lunes, 14 de julio de 2014

Capítulo 31: "Cómo la sinceridad está sobrevalorada"




(Narras tú)

Me desperté tranquilamente, la semana comenzaba de nuevo, habían pasado muchas cosas al inicio del curso, pero ahora solo me preocupaba el martes, Niall cumplía los 17 y aún no había pensado nada que pudiera sorprenderle. Tendría que hablar con Claudia, los 17 no eran unos 18 o unos 20, pero también eran importantes, eran los últimos que cumpliría antes de ser mayor de edad, era especial igualmente.

Niall llamó a mi casa a menos veinte en punto, casi nunca se retrasaba, caminamos en silencio hasta el Claudia y Zayn que nos esperaban donde siempre.

-Hola- les dije a ambos sonriendo, no sabía por qué pero estaba contenta.

Zayn miró a Niall enfadado y le hizo un gesto para que se acercara a él, ambos comenzaron a caminar por delante de nosotras dejándonos atrás.

-¿Qué le pasa?- le dije a mi amiga que suspiró.
-Está enfadado con Niall por “dejarme emborracharme"- negó con los ojos en blancos y comenzó a caminar.
-¿Emborracharte?, ¿Tú también?- la miré con los ojos muy abiertos, si Niall no solía probar el alcohol Claudia mucho menos.
-Sí… es una larga historia.

Del camino al instituto me contó todo lo que había pasado durante la noche, lo relacionado con Louis y la idea de alejarse de él.

-Me parece correcto, él tiene novia- dije asintiendo.
-Lo sé- suspiró de nuevo-. ¿Qué vamos a hacer mañana?- me dijo para cambiar de tema.
-No tengo ni idea… no se me ocurre nada de nada…

Llegamos a clase hablando de la fiesta para Niall, cómo organizarlo todo y a quién invitar.
Nos cruzamos en la puerta con Liam y con Irene que nos saludaron. Claudia y yo nos quedamos mirando a Irene de arriba a abajo. Ella nos miró sonriendo y nos guiñó un ojo.



-¿Es normal que me ponga mi prima así?- nos preguntó Liam al vernos mirar a Irene.
-Creo que a mí también me pone así que creo que es normal- dijo Claudia riéndose.
-Estás muy guapa- le dije mirándole las piernas desnudas.
-Genial, porque estoy pasando un frío…- nos reímos los cuatro justo cuando Niall y Zayn llegaron hasta nosotros.

Zayn abrió los ojos admirando el cuerpo de Irene que le respondió con su dedo corazón en el aire.

-Te metería en el vestuario todo el día- le dijo Zayn con mirada pervertida.
-Gracias, pero no creo que supieras qué hacer después- le respondió ella dándose la vuelta y comenzando a caminar hacia su clase.

Liam miró asqueado a Zayn y siguió a su prima, Niall se despidió y camino tras ellos de la misma manera.

-Vamos a clase, andando- dijo Claudia entrando también.

Nos tocaba Biología y el profesor durante las clases de la primera semana me había encantado, era un hombre genial que enseñaba muy bien, además a mí me encantaba la Biología, así que casi cualquier profesor que la impartiera ya me caía bien desde el principio.

Entré y vi a Alan sentado detrás en una mesa doble solo. Me acerqué a él y me senté a su lado sin hablarle.

-Lo siento, mi hermana pequeña se puso enferma y no quería dejarla sola- dijo intentando explicarme su falta a la fiesta.
-¿No estaba tu padre?- le dije sin mirarle centrando mi mirada en la pizarra.
-Sí, pero…- se calló.
-No pasa nada, fue una mierda total, hiciste bien en no venir- se lo dije también sin mirarle, pero tampoco tenía muchas ganas de hablar con él.

Me levanté para sentarme en una mesa pegada a la de Claudia y Zayn pero Alan me llamó.

-__________(tn), no te enfades, lo siento de verdad, te prometo ir a la próxima- dijo y entonces se me ocurrió la idea.
-Mañana Niall cumple los años, vamos a hacer una fiesta y…
-Allí estaré- dijo sin darme tiempo a terminar.
-Vale- sonreí y me senté a su lado de nuevo.

Harry y Louis entraron en la clase los últimos segundos antes de que lo hiciera el profesor. Louis se sentó a lado de Marie que no le miró ni un segundo, y Harry se sentó al otro lado de la clase, con la estúpida de Chelsea, mi odio por ella era infinito, pero le había prometido a mi madre olvidarlo, así lo haría.

-Hablé con Ian en la fiesta- le dije en susurros a Alan.
-¿Mcenroe?- dijo mirándome con los ojos como platos.

Asentí sin responder verbalmente porque el señor Farrell nos miraba de reojo.

-¿Por qué? No te acerques a él- me dijo en un tono entre protector y amenazante que no comprendí.
-Tranquilo, no pensaba hacerlo- respondí en un susurro.
-Más te vale- le miré interrogante y algo molesta, tampoco era para ponerse así- ________(tn) tú no sabes cómo es ese chico, ¿Harry te parece malo? Eso es porque no conoces a Ian.

Cuando el nombre de Harry salió de su boca giré mi cuerpo hacia él mirándole, él le decía algo a Chelsea al oído y ella se reía asquerosamente, pareció sentir que le miraba porque movió unos centímetros su cabeza y clavó su mirada en mí. Aparté la mirada nada más sentirla intentando ser fuerte y cumplir la promesa que le había hecho a mi madre.

