viernes, 11 de julio de 2014

Capítulo 30: "Cómo todos reconocemos la importancia de una buena amistad"




(Narra Susan)

Mi hermano desapareció a los pocos minutos del brazo de Marie, Niall y Claudia se fueron a la zona de las bebidas y Liam empezó a saludar a compañeros de clase. Zayn y yo nos quedamos solos en la entrada, parados mirándonos. Él levantó una ceja.

-Ahora me dirás que tampoco bebes- dijo acercándose a mí y cogiendo un vaso que estaba apoyado en una mesa del descansillo.
-Poco, no tengo muy buen recuerdo de las veces que he bebido- le respondí sonriendo.

Me ofreció del vaso después de probarlo él.

-Ginebra y limón- dijo antes de que llegara a mis labios.
-Que entendido- sonreí mientras le daba un trago largo a la bebida mirándole directamente a sus oscuros ojos.

Caminamos alrededor de las mesas y de los sofás y os encaminamos a una pista de baile improvisada apartando muebles hacia las paredes.

-No suelo bailar- me dijo agarrando mis caderas y comenzando a balancearse hacia los lados.
-Pues no lo haces del todo mal Malik- le respondí alargando mis brazos hacia sus hombros y cruzando mis manos en su nuca.

Ponían una música molesta, ruidosa y rápida, pero nosotros nos movíamos con nuestro propio ritmo improvisado disminuyendo masivamente el tempo.

Se acercó varias veces a mis labios con intenciones premeditadas pero me alejaba sonriendo y apartando mis labios de su alcance.

La bebida llegaba a nosotros como por arte de magia sin pedirla, el alcohol corría por nuestras gargantas caliente mientras la gente a nuestros alrededor se volvía loca por momentos.


(Narra Niall)

-Doble de ron con coca cola- le dijo Claudia a un chico que estaba detrás de una mesa sirviendo las bebidas.

La miré con una media sonrisa pero ella se encogió de hombros como si pedir eso fuera lo más normal del mundo.

-Y no pido tequila porque me trae malos recuerdos- dijo bebiendo de su vaso con los ojos cerrados.

Sonreí negando y pedí yo también. Cuando nos dieron a los dos lo que habíamos pedido empezamos a dar vueltas por la casa uniéndonos a grupos de personas que nos abrazaban y saltaban con nosotros. Claudia y yo reíamos y bebíamos a partes iguales, la gente en Londres era majísima de pronto, no sé cómo no me había dado cuenta antes. Nos pasaron un par de porros y Claudia y yo les dimos una calada a la vez lanzándole al otro el humo y riendo y tosiendo a partes iguales.

Pasábamos entre la gente que nos sonreía y saltaba al ritmo de la música.

Acabamos en el jardín para que nos diera un poco el aire de la noche londinense. Reíamos diciendo chorradas borrachos como pocas veces habíamos estado, me lo estaba pasando bien, no había sido tan mala idea ir a esa fiesta, quería que la noche no acabara nunca.

-JUGUEMOS A LA BOTELLA- gritó alguien al otro lado del jardín.

Claudia y yo nos miramos y riendo nos levantamos y nos acercamos a un grupo de personas que ya se empezaban a sentar alrededor de la botella de cristal.


(Narras tú)

Caminé por la casa buscando a Alan por todos lados sin llegar a dar con él, le pregunté a varios chicos que creí que podían conocerle pero me miraron riendo a las tetas y desistí de mis intentos de buscar a alguien sobrio aquella noche. Miré a la pista de baile y vi a Zayn y a Susan muy pegados bailando lentamente mientras dos decenas de personas saltaban cerca de ellos sin llegar a darles y sin romper su momento. No me detuve mucho tiempo a pensarlo, simplemente culpé al alcohol, que era el más fácil de culpar de todos.

Un brazo tiró de mí hacia atrás y me volví apartando mi vista de mis dos amigos dejándoles intimidad y mirando a la persona que me había agarrado. Era un chico alto, castaño claro con los ojos oscuros y sonrisa pronunciada.

-¿___________(tn)?- preguntó mirándome a los ojos sin miedo.
-Sí, y no me gusta que extraños me toquen- dije retirando mi brazo de su agarre.

El chico sonrió y me tendió una mano que no acepté.

-Soy Ian- dijo simplemente mirando su mano que al final acabé por apretar levemente.
-¿Ian?- dije en voz baja.
-Eso he dicho- sonrió apaciblemente y me agarró de la cintura empujándome a un lugar más apartado de la música.

Nos sentamos en un sofá de la casa al que el ruido no atormentaba constantemente y se oía de fondo.

