(Narra
Harry)
Me la suda,
me da igual, no me importa, es más, prefiero que siga haciéndolo, prefiero que
continúe así, que siga mirándome de la misma manera, quiero que lo haga durante
toda su maldita vida. Quiero ver cómo no puede continuar de otra manera, quiero
que sufra, como me hizo sufrir a mí.
¿No me daba
cuenta de lo estúpido que era? ¿Por qué me empeñaba en ir detrás de ella?
Estaba claro que no podíamos recuperar la mierda que teníamos en el pasado,
porque era eso, MIERDA, y nadie quería recuperar la mierda.
-¿Señor
Styles?
Noté como
las miradas de la clase se dirigían a mí por completo.
-¿Señor
Golding?- contesté con una media sonrisa.
-Creo que
debería ganarse la vida como humorista, es su fututo más asegurado- dijo
irónicamente-, suba aquí arriba conmigo, haga el favor.
A disgusto
me levanté de mi estupendo asiento almohadillado y subí al escenario quedándome
de pie a su lado.
-Dígame,
¿qué ve?- me dijo dirigiendo su vista al resto de la clase.
-Unas
cincuenta personas sentadas y observándonos aburridos- dije.
-Bien,
ahora hábleme de lo que no es visible a los ojos, dígame aquello que ve y que
solo usted podría ver. Algo que usted vea y que le diferencie de todos los
demás.
Lo pensé un
momento.
-Veo
mierda- le dije encogiéndome de hombros-, veo mentiras, silencio, veo
ignorancia y sueños frustrados.
-Bien, creo
que eso es justo lo que usted puede ver y que nadie más vería- me dijo el señor
Golding haciendo un gesto para que volviera de nuevo a mi asiento-. Espere,
siéntese de nuevo señor Styles, parece que alguien quiere decir algo.
Miré hacia
el patio de butacas encontrándome con la mano levantada de _________(tn) que no
me miraba sino que tenía la vista clavada en Sebastian.
-La
escuchamos- dijo el señor Golding a la espera de que ella hablara.
Se aclaró
la garganta visiblemente nerviosa, sabía lo poco que le gustaba a
____________(tn) hablar en público.
-Me parece
una indecencia que permita a esta persona decir algo así- mis ojos se abrieron
de par en par y el señor Golding se quedó callado completamente-. Me gustan sus
clases y me gusta usted, pero me parece demasiado que haya libre albedrío con lo
que cada uno puede soltar por la boca.
La clase se
quedó en completo silencio, la miré atravesándola con mis ojos pero ella
simplemente miraba, ahora más tranquila, al señor Golding. Parecería que yo no
existiera para ella, que lo hubiese dicho por cualquier otra persona.
-Señorita
__________(tapellido), por sus palabras cualquiera podría llegar a la
conclusión de que se ha visto identificada con lo que el señor Styles ha dicho.
Ahora fue
ella la que se quedó en silencio y yo no pude hacer otra cosa que sonreír
ampliamente. Pensó en decir algo pero cerró de nuevo la boca arrepentida.
-Bien, es
suficiente, señor Styles puede ocupar de nuevo su asiento- le miré e hice caso
a sus palabras, no era necesario emplear más mis esfuerzos en hacer algo
ridículo.
Miré a
___________(tn) una vez más antes de sentarme, ella permanecía con la mirada
baja, no me había dado cuenta antes durante la clase, pero estaba sentada ella
sola, Niall estaba un par de filas más adelante con todos los demás sin incluir
a Alan que estaba sentado a su lado. Mis remordimientos hicieron presencia de
una manera incómoda, como acostumbraban a hacer últimamente. No tenía la culpa,
no era mi culpa, ella había sido la que se había dejado guiar por una
gilipollez como era que nosotros pudiésemos tener una nueva oportunidad en
cualquier ámbito; ella debía entender que esa nueva oportunidad no existía, que
no era posible recuperar lo que una vez tuvimos.
Y yo
también debía entenderlo.
-Voy a
comer con ella- Niall me miró encogiéndose de hombros y yo suspiré-, vale, sois
gilipollas y no pienso hablar con ninguno de vosotros hasta que no solucionéis
vuestras mierdas, sois como niños.
Louis
levantó la cabeza de su plato y me miró extrañado, como si no fuera propio de
mí hablar de esa manera, Louis… no entiendes muchas cosas…
Me senté
sola en otra mesa, ya estábamos a viernes y la situación entre Niall y
_________(tn) no había cambiado para nada. Estaba cansada de sus idas y
venidas, de sus problemas, yo también tenía los míos y nadie parecía darse
cuenta de ello.
-¿Qué te
pasa?- miré hacia la derecha justo el lugar en el que mi hermano se había
sentado.
-Nada, tan
solo no soporto sus peleas absurdas- le dije empezando a comer.
