lunes, 16 de junio de 2014

Capítulo 24: "Cómo mantener la calma es primordial"







(Narra Harry)

Aparqué en el garaje y subí las escaleras. Me encontré con Lisa y Zac al entrar en el recibidor, ambos me miraron nerviosos y yo les sonreí con ironía subiendo a mi cuarto a pegarme una ducha antes de cenar.

Cuando estaba secándome el pelo, tan solo con una toalla recubriendo de cintura para abajo mi madre abrió la puerta de par en par entrando como un torbellino y abrazándome sin importar que estuviera mojado.

-Hijo- me agarró la cabeza con una mano mientras con la otra sujetaba la toalla para que no se callera.
-Hola mama, ¿podrías esperar a que me vistiera?

Ella se apartó un poco para dejarme espacio y me miró ahora sí deteniéndose en mí.

-Harry…- me miró el nuevo tatuaje negando repetidas veces.
-¿Qué?- contesté haciéndome el tonto.
-Ya hablará tu padre contigo de eso- señaló la mariposa y después sonrió de nuevo-. Parece que hayas crecido. Estás muy guapo cariño.

Sonrió “como si fuera mi madre” y me dio un abrazo más corto pero con más sentimiento.

-Te esperamos abajo para la cena, date prisa, tus hermanos van a empezar si no bajas- sonrió y salió cerrando la puerta después.

Suspiré y me vestí lo más rápido que pude, me peiné un poco dejando mojado el pelo y bajé al salón donde los cuatro estaban ya sentados. Los dos niños me miraron serios, sabía que me tenían miedo, pero no era algo que me preocupara realmente.

-¿Habéis visto ya a vuestro hermano?- mi madre les pidió que se levantaran a abrazarme y ellos de mala gana se acercaron a mí, ambos muy juntos.

Les di unas palmaditas en la cabeza a ambos y mi madre sonrió triste.

-Venga, sentémonos, vamos a cenar- Robin rompió el momento y nos sentamos a comer.
-¿Y Gemma?- le pregunté a mi madre al no verla en casa.
-Se fue hace un par de días a preparar las cosas a Austria- me respondió ella-, nos dijo que le habría gustado verte pero que se hacía tarde.

Mi hermana mayor, la única por parte de padre y madre, tenía 20 años, había empezado la universidad hacía tres cursos y ahora empezaba el cuarto en Austria, por un convenio entre universidades.

-No pasa nada, vendrá por Navidad, ¿verdad?- miré a mi madre.
-Sí, nos dijo que vendría con Sophia- me respondió.

Sophia era la mejor amiga de mi hermana, lo hacían todo juntas, parecían siamesas o almas gemelas. Ahora que una se iba a Austria la otra iba detrás, eran un pack.

Comimos comentando un poco cómo les había ido el verano, los pequeños habían estado en un curso preparado por “la cárcel” para ellos y mi madre y Robin habían trabajado exceptuando una semana en la que se fueron a la costa con Lisa y Zac.

Me preguntaron qué tal me había ido a mí y les conté mi aventura sin detalles, quería que mi madre confiara en mí y supiera que no me iba a morir si me dejaban empezar la Universidad lejos y no en Londres como ellos pretendían que hiciese.

Después de cenar subí a mi cuarto y me tumbé en la cama a ver una película que ponían en la televisión.

Mi madre pasó un rato después y se sentó en la cama.

-Harry- se quedó callada y me incorporé para mirarla-, pensé…
-¿Qué?- levanté las cejas esperando que hablara.
-Pensé que quizá América te vendría bien, que desconectarías, pero veo que no- se quedó callada mirando la televisión.

Cogí el mando y le quité el volumen sin apagarla totalmente.

-He desconectado- respondí cruzando las piernas en la cama y revolviéndome el pelo que me caía en los ojos.
-Ya lo sé, pero tu padre y yo estamos preocupados- me miró triste, como solía hacer la mayoría de las veces y a lo que me había acostumbrado-, no sabemos que ocurre, te dejamos alejarte un poco, pero no ha servido de nada.
-Mamá- no quería que continuara hablándome de eso- ya.
-Harry, necesito saber ¿Qué más quieres?, ¿Qué esperas?- alargó el brazo para coger mi mano pero la aparté de su alcance.
-No quiero nada más, estoy bien, no espero nada, solo necesito espacio, tranquilidad, ya lo sabes.

Se quedó callada un momento midiendo las palabras.

-He hablado con Greg estas semanas- cerró los ojos agotada.
-No, mamá no sigas por ahí- me enfadé.
-Pero Harry, Greg está mejor, y Alan también, creo que si hablarais.
-No, no y punto- me encogí haciendo una bola con mi cuerpo y dejando caer la cabeza hacia adelante.
-Pero Alan ha madurado hijo- seguía insistiendo.
-Sal- le dije en voz baja.
-Harry, escúchame, por favor- la observé serio.

