lunes, 1 de septiembre de 2014

Capítulo 37: “Cómo nos empeñamos en cosas poco factibles”




(Narras tú)

Nadie dijo nada pero todos fueron abandonando la casa poco a poco.

Cuando me metí en la cama estuve dándole vueltas a la cabeza sobre lo que podría haber ocurrido en la cocina. Se me ocurrió una idea, pero era totalmente descabellada, era una locura, sin embargo salí de mi cama y bajé abajo. Entré en la sala que teníamos bajo la escalera, era un pequeño habitáculo con un ordenador y una silla. Pocas personas sabían que eso existía pero era mejor así, porque desde abajo se controlaba el dispositivo de emergencia de la casa. Entré en el ordenador con la contraseña y retrocedí hasta el momento en el que Louis había ido a la cocina con Marie, encendí el volumen.

Cuando acabé de verlo no me podía creer lo que había oído. Pero menos me podía creer que Louis hubiera creído a esa puta y no a Claudia.

Cerré el ordenador y subí a mi cuarto.

Yo: Louis, tenemos que hablar (01:02)

Louis: No hay nada de qué hablar (01:04)

Yo: Louis, Claudia jamás haría algo así (01:05)

Louis: ¿Tú cómo sabes eso? (01:06)

Dudé un instante.

Yo: Lo sé, el resto no importa, ¿de verdad prefieres creer a Marie que a Claudia? (01:06)
Louis: No es cuestión de preferencia, Marie es mi novia, y es hora de que Claudia lo entienda (01:07)

Yo: No seas tonto Louis, Claudia no es así, y lo sabes (01:08)

Louis: Lo único que sé es que yo estaba muy bien con Marie hasta que Claudia llegó (01:09)
Dejé el móvil en la mesilla, no quería leer las absurdeces de Louis, porque para mí no había ninguna duda. Claudia se había callado las barbaridades que le habría soltado Marie, no quería molestar a nadie, y ahora la maldita novia de Louis intentaba poner a Louis en su contra. No había palabras para explicar cómo me sentía.


(Narra Susan)

No entendía qué pasaba en nuestro grupo pero todos estaban raros, Irene estaba nerviosa constantemente y no decía nada, imaginé que tendía relación con Zayn, pero no quise insistir, Claudia y Louis no se hablaban, ella había tratado de acercarse a él durante la semana pero mi hermano había huido y tampoco quería hablar conmigo. Liam tampoco estaba muy contento conmigo y yo no entendía que podía haberle hecho, ya le había pedido perdón por mi enfado en el cumple de Niall, pero él seguía pensando si aceptar mis disculpas o no.

El único que estaba tan feliz como siempre era Niall, a él pocas cosas le quitaban la alegría, y aunque el grupo en general estuviera ofuscado, él siempre trataba de sonreír a todos.

-Liam- le dije al salir del comedor.
-Tengo entrenamiento- me dijo sin pararse.
-Lo sé, yo tengo ensayo con las animadoras, vamos los dos al campo- le dije acercándome a él-, ¿Qué te pasa?- le dije al ver que no me dirigía la palabra durante el camino.
-¿A mí? Nada- dijo- ¿Y a ti?
-No, a mí no me pasa nada- le dije empezando a enfadarme-, a ti te pasa algo.

Él negó varias veces caminando.

-Te equivocas, estoy más feliz que nunca- notaba el sarcasmo que utilizaba.

Le agarré del brazo y le obligué a que se diera la vuelta para mirarme.

-Mira, siento lo que te dije en el cumpleaños de Niall, siento haberme enfadado por pensar que no me dirías que fuera contigo a Nueva York, lo siento ¿vale?- estaba cansada de que no me hablara.
-Vale- solo dijo eso y siguió andando.
-Liam James Payne- le grité en medio del pasillo.

Él se paró y se volvió mirándome moviendo las manos y la cabeza hacia los lados.

-Jolines, habla conmigo- le rogué.
-¿Quieres que hable?- dijo él ahora enfadado.

Mierda, no tendría que haber dicho nada, tendría que haber mantenido mi boca cerrada, ahora iba a ser peor.