-¿De qué me conoces?- le pregunté una vez sentados.
-De tu pelea con Styles, todo el mundo te conoce- alcé las cejas sorprendida.
-No gané, si es eso lo que piensa el mundo- le dije sonriendo levemente.
-Nadie gana con Styles- dijo él ampliando ambas sonrisas, la suya y la mía.
-¿Le conoces?- pregunté apoyándome en la parte alta del sofá con una brazo.
-Sí, vamos juntos al equipo de fútbol- dijo él asintiendo pero con cierto resquemor la voz.
-¡Oh! Eres Ian Mcenroe?- dije entendiendo.
-Sí, ese soy yo, ¿tú de qué me conoces?- me preguntó sonriendo y frunciendo el ceño.
-Odias a Harry, me caes bien- dije mirándole a los ojos y asintiendo.

Hablamos durante un buen rato, no sabía por qué Harry podía odiar a ese chico, parecía realmente encantador, tampoco sabía por qué Harry podía odiar a Alan. Pensé que quizá Niall tenía razón y era Harry el que iba contra el mundo y no al revés.

-¿Entonces eres de __________(tpaís)?- dijo apretando mi muslo sin subir demasiado.
-Sí- contesté- aunque Londres tampoco está mal.
-Algún día te llevaré a que lo veas de verdad, nadie conoce Londres en serio si no se lo enseña alguien que de verdad lo haya vivido- me dijo ampliando su sonrisa pero con el deseo en los labios.
-Pues será mejor que me lo enseñes o se te adelantarán- respondí dándole paso y sonriendo.

Él se acercó levemente a mí, puso una de sus manos en mi pierna acariciándola al ritmo lento de la música que se oía ahora de fondo, Ian había salvado una noche horrible y era simpático y guapo…

-Mcenroe, ¿Qué narices crees que estás haciendo?- me separé de él avergonzada y miré a Harry que estaba de pie mirando a Ian serio y amenazante.
-Styles, que agradable sorpresa, hace apenas cinco minutos hablábamos de ti- dijo Ian sorprendiéndome-. __________(tn) me contaba lo imbécil que eres y lo mal que la trataste, has roto un gran momento- me miró sonriendo-, otra vez será.

Le miré abriendo mucho los ojos y él me devolvió la mirada burlonamente. ¿Qué había pasado con el chico encantador con el que llevaba casi dos horas hablando?, ¿Dónde se había ido? Me levanté del sillón y le di un empujón sin apenas moverle del sitio. Miré a Harry un breve instante y después salí de aquella casa a la que nunca tendría que haber entrado.

Caminé hacia mi casa por la noche londinense que se tornaba fría. Iba sumida en mis pensamientos acerca de aquel imbécil al que había tenido la desgracia de conocer. Al fin y al cabo Harry no era tan mal elector de enemigos, ahora compartíamos uno.

-¿Me puedes explicar que cojones hacían con Mcenroe?- su voz ronca me sacó de mis pensamientos como un jarro de agua fría.

Seguí caminando sin prestar atención a su intento de sacarme de mis casillas. Pero él aceleró el paso y empezó a caminar a mi lado al mismo ritmo que yo. Desaceleré un poco y él aminoró también su marcha. Volvía acelerar y él me pilló el truco en cuestión de segundos.

-¿Me quieres dejar tranquila?- le dije parándome en la acera y mirándole seria.
-No. Quiero que me expliques qué hacías ahí y qué has hecho durante la noche- me sujetó por el brazo con la fuerza suficiente para no dejar que me moviera pero sin llegar a hacerme daño.
-¿Qué te crees que haces?- le dije mirando mi brazo el cual sujetaba.

Lo soltó al ver que no era adecuado pero no dejó que siguiera caminando.

-¿Qué pretendes?- le di un par de golpes con mi dedo índice en su pecho acusándole.
-Dímelo- dijo serio mostrándose calmado.
-Lo mismo que tú un par de días cuando me dejaste tirada en el césped- respondí apretando la mandíbula.

Su expresión cambió y abrió mucho los ojos, sorprendido. “Esa no te la esperaban eh Styles”.

-¿Quién…?- empezó pero se arrepintió- eso no es lo importante. No debes acercarte a Mcenroe.

No pensaba hacerlo, era un capullo y había quedado claro.