Se quedó un momento en silencio, la veía cansada, seguro que sin mí aquellas semanas había estado relajada, contenta y feliz y no como cuando yo estaba en casa. Seguro que los niños me odiaban, me miraban como a un extraño que rompía la paz en el hogar y que les arrebataba a su madre.

-Tú eres una mitad de mí Harry, dicen que cuando uno tiene hijos siente que aquel que le necesita más es el favorito- se acercó a mí en la cama-. Cariño, no voy a dejarte nunca.

Sus ojos vidriosos comenzaron a clarearse y mi estómago dio un giro brusco al verla.

-Mamá…
-Espera- se sorbió la nariz y se limpió las lágrimas con el dorso de la mano-. Te necesito, y tus hermanos también, están creciendo sin ti y están tristes, son pequeños y no entienden qué ocurre, pero formas parte de nosotros- me agarró una mano sin tiempo a alejarla.

Se quedó unos momentos así, callada, intentando hacerme entender algo, algo para lo que yo no podía darle respuestas. Solo podía permanecer allí.

-No hablaré con Alan- le dije tras un rato- no, tampoco creo que él quisiera hablar conmigo- suspiré-- Lisa y Zac, ¿qué quieres?
-Son tus hermanos, no me gusta obligarte a que pases tiempo con ellos.
-Entonces no lo hagas- le rogué.
-Ellos no tienen la culpa de nada.
-Solo les haré mal mamá, ¿no lo entiendes?, no van a aprender nada bueno de mí, nada, no puedo darles lo que quieres que les dé.
-Harry, eres su hermano, solo necesitan eso- apretó mi mano con fuerza-. Que les traigas de colegio y les preguntes qué tal han pasado el día, que sepas si se meten con Zac, si a Lisa le gusta algún niño…
-Eso es obligarme.

Ella sonrió cansada y se levantó.

-Mañana ves a comer con tu padre- me dijo de espaldas- y dile lo del tatuaje, que no se te olvide, o se lo diré yo.

Sonreí cuando se iba.

-Creo que Alan querría hablar contigo.
Y sin dejarme tiempo a rechistar salió de mi habitación dejándome solo y con dolor de cabeza.


(Narra Irene)

Llevaba casi una semana en Londres y mis amigos me habían llevado a los lugares más importantes y conocidos, me había gustado caminar por la ciudad aunque yo era más de campo y monte que de espacios urbanísticos con millones de personas alrededor.

Habíamos pasado la mayoría de los días en casa de Susan y Louis o en la de Liam.

Mi tía parecía muy contenta de tenerme en casa, me había dejado una habitación de invitados que me había dedicado a decorar con ayuda de Susan que lo único que decía era que tenía poco estilo, pero era mi estilo y no podía meterse con él. Al final había resultado algo más o menos bueno.




Entre el estilo de Susan y el mío había surgido eso, y aunque al principio había pensado que no iba a ser de mi agrado, el resultado me encantaba.

Estaba sentada en la cama esperando que llegara la hora de cenar y hablando con Niall por el móvil.

Niall: Ya lo sé (20:45)

Irene: Si saberlo lo sabes, pero no sé si lo has asimilado bien (20:45)

Niall: Pesada… (20:46)

Irene: Encima de que me preocupo, cosa que veo que ninguno más ha hecho (20:47)

Niall: ¿Y qué quieres? (20:47)

Irene: No lo sé Niall, no lo sé… (20:48)

Niall: Mira, estamos bien, y lo vamos a estar (20:48)

Irene: Sí (20:49)

Niall: ¿Eso es lo que necesitabas escuchar? (20:49)

Irene: Más o menos J  (20:50)

Niall: Zayn y yo hablamos, nosotros decidimos ¿sabes? (20:50)

Niall: decidimos si queremos pasarlo bien o mal (20:50)

Irene: ¿Venís mañana? (20:52)

Niall: Sí, pero creo que nos quedaremos en Londres, hasta el domingo (20:52)

Irene: ¿Nos veremos directamente en el instituto? (20:52)

Niall: no, pasaremos por vuestra casa por la noche a veros a Liam y a ti… es mejor que al menos uno nos vea antes de las clases (20:53)

Irene: OK J Disfrutad que no os queda nada (20:54)

Niall: Te hemos echado de menos (20:54)

Irene: Y yo a vosotros, pero en dos días nos vemos rubio (20:54)

Niall: sí, te dejo que vamos a cenar, tengo que vigilar que Zayn y _________(tn) no quemen nada (20:55)

Irene: vaale ;) muackss (20:56)

Mi primo entró en la habitación cuando apagué el móvil. Vestía un vaquero y un polo de manga corta

-¿Qué haces?- entró y se puso delante de mí de pie.
-Hablaba con Niall- sonreí para mí misma.
-Niall…
-Sí, el rubio, con los ojos azules y…
-Eres tonta, sé quién es Niall- puso los ojos en blanco.

