(Narras tú)
Me desperté tranquilamente, la semana
comenzaba de nuevo, habían pasado muchas cosas al inicio del curso, pero ahora
solo me preocupaba el martes, Niall cumplía los 17 y aún no había pensado nada
que pudiera sorprenderle. Tendría que hablar con Claudia, los 17 no eran unos
18 o unos 20, pero también eran importantes, eran los últimos que cumpliría
antes de ser mayor de edad, era especial igualmente.
Niall llamó a mi casa a menos veinte
en punto, casi nunca se retrasaba, caminamos en silencio hasta el Claudia y
Zayn que nos esperaban donde siempre.
-Hola- les dije a ambos sonriendo, no
sabía por qué pero estaba contenta.
Zayn miró a Niall enfadado y le hizo
un gesto para que se acercara a él, ambos comenzaron a caminar por delante de
nosotras dejándonos atrás.
-¿Qué le pasa?- le dije a mi amiga
que suspiró.
-Está enfadado con Niall por “dejarme
emborracharme"- negó con los ojos en blancos y comenzó a caminar.
-¿Emborracharte?, ¿Tú también?- la
miré con los ojos muy abiertos, si Niall no solía probar el alcohol Claudia
mucho menos.
-Sí… es una larga historia.
Del camino al instituto me contó todo
lo que había pasado durante la noche, lo relacionado con Louis y la idea de
alejarse de él.
-Me parece correcto, él tiene novia-
dije asintiendo.
-Lo sé- suspiró de nuevo-. ¿Qué vamos
a hacer mañana?- me dijo para cambiar de tema.
-No tengo ni idea… no se me ocurre
nada de nada…
Llegamos a clase hablando de la
fiesta para Niall, cómo organizarlo todo y a quién invitar.
Nos cruzamos en la puerta con Liam y
con Irene que nos saludaron. Claudia y yo nos quedamos mirando a Irene de
arriba a abajo. Ella nos miró sonriendo y nos guiñó un ojo.
-¿Es normal que me ponga mi prima
así?- nos preguntó Liam al vernos mirar a Irene.
-Creo que a mí también me pone así
que creo que es normal- dijo Claudia riéndose.
-Estás muy guapa- le dije mirándole
las piernas desnudas.
-Genial, porque estoy pasando un
frío…- nos reímos los cuatro justo cuando Niall y Zayn llegaron hasta nosotros.
Zayn abrió los ojos admirando el
cuerpo de Irene que le respondió con su dedo corazón en el aire.
-Te metería en el vestuario todo el
día- le dijo Zayn con mirada pervertida.
-Gracias, pero no creo que supieras
qué hacer después- le respondió ella dándose la vuelta y comenzando a caminar
hacia su clase.
Liam miró asqueado a Zayn y siguió a
su prima, Niall se despidió y camino tras ellos de la misma manera.
-Vamos a clase, andando- dijo Claudia
entrando también.
Nos tocaba Biología y el profesor
durante las clases de la primera semana me había encantado, era un hombre
genial que enseñaba muy bien, además a mí me encantaba la Biología, así que
casi cualquier profesor que la impartiera ya me caía bien desde el principio.
Entré y vi a Alan sentado detrás en
una mesa doble solo. Me acerqué a él y me senté a su lado sin hablarle.
-Lo siento, mi hermana pequeña se
puso enferma y no quería dejarla sola- dijo intentando explicarme su falta a la
fiesta.
-¿No estaba tu padre?- le dije sin
mirarle centrando mi mirada en la pizarra.
-Sí, pero…- se calló.
-No pasa nada, fue una mierda total,
hiciste bien en no venir- se lo dije también sin mirarle, pero tampoco tenía
muchas ganas de hablar con él.
Me levanté para sentarme en una mesa
pegada a la de Claudia y Zayn pero Alan me llamó.
-__________(tn), no te enfades, lo
siento de verdad, te prometo ir a la próxima- dijo y entonces se me ocurrió la
idea.
-Mañana Niall cumple los años, vamos
a hacer una fiesta y…
-Allí estaré- dijo sin darme tiempo a
terminar.
-Vale- sonreí y me senté a su lado de
nuevo.
Harry y Louis entraron en la clase
los últimos segundos antes de que lo hiciera el profesor. Louis se sentó a lado
de Marie que no le miró ni un segundo, y Harry se sentó al otro lado de la
clase, con la estúpida de Chelsea, mi odio por ella era infinito, pero le había
prometido a mi madre olvidarlo, así lo haría.
-Hablé con Ian en la fiesta- le dije
en susurros a Alan.
-¿Mcenroe?- dijo mirándome con los
ojos como platos.
Asentí sin responder verbalmente
porque el señor Farrell nos miraba de reojo.
-¿Por qué? No te acerques a él- me
dijo en un tono entre protector y amenazante que no comprendí.
-Tranquilo, no pensaba hacerlo-
respondí en un susurro.
-Más te vale- le miré interrogante y
algo molesta, tampoco era para ponerse así- ________(tn) tú no sabes cómo es
ese chico, ¿Harry te parece malo? Eso es porque no conoces a Ian.
Cuando el nombre de Harry salió de su
boca giré mi cuerpo hacia él mirándole, él le decía algo a Chelsea al oído y
ella se reía asquerosamente, pareció sentir que le miraba porque movió unos
centímetros su cabeza y clavó su mirada en mí. Aparté la mirada nada más
sentirla intentando ser fuerte y cumplir la promesa que le había hecho a mi
madre.