-Lo haré si tú no te acercas a la rubia- dije sin pensar.
-¿A Chelsea?- dijo él arrugando el morro.
-No sé cómo se llama, ni que me importara lo que hagas con ella- dije intentando arreglar mi ataque de celos.
-¿Celosa ___________(tapellido)?- me miró con una media sonrisa marcando su hoyuelo izquierdo y transportándome años atrás en el tiempo.
-¿De quién?- respondí caminando de nuevo para que no viera la verdad, que ni yo misma entendía, en mi cara.
-Estás celosa- dijo riendo mientras se acercaba de nuevo a mí.
-¿Y tú? Pasando a una casa loco de remate y separándome del mejor chico de toda la noche- dije intentando molestarle, y diablos, lo hice.
-No te acerques a él, ________(tn)- me dijo amenazador.
-No me gusta cuando te pones así- contesté señalando su gesto serio que pocas veces había visto- desde que he llegado aquí es tu cara habitual, como no la quites te van a llover ostias como panes- dije negando seria.
-Hace dos años que tengo esta cara constante, ¿recuerdas lo que pasó hace dos años _________(tn)?, ¿O ya se te ha olvidado?- me miró serio sin expresión aparente.
-Sí, recuerdo que mi padre se murió- dije en un soplo de voz.
-No voy a discutir contigo de eso- dijo él como si no mereciera la pena tratar conmigo.
-Sí, quizá sea mejor que vuelvas a la casa a tirarte a Chelsea o a cualquiera a la que verdaderamente le intereses- dije moviendo mi cabeza en dirección al camino que llevaba a la casa.
-Sí, quizá sea lo mejor.

Se volvió y empezó a caminar rápidamente hacia la casa de nuevo dejándome por segunda vez aquella semana tirada en la calle.

Quise gritar allí mismo, deshacerme de la inquietud que sentía, correr tras él y gritarle tan alto como pudiera y darle un buen puñetazo después. Pero volví a quedarme parada.


(Narra Liam)

Después de hablar un rato con los chicos del equipo de fútbol caminé por la casa para reunirme con mis amigos, pero no logré encontrarles.

Iba serpenteando entre la gente que se agazapaba a ambos lados del pasillo cuando por el hueco de la puerta del salón vi a Susan bailando y riendo. Me quedé un momento embobado observándola reír, contenta, moviéndose al ritmo de la música con sus brazos alrededor de su cabeza moviéndolos de arriba a abajo con los ojos cerrados sin parar de sonreír. Sonreí yo también apoyado en la puerta pero mi expresión cambió cuando alguien tiró de sus caderas hacia delante uniéndolas a las suyas, cambié el foco de mi mirada de ella hacia su captor. Zayn.

Pensé que ella le apartaría molesta pero en cambió rió y dejó que él la meciera acercando su boca a la oreja y diciendo algo que la hizo reír doblemente.

Me acerqué a ellos deprisa intentando evitar el momento que estaba a punto de suceder, su beso.

-Hola- grité entre la música haciendo que se separaran rápidamente y me miraran incómodos- ¿puedo hablar contigo?- detuve mis ojos en Susan que me sonrió con los ojos nerviosos.
-Claro- miró a Zayn y se disculpó con la mirada mientras comenzaba a andar tras de mí hacia la calle.

Mientras mi cabeza se debatía entre la sinceridad o el camino alternativo.

-¿Qué haces?- le dije al final sin poder soportar la presión que hacían esas palabras sobre mi garganta.
-Nada- agachó la cabeza mirando al suelo y poniendo los brazos alrededor de sus hombros soportando la brisa fresca, estaba nerviosa.

Jugaba con sus dedos rascando sus uñas, seguía con los ojos fijos en el césped del jardín anterior de la casa de Candy.

-Susan…- dije moviéndome irritado, molesto y nervioso, no quería dejar mis sentimientos al aire de nuevo, no podría soportar otro rechazo, pero tampoco podía dejar que eso volviera a repetirse-, ¿Era Zayn?, el chico de ayer me refiero- levanté su cabeza con mis dedos en su mentón, hice que sus ojos se fijaron en los míos.

-Sí- dijo con una voz infantil y quebrada.
-¿Por qué?- era la pregunta que más rondaba mi cabeza, simplemente ¿por qué Zayn?
-No lo sé- dijo ella.

Parecía una niña perdida que no encontraba su hogar, perdida en mitad de ningún sitio. Me miraba como si yo pudiera de alguna manera entenderla, como si tuviera su respuesta escrita en mis ojos. Pero no la tenía.

-Su… Zayn…- intenté tranquilizarme.

¿Qué iba a hacer? ¿Iba a arremeter contra mi amigo?, joder ¿era mi amigo? Claro que era mi amigo, él no sabía que yo… que yo aún… no podía ni decírmelo a mí mismo, no podía ser sincero conmigo, ¿Cómo pretendía serlo con ella?

-¿Qué?- pareció despertar de su ensoñación y la cara le cambió, me miraba despierta y consciente, había llegado el momento de elegir.

¿Sinceridad o cobardía?

-Espero que seáis felices- me di la vuelta y me alejé de la casa, me alejé de ella.
No había suficiente alcohol en mis venas para arriesgarme de nuevo.