-Claudia, ___________(tn)
se escapó de su casa por la noche y se fue con Harry dejando a Niall solo, sin
saber si algo le había pasado, no se fue a andar o despejarse, se fue con
Harry, ¿lo entiendes?- me miró como si en lugar de diez meses me sacara cuatro
años, con esa mirada que de tan mal humor me ponía a veces.
-Los chicos
sois a veces tan absurdos- le contesté-, no entendéis nada, ¿crees que soy yo
la que no lo entiendo? A lo mejor a vosotros os falta información, o quizá tan
solo se trate de un par de neuronas que debieron abandonar vuestra cabeza en un
tiempo lejano.
Zayn me
miró enfadado.
-¿Nosotros
no entendemos algunas cosas? A lo mejor, como tú dices, es que sois demasiado
complicadas y no os seguimos, a lo mejor es que creéis que debemos saber algo
que escapa a nuestra imaginación.
Suspiré
pesadamente.
-No quiero
que nos enfademos, tan solo digo que hace falta poco para darse cuenta de que
_________(tn) aún siente cosas por Harry y de que le sirve de poco que su mejor
amigo esté enfadado con ella y que no intente entenderla- le dije para cerrar
la conversación.
Zayn me
miró. Niall y él habían tratado de que mi amiga y yo olvidásemos nuestros
respectivos pasados en Sicilia, y más si esos pasados tenían algo que ver con
Louis y Harry. No lo habían conseguido, y darse cuenta de que no lo habían
conseguido les frustraba sobremanera.
-Zayn, te
quiero, y lo sabes, y jamás dejaré de hacerlo, pero no puedo con ciertas cosas,
hay situaciones que me sobrepasan, intento evitarlas pero no lo consigo. Me
conoces, conoces a _________(tn)- él me cortó
-Os
conozco, pero a veces es como si no lo hiciera, no sé qué os pasa por la
cabeza, no os entiendo y eso que a mí normalmente se me da de muerte la mente
femenina, pero vosotras cuatro sois las tías más raras con las que alguna vez
me he ido a juntar- sonrió y supe que no estaba enfadado, que me entendía de
alguna manera, como solo los hermanos se pueden entender-. Sin embargo, quiero
entenderos, porque os quiero y necesito que estéis bien y sé que no lo estáis y
teniendo en cuenta que esto ocurre desde que llegamos a Londres creo saber la
respuesta, pero…
-Ya te lo
dije, ella no ha olvidado a Harry y yo no he olvidado a Louis, por mucho que me
duela reconocerlo y por mucho que discuta conmigo misma- le dije-. Pero aparte
de eso… no sé, creo que es general este cambio no nos está viniendo bien a
ninguno…
-Piensas
demasiado las cosas Clau, lo mejor es que nos relajemos todos, que no pensemos
y solo actuemos.
-Eso es lo
que los chicos hacéis constantemente, hacéis las cosas sin pensar y al final
las que salimos perdiendo somos nosotras, por vuestros impulsos de mierda.
-Relájate-
me miró dejando su plato por un momento.
-Es lo que
debería hacer, lo he pensado, lo pensé cuando hicimos nuestro pacto de “no
Tomlinson”, cuando Louis me dijo que quería a Marie y cuando…
-¿Cuándo?
-Siempre,
en realidad siempre pienso que debería dejar de pensar lo que me hace mal y
centrarme en Yale…
Zayn me
miró un momento más.
-Tan solo
te falta llevarlo a la práctica- sonrió y siguió comiendo.
Él pensaba
que era muy sencillo, que era lo más fácil del mundo, tan solo un pestañeo, un
chasquido de dedos, pero no. Él no lo entendía, o no quería entenderlo, no
entendía lo complicado que se me hacía compartir día tras día con la persona
que había inundado mis pensamientos durante años, verle y no poder hacer otra
cosa que no fuera alejarme de él.
(Narras tú)
-Además no
es que sea tan importante ¿verdad?- Irene me miró esperando mi respuesta.
-No sé qué
haces con él si no te gusta- le dije sin entenderla.
-Sí me
gusta, es amable, muy guapo y yo que sé, besa de maravilla- me dijo ella
reiterándose.
-Es
importante que no puedas llegar a enamorarte nunca de él- le dije-, al menos
hasta que no te desenamores.
Ella abrió
los ojos con alerta mirando hacia todos lados.
-Alguien
podría escucharte- miró hacia la mesa en la que Claudia y Zayn comían.
-No he
dicho nombres- suspiré y cogí otra cucharada de ensaladilla.
-De todas
formas, no estoy enamorada de él, es una relación rara la que mantenemos, es
simple y rara a la vez- dijo.
-Irene, él
quiere sexo, tú le quieres a él- me cansaba a veces que fuera tan lista para
unas cosas y tan tonta para otras.
-Gracias
por tu amabilidad y sinceridad, al menos podrías ser un poco menos tajante- me
dijo-, hace falta que te limen.
-Perdona-
dejé la cuchara en el plato y enterré las manos en la cabeza-, estoy teniendo
una mala semana.
