(Narras tú)
-Mierda-
dije cuando se coló en el ascensor.
Harry me
miró elevando una ceja como si verdaderamente no entendiera el porqué de mi
huida. Intenté evitar su mirada y suspiré haciéndole creer que me daba por
vencida. Intenté esperar dos segundos a que las puertas comenzaran a cerrarse.
Harry recuperó la compostura inclinándose sobre la pared del ascensor esperando
a que también se cerraran sin esperar mi propósito.
Cuando las
puertas comenzaron a cerrarse me impulsé en la pared con las manos y logré
salir del ascensor dejando a Harry dentro que, demasiado tarde, se incorporó
intentando salir tras de mí sin conseguirlo.
Nuestras
miradas se encontraron un segundo antes de que el paso se cerrara por completo.
Vi furia en sus ojos pero debía desaparecer de allí antes de que él volviera.
Salí de
nuevo al exterior donde todos continuaban bailando y divirtiéndose con la
música. Me acerqué hacia mi hermano y April que seguían moviéndose con ritmo.
-Álex,
necesito que bailemos- le dije mirando repetidas veces hacia las enormes
puertas de cristal por las que aparecería Harry en poco tiempo.
-Claro-
dijo April-, necesito descansar un poco.
Sonrió y se
alejó de nosotros dejándonos en la pista.
-Has tocado
genial- me dijo cogiendo mis manos entre las suyas.
-Gracias-
sonreí.
No me
gustaba hablar del piano con nadie, pero mucho menos con Álex, por eso no le di
paso a que preguntara nada más sobre eso.
-¿Qué
pasa?- me vio nerviosa mirando hacia las puertas.
-Es Harry-
le dije entre suspiros-. Quiere hablar conmigo pero yo no quiero hablar con él.
Él elevó
las cejas interesado.
-No seas
cotilla, tan solo baila y si viene aléjale de mí- le pedí.
Él asintió
y miró conmigo ahora hacia la puerta que quedaba a mis espaldas.
-Hablando
del rey de Roma…
Intenté no
volverme aun sabiendo que él estaba cerca de nuevo. Solo quería aclarar mis
ideas, recuperar la compostura antes de que volviera a mi lado y comenzara a
marearme. Pero no llegó.
-Jodido
capullo- Álex volvió su vista hacia una parte de la pista.
Harry
estaba sonriendo bailando con alguien, no alguien cualquiera, April sonreía
igualmente bailando junto a él.
-Voy a
partirle la cara- dijo soltando mis manos.
-No, por
favor, eso es lo que quiere- intenté detenerle pero Álex ya corría por la pista
hacia Harry y April.
-¿En
serio?- Álex se coló entre su novia y Harry separándoles y haciendo que la
sonrisa de él creciera abismalmente.
Se giró
hacia mí inundándome con la profundidad de su mirada. Mierda. Control.
-Vamos a
hablar- me dijo casi como una orden.
-Ella no va
a hablar contigo, ¿puedes hacer el favor de largarte? Ni siquiera sé qué haces
aquí- dijo mi hermano.
-No quiero
enfadarme- Harry hablaba sosegadamente, su tranquilidad me daba miedo.
-¡Qué
bien!- mi hermano habló con ironía-. Lárgate.
Harry me
miró esperando que yo hiciera algo, pero esta vez lo tenía claro, no hablaría
con él. No podría hablar con él. No tenía fuerzas.
-No me
sigas- miré solamente a Harry previniéndole. Estaba estropeando el final de la
noche y no quería que lo hiciese.
Me alejé de
los tres esperando que mi hermano y Styles no se mataran en mi ausencia.
-¡___________(TN)!-
un grito procedente de mi mejor amigo me alarmó.
Caminé
hasta él, que estaba sentado en una mesa, solo.
-Alan se ha
enfadado conmigo- me dijo cuando me senté a su lado.
-¿Qué has
hecho?- suspiré sentándome a su lado.
-Le he
dicho que me gusta mucho, pero que estoy confundido- me miró con tristeza-.
Estaba un poco borracho y no quería que se acercara demasiado a mí porque me
dejaba concentrarme.
-Vale, explícamelo
desde el principio- le pedí. Sería bueno aislarme de mis propios pensamientos
durante un tiempo escuchando los problemas de Niall.
-A ver, él
me gusta, muchísimo, es genial, pero hay algo que no acaba de convencerme, creo
que es en el momento en el que estamos solos…- Niall se levantó de pronto-.
Esto ha sido una idiotez, yo… tengo que disculparme con él, soy idiota- me miró
un instante-. ¿Tú estás bien?
-Sí, venga
ves a hablar con Alan de una vez- sonrió acercándose a mi mejilla y me beso
dulcemente antes de desaparecer.
