(Narras tú)
Sabía que
era prácticamente imposible que Sophia y Harry llegaran a tener algo en algún
momento; era imposible porque ella era bastante mayor que él, ella sabía todo
lo que había pasado entre nosotros y… ¿no era eso suficiente?
Que yo
supiera Harry ciertamente siempre había tenido una leve debilidad por la mejor
amiga de su hermana pero ella seguramente no sentiría lo mismo, o quizá ni
siquiera él sentía nada por ella.
Sophia
abrazó a todos sus hermanos y se acercó hasta mí con una sonrisa, iba a
abrazarme también hasta que unos brazos tatuados la interceptaron en el camino
y pronto se encontró abrazando a Harry.
Fui testigo
del cruce de palabras que se dijeron y prefería no haberlo sido porque no me
alegraron la mañana, más me la entristecieron.
Cuando los
arrumacos terminaron Harry se giró hacia mí con su sonrisa más sincera, pero
debió ver en mi cara algo más que un simple enfado porque su sonrisa murió en
sus labios en medio segundo.
-Yo… están
mis padres y Gemma allí, así que… luego nos vemos- dijo, mirándome a mí pero
hablando con Sophia.
Después se
marcha. Sophia me abraza fuertemente y comienza a decirme lo contenta que está
por poder pisar Sicilia, estar con todos nosotros y vivir esta experiencia. Es
completamente adorable y no quiero odiarla.
-Tu madre y
mi padre me han dicho que iremos a comer con Mike, ¿puedes decirme quién es
Mike? La historia que me han contado ellos era demasiado complicada para mí.
-Mike es el
propietario de un bar del pueblo, le conozco desde que era una niña, siempre
vamos a comer con él, estuvo en la boda de nuestros padres.
-No le
recuerdo, quizá cuando le vea.
Reunir a
nueve personas y más teniendo en cuenta que dos son niños, dos son adolescentes
y otros dos son padres será visible la complicada labor que teníamos.
Summer y
Chris llevaron a Greg y a mi madre por todo el lago dando vueltas y vueltas y
pese a que mi madre ya lo conocía fingió emocionarse con cada cosa que le
enseñaban mis hermanos. Alexa y Josh querían pasar tiempo con los amigos que
habían hecho durante el verano. ¡Por dios estaba toda la familia! ¿No podían
separarse durante unas horas? Malditas hormonas… Alan estaba un poco preocupado
porque Alexa parecía ser que había conocido a un chico en el campamento, Josh
se lo había contado hacía unos días y desde ese momento mi hermano había estado
observando cada movimiento de Alexa con lupa.
-Creo que
es ese.
Alan, Sophia
y yo nos habíamos quedado sentados en un banco esperando a los demás. Señaló
hacia la orilla del lago, en la que Alexa y un chico caminaban riéndose como
tontos.
-¿Quién?
-¡Ah, Soph!
Alexa tiene novio- dijo Alan, como si no viniera al caso.
-¿Es ese? Es
bastante mono…
En ese
momento los dos comenzaron una charla totalmente aburrida sobre unas vacaciones
a las que fueron hace años en las que a ambos les había gustado el mismo chico
y se habían pasado el verano intentando averiguar si era gay o no. A veces
hablar con ellos era una pérdida de tiempo, puesto que no podía seguir el ritmo
de sus conversaciones sobre temas pasados.
-Alan,
estamos aburriendo completamente a _____________(tn).
-No, no,
que va- mentí-. Podéis seguir.
-Podemos
hablar de algo que sí te interese… emm- dijo Alan.
-¿Qué tal
va el verano? La verdad es que me hubiese gustado descubrir este lugar con diez
años, que pena…
-Hemos
pasado veranos muy buenos fuera de aquí.
-¿No te
hubiese gustado conocer a Niall hace siete años?
-No lo sé-
aceptó Alan.
-Bien, esto
es siempre igual pero siempre diferente- intenté seguir el tema.
-Sí, eso
parece. He estado viendo a algunos monitores y… aquí hay buen material.
