niall y él habían tratado de que mi amiga y yo olvidásemos nuestros respectivos pasados en Sicilia, y más si esos pasados tenían algo que ver con Louis y Harry. No lo habían conseguido, y darse cuenta de que no lo habían conseguido les frustraba sobremanera.

-Zayn, te quiero, y lo sabes, y jamás dejaré de hacerlo, pero no puedo con ciertas cosas, hay situaciones que me sobrepasan, intento evitarlas pero no lo consigo. Me conoces, conoces a _________(tn)- él me cortó
-Os conozco, pero a veces es como si no lo hiciera, no sé qué os pasa por la cabeza, no os entiendo y eso que a mí normalmente se me da de muerte la mente femenina, pero vosotras cuatro sois las tías más raras con las que alguna vez me he ido a juntar- sonrió y supe que no estaba enfadado, que me entendía de alguna manera, como solo los hermanos se pueden entender-. Sin embargo, quiero entenderos, porque os quiero y necesito que estéis bien y sé que no lo estáis y teniendo en cuenta que esto ocurre desde que llegamos a Londres creo saber la respuesta, pero…

-Ya te lo dije, ella no ha olvidado a Harry y yo no he olvidado a Louis, por mucho que me duela reconocerlo y por mucho que discuta conmigo misma- le dije-. Pero aparte de eso… no sé, creo que es general este cambio no nos está viniendo bien a ninguno…
-Piensas demasiado las cosas Clau, lo mejor es que nos relajemos todos, que no pensemos y solo actuemos.

-Eso es lo que los chicos hacéis constantemente, hacéis las cosas sin pensar y al final las que salimos perdiendo somos nosotras, por vuestros impulsos de mierda.
-Relájate- me miró dejando su plato por un momento.

-Es lo que debería hacer, lo he pensado, lo pensé cuando hicimos nuestro pacto de “no Tomlinson”, cuando Louis me dijo que quería a Marie y cuando…
-¿Cuándo?

-Siempre, en realidad siempre pienso que debería dejar de pensar lo que me hace mal y centrarme en Yale…

Zayn me miró un momento más.

-Tan solo te falta llevarlo a la práctica- sonrió y siguió comiendo.

Él pensaba que era muy sencillo, que era lo más fácil del mundo, tan solo un pestañeo, un chasquido de dedos, pero no. Él no lo entendía, o no quería entenderlo, no entendía lo complicado que se me hacía compartir día tras día con la persona que había inundado mis pensamientos durante años, verle y no poder hacer otra cosa que no fuera alejarme de él.

 

(Narras tú)

-Además no es que sea tan importante ¿verdad?- Irene me miró esperando mi respuesta.
-No sé qué haces con él si no te gusta- le dije sin entenderla.

-Sí me gusta, es amable, muy guapo y yo que sé, besa de maravilla- me dijo ella reiterándose.
-Es importante que no puedas llegar a enamorarte nunca de él- le dije-, al menos hasta que no te desenamores.


Ella abrió los ojos con alerta mirando hacia todos lados.

-Alguien podría escucharte- miró hacia la mesa en la que Claudia y Zayn comían.
-No he dicho nombres- suspiré y cogí otra cucharada de ensaladilla.

-De todas formas, no estoy enamorada de él, es una relación rara la que mantenemos, es simple y rara a la vez- dijo.
-Irene, él quiere sexo, tú le quieres a él- me cansaba a veces que fuera tan lista para unas cosas y tan tonta para otras.

-Gracias por tu amabilidad y sinceridad, al menos podrías ser un poco menos tajante- me dijo-, hace falta que te limen.
-Perdona- dejé la cuchara en el plato y enterré las manos en la cabeza-, estoy teniendo una mala semana.


Niall no me hablaba desde el sábado, Claudia y Zayn parecían haberse puesto de su lado, aunque más bien parecía que Claudia estaba hasta las narices de todos nosotros en general, Harry había vuelto a cambiar por décima vez consecutiva, siempre me recordaba que tenía que ir despacio con él, pero yo seguía y seguía hasta que le lanzaba de nuevo lejos de mí.

