(Narra
Niall)
No pude
dormir en toda la noche, daba vueltas en mi cama sin poder olvidar su cara de
decepción absoluta por mis palabras…
Era
horroroso despertarme y mirar el reloj y ver que solamente habían pasado veinte
minutos… así durante más de siete horas.
Lo peor no
era lo que le había dicho, lo peor es lo que ella pudiera interpretar se mis
palabras, no quería decirle aquello pero por otro lado era exactamente lo que
pensaba, no podía disimular frente a ella. No podía hacer que todo estaba bien.
Simplemente no podía hacerlo.
A las siete
me levanté, no podía ir a su casa, ¿Qué pasaría ahora entre nosotros? ¿Ya no
éramos amigos? ¿Tan sencillo como eso?
Me duché
para quitarme la suciedad que sentía sobre mí, una suciedad metafórica pero que
yo sentía como un peso horrendo que me perseguía aun cuando salí por la puerta
de mi casa. Salí sin pasar por la cocina y sin dejar que mi madre me duchara
con la segura multitud de preguntas y reclamos que tendría.
Me encontré
con Zayn y Claudia de camino, pero ninguno de los dos pareció extrañarse cuando
les dije que hoy no había podido ir a buscarla.
Pero al
llegar a clase de Historia y ver que no aparecía me empecé a preocupar.
-¿Dónde
está _________(tn)?- Claudia me interrogó cuando la profesora entró en clase.
Me encogí
de hombros e intenté no pensar en ello, no quería sentirme mal, pensé que no lo
merecía, pensé que ahora necesitaba estar yo mal un tiempo, que ahora no le
tocaba a ella. Sin embargo la presión en mi pecho no me dejaba tener esa tan
ansiada tranquilidad.
(Narra
Claudia)
Le mandé
varios mensajes a ________(tn) durante la mañana pero ella no me contestó
ninguno de ellos. Si Niall no sabía dónde estaba era imposible que cualquier
otra persona lo supiera.
Quería
suponer que estaría enferma, que se habría levantado con dolor de tripa o quizá
de cabeza. No sabía por qué pero algo dentro de mí algo me decía que no era un
dolor, que era otra cosa y conociendo sus antecedentes, el problema podía ser
mucho más grave de lo que me imaginaba.
Comí con
Irene ya que no quería dejarla sola y ella no quería apuntarse a comer con el
club de fútbol pese a que todos habían dicho que sí. Ella también estaba rara,
increíblemente rara.
-¿Qué
narices está pasando?- le dije comenzando con nuestra comida.
-¿Ayer
Harry vino a mi casa por la noche?- me dijo ella haciendo que mi mandíbula
callera al suelo.
-¿A tu
casa? ¿Por qué?- intenté recomponerme.
Ella miró
hacia la mesa en la que yo debía estar comiendo y su mirada se cruzó con la
espalda de mi hermano.
-Por Zayn-
dijo-. Pero ¿sabes?, me da igual, yo ya paso del tema.
No quería
seguir con mi hermano en nuestra conversación, no quería decirle a ella qué
pensaba acerca de su relación con mi hermano porque eso la volvería loca,
simplemente quería que ella fuera feliz, y si había decidido dejarlo estar
prefería que fuera así.
-¿Y
_________(tn)?- cambié de tema para hablar de ella.
También
estaba rara, todos en realidad estábamos un poco raros. Compartir unos veranos
estaba lejos de ser lo mismo que compartir una vida.
-No lo sé,
no sé nada- Irene suspiró y siguió comiendo sin decir nada más.
Cuando el
entrenamiento acabó decidí ir a ver a mi amiga para saber por qué no contestaba
a mis mensajes, aunque Niall había insistido en que no sería nada yo creía que
había algo gordo detrás de todo.
Llamé al
timbre pero nadie abrió, di la vuelta a la casa y afortunadamente o
inconscientemente la puerta del patio estaba abierta.
Subí hasta
la habitación de mi amiga. Todo estaba en orden menos ella, que no estaba por
ningún sitio.
Me senté en
la cama un segundo justo para verla salir del baño. Hacía bastantes meses que
no la veía con esas pintas. Tenía puesto uno de sus viejos pijamas y un moño
asqueroso sobre la cabeza, de esos que te pones para estudiar y acaban siendo
un amasijo de pelos descontrolados.