Me cogió de las manos y me levantó con fuerza poniéndome de rodillas sobre la cama.

-Vístete, nos vamos- me dijo lanzándome una camiseta de pijama.
-Ese es mi pijama.
-Me da igual, ponte cualquier cosa- se paró en la puerta.
-¿A dónde vamos?

Se dio la vuelta sonriéndome ampliamente.

-Prima, te voy a llevar al mejor restaurante de Londres.

Salió de la habitación dando saltitos feliz, era otro desde que habíamos vuelto de Sicilia.

Mientras que yo era un saco de nervios, y tanto Su cómo Louis vivían en la ignorancia, Liam se dedicaba a sonreír a diestro y siniestro y a cantar y bailar por donde quiera que iba.

Y para colmo ahora iba a llevarme a cenar a un restaurante, ¿Qué debía ponerme?, ¿Algo formal? ¿Un vestido?, yo no era mucho de vestidos, me gustaba más bien un pantalón y una camiseta.

-¡LIAM!- grité haciendo que mi primo apareciera a los pocos segundos en mi puerta- ¿Qué me pongo?
-Ya te he dicho que lo que quieras, conozco al dueño, no te van a echar- me dijo sonriendo.
-Deja de sonreír, me pones nerviosa- pero eso solo hizo que sonriera más.
-Venga, tengo mesa para las diez, y como sigas así no llegamos.

Se acercó a mi armario y lo abrió mirando todo lo que había dentro. Abrió un cajón…

-¿Y esto?- sacó un tanga y se lo colocó en la cabeza.
-¡Qué asco!, quítate eso de la cabeza por favor- le dije sonriendo y lanzándome a por él.

Empezó a correr por toda la habitación gritando algo acerca de quitarse el tanga y abrirse de piernas.

-¡¡Liam!!- al final se paró.
-Solo paro porque nos tenemos que ir-. Ponte eso- señaló un vestido corto de seda y salió por la puerta.

Mi madre me lo había comprado en una de sus tardes locas y aun colgaba de él la etiqueta.

Suspiré pero me fui a la ducha rápidamente para no perder más el tiempo y que Liam no volviera a entrar a meterme prisa.



Te queda bien- me miró de arriba a abajo y me dio una vuelta como si fuera una bailarina.

-No te pases, no te pases, ¿vienen Susan y Louis?- le pregunté al ver que salía por la puerta.
-No, esta noche es solo de primos.

Negué varias veces y caminé detrás de él hasta el taxi que esperaba en la puerta.

-Pues espero que también invites tú- no llevaba ni un mísero billete.
-No te preocupes.

El taxi comenzó a andar y pronto nos perdimos en la carretera para acabar recorriendo las calles de Londres que estaban iluminadas con farolas y luz artificial que le daban un toque encantador.

Nos paramos cerca de la torre de Londres y Liam pagó al taxista dejando algo de propina, la felicidad de mi primo pasaba límites insospechados.

-¿Qué pasa?- me miró interrogante mientras caminaba a mi lado.
-Me pregusto si me invitarías a cenar si no estuvieras tan happy- sonreí y él hizo lo mismo.
-Ven, es por aquí- me agarró la mano y tiró de mí entrando por una callecita a la izquierda.

El callejón acababa en una placita pequeña en la que había un gran restaurante “The Dickens Inn”. Me sonaba aquel nombre, pero no recordaba de qué.

-Es mi restaurante favorito del mundo, es donde Susan me invitó en uno de sus sobre en mi cumpleaños.

De eso me sonaba.

-Ven vamos dentro.




Pasamos dentro y un chico se acercó a nosotros vestido de traje, seguramente era el camarero.

-Hola Liam, veo que vienes bien acompañado- me miró y me sonrió.

Era alto, rubio, y bastante delgado, lo que parecía un típico chico inglés.

-Hola Oscar, me alegro de verte- le contestó mi primo.

Oscar, desvió su mirada de mí a mi primo.

-Sí, igualmente- le dio la mano y Liam me acercó a él.
-Ella es Irene- me presentó y sonreí al chico.
-Venid- nos condujo hasta una mesa pegada a la ventana-. ¿Preferís estar fuera?
-No, aquí está bien gracias.

Adam nos entregó dos cartas y se marchó hacia la barra.

-Deja de mirarle- mi primo llamó mi atención.
-¿Qué?- giré mi cara hacia él que me miraba con una sonrisilla.
-Es gay- señaló con la cabeza a Oscar que servía cervezas.
-Me da igual, no me había fijado casi- me tapé con la carta para que no me viera y empecé a mirarla para saber qué elegir.
-Pizza, yo quiero pizza- dejó la carta en la mesa y llamó a Oscar con el brazo.