Niall no me
hablaba desde el sábado, Claudia y Zayn parecían haberse puesto de su lado,
aunque más bien parecía que Claudia estaba hasta las narices de todos nosotros
en general, Harry había vuelto a cambiar por décima vez consecutiva, siempre me
recordaba que tenía que ir despacio con él, pero yo seguía y seguía hasta que
le lanzaba de nuevo lejos de mí.
-Lo sé, sé
lo que ocurre, no te olvides de que conozco a Harry como si le hubiese parido,
y tú no engañas a nadie.
-Vamos a
dejar el tema, al menos durante la comida, prefiero seguir hablando de lo tuyo-
le pedí.
Ya me comía
demasiado la cabeza yo sola como para estar todo el día con lo mismo.
-Sí… en
realidad es sencillo, tengo dos elecciones, seguir quedando con Oscar hasta
intentar olvidarme de Zayn o decirle que no quiero quedar más.
-¿Cuál de
las dos te interesa más?- dije.
-No lo sé…
Siento que con Zayn será siempre así, nunca podré esperar demasiado de él, no
puedo esperar nada, y por eso creo que salir con Oscar me hace bien, no es como
si fuera Mcenroe, Oscar es un mundo completamente diferente, pero…
-No crees
que puedas sentir por él lo que sientes por Malik- dije resolviendo sus dudas-
-Exactamente.
Asentí
entendiendo lo que decía, sabía que Zayn no era un chico en el que se pudiera
confiar, en cuanto a cualquier tipo de relación que pasase la amistad, él nunca
había tenido novia ni tampoco lo había querido. Sin embargo tenía claro que él
no sentía simplemente amistad por la pelirroja, aunque él no lo supiera. Su
forma de mirarla, de hablar con ella, de intentar sacarla de sus casillas
continuamente, la manera en la que se enfadaba con el mundo cuando Irene sentía
interés por cualquier chico del mundo…
-Zayn es
Zayn, no creo que haga falta decir nada más… Creo que no entiende del todo lo
que tú sientes por él ni tampoco lo que él siente por ti.
-Me da
igual lo que él sienta, quiero decir- se pausó un momento-, ha tenido mucho tiempo
para decírmelo y no lo ha hecho nunca, quizá no sienta nada, quizá me vea como
a Claudia, y tan solo no quiere que se me acerquen los tíos.
Negué
repetidas veces.
-Irene, los
hermanos no se besan…
Ella
suspiró.
-No creo
que eso fuese una gran idea, quiero decir, antes estaba bien, no sentía nada
más que atracción y quedar con él para eso era un buen pasatiempo, sin embargo
el otro día quiso besarme pero me aparté de él, sabía que no sería lo mismo que
la última vez…- agachó la cabeza mirando el plato-. Ahora no podría besarle sin
intentar ir más allá o sin llorar… Estoy loca.
Sonreí sin
poder evitarlo.
-Estás
entre la espada y la pared- dije.
-Y que lo
digas…
-De todas
formas- dije tras un rato-, creo que lo mejor es que te des tiempo, que salgas
con Oscar, al fin y al cabo aún no tienes nada con él, podrías quedar algún día
con él, salir, despejarte, quien sabe si dentro de unos meses no te preguntas
como podrías haber estado colada por Zayn- le dije.
-Tienes razón, creo que será lo mejor- sonrió convencida.
(Narra
Liam)
Louis
acababa de marcar de nuevo por un pase de Alan y ambos chocaron las manos en lo
alto, Zayn me miró recriminándome que no hubiese interceptado el pase, pero me
había sido imposible. Llevábamos casi dos horas jugando porque el entrenador
había decidido que debíamos prepararnos de una manera más dura para el primer
partido de la temporada que sería el al día siguiente y yo estaba cansado.
Por otro
lado, el la otra punta del exterior, las animadoras subían y bajaban por el
aire. Vi a Susan saltando y riendo junto con otra chica a la que no conocía.
Sonreí al verla contenta cuando un balón chocó contra mi nuca. Louis me miraba
con malos ojos.
-Voy, voy-
le dije sacando de centro.
Seguimos
con el entrenamiento media hora más hasta que el señor Robles nos dejó libres.
Me tiré al
césped, estaba exhausto y sudoroso, temía que iba a tener agujetas hasta el día
del juicio final, pero por fin había acabado el suplicio.
-¿Estás
cansado, bonito?- Niall se acercó a mí riendo y se abalanzó sobre mi cuerpo
aplastándome.
El gesto
fue seguido por mis demás amigos hasta que el peso pudo conmigo.
-Levantaos
de encima, pesáis como un camión- les dije casi sin aire.
Ellos se
rieron pero acabaron por hacerme caso y me dejaron respirar de nuevo.
Me quedé
unos segundos más en el césped mientras los demás entraban a los vestuarios. Mi
prima y ___________(tn) nos esperaban sentadas en las gradas. Ambas hablaban
animadamente sobre cualquier cosa.