Sophia
debía ser una adicta al sexo o algo parecido; cada tres conversaciones dos iban
dirigidas a hablar sobre chicos, cuerpos o viajes en los que había chicos con
cuerpos. Todo eso solo me hacía replantearme la idea de que ella y Harry
podrían tener algo en el momento más inesperado y no me gustaban esas ideas,
más que nada porque ahora ella era mi familia, y esos pensamientos solo hacían
que empezara a odiarla a más no poder, y yo no quería odiarla.
Pero es que
ella tenía lo que yo no había tenido en mucho tiempo, ella era tan guapa, tan
mayor y tenía todo el cariño de Harry ganado durante años y años siendo la
mejor amiga de su hermana. ¿Podía competir contra eso?
Luego
comenzaba a pensar en que ya no había competencia posible, que durante esas
semanas la relación con Harry había pasado a ser simplemente formal, como
siempre quisimos que fuera, y que mis pensamientos acerca de nosotros estaban
ya totalmente fuera de lugar.
Como colmo
de males, en ese mismo instante, Harry apareció entre nosotros con su mejor
sonrisa dirigida a Sophia.
-¿Podemos
hablar un rato?
Sophia nos
miró a ambos y después a Greg y a mi madre que seguían con los niños
correteando.
-¡Claro,
Harry!
Quizá fue
mi gran suspiro al comprenderlo todo o al no comprender nada en absoluto, lo
que llamó la atención de Alan, pero él parecía saber en cada momento lo que yo
necesitaba.
-¿Ocurre
algo?
-Que va,
solo que pensé que iríamos a comer cuando llegaran, pero mi madre es despistada
y creo que tu padre se deja llevar, así que aquí estamos…
-¿Segura
que es solo eso?
-Claro.
Hay
personas que simplemente preguntan, sin interés ninguno, te ven mal y
preguntan, y al ser acallados con las negativas, no insisten más. Luego están
los que verdaderamente preguntan porque se preocupan, Alan entraba en ese cupo
y estaba claro que un “claro” no era suficiente para él.
-Desde que
han llegado has estado un poco disgustada, ¿no es cierto?
¿Podía
mentir a Alan? ¿Se me daba bien mentir acaso a estas alturas?
-Es que…
¡bah! Da igual.
-Vamos,
___________(tn), abre la boca.
Un nuevo
suspiro le hizo abrir los ojos y zarandearme con fuerza esperando que hablara,
y parece ser que ese movimiento me sacó de mis casillas porque no esperaba
soltar todo lo que solté.
-¿Sophia y
Harry han tenido algo alguna vez? Es que parecen entenderse tan bien, mírales-
caminaban algo lejos de nosotros, no había indicios de una clara unión pero
hablaban y sonreían al tiempo-. Creo que se gustan o algo así, y yo quiero que
sean muy felices, pero no juntos, porque yo odiaré a la chica que esté con
Harry y obviamente no puedo odiar a mi hermana, porque es mi hermana y debo
quererla. Pero… parece que se gustan o algo, y no me extrañaría nada que Harry
intentara algo con ella, porque Sophia es tan guapa y tan simpática… y él… está
claro que Sophia querría tener algo con él, ¿no crees? Y luego está el hecho de
que debería importarme nada, pero no lo hace, me importa mucho y… ¿qué hago? No
puedo hacer nada, porque acepté no hacer nada y ya es tarde o… siempre ha sido
tarde o no lo sé. Da igual, no me hagas mucho caso.
-Vaya…-
dijo Alan, después de unos segundos-. Lo tenías bien guardado.
No me di
cuenta hasta que él dijo eso, de todo lo que se había escapado por mi boca en
tan solo unos segundos. Apenas me avergonzaba con Alan, sin embargo decir todo
aquello había sido, ahora me daba cuenta, tremendamente vergonzoso.
-____________(tn)…
-No, no
pasa nada, no digas nada. Creo que…- dije levantándome-, iré a ver qué tal
están los niños.
Sin decir
nada más huí, realmente me escapé de las palabras de Alan. Pero admitir todo lo
que había dicho era mucho peor.
(Narra
Harry)
-Y dime,
Styles, como has cambiado las playas californianas por esto. La última vez que
hablamos estabas convencido de pasar el verano tostándote al sol del oeste
americano.
No tuve que
pensar mucho para encontrar la respuesta adecuada.
