(Narra Irene)
-Irene- Susan me habló en los
vestuarios al acabar con la clase, estábamos en duchas pegadas con una pared
baja que nos separaba a la una de la otra.
-Dime- grité más alto de lo común
para que me oyera por el ruido del agua.
-Quería preguntarte algo- noté como
su voz se apagaba, parecía nerviosa.
-¿Qué pasa?- pregunté apagando mi
ducha y poniéndome de puntillas para verla por encima del muro de azulejos.
-Agáchate- me dijo nada más verme-,
no quiero que me mires mientras lo digo.
-Ni que nunca te hubiera visto
desnuda- le dije con un bufido.
-No es por eso, es por lo que te voy
a decir- apagó de nuevo la voz.
-Suéltalo ya, me estas asustando- le
dije encendiendo de nuevo mi grifo y dejando que el agua caliente recorriera mi
espalda.
-Quería saber…- dijo tras unos
segundos callada- si te molestaría que quedara algún día con Zayn- apagué el
grifo y me puse de nuevo de puntillas-. No me mires- chilló tapándose la cara.
-¿Susan?- pregunté retóricamente-
¿Con Malik?
-Sí- dije ella no muy convencida.
-No entiendo por qué me lo tienes que
preguntar, pero mucho menos entiendo que quieras salir con Malik- dije
encendiendo de nuevo mi grifo.
-No sé, simplemente quiero probar-
dijo ella.
-¿Probar?, ¿Con Malik?, ¿Estás
segura?, No vas a ser la primera que pruebas con él- no entendía a mi amiga.
-Lo sé, es solo por divertirme un
rato, y quizá…- no llegó a acabar la frase.
Salí de la ducha y me sequé
rápidamente vistiéndome y secándome un poco el pelo con las manos.
-¿Por qué me has preguntado?- le dije
a Susan cuando salió de la ducha.
Me miró de arriba abajo extrañada de
que yo estuviera ya vestida.
-Creía que a ti quizá…- me dijo.
-¿A mí?, por favor, no seas tonta- me
di la vuelta-. Me voy rápido, tengo prisa, mañana nos vemos.
Salí del vestuario y me choqué con
alguien que salía del vestuario de los chicos sin mirar también. Me giré y le
vi con su estúpida sonrisa.
-Si quieres pegarte a mí solo tienes
que pedirlo- Zayn me sonreía de medio lado.
Me alejé de él, no tenía ganas ni de
contestarle borde. Solo quería estar sola, joder, salí del instituto con un
fuerte nudo en el estómago de los nervios, ¿Si no sentía nada por él… Por qué
me sentía así?
(Narra Niall)
La primera semana hasta el viernes
pasó rápido, nos íbamos poco a poco acostumbrando a las clases, a la gente, los
profesores y el ambiente, incluso ________(tn) me había presentado a Alan
formalmente. Me empezaba a encontrar mejor, lo único que aún no me cuadraba era
Harry, pero ¿a quién le cuadraba Harry?
Después de la clase de Economía la
animadora castaña se acercó a mí sonriendo de oreja a oreja. Era guapa, al menos eso suponía, pero no era un chico de belleza superficial.
-Hola, ¿eres Niall, verdad?- me dijo
agarrándome del brazo contenta.
-Sí- respondí sin apartar la mano
para no ser maleducado.
-Que guay- ¿qué guay el qué? ¿Qué me
llamara Niall?
La miré con una sonrisa forzada.
-Voy a hacer una fiesta mañana por la
noche, en mi casa, mis padres no estarán, la hago todos los años por el inicio
del curso, para que nos conozcamos todos mejor, solo irán algunas personas, no
será nada grandioso- movía su pelo haciendo pequeños círculos que resultaban
tremendamente atractivos y sensuales.
-Amm- respondí.
-Quiero que vengáis, ya se lo he
dicho a Zayn y me ha dicho que sí- me dijo ella sonriendo mostrando sus dientes
perfectos blancos.
-Ya… es que verás, quizá tenía
planes, porque las chicas querían hacer algo y… no sé- dije intentando
excusarme.
-Ellas pueden venir- dijo ella
sonriendo más.
-Vale, se lo diré a ver qué les
parece- dije para que me dejara en paz.
-Genial, me gustaría que vinierais-
dijo ella apretando mi brazo con dulzura y alejándose contoneándose para mí.
La vista viajó por su cuerpo sin
control, pero la aparté cuando me di cuenta de lo que intentaba.
