(Narra
Harry)
Aparqué en
el garaje y subí las escaleras. Me encontré con Lisa y Zac al entrar en el
recibidor, ambos me miraron nerviosos y yo les sonreí con ironía subiendo a mi
cuarto a pegarme una ducha antes de cenar.
Cuando
estaba secándome el pelo, tan solo con una toalla recubriendo de cintura para
abajo mi madre abrió la puerta de par en par entrando como un torbellino y
abrazándome sin importar que estuviera mojado.
-Hijo- me
agarró la cabeza con una mano mientras con la otra sujetaba la toalla para que
no se callera.
-Hola mama,
¿podrías esperar a que me vistiera?
Ella se
apartó un poco para dejarme espacio y me miró ahora sí deteniéndose en mí.
-Harry…- me
miró el nuevo tatuaje negando repetidas veces.
-¿Qué?-
contesté haciéndome el tonto.
-Ya hablará
tu padre contigo de eso- señaló la mariposa y después sonrió de nuevo-. Parece
que hayas crecido. Estás muy guapo cariño.
Sonrió
“como si fuera mi madre” y me dio un abrazo más corto pero con más sentimiento.
-Te
esperamos abajo para la cena, date prisa, tus hermanos van a empezar si no
bajas- sonrió y salió cerrando la puerta después.
Suspiré y
me vestí lo más rápido que pude, me peiné un poco dejando mojado el pelo y bajé
al salón donde los cuatro estaban ya sentados. Los dos niños me miraron serios,
sabía que me tenían miedo, pero no era algo que me preocupara realmente.
-¿Habéis
visto ya a vuestro hermano?- mi madre les pidió que se levantaran a abrazarme y
ellos de mala gana se acercaron a mí, ambos muy juntos.
Les di unas
palmaditas en la cabeza a ambos y mi madre sonrió triste.
-Venga,
sentémonos, vamos a cenar- Robin rompió el momento y nos sentamos a comer.
-¿Y Gemma?-
le pregunté a mi madre al no verla en casa.
-Se fue
hace un par de días a preparar las cosas a Austria- me respondió ella-, nos
dijo que le habría gustado verte pero que se hacía tarde.
Mi hermana
mayor, la única por parte de padre y madre, tenía 20 años, había empezado la
universidad hacía tres cursos y ahora empezaba el cuarto en Austria, por un
convenio entre universidades.
-No pasa
nada, vendrá por Navidad, ¿verdad?- miré a mi madre.
-Sí, nos
dijo que vendría con Sophia- me respondió.
Sophia era
la mejor amiga de mi hermana, lo hacían todo juntas, parecían siamesas o almas
gemelas. Ahora que una se iba a Austria la otra iba detrás, eran un pack.
Comimos
comentando un poco cómo les había ido el verano, los pequeños habían estado en
un curso preparado por “la cárcel” para ellos y mi madre y Robin habían
trabajado exceptuando una semana en la que se fueron a la costa con Lisa y Zac.
Me preguntaron
qué tal me había ido a mí y les conté mi aventura sin detalles, quería que mi
madre confiara en mí y supiera que no me iba a morir si me dejaban empezar la
Universidad lejos y no en Londres como ellos pretendían que hiciese.
Después de
cenar subí a mi cuarto y me tumbé en la cama a ver una película que ponían en
la televisión.
Mi madre
pasó un rato después y se sentó en la cama.
-Harry- se
quedó callada y me incorporé para mirarla-, pensé…
-¿Qué?-
levanté las cejas esperando que hablara.
-Pensé que quizá
América te vendría bien, que desconectarías, pero veo que no- se quedó callada
mirando la televisión.
Cogí el
mando y le quité el volumen sin apagarla totalmente.
-He
desconectado- respondí cruzando las piernas en la cama y revolviéndome el pelo
que me caía en los ojos.
-Ya lo sé,
pero tu padre y yo estamos preocupados- me miró triste, como solía hacer la
mayoría de las veces y a lo que me había acostumbrado-, no sabemos que ocurre,
te dejamos alejarte un poco, pero no ha servido de nada.
-Mamá- no quería
que continuara hablándome de eso- ya.
-Harry,
necesito saber ¿Qué más quieres?, ¿Qué esperas?- alargó el brazo para coger mi
mano pero la aparté de su alcance.
-No quiero
nada más, estoy bien, no espero nada, solo necesito espacio, tranquilidad, ya lo
sabes.
Se quedó
callada un momento midiendo las palabras.
-He hablado
con Greg estas semanas- cerró los ojos agotada.
-No, mamá
no sigas por ahí- me enfadé.
-Pero
Harry, Greg está mejor, y Alan también, creo que si hablarais.
-No, no y
punto- me encogí haciendo una bola con mi cuerpo y dejando caer la cabeza hacia
adelante.
-Pero Alan
ha madurado hijo- seguía insistiendo.
-Sal- le
dije en voz baja.
-Harry,
escúchame, por favor- la observé serio.