Observé la
pista de baile desde mi posición. Liam y Susan seguían bailando en el centro
agarrados hablándose al oído, eran tan perfectos juntos que me sorprendía lo
mucho que habían tardado en darse cuenta de eso. Louis y Claudia bailaban un
poco más locos riéndose y saltando por toda la pista, de un lado a otro, otros
dos idiotas…
Irene y
Zayn habían desaparecido de la vista, seguramente él se habría ido a tirarse a
cualquier prima o hija de amigo de Greg, y la pelirroja estaría perdida
bebiendo… pero había decidido dejar que ellos tomaran sus decisiones y no iba a
meterme más entre ellos.
-Linda,
¿cómo tan sola?- Mike se sentó a mi lado mirando hacia el mismo lugar en el que
mis ojos estaban perdidos.
-Estoy
cansada…- le dije susurrando.
-Yo
también, no tardaré en irme a casa… ha sido un día largo- me miró con una
simple sonrisa.
-Mike… te
quiero mucho, eres un gran amigo y no quiero que lo que te voy a decir te haga
sentir mal pero, creo a Sebastian… creo que él no te puso los cuernos.
Mike
asintió un par de veces.
-No se
trata solo de eso, no diré que eres demasiado joven como para entender algunas
cosas porque yo no tenía ni tres años más que tú cuando me separé de Sebastian,
pero hay cosas que no entiendes y que no tienen que ver con que pudiera o no
haberse acostado con otra persona- asentí dándole la razón-. Sus padres están
aquí, les he visto, pero ellos no me han reconocido- su mirada estaba perdida
entre las luces de la fiesta y los bailarines-. Recuerdo cada día de padres,
ellos llegaban y yo me iba al bar con mi abuela diciéndole a Sebastian que
también me iba con mis padres a comer, todos excepto el último. Sebastian y yo
ya estábamos juntos aunque lo ocultábamos bastante bien, me obligó a comer con
sus padres cuando llegaron y acepté intentando darles mi mejor imagen, la
comida fue muy bien, hablamos, parecían simpáticos, pero Sebastian se marchó un
momento al baño y, fue en ese momento, en el que salió su verdadera naturaleza.
Ambos se acercaron a mí soltando improperios, y cito textualmente “trastocada
orientación sexual”, añadieron cosas como que les daba asco que existieran
personas “desviadas” como yo y que no iban a permitir que engañara a su hijo
con mis frustraciones sexuales- abrí los ojos sorprendida de tales palabras, no
me esperaba oír algo así. No me imaginaba a un Mike de diecisiete años luchando
contra los insultos de dos imbéciles que no entendían lo que era el amor-.
Cuando Sebastian volvió ambos sonrieron con sus mejores caras, pero no volví a
comportarme alegre durante toda la comida. Él no supo nunca nada de esto, él
cree que sus padres no sabían nada de lo que sentía… Recuerdo a mi abuela, lo
mucho que me quería, fuera como fuera, incluso ella sabía lo que sentía por
Sebastian y, aunque nunca le conoció, porque no quise, siempre le tuvo mucho
cariño.
-Pero… ¿te
dio igual lo que pensaran sus padres?
-Por
supuesto, yo le quería, no me habría parado nada ni nadie, ni a él tampoco-
sonrió y me alegré de ese pequeño gesto, algo era algo.
-Pero unas
cosas se sumaron a otras, la chica, sus padres, mi abuela, la presión,… no lo
soporté y acabé desapareciendo…
Nos
quedamos en silencio unos minutos, le daba vueltas a todo aquello, quería
preguntarle qué sentía ahora, qué pensaba de lo que había ocurrido tiempo
atrás. Pero no me atrevía a hacerlo.
-Salió dos
años con una chica- me dijo-, me lo ha contado hace un rato. Ha dicho que nunca
fue lo mismo.
-Es obvio,
cuando una vez sientes tanto por alguien y acaba de pronto, sin explicación…
los sentimientos no se olvidan- ¿me creía lo que yo misma estaba diciendo?
-Han pasado
diez años preciosa, no somos adolescentes, tenemos treinta años ya, las cosas
han cambiado.
Asentí. No
era lo mismo, pero en cierto modo le entendía, sentía algo parecido a lo que él
me explicaba. Harry era su Sebastian.
-Parece que
Harry no para de mirarte- dijo.
En efecto, había
perdido de vista a Harry durante un rato, pero ahora estaba sentado unas sillas
más allá, con un vaso de alguna bebida alcohólica entre sus dedos, me miraba
con ojos oscuros, con resentimiento, con dudas.
-¿No vas a
hablar con él?
-Creo que
nos lo hemos dicho todo- le dije encogiéndome de hombros.
