jueves, 17 de julio de 2014

Capítulo 33: "Cómo hay cosas que aunque tengamos en frente jamás veremos"





(Narras tú)

-Harry, querido- dijo Maura recibiendo al chico que entró detrás de su madre y su marido.

Él sonrió educadamente a la madre de Niall y le dio un beso.

-Pasad- Maura miró alrededor y por las desgracias del destino me eligió a mí-, ________(tn) hija, cógeles el abrigo por favor.

Me acerqué con desgana y cogí el abrigo de la madre de Harry. Ella me sonrió y al mirarme abrió mucho los ojos.

-__________(tn), ¿eres tú?- dijo mirándome.
-Creo que sí- respondí riendo.

Me abrazó con ganas.

-Me alegro de volver a verte, ¿qué tal estás?- me agarró de los hombros y me miró a los ojos.
-Lo mismo digo- sonreí también.
-Estás guapísima- me dijo-, cada vez te pareces más a tu padre, ¡qué gran hombre!- dolió pero intenté mantener la compostura.
-Muchas gracias- dije.
-Robin, ven- el hombre se acercó-, ella es __________(tn), te he hablado de ella- le dijo.
-____________(tn) él es Robin, mi marido- le saludé con un beso y recogí también su abrigo.

Me volví para ir a la habitación a dejarlo pero un carraspeo me hizo volverme.

-¿Y mi abrigo?- Harry me miró con su abrigo en las manos.

Me acerqué a él y le puse los brazos abiertos para que lo posara sobre los otros dos.

Él dejó su cazadora encima sonriéndome con superioridad.

-Gracias criada- dijo con su media sonrisa.

Le miré con asco furiosa por dentro. Los últimos momentos me habían hecho calentar internamente y solo me faltaba que Harry empezara a reírse de mí, no lo iba a permitir. Cogí su cazadora, sujetando los otros dos abrigos, y la dejé caer al suelo pisándola después. Me volví y caminé hasta la habitación de la planta baja para dejar allí los abrigos.

Entré en el cuarto pequeño y dejé los abrigos sobre la cama. Me senté unos segundos cerrando los ojos y tapándome la cara con las manos.

-Respira ________(tn), respira- me dije a mí misma.
-Sí porque si no quizá hiperventiles con mi sola presencia- dijo una voz en la puerta.
-Styles, no estoy para mierdas de las tuyas- le dije levantándome y caminando hacia él para marcharme. 
-Límpiame la cazadora- dijo señalando la mancha de mi suela.
-Que gracioso eres- le dije con una sonrisa fingida.
-No lo digo como broma, quiero que me la limpies- me dijo poniéndose en la puerta tapándome el camino para no salir.
-Y yo quiero la paz en el mundo- le dije-, todos tenemos sueños imposibles.

Él endureció el rostro.

-¿Vamos a estar aquí mucho tiempo?- pregunté asqueada.
-Hasta que limpies mi cazadora y me pidas perdón- me dijo él encogiéndose de hombros-, como verás depende de ti.
-¿Soy yo la que tiene que pedir perdón?- dije son sarcasmo y soltando una carcajada.
-Exactamente- dijo él
-Gritaré- le dije.
-No lo harás, hay muchísima gente fuera, no te interesa que te oigan.
-¡Ahhhhhh! Harry quiere viol- él puso su mano en mi boca tapándola para que dejara de gritar.
-No grites loca- me dijo acercándose a mí.

Intenté morderle un dedo pero retorció la mano para que no lo lograra.

-No vas a gritar- me dijo-. Por que como grites…- pensó unos segundos qué diría- me iré.

Solté una risita entre sus manos, como si me importara lo que hiciera, mejor que se fuera, por mi mejor. Sin embargo cuando apartó su mano de mi boca no grité.

-Así me gusta- me dijo.

Me ofreció de nuevo la cazadora pero me aparté y me senté en la cama esperando que se cansara o que alguien viniera a rescatarme, desde luego ni de coña iba a limpiarle la cazadora.