-No me acercaré a él- le dije a Alan
sonriendo.
-Mejor, no me apetecería tener que
darle un puñetazo- dijo amenazante de nuevo pero con un toque divertido.
Le miré con los ojos en blanco
riendo.
-Por lo que tengo entendido- dijo el
profesor en voz alta-, al señor Evans y a la señorita ________(tapellido) les
encanta hablar durante mis clases, ¿les parecen aburridas? Quizá quieran salir
ustedes a impartirlas mientras yo me siento a observarles- añadió mirándonos.
Negué en un impulso y él sonrió
levemente.
-Señor Evans, cámbiele su lugar a la
señor Styles, que me parece que también está pasándoselo en grade con la
señorita Parkinson.- dijo mirando hacia la mesa de Harry y Chelsea.
Alan me miró suplicando mi perdón por
lo que iba a hacer y se levantó caminando hacia la mesa de Harry que también se
levantó y se sentó a mi lado en cuestión de segundos.
-Creo que he conseguido mi propósito,
a no ser que se maten como la semana pasada- dijo mirándonos a Harry y a mí por
turnos.
La clase trascurrió en un silencio
constante entre mi compañero de mesa y yo. Cogí los apuntes que correspondían al día y me
entretuve en dibujar en abstracto mientras el señor Farrell explicaba cosas que
yo sabía.
Cuando sonó el timbre salí de mi
asiento rápidamente alejándome del olor que llenaba mi conducto olfativo,
perteneciente a Harry.
(Narra Claudia)
La mañana fue relajada, Louis ni me
miró pero así era mejor, sin necesidad de explicar nada no habría ocasión para
los engaños ni las respuestas inconclusas.
Comimos Niall, ________(tn), mi
hermano, Irene y yo en el comedor solos porque los demás tenían equipos y
tampoco es que nuestras relaciones estuvieran en su mejor momento.
_________(tn), Irene y yo íbamos a ir
a comprar cosas para la fiesta esa tarde a Londres pero primero nos quedaba la
clase de arte con Sebastian.
-Claudia- una voz sonó por detrás de
mí mientras comíamos. Me giré y vi a Marie mirándome de pie-. ¿Podríamos hablar
un momento?- dijo señalando la puerta con la cabeza.
-Claro- contesté tras dudar un
segundo.
Me levanté ante la atenta mirada de
los que compartían mi mesa y salí del comedor detrás de ella sin girarme a
mirar si Louis nos observaba, más que nada, porque yo ya sabía la respuesta.
Caminamos hacia un pasillo alejado de
miradas indiscretas. Para ser sincera no tenía ni pizca de miedo, ni tan
siquiera nervios, me sentía relajada, en realidad yo no había hecho nada malo.
-Aquí- dijo Marie señalando a un
pasillo que se metía a un lado y en el cual estaríamos tranquilas.
La seguí hasta dentro y nada más
quedarnos completamente solas empezó a hablar.
-Creí que te había quedado lo suficientemente
claro el otro día- su mirada era furiosa, tenía los brazos cruzados.
-¿Perdona?- respondí sin entenderla.
-Te dije que a las animadoras no les
gusta que se acerquen a los jugadores del equipo de fútbol- dijo- creí que
sabías a lo que me refería.
-¿Te estás oyendo?- dije con el ceño
fruncido y bastante mosqueo- me importa una verdadera mierda lo que creas que
me dijiste o lo que creíste decirme- negué varias veces- por si no lo sabías,
no fui yo la que me he metido en lo tuyo con Louis, fue él el que me separó de
aquel chico.
-¿Crees qué no sé lo que intentabas
hacer?- dijo, irónica- sé que querías darle celos, que no soportas el hecho de
que ya no sea tuyo y de que pueda querer a otra persona.
-Claro que puedo soportarlo, ¿qué te
crees? Louis no es el centro de mi mundo- respondí indignada.
Ella agachó la cabeza, cambió la
expresión, de repente pasó de estar ofuscada y gritando a relajada y triste.
-Louis es lo mejor que me ha pasado
en la vida- dijo levantando la cabeza y mirándome directamente a los ojos- lo
mejor, sin lugar a dudas.
Se calló un instante pensativa,
parecía que quería decirme algo, algo que cambiaría el rumbo de los
acontecimientos, algo que me haría tomar una decisión arriesgada, pero lo que
dijo me pilló totalmente desprevenida.
-No me lo quites, por favor- sufrió
unas pequeñas convulsiones y comenzó a llorar desconsoladamente.
Me quedé parada sin saber qué hacer,
en realidad prefería a Marie la puta antes que a Marie la chica sensible.
Suspiré y me acerqué a ella.
-Lo siento, perdóname- le dije
abrazándola e intentando consolarla.
-No… si en realidad soy yo- respondió
ella pegada a mi cuello-, lo siento, no debí decirte eso- se recuperó y se
alejó de mí unos pasos.
-Yo… te prometo que no voy a
acercarme de nuevo a Louis, te lo prometo- dije, segura pero triste.
-Gracias- dijo ella-, creo que si
quisieras…- se paró un momento examinando las siguientes palabras que iban a
salir por sus labios- Louis estaría contigo en un abrir y cerrar de ojos.
-No digas eso- contesté- él te
quiere, todo el mundo puede verlo.
-Calla, sé que él me quiere, pero…-
me miró de nuevo triste y desangelada- nunca ha sentido conmigo lo que sentía
por ti.