Se quedó un
momento en silencio, la veía cansada, seguro que sin mí aquellas semanas había
estado relajada, contenta y feliz y no como cuando yo estaba en casa. Seguro
que los niños me odiaban, me miraban como a un extraño que rompía la paz en el
hogar y que les arrebataba a su madre.
-Tú eres
una mitad de mí Harry, dicen que cuando uno tiene hijos siente que aquel que le
necesita más es el favorito- se acercó a mí en la cama-. Cariño, no voy a
dejarte nunca.
Sus ojos
vidriosos comenzaron a clarearse y mi estómago dio un giro brusco al verla.
-Mamá…
-Espera- se
sorbió la nariz y se limpió las lágrimas con el dorso de la mano-. Te necesito,
y tus hermanos también, están creciendo sin ti y están tristes, son pequeños y
no entienden qué ocurre, pero formas parte de nosotros- me agarró una mano sin
tiempo a alejarla.
Se quedó
unos momentos así, callada, intentando hacerme entender algo, algo para lo que
yo no podía darle respuestas. Solo podía permanecer allí.
-No hablaré
con Alan- le dije tras un rato- no, tampoco creo que él quisiera hablar conmigo-
suspiré-- Lisa y Zac, ¿qué quieres?
-Son tus
hermanos, no me gusta obligarte a que pases tiempo con ellos.
-Entonces
no lo hagas- le rogué.
-Ellos no
tienen la culpa de nada.
-Solo les
haré mal mamá, ¿no lo entiendes?, no van a aprender nada bueno de mí, nada, no
puedo darles lo que quieres que les dé.
-Harry,
eres su hermano, solo necesitan eso- apretó mi mano con fuerza-. Que les
traigas de colegio y les preguntes qué tal han pasado el día, que sepas si se
meten con Zac, si a Lisa le gusta algún niño…
-Eso es
obligarme.
Ella sonrió
cansada y se levantó.
-Mañana ves
a comer con tu padre- me dijo de espaldas- y dile lo del tatuaje, que no se te
olvide, o se lo diré yo.
Sonreí
cuando se iba.
-Creo que
Alan querría hablar contigo.
Y sin
dejarme tiempo a rechistar salió de mi habitación dejándome solo y con dolor de
cabeza.
(Narra
Irene)
Llevaba
casi una semana en Londres y mis amigos me habían llevado a los lugares más
importantes y conocidos, me había gustado caminar por la ciudad aunque yo era
más de campo y monte que de espacios urbanísticos con millones de personas
alrededor.
Habíamos
pasado la mayoría de los días en casa de Susan y Louis o en la de Liam.
Mi tía
parecía muy contenta de tenerme en casa, me había dejado una habitación de
invitados que me había dedicado a decorar con ayuda de Susan que lo único que
decía era que tenía poco estilo, pero era mi estilo y no podía meterse con él.
Al final había resultado algo más o menos bueno.
Entre el
estilo de Susan y el mío había surgido eso, y aunque al principio había pensado
que no iba a ser de mi agrado, el resultado me encantaba.
Estaba
sentada en la cama esperando que llegara la hora de cenar y hablando con Niall
por el móvil.
Niall: Ya
lo sé (20:45)
Irene: Si
saberlo lo sabes, pero no sé si lo has asimilado bien (20:45)
Niall:
Pesada… (20:46)
Irene:
Encima de que me preocupo, cosa que veo que ninguno más ha hecho (20:47)
Niall: ¿Y
qué quieres? (20:47)
Irene: No
lo sé Niall, no lo sé… (20:48)
Niall:
Mira, estamos bien, y lo vamos a estar (20:48)
Irene: Sí
(20:49)
Niall: ¿Eso
es lo que necesitabas escuchar? (20:49)
Irene: Más
o menos J (20:50)
Niall: Zayn
y yo hablamos, nosotros decidimos ¿sabes? (20:50)
Niall:
decidimos si queremos pasarlo bien o mal (20:50)
Irene:
¿Venís mañana? (20:52)
Niall: Sí,
pero creo que nos quedaremos en Londres, hasta el domingo (20:52)
Irene: ¿Nos
veremos directamente en el instituto? (20:52)
Niall: no,
pasaremos por vuestra casa por la noche a veros a Liam y a ti… es mejor que al
menos uno nos vea antes de las clases (20:53)
Irene: OK J Disfrutad que no os queda nada
(20:54)
Niall: Te
hemos echado de menos (20:54)
Irene: Y yo
a vosotros, pero en dos días nos vemos rubio (20:54)
Niall: sí,
te dejo que vamos a cenar, tengo que vigilar que Zayn y _________(tn) no quemen
nada (20:55)
Irene: vaale
;) muackss (20:56)
Mi primo
entró en la habitación cuando apagué el móvil. Vestía un vaquero y un polo de
manga corta
-¿Qué
haces?- entró y se puso delante de mí de pie.
-Hablaba
con Niall- sonreí para mí misma.