-Como quieras- dijo sentándose a los pies de la puerta con las piernas dobladas.
-¿Sabes?- le dije- así me recuerdas mucho a aquella noche en Sicilia- me miró interrogante-, sí hombre- dije asintiendo-, aquella en la que tú te ibas a ir al día siguiente y Louis me convenció para que intentara que te quedaras- asentí de nuevo y él apartó la mirada- ¿no te acuerdas?- él no respondió-, esa noche comimos chuches, esa noche jugamos a las cartas, y también… ¡Ah sí! También me dijiste que me querías.

Ahora sí me miró, posó su mirada en la mía con dureza pero estaba curada de espanto con él, no me afectaban sus miradas de asesino.

-Aunque según parece tú lo habías olvidado- le dije encogiéndome de hombros-, menos mal que otros no tenemos memoria senil- me hervía la sangre, pero debía salir de ahí cuanto antes y ni pensaba limpiarle la cazadora, ni mucho menos pedirle perdón-. Pero ¿sabes qué? No me importa, me da igual.

Me miraba profundamente.

-¿No vas a decir nada?- pregunté- Harry Styles el valiente se queda sin palabras, ¿te sucede mucho o solo conmigo?
-Tu eres la única con la que me quedo callado fuera de los orgasmos- dijo él intentando dañarme.
-Típico, sacar el tema del sexo como si realmente me importara con quien te has acostado o con cuantas- dije-, sacar el tema del sexo como si creyeras que yo soy una mojigata que aún tiene el peso de la virginidad encima- él abrió levemente los ojos sorprendido-. Vaya… sí que lo pensabas, que típico.
-¿No eres virgen?- dijo alarmado.
-¿Qué esperabas?- dije yo.
-Que si lo fueras- respondió como si fuera obvio.
-Mira, te has sorprendido, ¿Qué pasa Styles? ¿Querías ser tú el primero?- gritaba internamente divertida con sus caras.
-Eres una puta de verdad, antes solo lo eras de palabras, ahora realmente eres una puta- dijo él.

Entonces algo se enfrió dentro de mí, sentí caer algo, me sentí hundir, pero no iba a dejar que él lo notara.

-Bueno, al menos ahora me lo dirás con razón- dije encogiéndome de hombros.

Nos callamos un rato, le miraba, tenía los músculos de su cuerpo relajados, como si estuviera tranquilamente en la playa al sol, en cambio yo estaba en tensión constante esperando que alguien viniera a rescatarme, mi príncipe azul, “tu príncipe azul está aquí dentro contigo, él es el que te tiene encerrada”. Me deshice de esos pensamientos con su voz.

-¿De verdad te has acostado con muchos?- me dijo sin dar crédito.
-No- respondí secamente.

Pareció suspirar alegrándose.

-Sin embargo eso a ti no te tiene que importar lo más mínimo- dije levantándome.
-Pues lo hace- él se levantó y tapó la puerta.
-Harry, por favor te lo pido- dije intentando agarrar el pomo con mis manos.
-Ni de broma- él me sujeto de la cintura y me alejó de la puerta.

Di unos pasos hacia atrás por la presión que ejercía sobre mí a la altura de las caderas.

-Suéltame- le dije no del todo convencida.

Él se acercó más hasta situarse a unos centímetros de mí.

-¿Qué haces?- dije en un susurro contra sus labios.
-No voy a besarte- me dijo él acercándome a sus caderas.
-Ni yo quiero que lo hagas- dije enfadada.
-Ya…- dijo irónicamente- pero no lo haré.

Se acercó más hasta pegar mí frente a la suya.

-Por favor, no lo hagas- le pedí.

¿Le estaba pidiendo que no me besara? Yo… no podría alejarle, él tendría que hacerlo, yo no tenía la fuerza.