Mike
asintió entendiéndome.
-Es que
creo que no puedo darle más explicaciones, creo que me entiendes ¿no?- Mike
asintió de nuevo-. Quiero decir… Mike, creo que le quiero, creo que le quiero
mucho, pero no sé si merece la pena ¿sabes?- asintió nuevamente-. ¿Tú aún le
quieres?
-Es difícil
generalizar de esa manera ___________(tn). Yo no he querido a nadie en mi vida
como le quise a él, ahora no siento lo mismo, pero creo que si pasara con él el
tiempo suficiente acabaría rompiéndome de nuevo, el amor no se apaga.
Le entendí
perfectamente, no se apagaba para nada. Seguía ardiendo, poco, mucho, pero
seguían las cenizas que podían volver a quemar si se necesitara.
-Él siempre
me dice que sí, pero luego siempre me dice que no, y parezco una maldita
esquizofrénica, me va a volver loca, si no lo estoy ya- sonrió y miró de nuevo
a Harry, que no apartaba la vista de nosotros.
-Le vi este
verano, ¿te lo contó?- asentí, sabía que habían coincidido en América en
verano-. Seguramente ya lo sabrás, pero no veo al mismo Harry ahora que vi en
verano, ahora le veo sobrio, quizá no ahora mismo, pero entiendes a lo que me
refiero, le veo alejado del descontrol, de las malas compañías, puede hablar de
ti y pronunciar tu nombre sin sentir un pinchazo de furia…- le miré intentando
que se callara.
-Me han
contado cómo fueron estos dos años para él, sé lo que ha hecho, con quien y
como, lo sé todo, pero, ¿quién me asegura que no volverá a ocurrir?- Mike
sonrió de oreja a oreja.
-Tú quieres
la maldita perfección preciosa, eso no existe ni en los mejores cuentos- me
dijo-. Es bueno ser exigente, pero hay ciertos límites ¿cómo sabe él que no
volverás a irte?
-¡Auch!-
dije como si me hubiese pegado de verdad-. Eso duele.
-Lo sé,
pero Harry también estuvo muchos años cantando en “Holes”, también tengo cierta
debilidad por él, y creo que no es un mal chico y creo que te quiere- dijo cómo
si fuera la respuesta más obvia jamás escrita.
-Sé todo
eso, no creas que no.
-Pues no lo
pienses y habla con él, sentaos, dos, tres, cinco horas a hablar y contaos lo
que sentís ahora, en este momento, sed sinceros, no creéis mierda ni
distanciamientos- dijo mirando a Harry que seguía en la misma posición-. La
fiesta está acabando, ¿vais a ir a casa?
Asentí.
-No sé si
él vendrá…
-Irá si se
lo pides- dijo.
Suspiré
resignada. Mike tenía su parte de razón, como todos los que me repetían esas
palabras la tenían. Yo lo sabía. Y sus malditos ojos estaban clavados en mí.
-Vale, tú
ganas… hablaré con él- Mike soltó una risotada cuando me levanté.
-Cómo si no
quisieras hacerlo- dijo empujándome delicadamente.
Le miré con
rencor pero con una sonrisa y caminé hacia el señor Styles. Llegué a su mesa y
me senté en la silla de al lado.
-Hacía dos
meses que no bebía nada de alcohol, pero me desesperas- dijo sin mirarme y
volviendo a llevar la copa a sus labio.
-Yo hoy
apenas lo he probado- le dije encogiéndome de hombros.
Harry se
giró hacia mí con los ojos entrecerrados.
-Bebía cada
día desde hace dos años, cada día, ¿lo entiendes?
-No lo
sabía.
-Ya- giró
de nuevo la vista y la centró en la pista.
-Lo siento.
-¿El qué?,
¿hacer que beba de nuevo?
-Todo, como
siempre- dije suspirando entre dientes.
Harry
permaneció en silencio sin dejar de beber.
-No bebas
más, anda, no quiero que estés más ebrio.
-No estoy
ebrio, __________(tn)- dijo casi enfadado-. De todas formas no te importa, no
hablaremos- me miró de nuevo, directamente a los ojos-. Había pensado muchas
cosas acerca de esta noche, qué te diría, qué responderías, qué haríamos… todo
mierda.
-No sabía
que lo habías hecho- dije provocando una carcajada en él.
-He hablado
con Gemma decenas de veces sobre esto, ella me animó a acercarme a ti, pero…
-Sabes lo
irritante que soy, sobre todo contigo- le dije sonriendo-. Ahora quiero hablar
contigo.
-¿Tengo que
querer yo ahora?