-No me acercaré a él- le dije a Alan sonriendo.
-Mejor, no me apetecería tener que darle un puñetazo- dijo amenazante de nuevo pero con un toque divertido.

Le miré con los ojos en blanco riendo.

-Por lo que tengo entendido- dijo el profesor en voz alta-, al señor Evans y a la señorita ________(tapellido) les encanta hablar durante mis clases, ¿les parecen aburridas? Quizá quieran salir ustedes a impartirlas mientras yo me siento a observarles- añadió mirándonos.
Negué en un impulso y él sonrió levemente.
-Señor Evans, cámbiele su lugar a la señor Styles, que me parece que también está pasándoselo en grade con la señorita Parkinson.- dijo mirando hacia la mesa de Harry y Chelsea.

Alan me miró suplicando mi perdón por lo que iba a hacer y se levantó caminando hacia la mesa de Harry que también se levantó y se sentó a mi lado en cuestión de segundos.

-Creo que he conseguido mi propósito, a no ser que se maten como la semana pasada- dijo mirándonos a Harry y a mí por turnos.

La clase trascurrió en un silencio constante entre mi compañero de mesa y yo. Cogí los  apuntes que correspondían al día y me entretuve en dibujar en abstracto mientras el señor Farrell explicaba cosas que yo sabía.

Cuando sonó el timbre salí de mi asiento rápidamente alejándome del olor que llenaba mi conducto olfativo, perteneciente a Harry.


(Narra Claudia)

La mañana fue relajada, Louis ni me miró pero así era mejor, sin necesidad de explicar nada no habría ocasión para los engaños ni las respuestas inconclusas.

Comimos Niall, ________(tn), mi hermano, Irene y yo en el comedor solos porque los demás tenían equipos y tampoco es que nuestras relaciones estuvieran en su mejor momento.

_________(tn), Irene y yo íbamos a ir a comprar cosas para la fiesta esa tarde a Londres pero primero nos quedaba la clase de arte con Sebastian.

-Claudia- una voz sonó por detrás de mí mientras comíamos. Me giré y vi a Marie mirándome de pie-. ¿Podríamos hablar un momento?- dijo señalando la puerta con la cabeza.
-Claro- contesté tras dudar un segundo.

Me levanté ante la atenta mirada de los que compartían mi mesa y salí del comedor detrás de ella sin girarme a mirar si Louis nos observaba, más que nada, porque yo ya sabía la respuesta.

Caminamos hacia un pasillo alejado de miradas indiscretas. Para ser sincera no tenía ni pizca de miedo, ni tan siquiera nervios, me sentía relajada, en realidad yo no había hecho nada malo.

-Aquí- dijo Marie señalando a un pasillo que se metía a un lado y en el cual estaríamos tranquilas.

La seguí hasta dentro y nada más quedarnos completamente solas empezó a hablar.

-Creí que te había quedado lo suficientemente claro el otro día- su mirada era furiosa, tenía los brazos cruzados.
-¿Perdona?- respondí sin entenderla.
-Te dije que a las animadoras no les gusta que se acerquen a los jugadores del equipo de fútbol- dijo- creí que sabías a lo que me refería.
-¿Te estás oyendo?- dije con el ceño fruncido y bastante mosqueo- me importa una verdadera mierda lo que creas que me dijiste o lo que creíste decirme- negué varias veces- por si no lo sabías, no fui yo la que me he metido en lo tuyo con Louis, fue él el que me separó de aquel chico.
-¿Crees qué no sé lo que intentabas hacer?- dijo, irónica- sé que querías darle celos, que no soportas el hecho de que ya no sea tuyo y de que pueda querer a otra persona.
-Claro que puedo soportarlo, ¿qué te crees? Louis no es el centro de mi mundo- respondí indignada.

Ella agachó la cabeza, cambió la expresión, de repente pasó de estar ofuscada y gritando a relajada y triste.

-Louis es lo mejor que me ha pasado en la vida- dijo levantando la cabeza y mirándome directamente a los ojos- lo mejor, sin lugar a dudas.

Se calló un instante pensativa, parecía que quería decirme algo, algo que cambiaría el rumbo de los acontecimientos, algo que me haría tomar una decisión arriesgada, pero lo que dijo me pilló totalmente desprevenida.

-No me lo quites, por favor- sufrió unas pequeñas convulsiones y comenzó a llorar desconsoladamente.

Me quedé parada sin saber qué hacer, en realidad prefería a Marie la puta antes que a Marie la chica sensible. Suspiré y me acerqué a ella.

-Lo siento, perdóname- le dije abrazándola e intentando consolarla.
-No… si en realidad soy yo- respondió ella pegada a mi cuello-, lo siento, no debí decirte eso- se recuperó y se alejó de mí unos pasos.
-Yo… te prometo que no voy a acercarme de nuevo a Louis, te lo prometo- dije, segura pero triste.
-Gracias- dijo ella-, creo que si quisieras…- se paró un momento examinando las siguientes palabras que iban a salir por sus labios- Louis estaría contigo en un abrir y cerrar de ojos.
-No digas eso- contesté- él te quiere, todo el mundo puede verlo.
-Calla, sé que él me quiere, pero…- me miró de nuevo triste y desangelada- nunca ha sentido conmigo lo que sentía por ti.
-Yo nunca he estado con él- dije intentado explicárselo.
-Lo sé, él me lo ha dicho, sin embargo creo que no hace falta que hayáis estado juntos- dijo ella limpiándose la cara por las lágrimas.
-Marie, te entiendo, más que nadie puede entenderte, si…- me paré- yo nunca dejaría que Louis se apartara de mi lado si estuviera con él- acabé la frase intentando ser cuidadosa-. Pero ahora está contigo, lo sé y lo acepto, te juro que no tendrás problemas conmigo.

