lunes, 3 de agosto de 2015

Capítulo 83: "Cómo la mente juega malas pasadas"





(Narras tú)

Sabía que era prácticamente imposible que Sophia y Harry llegaran a tener algo en algún momento; era imposible porque ella era bastante mayor que él, ella sabía todo lo que había pasado entre nosotros y… ¿no era eso suficiente?

Que yo supiera Harry ciertamente siempre había tenido una leve debilidad por la mejor amiga de su hermana pero ella seguramente no sentiría lo mismo, o quizá ni siquiera él sentía nada por ella.

Sophia abrazó a todos sus hermanos y se acercó hasta mí con una sonrisa, iba a abrazarme también hasta que unos brazos tatuados la interceptaron en el camino y pronto se encontró abrazando a Harry.

Fui testigo del cruce de palabras que se dijeron y prefería no haberlo sido porque no me alegraron la mañana, más me la entristecieron.

Cuando los arrumacos terminaron Harry se giró hacia mí con su sonrisa más sincera, pero debió ver en mi cara algo más que un simple enfado porque su sonrisa murió en sus labios en medio segundo.

-Yo… están mis padres y Gemma allí, así que… luego nos vemos- dijo, mirándome a mí pero hablando con Sophia.

Después se marcha. Sophia me abraza fuertemente y comienza a decirme lo contenta que está por poder pisar Sicilia, estar con todos nosotros y vivir esta experiencia. Es completamente adorable y no quiero odiarla.

-Tu madre y mi padre me han dicho que iremos a comer con Mike, ¿puedes decirme quién es Mike? La historia que me han contado ellos era demasiado complicada para mí.
-Mike es el propietario de un bar del pueblo, le conozco desde que era una niña, siempre vamos a comer con él, estuvo en la boda de nuestros padres.

-No le recuerdo, quizá cuando le vea.

Reunir a nueve personas y más teniendo en cuenta que dos son niños, dos son adolescentes y otros dos son padres será visible la complicada labor que teníamos.

Summer y Chris llevaron a Greg y a mi madre por todo el lago dando vueltas y vueltas y pese a que mi madre ya lo conocía fingió emocionarse con cada cosa que le enseñaban mis hermanos. Alexa y Josh querían pasar tiempo con los amigos que habían hecho durante el verano. ¡Por dios estaba toda la familia! ¿No podían separarse durante unas horas? Malditas hormonas… Alan estaba un poco preocupado porque Alexa parecía ser que había conocido a un chico en el campamento, Josh se lo había contado hacía unos días y desde ese momento mi hermano había estado observando cada movimiento de Alexa con lupa.

-Creo que es ese.

Alan, Sophia y yo nos habíamos quedado sentados en un banco esperando a los demás. Señaló hacia la orilla del lago, en la que Alexa y un chico caminaban riéndose como tontos.

-¿Quién?
-¡Ah, Soph! Alexa tiene novio- dijo Alan, como si no viniera al caso.

-¿Es ese? Es bastante mono…

En ese momento los dos comenzaron una charla totalmente aburrida sobre unas vacaciones a las que fueron hace años en las que a ambos les había gustado el mismo chico y se habían pasado el verano intentando averiguar si era gay o no. A veces hablar con ellos era una pérdida de tiempo, puesto que no podía seguir el ritmo de sus conversaciones sobre temas pasados.

-Alan, estamos aburriendo completamente a _____________(tn).
-No, no, que va- mentí-. Podéis seguir.

-Podemos hablar de algo que sí te interese… emm- dijo Alan.
-¿Qué tal va el verano? La verdad es que me hubiese gustado descubrir este lugar con diez años, que pena…

-Hemos pasado veranos muy buenos fuera de aquí.
-¿No te hubiese gustado conocer a Niall hace siete años?

-No lo sé- aceptó Alan.
-Bien, esto es siempre igual pero siempre diferente- intenté seguir el tema.

-Sí, eso parece. He estado viendo a algunos monitores y… aquí hay buen material.