Al acabar las clases nos unimos en la
puerta y fuimos caminando hacia nuestras respectivas casas.
-¿Qué vamos a hacer el fin de
semana?- dijo Liam- podríamos hacer algo especial como bienvenida.
-Una chica me ha dicho que mañana da
una fiesta en su casa- dijo Zayn sin mucho entusiasmo.
-Sí, a mí también- ___________(tn)
frunció el ceño hacia mí- creí que no os interesaría.
-Es Carla- dijo Susan- es animadora,
sus fiestas no están mal, podríamos ir.
-Yo paso- dijo Claudia volviéndose al
resto.
-Venga Clau- le dijo Louis
acercándose a ella y pasando su mano por el cuello de ella atrayéndola hacia sí.
“No deberías hacer eso Tomlinson”
pensé para mis adentros.
-¿Y hoy que haremos?- dijo Liam sin
prestar mucha atención al tema de la fiesta.
-Yo no puedo quedar- dijo Susan bajo
la atenta mirada de Irene.
-¿Y eso hermanita?- Louis habló por
delante sin volverse.
-Ya he quedado- dijo ella como si
resultase obvio.
-¿Y se puede saber con quién?- dijo
Louis volviéndose molesto.
-No te importa- le respondió ella
levantando las cejas.
-Sí me importa, ¿con quién has
quedado?, ¿Es un chico?- dijo él parando a su hermana.
Nosotros seguimos andando dejándoles
atrás. Liam les miró con el ceño fruncido pesaroso.
-Liam, ¿ha quedado contigo?- le
pregunté siendo valiente.
Él negó serio mirando hacia los
hermanos que hablaban o discutían.
-¿Entonces con quién?- dije yo en voz
baja.
Liam parecía pensativo, y yo no
entendía muy bien nada, creía que Susan no tenía novio, aunque ¿Quién sabía? A lo mejor había quedado con una amiga...
(Narra Zayn)
Llegamos a nuestra casa y Claudia y
yo nos despedimos, quedamos en hablar más tarde para saber si haríamos algo,
pero yo ya sabía que no haría nada.
-Clau…- toqué su puerta varias veces
y al final la abrí.
Ella estaba tumbada en la cama
leyendo un libro de Química orgánica con música en sus oídos. Se quitó los
cascos y me miró sonriendo.
-Hola Zayn- me dijo.
Caminé hasta su cama y me senté a su
lado.
-Verás, estoy pensando algo…- le dije
pensativo despeinándome el pelo-, verás, tengo un amigo que tiene una situación
complicada- me quité las deportivas y subí los pies a la colcha de la cama que
reposaba en el suelo.
Ella me miró con el ceño fruncido,
esa era nuestra manera de decir “mi amigo soy yo” pero sin decirlo.
-Verás, una chica le ha pedido salir,
y es raro, porque él quiere mucho a la chica, siempre han sido amigos- empecé-
y ella… bueno, le gusta, es muy guapa y eso, pero no sabe si le gusta lo
suficiente como para… ya sabes, intentar algo con ella, porque solo un lío no
lo ve bien- suspiré desperezándome, ella me observaba sin encajar las piezas
todavía-, aparte él tiene un amigo, al que le podría gustar la chica en cuestión,
pero mi amigo no está muy seguro de eso.
Entonces sus ojos se abrieron de
golpe y dejó el libro en el suelo levantándose y poniéndose a mi altura en la
cama.
-¿Vas a quedar con Su?- me dijo
negando.
Asentí despacio, así todo era mucho
más fácil, sin ser completamente claro con ella pero entendiéndonos al fin y al
cabo.
-Zayn…- dijo con aire de hermana
mayor advirtiéndome- no deberías hacerlo.
-¿Por qué no?- una parte de mí la
entendía pero la otra no veía nada de malo en salir por ahí son Susan.
-Porque no y punto, no hay que darle
más vueltas- dijo ella negando.
-Solo va a ser un paseo- le dije con
cara de perrito mojado.
-Antes no has dicho eso- me respondió
ella con sarcasmo.
Me tumbé en la cama.
-Zayn hay miles de chicas, muchas
animadoras, Carla por ejemplo, está buenísima, ¿por qué no sales con esas?- me
dijo.
Pero yo no quería salir con ninguna
de ellas, además había sido ella la que me lo había pedido, se había acercado a
mí sonriendo y sin previo aviso me había dicho, “mañana quedamos, tú y yo”, no
había tenido tiempo a responder, pero a ella nunca le diría que no.