-Pensaba decirte en tu cumpleaños que si querías venir conmigo, con Niall y con __________(tn) a Nueva York en navidad, iba a ser perfecto, te iba a dar un sobre rojo y otro azul- me gritó haciendo que mucha gente le mirara, pero a él le daba igual-, ya los tenía comprados- apretó los puños- sin embargo tu elegiste irte con Zayn y me enfadé- me dijo sin pensar- y después me recriminaste no invitarte a ti cuando creíste que había invitado a Niall- miró por encima de mi hombro pensando y luego me miró de nuevo- fuiste una egoísta, déjame que ahora lo sea yo un poco.

Se alejó sin decir nada más, me había gritado en medio de mucha gente, en medio de un pasillo, ahora yo también podía estar enfadada, es más, lo estaba, era gilipollas, un imbécil, ¿él estaba enfadado? Liam Payne iba a saber lo que era estar enfadada.


(Narras tú)

Me acerqué a la taquilla a dejar los libros después de la primera clase de teatro. Habíamos hecho improvisaciones y lo había disfrutado muchísimo. Abrí la taquilla y vi algo que antes no estaba allí, era un libro, lo cogí entre mis manos y leí el título. “El sueño de una noche de verano”. Lo abrí por la primera página y leí algo que había escrito con letras puntiagudas pero claras: “Vi que no tenías un clásico en tu biblioteca, reléelo. H”

Sonreí. Era cierto que no tenía ese libro, lo había leído en __________(tpaís) sacado de la biblioteca. Lo hojeé y vi que tenía varias anotaciones en los márgenes con la misma letra de la primera hoja. Me lo guardé en la mochila y me fui a las gradas a ver el entrenamiento de los chicos, donde había quedado en reunirme con Irene.

Ella estaba en las gradas sentada con camiseta de  manga corta y disfrutando de los rayos de sol que entraban de vez en cuando entre las nubes.

-¿Aprovechando los últimos rayos de verano?- le dije sentándome a su lado.
-Eso parece- me dijo.

Irene, al ser pelirroja, era muy blanca, a Zayn le gustaba llamarla copito de nieve y eso a ella le ponía de los nervios.

-Acaban de empezar- dije señalando el campo.

Los chicos empezaron a dar vueltas por el campo.

-Niall me ha dicho que haga fotos- me dijo sacando la réflex de Niall y levantándose.
-Vale, yo me quedo aquí- me puse cómoda y saqué mi nuevo libro para leerlo un poco.

Me sumergí de lleno en la lectura dejando a los chicos a lo suyo en el campo, yo prefería los libros a las carreras.


(Narra Harry)

La miré en las gradas, tenía el libro entre las manos y sonreía mientras pasaba las hojas. Me había sorprendido no ver el libro en su estantería el miércoles, no sabía de donde había salido la idea de regalárselo pero esa misma tarde conduje hasta Foyles Bookstore en Londres. Había cogido ese libro y un par más para mí. Una vez en su taquilla dudé si finalmente dejarlo o no, sentía que la noche anterior todo tenía mucho más sentido, había creído que igual parecía un estúpido dejándolo, pero al final así lo hice.

-Styles- me llamó el entrenador desde la línea de campo-, no estamos para mirar a las chicas de la grada, estamos para correr.

Asentí y seguí a mis compañeros por el campo.

Fue un entrenamiento duro, al ser el primero el entrenador quería dar la imagen de tipo duro, aunque en realidad luego fuera un buenazo. Acabé sudando como un pollo, me merecía una buena ducha, o más bien la necesitaba.

Caminé hacia el vestuario pero _________(tn) bajó corriendo hasta asomarse por un lateral de las gradas.

-No sé si me da más miedo que sepas que no tenía “El sueño de una noche de verano” o que puedas abrir mi taquilla a tu voluntad- me dijo.
-Creo que lo segundo- le dije metiéndome en el vestuario sin darle tiempo a decirme nada más.
-¿A qué ha venido eso?- Louis me alcanzó por el túnel hacia el vestuario masculino.
-¿A qué ha venido el qué?- pregunté haciéndome el tonto.
-Ese tonteo con ________(tn)- me dijo entrecerrando los ojos con una sonrisilla.
-No sé de qué me hablas- le dije metiéndome en una ducha y encendiendo el grifo para no seguir oyéndole.

Acabé rápidamente, antes que todos los demás, tenía algo de prisa, me esperaban en Londres, me despedí de Liam que fue el único al que vi y salí fuera.