-He pasado
aquí la mayor parte de mi infancia, era necesario venir el último año que podía
hacerlo.
-¿Para
quién era necesario?- dijo, sonriendo con complicidad.
-Sophia…
-Vamos,
Harry, no puedes engañarme.
-Sé lo que
quieres que diga, pero no lo voy a decir.
-¿Por
vergüenza? Pensé que después de todo conmigo no tendrías reparos, pero me
equivocaba.
Sophia
Evans, fiel a sí misma hasta en los peores momentos.
-No te
equivocas, solo que entre ella y yo ya no hay nada.
Ella se rió
brevemente pero con entusiasmo, como si le acabara de contar el mejor chiste
del mundo.
-Eso es más
gracioso que aquella vez en la que Alan y tú intentasteis ver quien meaba más
lejos.
Otra de sus
habilidades especiales, sacar los peores momentos de uno mismo.
-Al menos
lo intentamos.
-Bueno,
Harry, si tú te lo crees, bien por ti.
-Además, me
han aceptado en Harvard y ella se quedará en Londres el próximo año, así que,
aunque estuviéramos dispuestos a intentarlo, sería imposible ahora.
-Te quiero
mucho, Harry, pero a veces eres tan estúpido… No quiero hablar contigo ahora.
Sophia
comenzó a alejarse de mí justo en el momento en el que ___________(tn) caminaba
cerca, de camino a encontrarse con su familia, que estaba a la orilla del lago.
-Sophia, no
seas idiota. Vamos.
__________(tn)
me miró frunciendo el ceño y me perdí un instante en mis propósitos.
-__________(tn)
voy con mi hermano un momento, quédate hablando con Harry un instante, por
favor.
Ella nos miró
a ambos como si estuviéramos locos y quise acercarme a Sophia y pegarle un
bofetón rápido y certero, pero solo sonreí fingidamente hacia ___________(tn).
-Yo… ¿de
qué hablabais?- preguntó cuando Sophia ya estaba demasiado lejos como para
oírla.
-Nada en
especial- mentí. No había tenido una conversación absurda con Sophia desde
hacía mucho tiempo.
-Bien…
Nos
quedamos en silencio un rato, era complicado hablar con ella después de todo,
se había hecho complicado después de todo.
-¿Iréis a
comer a donde Mike?
-Sí, eso
creo, aunque había reservado para hace diez minutos, pero sí, no creo que nos
eche- dijo, con una sonrisa.
-Genial…
-Pues
bueno… Voy a ir con ellos- dijo, señalando hacia la orilla.
-Vale,
haces bien.
Se quedó
estancada mirándome un momento y después, negando rápidamente, siguió su camino
hasta el lago.
Quise
pararla, llamarla y pedirle que habláramos más detenidamente, pero no parecía
tener la potestad de hacerlo. Me daba pena no poder hacerlo, pero tampoco sabía
hasta dónde podía llegar ahora, ahora que nuestra relación estaba gravemente
herida, tampoco sabía si podía sanarla o si ella quería que sanara.
(Narras tú)
Por fin,
una hora tarde, aparecimos por la puerta del Holes y Mike sonrió pese a la tardanza.
Tenía la mejor mesa reservada. A petición nuestra, había montado una pequeña
terraza en el jardín del restaurante. La habíamos preparado una tarde libre
entre Alan, Niall y yo. Mike había comprado mesas y sillas de exterior y la
disposición que habíamos elegido quedaba bastante bien con el terreno. Todas
las mesas se disponían alrededor de la fuerte con cascada artificial.
Aunque no
se podía ver en ese momento, habíamos colocado pequeñas luces artificiales a lo
largo de todo el terreno y, por la noche, el lugar era precioso.
Era nuestra
pequeña gran obra de ese verano con Mike.
-Esto ha
quedado precioso, Mike.
-Díselo a
tu hija y a Alan, ellos me ayudaron a montarlo todo hace unos días.
Mi madre
sonrió asintiendo hacia nosotros y Greg también admitió lo bonito que había
quedado nuestro trabajo.
Chris y
Summer se pusieron a jugar con el agua de la fuente, chapoteando cuando
aparecía un pececillo y los demás nos sentamos a la mesa.