Ella me miró una última vez y sonrió con desgana. Empezó a caminar de nuevo hacia el pasillo y giró la esquina. Suspiré relajándome pero volvió sobre sus pasos y se asomó de nuevo al pasillo.

-Claudia- dijo, sería de nuevo-, como no cumplas tu palabra…- me miró directamente a los ojos con la mandíbula apretada- no tendrás mundo para correr.

Me dejó con esa última frase recorriendo mi cerebro una y otra vez, una y otra vez… me sentí vacía por dentro. Sabía perfectamente cómo Marie se sentía, yo no creía que pudiera con un solo movimiento tener a Louis a mi lado, pero compartía su opinión de que él había sido lo mejor que nos había pasado a ambas en nuestras vidas.


(Narra Susan)

Estaba sentada en el comedor en la mesa con las demás animadoras, me giraba constantemente hacia la mesa de Zayn pero él no me miró ni en una ocasión, no entendía qué ocurría. El sábado había sido perfecto, salvando los problemas que no afectaban a lo que fuera que tuviéramos. Había disfrutado de verdad con él. Y ahora, parecía que a él no le importaba una mierda lo que yo pensara. Que le daba igual. Tenía en mi mente las palabras de mi hermano: “¿Malik?, ¿única?... a saber cuántas únicas ha tenido Zayn…”. No me lo había querido creer, pero parecía tan obvio. Quería pegarle fuerte, en la cara, con la mano abierta y que llevara la señal al menos durante dos días, para el cumpleaños de Niall, que todo el mundo le viera. Pero parecería despechada, celosa e histérica, y desde luego eso era lo último que quería. Además luego estaba Liam… él sí que no me hablaba para nada, había cruzado la mirada un par de veces en clase y él la apartaba molesto, como si estuviera decepcionado conmigo. Joder, solo había quedado un día con Zayn, parecía que aquello había cambiado todo.

¿Podría seguir ignorando todo?, ¿hacer como él, que nada me importara? Necesitaba una amiga, alguien a quien contárselo, sin embargo Irene no parecía querer escucharme. No tenía ni idea de lo que les pasaba a los Payne por la cabeza, cada uno estaba más raro que el otro, y me sentía en el medio sin saber cómo ni quién me había llevado hasta allí.

Luego estaba el problema de mi hermano. ¿Por qué todo se había vuelto del revés? Ellos siempre lo hacían cambiar todo. Ellos siempre jugaban con cartas que para mí parecían invisibles o al menos ocultas.

-Rubia- su voz ronca me liberó de la ensoñación.
-Castaño- respondí sin volverme a mirar quién me hablaba.

Chelsea se puso tensa al verme tan cerca de él, “tranquila estúpida, no me interesa “tú” chico”, pensé para mis adentros.
-¿Podrías sufrir mis desvaríos un rato?- me dijo con una sonrisa que, aunque no veía, sabía que estaba ahí.

Me levanté sin contestar y salí con Harry al exterior.

-¿Qué le pasa al señorito Styles?- le dije empujándole con mi brazo con la cadera.
-Nada en realidad, pero sé que a ti sí- dijo él con una media sonrisa marcando hoyuelo.

Suspiré, si Harry era capaz de verlo Liam también podría hacerlo. ¿Podría verlo cualquiera? No quería ni pensarlo.

Le conté “mi aventura” con Zayn mientras él me escuchaba en silencio serio.

-Consideraba que eras más inteligente que todo eso, aunque siempre supe que Claudia era la lista entre nosotros- me dijo él cuando terminé.
-¿A qué te refieres?
-¿No es obvio? Yo lo veo obvio- dijo él sonriendo y mirando al frente.

Le pegué fuerte en el brazo, me fastidiaba que me tomara el pelo, si él creía saber algo debía decírmelo.

-Creo que te voy a dejar con la intriga- dijo él tocándose el brazo.
-Harry…- dije enfadada y amagando para volver a darle.
-Vale, vale, salvaje- respiró y me miró- Susan… me pone triste ser yo quien te diga esto pero… Liam está celoso- dijo.
-¿Celoso?, bueno…- lo pensé un momento- entiendo que quiera pasar tiempo con Zayn, hace dos años que no se veían…

Harry empezó a reírse a carcajadas y a señalarme.

-No me puedo creer lo inocente que eres… Liam no está celoso de ti, está celoso de Zayn.

¿QUÉ? No que va… Liam no podía estar celoso de Zayn… él y yo… bueno…

-No- dije simplemente ahorrándome los millones de comentarios que nacían en mi cabeza.
-Sí- dije él asintiendo.
-Pero… él no…
-Él sí…

No podía ser… pero en realidad tenía mucho sentido, ¿podría ser?