-Lo sé, sé lo que ocurre, no te olvides de que conozco a Harry como si le hubiese parido, y tú no engañas a nadie.
-Vamos a dejar el tema, al menos durante la comida, prefiero seguir hablando de lo tuyo- le pedí.


Ya me comía demasiado la cabeza yo sola como para estar todo el día con lo mismo.

-Sí… en realidad es sencillo, tengo dos elecciones, seguir quedando con Oscar hasta intentar olvidarme de Zayn o decirle que no quiero quedar más.
-¿Cuál de las dos te interesa más?- dije.

-No lo sé… Siento que con Zayn será siempre así, nunca podré esperar demasiado de él, no puedo esperar nada, y por eso creo que salir con Oscar me hace bien, no es como si fuera Mcenroe, Oscar es un mundo completamente diferente, pero…
-No crees que puedas sentir por él lo que sientes por Malik- dije resolviendo sus dudas-

-Exactamente.

Asentí entendiendo lo que decía, sabía que Zayn no era un chico en el que se pudiera confiar, en cuanto a cualquier tipo de relación que pasase la amistad, él nunca había tenido novia ni tampoco lo había querido. Sin embargo tenía claro que él no sentía simplemente amistad por la pelirroja, aunque él no lo supiera. Su forma de mirarla, de hablar con ella, de intentar sacarla de sus casillas continuamente, la manera en la que se enfadaba con el mundo cuando Irene sentía interés por cualquier chico del mundo…

-Zayn es Zayn, no creo que haga falta decir nada más… Creo que no entiende del todo lo que tú sientes por él ni tampoco lo que él siente por ti.
-Me da igual lo que él sienta, quiero decir- se pausó un momento-, ha tenido mucho tiempo para decírmelo y no lo ha hecho nunca, quizá no sienta nada, quizá me vea como a Claudia, y tan solo no quiere que se me acerquen los tíos.


Negué repetidas veces.

-Irene, los hermanos no se besan…

Ella suspiró.

-No creo que eso fuese una gran idea, quiero decir, antes estaba bien, no sentía nada más que atracción y quedar con él para eso era un buen pasatiempo, sin embargo el otro día quiso besarme pero me aparté de él, sabía que no sería lo mismo que la última vez…- agachó la cabeza mirando el plato-. Ahora no podría besarle sin intentar ir más allá o sin llorar… Estoy loca.

Sonreí sin poder evitarlo.

-Estás entre la espada y la pared- dije.
-Y que lo digas…

-De todas formas- dije tras un rato-, creo que lo mejor es que te des tiempo, que salgas con Oscar, al fin y al cabo aún no tienes nada con él, podrías quedar algún día con él, salir, despejarte, quien sabe si dentro de unos meses no te preguntas como podrías haber estado colada por Zayn- le dije.

-Tienes razón, creo que será lo mejor- sonrió convencida.

 

(Narra Liam)

Louis acababa de marcar de nuevo por un pase de Alan y ambos chocaron las manos en lo alto, Zayn me miró recriminándome que no hubiese interceptado el pase, pero me había sido imposible. Llevábamos casi dos horas jugando porque el entrenador había decidido que debíamos prepararnos de una manera más dura para el primer partido de la temporada que sería el al día siguiente y yo estaba cansado.

Por otro lado, el la otra punta del exterior, las animadoras subían y bajaban por el aire. Vi a Susan saltando y riendo junto con otra chica a la que no conocía. Sonreí al verla contenta cuando un balón chocó contra mi nuca. Louis me miraba con malos ojos.

-Voy, voy- le dije sacando de centro.

Seguimos con el entrenamiento media hora más hasta que el señor Robles nos dejó libres.

Me tiré al césped, estaba exhausto y sudoroso, temía que iba a tener agujetas hasta el día del juicio final, pero por fin había acabado el suplicio.

-¿Estás cansado, bonito?- Niall se acercó a mí riendo y se abalanzó sobre mi cuerpo aplastándome.

El gesto fue seguido por mis demás amigos hasta que el peso pudo conmigo.