El viento, ahora más frío, me revolvió el pelo mojado congelándome.

___________(tn) estaba sentada junto con Irene en las gradas esperando a los demás que no tardarían en aparecer. No había hablado con Irene desde nuestra discusión el otro día, tampoco quería hablar con ella, no tenía nada que decirle.

Pasé de ambas y caminé hacia el parking haciendo rugir mi moto y saliendo del instituto hasta el lunes.


(Narra Claudia)

Estaba en el vestuario, en las duchas, el agua salía fría porque se habían duchado antes todas las animadoras y me habían dejado sin agua caliente. Tampoco me importaba mucho, ya me relajaría en casa. Oí unas risitas en la otra parte del vestuario, no les di mucha importancia. Me limpié, me quité el sudor y salí. Caminé enrollada en la toalla hasta los bancos de madera. Busqué mi bolsa de deporte pero no la encontré, miré en mi cajonero pero tampoco estaba allí, juraría que la había sacado. Miré por debajo de los bancos por si se había caído, por encima de las taquillas, pero no estaba por ningún lado. Entonces recordé las risitas.

-Mierda- dije para mía misma.

Tenía dos opciones, salir fuera enrollada en la toalla arriesgándome a que posiblemente me viera todo el mundo o esperar a que alguien se diera cuenta de que faltaba y vinieran a por mí.

Me senté en el banco a esperar.


(Narra Susan)

Estábamos todos fuera, solo faltaba Claudia, salieron Chelsea y Carla seguidas de Marie.

-¿Dónde está Claudia?- les pregunté.

-Se ha ido a casa, ha acabado pronto de ducharse- dijo Carla riendo.

Irene me miró y se encogió de hombros. Decidimos volver a casa y descansar, mañana celebrábamos una fiesta en honor al diecisiete cumpleaños de Niall, y aunque ninguno tenía muchas ganas de fiesta Niall estaba muy emocionado.

-Mi madre me ha dicho que se irán a Londres a pasar la noche- dijo él-, pero no podemos destrozar la casa, sino me matan- dijo mientras caminábamos por la acera.

Todos en silencio caminábamos, él parecía no darse cuenta de nada porque iba sonriendo y dando pequeños saltitos. Mi mirada se cruzó con la de Liam pero ambos la desviamos a la vez, no iba a volver a dirigirle la palabra hasta que me pidiera perdón, me debía una disculpa. Se había portado mal conmigo y no iba a ser yo la que diera el primer paso.

Louis y yo nos fuimos a casa.

-¿Has hablado con Claudia?- le dije mientras merendábamos en la cocina.

Él me miró serio y negó sin decir nada.

-Me parece muy mal, me da igual que tengas o no novia, no tengo nada en contra de Marie, pero desde luego Claudia no te ha hecho nada para que te portes así con ella- le miré dejando de comer.

-No sabes nada- me dijo levantándose y caminando hacia su cuarto.

Perfecto, Liam enfadado, Irene medio grogui, Louis irritado con el mundo, __________(tn) en su pompa y yo en medio de todos, sin poder moverme para un lugar o para otro.


(Narra Claudia)

Tenía frío. No sabía qué hora era pero desde luego había pasado bastantes horas y nadie había aparecido. Estaba sola, pero también me sentía sola. No sé por qué vino en ese momento a mi cabeza la imagen de Louis, cómo me había mirado en el comedor de _________(tn), como si quisiera matarme, acabar conmigo, defraudado.

Ahora necesitaba a mi amigo, aquel con el que tanto había compartido en el pasado en Sicilia, necesitaba tumbarme en la playa a su lado haciendo rozar nuestros brazos por casualidad, no necesitaba al chico de dieciséis años en el que se había convertido, solo necesitaba al niño de doce que me pasaba el balón justo a mi pie derecho, ni un centímetro más ni uno menos.

Tenía que salir de allí, nadie iba a aparecer, nadie sabía que estaba allí, supuse que las zorras se habrían asegurado de que todos pensaran que me había ido.

Debo reconocer que lloré, pero me di cuenta minutos más tarde que de nada me serviría tener los ojos rojos e hinchados para salir de allí.

Intenté abrir algunos casilleros pero estaban fuertemente asegurados. Miré la toalla que descansaba aún mojada sobre el banco.