Cuando Mike
llegó para pedirnos nota, los niños se sentaron, cada uno pidió y pronto
comenzamos a hablar, sobre todo escuchando las miles de aventuras de Chris y
Josh, que no dejaban de alabar el campamento, pese a que al principio se habían
mostrado reticentes a venir.
Lo que
ocurrió a continuación no hizo más que aumentar la presión en mi pecho que
había estado presente durante las últimas semanas y que no quería abandonarme.
-Chicos,
hemos pensado en algo en nuestras vacaciones- dijo Greg, haciendo que todos
dejáramos nuestros platos-. Debido a que este año no vamos a vivir todos juntos
porque ___________(tn) y Alan estarán en Londres y no podrán venir todos los
días, hemos pensado en hacer algo juntos en navidad.
-Como
Alejandro está en Australia creemos que sería interesante ir a visitarle y
pasar allí las vacaciones.
-¿Todas las
vacaciones?
Todos
parecían encantados por la proposición, solo veía sonrisas y alegría, ¿era la
única que lo estaba pensando desde otra perspectiva.
-Bueno, es
un viaje muy largo y para aprovecharlo bien sería bueno permanecer allí todas
las navidades.
Intenté
permanecer íntegra y poner buena cara. Todos estaban alegres por la idea, todos
parecían contentos. ¿Nadie pensaba en lo que eso implicaba? Sobre todo me
extrañaba que Alan no entendiera el porqué de mi pregunta.
-¿Entonces
os parece bien? Tendríamos que comenzar a mirar billetes y hoteles para
permanecer allí, esas fechas son complicadas y más si queremos ir a Sídney y
viajar quizá a Camberra o a Melbourne algunos días.
-¡Me parece
una idea genial!- dijo Sophia.
-¿Allí hay
canguros?
-Sí,
cariño- le dijo mi madre a Summer-, y koalas, y podremos ir a la playa.
-¡Yo quiero
ir a la playa!- gritó Josh con total alegría.
Estaba
amargándome por momentos. No podía decir que no, después de lo contento que
estaban todos.
En realidad
era una idea genial, ¡Era Australia! Sabía que de no ser por el matrimonio de
mi madre, a nosotras jamás se nos habría ocurrido ir a ver a Álex; sin embargo
ahora todo había cambiado, éramos diez y yo tenía que pensar por el bien de los
diez.
-____________(tn),
¿te parece bien?
No, no, no, ¿No entendéis que mis amigos vuelven de
América en diciembre, que si nos vamos a Australia no podré verles? ¿No
entendéis que mi única oportunidad de ver a Harry será en navidad, que no
tendré otro momento?
-Sí, claro,
parece… parece una gran idea. Seguro que Alejandro estará muy contento cuando
se lo digáis.
Greg sonrió
con fuerza y mi madre le imitó, sin embargo Alan me miró frunciendo el ceño.
Alan fue el único que se dio cuenta de lo que me ocurría.
-¿Qué
pasa?- me preguntó en voz baja, mientras los demás seguían hablando.
-Solo que…
Claudia, Irene, Lou, Zayn y… bueno y Harry vendrán de América en navidad y si
nos vamos no podré verles, pero… la verdad es que Australia suena
estupendamente.
-¡Oh, es
cierto! No me había dado cuenta. Si quieres podemos decirles que queremos
quedarnos.
-No, no, de
verdad, será genial ir juntos como una familia.
-Será
genial ir en familia, no “como una familia”- le encantaba corregirme sobre los
errores que cometía en nuestra familia.
-Sí, eso.
-Si quieres
que nos quedemos tú y yo podemos hacerlo, no creo que a mi padre le importe
mucho y Alejandro lo entenderá.
-Quiero ir,
seguramente tendremos oportunidad de verles en otro momento y mi hermano está
mucho más lejos.
-Sí, nuestro
hermano está más lejos, pero quizá podamos ir nosotros unos días después o…
¡Carmen, papá!
Tiré de su
pantalón hacia mí para que se callara, no quería fastidiar, más de lo que ya lo
había hecho, las ideas de mi madre y Greg.
-¿Qué pasa,
Alan?