Sophia debía ser una adicta al sexo o algo parecido; cada tres conversaciones dos iban dirigidas a hablar sobre chicos, cuerpos o viajes en los que había chicos con cuerpos. Todo eso solo me hacía replantearme la idea de que ella y Harry podrían tener algo en el momento más inesperado y no me gustaban esas ideas, más que nada porque ahora ella era mi familia, y esos pensamientos solo hacían que empezara a odiarla a más no poder, y yo no quería odiarla.

Pero es que ella tenía lo que yo no había tenido en mucho tiempo, ella era tan guapa, tan mayor y tenía todo el cariño de Harry ganado durante años y años siendo la mejor amiga de su hermana. ¿Podía competir contra eso?

Luego comenzaba a pensar en que ya no había competencia posible, que durante esas semanas la relación con Harry había pasado a ser simplemente formal, como siempre quisimos que fuera, y que mis pensamientos acerca de nosotros estaban ya totalmente fuera de lugar.

Como colmo de males, en ese mismo instante, Harry apareció entre nosotros con su mejor sonrisa dirigida a Sophia.

-¿Podemos hablar un rato?

Sophia nos miró a ambos y después a Greg y a mi madre que seguían con los niños correteando.

-¡Claro, Harry!

Quizá fue mi gran suspiro al comprenderlo todo o al no comprender nada en absoluto, lo que llamó la atención de Alan, pero él parecía saber en cada momento lo que yo necesitaba.

-¿Ocurre algo?
-Que va, solo que pensé que iríamos a comer cuando llegaran, pero mi madre es despistada y creo que tu padre se deja llevar, así que aquí estamos…

-¿Segura que es solo eso?
-Claro.


Hay personas que simplemente preguntan, sin interés ninguno, te ven mal y preguntan, y al ser acallados con las negativas, no insisten más. Luego están los que verdaderamente preguntan porque se preocupan, Alan entraba en ese cupo y estaba claro que un “claro” no era suficiente para él.

-Desde que han llegado has estado un poco disgustada, ¿no es cierto?

¿Podía mentir a Alan? ¿Se me daba bien mentir acaso a estas alturas?

-Es que… ¡bah! Da igual.
-Vamos, ___________(tn), abre la boca.


Un nuevo suspiro le hizo abrir los ojos y zarandearme con fuerza esperando que hablara, y parece ser que ese movimiento me sacó de mis casillas porque no esperaba soltar todo lo que solté.

-¿Sophia y Harry han tenido algo alguna vez? Es que parecen entenderse tan bien, mírales- caminaban algo lejos de nosotros, no había indicios de una clara unión pero hablaban y sonreían al tiempo-. Creo que se gustan o algo así, y yo quiero que sean muy felices, pero no juntos, porque yo odiaré a la chica que esté con Harry y obviamente no puedo odiar a mi hermana, porque es mi hermana y debo quererla. Pero… parece que se gustan o algo, y no me extrañaría nada que Harry intentara algo con ella, porque Sophia es tan guapa y tan simpática… y él… está claro que Sophia querría tener algo con él, ¿no crees? Y luego está el hecho de que debería importarme nada, pero no lo hace, me importa mucho y… ¿qué hago? No puedo hacer nada, porque acepté no hacer nada y ya es tarde o… siempre ha sido tarde o no lo sé. Da igual, no me hagas mucho caso.
-Vaya…- dijo Alan, después de unos segundos-. Lo tenías bien guardado.


No me di cuenta hasta que él dijo eso, de todo lo que se había escapado por mi boca en tan solo unos segundos. Apenas me avergonzaba con Alan, sin embargo decir todo aquello había sido, ahora me daba cuenta, tremendamente vergonzoso.

-____________(tn)…
-No, no pasa nada, no digas nada. Creo que…- dije levantándome-, iré a ver qué tal están los niños.


Sin decir nada más huí, realmente me escapé de las palabras de Alan. Pero admitir todo lo que había dicho era mucho peor.

 

(Narra Harry)

-Y dime, Styles, como has cambiado las playas californianas por esto. La última vez que hablamos estabas convencido de pasar el verano tostándote al sol del oeste americano.

No tuve que pensar mucho para encontrar la respuesta adecuada.