-Levantaos de encima, pesáis como un camión- les dije casi sin aire.

Ellos se rieron pero acabaron por hacerme caso y me dejaron respirar de nuevo.

Me quedé unos segundos más en el césped mientras los demás entraban a los vestuarios. Mi prima y ___________(tn) nos esperaban sentadas en las gradas. Ambas hablaban animadamente sobre cualquier cosa.

-Hola- miré hacia arriba, Susan me miraba sonriendo.
-¿Os han soltado a vosotras también?- le dije lanzándole mis manos para que me ayudara a levantarme.

-Sí, odio las semanas antes de un partido, hay doble entrenamiento y acabo agotada- me levantó y la abracé.

Pese a estar los dos asquerosamente sucios, aquella seguía siendo la mejor sensación del mundo.

-¿Vamos después a mi casa?- le dije al oído.
-No puedo, tengo muchas cosas que hacer esta tarde- sonrió y se empezó a alejar hacia los vestuarios.


La alcancé unos metros después.

-Podríamos hacer lo que tengas que hacer juntos- le ofrecí.
-¿Por?- me miró extrañada.

-Porque quiero pasar tiempo contigo- me encogí de hombros.
-¿Por?- volvió a preguntar.

-¿Porque eres mi novia?- le pregunté retóricamente.
-Amm- se encogió de hombros- solo cuando quieres lo soy.

-¿Qué?
-Bésame- me pidió.


Miré hacia todos lados. Había decenas de personas por el campo yendo hacia un lado y otro, caminando con compañeros o saliendo hacia sus casa, había gente que  y gente a la que no, también Irene y _________(tn) continuaban hablando.

-No voy a hacerlo- le dije.
-¿Por qué?- preguntó nuevamente.

-Porque estamos delante de todo el mundo, en mitad del instituto y porque no seré yo quien te bese- le dije obvio.
-Amm, cierto- asintió apretando la mandíbula y siguió caminando hasta acabar en el vestuario de chicas.


Me quedé parado mirando la puerta por la que ella había desaparecido. ¿A qué venía eso? Llevábamos más de diez días sin besarnos, todo por una maldita apuesta que se había convertido en un muro entre nosotros. Estaba hasta las narices de tanta mierda que solo habíamos creado nosotros dos. Parecía que queríamos jodernos a nosotros mismos. Y sin embargo ella seguía insistiendo en que fuera yo quien diera el primer paso…

 

(Narra Susan)

Lloré en la ducha, parecía una niñata estúpida llorando. Él no quería besarme. Llevábamos diez días sin hacerlo y él no parecía afectado. A ver, para mí el no besarle no era lo peor, no era eso lo más importante, pero era el hecho de sentirlo cerca, de…

No dejaba de pensar en lo mismo continuamente, en el hecho de que para él era más importante no romper la apuesta y ganar que el hecho de que yo estuviera triste. Al principio también le vi un tiempo triste y cabizbajo, pero ahora parecía contento y feliz. No era ese Liam al que yo había querido y con el que había empezado a salir, parecía un niñato con una idea fija que no quería salir de ahí y yo no estaba dispuesta a seguir con él si para él las prioridades eran esas.

Llevaba diez días como la mierda, culpándome de cosas de las que no tenía la culpa. Tan solo… habíamos tenido un paraíso durante unos días, nuestro pequeño paraíso que se había terminado; no quería buscar culpables, los dos habíamos ido demasiado lejos con todo esto, era el momento de terminarlo.

Quizá me estaba comiendo demasiado la cabeza, pero si después de cuatro años esperando, como decía él, no era capaz de dejar las mierdas a un lado y besarme, solo tenía que hacer eso, no merecíamos la pena juntos.

Salí del vestuario con las ideas muy claras, sabía lo que tenía que hacer y pensaba hacerlo, además todo parecía estar a mi favor porque Liam también había acabado ya y estaba apoyado en la barandilla atándose los cordones de las zapatillas.

Me acerqué a él mirándole de arriba abajo. Cuando se percató de mi presencia tan solo me miró haciéndome un gesto con la cabeza.

