(Narras tú)
Las chicas pasamos la tarde en
Londres, lejos de los chicos, necesitábamos relax. Susan y yo hablamos y me di
cuenta de lo tonta que había sido al pensar que ella podría estar mal con
nosotros, simplemente se me cruzaron los cables, pero aún tenía la pregunta de
por qué Harry también había levantado la mano.
-Él y yo hablamos por la mañana y
debió entenderme mal, no le dije nada de vosotros, pero me vio mal y creyó que
teníais la culpa, hombres…- dijo Susan cuando le pregunté.
-Ya… te entiendo- contesté riendo.
-¿Por cierto… Harry…?
-No preguntes- la corté- es mejor no
hablar de ello, simplemente ocurrió y quedó atrás, como tantas otras cosas-
dije intentando quitar hierro al asunto.
-Te dijo que te quería, eso no puede
quedar atrás- me dijo Irene.
-Créeme, lo hizo, quedó atrás,
olvidado.
Compramos la cena del día siguiente,
cada una un regalo para Niall y volvimos a la cárcel, cada una a su casa.
Me acosté temprano, quería descansar
para el día siguiente, para disfrutar al máximo con mi amigo y que él también
lo pasara bien, últimamente le tenía abandonado, necesitaba demostrarle que
todo seguía igual. Antes de dormirme mi pensamiento fue para Alan, él estaría
en la cena… Joder.
Me
desperté una hora antes de lo que acostumbraba a hacer, me duché y desayuné
algo rapidamente.
Mis amigas caminaban sonrientes, iban
las tres delante de los chicos. No esperaba ver a Harry entre ellos y de hecho
no iba con ellos, sentí cierta desilusión dentro de mí. Era triste ver a todos
mis amigos, con los que tantos veranos había compartido, y no verle a él entre
ellos.
Llegaron entre risas hablando los
unos con los otros.
-Buenos días- me dijo Louis
alborotándome el recogido de mi cabeza y sacando algunos mechones
descontrolados.
-Me gustaría poderte decir lo mismo-
respondí intentando arreglar mi pelo.
Él sonrió y me abrazó estrujándome.
-Tranquilo Lou, relájate- le dije
ente sus brazos.
-Vamos, su madre me dijo que se
despertaba sobre esta hora- dijo Irene entre nosotros separándonos.
Nos acercamos a la entrada, Maura nos
abrió la puerta sonriendo e invitándonos a pasar con la mano para no armar
mucho lio. Nada más entrar pude respirar el increíble y delicioso olor de las
magdalenas de Maura, impregnaba toda la casa. Me parecía raro que Niall no se
hubiese despertado ya debido al olor.
Subimos las escaleras despacio
intentando no despertar a nuestro amigo antes de tiempo. Liam y Louis se reían
mientras subían en voz baja y hubo algún que otro tropezón por las escaleras.
Nos paramos todos frente a la puerta
y Zayn cogió el pomo.
-3…2…1- dijo en voz baja- YA-abrió la
puerta gritando.
Todos entramos en el cuarto gritando
sin ningún control. Cada uno decía lo primero que se le ocurría pero todos
gritábamos cosas.
Nos tiramos encima de la cama de
Niall unos encima de otros espachurrándole. Él se despertó sobresaltado y
asustado.
-¿QUÉ NARICES…?- nos empezó a empujar
fuera de la cama y Liam, Zayn y Louis se cayeron por los lados.
Se levantaron del suelo y se quedaron
mirando a la cama en la que Niall descansaba con todas nosotras a su alrededor.
-Esto me gusta más- dijo Niall
mirándonos a nosotras con picardía y echando a los chicos con un gesto fuera de
su cuarto.
Susan empezó a reírse contagiando su
risa a todos.
-Felicidades- gritó Louis tirándose
de nuevo encima de la cama cayendo directamente sobre Claudia y espachurrándola
en el colchón.
Ella incómoda intentó apartarle de un
manotazo pero no surgió mucho efecto. Louis la agarró de las caderas y se tumbó
a su lado en la cama pegando su cuerpo al de ella. Zayn miraba la escena medio
interesado medio inseguro. Al final se tiró encima de Susan colocándose en la
misma posición que Louis y mirando a su hermana que le puso los ojos en blanco.
-¿Para mí no hay un hueco?- dijo Liam
mirando a Susan que le señaló un espacio reducido que quedaba delante de ella.
Acabamos los ocho tumbados en la
cama, pegados los unos a los otros, con poco espacio entre todos. Felicitamos a
Niall y nos acercábamos por turnos subidos en la cama a darle un beso y un
abrazo cada uno. Fue divertido, todos juntos gritando y hablando como hacía
mucho tiempo que no recordaba, bueno, no todos.
(Narra Claudia)
Decidí que mi hermano me iba a ser
indiferente ese rato, él también parecía haberse olvidado de nuestro pacto.