-Hola- le
dije.
-¿Puedes
marcharte?- me dijo metiéndose en la cama.
-¿Por qué
no has venido a clase?- le dije evitando fijarme en su actitud.
Ella no
contestó. No podía creerlo. Un miedo inmenso se apoderó de mí y sentí como mis
ojos empezaban a escocerme cubiertos por decenas de lágrimas que pedían ser
liberadas.
-__________(tn)-
dije sollozando.
-Vete
Claudia- me dijo sin ni siquiera mirarme.
-Pero
_________(tn)- intenté meterme en ella, hacer que me escuchara.
No contestó
de nuevo y me vi obligada a marcharme. Derramé las lágrimas nada más pisar el
pasillo. Lloriqueé como una niña sin control. Me dejé caer en el pasillo sin
fuerzas para levantarme.
Llamé a mi
hermano para que viniera a recogerme y en menos de diez minutos estaba subiendo
las escaleras como alma que lleva el diablo.
-¿Qué
pasa?- me dijo al verme tirada en el suelo.
-Zayn,
ella…- señalé la puerta de ________(tn).
Antes de
que él intentara abrir la puerta ella salió con la misma vestimenta y expresión
con la que la había encontrado.
-¿Podéis
marcharos de mi casa?- nos dijo señalando las escaleras.
-No- dijo
mi hermano enfadado entrando en la habitación.
Ella
entrecerró los ojos con fuerza haciendo resaltar las ojeras que indicaban la
falta de sueño.
Sin mirarme
comenzó a bajar las escaleras y sin previo aviso salió a la tarde londinense.
Pensé que
habían quedado atrás las muestras de locura con las que __________(tn) contaba
para sacar al exterior todo lo que no quería salir de otra manera. Pero había
vuelto, había vuelto de nuevo, de la noche a la mañana.
Todo había
parecido un sueño los meses anteriores, habíamos recuperado a nuestra amiga.
Liam, Susan, Louis y Harry no sabían lo que ella había llegado a hacer en
________(tpaís). Y yo sinceramente esperaba que nunca llegaran a averiguarlo,
sin embargo parecía que el destino no estaba de mi parte.
Zayn salió
suspirando detrás de ella. Y yo bajé las escaleras hasta salir a la calle. Vi
como mi hermano salía a paso apresurado y la alcanzaba por la calle. La subía a
sus espaldas y la metía de nuevo dentro de la casa.
Esperé unos
minutos en el portal, hasta que mi hermano bajó.
-La he
dejado en la cama, creo que necesita dormir- me dijo serio.
-¿Qué ha
pasado Zayn?- le dije llorando de nuevo.
Él me miró
y suspiró de nuevo. Era doloroso verle así, había sido doloroso estos años
atrás ver como él sufría por nuestra amiga. Niall era mucho menos explícito,
pero la cara de Zayn cambiaba rápidamente con cada recaída.
(Narras tú)
No quería
verles, quería estar en casa, en horizontal, quería descansar y despertar
cuando hubieran pasado diez años, no quería su pena, ni sus lágrimas,
simplemente quería estar sola ¿qué era lo que no entendían de eso?
Les odiaba,
a todos ellos, por sentir que de alguna manera les debía algo, notaba sus
miradas dudosas, por si en algún momento se me cruzaban los cables y todo
volvía de nuevo. No había ocurrido, tan solo quería estar sola.
Recordaba
los episodios que había sufrido en _________(tpaís) y por mucho que ahora
quisiera que todo volviera y pudrirme no podía, simplemente no podía elegir
caer, y por un lado quería poder hundirme pero por otro el no caer cuando me
apetecía me daba fuerzas personales, porque eso significaba que de alguna
manera verdaderamente lo estaba superando.
Tendría que
dar la cara, pero por el momento quería estar en casa.
Sabía que
había asustado a Claudia y Zayn, pero les pediría perdón.
(Narra
Niall)
Escuché a
Claudia sin pestañear. Me había jurado a mí mismo no dejarme llevar por los
seguros cambios que sufriría ________(tn) los próximos días. Ya no dependía de
ella, no, se había terminado, no podía entregarle mi vida entera a una causa
perdida como lo era ella, yo merecía algo mejor, todos lo sabían, era el
momento de que yo lo aceptara y continuara con mi vida.