Él apareció en seguida a nuestro lado con una libreta.

-Dos pizzas, una con Boloñesa y otra de espinacas, unas salchichas del chef y patatas al horno con queso. Y… yo quiero vino.
-¿Vino?- miré a Oscar que sonrió.
-Vino blanco.

Miré a mi primo sin entender nada de lo que decía ¿vino? ¿Él?

-Sí, apuntado- sonrió y nos quitó la carta de las manos deteniéndose en mis dedos unos segundos.
-Nos vamos a poner las botas- Liam solo sonreía, creo que no sabía hacer otra cosa.

Pasamos una noche genial, al poco rato apareció Filippo, el dueño del local, que estuvo hablando con nosotros contándome cómo conoció a Liam en la estación de autobuses hacía muchos años cuando regresaba de un fin de semana en la montaña y le había invitado junto con mis tíos a comer en su restaurante. Desde ese día Liam venía al menos una vez cada dos meses a cenar.

Nos pusieron de comer como si hiciera tres o cuatro semanas que no probábamos la comida, y estaba todo riquísimo, incluso el vino. Cuando acabamos Liam fue al baño y Oscar se acercó a la mesa.

-¿Te ha gustado la cena?- se sentó en el sitio de Liam.

Parecía que en Londres todo el mundo era muy feliz, porque nadie dejaba de sonreír.

-Mucho, gracias.
-No es habitual que Liam traiga a chicas a cenar con él, y… menos a chicas tan guapas.
¿Hola?, ¿Pero este no era gay?
-Ya… mi primo no es muy de novias- él abrió un poco los ojos.
-¿Primo?- sonrió más.
-Sí, es mi primo, ¿no te lo ha dicho?
-No, pensé que eras su novia.

Me empecé a reír a carcajadas justo cuando Liam volvía del baño.

-¿Qué pasa? ¿Qué te hace tanta gracia?- dijo mientras Oscar se levantaba. 
-Oscar… jajajaja, pensaba que… Oscar pensaba que éramos…- no podía acabar de la gracia que me hacía, ¿Liam y yo?
-Bueno, Liam me había dicho que erais novios- Oscar miró a mi primo buscando una explicación.
-¿Qué?- se me acabaron las risas y yo también miré a Liam que abrió un poco los ojos y él se puso rojo por momentos.
-Yo… no sé…

Oscar se levantó riendo y se fue a la barra mientras yo maldecía internamente.

-No es gay ¿verdad?- pregunté segura de la respuesta.
-No, es más hetero que nadie que conozca- dijo mordiéndose el labio.
-Liam…
-No quería que salieras con él, he visto cómo te miraba, y acabas de llegar, además es muy mayor.
-¿Cuántos años tiene?- pregunté mirando a la barra donde Oscar me sonreía y me guiñaba un ojo.
-Vámonos- se levantó y tiró de mí dejando casi mi culo al aire-, ya he pagado.
-¿Cuándo?- pregunté mientras caminaba fuera del restaurante.
-Antes, vamos- tiraba de mí con impaciencia.

Oscar me sonrió una última vez detrás de la barra y movió la mano arriba y abajo, para desaparecer tras la puerta al cerrarse.

Caminamos hasta el puente de Londres sin parar mientras mis pies me pedían descansar por la carrera que Liam me había hecho pasar.

-¿Qué te pasa?- le dije enfadada.
-Nada, volveremos otro día- dijo llamando a un taxi.

No entendía nada, me había sacado a rastras de la cena y ahora volvíamos en taxi a casa callados. La cena se había ido al garete por una chorrada, una chorrada que no entendía al 100%.


(Narras tú)

Llegamos a Londres y regresamos al hotel en el que habíamos estado alojados hacia tan solo cuatro días. Niall se tiró sobre la cama nada más pisar la habitación y Claudia se sentó a su lado tocándole el pelo mientras él cerraba los ojos ante el contacto.

-Vamos a correr- Zayn me miró con la propuesta en el aire.
-¿Qué?- le respondí sin creerlo.
-Vamos a dar una vuelta, aquí al lado hay un parque fantástico, además… me lo prometiste- cerró un poco los ojos y yo sabía exactamente lo que estaba pensando.
-Pero acabamos de llegar- le dije con un tono cansado-, espera un rato.
-Me apetece ahora, ¿no quieres venir?- sabía que sería peor decirle que no así que al final me cambié y bajamos a dar una vuelta.

Dejamos a Niall y Claudia tirados y nos prometieron que harían la cena para que cuando llegáramos solo tuviéramos que preocuparnos de comer, pero yo sabía que se quedarían dormidos y no harían nada de nada.

-Ven por aquí- Zayn aun andando me agarró del brazo para llevarme por una callecita perpendicular a la del hotel.