-Yo nunca he estado con él- dije
intentado explicárselo.
-Lo sé, él me lo ha dicho, sin
embargo creo que no hace falta que hayáis estado juntos- dijo ella limpiándose
la cara por las lágrimas.
-Marie, te entiendo, más que nadie
puede entenderte, si…- me paré- yo nunca dejaría que Louis se apartara de mi
lado si estuviera con él- acabé la frase intentando ser cuidadosa-. Pero ahora
está contigo, lo sé y lo acepto, te juro que no tendrás problemas conmigo.
Ella me miró una última vez y sonrió
con desgana. Empezó a caminar de nuevo hacia el pasillo y giró la esquina.
Suspiré relajándome pero volvió sobre sus pasos y se asomó de nuevo al pasillo.
-Claudia- dijo, sería de nuevo-, como
no cumplas tu palabra…- me miró directamente a los ojos con la mandíbula
apretada- no tendrás mundo para correr.
Me dejó con esa última frase
recorriendo mi cerebro una y otra vez, una y otra vez… me sentí vacía por
dentro. Sabía perfectamente cómo Marie se sentía, yo no creía que pudiera con
un solo movimiento tener a Louis a mi lado, pero compartía su opinión de que él
había sido lo mejor que nos había pasado a ambas en nuestras vidas.
(Narra Susan)
Estaba sentada en el comedor en la
mesa con las demás animadoras, me giraba constantemente hacia la mesa de Zayn
pero él no me miró ni en una ocasión, no entendía qué ocurría. El sábado había
sido perfecto, salvando los problemas que no afectaban a lo que fuera que
tuviéramos. Había disfrutado de verdad con él. Y ahora, parecía que a él no le
importaba una mierda lo que yo pensara. Que le daba igual. Tenía en mi mente
las palabras de mi hermano: “¿Malik?, ¿única?... a saber cuántas únicas ha
tenido Zayn…”. No me lo había querido creer, pero parecía tan obvio. Quería
pegarle fuerte, en la cara, con la mano abierta y que llevara la señal al menos
durante dos días, para el cumpleaños de Niall, que todo el mundo le viera. Pero
parecería despechada, celosa e histérica, y desde luego eso era lo último que
quería. Además luego estaba Liam… él sí que no me hablaba para nada, había
cruzado la mirada un par de veces en clase y él la apartaba molesto, como si
estuviera decepcionado conmigo. Joder, solo había quedado un día con Zayn,
parecía que aquello había cambiado todo.
¿Podría seguir ignorando todo?,
¿hacer como él, que nada me importara? Necesitaba una amiga, alguien a quien
contárselo, sin embargo Irene no parecía querer escucharme. No tenía ni idea de
lo que les pasaba a los Payne por la cabeza, cada uno estaba más raro que el
otro, y me sentía en el medio sin saber cómo ni quién me había llevado hasta
allí.
Luego estaba el problema de mi
hermano. ¿Por qué todo se había vuelto del revés? Ellos siempre lo hacían
cambiar todo. Ellos siempre jugaban con cartas que para mí parecían invisibles
o al menos ocultas.
-Rubia- su voz ronca me liberó de la
ensoñación.
-Castaño- respondí sin volverme a
mirar quién me hablaba.
Chelsea se puso tensa al verme tan
cerca de él, “tranquila estúpida, no me interesa “tú” chico”, pensé para mis
adentros.
-¿Podrías sufrir mis desvaríos un
rato?- me dijo con una sonrisa que, aunque no veía, sabía que estaba ahí.
Me levanté sin contestar y salí con
Harry al exterior.
-¿Qué le pasa al señorito Styles?- le
dije empujándole con mi brazo con la cadera.
-Nada en realidad, pero sé que a ti
sí- dijo él con una media sonrisa marcando hoyuelo.
Suspiré, si Harry era capaz de verlo
Liam también podría hacerlo. ¿Podría verlo cualquiera? No quería ni pensarlo.
Le conté “mi aventura” con Zayn
mientras él me escuchaba en silencio serio.
-Consideraba que eras más inteligente
que todo eso, aunque siempre supe que Claudia era la lista entre nosotros- me
dijo él cuando terminé.
-¿A qué te refieres?
-¿No es obvio? Yo lo veo obvio- dijo
él sonriendo y mirando al frente.
Le pegué fuerte en el brazo, me
fastidiaba que me tomara el pelo, si él creía saber algo debía decírmelo.
-Creo que te voy a dejar con la
intriga- dijo él tocándose el brazo.
-Harry…- dije enfadada y amagando
para volver a darle.
-Vale, vale, salvaje- respiró y me
miró- Susan… me pone triste ser yo quien te diga esto pero… Liam está celoso-
dijo.
-¿Celoso?, bueno…- lo pensé un
momento- entiendo que quiera pasar tiempo con Zayn, hace dos años que no se
veían…
Harry empezó a reírse a carcajadas y
a señalarme.
-No me puedo creer lo inocente que
eres… Liam no está celoso de ti, está celoso de Zayn.
-No- dije simplemente ahorrándome los
millones de comentarios que nacían en mi cabeza.
-Sí- dije él asintiendo.
-Pero… él no…
-Él sí…
No podía ser… pero en realidad tenía
mucho sentido, ¿podría ser?
-Susan… Liam sigue sintiendo cos…
-No lo digas- le corté, enfadada.