-Solo me quedas tú- le dije.

Ahora hablaba con los objetos inertes, ¿me estaría volviendo loca?

Cogí la toalla y la anudé a mi cuerpo con cuidado. Anduve por el pasillo y salí al campo. No había ni un alma, las luces estaban apagadas y las estrellas reinaban en el firmamento. Recé todo lo que sabía para no encontrarme con nadie y empecé a correr.

Atravesé el instituto pegada al edificio resguardándome en las sombras de la noche, en los árboles y en las casas.

Corría por la calle como alma que lleva el demonio, me servían mis años corriendo detrás de un balón y mis gemelos acostumbrados al baile para no agotarme. Pasé al lado de la casa de Louis pero estaba a unas pocas de la mía y ni de coña iba a pedirle ropa a Susan sabiendo que él podría verme.

Quedaban unos 300 metros a mi casa cuando sin poder evitarlo comencé a sollozar. Me paré un segundo y me acomodé de nuevo la toalla al cuerpo, tenía frío, estaba sola caminando por la calle desnuda sin más abrigo que una toalla mojada. Grité frustrada pero seguí corriendo.

Me crucé con varias personas pero conseguí resguardarme en la sombra de sus miradas. Vi mi casa a unos metros a lo lejos, tenía la luz del cuarto de mi hermano encendida. Llegué llorando con las lágrimas heladas cayendo por mis mejillas y llamé al timbre.

Mi hermano abrió la puerta a los pocos segundos y al verme abrió mucho los ojos y me abrió más la puerta ayudándome a pasar dentro. Perdí todas las fuerzas al llegar al umbral de mi casa.

-¿Qué ha pasado Claudia?- me dijo abrazándome y dándome calor con su cuerpo.

Me arrejunté a él dejando que me calentara, estaba tiritando y no me había dado cuenta.

Zayn me acompañó a mi cuarto y abrió la puerta del baño. Puso el tapón en la bañera y comenzó a llenarla con agua caliente.

El calor del hogar me llenaba aunque aún tiritaba.

Zayn me buscó un albornoz y me lo puso tirando la toalla a un lado.

Cuando la bañera estuvo llena me metí. Las lágrimas no dejaban de caer por mi cara, ahora también sabía que no serviría de nada llorar, no podía evitarlo.

Mi hermano se quedó conmigo mientras entraba en la bañera y me sumergía entre las burbujas y el agua.

-Por favor, dime quién te ha hecho esto- me pidió sentado en el bidé con las manos apretadas unidas.

Le miré, no quería decirle nada, sabía que haría cualquier estupidez si le contaba lo que había pasado, era mejor dejarlo pasar, no darle la oportunidad a Louis de odiarme más.

-Se me ha perdido la mochila, la he dejado en la taquilla en el instituto, se me ha olvidado en la taquilla- le dije tiritando empezando a entrar en calor.
-Han sido ellas ¿verdad?- me miró y lo vio en mis ojos.
-No hagas nada, por favor te lo pido- me miró serio negando-, solo harás que todo vaya peor, por favor- le dije.
-No, no, no, son unas zorras, unas malditas arpías- dijo levantándose.
-Zayn, espera hasta mañana por favor te lo pido- le dije como último recurso.

Él suspiró mirándome.

-Mañana- dijo saliendo del baño.


(Narras tú)

-¿Y este?- le dije sacando otro vestido del armario.
-¿Quieres hacer el favor de dormirte?- me dijo Niall desde la cama.

Me había pasado la última hora en enseñándole vestidos que podría ponerme en su fiesta de cumpleaños, pero él estaba agotado y solo quería dormir.

Sonó el móvil y ese fue el mejor momento para dejar mi vestimenta a un lado.

-¿Sí?- respondió Niall a la llamada- Habla más despacio Zayn, no te entiendo- dijo levantándose y frunciendo el ceño- ¿Qué?, ¿Pero… quién?

Mi amigo se puso nervioso y se levantó caminando por la habitación de un lado a otro con el móvil en su oreja.

-¿Cómo está?- dijo.

Yo andaba detrás de él intentando oír algo, pero él se movía tan rápido que no me dejaba opción a escuchar nada.