-Niall…
-Sí, el
rubio, con los ojos azules y…
-Eres
tonta, sé quién es Niall- puso los ojos en blanco.
Me cogió de
las manos y me levantó con fuerza poniéndome de rodillas sobre la cama.
-Vístete,
nos vamos- me dijo lanzándome una camiseta de pijama.
-Ese es mi
pijama.
-Me da
igual, ponte cualquier cosa- se paró en la puerta.
-¿A dónde
vamos?
Se dio la
vuelta sonriéndome ampliamente.
-Prima, te
voy a llevar al mejor restaurante de Londres.
Salió de la
habitación dando saltitos feliz, era otro desde que habíamos vuelto de Sicilia.
Mientras
que yo era un saco de nervios, y tanto Su cómo Louis vivían en la ignorancia,
Liam se dedicaba a sonreír a diestro y siniestro y a cantar y bailar por donde
quiera que iba.
Y para
colmo ahora iba a llevarme a cenar a un restaurante, ¿Qué debía ponerme?, ¿Algo
formal? ¿Un vestido?, yo no era mucho de vestidos, me gustaba más bien un
pantalón y una camiseta.
-¡LIAM!-
grité haciendo que mi primo apareciera a los pocos segundos en mi puerta- ¿Qué
me pongo?
-Ya te he
dicho que lo que quieras, conozco al dueño, no te van a echar- me dijo
sonriendo.
-Deja de
sonreír, me pones nerviosa- pero eso solo hizo que sonriera más.
-Venga,
tengo mesa para las diez, y como sigas así no llegamos.
Se acercó a
mi armario y lo abrió mirando todo lo que había dentro. Abrió un cajón…
-¿Y esto?-
sacó un tanga y se lo colocó en la cabeza.
-¡Qué
asco!, quítate eso de la cabeza por favor- le dije sonriendo y lanzándome a por
él.
Empezó a
correr por toda la habitación gritando algo acerca de quitarse el tanga y
abrirse de piernas.
-¡¡Liam!!-
al final se paró.
-Solo paro
porque nos tenemos que ir-. Ponte eso- señaló un vestido corto de seda y salió
por la puerta.
Mi madre me
lo había comprado en una de sus tardes locas y aun colgaba de él la etiqueta.
Suspiré pero me fui a la ducha rápidamente para no perder más el tiempo y que
Liam no volviera a entrar a meterme prisa.
Te queda
bien- me miró de arriba a abajo y me dio una vuelta como si fuera una
bailarina.
-No te
pases, no te pases, ¿vienen Susan y Louis?- le pregunté al ver que salía por la
puerta.
-No, esta
noche es solo de primos.
Negué
varias veces y caminé detrás de él hasta el taxi que esperaba en la puerta.
-Pues
espero que también invites tú- no llevaba ni un mísero billete.
-No te
preocupes.
El taxi
comenzó a andar y pronto nos perdimos en la carretera para acabar recorriendo
las calles de Londres que estaban iluminadas con farolas y luz artificial que
le daban un toque encantador.
Nos paramos
cerca de la torre de Londres y Liam pagó al taxista dejando algo de propina, la
felicidad de mi primo pasaba límites insospechados.
-¿Qué
pasa?- me miró interrogante mientras caminaba a mi lado.
-Me
pregusto si me invitarías a cenar si no estuvieras tan happy- sonreí y él hizo
lo mismo.
-Ven, es
por aquí- me agarró la mano y tiró de mí entrando por una callecita a la
izquierda.
El callejón
acababa en una placita pequeña en la que había un gran restaurante “The Dickens
Inn”. Me sonaba aquel nombre, pero no recordaba de qué.
-Es mi
restaurante favorito del mundo, es donde Susan me invitó en uno de sus sobre en
mi cumpleaños.
De eso me
sonaba.
-Ven vamos
dentro.
Pasamos
dentro y un chico se acercó a nosotros vestido de traje, seguramente era el
camarero.
-Hola Liam,
veo que vienes bien acompañado- me miró y me sonrió.
Era alto,
rubio, y bastante delgado, lo que parecía un típico chico inglés.
-Hola Oscar,
me alegro de verte- le contestó mi primo.
Oscar,
desvió su mirada de mí a mi primo.
-Sí,
igualmente- le dio la mano y Liam me acercó a él.
-Ella es
Irene- me presentó y sonreí al chico.
-Venid- nos
condujo hasta una mesa pegada a la ventana-. ¿Preferís estar fuera?
-No, aquí
está bien gracias.
Adam nos
entregó dos cartas y se marchó hacia la barra.
-Deja de
mirarle- mi primo llamó mi atención.
-¿Qué?-
giré mi cara hacia él que me miraba con una sonrisilla.
-Es gay-
señaló con la cabeza a Oscar que servía cervezas.
-Me da
igual, no me había fijado casi- me tapé con la carta para que no me viera y
empecé a mirarla para saber qué elegir.
-Pizza, yo
quiero pizza- dejó la carta en la mesa y llamó a Oscar con el brazo.