Nada más llegar a su lado recogí su cara entre mis dedos y deposité mis labios entre los suyos saboreando ese última manzana en el paraíso. Él me miró sonriendo al acabar, pero por mi mirada su sonrisa se apagó.

-Liam, no quiero seguir contigo más tiempo- le dije-. Lo siento.

Él se quedó petrificado por mis noticias y agradecí ese momento para intentar alejarme y llegar hasta mis amigas que nos esperaban en la otra parte y que no habían visto nada.

Intenté andar a paso ligero pero Liam corrió y me agarró llevándome hasta la parte inferior de las gradas donde estaríamos escondidos de miradas indiscretas.

-¿Estás bromeando no es cierto?- dijo sonriendo pero con temor en su mirada.
-No lo hago Liam, de verdad quiero que esto se acabe, no creo que haya funcionado estas semanas, no creo que funcione- le dije intentando desenroscar nuestras manos que él tenía unidas por los dedos.

-Vamos Su, no digas tonterías, vamos- se acercó y unió nuestras bocas intentando besarme, pero yo no estaba por la labor, me separé de él y del beso que no fue.
-No son tonterías, simplemente esperaba otra cosa- le dije para ser sincera.

-¿Es por nuestra gilipollez de “no besos”? Porque si es por eso…
-Es por todo Liam, hay personas que son perfectas de amigos, hay personas que son perfectas de novios y hay personas que son perfectas de conocidos, creo que nosotros somos perfectos de amigos, simplemente lo creo así- dije.


Él me miró de tal manera que mi corazón se rompió al instante en mil pedazos, pero recompuso su gesto.

-Si es lo que quieres, por mi perfecto- dijo manteniendo el gesto.
-Así queda todo claro- asentí y me alejé de él notando como me desmoronaba por dentro.

 

(Narras tú)

Caminé por las estanterías durante más de una hora para al final encontrarme con siete libros de los cuales debía devolver al menos cuatro a su lugar.

Ojeé la lista que había traído de clase y al final opté por quedarme con tres libros de distintos autores ya que las ideas serían variadas y comprar en la librería de al lado un par de libros más que serían útiles para otros trabajos.

Me quedé en una cafetería con el portátil avanzando un texto de Historia para entregar la semana siguiente pero que quería tener acabado cuanto antes.

-Perdona, cerraremos en un par de minutos- me dijo la camarera.

Miré mi reloj, se me había pasado la tarde volando. Recogí rápidamente los papeles y metí el ordenador en la mochila.

Hacía bastante frío, Octubre nos abandonaba y daba paso a Noviembre, un Noviembre tan frío como yo no recordaba. Decidí pasar por una tienda de gorros y me compré uno justo antes de que también cerraran.

Iba sumida en mis pensamientos pero una voz, que yo conocía bien, me sacó de ellos.

-Sí, además era importante que mantuvieran la anestesia con el crío ¿no?- dijo.

Miré hacía el lugar del que procedía la voz.

Harry salía unos metros más lejos de un edificio enorme que estaba frente a la biblioteca en la que yo había estado esa misma tarde. Me escondí para no ser descubierta y observé el lugar.

“ROYAL MARSDEN HOSPITAL”

Sabía que era uno de los hospitales que tenían acuerdos con “la cárcel” para su sucesión de investigaciones en todo el mundo. Además sabía que era uno de los hospitales más importantes del país en oncología, justo el tema que le interesaba a Harry. De todas formas, aun no entendía muy bien qué hacía él allí.

Esperé en mi escondite que Harry se alejara junto con la mujer con la que hablaba y cuando cruzaron la calle simplemente entré en el edificio.

El hall era completamente blanco, como si por el hecho de que fuera un hospital, ese tuviera que ser el color elegido. Había un puesto de recepción en el que descansaban dos mujeres que tenían micrófonos adaptados a unos cascos. Ambas permanecían calladas escribiendo en sus respectivos ordenadores.

Caminé por el hall y ellas no notaron mi presencia. Lo más importante cuando se entraba a un lugar que no se conocía, y no querías ser visto, era entrar seguro de uno mismo, cómo si supieras a dónde te diriges.