-No tengo fuerza- dije cerrando los ojos-, no lo hagas, no lo mereces- le dije chocando de nuevo nuestras miradas.

Él dudó un momento y apretó la mandíbula, pareció decir algo maldiciendo en un tono muy bajo. Me empujó hacia un lado separándome de él.

Me miró una última vez, seguía ahí esa mirada profunda que me hacía temblar. Después  se alejó saliendo de la habitación y dejando la puerta abierta de par en par.

Me quedé ahí parada recapacitando sobre lo que acababa de ocurrir. Había intentado mantenerme de una pieza, erguida y fría, pero Harry me hacía enloquecer de tal manera que había acabado hecha añicos, doblada en la cama y con la cara caliente y el corazón bombeando frenético.

-_________(tn)- me dijo una voz desde la puerta.

Alcé la mirada y me encontré de frente con sus perfectos ojos azules clavados en los míos.
-Niall- susurré.

Él se acercó a mí y se sentó a mi lado en la cama.

-Yo no quería que viniera, mi madre me lo ha dicho antes, perdona- dijo agarrando mi mano.
-No pasa nada, no te preocupes- le dije encogiéndome de hombros-. Me encuentro mal.
-Joder, y todo por mi culpa- dijo él arrepentido.
-No, no, no, tú no tienes la culpa, es sola mía- dije suspirando-, soy tonta y él es un imbécil.
-Estoy de acuerdo en lo segundo- dijo él sonriendo- ¿Qué ha pasado?
-Pues… casi me besa- reconocí agachando mi cabeza.
-____________(tn), por favor, no- dijo él intentando que entrara en razón.

Niall agarró mi mentón con una mano y lo elevó para que le mirara a los ojos.

-Te juro que lo intento- le dije incómoda.

Niall suspiró, yo sabía que estaba harto de que yo no pudiera alejarme definitivamente de Harry, de que fuera sumisa cuando se acercaba a mí, pero vio que era cierto, que yo no podía hacer nada.

-Tendremos que hacer algo, lo que sea, pero no puedes dejar que haga lo que le dé la gana- me miró serio y me levantó de la mano-. Será mejor que vayamos, seguro que ya están todos sentados

No me apetecía nada volver al comedor, poner mi mejor sonrisa y hacer como que no pasaba nada, mirar a Harry que posiblemente se reiría de mi toda la cena. Pero era el cumpleaños de Niall, y a él no le gustaría verme mal.

-Claro- le sonreí y salimos juntos hacia el comedor.

En efecto, todo el mundo estaba ya sentado preparados para empezar a comer. Había un gran bullicio, todos hablaban en pequeños grupos, la comida recorría la mesa de un lado a otro de unas manos a otras. Me recordaba a la mesa de los Weasley en navidad.

-Niall- dijo Claudia a un lado de la mesa-, siéntate a mi lado.

Me miró suplicante, a un lado de ella estaba Louis, no quería que su cena quedase reducida a él porque no sabría qué sería de ella.

-Ves- le dije al ver que me miraba.

Niall se sentó al lado de Claudia y yo un par de sitios al otro lado, con Alan y Zayn.

-Hola- les dije a ambos sentándome en la silla.
-¿Dónde estabas?- me dijo Zayn comiéndose una costilla.
-Guardando los abrigos- le respondí cogiendo pan.

Miré al frente y vi los ojos de Harry mirándome calculadoramente. Había elegido el mejor sitio, sin duda, ironía modo on.

La cena fue realmente genial, no me esperaba para nada pasar después de todo un buen rato. Pensaba que sería horrible teniendo a Harry frente a mí y sin la compañía femenina para defenderme, pero resultó que Alan era mucho mejor. Zayn se distrajo con Irene toda la comida, ambos se picaban y se insultaban todo el rato, algo común en ellos y realmente agotador.

El padre de Alan era un verdadero show, no paraba de hablar y de contar chistes de todo tipo, contó alguno de médicos que ni yo conseguí entender, pero mi madre se reía a más no poder. Hacía mucho tiempo que no la veía reírse de aquella manera, solo por eso merecía la pena haber ido.