Él apareció
en seguida a nuestro lado con una libreta.
-Dos
pizzas, una con Boloñesa y otra de espinacas, unas salchichas del chef y
patatas al horno con queso. Y… yo quiero vino.
-¿Vino?-
miré a Oscar que sonrió.
-Vino
blanco.
Miré a mi
primo sin entender nada de lo que decía ¿vino? ¿Él?
-Sí,
apuntado- sonrió y nos quitó la carta de las manos deteniéndose en mis dedos
unos segundos.
-Nos vamos
a poner las botas- Liam solo sonreía, creo que no sabía hacer otra cosa.
Pasamos una
noche genial, al poco rato apareció Filippo, el dueño del local, que estuvo
hablando con nosotros contándome cómo conoció a Liam en la estación de
autobuses hacía muchos años cuando regresaba de un fin de semana en la montaña
y le había invitado junto con mis tíos a comer en su restaurante. Desde ese día
Liam venía al menos una vez cada dos meses a cenar.
Nos
pusieron de comer como si hiciera tres o cuatro semanas que no probábamos la
comida, y estaba todo riquísimo, incluso el vino. Cuando acabamos Liam fue al
baño y Oscar se acercó a la mesa.
-¿Te ha
gustado la cena?- se sentó en el sitio de Liam.
Parecía que
en Londres todo el mundo era muy feliz, porque nadie dejaba de sonreír.
-Mucho,
gracias.
-No es
habitual que Liam traiga a chicas a cenar con él, y… menos a chicas tan guapas.
¿Hola?,
¿Pero este no era gay?
-Ya… mi
primo no es muy de novias- él abrió un poco los ojos.
-¿Primo?-
sonrió más.
-Sí, es mi
primo, ¿no te lo ha dicho?
-No, pensé
que eras su novia.
Me empecé a
reír a carcajadas justo cuando Liam volvía del baño.
-¿Qué pasa?
¿Qué te hace tanta gracia?- dijo mientras Oscar se levantaba.
-Oscar…
jajajaja, pensaba que… Oscar pensaba que éramos…- no podía acabar de la gracia
que me hacía, ¿Liam y yo?
-Bueno,
Liam me había dicho que erais novios- Oscar miró a mi primo buscando una
explicación.
-¿Qué?- se
me acabaron las risas y yo también miré a Liam que abrió un poco los ojos y él
se puso rojo por momentos.
-Yo… no sé…
Oscar se
levantó riendo y se fue a la barra mientras yo maldecía internamente.
-No es gay
¿verdad?- pregunté segura de la respuesta.
-No, es más
hetero que nadie que conozca- dijo mordiéndose el labio.
-Liam…
-No quería
que salieras con él, he visto cómo te miraba, y acabas de llegar, además es muy
mayor.
-¿Cuántos años
tiene?- pregunté mirando a la barra donde Oscar me sonreía y me guiñaba un ojo.
-Vámonos-
se levantó y tiró de mí dejando casi mi culo al aire-, ya he pagado.
-¿Cuándo?-
pregunté mientras caminaba fuera del restaurante.
-Antes,
vamos- tiraba de mí con impaciencia.
Oscar me
sonrió una última vez detrás de la barra y movió la mano arriba y abajo, para
desaparecer tras la puerta al cerrarse.
Caminamos
hasta el puente de Londres sin parar mientras mis pies me pedían descansar por
la carrera que Liam me había hecho pasar.
-¿Qué te
pasa?- le dije enfadada.
-Nada,
volveremos otro día- dijo llamando a un taxi.
No entendía
nada, me había sacado a rastras de la cena y ahora volvíamos en taxi a casa
callados. La cena se había ido al garete por una chorrada, una chorrada que no
entendía al 100%.
(Narras tú)
Llegamos a
Londres y regresamos al hotel en el que habíamos estado alojados hacia tan solo
cuatro días. Niall se tiró sobre la cama nada más pisar la habitación y Claudia
se sentó a su lado tocándole el pelo mientras él cerraba los ojos ante el
contacto.
-Vamos a
correr- Zayn me miró con la propuesta en el aire.
-¿Qué?- le
respondí sin creerlo.
-Vamos a
dar una vuelta, aquí al lado hay un parque fantástico, además… me lo
prometiste- cerró un poco los ojos y yo sabía exactamente lo que estaba
pensando.
-Pero
acabamos de llegar- le dije con un tono cansado-, espera un rato.
-Me apetece
ahora, ¿no quieres venir?- sabía que sería peor decirle que no así que al final
me cambié y bajamos a dar una vuelta.
Dejamos a Niall
y Claudia tirados y nos prometieron que harían la cena para que cuando
llegáramos solo tuviéramos que preocuparnos de comer, pero yo sabía que se
quedarían dormidos y no harían nada de nada.
-Ven por
aquí- Zayn aun andando me agarró del brazo para llevarme por una callecita
perpendicular a la del hotel.