Entré en el primer ascensor que vi y tecleé la planta 3 - Infantil. Según Harry había dicho, hablaba de un niño. Cuando llegué me encontré con otra recepción de planta y esta vez un hombre que estaba allí sí que dirigió su mirada hacia mí.

-Hola, buenas noches- le dije al llegar.

Él me sonrió, para ser un lugar tan triste, el hombre parecía bastante majo.

-Buscaba a Harry Styles- le dije sin dudar.

Él me miró interrogante pero me contestó tras unos segundos.

-Él acaba de salir a tomar un café. Creo que regresará a recoger sus cosas, puedes esperarle sentada ahí- señaló unos sofás en una sala de espera cercana.

Asentí y me dirigí hacia donde él me había señalado.

Me encontré sola en aquel lugar, no sabía exactamente qué estaba haciendo allí, no sabía qué le iba a decir a Harry cuando nos encontráramos. No sabía si debía esperarle o debía marcharme de allí.

Miré hacia el hombre de recepción y él apartó su mirada que tenía clavada en mí. ¿Por qué se había extrañado tanto cuando le dije que iba buscando a Harry?

Decidí levantarme y marcharme de allí comida por un sentimiento de culpa que no entendía muy bien.

Sin decir una sola palabra entré en el ascensor dejando a aquel hombre en su lugar, sin darle una explicación que le hiciera comprender mis actos, ni yo comprendía qué estaba haciendo exactamente en aquel lugar.

Cuando el ascensor anunció con un pitido que había llegado a la plata baja salí sin esperar un momento chocándome de lleno con dos personas que esperaban su turno.

-Perdón- dije levantando mi vista justo para encontrarme con sus profundos ojos verdes sorprendidos- ¡oh!- fue lo único que pude decir.
-¿_________(tn)?- dijo él asombrado y nervioso-, ¿qué haces aquí?


Miré a la mujer que acompañaba a Harry, llevaba una bata blanca y una cajetilla en la que ponía su nombre D. Winchester.

Agarré mi mochila que se había quedado descolgada por el golpe y me encaminé a la salida sin mirar atrás. No había querido encontrarme con Harry y finalmente el destino había vuelto a jugar en mi contra.

-_________(tn)- Harry me llamó siguiéndome hasta el exterior del edificio sin gritar, pero una vez fuera comenzó a llamarme más fuerte-, ¡___________(tn)!

No me paré, debía seguir andando, al menos el tiempo suficiente como para que cuando él me alcanzara yo hubiese pensado en algo que excusara mi presencia en aquel lugar.

Cuando noté su mano envolviendo mi muñeca y haciéndome parar, aún mi mente no había llegado a una idea clara por lo que opté por el silencio, dejaría que hablara él.

Me miró con el ceño fruncido claramente incómodo por la situación, aunque yo no entendiera el porqué de ese sentimiento.

-Hola- le dije.
-Hola- respondió al segundo.


Nos quedamos en esa posición lo que pareció una eternidad. Dejando a un lado la situación en ese momento, nosotros estábamos enfadados desde hacía una semana, él se había vuelto a alejar de mí y yo lo había superado, al menos estaba intentando superarlo.

Al final opté por volver a andar hacia la parada del bus, hacia mi casa que era en realidad el lugar en el que debía estar.

Pero Harry, aunque no quisiera abrir su boca trató de pararme de nuevo.

-¿Qué pasa?- le dije soltando mi brazo de su agarre.
-¿Qué hacías ahí?- me dijo ahora enfadado.


Así era él, en lugar de pasar de la duda a la paciencia, pasaba de la duda al enfado. Solo podía ser él así.

-A ti no te importa eso- le dije.
-¿Qué narices haces aquí? Eres tan jodidamente irritante.


Sonreí como si no me afectasen sus palabras, o como si me hubiese dicho el mayor piropo del mundo

-Simplemente las personas coinciden en los lugares, el mundo no te pertenece, por  mucho que creas que lo hace- le dije intentando ocultar la mentira en mis palabras.

