(Narras tú)
Cuando por
fin encontré a Danniel estaba tan ocupado que no reparó en mi presencia hasta
segundos después. Se paró en seco y me miró como quien veía un fantasma.
Me dijo que
podía darme una habitación pero que no podía dejarme dormir con Susan e Irene
porque su habitación ya estaba ocupada completamente. Además yo tampoco sabía
si realmente sería buena idea quedarme con ellas después de todo.
Caminé por
el campamento un buen rato más, y después, como no tenía nada mejor que hacer,
volví con Mike a cenar.
Me recibió
encantado aunque yo estaba peor que por la mañana, tras el encuentro con mis
antiguos amigos mis ánimos habían caído considerablemente y notaba que algo
había salido mal, que podría haber hecho las cosas de otro modo, pero ya no
había nada que pudiera hacer.
-¿Qué te
pasa?- Mike me hablaba durante la cena y yo solo asentía sin pensar en lo que
me estaba contando.
-He visto a
mis amigos, bueno, a los que eran mis amigos…- contesté llevándome una
cucharada de sopa a la boca.
-¿Y ha
salido mal?- Mike se sentó a mi lado después de llevar media hora después de un
lado a otro recogiendo mesas mientras hablaba conmigo.
-Sí- sonreí
con desgana.
-¿Y qué
esperabas ___________(tn)? ¿Qué todo fuera de color de rosa? ¿Qué no te
costaría?- me miró increíblemente serio.
-No-
contesté agachando la cabeza.
Él alargó
la mano y me acarició el brazo.
-No quería
molestarte, perdona- le miré y vi que estaba preocupado.
Notaba esa
voz en Niall, había escuchado ese tono de voz salir de los labios de mi amigo
mil veces, pensaba que se había pasado con algo que me había dicho y
rectificaba pensando que me desinflaría y caería en un coma profundo. Creo que
Niall pensaba que si algo más salía mal en mi vida me suicidaría, simplemente
un día cogería un cuchillo y me rebanaría las venas.
-No te
preocupes- mordí fuerte y sonreí ligeramente apretando los labios.
Seguí
cenando tranquilamente y Mike desapareció durante unos minutos a la parte
trasera del bar donde tenía las cocinas, con sus dos cocineras, que eran dos
mujeres del pueblo que trabajaban para él. Después salió y seguimos hablando un
rato de esto y lo otro. Pensaba irme.
- Tengo que
ir al lavabo.
-Sí, ya
sabes dónde está- ambos nos levantamos y fuimos hacia lados contrarios, él a
limpiar y yo a la segunda puerta a la derecha, tras la despensa.
Entré y me
lavé la cara y me estiré haciendo sonar los huesos de mi espalda con estruendo.
Cuando hacía eso Claudia me miraba abriendo mucho los ojos y me decía: “cuando
seas mayor tendrás problemas de espalda por hacer esas tonterías”, después
miraba hacia otro lado y seguía con lo que estaba haciendo. Pero a mí me
encantaba hacerlo, me desestresaba infinitamente.
Estaba en
el servicio cuando empecé a oír unas notas tocadas al piano, casi no quedaba
gente en el bar por lo que supuse que Mike estaba tocando, le había escuchado
tres veces contadas tocar el piano, y las recordaban maravillosas.
Sus dedos
se movían con magia sobre las teclas, pulsando con tanta delicadeza que parecía
un toque casual y poco premeditado, pero su sonido era extraordinario.
Escuché
antes de salir del baño cerrando los ojos, estuve pensando en Mike tocando el
piano y desde luego ese sonido no parecía ser para nada de Mike. Entreabrí la
puerta y me asomé por el pasillo hacia el comedor y detuve mi mirada en la
barra al ver a Mike secando unos vasos. Desde luego no tocaba Mike. Eché mi
mirada hacia el piano y le vi, sentado de costado, veía perfectamente cómo sus
dedos se movían mirando detalladamente una partitura que tenía delante. Se
trataba de una de esas viejas partituras que tenía Mike guardadas.
Sonreí
mirando como Louis sacaba la lengua ante un compás más complicado que el resto,
y lo sabía porque había tocado esa partitura miles de veces.
Me quedé
allí plantada hasta que acabó la pieza, alzó la cabeza y me miró como si
hubiese sabido que yo había estado allí escuchándole durante todo el rato.
Abrió los
ojos y miró hacia la barra donde Mike le devolvía la mirada y movía los dedos
sobre la mesa una y otra vez, inquieto.
Louis se
acercó a la barra y pude oír medianamente lo que le decía a Mike.
-¿Por eso?-
negaba todo el rato mientras Mike salía de la barra y le llevaba a una mesa.
Ambos se
sentaron, uno frente al otro. Louis tenía los brazos cruzados sobre el pecho
mostrándose poco cooperativo, mientras que Mike abría las manos hacia él y
hablaba todo el rato.
Salí de mi
“escondite” y me senté en la barra de espaldas a ambos intentando pensar en
otra cosa.
Detuve mi vista
en un cuadro que Mike tenía en la pared frente a la barra colgado. Se trataba
de un paisaje simple, una montaña vista desde abajo, hacía que se mostrara tan
magnífica e inalcanzable que asemejé mi situación al ascenso por esa montaña.
Incluso Louis parecía en ese momento más inalcanzable que la cima.
Me volví en
la silla y me encontré con sus ojos directamente en los míos, por inercia miré
de nuevo al frente, a la montaña, ya no tenía la menor duda, llegar a Louis iba
a ser más complicado que subir hasta arriba.