Sabía que me estaba comportando como una niña pequeña pero no me importaba,
tenía a Louis pegado a mí agarrando mechones de mi pelo entre sus dedos y
recogiéndolos detrás de mí oreja clavando mientras su mirada en la mía.
Parecía
que todos alrededor habían desaparecido, que solo estábamos él y yo sobre esa
cama.
-Tengo hambre- dijo Niall sacándonos
de nuestra pompa personal.
-Sí, será mejor que bajemos a probar
esas magdalenas tan ricas que tu madre prepara- dijo Louis separándose
rápidamente de mí y levantándose desapareciendo por la puerta.
Me pareció raro, pero no le quise dar
importancia. Empezaron a salir todos de la habitación y cuando yo me disponía a
hacerlo mi hermano me agarró del brazo.
-Claudia- dijo con la voz grave que
solía ponerme cuando estaba enfadado-, un trato es un trato.
-Lo sé- respondí mirándole- aplícate
el cuento.
-Ayer llamé a Susan- empezó a decirme
dejando de ejercer tanta presión sobre mi brazo pero sin soltarme-, arreglamos
las cosas, decidimos que lo mejor era dejarlo ahí- dijo con gesto serio.
-Me alegro por ti- respondí
intentando que me soltara.
-Me gustaría que hicieras lo mismo-
dijo saliendo del cuarto y dejándome ahí sola.
(Narra Niall)
Desayunamos alrededor de la isla de
la cocina y al acabar me vestí rápidamente y salimos rumbo al instituto, era un
fastidio cumplir los años al inicio del curso porque casi siempre caía en un
día de clase, pero al menos aun no teníamos exámenes.
El día en general fue normal, las
clases soportables, pero lo que más me apetecía era salir de esa cárcel y
disfrutar de la tarde, disfrutar de mi cumpleaños.
Salimos del vestuario preparados para
gimnasia. Me puse en un banco sentado esperando a que salieran todos los demás
que tardaban como gansos. Estaba sumido en mis pensamientos cuando me fijé en
la salida del vestuario de chicas. Carla, la mejor amiga de Chelsea y la que me
había invitado a la fiesta del fin de semana, salió del vestuario contoneándose
llamando mi atención, estaba… venía hacia mí sonriendo con toda la cara. Llegó
hasta mí y se sentó a mi lado en el banco.
-Felicidades Niall- dijo abrazándome
y poniendo sus manos en mi espalda acariciándola y poniéndome los pelos de
punta.
Me deshice del abrazo y sonreí.
-Muchas gracias Carla- le dije
apartándome un poco.
Ella sonrió y se acercó a mí. No me
esperaba lo que iba a hacer, se acercó peligrosamente y no me dio tiempo a
reaccionar, posó sus labios sobre los míos con dulzura.
-Disfruta del día, iré a tu fiesta el
fin de semana- dijo sonriendo y alejándose hacia sus amigas.
Me quedé paralizado por lo que
acababa de suceder, estaba embobado, no entendía muy bien, pero decidí que
habría sido puramente cariñoso. Desvié mi mirada a los vestuarios y en la
puerta, mirándome con los ojos como platos, estaban todos mis amigos.
(Narra Irene)
Niall nos explicó que él entendía
menos que nosotros lo que había ocurrido, y obviamente le creímos, esa chica no
tenía nada que hacer con Niall, era demasiado fácil y demasiado “de todos” como
para que Niall fuera uno más.
La clase de gimnasia fue agotadora, a
mí en particular no me gustaba mucho el deporte, en eso Susan y yo éramos
idénticas, si podíamos ahorrarnos una hora sudando nos la ahorrábamos, por eso
cuando la profesora nos dejó tiempo libre después de la actividad general, ella
y yo nos sentamos en la grada mirando cómo los demás sudaban y descansando
nosotras.
-Mira que Tomlinson y Payne son
vagas- dijo una voz detrás de nosotras.
Nos volvimos y vimos a Harry una fila
por encima sentado con los brazos sobre el poyete superior en posición
chulesca.
-Styles, no seas aguafiestas- le
dije.
-Cállate Payne- me dijo sonriendo.
Puse los ojos en blanco.
-¿Vendrás esta noche?- le pregunté
interesada.
-No- dijo él sin quitar la sonrisa
mirando al campo donde _________(tn) desviaba la atención hacia nosotros y
dejaba de prestar atención al partido que estaba jugando.
-Harry, estaría bien poder cenar
todos juntos, será tranquilo, no acabará muy tarde, como en los viejos tiempos-
dijo Susan a mi lado.
Yo asentí rogándole con la mirada.