No habíamos caminado ni cinco minutos cuando llegamos a una de las entradas del parque.

-¿Es aquí?- le pregunté, ya agotada.
-Sí- Zayn me sonrió-, ya verás que chute de adrenalina.

Empezó a correr a mí alrededor y me empujó para que comenzara a correr tras él. Así lo hice. Llevábamos un ritmo normal, y menos mal, porque si hubiese corrido como él solía hacerlo le habría perdido a la primera de cambio.

Corrimos durante más de media hora. Al principio, durante los quince primeros minutos pensaba que me moría, sentía un sabor metálico en la boca, pero seguimos unos minutos más y simplemente la sensación se apaciguó, no desapareció pero me sentí mucho mejor.

El parque era muy bonito, no era muy grande, dimos varias vueltas alrededor, la gente paseaba y disfrutaba de los últimos rayos de sol tirada en el césped. Había un pequeño estanque central en el que se podía alquilar barquitas para remar un poco.

-Un día tenemos que venir y montar- le dije a Zayn.

No me contestó y miré a su lado para darme cuenta de que había desaparecido. Bien, estaba hablando sola como si estuviera loca y mi amigo, la única referencia con el mundo que tenía, se había largado a Dios sabía dónde.

Me quedé parada y miré hacia todos lados para intentar dar con él pero no le veía.

Menudo estúpido, me había dejado sola en un parque desconocido. Yo sabía regresar, pero se suponía que íbamos juntos, no cada uno por su lado.

Caminé un ratito por los alrededores del parque mirando cada cabeza morena que veía con la esperanza de que fuera Zayn.

Me senté en un banco tras veinte minutos buscando y me puse música, no sabía qué hacer, ¿debía regresar sin él?, ¿y si le había pasado algo? Aparqué esos sentimientos de mi cabeza durante un instante. Al final volví a levantarme y di un último rodeo al parque.

Estaba de nuevo en un punto cercano a pequeña laguna cuando le vi, estaba con… ¿una chica? Nos separaban quizá cuarenta metros. Ella se reía por alguna estupidez que él le estuviera contando. Sentí mi interior hervir. ¿Me había dejado tirada por una tía? Me las iba a pagar. Desde luego que lo haría.

Me acerqué a ellos riendo interiormente y cuando me separaban cinco metros empecé a gritar como una loca:

-¡SABÍA QUE HABÍA OTRA! ERES UN GILIPOLLAS- me acerqué a Zayn y empecé a pegarle fuertemente en el brazo.

Zayn me miró como si viera un fantasma y la chica abrió mucho los ojos asustada.

-¿Y ESTA QUIEN ES?- señalé a la chica con cara de asco-. ZAYN ERES UN CAPULLO, ME DIJISTE QUE NO HABÍA NADIE MÁS.

Él estaba tan asombrado que no decía una palabra. La chica levantó las manos en señal de defensa y después dijo algo deprisa.

-Yo no sabía que tenía novia, no hacíamos nada, le acabo de conocer- movía los brazos mirándome a modo de disculpa.
-VETE- dije mirándola con rabia.
-Lo siento- ella se dio la vuelta y comenzó a andar hacia otro lado.

Cuando se marchó empecé a reírme mirando a Zayn que seguía en estado de shock.

-Jajajaja- me senté en el suelo porque no me tenía de pie a causa de la risa.
-¿Estás loca?- me dijo al final.
-No, tú eres el loco, ¿en qué pensabas? Me has dejado sola en medio de ningún sitio.

Él me miró negando y me levantó riendo al final.

-Estaba muy buena- dijo tristemente mirándome apenado.
-Sí, la próxima vez te lo piensas un poquito.
-Anda, vámonos- me empujó haciéndome cosquillas y me abrazó pasando su brazo por encima de mis hombros.
-Quítate- le dije empujándole hacia otro lado-, apestas.
-A ella le he parecido encantador- dijo levantando las cejas y sonriendo con autosuficiencia.
-Qué gran amigo- el sarcasmo tiño mi comentario.

Zayn se acercó deprisa a mí y me chupó la mejilla y después echó a correr. Pegué un grito limpiándome la cara y corrí detrás de él.

Llegamos al hotel riendo mientras la gente nos miraba extrañada, pero ya era algo habitual en nosotros.

Subimos riendo mientras intentaba chuparle yo y él se alejaba como podía.

Abrimos la puerta y la luz estaba apagada y nos encontramos a nuestros amigos tumbados abrazados durmiendo.

-Sabía que no harían la cena- dije susurrando.
-¿Nos duchamos en los baños comunes y bajamos al restaurante?- me dijo Zayn entrando sigilosamente.
-Ok.

Cogimos lo que nos hacía falta y caminamos hacia la mitad del pasillo donde estaban los baños.