-Veréis, es
que me acabo de dar cuenta de que muchos de nuestros amigos se van a estudiar
fuera, a América, el año que viene, y seguramente vendrán a Londres en navidad
y… bueno si vamos a Australia, _____________(tn) y yo no podremos verles y
pasar tiempo con ellos. Quizá podríamos salir más tarde nosotros o…
-Podremos
verles en otro momento, quizá podamos juntar unos días e ir nosotros a verles a
ellos, o en las vacaciones de marzo, luego el tiempo pasa rápidamente.
Greg y mi
madre nos miraron con atención, parecía que sabían todo lo que estaba pasando
por nuestras cabezas. Me hubiese gustado seguir las palabras de Alan, pero
ahora lo que más necesitaba era la felicidad de Greg y de mi madre.
Ya habíamos
tenido problemas durante el coma de Harry, ya había fastidiado sus planes
antes, quería, por una vez, no ser un impedimento para ellos. Quería ir a
Australia, un viaje familiar de esas características era importante para todos.
Y más ahora que acabábamos de convertirnos en una familia.
-Quizá
podríais quedaros unos días en Londres.
-¡Jo…! Yo
quiero que vengan con nosotros en el avión y que vengan a ver a los canguros-
dijo Summer con tristeza.
-¡Claro que
sí! Iremos con vosotros- miré a Alan dándole a entender que la discusión se
había terminado.
Sin embargo
él insistió.
-Papá,
sabes que Harry se va a Estados Unidos y acabamos de recuperar nuestra amistad,
creo que tendría que estar para él durante las navidades.
-Para
nosotros es importante que vayamos todos, podrías ir a visitar a Harry al final
de un semestre o en cualquier otro momento. Queremos hacer nuestro primer viaje
en familia y hay que planificar mucho las cosas.
-Greg-
interrumpió mi madre-, quizá si ellos quieren estar en Londres en Navidades
nosotros podríamos… ¿no sé, quedarnos?
-No, no,
mamá, no, nosotros iremos con vosotros.
Tiré del
pantalón de Alan nuevamente y él suspiró, admitiendo que había perdido.
Aunque Greg
no parecía estar muy convencido, las risas alegres de sus hijos consiguieron
que se le olvidara lo que había sucedido con Alan y conmigo.
Mi
prioridad en aquel momento era que mi madre y Greg, en general mi familia,
estuviera bien, y no ser más un impedimento para sus planes.
Entre las
insistentes risas de Summer, las historias de Josh y los chistes de Greg, la
comida se pasó sin darnos cuenta.
Mike, como
cada año, insistió en pagar la cuenta, sin embargo Greg mandó dejó tal propina
que la comida se pagó sola y Mike le persiguió durante unos minutos pidiéndole
intermitentemente que recogiera el dinero que había dejado. Yo simplemente me
reía, pero él me miraba con nerviosismo.
-_____________(tn)-
me llamó cuando ya los demás se iban por la puerta-. Ten- dijo tendiéndome los
billetes que Greg había dejado.
-¡Mike! Eso
es tuyo.
-Pero ha
dejado demasiado dinero, ten por favor, quería invitaros a comer.
-Pues nos
invitas a un helado mañana- sonreí hacia él, pero Mike solamente negaba.
-O durante
todo el verano restante.
-¡Vale!-
grité mientras desaparecía siguiendo a mi familia.
Volvimos
juntos al campamento. En ese momento todos mis hermanos, incluido Alan, por
alguna extraña razón, querían enseñarles a mi madre y Greg las cabañas en las
que dormíamos, por lo que nos pasamos la tarde recorriendo los lugares de
descanso y los alrededores del lago.
Greg y mamá
se marcharon a dormir al pueblo, en cambio Sophia, decidió quedarse a dormir
con nosotros, sabiendo que quedaban un par de camas libres con nosotras y Gemma
también iba a quedarse en nuestra cabaña.
Durante el
fin de semana de padres el campamento siempre era un poco más relajado, algunos
monitores se marchaban a pasar los dos días fuera y algunos acampados iban a
dormir con sus padres al pueblo o a alguna ciudad italiana. Por eso, cuando
Gemma se acercó a Danniel si podrían quedarse ella y Sophia con nosotras,
además de una gran sonrisa, Danny les dio un sí.