(Narra Susan)

Me quedé mirando cómo se marchaba por la calle, me quedé parada mirando su espalda, sus músculos tensarse sobre la camiseta. Pensando en lo que acababa de suceder.

Después de unos minutos allí asimilándolo todo entré en la casa. Encontré a mi hermano gritando como loco en el patio interior, gritaba a alguien de una forma amenazante y loca, amenazaba a un chico que tenía una mano sobre su pecho como si le faltaba el aire. Louis se dio la vuelta y se chocó conmigo de frente. Me miró y abrió los ojos, confuso.

-Susan- dijo con la voz entrecortada.
-Me voy a casa- no tenía ganas ni de pensar sobre los gritos de mi hermano- no hace falta que vengas- añadí al verle ponerse la cazadora que había dejado en el suelo tirada- me apetece irme sola.
-¿Qué ha pasado?- me dijo agarrando me cara y acercándola a la suya.
-Nada Lou, estoy bien- mentí para no preocuparle.

Me miró unos segundos más y luego se giró sobre sí mismo mirando a alguien a sus espaldas. Me alcé sobre mis puntillas para ver a quién miraba mi hermano. De pie en el césped mirándonos estaban Claudia y Marie ambas con un gesto sorprendido, pero mientras Marie estaba la mitad confundida la mitad enfadada Claudia estaba mitad sorprendida mitad cansada.

-Me voy contigo- dijo mirándome de nuevo echándose el pelo para atrás. Caminó hacia atrás y se paró delante de su novia- mañana hablamos, mi hermana no está bien- sabía que intentaba excusarse conmigo pero no dije nada.

Claudia me miró cayendo en mi presencia, yo sonreí levemente y caminé al lado de mi hermano en silencio pese a que la música de la fiesta parecía más alta que nunca.

Anduvimos en silencio hasta nuestra casa, solo se oía el sonido de nuestros pasos en la acera y nuestras respiraciones tranquilas debatiéndose contra el dolor interno de ambos.

-Ayer salí con Zayn- dije en un susurro.
-¿Con Malik?- se paró y me miró a los ojos, serio.
-¿Cuántos Zayn conoces?- le dije negando y tapándome los hombros por el frío.

Él obvió mi comentario y se quitó la cazadora para pasarla por encima de mí tapándome y descubriéndose él.

-Solo a Malik- dijo él sentándose en el césped de una casa cercana.

Caminé hasta su lado y me senté con él.

-Me hacía ilusión quedar con él, me hace sentir…
-¿Única?- dijo riéndose con sarcasmo.
-No seas así Louis, yo no soy así contigo- dije molesta tapándome más con su cazadora.
-Perdóname, no he tenido una buena noche.

Le miré, sus ojos parecían oscuros y tristes, no me había fijado en el camino en ellos.

-¿Qué ha pasado?- pregunté alargando mis manos y cogiendo las suyas.
-Claudia estaba en el jardín sentada en un corro- empezó a contármelo, todo tenía que empezar con la palabras Claudia-. Marie y yo habíamos salido a coger un poco de aire por motivos que no especificaré- me miró con una media sonrisa, al menos su humor no lo había perdido, era prácticamente imposible que Louis lo perdiera-. La miré y ella me vio también, tenía los ojos borrachos de alcohol y sonreía ebria- agachó la cabeza abatido dejando la sonrisa a un lado- de pronto un chico se acercó a ella y la besó, como si fuera algo natural, ella respondió al beso abrazando al chico, pasando sus manos por el pelo de él sin dejar de mirarme- me quedé callada ahogando un suspiro-, me volví loco y sin darme cuenta estaba separándoles y dándole una patada en la tripa al chico, después vi la botella sobre el césped, después de gritar como un loco que no se acercara nunca más a ella- suspiró y soltando mis manos las pasó por su cara con fuerza intentando despertar del sueño.

-Lou… ¿Qué sientes por ella?- dije haciéndole la única pregunta que él no quería contestar.

Me miró a través de sus azules ojos brillantes y hostiles al mismo tiempo.

-Yo… quiero a Marie, es lo único que sé- me dijo serio y enfadado con el mundo.


(Narras tú)

-¡____________(TN)!- alguien gritaba en la calle mi nombre con fuerza.

Me asomé con miedo y vi a Niall tirado en el jardín trasero de mi casa mirando a mi ventana y señalando con su mano hacia mi casa.

Me vio asomada al balcón y empezó a gritar con más fuerza. Salí al balcón.