-Voy a quedar con ella, solo un rato,
y ya veremos…- dije al final convencido.
-Ains… no sé para qué preguntas, en
fin…
Me levanté sonriendo pero ella,
cuando casi había llegado a la puerta me paró.
-Yo también tengo una amiga- me dijo.
-Cuenta- me volví y me senté a si
lado en la cama de nuevo.
-Me gusta Louis- soltó ahorrándose la
historia de su amiga.
-Ya lo sé- respondí, ella abrió los
ojos mucho.
-¿Tanto se me nota?- dijo agachando
la cabeza y guardándola en un cojín mientras gritaba a través de él.
-A estas alturas no sé cómo él aún no
se ha dado cuenta- dije siendo sincero.
Gritó de nuevo en el cojín y se lanzó
de cabeza al colchón apoyando su cabeza en mis piernas. Le acaricié el pelo
mientras ella se descargaba.
-No puedo soportarlo, te lo juro, no
puedo, veo a __________(tn) pasando de Harry y a Harry pasando de ella, Louis
pasa de mí pero yo no puedo- lloriqueó de mentira encima de mí.
-Venga, él no pasa de ti- dije-, aunque
quizá sería mejor que pasara.
-Pues sí- se incorporó- dile que se
aleje de mí, díselo Zayn, por dios, no soy capaz de controlarme.
Me reí.
-¿Vas a lanzarte contra su boca a la
desesperada?- dijo riendo.
-Quizá- me quedé a cuadros y esta vez
fui yo el que abrió los ojos y la boca al mismo tiempo.
-¡CLAUDIA!- me levanté de la cama
riendo.
-No te rías de mí, esto es difícil-
me dijo ella sonriendo también-, te lo digo en serio.
-Vaya, vaya con Tomlinson…- le dije
metiendo las manos en mis bolsillos-. Yo comiéndome la cabeza por Su y tú por
Louis… ¿Quién nos ha visto y quién nos ve?
-¿Entonces vas a quedar con Susan?-
me dijo con un toque se desaprobación en la voz.
-Bueno, ya que tú no vas a quedar con
Louis, al menos que uno de los dos quede con un Tomlinson.
Ella me lanzó un cojín acertando en
mi estómago.
-Esto es serio Zayn, Su no es una
como las demás, si le haces daño a ella jamás te lo perdonará, y Louis tampoco.
Levanté los brazos defendiéndome.
-Si soy muy bueno- caminé hacia la
puerta moviendo la cabeza hacia los lados como si bailara.
-Ya…- se rió- ¡pásalo bien!- me gritó
cuando cerré su puerta.
(Narra Susan)
Estaba tumbada en mi cama mirando mi
armario abierto, ¿Cuánto hacía que no tenía una cita? Quizá nunca había tenido
una cita en condiciones. Yo, que tenía un vestido para cada día del año, que
podía arreglarme camisetas y pantalones convirtiéndolos en obras de arte, yo,
no sabía qué ponerme. “Es Zayn”, me decía a mí misma todo el rato, pero aunque
me obligara a pensar que era una tarde normal, estaba muy nerviosa.
-Su- mi hermano pasó sin llamar y me
encontró mirando mi armario indecisa.
-Lou- respondí sin mirarle.
-¿Dónde vas a ir?- me preguntó parado
en la puerta.
-No lo sé, y si lo supiera no te lo
diría, no quiero que vengas detrás de nosotros toda la tarde- le dije
levantándome y caminando hasta el armario.
Saqué una falda y se la enseñé a
Louis.
-¿Te gusta?- pregunté poniéndomela
delante para que se hiciera una idea.
-Muy corta- me dijo entrando y
sentándose en la cama en postura de indio.
-Qué dices… la falda de las
animadoras es más corta, mucho más- le dije guardando la falda-. ¿Y esta?- le
enseñé otra más larga.
-No, no me gusta, mejor pantalones-
me dijo cogiendo unos pantalones negros básicos y aburridos.
-No me pienso poner esos pantalones-
le dije quitándoselos de la mano y guardándolos.
Cogí mi móvil, iba a ir a lo seguro,
era una chorrada andar haciendo el tonto con Louis si podía preguntárselo a él.
Sonaron dos toques y después su voz al otro lado.
-¿Te has arrepentido?- dijo con una
voz sexy.