Desde que habíamos llegado me había dado cuenta de que en realidad pocas cosas
habían cambiado, todos seguíamos prácticamente igual, sin embargo Harry era
otro tema, él parecía en otro mundo, alejado de todo y de todos, dando la
impresión de que nada le importaba, haciéndose el duro.
-¿Cómo en los viejos tiempos?- dijo
soltando una carcajada- estos no son los viejos tiempos por si no os habíais
dado cuenta- añadió sin apartar la mirada de ________(tn).
-Tú la querías y yo creo que aún…
-Eso fue hace dos años, ha llovido
mucho desde entonces- dijo él cortando mi frase que no iba a acabar de una
manera agradable.
-Creo que te equivocas, ella no ha
cambiado, dentro sigue siendo la misma, y creo que tú sigues siendo el mismo,
solo que tienes miedo.
-¿Miedo?, ¿De qué si puede saberse?-
desvió su mirada hacia mí enfadado.
-De que vuelvan a hacerte daño- dije
encogiéndome de hombros.
Susan me miró abriendo mucho los ojos
y negando pidiéndome con la mirada que me callaba.
-No tienes ni idea de lo que estás
diciendo Payne- me dijo levantándose y bajando a la grada en la que estábamos
Susan y yo.
-Creo que sí tengo idea- dije
retándole.
-Yo creo que no- dijo él.
Se acercó peligrosamente a mí con su
mandíbula apretada. La camiseta se ahuecó por el pecho y pude ver dos
golondrinas debajo de sus clavículas.
-¿Ganas de volar, Styles?- señalé a
su tatuaje con la cabeza.
-No sabes nada, no creas que lo sabes
y sobre todo no hagas como que lo sabes, no tienes ni idea- dijo alejándose,
caminando escaleras abajo y pasando por el centro del campo de futbol
interrumpiendo el partido sin importarle nada ni nadie.
Maldije para mis adentros y me
levanté yendo tras él. Susan gritó a mis espaldas pero le hice un gesto para
que me dejara un momento, necesitaba dejarle las cosas claras al imbécil de
Harry.
Salí por la puerta del gimnasio y le
vi desaparecer tras una esquina, corrí hacia allí y al cruzar la esquina le vi
parado de frente apoyado en la pared.
-Déjame en paz Irene- me dijo
amenazante, algo que en mí no era efectivo.
-¿En serio te estás oyendo?, ¿Dónde
cojones has dejado al Harry que yo conocía? Tú antes no eras así, tú antes
hacías cualquier cosa por mí, por cualquiera.
No quería que pensara que estaba
dolida con él por dejarme.
-Pues las cosas han cambiado- dijo
indiferente.
-¡NO!- grité dándole con un dedo en
el pecho con fuerza- No han cambiado, solo porque tu creas que lo han hecho.
Me miró apretando de nuevo la
mandíbula y mirándome con rabia.
-¿Te crees que por tirarte a veinte
chicas?, ¿Qué por hacer como que todo te la suda?, ¿Alejarte de nosotros?,
¿Crees que por eso todo ha cambiado?, ¿Crees que es tan fácil olvidar?- le
grité de nuevo temblando y aguantando las lágrimas de rabia que amenazaban con
salir de mis ojos.
Él suspiró fuertemente y se alejó
autoconvenciéndose de que era lo mejor. Yo me quedé un segundo parada.
-Harry, por favor- sollocé a su
espalda.
Él se paró un segundo y sonreí viendo
una pizca de esperanza. Pero negó y comenzó a alejarse de nuevo desapareciendo
y dejándome de nuevo tirada.
(Narras tú)
Las clases acabaron afortunadamente y
salimos del vestuario duchados y preparados para volver a casa.
El camino fue alegre, Irene, a la que
había visto un poco deprimida en las duchas, volvía a estar tan alegre como
siempre, y aunque yo sabía que algo dentro de ella no andaba bien, lo mejor era
pensar hoy en Niall y el día siguiente volver a la rutina asquerosa.
-Quedamos a las nueve en mi casa-
dijo Niall a los chicos cuando nos separamos en el camino.
Todos asentimos mientras nos
separábamos, yo volví sola a mi casa desde la casa de Niall. Iba caminando
tranquilamente cuando alguien empezó a andar a mi lado, me volví y vi a Alan
sonriéndome. Negué para mí misma y seguí mirando al frente.
-Perdona, fui un estúpido- dijo
arrepentido.
-De hecho lo fuiste- respondí sin
llegar a mirarle aun.
-Ya lo sé, y te pido perdón, no tenía
que haber dicho algo así, pero me moría de la curiosidad- dijo intentando
disculparse-, Harry era mi amigo, viéndole ahora jamás habría pensado que
pudiera haberte dicho eso…
-No pasa nada Alan, yo también hervía
por dentro al ver que él contestaba que no a algo tan real para mí- dije
suspirando.