Adoraba a
mi hermana, pero la verdad es que habría resultado más sencillo que se marchara
con Greg y mi madre aquella noche. Habíamos decidido hacer una hoguera de
campamento y calentar nubes a su alrededor mientras hablábamos de todo y de
nada. Y si no hubiera sido por lo pegados que estaban Sophia y Harry, todo
habría sido perfecto.
Yo estaba
sentada en la arena, bajo las piernas de Alan que me abrazaba por detrás y
soportaba mis quejidos cuando Harry dejaba su mano sobre el muslo de Sophia, o
cuando ella ponía su cabeza sobre el hombro de él. Dolía verles, era
terriblemente doloroso y triste.
-¿Quieres
que vayamos a dar una vuelta?
-Sí, por
favor.
Habría
aguantado en cualquier otro momento, pero por alguna razón, lejana a mi
entendimiento, necesitaba alejarme completamente del círculo de amigos y sobre
todo de Harry y de Sophia.
Alan dejó
un beso en la mejilla de Niall y le dijo algo al oído antes de irnos. Pude
notar la mirada curiosa de Louis, pero negué con una sonrisa espantando
cualquier mala idea de su cabeza loca.
Sin
embargo, pese a que pensé que me sentía bien, solo hizo falta alejarnos de
ellos para que rompiera a llorar en silencio pero prolíficamente.
-_____________(tn)-
susurró Alan, algo apenado.
-No pasa
nada, creo que tenía que soltarlo- mi voz salió quebrada entre sollozo y
sollozo.
-¿Pero qué
ocurre?
-No es nada,
solo que estoy un poco sensible, debo estar ovulando o algo así.
Alan sonrió
con energía y me atrajo hacia sus brazos.
-Si estás
así por Soph, déjame decirte que…
-¿Qué
hacéis?
Mierda.
Intenté
agachar la cabeza mientras me soltaba del agarre de Alan, podía soportar que
cualquier persona me viera llorar en esas condiciones, pero Harry haría
demasiadas preguntas, no le bastaría un “no pasa nada, estoy ovulando”.
-¿Estás
llorando?
-No, que
va, es que he comido algo que me ha sentado mal y…- mi voz se quebró y suspiré
en el acto.
-Y
cuéntaselo a quien se lo crea. Alan déjanos un segundo.
Alan me
miró cuestionando si la idea de Harry había sido o no buena.
No quería
estar a solas con Harry. Ya había pasado todo lo que tenía que pasar, ya no
había nada más que consolar ni que decir.
-Creo que
es mejor que volvamos con los demás.
Harry
arrugó el gesto pero no dijo más.
Sabía
exactamente qué ocurriría si me quedaba a solas con Harry; él me preguntaría
qué me pasaba, yo con reticencias acabaría contándoselo, y el rechazaría mis
ideas por el acuerdo sin palabras al que llegamos cuando decidimos venir a
Sicilia.
No quería
protagonizar un nuevo rechazo por su parte y salir más lastimada de lo que ya
estaba.
Alan
comenzó a caminar delante de mí y, cuando pasé al lado de Harry para seguir a
mi hermano, él atrapó mi brazo en su mano.
-No te
escapas.
-Por favor,
Harry, volvamos allí.
-¿Por qué?
¿De qué estás huyendo, ___________(tn)?
“¡De ti, por si no te das cuenta!”
-No quiero
hablar contigo ahora- le dije, quizá algo enfadada.
Prefería
que él pensara que estaba enfadada o que era una completa idiota antes de
volver a lo mismo de siempre. Estaba totalmente convencida conmigo misma de no
volver a lo mismo de siempre.
-Solo
quiero que estés bien.
-Pues no te
preocupes, estoy bien- mentí improvisadamente.
Me deshice
de su agarre y caminé detrás de Alan hasta sentarme de nuevo en el círculo,
esta vez sobre un tronco al lado de Niall.
Pensaba irme
a dormir pronto, si lo que tenía que soportar durante la noche era la vista
incansable de Harry y Sophia profundamente acaramelados, no lo haría. Sin
embargo él se adelantó a todos mis planes.
-Chicos,
estoy un poco cansado, me voy a ir a descansar, mañana nos vemos- dijo.