La miré un par de veces durante la noche y ella rompía su sonrisa al mirarme. Sabía que se sentía mal consigo misma, pero tenía la necesidad de rogarle que disfrutara, que se riera, que olvidara las penas, al menos por una noche.

-_________(tn)- Alan me habló al oído haciendo que saltara en la silla del susto-, jajajaja.
-Que susto- le dije riendo.
-¿Hablamos?- me miró señalando el patio.

Ya habíamos terminado de comer, solo faltaba el postre.

-Claro- le dije levantándome del asiento.

Él hizo lo mismo.

-Salimos un segundo fuera, me estoy asando- dijo él a todo el mundo que nos miraron con el ceño fruncido.

Suspiré y salí delante de él hacia el jardín sin detener mi mirada ni un segundo en el chico castaño de ojos verdes que nos miraba con la mandíbula apretada, suponía.

-Te he dicho esta mañana que quería hablar contigo- me dijo cuando salimos al jardín.
-Sí- le respondí sentándome en un banco de madera que tenían los Horan fuera.

Él también se sentó a mi lado.

-Verás- dijo comenzando-, la verdad es que me siento un poco incómodo con esta situación.
-¿Qué situación?- pregunté sin entenderle.
-Pues con Harry- dijo zanjando mis dudas.
-Amm- le respondí algo cansada del tema Harry y __________(tn).
-No, no tiene nada que ver contigo y con él- se apresuró a aclarar él.
-Me alegro de oírlo- sonreí.
-Harry y yo fuimos amigos durante mucho tiempo, yo la verdad es que no tengo nada en su contra, quiero decir- suspiró-, yo te odiaba, más que a nadie en el mundo.

Puse cara rara y él me agarró de las muñecas.

-No pienses mal, “tú” hiciste que Harry no estuviera conmigo cuando mi madre murió- dijo él-, bueno yo te lo achacaba a ti aunque no fue tu culpa realmente.
-Yo no sabía nada de ti, ni siquiera sabía que él iba a volver al campamento- le dije excusándome.
-No tienes que disculparte, no tuviste la culpa, ahora lo sé- me miró a los ojos con sentimiento de culpa-, ahora que te he conocido sé porque Harry se enamoró de ti cuando lo hizo.

Me mordí el labio, así no iba a conseguir separarme del pensamiento de Harry en mi cabeza, de la idea de sentirle junto a mí de nuevo.

-Perdona, ¿te estoy incomodando?- me preguntó.
-Antes… en la habitación, él casi me ha besado- le dije sin mirarle directamente.
-¿Qué?- dijo de pronto.
-Pues eso, no sé a lo que juega, pero desde luego yo no quiero entrar en su juego, no me apetece- le dije cansada e incómoda-, yo no puedo permitirme acercarme a él, no ahora.
-Lo sé… de eso quería hablarte- me dijo él incómodo de la misma manera que yo.

La noche era fresquita, no hacía mucho frió pero se empezaba a notar el abandono del verano por momentos, y más allí donde la temperatura media veraniega era de 14°C.

-Pues dime- suspiré preparada para un nuevo sermón sobre Harry, una nueva historia que se sumaría a la lista.
-Tengo que decírtelo a ti- dijo él entendiendo como me sentía-, necesito que me escuches y me entiendas.
-No te preocupes, habla- le animé.

Él suspiró y comenzó a hablar sin parar.