-¿Quieres?-
él asintió, solo una vez-. ¿Qué querías decirme? Mike ha insistido en que
tenemos que hablar, sobre nosotros, lo que nos pasa, lo que pensamos, lo que
sentimos y, aunque no creo estar preparada, sé que nunca lo estaré en realidad.
-Mike tiene
razón, no quiero irme a la universidad sin hablar contigo sobre eso, por muy
jodido que sea- dijo.
-Yo
tampoco. Quiero que vengas a casa esta noche, que hablemos, que estemos con
nuestros amigos, con tu hermana y Sophia, todos juntos- él acabó asintiendo-.
¿Dejarás que me marche ahora? Te prometo volver a por ti- le dije sonriendo.
-Te llevo
en moto a casa, cuando me baje un poco el alcohol- le dije.
-Perfecto-
sonreí y me levanté.
(Narra
Zayn)
Mi hermana
elevó una ceja cuando nos vio apareciendo a Irene y a mí a última hora del
baile. Llevaba un brazo sobre sus hombros y ella me atraía por la cintura.
Había sido una noche perfecta, desde el principio. Aunque tuviera mis reservas
con el tema de mi sinceridad conmigo mismo y con la pelirroja, ahora sabía que
era lo mejor, los dos juntos éramos increíbles y ella también lo sabía. Sonreí
hacia mi hermana y cogí el mentón de Irene entre mis dedos girando su cabeza
hasta que nuestros labios se encontraron. Seguramente la cara de mi hermana
sería un verdadero poema pero solo tenía mis sentidos en los labios de mi
chica.
-¿Pero…?-
en efecto, Claudia tenía sus ojos abiertos con sorpresa y se acercaba a
nosotros corriendo. Me pegó en el brazo sonriendo y después abrazó a Irene
soltándola de mí con mi respectivo gruñido quejándome-. ¡Lo sabía! ¡Cuánto me
alegro!- me abrazó después a mí apretando mi trasero con fuerza-. Tonto, tonto,
tonto- dijo entre risas en mi oído-. ¡Cómo te quiero, imbécil
Sonreí
hacia ella abrazándola también.
-Ya ves… esto
es lo que hay- dije encogiendo mis hombros mientras los demás se acercaban con
las mismas caras hacia nosotros.
Después de
sucesivos abrazos y gritos absurdos por parte de todos conseguí volver junto a
la pelirroja.
-Venga,
daos un beso, antes no lo he visto bien- puse los ojos en blanco ante las
palabras de ____________(tn) que parecía estar más contenta que el resto.
Miré a
Irene y ella negó pero sonreí acercándome a ella y no tuvo otro remedio que
recibir un nuevo beso, mejor que el anterior y peor que el siguiente.
-¿Vamos?-
ella parecía más cohibida, no entendía por qué, después de todo acabábamos de
tener el mejor polvo de nuestras vidas.
___________(tn)
se fue tras Harry, ellos se irían en la moto de él y nosotros juntos con Gemma
y Sophia en los coches. Algo me decía que la noche daría mucho de qué hablar.
Creo que nuestra sorpresa no sería la única.
(Narra
Niall)
Alan
parecía más contento y me alegraba enormemente, habíamos hablado, todo había
quedado claro, al menos ahora sabía cómo me sentía, pero habíamos aceptado
contarlo esa misma noche. Al fin y al cabo eran mis amigos y no podía soportar
mentirles más tiempo, sería justo contarlo.
Apoyé mi cabeza
en el hombro de Alan mientras su hermana nos llevaba a nosotros a Susan y Liam.
La rubia
nos miró elevando una ceja. Alan sonrió rodando los ojos.
Era
complicado para los dos, pero sabía que mis amigos se alegrarían, ninguno no lo
entendería. En realidad era bastante obvio si te fijabas en las señales.
-Cuidado
con las manos ahí atrás- Sophia nos miró por el retrovisor con una sonrisa de
oreja a oreja.
Liam se
giró desde el copiloto elevando las cejas. Alan se rió de la situación.
-¡Sophia!-
dije incómodo.
-Espera,
espera, espera- Susan nos miró apoyando sus manos en mi brazo.
La miré
sonriendo mientras Alan se volvía hacia la oscuridad de la noche.
-¿Alguno va
a explicarlo?
Sophia nos
miró a los dos de nuevo, sabía nuestras intenciones de sobra porque Alan había
hablado con ella, peor no creí que fuera tan capulla.
-Niall y mi
hermano están saliendo- Alan se rió de nuevo a carcajada limpia y por eso Susan
y Liam se rieron también pensando que era una broma.
Rodé los
ojos cruzándome de brazos y agarré el cinturón de Alan trayéndolo hacia mí y
uniendo nuestros labios. Las risas se acabaron por parte de los tres.