-Susan… Liam sigue sintiendo cos…
-No lo digas- le corté, enfadada.
-Vale, pero lo sabes- me respondió.

Me paré a pensar un segundo… ¿Podría ser entonces qué…?

-Irene…- dije en un tono de voz bajísimo.

Harry me miró y asintió de nuevo.

-¡OH! DIOS MÍO- grité llamando la atención de algunos chicos de los alrededores.

Ahora por fin lo entendía todo, entendía el enfado de los Payne hacia mí, entendía lo poco receptiva que había estado Irene al contárselo y lo seco que también había respondido Liam al enterarse.

Harry se rió de nuevo.

-No me hagas pegarte de nuevo Styles- le amenacé mirándole con furia.

Él levantó las manos en señal de respeto y paz.

-Joder… que tonta he sido- dije para mí misma en voz alta.
-El caso es que sí, pero bueno… a lo mejor es que yo soy extremadamente inteligente.
-Esa no es una opción- le dije bromeando.

Tenía que arreglar las cosas con Irene, pero no podía decirle que lo sabía, conociendo a mi amiga se odiaría así misma por lo que sentía por Zayn, ¿Cómo reaccionaría si supiera que yo tenía conocimiento de sus sentimientos por el moreno? Era mejor no decir nada… callarme, olvidar los últimos días.

Al menos no había pasado el tiempo suficiente como para que empezara a sentir algo más fuerte por Zayn, era simple atracción que podría solucionarse con un poco de distancia.

-No se te ocurra decirles nada a ninguno- miré a Harry.
-No lo haré.

Suspiré, bueno, al menos ahora sabía la verdad.

-¿Vas a venir a la fiesta de Niall?- dije para cambiar de tema y alejarme un poco del problema con los Payne.
-¿En serio?- dijo él- creo que sí, me encantaría que Horan me matara y que _________(tn) quemara mis restos en una hoguera después- dijo negando.
-Venga Harry, deberías pasarte, solucionar las cosas- dije intentado que Harry, el verdadero Harry, regresara de donde hubiera estado esos dos últimos años.
-No, y punto, Susan- me dijo en plan borde, no iba a conseguir nada de Harry en ese momento, y tampoco podría obligarle.
-Bueno, al menos lo sabes- le dije.

Él puso los ojos en blanco y se alejó de mí hacia la clase de la tarde.

-¡Castaño!- chillé cuando ya nos separaban unos metros- GRACIAS- dije convenciéndome de que era mejor saber la verdad que vivir en la ignorancia haciendo daño a mis amigos.


(Narra Niall)

Mañana era mi cumple, estaba feliz, pese a los malos rollos que parecía haber dentro del grupo, yo estaba contento, ¿era un poco egoísta? Sí, pero ¿qué importaba?

Caminamos hacia la clase de arte en el aula magna, estaba contento con esa clase, era… diferente, en todos los aspectos. El profesor era muy joven y nos entendía perfectamente, quizá llevaba trabajando un par de años como mucho.

Nos encontramos con Claudia que ya se había sentado dentro, nos miró al ponernos a su lado en la misma fila. La noté triste, algo cabizbaja, quizá había tenido algo que ver con su conversación con Marie, luego lo averiguaríamos.

Cuando todo el mundo hubo ocupado sus asientos Sebastian entró en la enorme sala y se sentó, con las piernas colgando, en el escenario.

Nos miró durante unos minutos como ya había acostumbrado a hacer y después se levantó y caminó de espaldas hacia una pizarra blanca que dividió, con un rotulador y una línea, en dos.

Encima del primer cuadrante puso “verdad” y encima del segundo “mentira”. Después se acercó a una mesa y sacó de debajo una urna transparente y unos papelitos pequeños. Al finalizar se acercó de nuevo al borde del escenario.

-Lo único que os voy a pedir para la actividad que trataremos hoy es sinceridad- nos miró con profundidad, como también solía hacer-. Sé que son tiempos raros, en los que la gente no acostumbra a decir lo que verdaderamente piensa, en los que una mentira a tiempo parece valer millones de verdades- hizo un giro con el rotulador en su mano-, sin embargo yo no creo en esta manera de ver las cosas. Siempre he creído que la sinceridad es la base de las relaciones humanas. Y por si no lo sabían… ustedes, juntos, mantienen una relación, todos tienen algo en común que les caracteriza con grupo, todos ustedes son de último curso y por lo tanto mantienen, aunque muchos no lo quieran- sonrió-, una relación.

Me tenía intrigado con tanta palabrería agradable y sofisticada, pero lo único que quería saber era ¿en qué consistía la actividad? Seguro que aunque pareciera en un principio interesante y chula, guardaba bajo esa primera capa, un fondo horrible.

-Pues bien, la actividad que haremos hoy les terminará de formas como grupo, destruirá las barreras que ustedes mismos se ponen y hará avanzar a la clase en general- se paró un momento-, sí y solo sí, la realizan correctamente.

Caminó hacia el centro del escenario justo delante de las pizarras mirándonos todavía.

-Comenzaré yo, haré un ejemplo para que comprendan la dinámica de la actividad- miró hacia los alumnos- bien, que alguien levante la mano- dijo mirándonos a todos a la espera.

Al final un chico de la primera fila levantó la mano decidido, un valiente.