-¿Quieres que vayamos?- dijo mi amigo haciéndome gestos que no entendía- Vale, vale, no te preocupes, no diremos nada, sí, sí- se calló-, que sí Zayn, mañana nos vemos, vale- asintió cerrando los ojos- hasta mañana.

Apagó el móvil y me miró enfadado.

-Claudia ha llegado a su casa hace un momento, iba con la toalla del vestuario anudada al cuerpo- mi boca se abrió con vida propia-, le han quitado las cosas cuando se estaba duchando.
-¿QUÉ?- le dije- Tenemos que ir a verla- me quité los pantalones del pijama y me puse unos vaqueros.
-__________(tn), _________(tn)- me dijo mi amigo negando-, Zayn me ha dicho que no quiere que vayamos, que es mejor que descanse y que mañana hablaríamos- dijo sentándose en la cama.
-Ha sido ella- le dije.
-¿Ella, quién?- me miró con interés.
-Marie- le respondí sin importar que él lo supiera-. No iba a contarte nada, pero…

Bajé con él a la sala de seguridad y le puse el mismo video que yo había visto días antes.

-¿Claudia?- dijo Niall al acabar el video- ella jamás haría eso.
-Lo sé, pero Louis no- respondí suspirando.
-¿Por eso está enfadado con ella?- mi amigo se revolvió el pelo rubio dejándolo loco sobre su cabeza- es un estúpido.
-Ya…- negué cansada- será mejor que durmamos, mañana será otro día.

Subimos a mi habitación y nos acostamos.

-No me puedo imaginar lo mal que lo ha debido pasar la pobre caminando desnuda por la calle- me dijo en la oscuridad del cuarto.
-Me dan ganas de salir de la cama e ir a casa de Marie y reventarle la cara a tortas- le respondí pensado en ello con una sonrisa en mi rostro.


(Narra Claudia)

Corría por un pasillo del instituto, huía de algo aunque no sabía de qué exactamente, solo sentía una presión a mis espaldas que me obligaba a correr.

Doblé una esquina y vi otro pasillo repleto de gente, me sentí tranquila al instante, no tendría que seguir huyendo, ya no estaba sola. Sin embargo, al pasar a su lado, todo el mundo me miraba de arriba a abajo y comenzaban a reírse y a hablar los unos con los otros en susurros.

Me miré a mí misma y sentí la angustia más dolorosa de mi vida, estaba desnuda, no tenía ni unas míseras braguitas cubriendo mi cuerpo. Grité del horror.

Me desperté sudando entre las sábanas calientes y mojadas. Encendí la luz aunque me doliera a la vista. Eran las 08:30 de la mañana, no podría volver a dormirme.

Bajé a la cocina y me preparé una tila para relajarme. Me senté en el sofá y puse la tele.

A las nueve llamaron al timbre, me extrañó que un sábado viniera alguien tan temprano pero me puse las zapatillas y fui a abrir.

__________(tn) y Niall me sonreían desde el umbral, tenían una bolsa de la que salía un humillo oloroso muy rico.

-Mi hermano no puede mantener su bocaza cerrada- les dije suspirando y dejándoles pasar.

Ellos dejaron las cosas en la cocina y vinieron al salón.

-Dinos a quién tenemos que matar- me dijo Niall con una sonrisilla.
-No fue nada, simplemente tuve que correr por las calles medio desnuda, es una experiencia que debería tener todo el mundo- dije sonriendo levemente.
-No me hace gracia- dijo ________(tn)-, opino que debemos devolvérsela doblemente, le tengo muchas ganas a Marie.
-NO- dije seria- nadie hará nada.

Niall me miró sin entender.

-Además Marie no se lo merece- les dije para apartar las sospechas de ella.
-Clau, sabemos todo, sabemos lo que Marie le dijo a Louis en la cocina, apuesto a que tú también lo sabes- dijo mi amiga sentándose en el sofá a mi lado.
-No sé de qué habláis, Louis está enfadado conmigo por otra cosa- les dije apartando mi mirada de ellos para que no supieran la verdad.

Niall suspiró y ________(tn) negó varias veces justo en el momento en el que mi hermano bajaba con unos pantalones de pijama y sin camiseta al salón.

-Buenos días- dijo con voz grave y tono serio sentándose al lado de Niall.