-Sé que no tenía derecho a hacerlo,
tú me lo contaste cuando aún no sabías nada de mí, confiaste en un extraño y en
lugar de serte “fiel” lo he espolvoreado a la primera de cambio- me dijo con la
mirada triste.
-No te preocupes, no pasa nada- le
dije perdonándole.
-¿Nos veremos esta noche?, tengo algo
que hablar contigo si tenemos tiempo- me dijo cuando llegamos a mi casa.
-Claro, ¿quieres pasar?- le ofrecí
señalando a la puerta.
-No, tengo que recoger a mis hermanos
del cole, ¿nos vemos a las…?- preguntó.
-A las nueve- le dije sonriendo.
-Ok- se despidió con la mano y se
alejó rumbo al colegio.
(Narra Harry)
Me fui directo a mi casa, sin pasar
por los vestuarios, me daba igual que el entrenador viera que faltaba, se lo
explicaría al día siguiente durante el entrenamiento. Creía que además se
realizaban las pruebas para entrar en los equipos ese mismo día, al menos me
podrá distraer viendo a chavales entusiasmados jugar peor que un pato con los
ojos vendados. Me sentaría en las gradas a observar las pruebas de las
animadoras, ojalá _________(tn) las hiciera, estaría tan sexy con la ropa de
las anim… ¿PERO QUE NARICES ANDABA PENSANDO?, no, ella no estaría bien ni
desnuda. Eliminé esa imagen de mi cabeza cerrando los ojos justo cuando
llamaron a la puerta de mi cuarto.
-Hola Harry- mi madre entró recién
llegada del hospital.
No respondí, solamente la miré
esperando ver que tenía que decirme.
-Esta noche vamos a ir a casa de los
Horan- dijo sin darle demasiada importancia.
-Pasadlo bien- dije encogiéndome de
hombros.
-Cariño- dijo mi madre con una media
sonrisa- el “vamos” te incluye también a ti
-No- dije secamente serio-, no voy a
ir con vosotros.
-Harry, no te lo estoy pidiendo, por
si no te has dado cuenta- me dijo seria esta vez.
-Ya, pero yo te estoy diciendo que
no- le dije negando.
No quería ir a casa de Niall, ni
siquiera me lo había planteado, esperaba que disfrutaran y se lo pasaran muy
bien, yo no iba a participar de la falsedad que abundaba en ese grupo al que
hasta hacía dos años yo también había pertenecido.
-Harry, irán todos con sus padres, no
me hagas ir sola, por favor- me rogó mi madre.
No podía dejar que su voz débil y sus
ojos suplicantes causaran efecto en mí, debía ser una roca,
-Que te acompañe Robin- le dije como
último recurso.
-Él vendrá si puede, hoy tenía mucho
trabajo, si al final no viene no me gustaría ir sola- me dijo de nuevo-, por
favor Harry.
Suspiré, la miré, no debía haberlo
hecho, tenía esa mirada que me imploraba, mirada de la que yo había tratado de
huir hasta segundos antes.
-¿Por qué quieres ir?- le dije.
-Estarán los padres de Niall, la
madre de _______(tn), los padre de Claudia y Zayn, me gustaría estar con ellos,
hace mucho tiempo que no compartimos una cena.
-Sí mama, dos años, lo sé- suspiré de
nuevo.
-El mismo tiempo que hace que tú
tampoco cenas con ellos- me dijo.
-La diferencia es que yo no quiero
cenar con ellos- le dije.
-Harry- dijo por último-, saldré a
las nueve menos cuarto de aquí.
Salió de mi cuarto con aquella última
frase bombeando dentro de mí. ¿Por qué simplemente no podía decirle que no a mi
madre?
(Narra Niall)
Entré y mi madre me recibió con una
sonrisa de oreja a oreja, se había pedido el día libre para preparar toda la
cena. Nada más pisar el suelo de la cocina metió un trozo de bizcocho en mi
boca.
-¿Está bueno?, ¿Hago otro?, he hecho
cinco, ¿Crees que habrá suficiente? Yo creo que sí, pero quizá no lo sea, ¿De
qué le gustan las tartas a tus amigos?, ¿chocolate y nata?, ¿Hago otra de
caramelo?, Quizá sea buena idea sí- caminaba por la cocina de un lado a otro.
Tenía tres fuegos encendidos con
varias cosas diferentes en cada uno, en la cocina se mezclaban olores, no
sabría decir exactamente qué íbamos a cenar esa noche, pero una cosa tenía
clara: no pasaríamos hambre.
-Mamá, tranquilízate, solo son mis
amigos, podrías haber pedido unas pizzas y todos tan contentos- le dije dejando
la mochila en el suelo y entrando.
Cogí una magdalena y la mordí
mientras ella me miraba un poco incómoda.
-¿Qué?- le pregunté al ver que se
ponía más nerviosa por momentos.