-He pasado aquí la mayor parte de mi infancia, era necesario venir el último año que podía hacerlo.
-¿Para quién era necesario?- dijo, sonriendo con complicidad.

-Sophia…
-Vamos, Harry, no puedes engañarme.

-Sé lo que quieres que diga, pero no lo voy a decir.
-¿Por vergüenza? Pensé que después de todo conmigo no tendrías reparos, pero me equivocaba.


Sophia Evans, fiel a sí misma hasta en los peores momentos.

-No te equivocas, solo que entre ella y yo ya no hay nada.

Ella se rió brevemente pero con entusiasmo, como si le acabara de contar el mejor chiste del mundo.

-Eso es más gracioso que aquella vez en la que Alan y tú intentasteis ver quien meaba más lejos.

Otra de sus habilidades especiales, sacar los peores momentos de uno mismo.

-Al menos lo intentamos.
-Bueno, Harry, si tú te lo crees, bien por ti.

-Además, me han aceptado en Harvard y ella se quedará en Londres el próximo año, así que, aunque estuviéramos dispuestos a intentarlo, sería imposible ahora.
-Te quiero mucho, Harry, pero a veces eres tan estúpido… No quiero hablar contigo ahora.


Sophia comenzó a alejarse de mí justo en el momento en el que ___________(tn) caminaba cerca, de camino a encontrarse con su familia, que estaba a la orilla del lago.

-Sophia, no seas idiota. Vamos.

__________(tn) me miró frunciendo el ceño y me perdí un instante en mis propósitos.

-__________(tn) voy con mi hermano un momento, quédate hablando con Harry un instante, por favor.

Ella nos miró a ambos como si estuviéramos locos y quise acercarme a Sophia y pegarle un bofetón rápido y certero, pero solo sonreí fingidamente hacia ___________(tn).

-Yo… ¿de qué hablabais?- preguntó cuando Sophia ya estaba demasiado lejos como para oírla.
-Nada en especial- mentí. No había tenido una conversación absurda con Sophia desde hacía mucho tiempo.

-Bien…

Nos quedamos en silencio un rato, era complicado hablar con ella después de todo, se había hecho complicado después de todo.

-¿Iréis a comer a donde Mike?
-Sí, eso creo, aunque había reservado para hace diez minutos, pero sí, no creo que nos eche- dijo, con una sonrisa.

-Genial…
-Pues bueno… Voy a ir con ellos- dijo, señalando hacia la orilla.

-Vale, haces bien.

Se quedó estancada mirándome un momento y después, negando rápidamente, siguió su camino hasta el lago.

Quise pararla, llamarla y pedirle que habláramos más detenidamente, pero no parecía tener la potestad de hacerlo. Me daba pena no poder hacerlo, pero tampoco sabía hasta dónde podía llegar ahora, ahora que nuestra relación estaba gravemente herida, tampoco sabía si podía sanarla o si ella quería que sanara.

 

(Narras tú)

Por fin, una hora tarde, aparecimos por la puerta del Holes y Mike sonrió pese a la tardanza. Tenía la mejor mesa reservada. A petición nuestra, había montado una pequeña terraza en el jardín del restaurante. La habíamos preparado una tarde libre entre Alan, Niall y yo. Mike había comprado mesas y sillas de exterior y la disposición que habíamos elegido quedaba bastante bien con el terreno. Todas las mesas se disponían alrededor de la fuerte con cascada artificial.

Aunque no se podía ver en ese momento, habíamos colocado pequeñas luces artificiales a lo largo de todo el terreno y, por la noche, el lugar era precioso.

Era nuestra pequeña gran obra de ese verano con Mike.

-Esto ha quedado precioso, Mike.
-Díselo a tu hija y a Alan, ellos me ayudaron a montarlo todo hace unos días.


Mi madre sonrió asintiendo hacia nosotros y Greg también admitió lo bonito que había quedado nuestro trabajo.

Chris y Summer se pusieron a jugar con el agua de la fuente, chapoteando cuando aparecía un pececillo y los demás nos sentamos a la mesa.