Nosotros le saludamos con la cabeza sin decir una palabra. No me gustaba que todos estuvieran allí por mí, en realidad si lo veía con un poco de perspectiva me daba cuenta de que no había sido para tanto. Debía tomármelo como una novatada y no como un castigo.

-Chicos- les dije al final hablando yo ya que nadie más lo hacía- no quiero que esto salga de aquí, no quiero que le digáis nada a nadie.

Los tres me miraron dándome a entender que les daba igual lo que yo opinaba.

-¿Os estáis viendo?- les dije elevando la voz- ¿Qué queréis, devolvérsela y que comience una guerra que lo único que hará será separarnos? Si no le damos importancia ellas tampoco se la darán- suspiré mirando a la ventana-, si preguntan diremos que conseguí ropa de una taquilla y que salí, si nadie pregunta no diremos nada.

-Me niego a hacer como que no ha pasado nada- dijo mi hermano enfadado con los puños apretados y con la vena del cuello hinchada.
-Ya, pero resulta que ha sido a mí a la que me lo han hecho, no a ti, por lo que yo decido lo que hacer- acabé la discusión de una vez.


(Narras tú)

Pasamos la mayor parte del día en Londres. Fuimos a unos grandes almacenes a comprar comida y bebidas, una de las dependientas nos miró con cara de pez pensando que no éramos mayores de edad pero Zayn se acercó a ella y le bastaron un par de minutos para que la chica se olvidara hasta de su propio nombre.

Los chicos se pasearon por su cuenta pasando a tiendas de videojuegos y deportes y Claudia y yo nos pasamos la tarde en tiendas de ropa probándonos todo lo que caía en nuestras manos.

Caminábamos con un helado cada una haciendo malabares para soportar el peso de las bolsas y no mancharnos cuando vi una librería.

-No, no, no, hoy no es día de compras escolares ni compras de erudito- me puso carita de perro, pero tiré de ella hasta el interior de la librería.

Me paseé por los altos pasillos intentando dar con uno en concreto, pero no logré encontrarlo. Claudia por su parte se fue a la sección de biología, no era día de compras de erudito pero sabía que no iba a ser yo la única que saliera con algún libro de la tienda.

-Hola, buenas tardes, ¿podría ayudarte en algo?- una dependienta con grandes ojos marrones y que me miraba con una sonrisa.
-Emm…- dudé si preguntarle o no, pero al final opté por hacerlo, no quería estar dos horas buscando un libro-, sí, estoy buscando Crimen y Castigo.
-¡Oh! Por supuesto, Dostoievski, un clásico- me hizo acompañarla unos pasillos hacia delante hasta que llegamos exactamente donde se encontraba el libro.
-Muchas gracias- le dije agradecida.
-Nada, estaré por aquí si necesitas algo más- sonrió de nuevo y se marchó.

Ojeé los libros que estaban ante mí. Yo ya tenía crimen y castigo, en realidad no sabía si él lo tendría o no, pero no importaba, no tendría las anotaciones que yo iba a hacerle. Cogí uno de ellos sin pararme a pensar si era el que estaba en mejor estado, y fui a pagarlo a la caja antes de que apareciera Claudia y tuviera oportunidad de preguntarme por qué compraba un libro que ya tenía.

Pagué, metí el libro en mi bolso y me senté en un banco esperándola. Apareció minutos después con dos libros y su típica sonrisa culpable.

Nos encontramos con los chicos fuera y cogimos un taxi hasta “la cárcel” porque llevábamos decenas de bolsas.

Eran las Diez y media cuando entramos a la casa de Niall. Teníamos dos horas para prepararlo todo, a las doce empezaría a llegar la gente.

-¿Creéis que hemos comprado suficiente?- dijo Niall observando todo lo que había encima de la encimera.
-Claro, además luego la gente traerá bebida- le dijo Zayn sacando dos bidones de cerveza de cinco litros.

Colocamos las compras en toda la casa, guardamos los objetos más personales que de romperse asegurarían la muerte de Niall a manos de su madre y distribuimos los muebles de manera que entrara más gente y estuviéramos más cómodos.

Cuando todo estuvo organizado, a las once y cuarto, Claudia y yo subimos a vestirnos, yo había cogido lo que iba a ponerme por la mañana y ella tenía varias cosas para elegir.