-Sí, no es
broma- dije mirando al frente intentando hacerme invisible dos minutos.
-Pero… ¡¿Niall?!-
Liam me miró desde adelante girándose completamente-. ¿Cómo…
-¿Sorpresa?-
dije con una pequeña sonrisa muerto de vergüenza.
-¿Cómo que
sorpresa?- Susan gritó riendo-. ¡Es genial! Siempre había intuido algo de
Niall, pero ¡ALAN! Eres un maldito jugador de poker- dijo riendo y tirándose
sobre mí abrazándome-. Estoy feliz por vosotros. ¿Lo saben los demás?
-Solo
____________(tn) y Harry- un momento.
-¿HARRY?-
pregunté gritando.
-Vamos, era
obvio que Harry sabía algo, además… se lo conté hace poco- dijo Alan sonriendo
con cara de lástima.
-Dios mío,
los Malik se van a pillar el cabreo del siglo, sobre todo Claudia- dijo la
rubia dejando las explicaciones de Alan para otro momento.
-¿Tú
crees?- pregunté nervioso.
-Vamos
Niall, está claro que se va a enfadar, pero después gritará de alegría como yo,
de verdad- nos miró a los dos varias veces-, sois perfectos.
La miré
sonriendo pensando en sus palabras sobre los Malik, podían enfadarse quizá un
poco, pero se alegrarían al fin y al cabo.
Cuando
llegamos ___________(tn) y Harry nos abrieron, miré a Harry pensando en si se
le notaba en algo que sabía lo de Alan y yo, pero no pareció afectado.
Sophia y
Gemma iban agarradas del brazo mientras cantaban a voz en grito un tema de
Rihanna con el que desafinaban como gallinas, pero parecían disfrutarlo al
máximo.
-Claudia,
Zayn, Irene, Louis- les llamé a los cuatro porque eran los únicos que no sabían
lo nuestro. Además quería contárselo en privado porque no soportaría a todos
los demás allí.
-¿Quieres
que te acompañe?- me dijo Alan al oído. Negué sonriéndole.
-¿Podemos
hablar un segundo?- los cuatro se encogieron de hombros y me acompañaron a la
parte trasera de la casa.
Estaba un
poco nervioso pero tenía que sacarlo porque no merecían desconocerlo.
Los cuatro
se quedaron parados mirándome. Zayn tenía abrazada a Irene contra su pecho y
ella le decía algo al oído y Louis y Claudia tenían los dedos entrelazados.
Parecían dos parejas contra mí. Me pensé un poco las palabras pero, antes de que
pudiera comenzar a hablar, Alan apareció por la puerta. Quise enfadarme con él
pero solo conseguir mostrarle una sonrisa boba.
-Hola- dijo
sentándose al lado de Louis-. ¿Ya?
Negué y los
cuatro me miraron con gesto de confusión.
-Tengo que
contaros algo- empecé por fin-, en realidad es algo muy bueno- dije al ver la
preocupación en la cara de Claudia-, así que no os preocupéis.
-Venga
Horan, suéltalo- dijo Zayn con desesperación.
Quizá fue
porque estuve pensándolo demasiado tiempo o porque él ya estaba cansado de mis
vueltas que Alan acabó hablando.
-Niall se
ha enamorado- dijo sonriéndome y guiñándome un ojo.
-¡Oh!-
Claudia sonrió pero miró a Alan sin entender lo que ocurría.
-Sí, es
eso- les dije.
-Pero…
¿estás con ella? ¿Ella siente lo mismo?
-Siente lo
mismo- dijo Alan anticipándose a mis palabras.
Zayn miró a
Alan con el ceño fruncido.
-¿Por qué
él lo sabe y nosotros no?- Irene habló ahora, tenía razón pensando eso pero no
sabía muchas cosas.
Me quedé
callado de nuevo y Alan abrió la boca para volver a hablar pero le paré
moviendo mi mano hacia él.
-En
realidad, él lo sabe porque… estoy enamorado de él- dije por fin.
Louis y
Zayn abrieron la boca alarmantemente, sus ojos parecían salirse de sus orbitas,
por el contrario Claudia gritó levantándose de golpe e Irene se quedó parada,
como si se hubiese quedado petrificada.
El silencio
que precedió a mi testimonio fue uno de los peores que había sentido jamás.
Quise romperlo de algún modo y por eso comencé a hablar sin sentido.