-Quizá vengan algunas personas más-
dijo dándome la espalda y siguiendo a lo suyo.
-¿Quién?- pregunté sin entender nada.
-Bueno, he pensado que como hace
mucho que no veíamos a los padres de tus amigos, y como nos acabamos de mudar,
podría invitarles a cenar a casa- dijo sonriendo con los dientes apretados
examinando mis gestos.
-¿QUÉ? Iba a ser una cena con mis
amigos- dije abriendo mucho los ojos-. ¿Cuántos seremos?- crucé los dedos para
que le hubiesen dicho que no… por favor, no por favor.
-Pues… como mucho veinte- dijo
bajando la voz al decir la cifra.
-Oh Dios Santo- maldije gritando- que
desastre.
De repente me paré a pensar un
segundo, al menos esperaba que no… ¡oh! Seguro que lo había hecho, estaba
seguro…
-¿Mamá?- pregunté con la cara
arrugada- ¿Quién viene?
-Pues… Irene y Liam y sus padres,
Louis y Susan y sus padres, _________(tn) y ___________(tmn), Alan y sus
hermanos con su padre, Claudia y Zayn y sus padres…
-Y ya, ¿no?- le dije esperanzado.
-Emm, no.
-Joder mamá- grité de nuevo.
-No digas esas palabras Niall,
tendrás que aguantarte, a mi Anne no me ha hecho nada- me dijo asintiendo
seria.
-Pero mama, si se lo digo a
________(tn) ella no querrá venir, será muy incómodo- le dije intentando que
entrara en razón.
-Pues ya sabes lo que tienes que
hacer, no decírselo- me respondió ella.
Subí a mi cuarto dando golpes en el
suelo con cada uno de mis pasos, estaba cabreado, irritado, molesto. Iba a ser
un desastre, un verdadero desastre.
(Narras tú)
Pensaba ir antes que los demás a casa
de Niall, por eso me duché pronto, salí a mi cuarto en albornoz y me quedé
delante de mi armario perdida ente tanta ropa.
Cogí mi móvil y escribí en el grupo
que tenía con las chicas.
Yo: Chicas, ¿Qué os vais a poner?
Llevo diez minutos delante de mi armario sin decidirme (19:35).
Susan: Un vestido (19:35).
Irene: No jodas, yo no quiero ponerme
vestido, prefiero pantalones (19:36).
Yo: ¿vestido? (19:36)
Oí la puerta de la calle, mi madre
venía antes de trabajar hoy.
Susan: Van a ir todos los padres,
seguro que la madre de Niall ha preparado un banquete, hay que ir guapos
(19:37).
Yo: ¿LOS PADRES? (19:38)
Abrí la puerta de mi cuarto y me
crucé con mi madre que subía las escaleras del pasillo con el móvil entre las
manos sonriendo como una tonta.
-Mamá, ¿dónde vas a cenar?- le
pregunté indirectamente si era cierto que iban a casa de los Horan a cenar.
-Donde Maura y Bobby- dijo como si yo
ya lo supiera.
-Vale- entré de nuevo en mi cuarto
mirando el móvil.
Claudia: Yo me acabo de enterar, Zayn
me lo ha dicho, él se va a poner un jersey, yo vestido (19:38)
Irene: _________(tn) eres mi última
esperanza, ponte pantalones. (19:39).
Yo: Vale (19:40)
No me apetecía ir en vestido ni en
falda, quería estar lo más cómoda posible, también se podía ir elegante con
pantalones.
Susan: También podéis ir bien con
pantalones (19:41)
Había leído mis pensamientos, o quizá
era porque ella entendía de moda más que las otras tres juntas.
Yo: Vale, yo voy a ir antes, nos vemos allí (19:42)
Me vestí y me maquillé un poco los
ojos, nada desmesurado.
Salí y mi madre seguía después de
quince minutos en el mismo lugar en el que yo la había visto, apoyada en la
pared con el móvil en las manos.
-Mamá- dije llamando su atención- me
voy a casa de Niall, nos vemos allí.
-Vale, yo iré más tarde, tengo que
ducharme y arreglarme un poco- me respondió con una sonrisilla.
-Mama, ¿Qué te pasa?- le pregunté
interesada por su curiosa actitud.
Me miró como si estuviera loca.
-¿A mí?- dijo dejando el móvil y andando
por el pasillo- nada.
Se metió en su cuarto. Bajé y me fui
hacia casa de Niall. Gran noche.
Estaba contenta y alegre, iba a ser
súper guay, todos cenando con nuestros padres, como en los viejos tiempos.
Llegué a casa de los Horan y entré
sin llamar, habían dejado la puerta abierta para que pasáramos. Era un barrio
vigilado las 24 horas con controles a las entradas y salidas, no había ningún
peligro. La casa olía a cientos de cosas, Maura se habría pasado la tarde
cocinando como le encantaba hacer.