No habíamos
caminado ni cinco minutos cuando llegamos a una de las entradas del parque.
-¿Es aquí?-
le pregunté, ya agotada.
-Sí- Zayn
me sonrió-, ya verás que chute de adrenalina.
Empezó a
correr a mí alrededor y me empujó para que comenzara a correr tras él. Así lo
hice. Llevábamos un ritmo normal, y menos mal, porque si hubiese corrido como
él solía hacerlo le habría perdido a la primera de cambio.
Corrimos
durante más de media hora. Al principio, durante los quince primeros minutos
pensaba que me moría, sentía un sabor metálico en la boca, pero seguimos unos
minutos más y simplemente la sensación se apaciguó, no desapareció pero me
sentí mucho mejor.
El parque
era muy bonito, no era muy grande, dimos varias vueltas alrededor, la gente
paseaba y disfrutaba de los últimos rayos de sol tirada en el césped. Había un
pequeño estanque central en el que se podía alquilar barquitas para remar un
poco.
-Un día
tenemos que venir y montar- le dije a Zayn.
No me
contestó y miré a su lado para darme cuenta de que había desaparecido. Bien,
estaba hablando sola como si estuviera loca y mi amigo, la única referencia con
el mundo que tenía, se había largado a Dios sabía dónde.
Me quedé
parada y miré hacia todos lados para intentar dar con él pero no le veía.
Menudo
estúpido, me había dejado sola en un parque desconocido. Yo sabía regresar,
pero se suponía que íbamos juntos, no cada uno por su lado.
Caminé un
ratito por los alrededores del parque mirando cada cabeza morena que veía con
la esperanza de que fuera Zayn.
Me senté en
un banco tras veinte minutos buscando y me puse música, no sabía qué hacer,
¿debía regresar sin él?, ¿y si le había pasado algo? Aparqué esos sentimientos
de mi cabeza durante un instante. Al final volví a levantarme y di un último
rodeo al parque.
Estaba de
nuevo en un punto cercano a pequeña laguna cuando le vi, estaba con… ¿una
chica? Nos separaban quizá cuarenta metros. Ella se reía por alguna estupidez
que él le estuviera contando. Sentí mi interior hervir. ¿Me había dejado tirada
por una tía? Me las iba a pagar. Desde luego que lo haría.
Me acerqué
a ellos riendo interiormente y cuando me separaban cinco metros empecé a gritar
como una loca:
-¡SABÍA QUE
HABÍA OTRA! ERES UN GILIPOLLAS- me acerqué a Zayn y empecé a pegarle
fuertemente en el brazo.
Zayn me
miró como si viera un fantasma y la chica abrió mucho los ojos asustada.
-¿Y ESTA
QUIEN ES?- señalé a la chica con cara de asco-. ZAYN ERES UN CAPULLO, ME
DIJISTE QUE NO HABÍA NADIE MÁS.
Él estaba
tan asombrado que no decía una palabra. La chica levantó las manos en señal de
defensa y después dijo algo deprisa.
-Yo no
sabía que tenía novia, no hacíamos nada, le acabo de conocer- movía los brazos
mirándome a modo de disculpa.
-VETE- dije
mirándola con rabia.
-Lo siento-
ella se dio la vuelta y comenzó a andar hacia otro lado.
Cuando se
marchó empecé a reírme mirando a Zayn que seguía en estado de shock.
-Jajajaja-
me senté en el suelo porque no me tenía de pie a causa de la risa.
-¿Estás
loca?- me dijo al final.
-No, tú
eres el loco, ¿en qué pensabas? Me has dejado sola en medio de ningún sitio.
Él me miró
negando y me levantó riendo al final.
-Estaba muy
buena- dijo tristemente mirándome apenado.
-Sí, la
próxima vez te lo piensas un poquito.
-Anda,
vámonos- me empujó haciéndome cosquillas y me abrazó pasando su brazo por
encima de mis hombros.
-Quítate-
le dije empujándole hacia otro lado-, apestas.
-A ella le
he parecido encantador- dijo levantando las cejas y sonriendo con autosuficiencia.
-Qué gran
amigo- el sarcasmo tiño mi comentario.
Zayn se
acercó deprisa a mí y me chupó la mejilla y después echó a correr. Pegué un
grito limpiándome la cara y corrí detrás de él.
Llegamos al
hotel riendo mientras la gente nos miraba extrañada, pero ya era algo habitual
en nosotros.
Subimos
riendo mientras intentaba chuparle yo y él se alejaba como podía.
Abrimos la
puerta y la luz estaba apagada y nos encontramos a nuestros amigos tumbados
abrazados durmiendo.
-Sabía que
no harían la cena- dije susurrando.
-¿Nos
duchamos en los baños comunes y bajamos al restaurante?- me dijo Zayn entrando
sigilosamente.
-Ok.
Cogimos lo
que nos hacía falta y caminamos hacia la mitad del pasillo donde estaban los
baños.
Al acabar
estuve esperándole más de diez minutos porque el señorito quería hacerse un
tupé extraño.