Louis
intentó convencerle de que se quedara, incluso su hermana lo hizo, pero él
insistió en que estaba agotado del día y que prefería relajarse.
Me sentí un
poco mal al verle marchar, más que nada porque sabía que él por un lado se había
marchado por nuestra breve conversación. No quería estar a disgusto entre
nosotros, pero a veces creía que era la única manera en la que sabíamos estar.
(Narra
Harry)
Habría
apostado por Alan o por Louis, y de hecho fue el primero de ellos el que apareció
en la cabaña mientras me lavaba los dientes.
-Ey, bro,
¿qué pasa?- dijo al verme en el servicio.
-Estoy
hasta los cojones, Alan, eso pasa- respondí, tan cansado por la actitud
inentendible de _____________(tn) que no pude controlarme.
Él solo sonrió
como solía hacer un noventa por ciento de las veces, incluso cuando los demás
no estaban pasando por su mejor momento, ahí estaba su sonrisa.
-No sonrías
de esa manera, no tengo un día grandioso.
-¿Cuándo
tienes tú días grandiosos?
Cogí la
primera almohada que encontré y se la lancé directamente a la cara.
-Harry…
¿Qué pasa exactamente?
-No pasa
nada y pasa todo. Tú… ¿qué le pasa a ella?
-Pues nada
y todo- dijo sonriendo.
El verano
estaba siendo complicado, alegre pero complicado. Parecía ser un punto de
inflexión para lo que iba a continuación. Tenía miedo de todo lo que iba a
pasar, tenía miedo de que todo cambiara, aunque sabía que lo haría.
Entre
___________(tn) y yo las cosas siempre habían sido demasiado complicadas, nunca
había habido nada sencillo. Pensé que quizá si dejábamos nuestras historias a
un lado todo sería más fácil, pero me equivoqué. Y me equivoqué porque nada,
nunca, podría ser fácil entre nosotros.
-Parece que
tendremos que mantenernos a miles de kilómetros para que todo sea normal entre
nosotros.
-Estuvisteis
durante dos años a miles de kilómetros y las cosas nunca funcionaron entre
vosotros.
-No seas
así, estás jodiéndome.
-¡No!- negó
varias veces-. No lo veas así, por favor, no quiero joderte.
-Pues
parece que lo intentas con ganas.
-Es que no
lo entendéis, yo creo que no lo entendéis.
Pasé
directamente de él, sabría lo que tendría que decirme, para la mente sencilla
de Alan todo era relativamente fácil. Desde pequeños él siempre había sido el
más positivo de los dos. Yo siempre había pensado que si algo podía salir mal,
seguramente saldría mal, sin embargo él siempre luchaba, hasta por lo
imposible.
Pero
nuestra historia era totalmente diferente.
-Tú eres
completamente feliz.
-Calla
Harry. Las cosas cuestan, no todo ha sido un camino de rosas hasta aquí para
mí, lo sabes perfectamente.
-¡Lo sé!-
grité-. Perdón…, claro que lo sé. Pero a mí las cosas nunca me van
completamente dirigidas y felices, por mucho que haga cosas para que así sea.
Mírame ahora por ejemplo, ___________(tn) y yo hemos decidido ser simplemente
amigos, y las cosas tampoco funcionan así. Intentamos estar separados y no
funcionó, intentamos olvidarnos y no funcionó, intentamos ser solo amigos y no
funciona,…
-¿Y no hay
más caminos?
-¿Los hay?
Creo que no…
-Harry…
todos los caminos que has expuesto le dan la espalda a lo que verdaderamente
sentís ambos. Nada de lo que me has dicho termina en un “intentamos estar
juntos”.
-Es que no
creo que podamos.
Por
supuesto que no podíamos estar juntos, eso estaba fuera completamente de
nuestro alcance. Estar juntos era una utopía; lo había sido a lo largo de toda
nuestra vida y lo era ahora más, cuando definitivamente nos separaríamos.
-No digas
que no podéis cuando ni siquiera lo habéis intentado. Son las mismas historias,
todo se repite todo el tiempo, desde que la conociste todo lo que me has dicho
sobre ella ha sido siempre lo mismo- dijo.