-Hola- le dije asomándome a la
cocina-, huele a rico- sonreí mientras ella se volvía.
Llevaba un delantal muy gracioso en
el que ponía: “EL CHEF DE LA CASA”.
-Hola ________(tn), muchas gracias,
esperemos que esté tan rico como huele, Niall está en su cuarto- me dijo.
-Gracias- me despedí y subí las
escaleras.
-¡FEO!- grité entrando en su cuarto.
Niall estaba tumbado en la cama solo
con sus bóxers y con el móvil entre las manos.
-No sé si pedirte que te vistas o
lanzarme directamente sobre ti y pedirte que me hagas tuya- dije sonriendo.
Él me miró sonriendo también y se
levantó poniéndose unos pantalones cortos.
-Así está mejor- dijo sentándose en
la cama-. ¿Me has traído mi regalo?
-Está abajo, luego te lo doy, después
de cenar- le dije al impaciente.
Niall me miró interrogante y se
levantó despacio de la cama, se acercó a mí lentamente y cuando estuvo a dos
pasos salió corriendo hacia la puerta y desapareció. Yo tardé dos segundos en
darme cuenta de lo que pretendía.
-NIALL- grité saliendo a correr
detrás de él.
Corrí por el pasillo y bajé las
escaleras de tres en tres. Le encontré con el paquete entre sus manos a punto
de abrirlo.
-MAURA- grité hacia la cocina.
La madre de Niall se asomó corriendo
por la puerta.
-Dile a tu hijo que me devuelva el
regalo, que se lo daré después de cenar- le dije a maura señalando a Niall.
Él puso morritos hacia su madre pero
ella anduvo hacia él y le arrebató el regalo de las manos llevándoselo con
ella.
-No vale, es mi cumple, debería ser
todo como quisiera- dijo él con los brazos cruzados y con carita de cordero
degollado.
-Niall, luego lo verás, no seas
ansioso- le dije-. Vamos arriba venga, tenemos que vestirte bien.
Le cogí por los hombros y anduve
detrás de él por las escaleras empujándole, él se hizo el muerto cargando su
peso sobre mí y yo le empujaba con fuerza hacia arriba.
Estuvimos viendo videos de YouTube, y
a las ocho y media elegí ropa para él.
-Me gusta esta camiseta- le dije
abrazándole y mirándole a los ojos.
-A mí me gusta que te guste-
respondió sonriendo.
-Y a mí me gusta que te guste que me
guste- le dije de nuevo entrando en el juego.
Él sonrió pícaramente.
-Y a mí me gusta que te guste que me
guste que te…
La puerta se abrió de golpe e Irene
entró dentro gritando seguida de su primo que la miraba negando con los ojos en
blanco.
-¿Qué hacíais?- dijo la pelirroja
mirándonos y señalando a uno y a otro.
-Le daba un abrazo, ya que los da
gratis- dije señalando a su camiseta.
-¡Oh! Rubio, que bueno saberlo- se
acercó a él y le dio un abrazo ella también.
Él la estrujó con fuerza moviéndola
para un lado y otro, ella se movía riendo mientras su melena suelta se movía
hacia todos lados.
-Felicidades- dijo Liam sonriendo a
Niall.
-Nos hemos visto esta mañana ya Liam-
respondió riendo.
-Ya… pero ahora vamos a comer,
debería decírtelo ¿no?- se encogió de hombros.
-Liam, tú también me puedes dar un
abrazo si quieres- le dije a Liam que me sonrió y se acercó hasta mí poniendo
su brazo sobre mis hombros.
-Hoy es mi cumple, dejad los abrazos
y los besos para mí, solo para mí- dijo Niall separándonos con la mano.
-No seas aguafiestas, los brazos de
Liam no son como los tuyos- le dije para picarle.
-¿Y qué le pasa a mis brazos?- dijo
él sacando músculo.
-¿Qué brazos?- dije yo riendo.
-Zorra…- dijo entre dientes mirándome
mal.
La puerta se abrió y Zayn y Susan
entraron rápidamente dentro, corriendo y se lanzaron hacia el ventanal del
cuarto de Niall.
-¿Hola?- les dijo mi mejor amigo
saludando a la nada.
Zayn y Susan salieron al exterior por
la cristalera y nosotros intrigados les seguimos. Ellos estaban agazapados en
un lado del balcón mirando hacia abajo, hacia la calle.
-¿Qué pasa?- dijo Liam acercándose a
Susan.
-Schh- le dijo ella poniéndole la
mano en la boca-. Claudia y mi hermano- dijo señalando a la calle.
Todos al oír aquello nos acercamos y
nos asomamos por la barandilla.
Pudimos oír algunas voces desde
abajo, pero solo algunas palabras claras.