-¿Falda o vestido?- me dijo enseñándome las dos prendas.
-Emm… yo soy más de pantalón.
-Ya lo sé- se sentó encima de la cama-, vendrá Louis, no quiero verle, me mirará con cara de asco.
-Que le den- le dije enfadada- eres su amiga, si quiere hacerle caso a su novia que haga lo que quiera, no pienses en eso.

Ella me miró asintiendo pero triste.

-Hagamos un trato, vamos a pasarlo genial esta noche, vamos a hacer lo que jamás haríamos, que nos de igual todo y todos- le dije seria- no pensarás en Louis, ni yo en… nadie.

Ella me miró sonriendo.

-¿Y de qué servirá? Emborracharnos, beber hasta la locura, si llegará el lunes y tendremos que volver al instituto y verles- se encogió de hombros.
-Pues se trata de que él piense que no ejerce poder sobre ti- ella ahora me miró interesada- ¿Qué es mejor, que te vea llorando por las esquinas o que vea que disfrutas de la fiesta con nosotros?
-Sí, tienes razón, pero no me sale- me dijo.
-Es solo Louis, no es el amo del universo, Claudia- le dije intentando que entrara en razón-. Ponte el vestido.

Ella me sonrió y asintiendo se quitó los pantalones y la camiseta y se cambió por el vestido.

-Ves, muy guapa- la miré con cariño.


Era cierto que estaba guapísima, le quedaba genial casi cualquier cosa, tenía un cuerpo de escándalo. Me daba pena que se hubiese quedado estancada en Louis y no viera nada más al horizonte. Pensé entonces en Alan, ¿Alan y Claudia? Sonreí ante mi vuelo de imaginación. La verdad es que harían una pareja perfecta, además estudiarían lo mismo.

-¿Qué piensas?- me dijo con el ceño fruncido al verme sonreír.
-Nada, nada- dije rápidamente levantándome y desnudándome yo también.
-Me encanta esa falda, algún día tendrás que dejármela- me dijo soñadora.
-Claro- sonreí yo también.

Claudia se maquilló, le encantaban los ojos ahumados, yo sin embargo era más de cosas sencillas y no me pinté demasiado.

Bajamos, Niall y Zayn estaban sentados en el sofá jugando a la play, ambos estaban con la misma ropa que media hora antes.

-¿Qué se supone que hacéis?- les dijo Claudia empujando a cada uno.

Ellos no la hicieron caso y solo le quedó la solución de apagar la tele.

-¡No!- gritó Niall- estaba a punto de marcar.

Miró a Claudia y se le abrió la boca cayendo su mandíbula casi al suelo. Ella agachó la cabeza azorada.

-Subid a cambiaros- les dijo de nuevo.

Zayn me miraba y subía y bajaba las cejas provocativamente.

-La gente empezará a llegar en…- miré el reloj del salón- diez minutos.
-Tiempo suficiente- dijo Niall levantándose despacio.
-¡Diez minutos!- gritó Zayn levantándose rápidamente- Ni de coña me da tiempo- se puso nervioso y salió corriendo escaleras arriba.
-Este no baja hasta las dos de la madrugada- me dijo Claudia cuando su hermano desapareció.
-Ahora bajo, le meto prisa- dijo Niall subiendo también.

Nosotras nos quedamos allí quietas pensando cada una en nuestras cosas cuando el timbre de la puerta principal sonó. Claudia me miró abriendo los ojos.

-Jajajaja- me reí de su expresión-. La noche solo acaba de empezar.

Fui yo hacia la entrada, Susan e Irene pasaron corriendo y sin decir una palabra saltaron escaleras arriba. Liam entró detrás con algunas bolsas que dejó en la cocina.

-¿Qué pasa?- le pregunté.
-A mi prima se le ha manchado el pantalón, un desastre- dijo con voz femenina.

Le miré riendo y negando con los ojos en blanco.

-¿Está todo listo?- dijo él mirando a su alrededor.
-Sí, más o menos- le respondí empezando a agobiarme.

No quería que la noche se convirtiera en una locura de la que nos arrepintiéramos y mucho menos que pasara algo con la casa de Niall, ya que sus padres nos matarían si se enteraran de algo.

Susan e Irene bajaron minutos más tarde, Susan llevaba una falda preciosa y, al final, Irene se había puesto un vestido.