-Me ha
dicho que hablará contigo- Mike se sentó en el taburete que estaba a mi lado-,
pero no puedo prometerte nada más.
Le miré con
cariño y me bajé de la silla con dirección a la montaña que me tocaba en aquel
momento.
Me senté
frente a él, estaba mirando por la ventana hacia ningún sitio porque fuera ya
había oscurecido tanto que no se veía más allá de tres o cuatro pasos.
Ahora que
él no me miraba directamente me entretuve a mirarlo. La sensación era extraña,
si me hubiesen puesto a Louis de hace dos años delante, al lado de aquel Louis,
habría dicho, solo con verle, que muchas cosas habían cambiado en su vida.
Había cambiado, pero no solo eso, es que Louis había madurado y eso se
impregnaba en sus rasgos faciales. Sus ojos seguían siendo del mismo color que
antaño, pero ya no mostraban lo mismo, antes simplemente podrías haber dicho,
“ese chico tiene unos bonitos ojos azul cielo”, ahora, tras dos años de
experiencia, no me salían las palabras en relación a esa parte de su anatomía,
no podría describirlos con exactitud, solo podía decir, que aun siendo los
mismos ojos, no lo eran.
Se giró en
ese momento hacia mí y lo que creía decir para mí misma lo dije en realidad en
voz alta:
-Claudia se
moriría- me mordí la lengua y sentí el calor y el hierro de la sangre en mi
boca mientras Louis apretaba la mordida haciendo resaltar su mandíbula dibujada
con algunas puntitas de principio de barba.
Hizo un
movimiento extraño con la boca, mordiéndose los labios por dentro y continuó
mirándome a los ojos, parecía que quería decir con la mirada: “estoy bien,
mírame, no me afecta para nada que hables de ella, lo he superado”, pero
normalmente cuando se quería dar esa imagen es que lo que realmente ocurría era
lo contrario.
-Perdona-
negué para mí misma agachando la cabeza, pensando en las tonterías que uno
decía por nervios.
-________(tn)-
mi nombre en sus labios apenas sonó como un susurro, parecía querer probar si
podía decir mi nombre sin que el mundo se derrumbara.
-Louis- fue
lo único que pude decir.
Parecíamos
dos tontos, ambos mirándonos pensando en todo lo que había pasado por nuestras
vidas, pensando el qué decirle al otro.
Yo
intentaba imaginar algo que fuera convincente, algo que hiciera que Louis
estuviera más dispuesto abrirse a mí, pero parecía que las palabras no querían
salir de mi boca.
(Narra
Louis)
Vale, Mike
había sido un inmenso capullo. Me había dicho: “Ven a tocar un rato el piano”,
y yo como un tonto, sin ver más allá que su simple proposición, había acabado
por ir. Y ahora estaba sentado frente a _________(tn), tan callado como ella,
esperando, sin saber qué esperar.
-Tocas el
piano- las palabras salieron de su boca con miedo.
-Sí, desde
hace dos años- contesté sin dar más detalles.
Detalles
cómo que había sido por ella por lo que yo había decidido empezar a tocar el
piano, que quería algo que me acercara a ellos sin tener que darme
explicaciones a mí mismo y el piano había sido la alternativa más factible.
-No lo
haces mal- me dijo sin mirarme directamente a los ojos.
-Gracias,
pero aún me queda mucho para tocar como tú- ¿era una sonrisa lo que tenía en
mis labios? La borré cuando ella me miró de nuevo.
-Bueno, yo
dejé de tocar- vaya… sorpresa.
Así que yo
que había empezado a tocar para estar de alguna manera conectado con ella, y
resulta que _________(tn) ya no tocaba…
-¿Y eso?-
quería saberlo, simple curiosidad.
-Un día, no
toqué, y el siguiente tampoco, y hasta hoy- se mordió el labio superior
dejándolo un rato estirado hasta que lo soltó abatida.
-¿No has
vuelto a tocar?, ¿Nada?- pregunté sin entender cómo había podido hacer algo
así.
Negó mirando
hacia el piano de Mike.
-Louis…-
dijo mi nombre y volvió a mirarme- no es necesario que hables conmigo, está
claro que no sé qué decirte, y tú tampoco a mí.
Mi hermana
me había contado lo que ________(tn) les había dicho, todo, con pelos y
señales. Lo mal que había estado y que continuaba estando. ¿Y a mí? ¿No me lo
quería contar? Tenía ganas de gritar, de levantarme e irme, no antes de decirle
un par de cosas bien dichas, pero me quedé pegado al asiento, sin moverme, en
tensión.
-¿No
quieres que hablemos?- le dije intentando que ella fuera la que se explicara,
joder estaba dispuesto a escucharla…
-Sí, claro
que quiero, pero no creo que estés preparado para hablar conmigo- vale, ¿encima
se atrevía a decir aquello?
-Quizá
tengas miedo a lo que te pueda decir- solté como reproche.
-No Louis,
sin quizás, tengo miedo de lo que me vayas a decir, obviamente- ¿por qué
siempre conseguía encontrar la respuesta adecuada a todo?
-¿Y por eso
no quieres que hablemos? He hablado con Su- le dije.
-Entonces
ella te habrá dicho lo que les he contado- me dijo levantando los hombros y
dejándolos caer después.
-Sí, pero
¿yo no tengo derecho a escucharlo?- entrecerré los ojos y entrelace mis dedos
acercándome más a ella sobre la mesa.