-Antes, cuando no estabas aquí, estos dos últimos años he pasado mucho de Harry- miró hacia la puerta de cristal que daba acceso a la cocina-, no he hablado con él, ni una palabra desde que le vi al volver de Sicilia aquel verano- se le veía triste a pesar de que había sido su decisión-. Pensé que había sido un egoísta, que solo había pensado en él- me dijo-. Susan intentó hablar conmigo pero no la escuché, me habló de ti, de tu pérdida, pero no me importó- se acercó físicamente a mí para contrarrestar el alejamiento sentimental que se producía con sus palabras-. Yo en realidad también fui muy egoísta- me miró de nuevo pidiéndome perdón con la mirada-. __________(tn) ahora me siento mal, veo a Harry perdido, escondiéndose sobre sí mismo, le veo solo y me da pena, porque sé aunque todo el mundo trate de decir que no es cierto, que es mi culpa que él esté así.
-No, no digas eso- le dije de pronto sin control, respiré-. No tienes la culpa, la culpa es de cada uno, cada uno hizo sus elecciones y así nos ha ido a todos.
-Él está mal, solo hace falta verle, se siente solo porque todos le hemos abandonado, se siente defraudado con el mundo, está enfadado, pero sobre todo quiere que suframos y es totalmente entendible.
-¿Qué tratas de decirme?- no podía creer que él pensara que Harry no se daba cuenta de lo que hacía.
-No le estoy excusando, yo sé que lo que hace está mal, que no debería hacerlo, pero en realidad lo hace no porque lo sienta, sino porque es la mejor manera que tiene de enfrentar las cosas- me dijo Alan convencido de su idea.
-¿Y no puedes creer que es un capullo que solo quiere hacernos infelices?- le dije intentando que no me metiera su pensamiento en la cabeza.
-___________(tn), te lo cuento a ti porque junto conmigo somos los que más le conocemos, ¿tú de verdad crees que Harry es así?, ¿Qué se ha convertido en un cabrón sin corazón?- dijo él algo triste.

Le veía realmente afectado, en ese momento fue cuando comprendí que la amistad que habían compartido Harry y él había sido verdadera, tanto como la que yo tenía con Niall. Habían sido amigos de verdad, de los de toda la vida, los que se pueden contar con los dedos de una mano, y al final, como todo lo que sucedía en nuestra vida, se había acabado de la peor manera posible.

-No, no lo creo- él me miró aliviado-, pero eso no cambia las cosas, yo también tengo sentimientos, no es él el único que sufre, tú también lo haces, todos lo hacemos, y está siendo un crío comportándose así- le dije para que al menos mi postura quedara clara.
-Lo sé __________(tn), lo sé- dijo él con una pequeña sonrisa-, pero es un paso.
-¿Qué pretendes?- le pregunté rezando para que no fuera una locura.
-Quiero traer a Harry de vuelta.


(Narra Claudia)

-Marie está enfadada conmigo- me dijo Louis al oído.

Su voz me hizo erizar la piel de todo el cuerpo.

-Algo le habrás hecho a la pobre- le dije sin mirarle intentado guardar las distancias.
-¿Pobre?- dijo el soltando una carcajada- no sabes la que me montó el lunes en el instituto- me lo iba a contar y yo no quería que lo hiciera, no quería pero no le paré-. Me dijo que por qué se me había ocurrido hacer el tonto en la fiesta, que no tenía ningún derecho a separarte de aquel chico- me dijo imitando su voz.

Me quedé callada esperando que hubiera acabado de hablar, rezando para que hubiera acabado.

-Yo le dije que obviamente tenía derecho- le miré con el ceño fruncido-, somos amigos, y ese tipo te estaba besando en medio de todo el mundo- dijo convenciéndose a sí mismo daba la sensación.

Me volví a quedar callada, no quería dar pie a malos entendidos con Marie, ya había tenido bastante ayer durante la charla que me echó ella, no quería enfadarla, le había prometido distancia con su novio, y estar sentada a su lado no era mucha distancia, no quería que aumentara su mala leche.

-¿No vas a decir nada?- me preguntó Louis.

Le miré a los ojos intentando mantenerme firme, pero no dije nada, simplemente cogí un trozo de pan y me lo metí en la boa evitando que mi subconsciente actuara por sí solo.