Cuando Mike llegó para pedirnos nota, los niños se sentaron, cada uno pidió y pronto comenzamos a hablar, sobre todo escuchando las miles de aventuras de Chris y Josh, que no dejaban de alabar el campamento, pese a que al principio se habían mostrado reticentes a venir.

Lo que ocurrió a continuación no hizo más que aumentar la presión en mi pecho que había estado presente durante las últimas semanas y que no quería abandonarme.

-Chicos, hemos pensado en algo en nuestras vacaciones- dijo Greg, haciendo que todos dejáramos nuestros platos-. Debido a que este año no vamos a vivir todos juntos porque ___________(tn) y Alan estarán en Londres y no podrán venir todos los días, hemos pensado en hacer algo juntos en navidad.
-Como Alejandro está en Australia creemos que sería interesante ir a visitarle y pasar allí las vacaciones.

-¿Todas las vacaciones?

Todos parecían encantados por la proposición, solo veía sonrisas y alegría, ¿era la única que lo estaba pensando desde otra perspectiva.

-Bueno, es un viaje muy largo y para aprovecharlo bien sería bueno permanecer allí todas las navidades.

Intenté permanecer íntegra y poner buena cara. Todos estaban alegres por la idea, todos parecían contentos. ¿Nadie pensaba en lo que eso implicaba? Sobre todo me extrañaba que Alan no entendiera el porqué de mi pregunta.

-¿Entonces os parece bien? Tendríamos que comenzar a mirar billetes y hoteles para permanecer allí, esas fechas son complicadas y más si queremos ir a Sídney y viajar quizá a Camberra o a Melbourne algunos días.
-¡Me parece una idea genial!- dijo Sophia.

-¿Allí hay canguros?
-Sí, cariño- le dijo mi madre a Summer-, y koalas, y podremos ir a la playa.

-¡Yo quiero ir a la playa!- gritó Josh con total alegría.

Estaba amargándome por momentos. No podía decir que no, después de lo contento que estaban todos.

En realidad era una idea genial, ¡Era Australia! Sabía que de no ser por el matrimonio de mi madre, a nosotras jamás se nos habría ocurrido ir a ver a Álex; sin embargo ahora todo había cambiado, éramos diez y yo tenía que pensar por el bien de los diez.

-____________(tn), ¿te parece bien?

No, no, no, ¿No entendéis que mis amigos vuelven de América en diciembre, que si nos vamos a Australia no podré verles? ¿No entendéis que mi única oportunidad de ver a Harry será en navidad, que no tendré otro momento?

-Sí, claro, parece… parece una gran idea. Seguro que Alejandro estará muy contento cuando se lo digáis.

Greg sonrió con fuerza y mi madre le imitó, sin embargo Alan me miró frunciendo el ceño. Alan fue el único que se dio cuenta de lo que me ocurría.

-¿Qué pasa?- me preguntó en voz baja, mientras los demás seguían hablando.
-Solo que… Claudia, Irene, Lou, Zayn y… bueno y Harry vendrán de América en navidad y si nos vamos no podré verles, pero… la verdad es que Australia suena estupendamente.

-¡Oh, es cierto! No me había dado cuenta. Si quieres podemos decirles que queremos quedarnos.
-No, no, de verdad, será genial ir juntos como una familia.

-Será genial ir en familia, no “como una familia”- le encantaba corregirme sobre los errores que cometía en nuestra familia.
-Sí, eso.

-Si quieres que nos quedemos tú y yo podemos hacerlo, no creo que a mi padre le importe mucho y Alejandro lo entenderá.
-Quiero ir, seguramente tendremos oportunidad de verles en otro momento y mi hermano está mucho más lejos.

-Sí, nuestro hermano está más lejos, pero quizá podamos ir nosotros unos días después o… ¡Carmen, papá!

Tiré de su pantalón hacia mí para que se callara, no quería fastidiar, más de lo que ya lo había hecho, las ideas de mi madre y Greg.