-Ya lo
sabes todo Louis- apretó la mandíbula ante mi acercamiento.
-¿Y te
volverás a ir? Todo volverá a la normalidad cuando te vayas, ni siquiera sé
porque has venido- me acerqué a ella hasta casi levantarme del asiento.
-Necesitaba
venir, no lo entiendes…- negó alejando la mirada hacia la calle.
-MI MADRE
SE MURIÓ ________(TN) MALDITA SEA, CLARO QUE LO ENTIENDO- ella se alejó unos
centímetros de mi asustada por mi grito.
No había
casi nadie en el bar pero los que aún se tomaban la última me miraron pensando,
seguro, que estaba loco. Mike salió de detrás de la barra y se acercó a nuestra
mesa.
-¿Pasa algo
chicos?- nos dijo mirándonos a ambos por turnos.
-No-
respondió ella. Parecía tan segura que me irritó más.
-A ella no
le sucede nada, porque como es perfecta y todos debemos estar a sus pies, como
es la única que sufre en el mundo, debemos comprenderla, pobrecita- dije con un
tono cargado de ironía-. Egoísta.
Me levanté
y a pensar de las llamadas de Mike salí por la puerta sin mirar atrás y me fui
directo al campamento. Quería que ese horrible día pasara cuanto antes.
(Narras tú)
Mike me
llevó de vuelta al campamento con su coche, era muy de noche y no quería que me
fuera sola. No me dijo nada durante el camino, íbamos en absoluto silencio
oyendo la grava del camino bajo las ruedas.
Llegamos y
eran alrededor de las 23:30, me despedí de él con una simple sonrisa y subí al
despacho de Danny.
Él salió a
recibirme y no llegué a entrar dentro, algo que me vino realmente bien porque
con todo lo vivido durante el día no sabía si iba a contar con la fuerza
suficiente como para entrar en aquel lugar.
-Puedes
subir arriba- me dijo Danniel.
-¿A la
torre?- pregunté deseando que su respuesta fuera negativa.
-Sí-
contestó y al ver mi cara añadió-, ¿prefieres otro lugar?
-No, está
bien, muchas gracias.
-Ya han
subido tu maleta arriba, así que no te tienes que preocupar de ir al bus a
estas horas- le sonreí agradeciéndoselo y seguí el camino hasta la torre.
Al llegar
me detuve unos segundos en la puerta pasando la yema de mis dedos por la
madera, respiré profundamente un par de veces y entré.
Estaba
exactamente igual que hacía dos años, todo estaba en el mismo lugar, la cama,
la pequeña ventana, la puerta del baño.
Pasé mi
mirada por toda aquella habitación, por la cama donde Harry y yo habíamos
dormido muchas noches, en el rincón donde me alejé de él para pensar en su “te
quiero” impulsivo, en la puerta que sostuvo con sus malos mientras me
insultaba,…
Me puse el
pijama con desgana, el día no había sido como yo había pensado que iba a ser,
es más, había salido mucho peor.
Me planteé
en ese momento si de verdad había sido buena idea ir a Sicilia, si no me habría
equivocado pensando que me iba a venir bien. Y al pensar en aquello recapacité
sobre las palabras que Louis me había dicho, “egoísta”. Me tiré en la cama y al
tocarla las primeras lágrimas comenzaron a salir de mis ojos. Era cierto,
joder, era verdad lo que Louis me había dicho. ¿Para qué había ido a Sicilia?,
¿Había pensado en algún momento en ellos?, ¿En cómo podía ser para ellos verme
de nuevo? No lo había hecho, ni lo había pensado.
Y con esa
palabra, egoísta, en mi cabeza, me dormí.
Al
despertarme sentí por un instante haber perdido la noción del tiempo, miré a mi
alrededor y tuve que detenerme unos segundos y recapacitar sobre qué hacía yo
en aquella habitación y en cómo había llegado hasta ella. Pero como todo, la
realidad volvió muy pronto, demasiado pronto y me golpeó como un martillo en la
espalda.
Me levanté
y me duché con agua hirviendo, siempre lo hacía así, no había soportado el agua
fría al ducharme nunca.
Al final,
tras pensar sobre qué hacer decidí que me despediría de quién quisiera
despedirse de mí e iría pasar la mañana con Mike y después de comer volvería
para coger automáticamente el autobús e ir al aeropuerto.
Bajé con la
sensación de haber dormido escasa media hora cuando en realidad había rondado
las nueve horas en la cama. Fui primero al bus para guardar mi maleta y no
tener que hacerlo después con prisas.
Los chicos
se distribuían por todo el exterior en grupos, con sus familias, vi a un par de
niños pequeños con sus abuelos sentados sobre una manta en la arena mientras
uno de los niños hacía piruetas, vi a… ¡ALAN! Me iba a dirigir a él cuando Liam
me paró por el camino.
-___________(tn),
buenos días- me giré para quedar frente a él.
-Hola Liam-
se me hacía tan raro decir su nombre en voz alta y estar diciéndoselo a él…
-¿Dónde
ibas?- me preguntó mirando hacia Alan y poniendo una cara extraña.
-Amm… a
ningún sitio, en realidad quería veros, me voy a ir a pasar la mañana con Mike
y después de comer me voy- sonreí mientras me apretaba la coleta en lo alto de
mi cabeza.
-Llevas
coleta- afirmó.
-Muy
suspicaz- dije con ironía.