-Genial, esto es genial- dijo él-, mi novia enfadada conmigo por tonterías y a mi mejor amiga no parece importarle- me miró de nuevo serio y enfadado.

Estaba controlándome para no soltar todo lo que se me pasaba por la cabeza, parecía que él quería hacerme hablar. Cogí el mantel de tela con las dos manos y lo estrujé con fuerza entre ellas.

-No tengo nada que decir- respondí tragando el pan y controlando mis palabras.
-Perfecto, simplemente perfecto- dijo él en voz baja para sí mismo de manera que solo lo oía yo.
-Parece que quieres hacerme hablar Louis, y yo no quiero, podemos tener la fiesta tranquila- le dije intentando que se controlara él también.

Puso cara de no entender, vamos Tomlinson, no era tan difícil, solo tenías que unir unos cuantos hilos y tendrías la respuesta, parecía medio simple. En realidad yo estaba deseando que él se enterara para que se alejara de mí y me dejara tranquila, para que al menos se diera cuenta de que yo lo estaba pasando mal y también su novia.

-¿Podemos hablar un rato?- me dijo indicando el pasillo.
-No podemos, es el cumple de Niall, no voy a hablar contigo ahora- me giré hacia Niall que sabía estaba escuchándolo todo y me miró con cara de circunstancias y me señaló también el pasillo.

Yo negué hacia él pero Niall volvió a señalarlo y después a Louis. No era el momento, no lo era.

-Ves Clau- me dijo-. Claudia, por favor, podrías traerme zumo de la cocina, ya no queda- me dijo en voz alta para que todo el mundo le oyera.

Me levanté con desgana sabiendo que Louis vendría tras de mí en cuenta desapareciera por la puerta. Abandoné el comedor y corrí por el pasillo hasta la cocina, saqué el zumo de la nevera y al cerrar el frigorífico me encontré con su cara detrás. El zumo se me cayó al suelo del susto.

-Joder Tomlinson, eres un genio- me agaché a recogerlo y él, al hacer lo mismo, hizo que nuestras cabezas chocaran.
-¡Oh!- gritó.

Yo me dejé caer al suelo tapándome la frente con las manos, dolía, quemaba, joder, perdí el equilibrio y me tuve que sujetar a la encimera que había al lado para no tumbarme en el suelo.

-¿Estás bien?- me dijo poniendo una mano sobre mi cuello y agachándose a mi lado.
-Aparta- le dije levantándome y apoyándome en el mármol.
-Tampoco hace falta que te pongas así- me dijo irritado alejándose un poco.

Cogí el zumo y salí por la puerta. Él me paró en el pasillo agarrando mi mano.

-Louis, no- dije intentando volver a caminar.

Él me cogió con más fuerza y me arrastro por el pasillo hasta una habitación. Entró detrás de mí y cerró la puerta.

-¿Qué narices te pasa?- me preguntó enfadado articulando mucho y moviendo los brazos para dar énfasis.
-Eres tonto- le dije-, realmente idiota- no me podía creer que no se diera cuenta de nada, que no entendiera lo que me pasaba.

Quizá era verdad que debía decírselo, debía ser sincera para que fuera él el que se alejara de mí y no tuviera que ser al contrario. Estaba claro que yo no tenía la fuerza para alejarme. La última vez había tardado cinco años en decirle lo que sentía por él, y en realidad el alcohol tuvo un gran papel en ello. ¿Estaba dispuesta a decirle lo mismo, sabiendo que él ahora tenía novia, que yo estaba sobria y que posiblemente no volviera a hablarme nunca más?

-¿Por qué?- dijo él sin entender todavía nada.
-Tu novia ayer me cogió por banda y me dijo que me apartara de ti- le solté sin poder mantenerme callada por más tiempo.

Él abrió mucho los ojos negando después.

-No es cierto, Marie no haría eso- dijo convencido.

Asentí mosqueada y abrí la puerta.

-Claudia, espera, espera- dijo él a mis espaldas.