-¡Qué
pesado eres!- le empujé hacia el ascensor-, entiendo que no tengas novia, nadie
soportaría estar esperando a su novio durante horas porque a él le apetece
peinarse.
Él me
chistó y nos metimos en el ascensor.
(Narra Su)
Louis me
miraba mientras me acababa de comer los macarrones.
-Eres un
poco raro, ¿no?- apartó sus ojos de mí y siguió con su plato del que aún
quedaba la mitad.
-Mañana se
va Irene- me dijo mientras se le escapaba queso de la boca.
-Raro y
guarro- dije simplemente pensando en lo que acababa de decir él.
-En serio-
se tragó la comida y me miró.
-Sí, mañana
se va, y pasado empezamos las clases, el verano acaba, c’est finí- seguí con mi
comida.
-Joder- él
se levantó y subió corriendo las escaleras dejando su comida a medias.
Suspiré y
dejé yo también mi plato en la mesa con las últimas porciones.
Subí hasta
su habitación y me lo encontré tirado en el sofá mirando por la ventana con los
brazos cruzados. Él sabía que yo iba a subir, estaba segura.
Acábate la
comida, ¿no tenías tanta hambre?- dijo sin mirarme, enfadado.
-Louis, a
veces…
-¿Qué?- en
esa ocasión si se giró hacia mí.
No dije
nada y entré sentándome a su lado.
-Mañana se
va, pero vamos a ir en navidad, y solo quedan un par de meses.
-113 días.
-¿Los has
contado?- le pregunté sin poder creerlo.
-Sí- se
levantó de repente como si le hubiera dado un espasmo y empezó a caminar por la
habitación desacompasadamente, saltando y diciendo cosas para sí mismo en voz
baja.
-¿Qué te
pasa?- le dije sentada aun en el sofá.
-ESTOY
HARTO, HARTO DE TANTA MIERDA.
-¿Qué
mierda?, tus amigos están bien, Irene está bien, __________(tn) está bien y a
los demás los verás en 113 días, ¿Qué más quieres?
-No lo
entiendes, no entiendes nada- me miró serio, parado por fin.
-Pues no,
no lo entiendo.
-Déjalo,
sal anda- ¿me estaba echando?
-Estás
fatal de la cabeza- me levanté y salí de su cuarto, dejándole con sus
tonterías.
(Narra
Zayn)
-Nunca voy
a entender que te guste ese helado- la miré mientras se metía otra cucharada en
la boca.
-Mmmm- fue
lo único que respondió con la boca llena y sonriendo.
Estábamos
caminando por los alrededores del hotel, habíamos acabado de cenar hacía un
rato y nos apetecía tomar un helado y dar un paseo.
-Mira-
señaló el cartel de la calle.
-¿El Rey
León?- le dije sin pararme.
Ella se
quedó quieta mirando el cartel de color naranja que promocionaba la obra de
teatro en West End.
-Vamos- la
llamé para que siguiera caminando.
-Siempre he
querido ir a verlo- me sonrió chupando su cuchara.
-_________(tn),
vamos anda.
Ella
continuo caminando a mi lado y el cartel quedó atrás.
-¿Seguirán
durmiendo?- me dijo masticando el cucurucho del helado y manchándose la
comisura de los labios.
-Estos no
se despiertan hasta mañana.
Mi hermana
cuando se quedaba dormida parecía una marmota y Niall era igual que ella.
-Pues vaya…
Llegamos al
hotel y en efecto los dos seguían en la misma posición en la que les habíamos
dejado un par de horas antes.
Nosotros
también estábamos cansados y nos tumbamos en nuestras camas dejando la de
Claudia libre.
-Zayn,
mañana volvemos- me dijo con un toque de nerviosismo en su voz.
-Sí, y
pasado empezamos el instituto.
-¿Vas a
entrar en el equipo?- me preguntó.
-No lo
había pensado la verdad, pero sí, o no, no lo sé, quizá- respondí.
-Bueno,
seguro que serías el mejor- empezó a hablar más despacio, pausadamente entrando
en el sueño poco a poco.
-Hasta
mañana ___________(tn).
Ella solo
hizo un sonidito con la boca en señal de respuesta.
(Narra Louis)
Mi hermana
había salido de la habitación y me había dejado solo en ella.
Le había
dado una patada de los nervios a un cojín del sueño estrellándolo con la
cristalera, pero tenía tan poca fuerza que se cayó al suelo sin que el cristal
a penas lo notara.
Me había
tirado en la cama baca abajo y había gritado en el colchón que ahogaba mis
palabras.
No sabía
cuánto tiempo llevaba allí, mis padres habían llegado porque les había oído
aparcando el coche, pero solo quería desaparecer literalmente.
¿Por qué tenía
que ser todo tan difícil? ¿Por qué me sentía así? No entendía nada. Yo pensaba
que lo tenía superado, que todo se había terminado, que había existido un punto
y final, un THE END. Pero parecía que no, parecía que todo podía cambiar, que
había otra temporada, otro libro de la saga, otra oportunidad para reiniciarse.