-¿Debería?- contesté divertida
sentándome al lado de mi hermano que se acercó a escuchar, me alejé de su oreja
dándole un golpe.
-No- solo eso, pero era Zayn, no
hacía falta más.
-Estaba pensando, ¿qué me pongo?-
dije mirando de nuevo a mi armario y mordiéndome el labio.
-Cualquier cosa, si en realidad no
tengo ningún plan, podríamos ir a Londres, o que tú me enseñaras algún sitio-
contestó.
-Vale, estaba pensando ir desnuda,
¿entonces no?- dije riendo.
-Por mí no hay problema, pero quizá
tenga que pegar a algún que otro tío que te mire demasiado.- me reí por lo que
me decía.
-¿Harías eso por mí?- dije con voz de
princesa atrapada en un castillo encantado.
-Por supuesto.
Me reí de nuevo, al menos con Zayn no
me aburriría.
-Vale, creo que ya sé que ponerme,
muchas gracias por tu ayuda- dije sonriendo y levantándome de nuevo caminando
al armario.
-¿Entonces irás desnuda?- preguntó
curioso con una risita lasciva.
-Quizá en la segunda cita, soy un
poco antigua para ofrecértelo todo en la primera- contesté mirando a mi hermano
que negaba serio.
-¿Entonces habrá más?- dijo
ilusionado.
-Si te portas bien- sonreí de nuevo y
colgué.
Saqué los pantalones y el jersey,
algo sencillo, para que no se pensara cosas raras, y me vestí deprisa, Louis me
miraba serio mientras me subía los pantalones, que nuestros padres nos hubieran
llevado a playas nudistas hasta los quince tenía sus cosas buenas, no me
importaba lo más mínimo que Louis me viera cambiarme.
-No te miro de ninguna manera-
contestó serio.
-Lou… no vivo en una cárcel, bueno
sí, pero… me entiendes, tengo 17 años, tú tienes novia- dije intentando que
comprendiera- además es un buen chico, si te portas bien cuando vuelva te lo
presento- me reí pensando en la extraña situación.
-Tienes razón, pero… como me entere
de que algo ha ido mal…
-Creo que en una pelea él te ganaría-
dije riendo.
Puso cara de intriga pero la quitó
cuando le volvía mirar sin darle
explicaciones.
-Habría que ver… Vas muy guapa- se
levantó y salió del cuarto.
-¿Tú vas a quedar con Marie?- le
pregunté.
-No lo sé, iba a salir con sus amigas,
a lo mejor luego se pasaba a cenar, no sé.
-Vale, quizá algún día podríamos
hacer una cita doble- comenté graciosa.
Me volvió a mirar serio y salió
negando.
Sonreí mirando cómo se iba y acabé de
arreglarme.
(Narra Liam)
Mi cabeza le daba vueltas y más
vueltas a la idea de ver a Susan con un tío, nunca la había visto con un tío.
No sabía lo que iba a sentir hasta que ocurrió, había dejado pasar el tiempo y
ahora ya era demasiado tarde para todo. Necesitaba olvidarme de ella, pero no
podía, mi situación era cómoda, era mi amiga, mi mejor amiga, pensé que con el
tiempo algo fortuito nos uniría de nuevo y para siempre, que sería algo casual,
sin necesidad de que yo hiciera nada, pero al final había ocurrido justo lo
contrario, ella había conocido a otro.
-Irene, voy a salir- le dije mientras
me ponía una sudadera que colgaba del recibidor.
-¿A dónde vas?- me preguntó
levantando la cabeza del portátil.
-A casa de Louis- dije.
Ella alzó una ceja interesada, no
creía que supiera mis intenciones, o quizá sí… no importaba.
-¿No dirás a casa de Su?- me dijo
sonriendo.
-Es lo mismo- contesté quitándome la
capucha que se me había quedado en la cabeza al ponerme la sudadera.
-No primo no, no sabes lo diferente
que es- dijo sin apartar la sonrisa-. Suerte- bajó de nuevo la cabeza y siguió
a lo suyo.
Yo puse los ojos en blanco y salí a
casa de… Susan.
Llegué en unos pocos minutos ya que
estaban más o menos cerca una casa de la otra. Llamé al timbre y Louis me abrió
la puerta con un tazón de cereales en una mano y el mando de la tele en otra.
-Hola- dije mirándole mientras él me
decía con la cabeza que entrara y cerraba la puerta.
-Hola, ¿Qué tal?- dijo entrando al
comedor.