-¿No vas a
decir nada?- me dijo Claudia cuando acabó de contarme sus andanzas por casa de
__________(tn).
-Iba a
suceder tarde o temprano, era obvio- le dije.
-¿QUÉ?-
gritó ella abriendo los ojos.
Estábamos
en el salón de mi casa, mi madre estaba en la cocina, no quería hacerla
partícipe de la reciente recaída de ________(tn). Se enteraría cuando llegara
el momento.
-No voy a
volver a traerla de vuelta, no puedo permitírmelo- les dije.
Zayn me
miró con el gesto serio, con sus labios ligeramente apretados y negó varias
veces como si me hubiese vuelto loco. No era yo el loco, ¿acaso no se daban
cuenta?
-Me he dado
cuenta de que mi vida es mejor sin ella, no puedo permitir que me arrastre a su
lado, no quiero, vosotros deberíais alejaros también- les dije.
-¿Estás
hablando en serio?- me dijo Claudia sorprendida.
-Totalmente.
Además- suspiré-, ahora tiene a Alan, seguro que si pasa con él dos días vuelve
a ser la de siempre.
-¿Así que
se trata de eso?- me dijo Claudia.
-No se
trata de nada, se trata de mí, y de que quiero estar bien, y cerca de ella no
lo voy a estar.
-Nos
necesita- me gritó-, te necesita a ti.
-Lo que
ella necesita es un buen loquero- les dije.
-Hasta aquí
he llegado- Zayn se levantó y se abalanzó sobre mí.
Claudia
gritó un momento pero era demasiado tarde. El puño de Zayn se estrelló en mi
cara por primera vez en mi vida, sentí el calor corriendo por todo mi cuerpo
hasta amontonarse en mi mandíbula, justo en el lugar en el que él había soltado
su mano. Me moví rápidamente y le di una patada en su zona baja teniendo el
tiempo suficiente desde su aspiración hasta su grito para darle un puñetazo en
el ojo.
Mi madre
entró en el salón gritando cosas sin sentido y ayudó a Claudia a separarnos.
Aunque ya no hacía falta, él se había descargado, yo también lo había hecho.
Todos felices. Esperaba que desde aquel momento lo fuera realmente.
-¡Qué asco
das tío!- Zayn me miró separándose de su hermana pero sin ninguna intención de
volver a tirarse sobre mí.
Sin decir
nada más se puso si cazadora y salió sin mirar atrás. Claudia me observó
durante unos segundos, como si viera a través de mí y siguió a Zayn.
-¿Qué está
pasando Niall?- mi madre me miró muy seria.
No tenía ganas
de hablar, solo quería empezar desde el principio, sin preocupaciones más que
las absolutamente necesarias, y preocuparme por ________(tn) ya no era
necesario.
(Narra
Susan)
Oía las
risas de Liam y Louis debajo en el salón, les imaginé jugando a uno de esos
videos juegos de coches o alguna de sus tontos partidos de fútbol que tan poco
me entretenían.
Había acabado los deberes y repasé un poco lo que habíamos
visto en clase esos días. Ahora estaba con mi cuaderno delante plasmando mis
ideas sobre una falda con volantes, me estaba quedando demasiado pomposa pero
no podía concentrarme con las risas abajo.
Liam y yo
no habíamos vuelto a hablar desde que dormimos juntos en casa de Niall y de eso
había pasado casi una semana. Parecía ser la única que seguía con el pacto.
Irene y Zayn estaban todo el día como el perro y el gato, Claudia había roto el
pacto directamente, algo arriesgado según mi punto de vista, pero era elección
suya, y __________(tn)… simplemente estaba claro que alguna mañana se
levantaría y sus labios chocarían con los de Harry por casualidad.
Sin embargo
la relación que manteníamos Liam y yo, que era sin lugar a dudas la más fácil
de solucionar, estaba anclada. No quería mover ficha, esperaba que él lo
hiciera, o al menos que estuviera más afectado por nuestro alejamiento. Pero él
estaba súper feliz, como si le diera igual todo.
Arranqué la
hoja y la lancé sin acertar al cubo de la basura, me levanté para tirarla y la
puerta de mi cuarto se abrió para ofrecer una vista exclusiva de mi trasero.
Me volví y
Liam me miraba desde la puerta algo incómodo.
-¿Sabes
llamar?- le dije.