Él mezcló un suspiro con un bufido y me agarró de nuevo de la muñeca esta vez un poco más fuerte.

-No voy a dejar que te vayas hasta que no sueltes por tu maldita boca qué cojones hacías en el hospital- dijo entre dientes.
-¡Ah! ¿Pero, es un hospital?- dije irónicamente intentando que me soltara.

-Tus intentos de gracia son absurdos.
-Casi tanto como lo eres tú- le dije tirando de mi brazo-. Suéltame.


Él negó tan solo una vez.

-Yo  no te he preguntado qué haces tú aquí, tan solo olvidemos que nos hemos visto y sigamos odiándonos como venimos haciéndolo- le pedí.

Él cambió la expresión, como si pensara que mis palabras no habrían podido ser menos acertadas.

-Yo no te odio- dijo soltando un poco su agarre pero sin dejarme completamente libre.

Ahora fui yo la que bufé.

-Bueno, me da igual si lo haces o no, el caso es que no importa, ya no importa- le dije.

Él me soltó completamente, parecía apesadumbrado.

Me dolía verle así, pero simplemente era lo que él conseguía alejándose de mí de las formas en las que lo hacía. Me dolía que se acercara, que se sintiera de nuevo conmigo y que de pronto abandonara esa fachada de amigo para volver a odiarme de nuevo. Eran patadas en mi estómago, al menos dolían como tal.

-Solo quiero irme a casa- le dije, le pedí.

Me di la vuelta y comencé a andar hacia la parada del bus que se encontraba a unos minutos de distancia.

-Trabajo aquí- dijo cuándo me había alejado bastante pero no lo suficiente como para no oírle.

Estaba cansada de sus idas y venidas, estaba cansada de que me odiara e intentara no hacerlo. Al final, aunque el perdón fuera poderoso el odio lo era aún más. Ya había admitido que le había hecho daño, que había jugado con sus sentimientos y que le había dejado tirado hacía años, pero ahora yo debía cargar con mi culpa, no podía dejar que él de nuevo intentara arruinar lo que poco a poco iba construyendo de nuevo. Yo le quería, podía admitirlo, podía decir que mis sentimientos por él no habían cambiado en esos años, pero no iba a soportar que él me quisiera y me odiara a partes iguales, no iba a dejarle jugar conmigo.

Por eso me alejé de allí y no me di la vuelta, pese a estar muerta de la intriga, quería dejar las cosas como estaban. Prefería que él me odiara continuamente a que me odiara y no me odiara por momentos.

-___________(tn), espera, espera por favor- le oí seguir mis pasos ahora sin perseguirme, tan solo siguiéndome.

No podía volver a caer con él. Al final acabaría cayendo al vacío de nuevo y eso no me lo podía permitir.

 
(Narra Harry)

Era increíblemente incómodo estar en mi propia piel. Hacía unos meses me adoraba completamente, sentía que tenía todo lo que podía tener. Pero con la maldita aparición de Mike todo había dado un nuevo giro a los acontecimientos. Ahora simplemente habría hecho lo imposible por abandonar mi persona unas horas. Alejarme de mi cuerpo y de mi mente y no pensar.

Era jodidamente complicado elegir y aun cuando parecía elegir con rotundidad, era complicado mantener esa elección.

Hacía unos días había decidido que mi momento con ___________(tn) había pasado. Había jurado y perjurado que no me afectaría más, pero parecía que eso no podía elegirlo yo, al menos no completamente.

Y ahora aquí me veía, como un inmenso calzonazos siguiendo a la chica a la que horas antes había llamado mentirosa, ignorante y frustrada. Porque aunque ese comentario podía ir dirigido a muchas personas, iba dirigido especialmente a ella y tan lista como era lo había captado.

Por fin, tras muchos metros conseguí ponerme a su lado y caminar junto a ella. Varios mechones de pelo habían quedado fuera de su moño y le caían a ambos lados de la cara dándole un aspecto rebelde y demasiado sexy como para detenerme a pensar en ello.