-¿Qué pasa, Alan?
-Veréis, es que me acabo de dar cuenta de que muchos de nuestros amigos se van a estudiar fuera, a América, el año que viene, y seguramente vendrán a Londres en navidad y… bueno si vamos a Australia, _____________(tn) y yo no podremos verles y pasar tiempo con ellos. Quizá podríamos salir más tarde nosotros o…

-Podremos verles en otro momento, quizá podamos juntar unos días e ir nosotros a verles a ellos, o en las vacaciones de marzo, luego el tiempo pasa rápidamente.

Greg y mi madre nos miraron con atención, parecía que sabían todo lo que estaba pasando por nuestras cabezas. Me hubiese gustado seguir las palabras de Alan, pero ahora lo que más necesitaba era la felicidad de Greg y de mi madre.

Ya habíamos tenido problemas durante el coma de Harry, ya había fastidiado sus planes antes, quería, por una vez, no ser un impedimento para ellos. Quería ir a Australia, un viaje familiar de esas características era importante para todos. Y más ahora que acabábamos de convertirnos en una familia.

-Quizá podríais quedaros unos días en Londres.
-¡Jo…! Yo quiero que vengan con nosotros en el avión y que vengan a ver a los canguros- dijo Summer con tristeza.

-¡Claro que sí! Iremos con vosotros- miré a Alan dándole a entender que la discusión se había terminado.

Sin embargo él insistió.

-Papá, sabes que Harry se va a Estados Unidos y acabamos de recuperar nuestra amistad, creo que tendría que estar para él durante las navidades.
-Para nosotros es importante que vayamos todos, podrías ir a visitar a Harry al final de un semestre o en cualquier otro momento. Queremos hacer nuestro primer viaje en familia y hay que planificar mucho las cosas.

-Greg- interrumpió mi madre-, quizá si ellos quieren estar en Londres en Navidades nosotros podríamos… ¿no sé, quedarnos?
-No, no, mamá, no, nosotros iremos con vosotros.


Tiré del pantalón de Alan nuevamente y él suspiró, admitiendo que había perdido.

Aunque Greg no parecía estar muy convencido, las risas alegres de sus hijos consiguieron que se le olvidara lo que había sucedido con Alan y conmigo.

Mi prioridad en aquel momento era que mi madre y Greg, en general mi familia, estuviera bien, y no ser más un impedimento para sus planes.

Entre las insistentes risas de Summer, las historias de Josh y los chistes de Greg, la comida se pasó sin darnos cuenta.

Mike, como cada año, insistió en pagar la cuenta, sin embargo Greg mandó dejó tal propina que la comida se pagó sola y Mike le persiguió durante unos minutos pidiéndole intermitentemente que recogiera el dinero que había dejado. Yo simplemente me reía, pero él me miraba con nerviosismo.

-_____________(tn)- me llamó cuando ya los demás se iban por la puerta-. Ten- dijo tendiéndome los billetes que Greg había dejado.

-¡Mike! Eso es tuyo.
-Pero ha dejado demasiado dinero, ten por favor, quería invitaros a comer.

-Pues nos invitas a un helado mañana- sonreí hacia él, pero Mike solamente negaba.
-O durante todo el verano restante.

-¡Vale!- grité mientras desaparecía siguiendo a mi familia.

Volvimos juntos al campamento. En ese momento todos mis hermanos, incluido Alan, por alguna extraña razón, querían enseñarles a mi madre y Greg las cabañas en las que dormíamos, por lo que nos pasamos la tarde recorriendo los lugares de descanso y los alrededores del lago.

Greg y mamá se marcharon a dormir al pueblo, en cambio Sophia, decidió quedarse a dormir con nosotros, sabiendo que quedaban un par de camas libres con nosotras y Gemma también iba a quedarse en nuestra cabaña.

Durante el fin de semana de padres el campamento siempre era un poco más relajado, algunos monitores se marchaban a pasar los dos días fuera y algunos acampados iban a dormir con sus padres al pueblo o a alguna ciudad italiana. Por eso, cuando Gemma se acercó a Danniel si podrían quedarse ella y Sophia con nosotras, además de una gran sonrisa, Danny les dio un sí.

Adoraba a mi hermana, pero la verdad es que habría resultado más sencillo que se marchara con Greg y mi madre aquella noche. Habíamos decidido hacer una hoguera de campamento y calentar nubes a su alrededor mientras hablábamos de todo y de nada. Y si no hubiera sido por lo pegados que estaban Sophia y Harry, todo habría sido perfecto.