-Chicos,
siento no haber hablado antes porque yo quería hacerlo, pero necesitaba tiempo
porque no me aclaraba y además nunca los chicos me habían gustado, es decir,
¿chicos?, ¿penes?, no era lo mío, pero luego Alan me confundía todo el rato y
no podía decírselo a nadie, porque era tonto, pero luego _________(tn) lo supo
y después al final también Alan y bueno… después eso, pero no os enfadéis,
porque no quiero que os enfadéis, porque quería contároslo antes, pero no me
atrevía…
-Niall,
Niall, Niall- las palabras de Alan hicieron que me parara, la verdad es que me
había vuelto un poco loco y tenía que controlarme de algún modo-. Tranquilo,
¿vale?
Asentí sin
poder quitar la mirada de mis amigos, que aún permanecían alarmados por lo que
les acababa de contar.
-¿Podéis
decir alguno algo? Sería de gran ayuda- les pidió Alan.
Los cuatro
asintieron a la vez, pero fue Irene la primera que habló.
-Yo… ¡guau!
Es increíble, de verdad, pero… me alegro por vosotros- sonrió y se acercó hasta
mí, aunque Zayn la tenía firmemente agarrada.
Llegó en un
par de pasos hasta mí, me abrazó y después hizo lo mismo con Alan.
-Volveré
dentro- Irene sonrió a todos y se perdió en el interior.
Louis
también acabó sonriéndome y dándome un par de golpes en la espalda. Después de
eso se perdió en el interior tras la pelirroja.
-Pensé que
éramos amigos…- Claudia habló y su hermano asintió como si hubiese expresado lo
que ambos sentían-. Creí que nos habrías contado estas cosas antes, ¿cuánto
hace de esto?- nos señaló a ambos, parecía realmente molesta.
-Un par de
meses- ella abrió los ojos sorprendida.
-No…
-Espera-
Zayn me cortó y, aunque Alan estaba a mi lado intentando apoyare, me sentía
realmente solo en ese momento-, yo quiero hablar- asentí esperando-. Dios,
¡Nialler! ¿de verdad era tan complicado? Nos conoces, habríamos saltado de
alegría por ti.
-¿Por qué
no lo hacéis entonces?
-¡Porque
has tardado dos malditos meses en abrir tu bocaza!- me gritó de vuelta Zayn.
-Chicos…-
Alan nos cayó a todos-. Yo le dije que no lo hiciera, sois muchos, no me gustaría
que la gente acabara enterándose y…
-No, no
mientas Alan- le corté al ver que trataba de defenderme-. No lo hice porque
estaba acojonado, porque estaba nervioso y dudaba todo el tiempo de mí mismo,
¿os lo debería haber dicho antes? Sí, sin lugar a dudas, pero no he podido
hacerlo chicos, no he tenido el valor de hacerlo, y lo siento.
Los dos se
quedaron callados mirándome, después se miraron entre ellos, parecían mantener
una conversación visual, porque sus caras cambiaban cada momento.
-Me alegro mucho-
empezó Claudia-, porque te quiero y noto que eres feliz, pero esperaba más de
ti, Niall…- me miró un par de segundos más y pasó dentro de la casa.
-Alan,
¿puedes dejarme un momento con Niall?- preguntó Zayn.
Él me
sonrió y desapareció también. Malik caminó hasta quedar sentado en el suelo del
parque, sacó un cigarrillo de su traje y lo encendió expulsando el aire
contaminado.
-¡Hermano!
Has hecho la locura de tu vida, en serio lo digo- dijo.
-Lo sé.
-¿Ahora te
gustan los chicos?
-No es así-
intenté explicarme-, no me gustan los chicos, como tú dices, me gusta Alan,
solo Alan.
Zayn se
encogió de hombros, como si lo que yo había dicho y lo que había dicho él
fueran la misma cosa.
Él comenzó
a hacerme preguntas sobre todo lo que pasaba por su cabeza, y yo, dado que no
les había dado la oportunidad de contárselo al tiempo, intenté responder a
todas sus dudas de la mejor manera posible.
Cuando
acabamos de hablar, Zayn volvía a estar bien conmigo, sabía que Claudia me
costaría un poco más, entendía su enfado, por una parte, pero haría todo lo que
pudiera para que me entendiera.
(Narras tú)
Me senté en el sofá de la sala y vi entrar a
todos mis amigos desde el jardín, apostaría a que Niall les habría contado a
todos acerca de Alan y él. Irene y Louis entraron los primeros, parecían
contentos, seguramente la primera porque por fin estaba con el moreno y Louis
porque quizá estaba bastante borracho. Sin embargo cuando Claudia entró la vi
enfadada y molesta, quizá Niall se mereciera un poco eso.
-¿Por qué
no me lo dijiste tú?- Clau se sentó entre Irene y yo en el sofá.
-No me
correspondía a mí hacerlo, lo sabes- le dije.
Ella se
encogió de hombros.
-¡He sido
la última mierda en enterarme! Bueno quizá Harry no lo sepa- me callé y no le
dije que en realidad él sí lo sabía.