-Bien, señor Mcenroe, necesito que me haga usted una pregunta, lo que quiera- dijo el profesor- pero con una condición, debe usted afirmar algo con esa pregunta, por ejemplo “¿hoy ha comido macarrones?” no valdría por otro lado “¿Cuántos años tiene?”
-Deben ser preguntas que se respondan con verdad o mentira, ¿no?- preguntó el chico divertido.
-Exactamente, lo ha pillado perfectamente señor Mcenroe, ¿Quiere que sus compañeros le den un aplauso?- ironizó Sebastian.

Para mí, el profesor no debía jugársela con sus bromas, de aquel chico dependía la pregunta.

-Vale- dijo el chicho mientras algunos se reían por el comentario del profesor- ¿Se ha acostado usted con más de diez mujeres?- la pregunta hizo que mis ojos se abrieran al igual que mi boca, todos a mi alrededor soltaron comentarios por lo bajo igual de sorprendidos que yo.

Sin embargo, pese a los comentarios y las risitas, el profesor negó sonriendo y se acercó a la pizarra con el rotulador en la mano e hizo una cruz en el lado “mentira”.

-Ahora, ustedes tienen la última palabra, la pregunta del señor Mcenroe no ha sido muy sutil, pero he respondido. Ahora la clase debe alzar la mano, primero los que crean que he dicho la verdad al posicionarme en la “mentira”- la clase empezó a levantar la mano, me parecieron todos una clase de pelotas, estaba claro que Sebastian había mentido- un total de 45 personas levantaron la mano-. Ahora que levanten los que confían en mi hombría- yo levanté mi mano al igual que otras 6 personas.

Los demás nos miraron riendo, a mí me parecía tan claro que no entendía cómo podían dudarlo, un hombre joven, sin compromiso, que volvía locas a las chicas…

-Dejaremos a los minoritarios hablar, a ver, señor Horan dígame lo que piensa…
-No entiendo cómo mis compañeros pueden dudar que se ha acostado con más de diez mujeres, es un hombre joven, sin compromiso, que vuelve locas a todas las chicas…
-Señor Horan, me alegra que me vea como un semental- me sonrió irónicamente-. He sido totalmente sincero, que se lo crean o no ahora, es cosa suya.

Cogió un papel y escribió algo y después lo metió en la urna.

-Bien, señor Mcenroe suba por favor- el chico se levantó y caminó al escenario- ahora es su turno, ¿Quién quiere preguntar?- una chica levantó la mano- adelante.
-¿Tú te has acostado con más de diez?- dijo ella retándole.

Obviamente él hizo una cruz en la “verdad”, todos en la sala soltaron comentarios “fantasma,”, “creído”, “mentiroso”… pero al final la mayoría de la gente creyó que decía la verdad.

-Bien señor Mcenroe, ahora tiene que escribir en un papel y meterlo en la urna si ha sido sincero o no, simplemente “sí” o “no”- dijo Sebastian señalando la urna.

El chico lo hizo y bajo de nuevo sonriendo a todos con gesto de macho alfa. A mí me pareció un imbécil.

Todo el mundo empezó la actividad entre risas y divertidos, pero a medida que iban pasando los minutos y pasaban las personas por el escenario todo el mundo pareció meterse de lleno en las preguntas e interesarse más por la propuesta del profesor. Subieron algunas personas más, nadie a quién conociera en realidad demasiado. Hasta que Louis le preguntó a un chico del equipo de fútbol y después subió él.


-Señor Tomlinson, ¿tiene alguna preferencia en quien quiere que le haga la pregunta?- le dijo Sebastian cuando Louis se puso en medio del escenario, aparentemente tranquilo.
-Me da igual- dijo él encogiéndose de hombros.

Nadie levantó la mano por un momento, pero después de permanecer en un silencio sepulcral vi como Louis miraba con el ceño fruncido a una persona que estaba sentada detrás de nosotros. Me giré en mi asiento y vi la mano de Harry levantada, estaba mirando a Louis con una media sonrisa en su rostro.

Todo el mundo empezó a cuchichear, yo simplemente esperaba que el capullo de Harry no cometiera ninguna estupidez.

-No seas malo Harold- dijo Louis ganándose una mala mirada de Harry.
-¿Eres virgen, Louis?- le dijo sin apartar el contacto visual.

Louis abrió mucho los ojos y dejó su boca entreabierta. Todo el mundo miró hacia el escenario esperando la respuesta de Louis. Él se giró y cogió el rotulador, pareció dudar un momento pero al final hizo una cruz en “Mentira”. Sin poder evitarlo giré mis ojos hacia Claudia que estaba sentada en uno de mis lados. Ella miraba a Louis con una expresión neutra en su rostro. Si estaba sintiendo algo más por dentro no se notaba en absoluto.

-Podrían aprovechar esta actividad para hacer preguntas con algún tipo de sentido que salga de lo puramente sexual, luego se arrepentirán de no haberlo hecho- dijo el profesor.
La gente votó la veracidad de la respuesta de Louis, miré hacia Marie para saber lo que ella votaba pero no levantó la mano en ninguna de las opciones, aquello me hizo dudar, pero en realidad no me importaba en absoluto lo que Louis hubiese hecho o dejado de hacer. Claudia, a mi lado, sin embargo votó que era cierto, creo que por un lado le dolió, pero no lo supe.