Yo estaba sentada en la arena, bajo las piernas de Alan que me abrazaba por detrás y soportaba mis quejidos cuando Harry dejaba su mano sobre el muslo de Sophia, o cuando ella ponía su cabeza sobre el hombro de él. Dolía verles, era terriblemente doloroso y triste.

-¿Quieres que vayamos a dar una vuelta?
-Sí, por favor.


Habría aguantado en cualquier otro momento, pero por alguna razón, lejana a mi entendimiento, necesitaba alejarme completamente del círculo de amigos y sobre todo de Harry y de Sophia.

Alan dejó un beso en la mejilla de Niall y le dijo algo al oído antes de irnos. Pude notar la mirada curiosa de Louis, pero negué con una sonrisa espantando cualquier mala idea de su cabeza loca.

Sin embargo, pese a que pensé que me sentía bien, solo hizo falta alejarnos de ellos para que rompiera a llorar en silencio pero prolíficamente.

-_____________(tn)- susurró Alan, algo apenado.
-No pasa nada, creo que tenía que soltarlo- mi voz salió quebrada entre sollozo y sollozo.

-¿Pero qué ocurre?
-No es nada, solo que estoy un poco sensible, debo estar ovulando o algo así.


Alan sonrió con energía y me atrajo hacia sus brazos.

-Si estás así por Soph, déjame decirte que…
-¿Qué hacéis?


Mierda.

Intenté agachar la cabeza mientras me soltaba del agarre de Alan, podía soportar que cualquier persona me viera llorar en esas condiciones, pero Harry haría demasiadas preguntas, no le bastaría un “no pasa nada, estoy ovulando”.

-¿Estás llorando?
-No, que va, es que he comido algo que me ha sentado mal y…- mi voz se quebró y suspiré en el acto.

-Y cuéntaselo a quien se lo crea. Alan déjanos un segundo.

Alan me miró cuestionando si la idea de Harry había sido o no buena.

No quería estar a solas con Harry. Ya había pasado todo lo que tenía que pasar, ya no había nada más que consolar ni que decir.

-Creo que es mejor que volvamos con los demás.

Harry arrugó el gesto pero no dijo más.

Sabía exactamente qué ocurriría si me quedaba a solas con Harry; él me preguntaría qué me pasaba, yo con reticencias acabaría contándoselo, y el rechazaría mis ideas por el acuerdo sin palabras al que llegamos cuando decidimos venir a Sicilia.

No quería protagonizar un nuevo rechazo por su parte y salir más lastimada de lo que ya estaba.

Alan comenzó a caminar delante de mí y, cuando pasé al lado de Harry para seguir a mi hermano, él atrapó mi brazo en su mano.

-No te escapas.
-Por favor, Harry, volvamos allí.

-¿Por qué? ¿De qué estás huyendo, ___________(tn)?

“¡De ti, por si no te das cuenta!”

-No quiero hablar contigo ahora- le dije, quizá algo enfadada.

Prefería que él pensara que estaba enfadada o que era una completa idiota antes de volver a lo mismo de siempre. Estaba totalmente convencida conmigo misma de no volver a lo mismo de siempre.

-Solo quiero que estés bien.
-Pues no te preocupes, estoy bien- mentí improvisadamente.


Me deshice de su agarre y caminé detrás de Alan hasta sentarme de nuevo en el círculo, esta vez sobre un tronco al lado de Niall.

Pensaba irme a dormir pronto, si lo que tenía que soportar durante la noche era la vista incansable de Harry y Sophia profundamente acaramelados, no lo haría. Sin embargo él se adelantó a todos mis planes.

-Chicos, estoy un poco cansado, me voy a ir a descansar, mañana nos vemos- dijo.

Louis intentó convencerle de que se quedara, incluso su hermana lo hizo, pero él insistió en que estaba agotado del día y que prefería relajarse.