Tenía
razón, él más que nadie, pese a no haberla conocido hasta hacía un año, conocía
toda nuestra historia, yo le cansaba día tras día contándole todo lo que tenía
que ver con ella, cada cosa que había pasado en el verano, cada carta que
recibía de ella, completamente todo.
-Pero todo
es por ti, si no estáis juntos es por ti, si no sois novios es por ti y si os
separáis es por ti. Está claro que ella no puede olvidarte, porque no puede, y
ahora ella es mi hermana. Sigues siendo mi mejor amigo y te quiero, pero ahora
ella también es importante para mí. Hace años te habría dicho que disfrutaras
de ellas el tiempo que pudieras, pero ahora tengo que decirte que decidas de
una vez por todas. Que le des un sí o un no.
-Ya le di
un no.
-Entonces
tendrás que esperar hasta que llegue septiembre para que las cosas sigan su
rumbo. Está claro que viéndoos todos los días nada va a cambiar de la noche a
la mañana, y mucho menos vuestros sentimientos.
Ya habíamos
decidido que el “no” era nuestro, que no se podía. Si tendríamos que esperar
hasta septiembre para que todo se hiciera plausible no teníamos otra opción que
esperar.
-¿Qué le
pasaba esta noche?
-Ella ha
estado un poco preocupada por Soph.
-¿Por Soph,
en qué sentido?
Alan dudó
un momento.
-Ella está
un poco celosa.
-¿De
Sophia?
-Sí, debe
estar hormonando o algo así, no sé.
-¿Le has
quitado esa idea de la cabeza?
-No, no he
podido hablar con ella porque has aparecido tú en ese momento.
-Mierda,
Alan.
-¡No tengo
la culpa!
Lo pensé un
momento.
-¿Sophia en
serio?
-No sé las
ideas que habrán pasado por su cabeza, Harry.
Dejando a
un lado la pequeña alegría que sentía al saber que ella seguía sintiendo algo
por mí, alegría que no debía ser debido a que ya teníamos el “no”, no entendía
cómo narices la idea de Sophia y yo teniendo algo había podido pasar por su
mente en algún segundo.
-Jamás
tendría algo con tu hermana, ella es…
-Vamos
Harry, cualquiera que no os conozco y os haya visto hoy u os viera en otras
circunstancias habría podido malinterpretar lo que pasa entre vosotros.
-¿Qué?
-Pues eso,
quizá os acercáis demasiado, os sonreís todo el rato y ella… ya sabes lo mal
que lo ha pasado ____________(tn) por Chelsea, el ver eso, y más teniendo en
cuenta que ahora Soph es su hermana… entiende que no le haya sentado bien.
Suspiré
agobiado. ¿En serio ___________(tn) había pensado una cosa así?, ¿cómo narices
se le pudo haber ocurrido? Jamás habría nada entre Sophia y yo. Conocía a Soph
desde que nací prácticamente habíamos vivido juntos siempre, ella… ¡por dios!
-¿Tendría
que hablar con ella?
-No. ¿Con
Sophia?
-Con
____________(tn).
-No, no,
no, con ella no.
-¿Y con
Soph?
-Tampoco.
No creo que sea bueno que Sophia se entere. Eso solo hará que quiera hablar con
___________(tn). Lo mejor es que lo dejemos, mi hermana se va mañana y
obviamente entre vosotros no pasa ni pasará nada así que… -Bueno, Alan, tu hermana está muy buena, Sophia siempre ha sido mi amor platónico, lo de que nunca tendremos nada habrá que verlo- dije algo más relajado, intentando molestarle en broma.
-¡Oh!
Mierda.
Ambos nos
volvimos hacia el sonido de la puerta y del gemido doloroso que procedía del
mismo lugar.
-Joder,
menudo momento…
Antes de
darme cuenta de nada de lo que había pasado Alan se levantó y comenzó a correr
por la habitación saliendo dos segundos después tras ____________(tn).

VEROI!! Me encanta como todos jajaja, cuando harry y _____ se van a enterar? Jajaja bueno disfruta y sube cuando puedas besoos!
ResponderEliminarMUACKKKSSSS!!
Subo en tres segundos!!! :) Se enterarán cuando no quede más remedio xD
EliminarMuchos besos!!!