-Niall, cállate- le dije bajando mi voz para que él no despertara ni a mi madre ni a los vecinos.
-¡________(TN)!- empezó a subir por la enredadera con dificultad y se cayó al suelo de espaldas cuando solo llevaba un metro de subida.
-NIALL- grité como loca al verle en el suelo tirado con los ojos cerrados y me lancé rápidamente hacia la enredadera logré bajar en cinco segundos lanzándome en el último metro al suelo y cayendo junto al cuerpo de Niall que empezó a moverse haciendo ruidos de dolor.
-Niall, ¿qué haces?, ¿estás bien?- dije tocándole la frente con una mano para no moverle mucho.
-_________(tn)- dijo él con voz suave abriendo los ojos y sonriendo.
-Niall, estás borracho- su aliento apestaba a alcohol.
-Nooooo, solo bebido cinco… ocho- se rió en el suelo a carcajadas y me abrazó por el cuello acercándome a sí.
-Niall, déjame- intenté apartarme de él pero tenía mucha fuerza, incluso borracho.
-Noooo, no has pasado conmigo nada de tiempo esta noche, además seguro que con Alan te lo has pasado mejor que conmigo- me abrazó más y empezó a lloriquear como un bebé.
-Por favor Niall- conseguí alejarme de su abrazo y agarrarle por los hombros contra el suelo-, Alan no ha venido a la fiesta, he estado con…- no me pareció oportuno decirle que había estado con Harry.
 -¿Con quién has estado?- dijo mirando al cielo.
-Con nadie Niall, ven- dije poniéndome de pie e intentando levantarle-, vamos arriba anda.

Niall consiguió ponerse de pie y me agarró del cuello, ponía todo su empeño en intentar andar a mi ritmo y entrar sin hacer ruido en mi casa, pero todo lo que tocaba lo tiraba al suelo, hacía ruidos y se reía de cada tontería que decía. Total, que la puerta de la habitación de mi madre tardó apenas 2 minutos en abrirse.

-¿_________(tn)?- abrió la puerta y me encontró de cara sosteniendo a Niall a mi lado- ¿Niall?

Se acercó a nosotros preocupada y me ayudó a cargar con Niall hasta mi cama en la que le dejamos descansar.

-Ven- me dijo señalando la puerta.

Salí al pasillo y mi madre tenía los brazos cruzados sobre la bata que se había puesto sobre el pijama, me miraba con el ceño frunció y con el pie derecho tamborileando el suelo.

-¿Qué ha pasado _________(tn)?- me dijo cuándo cerré la puerta de mi cuarto tras de mí.
-Niall ha bebido demasiado en la fiesta y se ha presentado gritando en el jardín de atrás- fui sincera, mi madre no me iba a regañar por algo que no era mi culpa.
-¿Qué hacíais en una fiesta con alcohol si sois menores?- me dijo negando.
-Mamá, la organizaba una chica del instituto, solo queríamos conocer a gente y no ser los nuevos raros- dije intentando que no me regañara, y posponer la charla para la mañana siguiente.

No me había percatado de mis pintas y de lo cansada que estaba hasta que mi madre no empezó con su charla. Me apoyé en la puerta de mi cuarto con la espalda y cerré brevemente los ojos.

-¿Y esa que excusa es para que Niall esté en ese estado?- me miró.

Niall nunca bebía, al menos no por norma general, ambos éramos bastante anti-alcohol, pero parecía que esa noche mi mejor amigo había hecho una excepción que yo no entendía.

-No sé por qué ha bebido tanto, no he estado con él durante la noche, yo no…
-¿Y con quién has estado si puede saberse?- me cortó ella, que ladeó un poco la cabeza y entrecerró los ojos.
-Con Harry- dije en un susurro casi inaudible.
-¿Con quién?- preguntó acercando su oreja a mí en un gesto.
-Con Harry- dije subiendo un poco la voz, para que ella pudiera oírla, con un suspiro.
-___________(tn)…- negó varias veces en silencio- no deberías acercarte demasiado a él.
-Mamá..., no digas tonterías, Harry era mi amigo- dije sin mencionarle que hacía apenas unos días había pensado que Harry quería hacerme daño.
-Tú misma lo has dicho, él era tu amigo, ya no lo es- suspiró y se acercó a mí poniendo sus manos en mis hombros y lanzándome una mirada comprensiva-. He hablado con gente en el trabajo, comentan que no es muy buena influencia hija, y que no es trigo limpio.
-Ya mamá, es Harry, le conoces, él no ha…
-¿Cambiado?- se rió por inercia- la gente cambia, hace dos años que no le veías, ¿le notas igual?- me miró y vio en mi cara la respuesta negativa-. Ya está hija, no quiero que te acerques a él, por favor, prométemelo.

Me quedé en silencio mirándola, ¿De verdad pretendía que me olvidara de que compartía instituto y clases con Harry?, ¿Qué olvidara todo lo que habíamos vivido juntos, todo por lo que habíamos pasado juntos?

-_________(tn), hija, créeme, te lo pido por tu propio bien, él no será nada beneficioso, por favor, inténtalo.