-Bien, ¿está tu hermana?- pregunté
mirando a las escaleras.
-Sí, está arriba acabando de
arreglarse, intenta sacarle tú el nombre del tío con el que va a salir que ella
no me quiere decir a mí nada- señaló el piso de arriba y dejó que me fuera sin
poner impedimentos, si hubiese sabido mis intenciones no me habría dejado
subir, ni siquiera me habría dejado entrar en su casa.
Subí y me asomé al cuarto de Susan,
la puerta estaba entreabierta, la vi sentada en el escritorio dibujando, tenía
un moño en lo alto de su cabeza y se mordía la mejilla por dentro espirando con
profundidad. Me quedé unos segundos observándola en silencio y al final di un
par de golpes en el marco de la puerta.
Se volvió para mirarme y me sonrió al
pasar.
-Hola- dijo cerrando su cuaderno y
guardándolo en un cajón del escritorio.
No respondí verbalmente pero contesté
a su sonrisa.
-Tu hermano me ha obligado a que te
sonsaque el nombre del chico- dije para romper el hielo.
-Me lo he imaginado- dijo sonriendo-
pero mañana os lo digo, hoy no.
-No pasa nada, a mí no me importa.
Me miró frunciendo ligeramente el
ceño. ¿Yo no había ido allí a decirle que no quedara con nadie, que solo lo
hiciera conmigo? Me quedé paralizado.
-Me tengo que ir ya casi- dijo
levantándose y saltándose el pelo que ya llegaba por debajo de sus hombros.
-Amm, bueno, pues pásalo bien-
contesté saliendo del cuarto y maldiciendo en voz baja mientras llegaba al
salón.
-¿Qué?, ¿Te lo ha dicho?- me preguntó
Louis nada más entrar.
-Que va tío, ni una palabra.
(Narras tú)
Era viernes, quería moverme, hacer
algo, pero Niall y yo estábamos tirados en el sofá, tenía sus pies a escasos
centímetros de mi cara pero no le olían mal porque acababa de ducharse así que
no le dije nada, él también tenía los míos cerca de su nariz, no podía
quejarme.
Estábamos viendo un episodio de
anatomía de grey, uno de los antiguos en los que aún O’Malley vivía, ¡cómo me
gustaba ese personaje! Una lástima que Shonda se lo cargara.
-Me aburro- dije al final cuando
empezó otro capítulo.
-¿Qué quieres hacer?- preguntó
levantando la cabeza.
-No sé, solo quiero hacer algo- dije
quitándome la manta de encima y tirando con ella algunas palomitas que se
habían quedado allí-. ¿Vamos a Londres?- le pregunté.
Él puso cara rara y me miró
suplicante.
-Está muy lejos- dijo arrugando el
rostro.
-Pues damos una vuelta por aquí
cerca- dije levantándome al final y apartando sus pies para poder salir del
sofá.
-Vaaaaleeee- dijo al final
levantándose él también.
Nos pusimos algo de abrigo porque
empezaba a refrescar ya que el sol se había escondido hacía un rato, y salimos
a la calle. Caminamos un rato hablando de todo y de nada.
Pasamos por la casa
blanca que tanto le había gustado a Niall el primer día de clase y que se
quedaba mirando cada día al pasar. Él se acercó al buzón que había a un lado de
la casa y leyó el letrero del apellido de la familia en voz alta.
-Evans- dijo- ¿de qué me suena ese
apellido?
La puerta se abrió de golpe y una
niña salió con una comba en las manos.
-Hola- dijo mirándonos a Niall y a mí
que nos quedamos petrificados- ¿Sois amigos de Alan?
Mi amigo y yo cruzamos una mirada y
yo asentí.
-Sí, ¿Está en casa?- pregunté.
Ella asintió y entró sin cerrar la
puerta del todo.
-Es la casa de Alan, ¡EVANS! De eso
me sonaba, al regañarle el profesor Golding el primer día le llamó así.
Alan salió por la puerta, llevaba
unos pantalones cortos elásticos de Nike negros y una camiseta naranja de manga
corta.
-Hola- nos dijo al vernos en la
entrada.
-Hola, no sabíamos que vivías aquí-
dije excusándome-. A Niall le gusta tu casa- le señalé sin darme cuenta y él
abrió mucho los ojos.
-Me alegró, ¿queréis pasar? Mi padre
no está en casa, estoy con mis hermanos.
-Sí- dijo Niall contento.