Al acabar estuve esperándole más de diez minutos porque el señorito quería hacerse un tupé extraño.

-¡Qué pesado eres!- le empujé hacia el ascensor-, entiendo que no tengas novia, nadie soportaría estar esperando a su novio durante horas porque a él le apetece peinarse.

Él me chistó y nos metimos en el ascensor.


(Narra Su)

Louis me miraba mientras me acababa de comer los macarrones.

-Eres un poco raro, ¿no?- apartó sus ojos de mí y siguió con su plato del que aún quedaba la mitad.
-Mañana se va Irene- me dijo mientras se le escapaba queso de la boca.
-Raro y guarro- dije simplemente pensando en lo que acababa de decir él.
-En serio- se tragó la comida y me miró.
-Sí, mañana se va, y pasado empezamos las clases, el verano acaba, c’est finí- seguí con mi comida.
-Joder- él se levantó y subió corriendo las escaleras dejando su comida a medias.

Suspiré y dejé yo también mi plato en la mesa con las últimas porciones.

Subí hasta su habitación y me lo encontré tirado en el sofá mirando por la ventana con los brazos cruzados. Él sabía que yo iba a subir, estaba segura.






Acábate la comida, ¿no tenías tanta hambre?- dijo sin mirarme, enfadado.

-Louis, a veces…
-¿Qué?- en esa ocasión si se giró hacia mí.

No dije nada y entré sentándome a su lado.

-Mañana se va, pero vamos a ir en navidad, y solo quedan un par de meses.
-113 días.
-¿Los has contado?- le pregunté sin poder creerlo.
-Sí- se levantó de repente como si le hubiera dado un espasmo y empezó a caminar por la habitación desacompasadamente, saltando y diciendo cosas para sí mismo en voz baja.
-¿Qué te pasa?- le dije sentada aun en el sofá.
-ESTOY HARTO, HARTO DE TANTA MIERDA.
-¿Qué mierda?, tus amigos están bien, Irene está bien, __________(tn) está bien y a los demás los verás en 113 días, ¿Qué más quieres?
-No lo entiendes, no entiendes nada- me miró serio, parado por fin.
-Pues no, no lo entiendo.
-Déjalo, sal anda- ¿me estaba echando?
-Estás fatal de la cabeza- me levanté y salí de su cuarto, dejándole con sus tonterías.


(Narra Zayn)

-Nunca voy a entender que te guste ese helado- la miré mientras se metía otra cucharada en la boca.
-Mmmm- fue lo único que respondió con la boca llena y sonriendo.

Estábamos caminando por los alrededores del hotel, habíamos acabado de cenar hacía un rato y nos apetecía tomar un helado y dar un paseo.

-Mira- señaló el cartel de la calle.
-¿El Rey León?- le dije sin pararme.

Ella se quedó quieta mirando el cartel de color naranja que promocionaba la obra de teatro en West End.

-Vamos- la llamé para que siguiera caminando.
-Siempre he querido ir a verlo- me sonrió chupando su cuchara.
-_________(tn), vamos anda.

Ella continuo caminando a mi lado y el cartel quedó atrás.

-¿Seguirán durmiendo?- me dijo masticando el cucurucho del helado y manchándose la comisura de los labios.
-Estos no se despiertan hasta mañana.

Mi hermana cuando se quedaba dormida parecía una marmota y Niall era igual que ella.

-Pues vaya…

Llegamos al hotel y en efecto los dos seguían en la misma posición en la que les habíamos dejado un par de horas antes.

Nosotros también estábamos cansados y nos tumbamos en nuestras camas dejando la de Claudia libre.

-Zayn, mañana volvemos- me dijo con un toque de nerviosismo en su voz.
-Sí, y pasado empezamos el instituto.
-¿Vas a entrar en el equipo?- me preguntó.
-No lo había pensado la verdad, pero sí, o no, no lo sé, quizá- respondí.
-Bueno, seguro que serías el mejor- empezó a hablar más despacio, pausadamente entrando en el sueño poco a poco.
-Hasta mañana ___________(tn).

Ella solo hizo un sonidito con la boca en señal de respuesta.


(Narra Louis)

Mi hermana había salido de la habitación y me había dejado solo en ella.

Le había dado una patada de los nervios a un cojín del sueño estrellándolo con la cristalera, pero tenía tan poca fuerza que se cayó al suelo sin que el cristal a penas lo notara.

Me había tirado en la cama baca abajo y había gritado en el colchón que ahogaba mis palabras.

No sabía cuánto tiempo llevaba allí, mis padres habían llegado porque les había oído aparcando el coche, pero solo quería desaparecer literalmente.

¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? ¿Por qué me sentía así? No entendía nada. Yo pensaba que lo tenía superado, que todo se había terminado, que había existido un punto y final, un THE END. Pero parecía que no, parecía que todo podía cambiar, que había otra temporada, otro libro de la saga, otra oportunidad para reiniciarse.