(Narra Louis)
-Mira- me dijo mi hermana- ese coche
es el de los padres de Zayn y Claudia.
Me asomé por la ventanilla y vi como
Zayn nos saludaba con la mano desde su barandilla y luego nos sacaba el dedo
central a la vez que la lengua.
-Puto- dijo mi hermana a mi lado- papá,
pítales, pítales anda- le dijo.
Él lo hizo y el padre de ellos
también pitó. Aparcamos los dos coches en la puerta de los Horan y nos bajamos.
-Ese dedito te lo guardas para una
ocasión especial- le dijo mi hermana a Zayn que la cogió y le dio un par de
vueltas en el aire. Parecía que su “historia” había acabado y todo volvía a la
normalidad de nuevo.
La verdad es que iba guapísima, le
quedaba bien ese corte de pelo, le quedaba bien el vestido, le quedaba todo
bien.
-Hola Lou- me dijo con su sonrisa
mirando a nuestros hermanos que subían las escaleras de la estrada y nos
miraban.
-Ahora entramos- les dije a nuestros
padres que siguieron a nuestros hermanos.
-¿Ahora entramos?- me preguntó ella.
-Sí, podríamos hablar un rato- le
dije acercándome a ella y llevándola por el patio al otro lado de la casa, al
jardín.
Me tomé la libertad de inspeccionar
la casa de Niall, pero por “la cárcel” había un montón de casas parecidas, y
los jardines eran todos similares.
El de la casa de Niall era muy
bonito, además a la luz de la noche, parecía más espectacular.
-Es precioso- dijo ella subiendo las
escaleritas y mirando los árboles de alrededor.
-A mí me gusta más el jacuzzi- le
dije sonriendo- ¿quieres que nos metamos?- pregunté.
-Sí claro, y luego tú se lo explicas
a nuestros padres ¿ok?- me respondió subiendo una ceja.
-Trato hecho- alargué mi mano hacia
ella pero se quedó mirándola incómoda pensando en algo más allá-. ¿Qué?
-Nada, nada- dijo ella negando
mirando hacia otro lado-. ¿Qué hacemos aquí?- me miró y me detuve a observar
sus ojos brillantes por la luz de los farolillos.
-¿Y qué haríamos ahí dentro?- dije
encogiéndome de hombros.
Ella sonrió y se sentó en la
escalerita recogiendo sus piernas en una posición estratégica para que no se le
viera nada más de la cuenta.
-Hace una buena noche, no hace mucho
frío- dije para romper el hielo.
-¿Hablamos del tiempo?- me preguntó
con una sonrisilla.
-No lo sé, ¿de qué quieres hablar?-
le dije- ¿Quieres hablar de algo?
-Sí, bueno… no lo sé- me dijo
incómoda.
-¿Qué tal has estado?- le dije
interesado.
Me senté a su lado cerca de ella.
-Bien, bueno, el año pasado un poco
mal, lo normal- me dijo desviando su mirada de mis ojos-, pero este año bien,
centrada en los estudios, en el baile, las animadoras, los idiomas, el fútbol,
la familia,…
-¿Animadoras?- le pregunté.
-Te he dicho cinco cosas y te quedas
con las animadoras- se rió.
-Soy un chico, entiéndelo- me encogí
de hombros y ella me dio una palmada en el brazo.
-Sí, y tienes novia- me dijo ella.
-Bueno, eso no implica que deba
taparme los ojos y no ver nada más, seguro que con el uniforme estás…- puse
cara de orgasmo.
-¡Louis!, no seas guarro- me dijo
gritando.
-Es broma, es broma, ya sabes que
como más me gustas es con los pantalones cortos y una pelota en tus pies-
sonrió ante lo que le acababa de decir.
-A mí también- susurró ella.
-¿Te gustas con pantalones cortos y
pelota?- le dije riéndome de ella.
-Me refería a… ti- dije.
-Lo sabía- dije riendo más.
Ella abrió los ojos y me dio más
fuerte.
-Me lo has dicho a propósito- gritó.
-Solo quería oírlo de tus labios- le
dije apartándome de su nuevo golpe.
-Calla- dijo de pronto.
-Era una broma, perd…
-No, que te calles, baja la voz.
Yo lo hice y escuché lo mismo que
ella, se oían unas voces de un balcón cercano del que casi no se veía nada.
-¿Crees que están ahí?- le dije en voz
baja.
-Estoy segura- me respondió
indignada.
-Eso juego a nuestro favor- dije
riendo-, sígueme la corriente.
Ella me miró interrogante, pero lo
entendió cuando yo empecé a hablar.
-Te lo juro- dije alzando la voz- de
verdad, lo vi con mis propios ojos.
-No me lo creo- dijo ella también
casi gritando a la expectativa.
-Estaban pegados a una columna…
morreándose- ella abrió los ojos.