-Hola- miré
hacia arriba, Susan me miraba sonriendo.
-¿Os han
soltado a vosotras también?- le dije lanzándole mis manos para que me ayudara a
levantarme.
-Sí, odio
las semanas antes de un partido, hay doble entrenamiento y acabo agotada- me
levantó y la abracé.
Pese a
estar los dos asquerosamente sucios, aquella seguía siendo la mejor sensación
del mundo.
-¿Vamos
después a mi casa?- le dije al oído.
-No puedo,
tengo muchas cosas que hacer esta tarde- sonrió y se empezó a alejar hacia los
vestuarios.
La alcancé
unos metros después.
-Podríamos
hacer lo que tengas que hacer juntos- le ofrecí.
-¿Por?- me
miró extrañada.
-Porque
quiero pasar tiempo contigo- me encogí de hombros.
-¿Por?-
volvió a preguntar.
-¿Porque
eres mi novia?- le pregunté retóricamente.
-Amm- se
encogió de hombros- solo cuando quieres lo soy.
-¿Qué?
-Bésame- me
pidió.
Miré hacia
todos lados. Había decenas de personas por el campo yendo hacia un lado y otro,
caminando con compañeros o saliendo hacia sus casa, había gente que y gente a la que no, también Irene y
_________(tn) continuaban hablando.
-No voy a
hacerlo- le dije.
-¿Por qué?-
preguntó nuevamente.
-Porque
estamos delante de todo el mundo, en mitad del instituto y porque no seré yo
quien te bese- le dije obvio.
-Amm,
cierto- asintió apretando la mandíbula y siguió caminando hasta acabar en el
vestuario de chicas.
Me quedé
parado mirando la puerta por la que ella había desaparecido. ¿A qué venía eso?
Llevábamos más de diez días sin besarnos, todo por una maldita apuesta que se
había convertido en un muro entre nosotros. Estaba hasta las narices de tanta
mierda que solo habíamos creado nosotros dos. Parecía que queríamos jodernos a
nosotros mismos. Y sin embargo ella seguía insistiendo en que fuera yo quien
diera el primer paso…
(Narra
Susan)
Lloré en la
ducha, parecía una niñata estúpida llorando. Él no quería besarme. Llevábamos
diez días sin hacerlo y él no parecía afectado. A ver, para mí el no besarle no
era lo peor, no era eso lo más importante, pero era el hecho de sentirlo cerca,
de…
No dejaba
de pensar en lo mismo continuamente, en el hecho de que para él era más
importante no romper la apuesta y ganar que el hecho de que yo estuviera
triste. Al principio también le vi un tiempo triste y cabizbajo, pero ahora
parecía contento y feliz. No era ese Liam al que yo había querido y con el que
había empezado a salir, parecía un niñato con una idea fija que no quería salir
de ahí y yo no estaba dispuesta a seguir con él si para él las prioridades eran
esas.
Llevaba
diez días como la mierda, culpándome de cosas de las que no tenía la culpa. Tan
solo… habíamos tenido un paraíso durante unos días, nuestro pequeño paraíso que
se había terminado; no quería buscar culpables, los dos habíamos ido demasiado
lejos con todo esto, era el momento de terminarlo.
Quizá me
estaba comiendo demasiado la cabeza, pero si después de cuatro años esperando,
como decía él, no era capaz de dejar las mierdas a un lado y besarme, solo
tenía que hacer eso, no merecíamos la pena juntos.
Salí del
vestuario con las ideas muy claras, sabía lo que tenía que hacer y pensaba
hacerlo, además todo parecía estar a mi favor porque Liam también había acabado
ya y estaba apoyado en la barandilla atándose los cordones de las zapatillas.
Me acerqué
a él mirándole de arriba abajo. Cuando se percató de mi presencia tan solo me
miró haciéndome un gesto con la cabeza.
Nada más
llegar a su lado recogí su cara entre mis dedos y deposité mis labios entre los
suyos saboreando ese última manzana en el paraíso. Él me miró sonriendo al
acabar, pero por mi mirada su sonrisa se apagó.
-Liam, no
quiero seguir contigo más tiempo- le dije-. Lo siento.
Él se quedó
petrificado por mis noticias y agradecí ese momento para intentar alejarme y
llegar hasta mis amigas que nos esperaban en la otra parte y que no habían
visto nada.
Intenté
andar a paso ligero pero Liam corrió y me agarró llevándome hasta la parte
inferior de las gradas donde estaríamos escondidos de miradas indiscretas.
-¿Estás
bromeando no es cierto?- dijo sonriendo pero con temor en su mirada.
-No lo hago
Liam, de verdad quiero que esto se acabe, no creo que haya funcionado estas
semanas, no creo que funcione- le dije intentando desenroscar nuestras manos
que él tenía unidas por los dedos.