Era incómodo sentir lo que sentía por ella. Porque malditamente me volvía loco. No loco de remate, pero si se lo proponía podía mandarme al manicomio de aquí a un tiempo no demasiado largo.

Luchaba contra mis ganas de odiarla y minutos después luchaba contra mis ganas de besarla. Me preguntaba si en algún momento podría llegar a perdonarla. Muchas veces pensaba que sí, me acercaba despacio a ella, me acercaba sigilosamente tanteando el terreno, con cuidado y todo parecía en perfectas condiciones hasta que mis alarmas saltaban solas, como por arte de magia y me hacían retroceder alerta.

Me decía a mí mismo que lo que había ocurrido con nosotros era el pasado, que las cosas habían cambiado y que podríamos reconducir nuestra situación. Pero la alarma saltaba de nuevo, imprecisa, sin poder controlarla, sin querer ser controlada y un pensamiento nacía dentro de mí con esa misma alarma “quien lo hizo una vez lo puede hacer muchas”.

Ahora no oía la alarma, ahora podía acercarme a ella sin notar un sentimiento de odio. Pero no sabía por cuanto tiempo. Debía aprovechar.

-Trabajo aquí desde hace dos años, desde que volví de Sicilia, no hago demasiado, tan solo estoy en el laboratorio ayudando. Al principio era el chico de los recados, poco a poco han ido confiando en mí- dije queriendo que parara y que permaneciera conmigo.
-No me importa- dijo avanzando.

-Claro que te importa, no sabes mentirme, ____________(tn)- le dije.

Podía entender su enfado, pero era demasiado.

Agarré de nuevo su muñeca sintiendo el mismo calor sofocante al permanecer tan cerca de ella que solía sentir antaño.

-No me toques Harry- me dijo muy seria soltándose de nuevo.
-Por favor, tan solo hablemos- le dije evitando decir alguna bordería que tenía preparada.

-No quiero hablar contigo, no quiero, he sido una estúpida entrando ahí- dijo sorprendiéndose de sus palabras.
-¿Sabías que estaba ahí?- le pregunté.


Ella evitó mi mirada incómoda, por supuesto que lo sabía. Sonreí por inercia claramente emocionado.

-No sonrías así, no me gustas Harry, no me gustas- dijo haciendo que mi sonrisa desapareciera tan rápidamente cómo había aparecido-. No entiendo por qué no te aclaras y luego decides si mandarme a la mierda o estar a mi lado. Solo aclárate.
-Estoy aclarado- mentí.

-Por supuesto que no- ella negó.
-Vale, puede que no completamente, pero ahora sí- le dije para ser sincero.

-¿Ahora sí? Gracias- su ironía hacía hervir mi sangre, pero conseguí controlarme.
-¿Podemos hablar un rato sin mierda de por medio?

-Quizá yo tendría que hacerte esa pregunta a ti- me contestó ella cargada de razón.

Me quedé en silencio unos momentos pensando en mi actuación.

-Creo que no entiendes lo complicada que es esta situación para mí. Lo increíble que es para mí ver cómo te acercas y lo doloroso que es ver cómo me odias momentos más tarde… Yo entiendo que lo has pasado mal, lo entiendo- quise hablar, pararla, pero ella no me dejó-, pero esto es demasiado. Si me quieres odiar lo entenderé, te lo juro, me dolerá pero lo acabaré entendiendo. Y si me quieres cerca me harás feliz. Pero no soporto una de cal y otra de arena, es demasiado para mí. Creo que debes aclararte contigo mismo.

Sopesé lo que decía. Tenía razón en todas sus palabras y admitirlo me costaba horrores. Lo que ella no acababa de entender es que no dependía solamente de mí ese control.

-Yo…- mis palabras murieron en mi labios y ella se impacientó-, espera.

Recorrí su mirada y aceptó mantenerse allí hasta que me aclarara y hasta que supiera lo que quería decir exactamente.