-Pero… eso no puede ser… él me lo
habría contado.
-Yo también lo creí, que ella me lo
contaría a mí, pero no lo hizo- sonreí y a ella se le escapó una risita
también.
-¿Deberíamos seguir?- dijo bajando la
voz.
Asentí.
-¡PERO ZAYN NO HARÍA ESO, ME LO
PROMETIÓ!
-Cállate- oí de pronto una voz
gritando desde el balcón.
-¿Qué pasa hermanito? ¿Ahora no te
interesa oír lo que decimos?- le dijo Claudia riendo.
-Subid ahora mismo- dijo Susan
también gritando.
Me reí y agarré de la mano a Claudia,
ella miró nuestras manos entrelazadas e intentó soltarlas pero yo la agarré con
más fuerza y me levanté tirando de ella.
Caminamos de la mano hasta la entrada
de atrás que daba a la cocina, entramos y solté su mano porque estaban allí la
madre de Niall y la mía hablando y riendo.
-Hola mamá- le dije.
Ella nos miró con una sonrisita.
-Los demás están arriba, podéis
subir, pero cuando os llamemos para cenar bajad.
(Narra Claudia)
En ese momento entraron dos niños
corriendo y gritando a la cocina. El niño cogió una magdalena y se la comió
dándole la mitad a la niña que era igual que él solo que con sexo contrario.
-Chris, Summer, id al comedor por
favor- dijo la madre de Louis- ¿y vuestro hermano?
Ellos se miraron y se encogieron de
hombros.
-Seguro que ya ha subido arriba- dijo
Maura-, eso tenéis que hacer vosotros- nos señaló-, para arriba chicos.
Louis y yo caminamos hacia las
escaleras y subimos, yo iba delante y sentía su mirada en mi espalda, y en lo
que no era mi espalda.
-Deja mi culo a un lado Tomlinson- le
dije volviendo mi mirada.
-No dejo de imaginarte vestida de
animadora- dijo él.
-Salido…
Entramos a la habitación y todos
estaban sentados por la cama, o en la alfombra, o en el propio suelo. Alan
también estaba allí, le miré sonriendo.
-Hola- dijo Louis- ¿sabéis que había
alguien asomado al balcón intentando escuchar conversaciones ajenas?- dijo.
-¡Que gente tan cotilla!- dijo Niall
haciéndonos reír.
Me tiré encima de él.
-¡ABRAZOS GRATIS!- dije.
-Veis, eso es lo que deberíais hacer
todos- dijo en mi oído a los demás.
(Narras tú)
Bajamos cuando la madre de Niall nos
llamó desde las escaleras. Chris y Summer se lanzaron hacia Niall gritándole
felicidades y él les abrazó revolviéndoles el pelo.
Mi madre ya había llegado, estaban
los padres de todos, que saludaron a Niall felicitándole. También lo hizo un
hombre alto, moreno y con los ojos azules de Alan, era su padre.
-Hola, soy Greg- me dijo dándome un
beso.
-Hola- respondí.
-Eres la _________(tn) de Harry
¿verdad?- dijo él sonriendo.
-Papá, por favor, no le hagas
sentirse incómoda- dijo Alan detrás de su padre.
-No pasa nada- le dije a Alan-, creo
que sí, que soy la ________(tn) de Harry.
-Pues estoy encantado de conocerte-
me dijo sonriendo.
-Igualmente- ¿era la ___________(tn)
de Harry?
-Disculpa a mi padre- me dijo Alan
separándome de él- a veces dice exactamente lo que piensa.
-No pasa nada, es muy simpático- le
sonreí.
La casa estaba atestada de gente,
gente por todos lados, llevando vasos, bandejas con comida, bebidas, gente
riendo y hablando, sentada en los sofás, en las sillas, poniendo la mesa,
colocando todo, robando comida de los platos.
Llamaron al timbre. Pensé que estaba
todo el mundo, no sabía quién podía faltar. Susan, que era la que más cerca
estaba de la puerta la abrió y dos niños pequeños entraron corriendo y
gritando, el niño tenía el pelo liso y los ojos verdes brillantes, la niña
tenía el pelo moreno y los ojos marrones claros, ambos no tendrían más de siete
años.
Tras ellos entraron a la par un
hombre y una mujer de la mano sonriendo mirando a los críos. Me fijé en ella,
en su rostro, la conocía de algo, me era familiar.
-Anne, habéis venido, ¡qué alegría!-
dijo Maura acercándose a ellos y dándoles un beso.
¡ANNE! Era la madre de…
.jpg)





VEROOO!!Lo siento mucho pero no e podido leer antes me a encantado bueno ahora leeré los capítulos que me faltan besos y lo siento otra vez por tardar tanto en leer.
ResponderEliminarMUACKKSSS