Él arrugó
la frente y luego sonrió ladeando la cabeza como un perrito. Me encantaba verle
así, como si el tiempo no hubiese pasado por él.
-Mi prima,
Su y Louis están con sus padres, los míos este año no han podido venir, están
haciendo un estudio extraño… Bah, esas cosas que los investigadores hacen- me
miró como si yo le comprendiera.
-Te
entiendo- corroboré su pensamiento.
-Sí, lo
haces- sonrió de nuevo, con la boca abierta y achinando los ojos-. Podemos dar
una vuelta, quizá se nos unan después- o quizá no, pensé.
Anduvimos
por los alrededores del campamento hablando de miles de cosas, él me decía qué
tal le iba por Londres y yo le contaba historias sobre ___________(tpaís).
-¿Y qué
harás al volver?- nos paramos a orillas del lago mirando a la infinidad.
-Pues…
acabar el instituto- dije sin pensar intentando parecer lo más natural posible.
-¿Qué
quieres estudiar?- me dijo mirando al frente.
-Medicina-
respondí.
-Vaya, que
casualidad- dijo sonriendo pero intentando no hacerlo.
-¿Casualidad
por qué?- me giré y le miré directa.
-No, por
nada, bueno, tus padres médicos, mis padres médicos, los padres de la mayoría
de la gente de aquí médicos,…- me miró sonriendo-, no sales de los límites.
-¿Y tú?,
¿vas a salir de los límites?- le di un puñetazo cariñoso en el brazo.
-Sí, por
supuesto, no aguantaría más biología,…- pero no me dijo más, solo se volvió
como si hubiese oído algo.
En la
puerta principal, mirándonos sin ningún gesto aparente estaba Louis que nada
más vernos se volvió a meter dentro del edificio.
-Me odia-
dije para mí misma sin pensar en Liam.
-Bueno,
desapareciste sin dejar rastro, y él… es un poquito más rencoroso que yo-
sonrió y después me miró pasando una mano por la cara-. Pero sigue siendo
Louis, dentro de diez minutos estará saltando por el prado cantando y sonriendo-
dijo después-, y de todas formas te vas hoy, no es como si volviéramos a vernos
dentro de una semana- se encogió de hombros.
Nos
quedamos un momento sin decir nada, yo pensando en lo que ocurriría cuando
llegara septiembre y entraran en clase viéndonos a todos allí.
-¿Y los demás?,
¿Les va bien a todos?- suspiró diciendo aquello.
-Sí…- “les
verás antes de lo que imaginas Liam…”-, todos perfectos, ¿tu prima no te ha
hablado de ellos?
-No le he
preguntado, sinceramente- se puso serio-. No soy rencoroso pero
desaparecisteis, no es algo que se supere en cinco minutos.
-Ya…-
suspiré ahora yo-, me voy a ir Liam.
-Bueno, no
pasa nada, espero que lo pases bien, y… que te vaya bien en tu vida- se acercó
a mí para abrazarme.
Yo en lugar
de acercarme a él me alejé hacia atrás y él puso cara extraña.
-¿Qué
ocurre?- me preguntó confundido.
-Liam,…
¿hablas conmigo porque de verdad me “has perdonado” o por qué piensas en que
dentro de unas horas me iré de nuevo para siempre?
Él me miró
entendiendo a qué me refería.
-Yo…-
intentaba encontrar unas palabras que no me hicieran daño, Liam era así.
-No pasa
nada Liam- empecé a caminar hacia la salida y él me siguió-. No me digas nada,
lo entiendo, no te preocupes- seguí mi camino.
-Pero…
espera- me paré y le miré de nuevo, pero no siguió hablando.
Sonreí y le
di un beso en la mejilla.
(Narra
Liam)
Se fue,
como si realmente nunca hubiese regresado, como si los últimos dos días no
hubiera existido. Pero dentro de mí notaba que algo había cambiado, que las
cosas no serían iguales.
¿Qué
pasaría cuando Harry se enterara de que _________(tn) había estado en Sicilia?,
que la habíamos visto, que no se había evaporado, que seguía viva por mucho que
la hubiese tratado de olvidar.
No tenía
respuestas para eso, ¿debería decírselo?, ¿debería llamarle y hablar con él?,
fuera como fuera, Su, Louis y yo tendríamos que hablar sobre qué hacer. Y
pronto.
(Narras tú)
Llegue al
bar de Mike y entré sentándome abatida en la barra. Estaba tan cansada, cansada
de todo en general.
Mike se
acercó a mí y me trajo directamente un helado de chocolate y limón que siempre
me había apasionado. Nadie entendía por qué, pero la mezcla extraña de aquellos
dos sabores me despertaba por dentro.
Sonreí a mi
amigo y empecé a comerme el helado como si no hubiera otra cosa en el mundo.
-Mike, ¿tú
me odias? Quiero decir, ¿desearías que no hubiese vuelto?- él me miró
comprendiéndome.
-Yo me
alegro muchísimo de que hayas regresado, ven- me obligó a cambiarme y sentarnos
en una mesa en la esquina, alejada de los curiosos.
-¿Qué?
Dime- le miré esperando que hablara, pero él tardó un rato en hacerlo.
Le quedaba
realmente bien la barba, le daba un aire bohemio bastante curioso, sin la barba
habría sido un hombre más, la barba le daba aquello que le faltaba para no ser
indiferente a primera vista.
-___________(tn),
estoy muy orgulloso de que hayas vuelto, realmente orgulloso, eso significa que
lo has superado, que tú lo has superado- me miró con cariño-, pero todos
tenemos fantasmas.