Me levanté de la cama, me dolía la cara de tenerla en una extraña posición, me dolían las manos de haberlas cerrado durante mucho tiempo con fuerza.

Me puse el pijama y salí a hablar con Su, necesitaba que entendiera que lo sentía, que sentía haberla tratado mal, porque ella no se lo merecía, y al final era la que siempre se llevaba mis gritos y mi rabia interna.

Llamé a la puerta pero no contestó, pensé que estaría durmiendo, pero abrí la puerta para cerciorarme de ello.

Susan estaba tumbada en la cama mirando el móvil que sostenía por encima de su cabeza y escuchando música de los cascos.

Se giró cuando me vio en la puerta y me hizo un gesto para que pasara.

Me senté a su lado en la cama y ella me empujó para que me tumbara. Me pasó un casco y pude escuchar lo que tenía puesto, “In my place” de Coldplay.

-Me gusta esta canción- le dije cerrando los ojos.
-Y a mí- respondió juntándose a mi cuerpo.
-Su… perdona- susurré en el oído que le quedaba libre de los cascos.
-Calla anda- se apoyó en mi pecho y me abrazó dándome un beso en un hueco de mis costillas.

Acabó la canción y empezó otra que yo no conocía pero que también era buena. El buen gusto de mi hermana no acaba en la ropa.

-Es de Imagine dragons- me dijo contestando a mi pregunta.
-Está bien- le dije para enfadarla.

Levantó la cabeza y me miró con sus grandes ojos grises.

-Es muy buena- dije, y ella volvió a tumbarse sobre mí sonriendo.

Nos quedamos callados un rato escuchando varias canciones que supuse eran del mismo grupo.

-Todo irá bien- me dijo alejándose de mí y tumbándose hacía el armario.

Y yo esperé que fuera así, con todas mis fuerzas.


(Narras tú)

Anochecía cuando llegamos a “la cárcel”. Habíamos cogido un taxi desde Londres para que fuera más fácil llevar las mochilas y todo lo que habíamos comprado aquella mañana en la ciudad.

El taxi dejó a Claudia y a Zayn en su casa y después a Niall. Sonrió viendo su casa nueva desde fuera y quedamos en ella para después ir a ver a Liam y a Irene.

Llegué por último yo a mi casa y me encontré con mi madre que salí en ese momento por la puerta. Iba con un abrigo largo que le tapaba hasta las rodillas pero que dejaba entrever un vestido azul oscuro que llevaba debajo, iba maquillada y se había alisado el pelo.

-¿Mamá?- la miré de arriba a abajo sin creer lo que veía.
-Hola- le había sorprendido verme allí-, pensé que llegabas más tarde.
-¿Dónde vas?- me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla.
-He quedado con unos compañeros del trabajo para cenar.
-Amm, muy bien- sonreí realmente contenta-. Yo luego voy a ver a Irene y Liam.
-Vale- estaba nerviosa, lo notaba en su expresión-, no vuelvas muy tarde, mañana empiezas las clases.
-Descuida- sonreí una última vez y entré en mi casa para ducharme.

Me apoyé en la puerta cuando la cerré. ¿Mi madre salía a cenar por ahí?, ¿Qué habían hecho Londres con mi madre? Sonreí varias veces más recordando su cara y subí a mi cuarto.

Acabé de arreglarme y fui andando hasta la casa de Niall. Estaba a penas a un par de calles de la mía. Me quedé unos segundos fuera mirando su casa, era realmente bonita, muy sencilla pero a la vez guardaba ese espíritu de historia que era importante en cualquier hogar. 






Llamé al timbre y Niall abrió a los pocos segundos la puerta gritando como un loco.

-________________(TN) sube, ven a ver mi cuarto, ven corre- tiró de mí hacia el interior y no me dejó ver la planta de abajo porque subimos como el viento las escaleras.





-¿Has visto mi cama?- se tiró encima de ella pegando un salto en el altillo de madera que había a los pies.
-Sí, es perfecta- me senté en la tabla de madera y él se giró para mirarme contento.
-Claudia y Zayn me han llamado, dicen que como su casa está pegada a la de Liam deberíamos quedar en su casa en lugar de aquí, nos esperan en…- miró el reloj de su móvil- más bien hace… cinco minutos.

Sonrió mientras se levantaba.

-¿Voy bien?- dijo mientras daba una vuelta sobre sí mismo.
-Ferpecto- sonreí y ambos bajamos hacia la planta baja.
-___________(TN)- Maura me llamó desde la cocina.
-Mamá nos tenemos que ir- le respondió Niall abriendo la puerta de la calle.

Pero yo entré en la cocina a ver a su madre.

-Hola Maura- me acerqué a ella y la abracé.