Harry subió al escenario y se puso en la misma posición en la que Louis había estado momentos antes.

Susan levantó la mano rápidamente, parecía convencida de su pregunta.

-Señorita Tomlinson, hable- le dijo Sebastian.

Susan sonrió a Harry de oreja a oreja y hablo.

-¿Has dicho alguna vez “te quiero”?- preguntó mirando a Harry.

Él puso los ojos en blanco y negó con una media sonrisa en la cara. Yo recordé en ese momento la conversación que había tenido con _________(tn) hacía dos años en el campamento, ella me había dicho que Harry le había dicho que la quería. Sin embargo ahora él no parecía recordar aquello porque escribió su cruz en “mentira”.

_________(tn) se tensó a mi lado. A la gente no le parecía extraña la posición de Harry. Pensarían que  obviamente él, un chico duro, un vividor, alguien a quien no le importaba lo más mínimo el resto de la gente, jamás habría pronunciado esas palabras.

No quise desvelar a __________(tn) ya que ella me había pedido que no se lo dijera a nadie, y por ello voté que Harry decía la verdad, como un 96% de la clase. Mi amiga, sin embargo, permaneció con la mirada baja hasta que Sebastian preguntó quién no estaba de acuerdo con la respuesta de Harry.

Hubo solo dos manos levantadas, una la de __________(tn) a mi lado, y otra la de Louis unos sitios a mi izquierda.


(Narras tú)

Harry me miró al levantar mi mano, creí que ambos estábamos recordando aquella noche en el lago, aquel “te quiero” que había salido de sus labios con su cabeza en mis rodillas, llorando. Estaba segura de que estaba pensando en aquello. El tiempo pareció detenerse. No tenía ni idea de porqué el habría mentido de esa manera, al menos esperaba que no mintiera en el papel de la urna.

Susan subió al escenario mientras Harry bajaba y él le pellizcó el culo cuando la tuvo al lado, ella pegó un respingo y le dio en el hombro con fuerza, él solo sonrió. No volvió a mirarme, se sentó en su lugar.

-Bien, es el turno de la señorita Tomlinson, aún quedan algunas personas que no han preguntado, sería bueno que lo hicieran, recuerden que es una actividad evaluable- suspiré y levanté la mano, al menos valdría para “Medicina”, ahora tenía que pensar en eso.
-Bien, Susan, elija a alguien- dijo el profesor.
-_________(tn)- dijo pensando que yo no sería mala. 
-Señorita __________(tapellido) demuestre de lo que es capaz- dijo Sebastian sonriéndome.

Emití un “imbécil” en un susurro solo audible por Niall.

-¿Te alegras de que estemos aquí?- dije mirando a Susan.

Ella me miró, su rostro parecía pensativo, miró a su hermano, pasó su mirada por todos nosotros para acabar en Harry, y entonces asintió y puso una cruz en “verdad”. La gente, aunque no entendió bien la pregunta votó igualmente en positivo. Todos menos yo, que obviamente tenía mis razones.

-Señorita _______(tapellido) y señorito Styles, ustedes no dejan de sorprenderme- dijo él.

Me giré para ver a Harry bajando su mano que apenas segundos antes había permanecido levantada. Negué para mí misma y me levanté para caminar hacia el escenario, ahora tocaba lo peor.

Me crucé con Susan pero ella no me miró, creía que podría estar enfadada por mi pregunta y al no creerla, pero había que ser sinceros ¿no?

Me puse frente a todo el mundo, al verles a todos allí mirándome me puse algo nerviosa, no tanto como para temblar pero sí como para que mis manos se me resbalaran por el sudor que empezaba a aparecer en ellas.

Chelsea me miraba con cara de asco, seguro que pensaba que por qué había votado contra Harry en su pregunta. Pensé que se quedaría con las ganas de saberlo, pero no fue así.

-¿Harry te dijo que te quería?- miré hacia el foco de la voz, no me lo podía creer.

Le lancé a Alan la peor mirada que se me ocurrió, no me podía creer que me hubiese preguntado eso. ¿Qué debía hacer?, ¿mentir?, quizá debía mentir como lo había hecho él. Pero algo dentro de mí me empujaba a ser valiente, ser sincera, como nos había pedido el profesor. Todo sería por el sobresaliente, me dije a mi misma al hacer la cruz en la pizarra.

No pude evitar mirar a Harry y así lo hizo un 99% de la clase, incluido el señor Golding que sintió con una media sonrisa.

-Repito, no dejan de sorprenderme- dijo él- bien, votemos. ¿Verdad?- dijo él.

Todo el mundo esperó a que Harry hiciera algún movimiento pero él se quedó quieto, no levantó la mano y por ello nadie lo hizo.

-¿Mentira?- dijo Sebastian.

Harry tampoco levantó la mano y la gente empezó a hablar levantando la voz, no me pude resistir y miré a Chelsea que me miraba furiosa, yo no había hecho nada, todo había sido culpa de Alan, maldito Alan, le miré de nuevo y él era el único junto con Chelsea que miraba al frente, al escenario, a mí. Me sonreía gracioso pero yo le miré furiosa ahora que nadie me veía, negué hacia él. Tendríamos que hablar.

Chelsea, ridículamente levantó la mano, pero fue la única, el resto miraban hacia todos lados intentando buscar una respuesta en algún sitio.