Me levanté
de la cama, me dolía la cara de tenerla en una extraña posición, me dolían las
manos de haberlas cerrado durante mucho tiempo con fuerza.
Me puse el
pijama y salí a hablar con Su, necesitaba que entendiera que lo sentía, que
sentía haberla tratado mal, porque ella no se lo merecía, y al final era la que
siempre se llevaba mis gritos y mi rabia interna.
Llamé a la
puerta pero no contestó, pensé que estaría durmiendo, pero abrí la puerta para
cerciorarme de ello.
Susan
estaba tumbada en la cama mirando el móvil que sostenía por encima de su cabeza
y escuchando música de los cascos.
Se giró
cuando me vio en la puerta y me hizo un gesto para que pasara.
Me senté a
su lado en la cama y ella me empujó para que me tumbara. Me pasó un casco y
pude escuchar lo que tenía puesto, “In my place” de Coldplay.
-Me gusta
esta canción- le dije cerrando los ojos.
-Y a mí-
respondió juntándose a mi cuerpo.
-Su… perdona-
susurré en el oído que le quedaba libre de los cascos.
-Calla
anda- se apoyó en mi pecho y me abrazó dándome un beso en un hueco de mis
costillas.
Acabó la
canción y empezó otra que yo no conocía pero que también era buena. El buen
gusto de mi hermana no acaba en la ropa.
-Es de
Imagine dragons- me dijo contestando a mi pregunta.
-Está bien-
le dije para enfadarla.
Levantó la
cabeza y me miró con sus grandes ojos grises.
-Es muy
buena- dije, y ella volvió a tumbarse sobre mí sonriendo.
Nos
quedamos callados un rato escuchando varias canciones que supuse eran del mismo
grupo.
-Todo irá
bien- me dijo alejándose de mí y tumbándose hacía el armario.
Y yo esperé
que fuera así, con todas mis fuerzas.
(Narras tú)
Anochecía
cuando llegamos a “la cárcel”. Habíamos cogido un taxi desde Londres para que
fuera más fácil llevar las mochilas y todo lo que habíamos comprado aquella
mañana en la ciudad.
El taxi
dejó a Claudia y a Zayn en su casa y después a Niall. Sonrió viendo su casa
nueva desde fuera y quedamos en ella para después ir a ver a Liam y a Irene.
Llegué por
último yo a mi casa y me encontré con mi madre que salí en ese momento por la
puerta. Iba con un abrigo largo que le tapaba hasta las rodillas pero que
dejaba entrever un vestido azul oscuro que llevaba debajo, iba maquillada y se
había alisado el pelo.
-¿Mamá?- la
miré de arriba a abajo sin creer lo que veía.
-Hola- le
había sorprendido verme allí-, pensé que llegabas más tarde.
-¿Dónde
vas?- me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla.
-He quedado
con unos compañeros del trabajo para cenar.
-Amm, muy
bien- sonreí realmente contenta-. Yo luego voy a ver a Irene y Liam.
-Vale-
estaba nerviosa, lo notaba en su expresión-, no vuelvas muy tarde, mañana
empiezas las clases.
-Descuida-
sonreí una última vez y entré en mi casa para ducharme.
Me apoyé en
la puerta cuando la cerré. ¿Mi madre salía a cenar por ahí?, ¿Qué habían hecho Londres
con mi madre? Sonreí varias veces más recordando su cara y subí a mi cuarto.
Acabé de arreglarme
y fui andando hasta la casa de Niall. Estaba a penas a un par de calles de la
mía. Me quedé unos segundos fuera mirando su casa, era realmente bonita, muy
sencilla pero a la vez guardaba ese espíritu de historia que era importante en
cualquier hogar.
Llamé al
timbre y Niall abrió a los pocos segundos la puerta gritando como un loco.
-________________(TN)
sube, ven a ver mi cuarto, ven corre- tiró de mí hacia el interior y no me dejó
ver la planta de abajo porque subimos como el viento las escaleras.
-¿Has visto
mi cama?- se tiró encima de ella pegando un salto en el altillo de madera que
había a los pies.
-Sí, es
perfecta- me senté en la tabla de madera y él se giró para mirarme contento.
-Claudia y
Zayn me han llamado, dicen que como su casa está pegada a la de Liam deberíamos
quedar en su casa en lugar de aquí, nos esperan en…- miró el reloj de su móvil-
más bien hace… cinco minutos.
Sonrió
mientras se levantaba.
-¿Voy
bien?- dijo mientras daba una vuelta sobre sí mismo.
-Ferpecto-
sonreí y ambos bajamos hacia la planta baja.
-___________(TN)-
Maura me llamó desde la cocina.
-Mamá nos
tenemos que ir- le respondió Niall abriendo la puerta de la calle.
Pero yo
entré en la cocina a ver a su madre.