-¿No molestamos?- pregunté parando a
mi amigo que ya andaba hacia dentro.
Alan negó y me dejó pasar tras Niall.
Nos enseñó toda la casa por dentro,
era muy bonita, estaba todo perfectamente decorado, con mucha clase, nos enseñó
su cuarto.
-Pero aún no os he enseñado lo mejor
de la casa- nos dijo señalando al techo.
Del techo colgaba un cable con una
bolita en el extremo más cercano, tiró levemente de ella y una escalera de
madera surgió del techo cayendo hacia abajo despacio. Niall me miró sonriendo
con toda su cara.
-Subid- Alan señaló las escaleras y
yo fui la primera que empezó a ascender por las escaleras.
Al llegar arriba me encontré con un espacio triangular, con cojines y un pequeño ventanal que dejaba ver toda la calle y parte de las montañas a lo lejos. Me hice a un lado para que Niall y Alan también pudieran entrar.
-Es genial- dijo mi amigo sentándose
en los cojines.
-¿Os gusta?- nos preguntó subiendo el
también tras nosotros.
-Muchísimo, de verdad- le dije,
porque Niall no era capaz de articular palabra-, a Niall le encanta la
arquitectura, todo lo que tenga que ver con las casas, le apasiona.
Alan miró a Niall divertido y él
asintió.
-Pues me alegro de que os guste mi
casa- dijo él contento-, aquí subo cuando necesito pensar, cuando no puedo
dormir abajo subo aquí y miro las estrellas hasta que me duermo.
Sentí compasión de él, mezclada con
una buena dosis de empatía, yo me sentía como él muchas veces, no me podía
imaginar cómo habrían sido los dos últimos años de su vida, su padre trabajando
para sacar la familia adelante y él cuidando de sus hermanos, preocupándose por
ellos, perdiéndose fiestas, vacaciones y tardes enteras por estar con ellos.
-Mañana vamos a la fiesta de Carla,
podrías venir- le dijo Niall compartiendo mis pensamientos.
Aunque yo no tenía ningunas ganas de
ir a la fiesta, por Alan iría, porque él se lo apsara bien un rato.
-No, no es una buena idea- contestó
él.
-Venga Alan, quizá pueda encontrar a
alguien que cuide de tus hermanos.
-No es por eso, mi padre mañana tiene
la noche libre- dijo-, pero no me apetece.
-Pues te obligamos, te llevamos
arrastras- dijo Niall riendo.
-Sí, yo tampoco quiero ir, pero al
menos si vas tú tendré a alguien con el que insultar al resto- dije
sonriéndole.
-Bueno, vale, sí- dijo al final-, me
habéis convencido diciendo que a vosotros tampoco os apetece.
-Bueno, no le hemos preguntado a
Carla, pero imagino que no habrá problema- dijo Niall.
-No, ella me ha invitado, pensé que
no ibais a ir- dijo él sonriendo y echándose el pelo hacia atrás.
Pasamos un rato con Alan, nos invitó
a cenar y conocimos a sus hermanos, el mediano, de quince era muy gracioso, me
recordaba muchísimo a Louis, siempre haciendo bromas y con sus ojos azules
intensos. Los gemelos eran perfectos, corrían uno tras otro todo el rato
alrededor de Alan que les cogía en brazos y les intentaba separar en el aire. Y
la mediana, Alexa, era más callada y reservada, creo que le daba vergüenza que
Niall estuviera allí, se ponía roja cuando le hablaba y a Niall le parecía
gracioso.
-A mi hermana le has gustado- dijo
Alan saliendo al portal para despedirnos.
-Si espera unos cuentos años quizá
podríamos hablar- Niall miró a Alan y ambos rieron.
-¿Nos vemos mañana entonces?-
pregunté contenta, al menos la noche tendría algo bueno.
-Sí, nos vemos allí.
Nos despedimos y me fui a dormir a
casa de Niall, estuvimos hablando durante horas, no recuerdo cuando me dormí
exactamente.
(Narra Zayn)
Susan y yo caminábamos al lado riendo
por un chiste que acababa de contarle, lo había pasado genial con ella.
Habíamos hablado del dibujo, algo que nos encantaba a los dos y que nos unía de
una forma especial, nos habíamos contado los cambios sufridos después de los
dos años.
Había sido una gran idea quedar.
-Al final te has vestido- le dije
empujándola con la mano con cariño.
-Ya me comes con la mirada vestida,
ir desnuda sería peligroso- me contestó riendo.