Solté el pomo y cerré la puerta de nuevo.

-Sería mejor que no me creyeras, que pensaras que estoy loca y te alejaras de mí por propia elección- le dije.
-Pero yo no quiero eso- me dijo bajando la voz y sentándose en la cama, bajó la cabeza y respiró profundamente, pensó algo y volvió a levantarla para mirarme-, ¿Tú quieres eso?
-¿Qué importa lo que yo quiera?- le dije- Tienes novia, y ella no quiere que te acerques a mí, ¿qué más da lo que quiera yo?
-Claro que importa, eres mi amiga, yo no quiero alejarme de ti- me dijo-, tendré que hablar con Marie.
-No por favor, ella no tiene la culpa, yo también lo habría hecho- le dije intentando defender a Marie, realmente la había visto triste y afectada, no podía permitir que él le dijera nada.
-¿Por qué lo habrías hecho?- dijo él levantándose de nuevo- A mí no me importa cuando ella habla con otros chicos, me da igual.
-Yo no soy otros chicos- le dije intentando que entrara en razón.
-Eres mi amiga, ella debería entender eso- me dijo.
-Ella sabe lo que ocurrió entre nosotros- dije al fin.
-¿Y qué?- se encogió de hombros- no importa lo que pasó, ahora estoy con ella, y tú eres mi amiga.
-Ya…- suspiré dejando el zumo en una mesa del cuarto.
-No quiero que te diga esas cosas, yo a ella jamás le he dicho nada de eso, no sé por qué lo habrá hecho la verdad.

Me reí y él me miró alarmado.

-Louis, de verdad, a veces me pregunto por qué me gustas tanto- le dije soltándolo de pronto sin poder evitarlo.

Me miró serio, con los ojos un poco alarmados, y totalmente quieto.

-Quería decir gustaste, por qué me gustaste tanto- dije intentando arreglarlo.
-No has dicho eso- gracias Louis, nadie lo sabía, diez puntos para ti.
-Ya sé lo que he dicho, pero no era eso lo que quería decir- dije apresuradamente.
-¿Seguro?- me miró serio, completamente serio, no sabía que estaba pensando, qué se le estaría pasando por la cabeza.
-Tienes novia, y yo lo respeto, ella te quiere y tú a ella, es encantadora, será una enfermera fantástica y tú un fisioterapeuta genial, os casareis en la playa, llevará un vestido diseñado por tu hermana, blanco con flores y transparencias, y tu un esmoquin y pajarita, yo lloraré y seguramente Irene también lo hará aunque siempre jurará que nunca lo hizo, tendréis tres hijos, no, cinco- hablaba rápidamente intentando soltarlo cuanto antes-. Seréis súper felices, viviréis en una casa en Londres, tus hijos irán a un buen colegio y serán buenas personas, cuatro tendrán los ojos de Marie y solo uno los tuyos y él será mi favorito aunque nunca lo diré en voz alta.

Él se acercó a mí poco a poco mientras hablaba hasta quedar muy pegado a mí. Cerré los ojos respirando después de haber soltado todo eso. Tragué haciendo ruido cuando la saliva se perdía en mi interior.

-Claudia- me susurró contra los labios.

Alargó sus manos por mi vestido acercándome a él. Pegó su frente a la mía y me sujetó la mandíbula con ambas manos. Abrí los ojos con dolor y me encontré con sus ojos cerrados a escasos milímetros de los míos. No podía moverme, no quería hacerlo sin embargo algo dentro de mí me pedía encarecidamente que me alejara y saliera por patas de allí.

-Claudia- dijo él de nuevo despertándome.

Inclinó mi cabeza y me dio un beso en la frente deteniéndose en él, como si quisiera que entendiera que no podía hacer más por mí, que era lo máximo que permitía la línea.

Salí de aquella habitación, del infierno. Abrí la puerta de la calle y comencé a andar, solo andar, necesitaba perderme, no pensar en nada, simplemente aparecer en un callejón de madrugada sin encontrarme.