-No creo
que saberlo antes o después de otro sea lo importante, lo bueno es que os lo ha
contado, no sabes lo mal que lo ha pasado.
-¡Para eso
estamos nosotros! Para que confíe en nosotros y para ayudarle, pero no… él es
tonto.
No quería
alimentar su enfado por lo que permanecí en silencio mientras Irene y ella
seguían con el tema. Liam y Susan por su parte estaban en otro sofá medio
tumbados y hablando entre risas y besos. Sophia y Gemma estaban gritando como
locas y bebiendo de sus respectivas botellas. Intentaba no reparar demasiado en
Harry, pero me era prácticamente imposible. Él estaba sentado en una de las
sillas que rodeaban la enorme mesa de madera redonda. Estaba escribiendo algo
en el móvil a toda velocidad y parecía realmente ensimismado con eso. Notó mis
ojos sobre él porque levantó la vista uniendo nuestras miradas.
-____________(tn),
ven a bailar con nosotras- Sophia se acercó a mí y tiró de mis brazos hacia
arriba poniéndome de pie y haciendo que caminara por el salón hasta llegar al
lado de Gemma.
La, ahora
“pelirosa” sonrió y tiró de mis manos intentando que siguiera el ritmo de una
música insonora que tenía en su cabeza.
-Estás
guapísima, __________(tn)- dijo sonriendo como una boba.
-Y tú estás
muy loca.
Ella se
encogió de hombros pero no dejó de bailar. Miré a Sophia, que se había sentado
al lado de Harry y hablaba con él animadamente, aunque él parecía querer salir
de ahí.
-Harry
quiere hablar contigo- dijo Gemma acercándose a mi oído y bailando ahora más
cerca.
-Ya lo sé.
-Y tú,
¿quieres hablar con él?- preguntó sonriendo.
Ahora fui
yo la que me encogí de hombros.
-Necesito
que le perdones, necesito que le escuches, porque él también lo necesita- ahora
parecía realmente seria.
-Yo no
tengo nada que perdonarle, en realidad ya hablamos de eso, siempre se quedan
cosas por decir…
-Pues
tenéis que hablar de todo, ven- Gemma tiró de mí y, sin poder hacer nada para
evitarlo, acabé al lado de Sophia y Harry.
-Hola,
Sophia vamos a la nevera, ___________(tn) me ha dejado que busquemos comida,
vamos, tengo hambre- Sophia me sonrió y rodé los ojos, ¡menudas liantas!
Ambas
desaparecieron de nuestra vista riendo y abrazadas.
-Vas a
tener que acostumbrarte a estas dos- bajé mis ojos hasta Harry y volví a
encogerme de hombros-, llevo toda la vida con ellas y son realmente
insoportables.
-La verdad
es que hoy estoy en una nube, poco a poco empezaré a darme cuenta de lo que
cambia mi vida- le respondí sentándome a su lado en otra silla.
Harry
sonrió y suspiró mirándome.
-Tengo algo
para ti, hablando de lo que cambiará tu vida- le miré con interés y él sacó un
sobre del interior de su chaqueta-. Prefiero que lo veas en otro lugar,
¿quieres que salgamos fuera?
-No, mejor
subimos a mi cuarto, tengo que cambiarme- le dije, tenía que salir de ese
horrible vestido.
-Vale.
Nos
levantamos y ni siquiera miré a los que se quedaban en el salón, sabía que me
encontraría en sus ojos.
-Esperas
aquí, tengo que ponerme otra cosa.
-Puedes
cambiarte aquí, no me importa- rodé los ojos y saqué unos vaqueros y una
camiseta del armario.
-Lo único
que harás será ayudarme y bajarme un poco la cremallera.
-¿Un poco?
Yo lo doy todo o nada…
-Styles… no
me hagas enfadar- dije con una sonrisa.
Me ayudó
bajando la cremallera lo debido y me escondí en el baño preparándome para “la
conversación”.
Cuando
salí, Harry estaba sentado en la cama, parecía tranquilo, dejó su móvil en la
mesilla de noche y me tendió la carta, la cogí sin saber muy bien qué esperar.
-Te diré lo
que es antes de que la abras- me dijo.
-Vale-
esperé a que me contara, él cogió aire.
-Es una
carta de recomendación- dijo simplemente.
¿Una carta
de recomendación? Debió ver en mi cara la duda porque continuó hablando.
-Es de Danna,
cuando te conoció quiso hacerlo, cuando hablasteis en el laboratorio me dijo
que había visto algo en ti y que tenías que seguir tus instintos donde
quisieras, por eso ha escrito la carta, va directamente dirigida al decano de
la Universidad de Harvard, se enteró de que habías mandado la solicitud y quiso
enviar su carta.