Me sentí un poco mal al verle marchar, más que nada porque sabía que él por un lado se había marchado por nuestra breve conversación. No quería estar a disgusto entre nosotros, pero a veces creía que era la única manera en la que sabíamos estar.

 

(Narra Harry)

Habría apostado por Alan o por Louis, y de hecho fue el primero de ellos el que apareció en la cabaña mientras me lavaba los dientes.

-Ey, bro, ¿qué pasa?- dijo al verme en el servicio.
-Estoy hasta los cojones, Alan, eso pasa- respondí, tan cansado por la actitud inentendible
de _____________(tn) que no pude controlarme.


Él solo sonrió como solía hacer un noventa por ciento de las veces, incluso cuando los demás no estaban pasando por su mejor momento, ahí estaba su sonrisa.

-No sonrías de esa manera, no tengo un día grandioso.
-¿Cuándo tienes tú días grandiosos?


Cogí la primera almohada que encontré y se la lancé directamente a la cara.

-Harry… ¿Qué pasa exactamente?
-No pasa nada y pasa todo. Tú… ¿qué le pasa a ella?

-Pues nada y todo- dijo sonriendo.

El verano estaba siendo complicado, alegre pero complicado. Parecía ser un punto de inflexión para lo que iba a continuación. Tenía miedo de todo lo que iba a pasar, tenía miedo de que todo cambiara, aunque sabía que lo haría.

Entre ___________(tn) y yo las cosas siempre habían sido demasiado complicadas, nunca había habido nada sencillo. Pensé que quizá si dejábamos nuestras historias a un lado todo sería más fácil, pero me equivoqué. Y me equivoqué porque nada, nunca, podría ser fácil entre nosotros.

-Parece que tendremos que mantenernos a miles de kilómetros para que todo sea normal entre nosotros.
-Estuvisteis durante dos años a miles de kilómetros y las cosas nunca funcionaron entre vosotros.

-No seas así, estás jodiéndome.
-¡No!- negó varias veces-. No lo veas así, por favor, no quiero joderte.

-Pues parece que lo intentas con ganas.
-Es que no lo entendéis, yo creo que no lo entendéis.


Pasé directamente de él, sabría lo que tendría que decirme, para la mente sencilla de Alan todo era relativamente fácil. Desde pequeños él siempre había sido el más positivo de los dos. Yo siempre había pensado que si algo podía salir mal, seguramente saldría mal, sin embargo él siempre luchaba, hasta por lo imposible.

Pero nuestra historia era totalmente diferente.

-Tú eres completamente feliz.
-Calla Harry. Las cosas cuestan, no todo ha sido un camino de rosas hasta aquí para mí, lo sabes perfectamente.

-¡Lo sé!- grité-. Perdón…, claro que lo sé. Pero a mí las cosas nunca me van completamente dirigidas y felices, por mucho que haga cosas para que así sea. Mírame ahora por ejemplo, ___________(tn) y yo hemos decidido ser simplemente amigos, y las cosas tampoco funcionan así. Intentamos estar separados y no funcionó, intentamos olvidarnos y no funcionó, intentamos ser solo amigos y no funciona,…
-¿Y no hay más caminos?

-¿Los hay? Creo que no…
-Harry… todos los caminos que has expuesto le dan la espalda a lo que verdaderamente sentís ambos. Nada de lo que me has dicho termina en un “intentamos estar juntos”.

-Es que no creo que podamos.

Por supuesto que no podíamos estar juntos, eso estaba fuera completamente de nuestro alcance. Estar juntos era una utopía; lo había sido a lo largo de toda nuestra vida y lo era ahora más, cuando definitivamente nos separaríamos.

-No digas que no podéis cuando ni siquiera lo habéis intentado. Son las mismas historias, todo se repite todo el tiempo, desde que la conociste todo lo que me has dicho sobre ella ha sido siempre lo mismo- dijo.

Tenía razón, él más que nadie, pese a no haberla conocido hasta hacía un año, conocía toda nuestra historia, yo le cansaba día tras día contándole todo lo que tenía que ver con ella, cada cosa que había pasado en el verano, cada carta que recibía de ella, completamente todo.