-No puedo dejar de ser quien soy, __________(tn).
-Yo no te estoy pidiendo eso, tan solo quiero que decidas, tan solo eso. Si lo que te hice es demasiado para ti lo entiendo, si crees que me puedes perdonar definitivamente lo entiendo, pero no puedo seguir con esto, porque al final tendré que darles la razón a Niall y a mi madre y alejarme completamente de ti aunque no sea lo que quiero.

-¿Tú que quieres?- me atrevía a preguntar a sabiendas de que su respuesta podía dolerme.
-Yo te quiero a ti.


----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Holaaa!!!

Espero que os guste el capítulo, es algo simple pero espero que de verdad lo apreciéis :)

Subiré lo antes que pueda, este fin de semana seguramente no, pero intentaré hacerlo el lunes cuando vuelva

Bueno... a ver qué os puedo decir del próximo capítulo, para que no me odiéis especialmente:

1. Tendremos la respuesta de Harry!
2. Habrá fútbol.
3. Habrá Irene y Zayn/ Irene y Oscar
4. Habrá un poquito de Louis y Claudia

Espero que sea suficiente :)

Muaccksss

PD1: Por cierto... Nunca jamás, jamás, me ha gustado obligar a la gente que lee una novela a dejar sus propios comentarios sobre lo que opinan, etc, pero, no tengo una manera REAL de saber cuanta gente está leyendo la novela y es un poco frustrante...

Me gustaría que esa gente diera señales de vida de alguna manera, por que quizá solo la estén leyendo dos o tres personas. Me gustaría saber quien lee, lo demás no importa, solo quién lee. Por eso os pido que os hagáis presentes de alguna manera y, como no podeis apareceros en mi habitación, hacerme un bailecito y decirme que leéis, al menos escribid un comentario en el que ponga "la leo" o something like that ^^

Si la lee una persona seguiré subiéndola, de verdad, me encanta escribirla y de verdad que me gusta compartirla con quien sea, pero agradecería saber que no estoy totalmente sola :)

PD2: Elena... sé que lees esto y te agradezco infinitamente tus comentarios, porque aunque sean simples me alegran cada vez que los leo, gracias, gracias y gracias.

Muaccks

6 comentarios:

  1. Verooo!! YO LA LEO COMPLETAMENTE!
    No solo la leo, la VIVO. No puedo esperar al próximo capítulo, QUE INTRIGA ME DEJASTE!!!
    Te adoro, y no te voy a pedir que la sigas, porque vos siempre la seguís, y de todas las novelas que he leído, está es la que sube caps más rápido
    TE ADORO VERO!
    Besos, Kisses y Muacckkkss para tí
    By: Cami (la Cami de siempre, no una impostora)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Holaaa!! Me alegro de que comentes y de que te siga gustando la novela :) Intento subir capítulos siempre que puedo escribir y cuando tengo tiempo para conectarme durante un rato ^^

      Muchas gracias :)

      Besoos

      Eliminar
  2. yooo la leo!!! nunca antes había comentado pero que sepas que tu novela es lo maximo la amo bien canijo. <3 Att. Leslie

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar!! :) Y me alegro de que te guste la novela ;)

      Subo ahora ^^ besoos

      Eliminar
  3. VEROOO!! No me tienes que dar las gracias por leerla y comentar yo te las tendría que dar a ti por escribir algo tan maravilloso como es y comento desde el primer día y voy a seguir comentando porque me gusta que sepas que siempre te estaré apoyando con la novela y con todo lo que sea y bueno sobre el capítulo COMO NOS PUEDES DEJAR ASÍ PUTA (sabes que es con cariño) COMO, COMO SUBE YAAA QUE QUIERO LA RESPUESTA DE HARRY bueno ya está jajajja pues lo de siempre que subas que es la mejor novela que e leído (y lo digo de verdad creetelo y bueno no se que más decirte... Bueno besos y abrazos de tu mayor fan jajaja Elena!!



    MUACCKKKKSSSS!!

    ResponderEliminar
  4. Lo sé.... soy un poco put* pero es necesario estos cortes argumentales para eso de darle emoción... xD
    Gracias por comentar Ele! Subo enseguida

    Muuuuaackkks!!

    ResponderEliminar