Abrí los
ojos con sorpresa, ¿Danna había hecho eso por mí? Había hecho aquello sin
necesidad de pedírselo, sin casi conocerme.
-¿Se lo
pediste tú?
-Para nada-
dijo Harry con rapidez-, ella quiso hacerlo.
Abrí la
carta y leí las líneas que Danna había escrito, en ellas alababa de una manera
simple mi entusiasmo por la ciencia y mi vocación por la medicina en
particular. Miré a Harry cuando acabé de leer. Mi sonrisa se extendió por mi cara
y casi me lancé hacia él para abrazarle, pero acabé controlándome.
-Muchas
gracias, tengo que ir un día para ver a Danna y agradecérselo en persona, es
una maravilla que haya hecho eso por mí- le dije.
-Sí, es lo
más que puede hacer. A mí me hizo otra, pero aún no la he mandado a ningún
sitio.
-¿Qué?,
¿Por qué?- pregunté ensimismada.
-No sé
dónde quiero ir.
-¡No
importa eso! Danna es una de los médicos más reconocidos a nivel mundial.
No se lo
había dicho a nadie, pero después de que Harry me llevara al hospital, había
buscado información sobre Danna Winchester y había encontrado que ella era una
de los médicos que más habían avanzado en el estudio del cáncer.
-Lo sé,
podría ir a donde quisiera con mi carta, pero…
Harry
tendría que estudiar en un lugar importante, en una gran universidad, tenía un
futuro brillante si tan solo conseguía una buena universidad, tenía buenas
notas y, con esa carta, tendría todas las puertas abiertas.
-¿Pero?,
¿Cuáles son tus alternativas?
Él pareció
pensarlo un poco.
-Bolonia,
que está en Italia y es una buena opción por la historia que tiene y por Italia
en general- asentí sonriendo levemente-, Oxford, que sería perfecto porque
estaría cerca de casa y, cuando Gemma regrese el año que viene podríamos vivir
juntos-, la universidad de Chicago, que es muy buena en general y, bueno…
¡Oh! No
sabía cómo no me había dado cuenta antes.
-Harvard-
dije, haciendo que él asintiera sin dejar de mirarme.
-Harvard es
la mejor universidad del mundo para estudiar medicina, Danna estudió ahí, mi
padre estudió ahí y… tú estarás ahí.
No era
absolutamente claro que fuera aceptada en Harvard, seguro que hacía miles de
personas con buenas cartas de recomendación.
-¿Harvard
es tu primera opción?
-Depende…
Me quedé un
momento en silencio y Harry incrementó esos segundos sin decir nada más. Evité
mirarle, no sabía lo que me iba a encontrar, no sé por qué no había pensado en
que Harry pudiera querer estudiar en Harvard, a fin de cuentas él tenía todos
los requisitos para poder estudiar ahí, sin embargo esa idea no había pasado
por mi mente.
-Deberías
mandarla a Harvard- no me creía lo que estaba saliendo por mi boca, pero no
podía quitarle esa posibilidad-, es lo mejor de lo mejor y tú eres lo mejor de
lo mejor, es obvio que deberías ir a Harvard.
-¿Querrías
ir conmigo a Harvard?- preguntó.
“Me
gustaría ir contigo a donde fueras…” Obviamente eso no salió de mis labios.
-Querría
que hicieras lo que fuera mejor para ti, y Harvard lo es- contesté en su lugar.
Harry
asintió y se levantó caminando por la habitación lentamente, parecía pensativo.
Volví a ojear la carta y leer las líneas que Danna había escrito para mí.
-Te he
echado de menos estos dos meses- dijo, sacándome de mi estado de ausencia.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ahora no puedo mirar cuando fue la última vez que subí capítulo pero sé que ha pasado bastante tiempo y la verdad es que he estado muy ocupada con un montón de cosas y no he tenido tiempo de escribir ni de subir tampoco, pero aquí está el ansiado capítulo.
Espero que os haya gustado y... bueno, el próximo es... ¿doloroso? no sé, me está costando un montón escribirlo porque es complicado, pero lo subiré de un modo u otro :)
No le quedan más de 10 capítulos, estoy pensando en cómo cerrarlo todo para que no quede un desastre y tampoco un cuento de hadas. Pero no prometo nada xD
Muchas gracias por leer.
Muacckss
.jpg)
VEROO!! Como me puedes dejar así! Quiero mas, mas, jajaja sube cuando puedas guapaa no tengas prisa besos desde Mallorca!!
ResponderEliminarMUACCKKSS!!
:) Nuevo capítulo ^^
EliminarGracias, besoos