Sabía a qué
se refería, no había podido entrar en el cuarto de mis padres desde que él nos
dejó, era superior a mí.
-Si estás
aquí es porque puedes estar aquí, porque has entendido que lo que viviste aquí
forma parte de tu vida y que gracias en parte a Sicilia eres quien eres hoy- lo
que decía tenía mucho sentido-. Has podido
pasear por los alrededores del edificio y todo ha ido bien. Con tus amigos ha
ido peor- me sonrió y me agarró la mano.
Tenía
razón, Louis, Su y Liam no me habían terminado de comprender.
-Tú te has
enfrentado a tus fantasmas, a algunos de ellos, pero tus amigos no lo han
hecho, y debes entenderles, cada uno tiene que seguir un proceso- me apretó las
manos tres veces y después las soltó de nuevo-. Estoy seguro de que cuando
vuelvan todo será complicado al principio, cuando aunque no quieran deban
enfrentarse a todos sus miedos, pero al final todo irá bien ___________(tn),
tenéis 17 años, casi no habéis vivido- se levantó y me abrazó.
¿Tendría
razón?, ¿Todo acabaría por aclararse? Deseaba tanto que Mike tuviera razón,…
-Voy a
llamar a Niall- saqué mi móvil del bolsillo-, ahora te lo paso.
Sonó un
toque y mi amigo apareció al otro lado.
-Te echo de
menos- me dijo gritando.
-Niall-
siempre me alegraba-, voy a ir a Irlanda, jajajaja, solo para abrazarte,
después cogeré un avión y volveré a Londres.
-¿Con tu novio?-
dijo riendo.
-¿Qué
novio?- reí con él.
-Ese Alan…-
parecía que le odiaba sin conocerle.
-Niall, es
un chico súper simpático, te caería muy bien, es más, te lo presentaré cuando
vengas a Londres- le dije convencida de que encajarían a la perfección.
-Olvídalo,
no pienso conocerle- ¿estaba enfadado realmente?
Pero luego
se rió.
-Si no te
olvidas de mí dejaré que tengas tantos novios como quieras- me dijo.
¡Dios!
Tenía tantas ganas de abrazarle, de refugiarme en él y de que me hablara.
-Voy a
dejar de hablar contigo, porque al final voy a ir a Irlanda de verdad y te voy
a pasar con Mike para que le digas las cosas bonitas que me dices a mí.
-Sí anda,
pásamelo.
Le di el
móvil a Mike y me acerqué al piano, acaricié el bastidor y me senté en el
taburete. Empecé a respirar entrecortadamente, muy deprisa, notaba que me
faltaba el aire y tuve que levantarme y alejarme del piano.
Me senté de
nuevo pegada al cristal y agaché la cabeza entre mis brazos apoyados en la
mesa.
-Así que no
es que no quieras…- me levanté de repente por la voz de Louis.
-¿Perdona?-
de veras no le había entendido.
-No puedes
tocar- dijo señalando el piano.
No contesté
y miré por la ventana cuando mis ojos comenzaron a picarme. Intenté no mirarle,
no girarme, pero se me hacía realmente difícil teniéndole justo a mi lado, y
marcándose su reflejo en el espejo.
Me obligué
a no girarme, a seguir mirando por la ventana...
Vi por el
rabillo del ojo cómo Louis se sentaba en frente de mí y me miraba, aunque no
sabía que expresión tenía. Me limpié los ojos para no llorar. Y respiré para
volver a encontrar el aliento perdido al sentarme al piano.
-Dime, ¿no
puedes tocar?- me dijo con un tono de voz neutral.
Pero yo no
contesté, no había hablado de ello con nadie, ni siquiera con Niall, y por
supuesto no se lo iba a contar a Louis.
-No me lo
vas a contar- no era una pregunta, simplemente se había dado cuenta de que no
tenía nada que hacer.
Negué
contestando así a su pregunta no formulada.
-Bien, si
me disculpas, yo sí puedo- se levantó y se dirigió al piano.
Cogió una
partitura al azar y comenzó a tocar.
Me quedé
embobada mirándole, hasta ese momento, todos aquellos que sabían que había
dejado el piano pensaban que había sido decisión propia, que simplemente una
mañana me levanté con la idea de no volver a tocar, pero sin embargo, eso no
fue lo que pasó.
Ocurrió
exactamente una mañana, una semana después del funeral de mi padre. Estaba
sentada en el salón cambiando los canales de la televisión buscando algo que
mereciera la pena cuando empecé a oír el sonido de un piano en la planta de
arriba.
Me levanté
y caminé hasta el cuarto de Álex entreabriendo un poco la puerta. Le vi sentado
de espaldas a mí tocando de nuevo el piano, podía notar la tensión de sus
músculos en la espalda, aunque había que estar relajado, esa era la primera vez
que se sentaba frente al piano tras todo lo ocurrido.
Pasé a su
cuarto y me senté en la cama mirándole y escuchando lo que salía de sus manos.
Era tan triste y melancólico que me puse a llorar nada más sentarme, me había acostumbrado
a llorar y no inhibir la conducta, simplemente dejaba que mi cuerpo se liberara
de aquella manera sin intentar impedirlo.
Álex se
giró al oírme pero no dijo nada, siguió tocando más fuerte, con mayor
intensidad.
Me empezó a faltar el aire poco a poco, progresivamente, no pude
permanecer en la habitación más de dos minutos. Tuve que salir al jardín y
coger aire, tirarme directamente en la hierba y respirar varias veces hasta
tranquilizarme.