-Vale, pero lo sabes- me respondió.
Me paré a pensar un segundo… ¿Podría
ser entonces qué…?
-Irene…- dije en un tono de voz
bajísimo.
Harry me miró y asintió de nuevo.
-¡OH! DIOS MÍO- grité llamando la
atención de algunos chicos de los alrededores.
Ahora por fin lo entendía todo,
entendía el enfado de los Payne hacia mí, entendía lo poco receptiva que había
estado Irene al contárselo y lo seco que también había respondido Liam al
enterarse.
Harry se rió de nuevo.
-No me hagas pegarte de nuevo Styles-
le amenacé mirándole con furia.
Él levantó las manos en señal de
respeto y paz.
-Joder… que tonta he sido- dije para
mí misma en voz alta.
-El caso es que sí, pero bueno… a lo
mejor es que yo soy extremadamente inteligente.
-Esa no es una opción- le dije
bromeando.
Tenía que arreglar las cosas con
Irene, pero no podía decirle que lo sabía, conociendo a mi amiga se odiaría así
misma por lo que sentía por Zayn, ¿Cómo reaccionaría si supiera que yo tenía
conocimiento de sus sentimientos por el moreno? Era mejor no decir nada…
callarme, olvidar los últimos días.
Al menos no había pasado el tiempo
suficiente como para que empezara a sentir algo más fuerte por Zayn, era simple
atracción que podría solucionarse con un poco de distancia.
-No se te ocurra decirles nada a
ninguno- miré a Harry.
-No lo haré.
Suspiré, bueno, al menos ahora sabía
la verdad.
-¿Vas a venir a la fiesta de Niall?-
dije para cambiar de tema y alejarme un poco del problema con los Payne.
-¿En serio?- dijo él- creo que sí, me
encantaría que Horan me matara y que _________(tn) quemara mis restos en una
hoguera después- dijo negando.
-Venga Harry, deberías pasarte,
solucionar las cosas- dije intentado que Harry, el verdadero Harry, regresara
de donde hubiera estado esos dos últimos años.
-No, y punto, Susan- me dijo en plan
borde, no iba a conseguir nada de Harry en ese momento, y tampoco podría
obligarle.
-Bueno, al menos lo sabes- le dije.
Él puso los ojos en blanco y se alejó
de mí hacia la clase de la tarde.
-¡Castaño!- chillé cuando ya nos
separaban unos metros- GRACIAS- dije convenciéndome de que era mejor saber la
verdad que vivir en la ignorancia haciendo daño a mis amigos.
(Narra Niall)
Mañana era mi cumple, estaba feliz,
pese a los malos rollos que parecía haber dentro del grupo, yo estaba contento,
¿era un poco egoísta? Sí, pero ¿qué importaba?
Caminamos hacia la clase de arte en
el aula magna, estaba contento con esa clase, era… diferente, en todos los
aspectos. El profesor era muy joven y nos entendía perfectamente, quizá llevaba
trabajando un par de años como mucho.
Nos encontramos con Claudia que ya se
había sentado dentro, nos miró al ponernos a su lado en la misma fila. La noté
triste, algo cabizbaja, quizá había tenido algo que ver con su conversación con
Marie, luego lo averiguaríamos.
Cuando todo el mundo hubo ocupado sus
asientos Sebastian entró en la enorme sala y se sentó, con las piernas
colgando, en el escenario.
Nos miró durante unos minutos como ya
había acostumbrado a hacer y después se levantó y caminó de espaldas hacia una
pizarra blanca que dividió, con un rotulador y una línea, en dos.
Encima del primer cuadrante puso
“verdad” y encima del segundo “mentira”. Después se acercó a una mesa y sacó de
debajo una urna transparente y unos papelitos pequeños. Al finalizar se acercó
de nuevo al borde del escenario.
-Lo único que os voy a pedir para la
actividad que trataremos hoy es sinceridad- nos miró con profundidad, como
también solía hacer-. Sé que son tiempos raros, en los que la gente no
acostumbra a decir lo que verdaderamente piensa, en los que una mentira a
tiempo parece valer millones de verdades- hizo un giro con el rotulador en su
mano-, sin embargo yo no creo en esta manera de ver las cosas. Siempre he
creído que la sinceridad es la base de las relaciones humanas. Y por si no lo
sabían… ustedes, juntos, mantienen una relación, todos tienen algo en común que
les caracteriza con grupo, todos ustedes son de último curso y por lo tanto
mantienen, aunque muchos no lo quieran- sonrió-, una relación.
Me tenía intrigado con tanta
palabrería agradable y sofisticada, pero lo único que quería saber era ¿en qué
consistía la actividad? Seguro que aunque pareciera en un principio interesante
y chula, guardaba bajo esa primera capa, un fondo horrible.
-Pues bien, la actividad que haremos
hoy les terminará de formas como grupo, destruirá las barreras que ustedes
mismos se ponen y hará avanzar a la clase en general- se paró un momento-, sí y
solo sí, la realizan correctamente.
Caminó hacia el centro del escenario
justo delante de las pizarras mirándonos todavía.
-Comenzaré yo, haré un ejemplo para
que comprendan la dinámica de la actividad- miró hacia los alumnos- bien, que
alguien levante la mano- dijo mirándonos a todos a la espera.
Al final un chico de la primera fila
levantó la mano decidido, un valiente.