(Narra Louis)

Salí del cuarto tras ella, pero ya había entrado al comedor. Me quedé unos minutos allí solo, pensando, maldiciendo al universo.

“A veces me pregunto por qué me gustas tanto”. No dejaba de repetir esa frase en mi cabeza intentando encontrarle alguna explicación que no significara lo que por otro lado sabía que significaba…

No podía ser. Había pasado dos largos años intentando olvidarme de ella, resultado: NULO.

Había intentado, al ver que olvidarla no era posible, durante dos largos años odiarla, resultado: NULO DE NUEVO. ¿Qué me quedaba?, ¿Simplemente alejarme de ella? No podía hacer eso, no quería hacer eso, pero ¿Qué otra alternativa tenía?

-Vamos a sacar la tarta- la voz de Maura me sacó de mis pensamientos- ¿Dónde está Claudia?

Levanté la cabeza. Me levanté.

-Ha salido hace un momento- respondí.

Maura se encogió de hombros y se dirigió a la cocina. Yo salí hacia el comedor y en efecto Claudia no estaba allí, ¿Dónde se habría metido?, ¿Debía preocuparme?

-¿Dónde está mi hermana?- me preguntó Zayn cuando me vio entrar solo.
-No lo sé, pensé que estaba aquí- le dije intentando parecer tranquilo.

Él se levantó y salió al pasillo a buscarla. Vi como segundos más tarde subía las escaleras para buscarla pero las bajó a los pocos segundos.

Se acercó a su madre y le dijo algo bajito para no distraer a todos los demás que hablaban animadamente. Su madre frunció el ceño y me miró directamente. Sin apartar su mirada de mí respondió algo a Zayn que comenzó a andar hacia Niall.

-¿Te vas?- le dijo el rubio levantándose.

Zayn bajó la voz y le respondió algo que no logré oír.

-¿Te vas?- le dijo Irene también volviéndose al escuchar a Niall.
-Sí- dijo él disculpándose con todo el mundo que ahora le miraban-. Tengo que irme un rato, no sé si me dará tiempo a volver.
-Pero Zayn, ¿Qué ocurre?- dijo el padre de Niall.
-Nada, nada- respondió el al instante-, pero debo ausentarme, disculpad.

No dijo nada más y salió del comedor y pocos segundos después de la casa. Susan me miró con el ceño fruncido y yo me levanté y salí detrás de Zayn, hoy parecía el día de “sigue a un Malik”.

-Zayn- grité al ver que ya se alejaba de la calle.

Mi amigo se volvió negando.

-¿Dónde vas?- le pregunté.
-A buscar a mi hermana- dijo él enfadado ¿conmigo?
-Voy contigo- le dije-, espérame que coja mi abrigo.
-No Tomlinson, tu no vienes- me dijo él como si fuera algo sencillo de entender.
-Conozco este lugar mucho mejor que tú, déjame acompañarte.
-Yo conozco a mi hermana mejor que tú, déjame que te diga que no- me dijo él con la cara serena pero apretando los puños.

Decidí que era mejor que le hiciera caso, no iba a ganar nada aquella noche, era mejor dejar las cosas así.

-Llámame cuando la encuentres, por favor.

Él solo asintió y siguió caminando de espaldas a mí, suspiré. Tan solo esperaba que estuviera bien.


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Weeeeii!! Aquí os dejó otro capítulo, espero que os guste :)

No tengo muchas cosas que decir... un capítulo más... En realidad estoy empezando a odiar a algunos personajes y eso que en realidad son todos creados por mí pero en serio que preferiría que todo fuera fantasía... sin embargo también tengo a veces un poco de mala leche xD

En el próximo capítulo dejaré un comentario más largo ^^ Espero poder subirlo mañana porque si no ya hasta que regrese nada... pero haré un esfuerzo :)

Muackkss

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