Después de
ese momento, nada había vuelto a ser lo mismo, Álex y el piano se olvidaron de
que yo existía, al mismo tiempo, a la vez.
-Ten- me
giré hacia Mike que sostenía mi móvil entre las manos-, me ha prometido que
vendrá a verme.
-Sí, seguro
que vendremos los dos a verte, aunque tú también podrías hacernos una visita,
quizá en Navidad, todo estará muy bonito en navidad- miré hacia Louis.
-Ha venido-
él también miraba a Louis.
-Toca muy
bien- él dejaba que sus dedos actuaran.
-Sí, a
pesar de que tan solo lleva un par de años tocando lo hace realmente bien-
sonrió.
-Seguro que
tú le has ayudado- sonreí dirigiendo mi vista de nuevo a Mike.
-Poco, es
muy constante, ha venido todos los días, todos- repitió esa palabra como
queriendo decirme algo, como si todo dependiera de eso último “todo”.
Pero tras
aquello me sonrió alejando los fantasmas que habían iluminado sus ojos segundos
antes y se fue de nuevo a la barra para atender a unos nuevos clientes.
Justo en
ese momento Louis terminó de tocar la pieza y me acerqué a él.
-¿Puedo
sentarme?
-¿Me lo
preguntas a mí o al piano?- se giró y me miró con las manos sobre las piernas
con las palmas mirando hacia arriba y son una pequeña sonrisa que duró poco.
-A ti, el
piano no me contestaría- le dije sonriendo yo también un poco.
Me senté a
su lado y él me hizo un hueco en el taburete. Noté en ese mismo instante la
presión en el pecho, subiendo y bajando, sin dejarme rellenar de oxígeno mis
pulmones completamente.
-Tranquila-
tocó una tecla despacio- ves, no pasa nada.
Pero fue
hacer eso y sentir un pinchazo en el centro de mi estómago que me hizo
levantarme y alejarme de nuevo a la mesa.
De pie
apoyé mis manos en la mesa y respiré de nuevo sin poder reponerme del todo,
caminé por el bar hasta la parte trasera donde estaba el restaurante y salí por
la puerta trasera sin pensar lo que estaba haciendo realmente.
-¿Estás
bien?- me dijo Louis que había salido tras de mí.
-He salido
para coger un poco de aire, y creo que ha sido peor el remedio que la
enfermedad- miraba a mí alrededor y recordaba los últimos momentos que había
vivido en aquel mismo lugar hacía dos años.
Miré a la
fuente natural construida por Mike y recordé su sonido como un déjà vu,
recordaba la discusión que habíamos tenido los nueve hacía ya dos largos años,…
-¿Los
recuerdos te abruman verdad?- Louis también miraba al jardín comprendiéndome.
-Sí.
Me senté en
el banco que estaba más cerca y estiré el cuello pensando.
-Te vas en
un par de horas- Louis dijo lo obvio, pero con un tono que invitaba a la
esperanza.
-Sí.
-Podrías
quedarte- dijo de repente sorprendiéndose incluso a sí mismo.
-No puedo,
mi madre… y… bueno… tengo que…- no encontraba ninguna razón de peso para no
hacerlo, para no hablar con Danniel y decirle que me quedaba en el campamento,
y sin embargo no podía, mi propia seguridad me lo impedía, algo dentro de mi
cabeza decía “no”.
-Ya… bueno,
no pasa nada- Louis miraba al frente, se había sentado conmigo en el banco y
había cruzado las manos sobre las rodillas.
-Louis, yo
sé que lo he hecho mal- le miré pero él no se giró hacia mí-, sé que he sido
una egoísta, que no he pensado en vosotros, ni este fin de semana al venir, ni
durante estos dos años- él empezó a negar con la cabeza-, pero solo quiero que
sepas que…
Louis me
interrumpió y se giró hacia mí.
-Siento
cómo me comporté ayer, no merecías que te dijera aquello, es…
-Louis
calla- le tiré de la camiseta para que me dejara hablar y me senté con las
piernas cruzadas encima del banco- con tu hermana y Liam fue sencillo hablar,
porque ambos me…
-No espera-
puso las manos sobre mis piernas-. _________(tn), lo he pasado mal…
-Lo sé-
agaché la cabeza pero él me la levantó.
-Mírame
cuando te hablo- dijo con dulzura.
-Pero
Louis, yo te entiendo…
-Sé que lo
haces, de verdad, lo sé y yo te entiendo a ti…
-No Louis a
mí no hay que entenderme, os he jodido la vida a todos y…
-No vuelvas
a decir eso- lo dijo algo enfadado apretando la mandíbula pero después su gesto
se relajó-, no lo digas de nuevo, porque no es verdad…
Se acercó
más a mí pero sin llegar a abrazarme, aunque estábamos muy juntos, yo sentada
en el banco con las piernas sobre él y Louis pegado a mi cuerpo con los brazos
en mis hombros.
-Pero sí
que lo es Louis, claro que es verdad, yo podía no haber venido, podría haberme
quedado en _________(tpaís), pero no por eso ellos tenían que haberlo hecho, no
les dejé que vinieran…
-No
_________(tn) eso no es verdad, Irene me dijo que ellos habían decidido
quedarse contigo, y les entiendo, porque eres su amiga, y ellos te quieres, yo
habría hecho exactamente lo mismo.