-Bien, señor Mcenroe, necesito que me
haga usted una pregunta, lo que quiera- dijo el profesor- pero con una
condición, debe usted afirmar algo con esa pregunta, por ejemplo “¿hoy ha
comido macarrones?” no valdría por otro lado “¿Cuántos años tiene?”
-Deben ser preguntas que se respondan
con verdad o mentira, ¿no?- preguntó el chico divertido.
-Exactamente, lo ha pillado
perfectamente señor Mcenroe, ¿Quiere que sus compañeros le den un aplauso?-
ironizó Sebastian.
Para mí, el profesor no debía
jugársela con sus bromas, de aquel chico dependía la pregunta.
-Vale- dijo el chicho mientras
algunos se reían por el comentario del profesor- ¿Se ha acostado usted con más
de diez mujeres?- la pregunta hizo que mis ojos se abrieran al igual que mi
boca, todos a mi alrededor soltaron comentarios por lo bajo igual de
sorprendidos que yo.
Sin embargo, pese a los comentarios y
las risitas, el profesor negó sonriendo y se acercó a la pizarra con el
rotulador en la mano e hizo una cruz en el lado “mentira”.
-Ahora, ustedes tienen la última
palabra, la pregunta del señor Mcenroe no ha sido muy sutil, pero he respondido.
Ahora la clase debe alzar la mano, primero los que crean que he dicho la verdad
al posicionarme en la “mentira”- la clase empezó a levantar la mano, me
parecieron todos una clase de pelotas, estaba claro que Sebastian había mentido-
un total de 45 personas levantaron la mano-. Ahora que levanten los que confían
en mi hombría- yo levanté mi mano al igual que otras 6 personas.
Los demás nos miraron riendo, a mí me
parecía tan claro que no entendía cómo podían dudarlo, un hombre joven, sin
compromiso, que volvía locas a las chicas…
-Dejaremos a los minoritarios hablar,
a ver, señor Horan dígame lo que piensa…
-No entiendo cómo mis compañeros
pueden dudar que se ha acostado con más de diez mujeres, es un hombre joven,
sin compromiso, que vuelve locas a todas las chicas…
-Señor Horan, me alegra que me vea
como un semental- me sonrió irónicamente-. He sido totalmente sincero, que se
lo crean o no ahora, es cosa suya.
Cogió un papel y escribió algo y
después lo metió en la urna.
-Bien, señor Mcenroe suba por favor-
el chico se levantó y caminó al escenario- ahora es su turno, ¿Quién quiere
preguntar?- una chica levantó la mano- adelante.
-¿Tú te has acostado con más de
diez?- dijo ella retándole.
Obviamente él hizo una cruz en la
“verdad”, todos en la sala soltaron comentarios “fantasma,”, “creído”,
“mentiroso”… pero al final la mayoría de la gente creyó que decía la verdad.
-Bien señor Mcenroe, ahora tiene que
escribir en un papel y meterlo en la urna si ha sido sincero o no, simplemente
“sí” o “no”- dijo Sebastian señalando la urna.
El chico lo hizo y bajo de nuevo
sonriendo a todos con gesto de macho alfa. A mí me pareció un imbécil.
Todo el mundo empezó la actividad
entre risas y divertidos, pero a medida que iban pasando los minutos y pasaban
las personas por el escenario todo el mundo pareció meterse de lleno en las
preguntas e interesarse más por la propuesta del profesor. Subieron algunas
personas más, nadie a quién conociera en realidad demasiado. Hasta que Louis le
preguntó a un chico del equipo de fútbol y después subió él.
-Señor Tomlinson, ¿tiene alguna
preferencia en quien quiere que le haga la pregunta?- le dijo Sebastian cuando
Louis se puso en medio del escenario, aparentemente tranquilo.
-Me da igual- dijo él encogiéndose de
hombros.
Nadie levantó la mano por un momento,
pero después de permanecer en un silencio sepulcral vi como Louis miraba con el
ceño fruncido a una persona que estaba sentada detrás de nosotros. Me giré en
mi asiento y vi la mano de Harry levantada, estaba mirando a Louis con una
media sonrisa en su rostro.
Todo el mundo empezó a cuchichear, yo
simplemente esperaba que el capullo de Harry no cometiera ninguna estupidez.
-No seas malo Harold- dijo Louis
ganándose una mala mirada de Harry.
-¿Eres virgen, Louis?- le dijo sin
apartar el contacto visual.
Louis abrió mucho los ojos y dejó su
boca entreabierta. Todo el mundo miró hacia el escenario esperando la respuesta
de Louis. Él se giró y cogió el rotulador, pareció dudar un momento pero al
final hizo una cruz en “Mentira”. Sin poder evitarlo giré mis ojos hacia
Claudia que estaba sentada en uno de mis lados. Ella miraba a Louis con una
expresión neutra en su rostro. Si estaba sintiendo algo más por dentro no se
notaba en absoluto.
-Podrían aprovechar esta actividad
para hacer preguntas con algún tipo de sentido que salga de lo puramente
sexual, luego se arrepentirán de no haberlo hecho- dijo el profesor.
La gente votó la veracidad de la
respuesta de Louis, miré hacia Marie para saber lo que ella votaba pero no
levantó la mano en ninguna de las opciones, aquello me hizo dudar, pero en
realidad no me importaba en absoluto lo que Louis hubiese hecho o dejado de
hacer. Claudia, a mi lado, sin embargo votó que era cierto, creo que por un
lado le dolió, pero no lo supe.