-Vamos Su,
no digas tonterías, vamos- se acercó y unió nuestras bocas intentando besarme,
pero yo no estaba por la labor, me separé de él y del beso que no fue.
-No son
tonterías, simplemente esperaba otra cosa- le dije para ser sincera.
-¿Es por
nuestra gilipollez de “no besos”? Porque si es por eso…
-Es por
todo Liam, hay personas que son perfectas de amigos, hay personas que son
perfectas de novios y hay personas que son perfectas de conocidos, creo que
nosotros somos perfectos de amigos, simplemente lo creo así- dije.
Él me miró
de tal manera que mi corazón se rompió al instante en mil pedazos, pero
recompuso su gesto.
-Si es lo
que quieres, por mi perfecto- dijo manteniendo el gesto.
-Así queda
todo claro- asentí y me alejé de él notando como me desmoronaba por dentro.
(Narras tú)
Caminé por
las estanterías durante más de una hora para al final encontrarme con siete
libros de los cuales debía devolver al menos cuatro a su lugar.
Ojeé la
lista que había traído de clase y al final opté por quedarme con tres libros de
distintos autores ya que las ideas serían variadas y comprar en la librería de
al lado un par de libros más que serían útiles para otros trabajos.
Me quedé en
una cafetería con el portátil avanzando un texto de Historia para entregar la
semana siguiente pero que quería tener acabado cuanto antes.
-Perdona,
cerraremos en un par de minutos- me dijo la camarera.
Miré mi
reloj, se me había pasado la tarde volando. Recogí rápidamente los papeles y
metí el ordenador en la mochila.
Hacía
bastante frío, Octubre nos abandonaba y daba paso a Noviembre, un Noviembre tan
frío como yo no recordaba. Decidí pasar por una tienda de gorros y me compré
uno justo antes de que también cerraran.
Iba sumida
en mis pensamientos pero una voz, que yo conocía bien, me sacó de ellos.
-Sí, además
era importante que mantuvieran la anestesia con el crío ¿no?- dijo.
Miré hacía
el lugar del que procedía la voz.
Harry salía
unos metros más lejos de un edificio enorme que estaba frente a la biblioteca
en la que yo había estado esa misma tarde. Me escondí para no ser descubierta y
observé el lugar.
“ROYAL
MARSDEN HOSPITAL”
Sabía que
era uno de los hospitales que tenían acuerdos con “la cárcel” para su sucesión
de investigaciones en todo el mundo. Además sabía que era uno de los hospitales
más importantes del país en oncología, justo el tema que le interesaba a Harry.
De todas formas, aun no entendía muy bien qué hacía él allí.
Esperé en
mi escondite que Harry se alejara junto con la mujer con la que hablaba y
cuando cruzaron la calle simplemente entré en el edificio.
El hall era
completamente blanco, como si por el hecho de que fuera un hospital, ese
tuviera que ser el color elegido. Había un puesto de recepción en el que
descansaban dos mujeres que tenían micrófonos adaptados a unos cascos. Ambas
permanecían calladas escribiendo en sus respectivos ordenadores.
Caminé por
el hall y ellas no notaron mi presencia. Lo más importante cuando se entraba a
un lugar que no se conocía, y no querías ser visto, era entrar seguro de uno
mismo, cómo si supieras a dónde te diriges.
Entré en el
primer ascensor que vi y tecleé la planta 3 - Infantil. Según Harry había
dicho, hablaba de un niño. Cuando llegué me encontré con otra recepción de
planta y esta vez un hombre que estaba allí sí que dirigió su mirada hacia mí.
-Hola,
buenas noches- le dije al llegar.
Él me
sonrió, para ser un lugar tan triste, el hombre parecía bastante majo.
-Buscaba a
Harry Styles- le dije sin dudar.
Él me miró
interrogante pero me contestó tras unos segundos.
-Él acaba
de salir a tomar un café. Creo que regresará a recoger sus cosas, puedes
esperarle sentada ahí- señaló unos sofás en una sala de espera cercana.
Asentí y me
dirigí hacia donde él me había señalado.
Me encontré
sola en aquel lugar, no sabía exactamente qué estaba haciendo allí, no sabía
qué le iba a decir a Harry cuando nos encontráramos. No sabía si debía
esperarle o debía marcharme de allí.
Miré hacia
el hombre de recepción y él apartó su mirada que tenía clavada en mí. ¿Por qué
se había extrañado tanto cuando le dije que iba buscando a Harry?
Decidí
levantarme y marcharme de allí comida por un sentimiento de culpa que no
entendía muy bien.
Sin decir
una sola palabra entré en el ascensor dejando a aquel hombre en su lugar, sin
darle una explicación que le hiciera comprender mis actos, ni yo comprendía qué
estaba haciendo exactamente en aquel lugar.
Cuando el
ascensor anunció con un pitido que había llegado a la plata baja salí sin
esperar un momento chocándome de lleno con dos personas que esperaban su turno.