-Hola
Maura- me acerqué a ella y la abracé.
Su madre me
estrechó entre sus brazos contenta, se le escapó una lágrima e intentó
ocultarla sonriendo.
-¿Qué tal
ha ido el verano?- se secó las manos que tenía mojadas por fregar en el
delantal y me acarició el rostro.
-Bien, todo
muy bien.
-Niall me
dijo que estuviste en Sicilia- dijo preocupada.
-Sí, fui el
día de padres, y la verdad es que todo fue muy bien- sonreí para
tranquilizarla.
-Ay, hija,
¡cuánto me alegro!- me abrazó de nuevo.
-Mamá,
venga, hemos quedado hace diez minutos- le dijo Niall insistente.
-Vale,
venga, idos, pasadlo bien, pero no volváis muy tarde, mañana hay colegio.
-Instituto
mamá, no tenemos 7 años.
-¡Lo que
sea!- gritó cuando nosotros ya salíamos por la puerta.
Andamos
deprisa por las calles, Niall me seguía porque no conocía aun nada de la
cárcel.
-¿Llegamos
ya? Menos mal que estaba cerca- me dijo cuándo casi no habíamos andado nada.
-Niall,
hemos pasado tres casas- le miré sonriendo-. No está lejos, quedan un par de
calles.
-Vale,
vale.
Él caminaba
mirando todas las casas por las que pasábamos con interés.
-Mira esa
casa, es fantástica- dijo señalando a una casa blanca bastante grande.
-Sí, muy
bonita, vamos acelera que si no, no llegaremos nunca- contesté tirando de él
que se había quedado empanado mirando la casa.
Al final,
diez minutos después estuvimos frente a la casa de Claudia y Zayn.
-Guau, es
increíble- dijo alzando la cabeza para verla por completo.
-Pues porque
no la has visto por dentro- dije riendo acercándome a la puerta.
Claudia nos
abrió y subió con nosotros enseñándole a Niall toda la casa mientras. Niall
caminaba mirando todo con la boca abierta.
-Esta casa
es mejor que la de _________(tpaís).
-Bueno, en
esta es más grande, pero… aún le faltan muchas cosas- dijo acabando enseñando a
Niall su cuarto.
-¿Esta es
tu habitación?- entró como lo había hecho yo la primera vez, mirando las
paredes y el techo decorados con miles de colores.
-Sí, es la
mía.
-Es muy…-
dio alguna vuelta sobre sí mismo para observar todo mejor.
-¿Muy…?-
dijo Claudia expectante.
-Muy tú-
concluyó él justo cuando Zayn entraba en la habitación secándose el pelo y
echando gomina en él.
-Que pesado
eres, mañana seguro que te duchas otra vez antes de ir a clase- Claudia miró a
su hermano negando varias veces.
Irene:
Holaa!!! ¿Dónde estáis?, Ya están las pizzas… (21:56)
Yo: Síí,
llegamos en diez minutos (21:57)
Irene:
¡Okk! Liam está de los nervios, daos prisa (21:57)
Yo: Sí, sí,
ya vamos (21:58)
-Tenemos
que irnos- los tres se volvieron hacia mí.
-¿Ya?- a
Claudia le cambió la cara.
-Vamos, si
ver a Liam será lo mejor- le dije para intentar tranquilizarla.
-Sí, yo ya
quiero verle- Zayn acabó con su pelo y se fue a lavarse las manos mientras
nosotros salíamos por la puerta.
Bajamos
deprisa y salimos a la calle, era una buena noche, no hacía mucho frío pero era
necesaria una sudadera para combatir el aire.
Anduvimos
un par de calles y pronto llegamos a la casa de Liam, los cuatro nos paramos
frente a ella y nuestros suspiros se unieron en el aire inglés confundiéndose
con él.
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Holaa!!! ¿Qué tal van esos exámenes? Espero que todos guay :)
Os dejo nuevo capítulo ^^ A mí no me queda nada para irme a la playa, pero he escrito bastante estos días y subiré al menos otros 2 capítulos de aquí al miércoles :)
Un beso a todaass, disfrutad de capítulo... Ojalá os guste...
Por cierto!! En el próximo capítulo... REENCUENTROO!! Sé que lo estábais esperando :P
Muaaaaccckksss
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VEROOO!Me a encantado como cada uno jajajajaj y los examenes me han ido super bien y mañana me voy de viaje de fin de curso ajjajaj bueno besos y sube capitulo pronto que quiero ver el reencuentro yaaa sube sube sube yaaaaa!!!
ResponderEliminarMUAAACKKSSSS!!
Me alegro!!!! Pasalo genial en el viaje ^^ subo esta tarde!! Muchas graciias muacks
ResponderEliminarOMG Muero Lentamenteee!! se Que Hace Dias Que Lo subiste, Pero He Estado Ocupada Con Los Deberes Del Cole Y No He Podido Leer............. Pero He Amado El Capitulo.... ya Mismo Leo Los Otrooos!!! Besoooo
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