-Eso es cierto- la miré de arriba a
abajo con picardía y ella me pegó un golpe en el brazo.
-No me mires así- me recriminó
haciéndose la enfadada.
-¿Pero tú te has visto?- me paré y la
cogí de la mano haciéndola girar- estás buenísima.
-Seguro que se lo dices a todas- dijo
ella riendo y apartándose de las vueltas parando, se mareó y se apoyó sobre mí-
¿te funciona con ellas?- se acercó un poco a mí.
Tenía mis manos en su cintura y ella
las suyas sobre mi pecho, se apoyó en mi vientre y me acarició a través de la
camiseta. Me revolvió por dentro y sonrió.
-A mí solo me importa si me funciona
contigo- le dije acercándome a sus labios.
Ella sonrió y se alejó riendo de mí.
-¡Malik!, te he dicho que soy antigua
de costumbres, no acostumbro a besar en la primera cita- me dijo riendo.
Aquello en lugar de enfadarme hizo
que me gustara mucho más.
La acompañé hasta su calle, pero
insistió en que no llegara hasta su casa para que no me viera Louis.
-Mañana nos vemos- me dijo soltando
mi mano, que había agarrado durante el camino, y caminando por su calle.
La veía alejarse sintiendo una gran
presión en mi pecho, supuse que era debido al beso que no me dio, y aun así
todo era confuso, excitante, excitante y confuso.
Llegué a casa y mi hermana ya se había
dormido así que esperaría al día siguiente a contarle todo.
(Narra Susan)
Entré en mi casa con una sonrisa en
la boca, estaba ilusionada, después de mucho tiempo quería sentir algo nuevo. Louis
estaba tirado en el sofá, descansaba sobre el reposabrazos dormido con la boca
abierta y el pelo alborotado sobre su cabeza, estaba él solo. Tenía una manta
echada alrededor de su cuerpo y la televisión estaba encendida con algún
programa que vendía cosas a domicilio.
Me quedé un rato observándole tentada
a fotografiarle, pero me controlé y me acerqué a él. Mi sombra le tapó de la
poca luz que entraba por el ventanal del comedor. Se movió en sueños con un
sonido ronco en su voz. Me acerqué un poco para oírle mejor y creí distinguir
un nombre claramente entre sus susurros.
-Lou, Lou, despierta- le acaricié el
pelo y él se despertó sobresaltado.
-¿Qué pasa?- se levantó de un
movimiento quedando de pie en el sofá mirando hacia todos lados.
Al verme parada delante de él riendo
se tranquilizó y se lanzó hacia el sofá.
-Buenas noches, me he dormido en el
sofá- dijo mirándome a los ojos divertido.
-Sí, lo has hecho- contesté andando
hacia las escaleras-, será mejor que subas a tu cama o mañana tendrás un dolor
de cuello que no podrás con él.
-Sí, ahora subo- me dijo cuando yo
pisé el primer escalón.
Entré en mi cuarto y me puse el
pijama con una sonrisa en la cara, Louis entró segundos más tarde y se tumbó en
mi cama lanzando el edredón hacia abajo y metiéndose entre las sábanas.
-¿Qué tal ha ido?- preguntó con los
ojos abiertos examinando mi expresión.
-No ha ido mal- contesté sonriéndole.
-¿Eso qué significa?, ¿Volverás a
quedar con él?- dijo tapándose la cara hasta la nariz.
-Eso significa que no lo sé, pero
probablemente sí- le dije metiéndome yo también la cama.
-Espero que compartas cama solo
conmigo por mucho tiempo- dijo él juntando sus pies calentitos a los míos
congelados.
-No puedo prometerte nada- le dije
riendo- además, ni que tú compartieras cama solo conmigo.
Diciendo esto pensé en el nombre que
habías salido de sus labios en sueños segundos antes, pero no le dije nada, en
ese caso era mejor la ignorancia que el conocimiento.
(Narras tú)
-Pero si no va a estar tan mal- Susan
nos miraba a las tres sentadas en la cama desde las puertas de su armario
enorme.
-No me apetece mucho ir- dijo
Claudia-, mi hermano me ha convencido tontamente.
Irene parecía pensativa, estaba más
callada que de costumbre pero había aceptado ir a la fiesta sin rechistar.
-Yo solo quiero beber hasta perder el
conocimiento- dijo levantándose y cogiendo una falda del armario de Susan.
-No te pongas eso- le dije mirando el
cinturón-falda que había escogido.