Lo pensé dos minutos más y la miré de nuevo a los ojos prometiéndome también a mí misma que lo que decía era cierto.

-Vale, no hablaré con él- dije asintiendo con mis ojos cerrados.

Mi madre sonrió y me dio un beso en la mejilla caminando después hacia su cuarto y desapareciendo en él. Me quedé un momento más en el pasillo, notaba el suelo, caliente por la calefacción, a mis pies, notaba el silencio en la casa una vez que todos se habían tranquilizado. Volví a entrar en mi cuarto, Niall estaba en la misma posición en la que mi madre y yo le habíamos dejado. Me acerqué a él, me tendría que dar muchas explicaciones al día siguiente, pero le veía tan bien descansando que no le quise molestar.

Le quité los zapatos y los calcetines, los pantalones y la camiseta con gran esfuerzo por mi parte ya que sonría como un peso muerto. Le puse una de las camisetas anchas que dejaba siempre en mi cama, y le arropé. Cuando acabé, después de diez largos minutos, pude tumbarme yo a su lado. Cerré los ojos y me quedé instantáneamente dormida.


(Narra Zayn)

Tumbado en mi cama repasaba los últimos minutos que había pasado en la fiesta.


…Flasback…

Después de que Susan hubiese salido de la casa con Liam quedé allí sin saber hacia dónde moverme. Susan no aparecía y decidí andar por la casa intentando encontrarla. Me chocaba contra la gente en el pasillo, no había bebido mucho y yo soportaba bastante bien el alcohol, pero la gente iba fatal, se tiraban unos encima de otros haciendo el cabra, se morreaban sin ningún pudor en cualquier rincón que encontraban y yo debía ir sorteándoles a todos para no chocar con nadie, aunque no tenía mucho éxito en mi intento.

-Zayn- mi hermana tiró de mi camiseta hacia abajo.

Me giré y la vi apagada, con los ojos rojos y a punto de caerse al suelo allí mismo. Mis ojos se abrieron como platos, ¿Quién narices había dejado que mi hermana se pusiera así? Iba a matar a Niall. La cogí en brazos y ella no opuso resistencia, normalmente habría gritado como una posesa hasta que consiguiera que la soltara, y que no se moviera significaba que estaba realmente mal. En menos de diez minutos llegué a mi casa con ella en brazos que ya dormía. Yo solo esperaba que por la mañana no se hubiese olvidado de nada, porque quería saber qué había ocurrido para que alcanzara ese estado lamentable.

Le puse el pijama y la metí en la cama, con una toallita le quité el maquillaje de la cara para que no amaneciera como un mapache y me tumbé en mi cama.

…Fin del flashback…


Ahora seguía en mi cama, y seguía sin poder conciliar el sueño, demasiadas cosas rondaban por mi cabeza, demasiadas preguntas sin respuesta. Aquello empezaba a parecer un campamento constante, en el que todo el mundo guardaba secretos y nadie quería revelarlos.


(Narras tú)

Me desperté por los ronquidos de Niall en mi oreja, miré el reloj, las diez y media. Me incorporé de medio lado y me quité un brazo de Niall que descansaba sobre mis piernas. Él se movió en la cama y se despertó poco a poco, abriendo primero sus ojos unos milímetros y después intentando luchar contra la luz que entraba por las rendijas de la persiana.

-Mmmmm- fue lo único que alcanzó a decir.
-¿Ha dormido bien el señorito?- dije irónicamente mientras entraba en el baño.

Al salir Niall aún seguía tumbado en la misma posición con un brazo tapándole la cara.

-¿Qué hago aquí?- dijo mirándome con los ojos fruncidos a causa de la luz que aún no soportaba.
-Pensé que tú me lo ibas a decir a mí- dije enfadada apoyada en el marco del baño sin moverme.
-¿Yo?- dijo- Estoy en tu cama, no sé cómo he llegado hasta aquí.

Suspiré y me senté a los pies de la cama.

-Ayer llegaste borracho como una cuba gritando mi nombre. Te caíste de la enredadera de espaldas, te levanté y te metí aquí, no sin antes explicarla a mi madre, a la cual despertaste con tus gritos, que te habías emborrachado por la ciencia infusa del aire.
-¿Tu madre me vio?- dijo asustado tapándose la boca.
-Mi madre te metió en la cama Niall- dije negando con una sonrisilla, al menos ya tenía su castigo.
-Tu madre se lo dirá a la mía, oh…- negó varias veces y se lanzó contra la almohada gritando.
-Es que eres muy inteligente- Negué riendo cuando mi madre entró en la habitación sin llamar.

Niall se tapó con la manta y agachó la cabeza sin mirar a la puerta.