-No estoy cómoda con esto que me has puesto- le dijo Irene a Susan colocándoselo por delante.
-Deja de movértelo, es corto por delante y largo por detrás, acéptalo y sigue con tu vida- le respondió Susan haciéndome reír.

Me fijé en Liam, miraba a Susan con el gesto perdido, como si no estuviera escuchándola, me apunté hablar más tarde con él. Durante mi viaje a Sicilia les había visto muy unidos y de repente ahora las cosas parecían haber cambiado y había un abismo entre ellos inexplicable.

En seguida la casa comenzó a llenarse, la gente entraba con bebida y comida, nos saludaban como si realmente les conociéramos. La música sonaba cada vez más alta, esperaba que los vecinos nos entendieran y supieran perdonarnos.

-___________(tn), déjame decirte que estás… ¡buah!- Alan llegó hasta mí con una vaso en su mano.
-¿El señor Evans ebrio?- le dije sonriendo.

Había perdido a mis amigos por toda la casa, la gente se repartía, bailaba y tapaba cualquier hueco para que pudiera salir de detrás de la barra improvisada. Llevaba dos horas de camarera sirviendo bebida a todo el mundo, pero así al menos no tendría que esforzarme por escapar de personas con las que no quería hablar.

-No, aun no, pero no te prometo nada- me sonrió y pasó saltando por encima de la mesa hasta colocarse a mi lado-. Te ayudo.

Le sonreí agradecida. Se quedó conmigo sumando sus manos a las mías para ir más rápido. Mientras hablábamos me aseguré de que no perdiera el control de lo que bebía.


(Narra Louis)

Marie iba delante de mí caminando entre el gentío. Iba tirando de mí agarrada a mi mano. Vi a _________(tn) y a Alan en la barra y solté la mano de mi novia para acercarme a ellos.

-Voy a la barra- le dije.

Ella asintió y me señaló al grupo de animadoras que había en un sofá, rodeadas de chicos.

-Luego nos vemos- me sonrió y se fue con ellos.

Yo caminé, intentando no chocarme con nadie, hasta la barra.

-Hola- les dije a los dos.
-Hola Louis- Alan me dio una cerveza pero ___________(tn) ni siquiera me miró.
-___________(tn), ¿has visto a Zayn y Niall?- no me interesaba saber dónde estaban, pero sí quería que ella hablara conmigo, que me dirigiera la palabra.
-No sé- me dijo secamente mientras preparaba una nueva bebida a un chico que había a mí lado.

Asentí y me alejé de ellos, tampoco iba a ir detrás de ella hasta que me hablara, yo también merecía una disculpa por lo mal que me había hablado por teléfono cuando yo solamente trataba de defender a Marie.

Caminé por toda la casa sin encontrar a ninguno de mis amigos, me aburría en grado extremo. Me senté en las escaleras a beberme la cerveza que Alan me había dado cuando la vi caminando por delante de mí sin notar ella mi presencia.

Pasó a mi lado intentando no caerse, incluso se apoyó en mi hombro para subir algunos escalones, pero no me miró, no se dio cuenta de que era yo. Me volví para verla acabar de subir las escaleras y desaparecer en la planta de arriba. Sin pensarlo dos veces me levanté, dejando mi bebida a un lado, y subí tras ella.

Cuando llegué arriba me dio tiempo a ver como una puerta se cerraba, pensé que ella estaría allí así que la abrí. Pero me encontré a una pareja tirados en una cama disfrutando de la noche.

Ni siquiera se dieron cuenta de que había abierto la puerta, no pedí perdón, seguramente si lo hubiese hecho habría roto el momento.

Caminé por el pasillo intentando descubrir dónde se habría metido. Oí una tos dentro del baño y entreabrí la puerta. Al verla tirada sobre el váter con una mano agarrando su pelo y la otra sobre la taza.

-Claudia- la llamé y corrí hacia su lado agachándome para ayudarla.
-¿Qué haces aquí?- me dijo mirándome con gesto de sorpresa-, vete, no quiero que estés aquí.
-Cállate- recogí con mis dedos su pelo mientras ella tosía y sus ojos se llenaban de lágrimas por el esfuerzo y las arcadas.

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Holaaa!! Por fin puedo subir capítulo (baile loco)!! ^^ 

Espero que os guste :P Muackkss



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