Harry subió al escenario y se puso en
la misma posición en la que Louis había estado momentos antes.
Susan levantó la mano rápidamente,
parecía convencida de su pregunta.
-Señorita Tomlinson, hable- le dijo
Sebastian.
Susan sonrió a Harry de oreja a oreja
y hablo.
-¿Has dicho alguna vez “te quiero”?-
preguntó mirando a Harry.
Él puso los ojos en blanco y negó con
una media sonrisa en la cara. Yo recordé en ese momento la conversación que
había tenido con _________(tn) hacía dos años en el campamento, ella me había dicho
que Harry le había dicho que la quería. Sin embargo ahora él no parecía
recordar aquello porque escribió su cruz en “mentira”.
_________(tn) se tensó a mi lado. A
la gente no le parecía extraña la posición de Harry. Pensarían que obviamente él, un chico duro, un vividor,
alguien a quien no le importaba lo más mínimo el resto de la gente, jamás
habría pronunciado esas palabras.
No quise desvelar a __________(tn) ya
que ella me había pedido que no se lo dijera a nadie, y por ello voté que Harry
decía la verdad, como un 96% de la clase. Mi amiga, sin embargo, permaneció con
la mirada baja hasta que Sebastian preguntó quién no estaba de acuerdo con la
respuesta de Harry.
Hubo solo dos manos levantadas, una
la de __________(tn) a mi lado, y otra la de Louis unos sitios a mi izquierda.
(Narras tú)
Harry me miró al levantar mi mano,
creí que ambos estábamos recordando aquella noche en el lago, aquel “te quiero”
que había salido de sus labios con su cabeza en mis rodillas, llorando. Estaba
segura de que estaba pensando en aquello. El tiempo pareció detenerse. No tenía
ni idea de porqué el habría mentido de esa manera, al menos esperaba que no
mintiera en el papel de la urna.
Susan subió al escenario mientras
Harry bajaba y él le pellizcó el culo cuando la tuvo al lado, ella pegó un
respingo y le dio en el hombro con fuerza, él solo sonrió. No volvió a mirarme,
se sentó en su lugar.
-Bien, es el turno de la señorita
Tomlinson, aún quedan algunas personas que no han preguntado, sería bueno que
lo hicieran, recuerden que es una actividad evaluable- suspiré y levanté la
mano, al menos valdría para “Medicina”, ahora tenía que pensar en eso.
-Bien, Susan, elija a alguien- dijo
el profesor.
-_________(tn)- dijo pensando que yo
no sería mala.
-Señorita __________(tapellido)
demuestre de lo que es capaz- dijo Sebastian sonriéndome.
Emití un “imbécil” en un susurro solo
audible por Niall.
-¿Te alegras de que estemos aquí?-
dije mirando a Susan.
Ella me miró, su rostro parecía
pensativo, miró a su hermano, pasó su mirada por todos nosotros para acabar en
Harry, y entonces asintió y puso una cruz en “verdad”. La gente, aunque no
entendió bien la pregunta votó igualmente en positivo. Todos menos yo, que
obviamente tenía mis razones.
-Señorita _______(tapellido) y señorito
Styles, ustedes no dejan de sorprenderme- dijo él.
Me giré para ver a Harry bajando su
mano que apenas segundos antes había permanecido levantada. Negué para mí misma
y me levanté para caminar hacia el escenario, ahora tocaba lo peor.
Me crucé con Susan pero ella no me
miró, creía que podría estar enfadada por mi pregunta y al no creerla, pero
había que ser sinceros ¿no?
Me puse frente a todo el mundo, al
verles a todos allí mirándome me puse algo nerviosa, no tanto como para temblar
pero sí como para que mis manos se me resbalaran por el sudor que empezaba a
aparecer en ellas.
Chelsea me miraba con cara de asco,
seguro que pensaba que por qué había votado contra Harry en su pregunta. Pensé
que se quedaría con las ganas de saberlo, pero no fue así.
-¿Harry te dijo que te quería?- miré
hacia el foco de la voz, no me lo podía creer.
Le lancé a Alan la peor mirada que se
me ocurrió, no me podía creer que me hubiese preguntado eso. ¿Qué debía hacer?,
¿mentir?, quizá debía mentir como lo había hecho él. Pero algo dentro de mí me
empujaba a ser valiente, ser sincera, como nos había pedido el profesor. Todo
sería por el sobresaliente, me dije a mi misma al hacer la cruz en la pizarra.
No pude evitar mirar a Harry y así lo
hizo un 99% de la clase, incluido el señor Golding que sintió con una media
sonrisa.
-Repito, no dejan de sorprenderme-
dijo él- bien, votemos. ¿Verdad?- dijo él.
Todo el mundo esperó a que Harry
hiciera algún movimiento pero él se quedó quieto, no levantó la mano y por ello
nadie lo hizo.
-¿Mentira?- dijo Sebastian.
Harry tampoco levantó la mano y la
gente empezó a hablar levantando la voz, no me pude resistir y miré a Chelsea
que me miraba furiosa, yo no había hecho nada, todo había sido culpa de Alan,
maldito Alan, le miré de nuevo y él era el único junto con Chelsea que miraba
al frente, al escenario, a mí. Me sonreía gracioso pero yo le miré furiosa
ahora que nadie me veía, negué hacia él. Tendríamos que hablar.
Chelsea, ridículamente levantó la
mano, pero fue la única, el resto miraban hacia todos lados intentando buscar
una respuesta en algún sitio.