-Lou…
Entonces sí
me abrazó, cundo las lágrimas empezaron a empañar mis ojos, me atrapó entre sus
brazos y yo me dejé hacer, dejé que él me consolara a sabiendas de que aquello
no estaba bien, de que había arruinado mi vida y con ello también se la había
arruinado a todos los que me habían querido, incluido Louis.
Lloré
pegada a su pecho mientras él susurraba palabras de aliento en mi oído.
Al final me
alejé de él sollozando, me agarró la cara con sus manos y me la llevó junto a
la suya pegando nuestras frentes.
-No llores
__________(tn), ya has llorado suficiente- él también tenía los ojos rojos y
algo hinchados.
Yo sonreí y
le abracé de nuevo.
-Lo siento
tanto Lou- dije pegada a su clavícula.
-Vuelve a
decir eso.
-Lo siento-
dije de nuevo.
-No, eso
no- me alejó de su cuello y volvió a pegar nuestras frentes.
-¿Lou?-
dije sonriendo.
-Eso- él
también sonrió y me dio un beso en la mejilla-, no sabía lo mucho que me
gustaba que me llamaras así hasta que dejaste de hacerlo.
-Lo siento-
repetí.
-Ya ¿vale?-
me miró serio-, ya lo has dicho, ya lo sé, lo sé.
-Pero…-
intenté insistir en ellos.
-__________(Tn),
solo te gana alguien a cabezota en el mundo, y soy yo, así que deja de decir
que lo sientes- me dio otro beso en la mejilla y nos separó finalmente.
Me senté
apoyada en su hombro y nos quedamos en esa posición alrededor de una hora,
hablando de todo, de lo que había dado de sí nuestra vida desde que nos
habíamos separado. Los “lo siento” y los “fue mi culpa” se quedaron allí.
(Narra
Louis)
Al final
todo el muro que construí para resguardarme del pasado se había derrumbado,
solo había hecho falta un par de días para tirarlo abajo, pero no estaba mal,
en realidad estaba bien, me sentía bien hablando con ___________(tn). Hasta
hacía una semana pensaba que el rencor iba a poder con cualquiera y en
cualquier momento, pero no había sido así, habíamos hecho las paces, todo se
había dicho, lo entendía, en realidad lo había entendido desde que vi
desaparecer aquel Volkswagen por el camino. __________(tn) estaba mal, y por
mucho que yo me hubiese resguardado en mi propio dolor, todos habíamos sufrido,
era algo que los dos habíamos comprendido por fin y a partir de ese momento
todo estaba abierto.
-¿Volveremos
a vernos?- miré hacia abajo, donde _________(tn) había dejado su cabeza sobre
mis piernas y ella me miró con una sombra en sus ojos.
-No lo sé
Lou, imagino que sí, pero no lo sé- sonreí ante aquello, al menos era algo.
-Bueno, si
no vienes a Londres, te juro que iré a _________(tpaís) en cuanto pueda, cuando
acabe este curso, quizá en navidad, me da igual- sonreí-, pero iré.
Ella
también sonrío y no pude ver en sus ojos lo que estaba pensando, pero se reía
consigo misma como si yo no lograra entender algo, algo que para ella era
crucial y simple.
-Y seguro
que mi hermana viene conmigo- Su no me diría que no- y apuesto a que Liam también.
-¿Y Harry?,
¿Qué diría Harry?- me miró a los ojos pero yo miré al frente pensando en lo que
diría mi amigo.
Seguramente
Harry me empotraría contra la pared más cercana pidiendo que le repitiera lo
que le acababa de decir sin entender nada en absoluto, y cuando yo permaneciera
callado él me soltaría y diría “pensé que me habías pedido que te acompañara a
ver a la puta”, pero eso no se lo dije a __________(tn).
-No lo sé,
seguramente pensaría que estoy loco- dije a cambio.
Ella
asintió entendiendo lo que yo no le había llegado a decir.
-Bueno, no
pasa nada- se ladeó en mis piernas y apoyó la cabeza en sus manos en postura
fetal.
-¿Y Claudia
qué diría al verme?- cerré los ojos respirando profundamente esperando su respuesta,
sin saber muy bien por qué había dicho aquello.
Yo tenía
novia, es más, yo quería a mi novia, y ella me quería a mí, estábamos tan bien
juntos, era perfecto, bueno, casi perfecto.
-Seguramente
se quedaría callada y se acercaría a ti con la cabeza gacha, hablando como en
un susurro y diciéndote: “Hola Lou”- aquello me hizo reír, solté una carcajada
y la cabeza de ________(tn) rebotó en mis piernas.
-Seguramente-
dije yo.
-¿Y tú qué
harías?- me preguntó aquello para lo que yo no tenía respuesta.
-Hasta ayer
simplemente la habría mandado a la mierda, pero teniendo en cuenta que habría
ido a _________(tpaís) para veros a todos eso no tendría mucho sentido- ahora
fue ella la que se rió-, así que no se…
-Tu hermana
me dijo que tenías novia- se volvió de nuevo hacia mí- debe ser increíble.
-Lo es, sin
lugar a dudas, es una chica fantástica- sonreí pensando en Marie.
-Debe de
serlo, y también paciente, porque para aguantarte a ti…- levanté mi pierna y
ella rebotó de nuevo-. Es una broma, es una broma, no te enfades- dijo riendo.
-Igual
también vendría a ________(tpaís), así os la presentaría, le diría, Marie,
estos son mis amigos, amigos ella es Marie- “amigos”, me gustaba esa palabra
para ellos, como si nada hubiese cambiado.