-Buenos días- dijo mirándonos a ambos-. Niall, ¿crees que podrías controlarte un poquito, hijo?
-Lo siento, no pretendía molestarte ___________(ntmadre)- dijo con un tono de voz bajito y arrepentido.
-Me gustaría que vinieras una noche al hospital de Londres, para que vieses en qué estado llegan algunos jóvenes los fines de semana- le dijo preocupada como si fuera su madre.
-Lo sé, lo siento mucho- dijo con el mismo tono que ya había utilizado.

Mi madre me miró sonriendo.

-Tengo que ir al laboratorio esta mañana, llegaré a la hora de comer o un poco más tarde quizá, ¿Por qué no pasáis el día en Londres?, vais al cine y coméis por ahí…- miró a Niall- o quizá queráis quedaron reposando la resaca…
-No lo sé, ya veremos lo que hacemos- le dije encogiéndome de hombros.
-Vale- empezó a cerrar la puerta pero se detuvo en el último momento-, por cierto Niall, deberías hablar con tu madre, estaba preocupada cuando se lo he contado- cerró la puerta.

Niall se tiró en la cama maldiciendo. Yo le miré sonriendo y me lancé encima de él espachurrándole.

-Quita, mi vida ha acabado, debería despedirme de ti y recorrer la milla verde hasta mi casa, el otro día una pelea y ahora esto, mi madre me matará, seguro que lo hará- me miro triste.
-Jajajaja, no seas payaso, cuéntale cualquier mentirijilla a tu madre.
-¿Yo? Mi madre sabe hasta cuándo no he bajado la tapa del váter al salir del baño.

Era cierto, Niall era un espejo para muchas personas, entre ellas para su madre y para mí.

-Pues sí, te voy a echar de menos- le abracé lloriqueando de broma.
-¡No estoy para bromas! Esto es grave, me emborraché en una fiesta, con gente a la que no conozco de casi nada, no me acuerdo de lo que hice, podría haber matado a alguien y seguiría tan contento…
-Vamos, no exageres…

Pasamos la mañana tirados en la cama hablando sobre cosas sin sentido o sobre cómo habíamos empezado la semana, afortunadamente Niall no preguntó con insistencia qué había hecho yo durante la fiesta, porque no habría sabido qué responderle.


(Narra Harry)

Me levanté temprano, había dormido pocas horas, pero necesitaba desconectar de la cama, de la semana aprisionada que llevaba y sobre todo de ella. Desconectar de todo lo que había resucitado en mí con su presencia. Volver a jurarme que mantendría la compostura, que mantendría la mirada neutra al cruzar sus ojos con los míos, jurarme que todo volvería a la normalidad después del periodo de pruebas.

Salí con la moto hasta llegar al lago Serpentine, en pleno Hide Park, me senté en un banco desde el que se podía admirar el paisaje y me puse música, cualquier cosa con tal de volcar mis pensamientos en la letra y que no viajaran solos hasta lugares incómodos para mí.

Descansé toda la mañana a la sombra de un árbol, pero al final tuve que recapacitar sobre todo lo que había pasado por mí durante esa última semana.

Ella había vuelto, había vuelto a mi vida como un huracán descolocando mis planes, barriendo hacia lados inconclusos y ridículos, barajeando una vez más las cartas de mi destino que parecían marcadas a repartir.

Necesitaba aclararme. Louis me había contado que sus familias habían sido trasladadas por necesidades de la investigación. Me daba asco la maldita investigación, odiaba la investigación…

Volví a repetirme, como ya había hecho más de mil veces aquella semana, que las cosas volverían a ser normales, que seguiría con mi vida como hasta ahora había hecho, sin importar quién o quiénes estudiaran a unos metros de mí. Volví a prometerme tratarla con desprecio, odiarla, intentar odiarla…

No tenía hambre así que decidí esperar a comer algo en el lugar de mi cita, sabía que iba a ser doloroso regresar tras un verano sin dar noticias, pero también sabía que Danna lo entendería y que me recibiría con los brazos abiertos sin una sola pregunta, solo con un par de guantes, una mascarilla y su sonrisa.


(Narra Claudia)

-Vamos a dar un paseo, por favor- me dijo mi hermano entrando como una exhalación a mi cuarto.
-Cállate, baja la voz- respondí con las manos sobre mi cabeza cerrando los ojos.
-Te vendrá bien, es mejor que des un paseo y te despejes, que tirarte todo el día durmiendo como una marmota- me dijo lanzándome una camiseta y unos pantalones a la cabeza-, te espero abajo en tres minutos o me iré solo.