-Pero todo es por ti, si no estáis juntos es por ti, si no sois novios es por ti y si os separáis es por ti. Está claro que ella no puede olvidarte, porque no puede, y ahora ella es mi hermana. Sigues siendo mi mejor amigo y te quiero, pero ahora ella también es importante para mí. Hace años te habría dicho que disfrutaras de ellas el tiempo que pudieras, pero ahora tengo que decirte que decidas de una vez por todas. Que le des un sí o un no.
-Ya le di un no.

-Entonces tendrás que esperar hasta que llegue septiembre para que las cosas sigan su rumbo. Está claro que viéndoos todos los días nada va a cambiar de la noche a la mañana, y mucho menos vuestros sentimientos.

Ya habíamos decidido que el “no” era nuestro, que no se podía. Si tendríamos que esperar hasta septiembre para que todo se hiciera plausible no teníamos otra opción que esperar.

-¿Qué le pasaba esta noche?
-Ella ha estado un poco preocupada por Soph.

-¿Por Soph, en qué sentido?

Alan dudó un momento.

-Ella está un poco celosa.
-¿De Sophia?

-Sí, debe estar hormonando o algo así, no sé.
-¿Le has quitado esa idea de la cabeza?

-No, no he podido hablar con ella porque has aparecido tú en ese momento.
-Mierda, Alan.

-¡No tengo la culpa!

Lo pensé un momento.

-¿Sophia en serio?
-No sé las ideas que habrán pasado por su cabeza, Harry.


Dejando a un lado la pequeña alegría que sentía al saber que ella seguía sintiendo algo por mí, alegría que no debía ser debido a que ya teníamos el “no”, no entendía cómo narices la idea de Sophia y yo teniendo algo había podido pasar por su mente en algún segundo.

-Jamás tendría algo con tu hermana, ella es…
-Vamos Harry, cualquiera que no os conozco y os haya visto hoy u os viera en otras circunstancias habría podido malinterpretar lo que pasa entre vosotros.

-¿Qué?
-Pues eso, quizá os acercáis demasiado, os sonreís todo el rato y ella… ya sabes lo mal que lo ha pasado ____________(tn) por Chelsea, el ver eso, y más teniendo en cuenta que ahora Soph es su hermana… entiende que no le haya sentado bien.


Suspiré agobiado. ¿En serio ___________(tn) había pensado una cosa así?, ¿cómo narices se le pudo haber ocurrido? Jamás habría nada entre Sophia y yo. Conocía a Soph desde que nací prácticamente habíamos vivido juntos siempre, ella… ¡por dios!

-¿Tendría que hablar con ella?
-No. ¿Con Sophia?

-Con ____________(tn).
-No, no, no, con ella no.

-¿Y con Soph?
-Tampoco. No creo que sea bueno que Sophia se entere. Eso solo hará que quiera hablar con ___________(tn). Lo mejor es que lo dejemos, mi hermana se va mañana y obviamente entre vosotros no pasa ni pasará nada así que…

-Bueno, Alan, tu hermana está muy buena, Sophia siempre ha sido mi amor platónico, lo de que nunca tendremos nada habrá que verlo- dije algo más relajado, intentando molestarle en broma.

-¡Oh!

Mierda.

Ambos nos volvimos hacia el sonido de la puerta y del gemido doloroso que procedía del mismo lugar.

-Joder, menudo momento…

Antes de darme cuenta de nada de lo que había pasado Alan se levantó y comenzó a correr por la habitación saliendo dos segundos después tras ____________(tn).

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 
Nuevo capítulo!!! Espero que os haya gustado.
Estaré escribiendo estos días, pero me voy a la playa y no podré subir en algunos días. Cuando vuelva intentaré subir dos capítulos, a mediados de agosto más o menos.
Espero que vuestras vacaciones vayan genial!!
 
Muchos besoos
 

2 comentarios:

  1. VEROI!! Me encanta como todos jajaja, cuando harry y _____ se van a enterar? Jajaja bueno disfruta y sube cuando puedas besoos!

    MUACKKKSSSS!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Subo en tres segundos!!! :) Se enterarán cuando no quede más remedio xD

      Muchos besos!!!

      Eliminar