Él me miró
serio como llevaba haciendo estos últimos días y cerró la puerta.
Suspiré
agotada por el esfuerzo que hacía al no intentar abrazarle constantemente.
Os golpes
sonaron en la puerta y sonreía brevemente.
-Adelante-
dije poniéndome de nuevo seria.
Liam pasó
dentro y metió las manos en sus pantalones.
-He hecho
tortitas- dijo simplemente.
-¿Me
alegro?- contesté de manera borde.
-Te lo
decía por si querías- dijo-, pero veo que no.
Me
apetecían tortitas, tenía hambre. Abrí la boca para hablar pero la cerró mi
orgullo.
-No- le
dije.
Él rodó los
ojos molesto.
-Tal vez
podías dar las gracias- dijo en voz baja creyendo que no le oiría.
-Tal vez
podrías marcharte- contesté en el mismo tono.
Me di la
vuelta en mi asiento y oí la puerta cerrarse. Dejé sonar un enorme suspiro que
había permanecido en mí desde que Liam había abierto la puerta la primera vez.
Estaba
molesta con él, llevaba molesta los últimos días, pero lo peor era su
indiferencia por nuestra situación. Sinceramente había esperado que en algún
momento él me pidiera perdón, al menos intentar hablar, pero el no hacerlo me
provocaba mucha inquietud. No soportaba la situación pero me había prometido
mantenerme en mi lugar.
(Narra
Liam)
Solamente
había intentado ser amable, solo eso, pero su arrogancia sobrepasaba mis límites,
no entendía por qué se comportaba así, yo solamente había tratado de llevarla a
nueva york con los billetes que ella misma me había comprado. De ahí al enfado
todo había pasado por ella; bueno, quizá que se acercara tanto a Zayn no había
ayudado, pero es que eso tampoco era mi culpa.
-¿Qué pasa
hermano?- Louis me dio un plato con tortitas y nata.
-Súbele
dos, con fresa y nata- le dije sentándome en la mesa.
-¿Por qué
no se las subes tú?- me contestó preparando lo que le había pedido.
-Emm, no-
le dije.
-Tenéis que
solucionar vuestras mierdas- me dijo desapareciendo en el piso de arriba.
Y yo estaba
con él, quería solucionarlo, joder, necesitaba solucionarlo, me apetecía ir con
ella en navidad a nueva york, con Niall y ________(tn), iba a ser perfecto y
quizá… mi mente divagaba a cerca de las posibilidades que habría tenido de
estar a solas con ella en Times Square o en “The Odeon”. No sabía por qué mi
mente me traicionaba de aquella manera. Ella estaba arriba y no quería hablar conmigo,
eso era lo único que parecía importar ahora.
(Narra
Susan)
Mi puerta
empezó a ser pateada y supe que mi hermano estaba fuera. Entró sin darme tiempo
a decirle que pasara. Tenía un plato hasta arriba de nata con tortitas y fresa.
Sonreí al verle.
-Liam me
dijo que las subiera- me dijo dejándolas en el escritorio.
-Le dije a
Liam que no quería- respondí.
Louis
suspiró pesadamente.
-Te diré lo
mismo que le he dicho a él, tenéis que solucionar vuestra mierda, y pronto por
favor.
-Yo no
tengo ninguna mierda- le dije pinchando las tortitas y llevándomelas a la boca.
-Ninguno de
los dos tenéis mierda por separado, es cuando os juntáis- me dijo-, que
aproveche.
Liam seguía
siendo perfecto por separado, ninguno teníamos mierda por separado, yo tenía tortitas
en mi boca independientemente de que le había dicho que no.
¿Me estaba
pasando?
(Narra
Liam)
-Sube ahora
mismo- Louis llegó a la cocina y prácticamente me obligó a subir a la
habitación de Susan.
-No quiero
subir, ¿por qué no baja ella?- le dije dejando mi peso sobre él subiendo las
escaleras.
-Ella no
bajará, joder pesado deja de tirarte sobre mí- me empujó hacia arriba subiendo
los últimos escalones.
Acabamos
ambos en la puerta de Susan y Louis la abrió sin llamar. Ella sorprendida se
giró para vernos a los dos. Tenía un poco de nata en la comisura de la boca.
Estaba enfadada pero a la vez tan perfecta. Joder, tenía que aclararme.