Cerró la puerta y me di la vuelta en la cama, me dolía la cabeza, no me apetecía salir, pero tenía claro que debía despejarme, me había pasado la mañana tirada en la cama pensando, sin poder apenas dormir por los recuerdos de la noche anterior que regresaban a mi cabeza en forma de fogonazos inconclusos. Aunque una cosa sí tenía clara: me había besado con varias personas, Louis había pegado a uno de ellos al vernos. ¿Tenía derecho a alegrarme por ello? No.

Pero el caso es que un cosquilleo parecido a un centenar de hormigas corriendo por mi estómago había llegado para quedarse. Se llamaba ilusión y esperanza, algo con lo que yo no contaba y con lo que no sabía cómo lidiar.

Me vestí rápidamente y bajé a la entrada donde mi hermano tecleaba en la pantalla del móvil deprisa.

-Vamos, antes de que me arrepienta- le dije cogiendo una chaqueta del perchero.

Salimos a la tarde londinense que era fresca pero no helada. Algo que agradecí para despejarme y sentirme un poco más viva.

-Bueno, ¿me lo vas a contar?- me dijo mi hermano a los pocos minutos de salir de casa.
-No hay anda que contar- dije.
-No, por eso te encontré ayer llorando como una niña- me respondió mirándome a los ojos con gesto de “cuéntamelo, va a ser lo mejor”.

Suspiré pasando una mano por mi pelo varias veces.

-Me fui con Niall y nos pusimos a beber de todo- empecé y ya no pude parar- nos unimos a unos chicos que jugaban a la botella.
-¿QUÉ?- mi hermano se paró y me miró sin creerme.
-Sí… yo también pienso que soy un poco puta, no hace falta que me lo digas tú también- le dije agachando la cabeza y mirando al suelo durante unos metros-. Pues hubo un momento en el que me tocó besar a un chico, justo cuando Louis salía al jardín donde nosotros estábamos, me vio besarle- me ahorré que lo hice a posta y que le miré retándole- y pegó al chico en el vientre varias veces.
-¿QUÉ?, ¿POR QUÉ?- pareció entenderlo nada más decirlo- él… no, no, no, no, no puede ser… Pero si tiene novia…- se paró de nuevo y me hizo pararme a mí con él.
-Zayn…- rogué que siguiera andando, y que no me juzgara ni a él tampoco, yo al menos ya tenía demasiado.
-Quizá no quería que te besaras por ahí con alguien a quien no conocías de nada- dijo intentando dar alternativas.
-Quizá…- aunque realmente no lo pensaba intenté que sintiera que podía ser posible.
-Joder… otra vez empezamos con lo mismo, con las tonterías entre nosotros, estas cosas son las que al final nos separan, las que siempre se han cargado nuestro grupo, los rollos raros que nos traemos- parecía decirse algo a sí mismo, algo que no entendí hasta que habló tras unos segundos pensando- ayer estuve con Susan.
-¿QUÉ?, ¿OTRA VEZ?, ¿PERO Y LIAM?- dije yo ahora parándome en la calzada.
-Sí… con Susan… ¿A qué viene lo de Liam?- dijo él sin entenderme... Hombres…

Suspiré mirándole.

-Vamos Zayn… Liam está colado por Susan desde… ¿siempre?- le dije, no entendía como los hombres podían ser tan poco observadores.
-No… él me lo habría dicho- me respondió reflexionando.
-¿Le has preguntado?- dije.
-La verdad… es que no- ahí tenía su respuesta.
-Pues eso que dices…

Nos callamos durante un rato cada uno pensando en sus cosas, intentando encontrar una solución factible que nos beneficiara a ambos.

-Creo que deberíamos dejarlo a un lado- dije yo tras recapacitar y ver las cosas así-, no creo que sea bueno para nadie, Louis es… bueno, él tiene novia, y Marie es buena, por mucho que yo haya tratado encontrar algo malo en ella- mi hermano asintió- y él es feliz, no tengo derecho a romper su estabilidad por mis deseos.

Mi hermano se calló sin decir nada durante un rato y al final me dio la razón.

-Creo que estoy contigo, creo que deberíamos alejarnos ambos de los Tomlinson, al menos en el sentido romántico, seguir siendo amigos y nada más, sería ridículo intentar otra cosa.

Me miró y me lanzó el meñique que le cogí con el mío.

-Pacto de Malik- hacía años que no hacíamos ese gesto, pero me apreció el momento perfecto para volver a sellar una promesa.

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Hola holita!!! Os dejo un nuevo capítulo, este finde me iré fuera de casa asi que no podré subir pero la semana que viene tendreis más capítulos!! 

Muackks ^^



2 comentarios:

  1. VEROOO!Me a gustado mucho sube pronto capitulo besos guapaaa!!

    MUCKKSSS!!

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    1. Ele!! Acabo de subir ahora mismo ^^ Disfruta guapa muackks

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