Su madre me estrechó entre sus brazos contenta, se le escapó una lágrima e intentó ocultarla sonriendo.

-¿Qué tal ha ido el verano?- se secó las manos que tenía mojadas por fregar en el delantal y me acarició el rostro.
-Bien, todo muy bien.
-Niall me dijo que estuviste en Sicilia- dijo preocupada.
-Sí, fui el día de padres, y la verdad es que todo fue muy bien- sonreí para tranquilizarla.
-Ay, hija, ¡cuánto me alegro!- me abrazó de nuevo.
-Mamá, venga, hemos quedado hace diez minutos- le dijo Niall insistente.
-Vale, venga, idos, pasadlo bien, pero no volváis muy tarde, mañana hay colegio.
-Instituto mamá, no tenemos 7 años.
-¡Lo que sea!- gritó cuando nosotros ya salíamos por la puerta.

Andamos deprisa por las calles, Niall me seguía porque no conocía aun nada de la cárcel.

-¿Llegamos ya? Menos mal que estaba cerca- me dijo cuándo casi no habíamos andado nada.
-Niall, hemos pasado tres casas- le miré sonriendo-. No está lejos, quedan un par de calles.
-Vale, vale.

Él caminaba mirando todas las casas por las que pasábamos con interés.

-Mira esa casa, es fantástica- dijo señalando a una casa blanca bastante grande.
-Sí, muy bonita, vamos acelera que si no, no llegaremos nunca- contesté tirando de él que se había quedado empanado mirando la casa.

Al final, diez minutos después estuvimos frente a la casa de Claudia y Zayn.

-Guau, es increíble- dijo alzando la cabeza para verla por completo.
-Pues porque no la has visto por dentro- dije riendo acercándome a la puerta.

Claudia nos abrió y subió con nosotros enseñándole a Niall toda la casa mientras. Niall caminaba mirando todo con la boca abierta.

-Esta casa es mejor que la de _________(tpaís).
-Bueno, en esta es más grande, pero… aún le faltan muchas cosas- dijo acabando enseñando a Niall su cuarto.
-¿Esta es tu habitación?- entró como lo había hecho yo la primera vez, mirando las paredes y el techo decorados con miles de colores.
-Sí, es la mía.
-Es muy…- dio alguna vuelta sobre sí mismo para observar todo mejor.
-¿Muy…?- dijo Claudia expectante.
-Muy tú- concluyó él justo cuando Zayn entraba en la habitación secándose el pelo y echando gomina en él.
-Que pesado eres, mañana seguro que te duchas otra vez antes de ir a clase- Claudia miró a su hermano negando varias veces.

Irene: Holaa!!! ¿Dónde estáis?, Ya están las pizzas… (21:56)

Yo: Síí, llegamos en diez minutos (21:57)

Irene: ¡Okk! Liam está de los nervios, daos prisa (21:57)

Yo: Sí, sí, ya vamos (21:58)

-Tenemos que irnos- los tres se volvieron hacia mí.
-¿Ya?- a Claudia le cambió la cara.
-Vamos, si ver a Liam será lo mejor- le dije para intentar tranquilizarla.
-Sí, yo ya quiero verle- Zayn acabó con su pelo y se fue a lavarse las manos mientras nosotros salíamos por la puerta.

Bajamos deprisa y salimos a la calle, era una buena noche, no hacía mucho frío pero era necesaria una sudadera para combatir el aire.

Anduvimos un par de calles y pronto llegamos a la casa de Liam, los cuatro nos paramos frente a ella y nuestros suspiros se unieron en el aire inglés confundiéndose con él.



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Holaa!!! ¿Qué tal van esos exámenes? Espero que todos guay :)

Os dejo nuevo capítulo ^^ A mí no me queda nada para irme a la playa, pero he escrito bastante estos días y subiré al menos otros 2 capítulos de aquí al miércoles :)

Un beso a todaass, disfrutad de capítulo... Ojalá os guste... 

Por cierto!! En el próximo capítulo... REENCUENTROO!! Sé que lo estábais esperando :P

Muaaaaccckksss 






3 comentarios:

  1. VEROOO!Me a encantado como cada uno jajajajaj y los examenes me han ido super bien y mañana me voy de viaje de fin de curso ajjajaj bueno besos y sube capitulo pronto que quiero ver el reencuentro yaaa sube sube sube yaaaaa!!!


    MUAAACKKSSSS!!

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  2. Me alegro!!!! Pasalo genial en el viaje ^^ subo esta tarde!! Muchas graciias muacks

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  3. OMG Muero Lentamenteee!! se Que Hace Dias Que Lo subiste, Pero He Estado Ocupada Con Los Deberes Del Cole Y No He Podido Leer............. Pero He Amado El Capitulo.... ya Mismo Leo Los Otrooos!!! Besoooo

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