-Relájense señores- dijo el señor
Golding-, visto lo visto, __________(tn), escriba la verdad, por favor, creo
que todos nos morimos por saberlo- me miró y yo le devolví la mirada con el
ceño fruncido enfadada con el mundo.
Puse “si” y metí el papel en la urna.
Bajé y me senté al lado de Niall y de Irene. Me crucé de brazos y no hice nada
más el resto de la actividad, no voté ni una vez más. Era un juego absurdo en
el que como siempre, yo perdía.
(Narra Niall)
La actividad continuo hasta
finalizarse, todos pasamos por el escenario, algunos mejor parados que otros, a
mí por ejemplo no me preguntaron nada comprometedor y se lo agradecí a Irene
que me sonrió cuando me cambié por ella en el escenario.
Quedaban cuarenta minutos para las
cuatro cuando todo el mundo hubo acabado la actividad. Sebastian volvió a subir
y sacó la urna al centro. Sacó los papeles e hizo el recuento.
-Bien, creo que nunca sabremos la
verdad de nada en absoluto- dijo mirándonos a todos- 42 verdades y mentiras 10 mentiras.
Todos nos miramos entre nosotros,
menuda patraña de juego, ¿conocernos mejor?, ¿romper barreras?, gracias señor
Golding, muy amable por ser tan atento.
-Sinceridad- dijo el profesor dejando
la urna a un lado- solo les he pedido eso, ustedes sabrán, no creo que tengan
tanto que esconder como parece. Yo no mentí. Nos veremos el jueves.
Se bajó del escenario y nos dejó
allí, sin una palabra más. Todo el mundo se levantó cogiendo sus mochilas. Miré
a _________(tn) que era la única que se había quedado sentada sin moverse.
-¡Eh!- le di una patada pequeña a su
asiento y ella dejó el empane y me miró- ¿Nos vamos?- le dije.
Ella frunció el ceño y se levantó,
miró al sitio de Harry pero ya estaba vacío. Suspiró.
-Olvídalo- le dije.
Ella sintió y empezó a caminar hacia
el pasillo por donde la gente comenzaba a salir.
El camino a casa fue silencioso,
Louis y Zayn caminaban por delante hablando de algo que no parecía importante
realmente, _______(tn), Irene, Liam y yo íbamos al lado sin decir ni una
palabra, Susan y Claudia iban por detrás.
(Narra Zayn)
-¿Dónde te has dejado a la novia?- le
dije a Louis que me miró desesperado.
-No me habla, está enfadada- me dijo
negando- es razonable, por otro lado.
-¿Por mi hermana?- le pregunté. Él me
miró incómodo pero asintió-. No te preocupes, las chicas son raras, no entiende
que Claudia es tu amiga y sola la intentabas separar de un capullo ¿verdad?- él
volvió a mirarme, sabía lo que intentaba decirle entre líneas y asintió de
nuevo.
El profesor de arte había hablado de
la sinceridad, en nuestro grupo pocos la teníamos, Louis no era uno de ellos.
Caminamos hasta nuestra casa, Claudia
y yo nos despedimos y entramos dentro.
-He quedado con las chicas para ir a
comprar lo de Niall de mañana, hemos pensado cenar solamente, y el fin de
semana celebrarlo en plan bien.
-¿En plan bien? En plan
emborrachándonos y haciendo el idiota- le recriminé.
-Que te jodan- me dijo subiendo las
escaleras.
-Claudia- dije en un susurro
arrepentido, pero ella no se giró.
Empecé a andar tras ella y entré en
su cuarto.
-Perdona- le dije.
-Últimamente tengo mucho que
perdonarte- me dijo- ¿Qué te pasa con Susan?
-Nada- sabía a lo que se refería,
habían venido el camino hablando.
-Nuestro pacto no incluye dejar de hablar
con ella, ni no darle ninguna explicación, creo que las merece, sin embargo no
creo que ahora ya las quiera- me dijo indignada.
-¿Y eso?- me interesé.
-Zayn…- estuvo a punto de hablar pero
al final decidió no hacerlo- nada.
Cuando se ponía así era mejor no
preguntar nada más.
-Avísame cuando te vayas con estas-
le dije saliendo de mi cuarto y sacando el móvil.
Yo: Susan, ¿podemos hablar un
momento? (16:07)
Susan: ¿Ahora quieres hablar Malik?
(16:08)
Yo: ¿Si? (16:08)
No contestó y decidí llamarla.
-¿Qué quieres?- me contestó al otro
lado asqueada.
-Solo hablar, ¿voy a tu casa en…-
miré mi reloj- diez minutos?
-No Zayn, no es una buena idea,
quería hablar con Irene y solucionar las cosas.
-¿Qué pasa con ella?- pregunté sin entender
qué debía arreglar con Irene.
-Nada- suspiró- está enfadada
conmigo.
-¿Y eso?, ¿Quieres que hable yo con
ella?- pregunté, aunque Irene y yo tuviéramos nuestros más y nuestros menos, la
entendía bastante bien, porque era tan directa y visceral como yo.
-No, ni de coña, déjame a mí- me dijo
al otro lado.
-Vale, ¿y tú y yo?- pregunté.
-No hay nada que hablar, he pensado
que es mejor dejarlo aquí, antes de que alguno salga mal parado- me dijo con un
suspiro.
-¿Por qué?- pregunté.