-Perdón-
dije levantando mi vista justo para encontrarme con sus profundos ojos verdes
sorprendidos- ¡oh!- fue lo único que pude decir.
-¿_________(tn)?-
dijo él asombrado y nervioso-, ¿qué haces aquí?
Miré a la
mujer que acompañaba a Harry, llevaba una bata blanca y una cajetilla en la que
ponía su nombre D. Winchester.
Agarré mi
mochila que se había quedado descolgada por el golpe y me encaminé a la salida
sin mirar atrás. No había querido encontrarme con Harry y finalmente el destino
había vuelto a jugar en mi contra.
-_________(tn)-
Harry me llamó siguiéndome hasta el exterior del edificio sin gritar, pero una
vez fuera comenzó a llamarme más fuerte-, ¡___________(tn)!
No me paré,
debía seguir andando, al menos el tiempo suficiente como para que cuando él me
alcanzara yo hubiese pensado en algo que excusara mi presencia en aquel lugar.
Cuando noté
su mano envolviendo mi muñeca y haciéndome parar, aún mi mente no había llegado
a una idea clara por lo que opté por el silencio, dejaría que hablara él.
Me miró con
el ceño fruncido claramente incómodo por la situación, aunque yo no entendiera
el porqué de ese sentimiento.
-Hola- le
dije.
-Hola-
respondió al segundo.
Nos
quedamos en esa posición lo que pareció una eternidad. Dejando a un lado la
situación en ese momento, nosotros estábamos enfadados desde hacía una semana,
él se había vuelto a alejar de mí y yo lo había superado, al menos estaba
intentando superarlo.
Al final
opté por volver a andar hacia la parada del bus, hacia mi casa que era en
realidad el lugar en el que debía estar.
Pero Harry,
aunque no quisiera abrir su boca trató de pararme de nuevo.
-¿Qué
pasa?- le dije soltando mi brazo de su agarre.
-¿Qué
hacías ahí?- me dijo ahora enfadado.
Así era él,
en lugar de pasar de la duda a la paciencia, pasaba de la duda al enfado. Solo
podía ser él así.
-A ti no te
importa eso- le dije.
-¿Qué
narices haces aquí? Eres tan jodidamente irritante.
Sonreí como
si no me afectasen sus palabras, o como si me hubiese dicho el mayor piropo del
mundo
-Simplemente
las personas coinciden en los lugares, el mundo no te pertenece, por mucho que creas que lo hace- le dije
intentando ocultar la mentira en mis palabras.
Él mezcló
un suspiro con un bufido y me agarró de nuevo de la muñeca esta vez un poco más
fuerte.
-No voy a
dejar que te vayas hasta que no sueltes por tu maldita boca qué cojones hacías
en el hospital- dijo entre dientes.
-¡Ah!
¿Pero, es un hospital?- dije irónicamente intentando que me soltara.
-Tus
intentos de gracia son absurdos.
-Casi tanto
como lo eres tú- le dije tirando de mi brazo-. Suéltame.
Él negó tan
solo una vez.
-Yo no te he preguntado qué haces tú aquí, tan
solo olvidemos que nos hemos visto y sigamos odiándonos como venimos
haciéndolo- le pedí.
Él cambió
la expresión, como si pensara que mis palabras no habrían podido ser menos
acertadas.
-Yo no te
odio- dijo soltando un poco su agarre pero sin dejarme completamente libre.
Ahora fui
yo la que bufé.
-Bueno, me
da igual si lo haces o no, el caso es que no importa, ya no importa- le dije.
Él me soltó
completamente, parecía apesadumbrado.
Me dolía
verle así, pero simplemente era lo que él conseguía alejándose de mí de las
formas en las que lo hacía. Me dolía que se acercara, que se sintiera de nuevo
conmigo y que de pronto abandonara esa fachada de amigo para volver a odiarme
de nuevo. Eran patadas en mi estómago, al menos dolían como tal.
-Solo
quiero irme a casa- le dije, le pedí.
Me di la
vuelta y comencé a andar hacia la parada del bus que se encontraba a unos
minutos de distancia.
-Trabajo
aquí- dijo cuándo me había alejado bastante pero no lo suficiente como para no
oírle.
Estaba
cansada de sus idas y venidas, estaba cansada de que me odiara e intentara no
hacerlo. Al final, aunque el perdón fuera poderoso el odio lo era aún más. Ya
había admitido que le había hecho daño, que había jugado con sus sentimientos y
que le había dejado tirado hacía años, pero ahora yo debía cargar con mi culpa,
no podía dejar que él de nuevo intentara arruinar lo que poco a poco iba construyendo
de nuevo. Yo le quería, podía admitirlo, podía decir que mis sentimientos por
él no habían cambiado en esos años, pero no iba a soportar que él me quisiera y
me odiara a partes iguales, no iba a dejarle jugar conmigo.
Por eso me
alejé de allí y no me di la vuelta, pese a estar muerta de la intriga, quería
dejar las cosas como estaban. Prefería que él me odiara continuamente a que me
odiara y no me odiara por momentos.