-Relájense señores- dijo el señor Golding-, visto lo visto, __________(tn), escriba la verdad, por favor, creo que todos nos morimos por saberlo- me miró y yo le devolví la mirada con el ceño fruncido enfadada con el mundo.

Puse “si” y metí el papel en la urna. Bajé y me senté al lado de Niall y de Irene. Me crucé de brazos y no hice nada más el resto de la actividad, no voté ni una vez más. Era un juego absurdo en el que como siempre, yo perdía.


(Narra Niall)
La actividad continuo hasta finalizarse, todos pasamos por el escenario, algunos mejor parados que otros, a mí por ejemplo no me preguntaron nada comprometedor y se lo agradecí a Irene que me sonrió cuando me cambié por ella en el escenario.

Quedaban cuarenta minutos para las cuatro cuando todo el mundo hubo acabado la actividad. Sebastian volvió a subir y sacó la urna al centro. Sacó los papeles e hizo el recuento.

-Bien, creo que nunca sabremos la verdad de nada en absoluto- dijo mirándonos a todos- 42 verdades y  mentiras 10 mentiras.

Todos nos miramos entre nosotros, menuda patraña de juego, ¿conocernos mejor?, ¿romper barreras?, gracias señor Golding, muy amable por ser tan atento.

-Sinceridad- dijo el profesor dejando la urna a un lado- solo les he pedido eso, ustedes sabrán, no creo que tengan tanto que esconder como parece. Yo no mentí. Nos veremos el jueves.

Se bajó del escenario y nos dejó allí, sin una palabra más. Todo el mundo se levantó cogiendo sus mochilas. Miré a _________(tn) que era la única que se había quedado sentada sin moverse.

-¡Eh!- le di una patada pequeña a su asiento y ella dejó el empane y me miró- ¿Nos vamos?- le dije.

Ella frunció el ceño y se levantó, miró al sitio de Harry pero ya estaba vacío. Suspiró.

-Olvídalo- le dije.

Ella sintió y empezó a caminar hacia el pasillo por donde la gente comenzaba a salir.

El camino a casa fue silencioso, Louis y Zayn caminaban por delante hablando de algo que no parecía importante realmente, _______(tn), Irene, Liam y yo íbamos al lado sin decir ni una palabra, Susan y Claudia iban por detrás.


(Narra Zayn)

-¿Dónde te has dejado a la novia?- le dije a Louis que me miró desesperado.
-No me habla, está enfadada- me dijo negando- es razonable, por otro lado.
-¿Por mi hermana?- le pregunté. Él me miró incómodo pero asintió-. No te preocupes, las chicas son raras, no entiende que Claudia es tu amiga y sola la intentabas separar de un capullo ¿verdad?- él volvió a mirarme, sabía lo que intentaba decirle entre líneas y asintió de nuevo.

El profesor de arte había hablado de la sinceridad, en nuestro grupo pocos la teníamos, Louis no era uno de ellos.

Caminamos hasta nuestra casa, Claudia y yo nos despedimos y entramos dentro.

-He quedado con las chicas para ir a comprar lo de Niall de mañana, hemos pensado cenar solamente, y el fin de semana celebrarlo en plan bien.
-¿En plan bien? En plan emborrachándonos y haciendo el idiota- le recriminé.
-Que te jodan- me dijo subiendo las escaleras.
-Claudia- dije en un susurro arrepentido, pero ella no se giró.

Empecé a andar tras ella y entré en su cuarto.

-Perdona- le dije.
-Últimamente tengo mucho que perdonarte- me dijo- ¿Qué te pasa con Susan?
-Nada- sabía a lo que se refería, habían venido el camino hablando.
-Nuestro pacto no incluye dejar de hablar con ella, ni no darle ninguna explicación, creo que las merece, sin embargo no creo que ahora ya las quiera- me dijo indignada.
-¿Y eso?- me interesé.
-Zayn…- estuvo a punto de hablar pero al final decidió no hacerlo- nada.

Cuando se ponía así era mejor no preguntar nada más.

-Avísame cuando te vayas con estas- le dije saliendo de mi cuarto y sacando el móvil.

Yo: Susan, ¿podemos hablar un momento? (16:07)

Susan: ¿Ahora quieres hablar Malik? (16:08)

Yo: ¿Si? (16:08)

No contestó y decidí llamarla.

-¿Qué quieres?- me contestó al otro lado asqueada.
-Solo hablar, ¿voy a tu casa en…- miré mi reloj- diez minutos?
-No Zayn, no es una buena idea, quería hablar con Irene y solucionar las cosas.
-¿Qué pasa con ella?- pregunté sin entender qué debía arreglar con Irene.
-Nada- suspiró- está enfadada conmigo.
-¿Y eso?, ¿Quieres que hable yo con ella?- pregunté, aunque Irene y yo tuviéramos nuestros más y nuestros menos, la entendía bastante bien, porque era tan directa y visceral como yo.
-No, ni de coña, déjame a mí- me dijo al otro lado.
-Vale, ¿y tú y yo?- pregunté.
-No hay nada que hablar, he pensado que es mejor dejarlo aquí, antes de que alguno salga mal parado- me dijo con un suspiro.
-¿Por qué?- pregunté.