Había hecho un pacto con mi hermana,
sin embargo no entendía por qué ella quería dejarlo ahí, ¿quería yo?, el caso
era que no, pero Claudia y yo teníamos una promesa compartida.
-Zayn… es solo que no creo que lleve
a ningún lado, míranos, no pegamos ni con cola, tu eres…- se calló midiendo sus
palabras- el caso es que no somos iguales.
-Vale- dije seco, no quería que
siguiera con excusas tontas-, lo entiendo- dije convenciéndome.
-Cuelgo Malik- dijo al otro lado.
-Ok- respondí, y colgué yo.
(Narra Susan)
Irene me había mirado mientras
hablaba con Zayn, había puesto caras raras en algunos momentos, pero ya no
había nada que ocultar, iba a ser por una vez clara.
-Dos cosas- le dije medio enfadada-
¿Desde cuándo narices sabes que te gusta Zayn?- ella abrió mucho los ojos y empezó
a negar tras un momento de duda- y dos ¿Por qué no me lo habías dicho?- relajé
mis hombros suspirando.
-Estás muy equivocada- dijo ella
nerviosa-, Zayn no me gusta, es un imbécil- puse cara rara-, es gilipollas, me
trata mal, le trato mal- puse otra cara rara-, en eso consiste nuestra relación
y…- puse de nuevo otra cara rara- me gusta- dijo por fin.
Negué varias veces.
-Cuando una amiga te pregunta que si
puede intentar ligar con el chico que te gusta te opones y si hace falta la
sujetas del pelo para que no lo haga, ¿en qué pensabas?- dije con una media
sonrisa.
-En que si alguien lo supiera sería
mi fin- dijo la pelirroja bajando la cabeza.
Le levanté la cara con mi mano.
-No es tan malo, podría ser peor,
imagina que esto hubiese continuado y al final Zayn y yo hubiéramos salido
juntos…
-¿Quién te lo ha dicho?
-¿No te crees que lo haya averiguado
yo?- dije apretando la boca.
Negó.
-Harry- dije al final, ella abrió
mucho los ojos-. Lo sé, es muy observador el cabrón- dije.
-La vida es una mierda- dijo
agarrando un cojín de mi cama y estrujándolo contra su cabeza, de pronto se
levantó y me miró-. Susan… si te gusta Zayn por mí no hay problema, en realidad
a mí no me gusta mucho, no…
-Cállate anda- dije yo negando.
-Me odio, él es…
-¿Irresistible?- la ayude.
-Desesperadamente irresistible, y le
odio por ello- dijo mi amiga maldiciendo al universo.
-Tranquila, todos tenemos nuestras
locuras- le dije sonriendo.
-¿Qué pasa? Cuéntamelo- me dijo.
No sabía hasta qué punto era bueno
que ella supiera lo de Liam, pero de perdidos al río.
-Liam…- dije.
Ella asintió y solo hizo falta eso.
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Tengo tantas cosas que decir de este capítulo... En realidad me ha encantado escribirlo, han pasado muchísimas cosas en muy poco tiempo y vamos conociendo un poco más a algunos personajes:
1. Personalmente encuentro que Marie me cae mal, aunque en realidad solo quiera continuar su relación con Louis, aunque sencillamente le quiera... ¿me entendeis? parece que el hecho de que sea ella la que se interponga en la posible relación entre Louis y Claudia nos da el derecho a odiarla, pero en realidad solo es una chica normal que quiere que su novio permanezca a su lado... En realidad debería sentir lástima por ella y por creer que Louis la puede abandonar en cualquier momento por la morena...
2. Guau, harry sabe interpretar mejor las actuaciones de sus ex-amigos que ellos mismos... en fin, amo su profunda visión periférica...
3. Irene confirmó al fin que le vuelve loca nuestro querido Zayn... ella sí que debería darnos pena, la pobre... va a tener que sufrir un poquito por él...
4. ADORO al señor Golding, está inspirado en un antiguo profesor mío, quizá 40 años más viejo pero igual de irónico y preciso... También será importante porque tengo algunas ideas para su personaje... quien sabe... también nos dará alguna sorpresa inesperada relacionada con un pasado que pasa por la bella Italia... HASTA AQUÍ PUEDO LEER ^^ (no me odieis)
5. Chelsea es a la que debemos odiar sin apenas remordimientos, típico personaje que está porque tiene que haber de todo en este mundo... LENTA... xD
6. Y ya lo último, para que no penseis que soy una pesada... Me encantó escribir el juego al que les reta el señor Golding, creo que va mucho con su personaje algo así... ojalá hubiera más profesores como él repartidos por el mundo...
Espero que hayais disfrutado del capítulo, el viernes me iré de nuevo a otro campamento que tengo durante el verano por lo que intentaré subir un par de capítulos más hasta ese día, espero que me dé tiempo!!
Muackss!!

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VEROOO!!Eres mal como me dejas asi bueno sube capitulo prontooo yaaa!!...Y de lo que as escrito en lo del comentario de los personajes opino lo mismo y quiero saber cual es el pasado del profesor Golding¿Tendra algo que ver con el campamento?...Aaaaa eres mala me as dejado con la intriga.....Espero que te lo pases bien en el campamento y sube pronto capitulo besos guapaa!!
ResponderEliminarMUAKKKSSS!!
Hola Linda :) Me alegro de que pienses como yo xD Acabo de subir ahora mismito ^^ Enjoy it! Muacks
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