-Sería
gracioso, en ese caso no tengo ni idea de lo que haría Claudia- sonreí al igual
que ella.
Nos
quedamos otro rato así en silencio, ella respirando profundamente y yo
atrapando el pelo que caía sobre mis piernas desde su coleta y manejándolo en
mis dedos.
-Lou… me
tengo que ir, se ha hecho tarde y el bus sale en una hora- se levantó y una
parte de mí se desvaneció en ese momento.
-Vale, te
acompaño- yo también me levanté y juntos entramos al restaurante de nuevo.
Se despidió
de Mike y él le prometió que iría a verla pronto, “tantas promesas acabarían
con alguna lágrima” pensé, pero no le quise dar más vueltas, era un buen día,
no había que intentar ser avariciosos.
Llegamos al
campamento ylos padres y familias ya empezaban a guardar sus maletas en el
autobús.
-_________(tn),
has hecho bien en venir- la miré y la abracé de nuevo.
-Ahora lo
sé Lou- ella me respondió el abrazo.
(Narra Susan)
Bajé a
despedir a mis padres y no pude creer lo que estaban viendo mis ojos, mi
hermano y _________(tn) hablaban animados y sonreían. Les dije a mis padres que
iba a ver a Louis y me acerqué a ellos.
-Hola- dije
algo intimidada por la situación.
Los dos me
miraron sonriendo.
-Hola-
Louis se acercó y puso un brazo alrededor de mi cuello y otro alrededor del de
_________(tn) haciendo una piña con nosotras.
-Hola- dijo
ella cuando nuestras cabezas se unieron en el pecho de mi hermano.
-Louis,
deja de hacer el tonto- le rogué.
-Estoy
feliz hermanita- me dijo el con una sonrisa de oreja a oreja que hacía tiempo
que no veía.
-Ya veo-
respondí sonriendo como él.
-Tengo que
subirme, ¿me despedís de Liam e…
-¿No te
irás sin despedirte?- Irene y Liam llegaron hasta nosotros corriendo.
-No… bueno…
sí, no sabía dónde estabais- dije ella disculpándose.
Irene la
abrazó y le dijo algo al oído que ninguno más pudo oír. Después Liam, sin
pensarlo dos veces también la abrazó haciendo que __________(tn) se pegara a él
cerrando los ojos, como si quisiera recordar ese momento para siempre. Pensé en
la verdad de aquello, en si veríamos de nuevo a ___________(tn), pero rechacé
esos pensamientos, era un buen día no debíamos pensar en el futuro.
-Ya le he
dicho a _________(tn)- les dije mirándoles a ellos- que iremos a
__________(tpaís) por navidad.
Su abrió
mucho los ojos.
-¡Oh! Sería
perfecto, me encantaría- sonrió y la abrazó de nuevo.
Irene miró
a __________(tn) con el ceño fruncido pero ella le respondió con un guiño y una
sonrisa.
-Tengo que
subir- dijo _________(tn) triste.
Todos la
abrazamos de nuevo, juntándonos los cinco como una lata de sardinas, todos
apelotonados sin querer que ese momento acabase.
_________(tn)
nos dio un último beso y subió al bus. La vimos caminar hacia la parte trasera
y sonreír a un chico, él se sentó en el asiento de la ventanilla y pude ver
quien era. Ella le dijo algo y él la abrazó con fuerza.
-Liam, ¿me
podrías explicar qué coño hace ________(tn) abrazando a Alan?
Pero él me
respondió con los ojos abiertos y sin poder decir una palabra mientras el bus
comenzaba a moverse y a alejarse rumbo al aeropuerto. En aquel momento no me
percaté del letrero que el bus tenía delante “Londres”.
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Hola chicas!!! Mañana empiezo exámenes y he juntado ratitos durante estos días para escribir y subir el nuevo capítulo.
Espero que os guste :)
Muchas gracias a las chicas que comentais capítulo tras capítulo, la verdad es que os lo agradezco muuuucho.
No me odies por dejar así el final del capítulo, ^^...
¿Se darán cuenta de que el bus en el que se monta _________(tn) va hacia Londres?, ¿Por qué creerán que __________(tn) conoce a Alan?
Intriga-intriga-intriga
Solo tendreis que esperar unos días, no mucho lo prometo :)
Muaccks para todas
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VEROOOO!!Como me puedes dejar asi quiero otro capitulo yaaaa esta super interesante quiero saber que pasara cuando todos vuelvan a londres y los vean allí porfabor sube capitulo pronto te quiero guapaa <3
ResponderEliminarMuacckss!!;)
Acabo de subir Elena!! Espero que disfrutes del nuevo capítulo, gracias por comentar, como siempre ^^ Quedan dos o tres capítulos para que se vean por fin todos, mmmmm que nervios :)
EliminarVale, Vale, Estoy Pensando en Asesinarte XD Ok'no Yo Ti Amu.... Please Please Continuaaa!!! La Amo, La Amo, La Amoooo!!!! Espero que Te Vaya Bien En Los Examenes! Suerteee!!! que Estes Biien, Te Qiiero Guapura, Continua Cuando Puedas :3 Besooo!!! MUAAAKK
ResponderEliminar:DD
Guapa!! No me hagas daño!! He subido ahora ^^ Espero que te guste el nuevo capítulo :) Los exámenes ahí van, ya queda poquito. Ojalá todo te vaya bien ^^ Un beso muacck
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