Había hecho un pacto con mi hermana, sin embargo no entendía por qué ella quería dejarlo ahí, ¿quería yo?, el caso era que no, pero Claudia y yo teníamos una promesa compartida.

-Zayn… es solo que no creo que lleve a ningún lado, míranos, no pegamos ni con cola, tu eres…- se calló midiendo sus palabras- el caso es que no somos iguales.
-Vale- dije seco, no quería que siguiera con excusas tontas-, lo entiendo- dije convenciéndome.
-Cuelgo Malik- dijo al otro lado.
-Ok- respondí, y colgué yo.


(Narra Susan)

Irene me había mirado mientras hablaba con Zayn, había puesto caras raras en algunos momentos, pero ya no había nada que ocultar, iba a ser por una vez clara.

-Dos cosas- le dije medio enfadada- ¿Desde cuándo narices sabes que te gusta Zayn?- ella abrió mucho los ojos y empezó a negar tras un momento de duda- y dos ¿Por qué no me lo habías dicho?- relajé mis hombros suspirando.
-Estás muy equivocada- dijo ella nerviosa-, Zayn no me gusta, es un imbécil- puse cara rara-, es gilipollas, me trata mal, le trato mal- puse otra cara rara-, en eso consiste nuestra relación y…- puse de nuevo otra cara rara- me gusta- dijo por fin.

Negué varias veces.

-Cuando una amiga te pregunta que si puede intentar ligar con el chico que te gusta te opones y si hace falta la sujetas del pelo para que no lo haga, ¿en qué pensabas?- dije con una media sonrisa.
-En que si alguien lo supiera sería mi fin- dijo la pelirroja bajando la cabeza.

Le levanté la cara con mi mano.

-No es tan malo, podría ser peor, imagina que esto hubiese continuado y al final Zayn y yo hubiéramos salido juntos…
-¿Quién te lo ha dicho?
-¿No te crees que lo haya averiguado yo?- dije apretando la boca.

Negó.

-Harry- dije al final, ella abrió mucho los ojos-. Lo sé, es muy observador el cabrón- dije.
-La vida es una mierda- dijo agarrando un cojín de mi cama y estrujándolo contra su cabeza, de pronto se levantó y me miró-. Susan… si te gusta Zayn por mí no hay problema, en realidad a mí no me gusta mucho, no…
-Cállate anda- dije yo negando.
-Me odio, él es…
-¿Irresistible?- la ayude.
-Desesperadamente irresistible, y le odio por ello- dijo mi amiga maldiciendo al universo.
-Tranquila, todos tenemos nuestras locuras- le dije sonriendo.
-¿Qué pasa? Cuéntamelo- me dijo.

No sabía hasta qué punto era bueno que ella supiera lo de Liam, pero de perdidos al río.

-Liam…- dije.

Ella asintió y solo hizo falta eso.

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Tengo tantas cosas que decir de este capítulo... En realidad me ha encantado escribirlo, han pasado muchísimas cosas en muy poco tiempo y vamos conociendo un poco más a algunos personajes:

1. Personalmente encuentro que Marie me cae mal, aunque en realidad solo quiera continuar su relación con Louis, aunque sencillamente le quiera... ¿me entendeis? parece que el hecho de que sea ella la que se interponga en la posible relación entre Louis y Claudia nos da el derecho a odiarla, pero en realidad solo es una chica normal que quiere que su novio permanezca a su lado... En realidad debería sentir lástima por ella y por creer que Louis la puede abandonar en cualquier momento por la morena... 

2. Guau, harry sabe interpretar mejor las actuaciones de sus ex-amigos que ellos mismos... en fin, amo su profunda visión periférica... 

3. Irene confirmó al fin que le vuelve loca nuestro querido Zayn... ella sí que debería darnos pena, la pobre... va a tener que sufrir un poquito por él...

4. ADORO al señor Golding, está inspirado en un antiguo profesor mío, quizá 40 años más viejo pero igual de irónico y preciso... También será importante porque tengo algunas ideas para su personaje... quien sabe... también nos dará alguna sorpresa inesperada relacionada con un pasado que pasa por la bella Italia... HASTA AQUÍ PUEDO LEER ^^ (no me odieis)

5. Chelsea es a la que debemos odiar sin apenas remordimientos, típico personaje que está porque tiene que haber de todo en este mundo... LENTA... xD

6. Y ya lo último, para que no penseis que soy una pesada... Me encantó escribir el juego al que les reta el señor Golding, creo que va mucho con su personaje algo así... ojalá hubiera más profesores como él repartidos por el mundo...

Espero que hayais disfrutado del capítulo, el viernes me iré de nuevo a otro campamento que tengo durante el verano por lo que intentaré subir un par de capítulos más hasta ese día, espero que me dé tiempo!!

Muackss!!


2 comentarios:

  1. VEROOO!!Eres mal como me dejas asi bueno sube capitulo prontooo yaaa!!...Y de lo que as escrito en lo del comentario de los personajes opino lo mismo y quiero saber cual es el pasado del profesor Golding¿Tendra algo que ver con el campamento?...Aaaaa eres mala me as dejado con la intriga.....Espero que te lo pases bien en el campamento y sube pronto capitulo besos guapaa!!


    MUAKKKSSS!!

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    1. Hola Linda :) Me alegro de que pienses como yo xD Acabo de subir ahora mismito ^^ Enjoy it! Muacks

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