-___________(tn),
espera, espera por favor- le oí seguir mis pasos ahora sin perseguirme, tan
solo siguiéndome.
No podía
volver a caer con él. Al final acabaría cayendo al vacío de nuevo y eso no me
lo podía permitir.
Era
increíblemente incómodo estar en mi propia piel. Hacía unos meses me adoraba
completamente, sentía que tenía todo lo que podía tener. Pero con la maldita
aparición de Mike todo había dado un nuevo giro a los acontecimientos. Ahora
simplemente habría hecho lo imposible por abandonar mi persona unas horas.
Alejarme de mi cuerpo y de mi mente y no pensar.
Era
jodidamente complicado elegir y aun cuando parecía elegir con rotundidad, era
complicado mantener esa elección.
Hacía unos
días había decidido que mi momento con ___________(tn) había pasado. Había
jurado y perjurado que no me afectaría más, pero parecía que eso no podía
elegirlo yo, al menos no completamente.
Y ahora
aquí me veía, como un inmenso calzonazos siguiendo a la chica a la que horas
antes había llamado mentirosa, ignorante y frustrada. Porque aunque ese
comentario podía ir dirigido a muchas personas, iba dirigido especialmente a
ella y tan lista como era lo había captado.
Por fin,
tras muchos metros conseguí ponerme a su lado y caminar junto a ella. Varios
mechones de pelo habían quedado fuera de su moño y le caían a ambos lados de la
cara dándole un aspecto rebelde y demasiado sexy como para detenerme a pensar
en ello.
Era
incómodo sentir lo que sentía por ella. Porque malditamente me volvía loco. No
loco de remate, pero si se lo proponía podía mandarme al manicomio de aquí a un
tiempo no demasiado largo.
Luchaba
contra mis ganas de odiarla y minutos después luchaba contra mis ganas de
besarla. Me preguntaba si en algún momento podría llegar a perdonarla. Muchas
veces pensaba que sí, me acercaba despacio a ella, me acercaba sigilosamente tanteando
el terreno, con cuidado y todo parecía en perfectas condiciones hasta que mis
alarmas saltaban solas, como por arte de magia y me hacían retroceder alerta.
Me decía a
mí mismo que lo que había ocurrido con nosotros era el pasado, que las cosas
habían cambiado y que podríamos reconducir nuestra situación. Pero la alarma
saltaba de nuevo, imprecisa, sin poder controlarla, sin querer ser controlada y
un pensamiento nacía dentro de mí con esa misma alarma “quien lo hizo una vez
lo puede hacer muchas”.
Ahora no
oía la alarma, ahora podía acercarme a ella sin notar un sentimiento de odio.
Pero no sabía por cuanto tiempo. Debía aprovechar.
-Trabajo
aquí desde hace dos años, desde que volví de Sicilia, no hago demasiado, tan
solo estoy en el laboratorio ayudando. Al principio era el chico de los
recados, poco a poco han ido confiando en mí- dije queriendo que parara y que
permaneciera conmigo.
-No me
importa- dijo avanzando.
-Claro que
te importa, no sabes mentirme, ____________(tn)- le dije.
Podía
entender su enfado, pero era demasiado.
Agarré de
nuevo su muñeca sintiendo el mismo calor sofocante al permanecer tan cerca de
ella que solía sentir antaño.
-No me
toques Harry- me dijo muy seria soltándose de nuevo.
-Por favor,
tan solo hablemos- le dije evitando decir alguna bordería que tenía preparada.
-No quiero
hablar contigo, no quiero, he sido una estúpida entrando ahí- dijo
sorprendiéndose de sus palabras.
-¿Sabías
que estaba ahí?- le pregunté.
Ella evitó
mi mirada incómoda, por supuesto que lo sabía. Sonreí por inercia claramente
emocionado.
-No sonrías
así, no me gustas Harry, no me gustas- dijo haciendo que mi sonrisa
desapareciera tan rápidamente cómo había aparecido-. No entiendo por qué no te
aclaras y luego decides si mandarme a la mierda o estar a mi lado. Solo
aclárate.
-Estoy
aclarado- mentí.
-Por
supuesto que no- ella negó.
-Vale,
puede que no completamente, pero ahora sí- le dije para ser sincero.
-¿Ahora sí?
Gracias- su ironía hacía hervir mi sangre, pero conseguí controlarme.
-¿Podemos
hablar un rato sin mierda de por medio?
-Quizá yo
tendría que hacerte esa pregunta a ti- me contestó ella cargada de razón.
Me quedé en
silencio unos momentos pensando en mi actuación.