-Déjame, quiero relajarme y
desconectar del mundo- dijo ella.
-Estás muy rara, tía- Claudia
haciendo lenguaje lo que yo pensaba también se levantó y cogió una camiseta y
unos pantalones cortos.
-Ni de coña te pongas eso, hoy
arrasamos, ponte esto- dijo Irene lanzándole un vestido excesivamente corto.
-Ese vestido lo tengo de un carnaval
de cuando tenía diez años- dijo Susan riéndose.
Claudia negó varias veces y al final
se puso algo sencillo.
Yo opté por no hacerle caso a Irene
tampoco y ponerme algo normal, que no llamara mucho la atención.
Irene nos miró negando pero al final
ella tampoco se puso nada exagerado.
Acabamos pronto y esperamos a que los
chicos llegaran a casa de Susan que era donde nos íbamos a juntar para ir todos
a la fiesta.
Llamaron a las 11:30 y nosotras
bajamos. No me pasó desapercibida la mirada que Louis lanzó a Claudia sonriendo
y tampoco los colores rosados de las mejillas de ella. Tampoco el guiñó de ojo
que le hizo Zayn a Susan y la mirada reprobatoria de Irene que pasó de ellos
saliendo al exterior. Niall me sonrió al bajar con cara de pocos amigos, a él
le apetecía aquella fiesta tanto como a mí, pero ambos lo hacíamos por Alan.
-Me gusta tu camiseta- me dijo Louis
señalando las rayas.
-Me la he puesto especialmente por
ti- le dije guiñando un ojo y sonriendo.
Él también sonrió.
-Si no tuviera novia no sabes lo que
te haría- dijo lanzando una mirada a todo mi cuerpo desnudándome.
-Sí lo sé, y no me gusta- respondí
saliendo a los 20 grados londinenses poco propios de casi las doce de la noche.
-Podría haberme puesto el vestido-
dijo Irene de morros.
-Otro día- contesté agarrándola por
el brazo y andando con ella-. ¿Qué pasa con Zayn?- le pregunté en susurros con curiosidad.
Ella me miró asqueada negando.
-No pasa nada con Zayn, ¿vale?-
respondió también en susurros evitando la cuestión.
-Ok- dije.
Caminamos en grupo hasta la casa que
Louis, Liam y Susan conocían de haber tenido fiestas de fútbol en ella.
Era una casa muy grande, la música
salía de las ventanas abiertas estridentemente, se veía a gente dentro bailando
y riendo, hablando los unos con los otros ebrios y felices, al menos eso es lo
que parecía desde fuera.
-¿Entramos?- Irene había empezado a
caminar por el sendero de baldosas que dirigían a la casa y había llamado al
timbre taconeando con los converse en el suelo de madera.
Un chico alto rubio abrió la puerta y
la miró de arriba abajo sonriendo, seguramente perdido en alcohol.
-Hola- dijo mi amiga sonriéndole
también y entrando rozándole el brazo.
Todos pasamos tras ella y pronto nos
invadió la música, el sonido de la gente gritando y saltando por todos lados y
los vasos de cerveza corriendo en barriles de cinco litros.
-¿Alguien no piensa beber?- dije
intentando buscar consuelo en la noche.
Niall se encogió de hombros.
-Ya que esto va a ser aburrido será
mejor que nos alegremos nosotros un poco- dijo cogiendo un vaso que una chica
le ofrecía y bebiendo de él sin apenas detenerse a mirar qué era.
-Genial- dije sarcástica- voy a
buscar a Alan.
Empecé a andar entre el gentío y les
perdí de vista pronto.
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Hola chicaaas!! Os dejo un nuevo capítulo :) Espero que os guste ^^
Subiré durante esta semana que empieza más capítulos, al menos lo intentaré xD
Muacckkkss
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VEROOOO!Lo siento por tardar tanto pero e estado de viaje y no e podido, fui al concierto de los chicos y fue increible me quede afonica y sin poder hablar de tanto gritar jajajaja y aproveche que el concierto era en barcelona y como tengo primos alli me quede una semanita y bueno no se que mas contarte jajajajja el capitulo a sido increible como todos ahora me pondre a leer el proximo besos guapa!!
ResponderEliminarMUCKKSS
Me alegro de que lo pasaras guay en el concierto ^^ y de tu semana de minivacaciones en Barcelona :)
EliminarGracias por comentar, acabo de subir capítulo ^^