-Creo que
no entiendes lo complicada que es esta situación para mí. Lo increíble que es
para mí ver cómo te acercas y lo doloroso que es ver cómo me odias momentos más
tarde… Yo entiendo que lo has pasado mal, lo entiendo- quise hablar, pararla,
pero ella no me dejó-, pero esto es demasiado. Si me quieres odiar lo
entenderé, te lo juro, me dolerá pero lo acabaré entendiendo. Y si me quieres
cerca me harás feliz. Pero no soporto una de cal y otra de arena, es demasiado
para mí. Creo que debes aclararte contigo mismo.
Sopesé lo
que decía. Tenía razón en todas sus palabras y admitirlo me costaba horrores.
Lo que ella no acababa de entender es que no dependía solamente de mí ese
control.
-Yo…- mis
palabras murieron en mi labios y ella se impacientó-, espera.
Recorrí su
mirada y aceptó mantenerse allí hasta que me aclarara y hasta que supiera lo
que quería decir exactamente.
-No puedo
dejar de ser quien soy, __________(tn).
-Yo no te
estoy pidiendo eso, tan solo quiero que decidas, tan solo eso. Si lo que te
hice es demasiado para ti lo entiendo, si crees que me puedes perdonar
definitivamente lo entiendo, pero no puedo seguir con esto, porque al final
tendré que darles la razón a Niall y a mi madre y alejarme completamente de ti
aunque no sea lo que quiero.
-¿Tú que
quieres?- me atrevía a preguntar a sabiendas de que su respuesta podía dolerme.
-Yo te
quiero a ti. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Holaaa!!!
Espero que os guste el capítulo, es algo simple pero espero que de verdad lo apreciéis :)
Subiré lo antes que pueda, este fin de semana seguramente no, pero intentaré hacerlo el lunes cuando vuelva
Bueno... a ver qué os puedo decir del próximo capítulo, para que no me odiéis especialmente:
1. Tendremos la respuesta de Harry!
2. Habrá fútbol.
3. Habrá Irene y Zayn/ Irene y Oscar
4. Habrá un poquito de Louis y Claudia
Espero que sea suficiente :)
Muaccksss
PD1: Por cierto... Nunca jamás, jamás, me ha gustado obligar a la gente que lee una novela a dejar sus propios comentarios sobre lo que opinan, etc, pero, no tengo una manera REAL de saber cuanta gente está leyendo la novela y es un poco frustrante...
Me gustaría que esa gente diera señales de vida de alguna manera, por que quizá solo la estén leyendo dos o tres personas. Me gustaría saber quien lee, lo demás no importa, solo quién lee. Por eso os pido que os hagáis presentes de alguna manera y, como no podeis apareceros en mi habitación, hacerme un bailecito y decirme que leéis, al menos escribid un comentario en el que ponga "la leo" o something like that ^^
Si la lee una persona seguiré subiéndola, de verdad, me encanta escribirla y de verdad que me gusta compartirla con quien sea, pero agradecería saber que no estoy totalmente sola :)
PD2: Elena... sé que lees esto y te agradezco infinitamente tus comentarios, porque aunque sean simples me alegran cada vez que los leo, gracias, gracias y gracias.
Muaccks
.jpg)
Verooo!! YO LA LEO COMPLETAMENTE!
ResponderEliminarNo solo la leo, la VIVO. No puedo esperar al próximo capítulo, QUE INTRIGA ME DEJASTE!!!
Te adoro, y no te voy a pedir que la sigas, porque vos siempre la seguís, y de todas las novelas que he leído, está es la que sube caps más rápido
TE ADORO VERO!
Besos, Kisses y Muacckkkss para tí
By: Cami (la Cami de siempre, no una impostora)
Holaaa!! Me alegro de que comentes y de que te siga gustando la novela :) Intento subir capítulos siempre que puedo escribir y cuando tengo tiempo para conectarme durante un rato ^^
EliminarMuchas gracias :)
Besoos
yooo la leo!!! nunca antes había comentado pero que sepas que tu novela es lo maximo la amo bien canijo. <3 Att. Leslie
ResponderEliminarGracias por comentar!! :) Y me alegro de que te guste la novela ;)
EliminarSubo ahora ^^ besoos
VEROOO!! No me tienes que dar las gracias por leerla y comentar yo te las tendría que dar a ti por escribir algo tan maravilloso como es y comento desde el primer día y voy a seguir comentando porque me gusta que sepas que siempre te estaré apoyando con la novela y con todo lo que sea y bueno sobre el capítulo COMO NOS PUEDES DEJAR ASÍ PUTA (sabes que es con cariño) COMO, COMO SUBE YAAA QUE QUIERO LA RESPUESTA DE HARRY bueno ya está jajajja pues lo de siempre que subas que es la mejor novela que e leído (y lo digo de verdad creetelo y bueno no se que más decirte... Bueno besos y abrazos de tu mayor fan jajaja Elena!!
ResponderEliminarMUACCKKKKSSSS!!
Lo sé.... soy un poco put* pero es necesario estos cortes argumentales para eso de darle emoción... xD
ResponderEliminarGracias por comentar Ele! Subo enseguida
Muuuuaackkks!!