-¿Qué
hacéis?- dijo desde su asiento-, deja esa silla ahí.
Me giré
para ver cómo Louis sacaba una silla al pasillo y cerraba la puerta. Me quedé
un momento en shock.
-Joder-
Susan se levantó y corrió hacia la puerta pasando por mi lado y empujándome al
pasar-, ¡Louis! No hace gracia, abre la puerta.
-No, no
hasta que solucionéis lo que quiera que tengáis- dijo.
Vi a Susan
intentando abrir la puerta sin conseguirlo y entonces supe que nos había
encerrado.
Fui hacia
la ventana pero era imposible saltar por ella si no queríamos rompernos una
pierna en el intento.
-Salta,
vamos- me dijo.
-No quiero
morir- le dije enfadado.
-Eres un
maldito blando- se acercó hasta donde yo estaba y me apartó de la ventana para
asomarse ella.
Suspiró y
se impulsó para elevarse y poner los pies en el marco de la ventana. Estaba
realmente loca si pensaba lanzarse al piso inferior. La atrapé antes de que
realmente su locura se convirtiera en verdad y la cogí haciendo que ella se
balanceara entre mis brazos.
-¿Qué
haces? Suéltame imbécil- me dijo dándome con sus manos en la espalda.
La solté
encima de la cama y revotó en ella. Me miró enfadada pero no se levantó. Cerró
los ojos y puso un brazo sobre su cara ocultando su rostro.
-¿Vas a
intentar matarte de nuevo?- le pregunté por si tenía que volver a cargarla.
-Como si te
importara mucho- dijo mirándome de nuevo.
Rodé los
ojos y pensé que no había necesidad de responder a aquello y ponerme a su
nivel.
Me senté en
la cama.
-Podemos
esperar un rato y después tratar de engañarle y que nos deje salir- dijo
irguiéndose en la cama.
-O
podríamos hablar y solucionarlo- solté de pronto.
-O no- dijo
ella levantándose y sentándose en su escritorio cogiendo un lápiz y fingiendo
dibujar.
Estaba
siendo terriblemente irritante, comportándose como una niña de cinco años, así
que decidí comportarme como el único adulto en la habitación e intentar que de
algún modo accediera a que habláramos.
Tenía que
ser sincero con ella, no terriblemente sincero, solo parcialmente, para dar
paso a recuperar lo que teníamos sin necesidad de exponerme totalmente.
-¿Vas a
venir conmigo a Nueva York?- le pregunté.
Ella dejó
caer el lápiz a la mesa.
-No- dijo
simplemente recogiendo de nuevo el lápiz.
-Pensaba
que podíamos ir con Niall y ________(tn)- le dije de nuevo.
Ella dejó
de fingir que dibujaba y se giró en la silla.
-No vamos a
ir a Nueva York, Louis y tú lo haréis- me dijo casi gritando.
-Estoy
seguro de que no compraste los billetes para que fuera con tu hermano- dije.
Ella me
miró seria pero yo me reí, sabía que tenía que seguir por ese camino, hacer que
ella hablara de alguna manera para que sacara la rabia y después solo quedara
el perdón.
-No, no los
compré para eso, pero ahora es lo que harás, por listo- dijo enfadada.
-¿Y por qué
crees que no querría hacer eso?- la sorprendí.
Sabía que
ella quería ir conmigo tanto como yo quería ir con ella, pero eso no se lo
había dicho, ella había supuesto que es lo que quería hacer.
-Tú me
dijiste que pensabas ir conmigo- su voz bajó unos decibelios.
-Y lo
pensaba- respondí-, de hecho aún quiero que vengas.
-Pero yo no
quiero ir- dijo ella cruzando los brazos.
La miré
entornando los ojos y apareció lo que buscaba. Se dio la vuelta en la silla
pero no logró esconder la sonrisa que se había formado en sus labios.
-Te he
visto- dije sonriendo yo también.
-Me
conoces, sabes hacer que sonría, eso no quiere decir que quiera sonreír-
respondió intentando mantener el enfado.
-Vamos Su-
me levanté y giré la silla para que me mirara.
Ella
intentó escaparse pero puse los brazos a ambos lados de la silla evitando que
lo lograra.
-Eres muy
pesado Liam- dijo empujándome sin conseguir nada.
-Y tu
irritante- respondí-, pero aun así te soporto, ¿Tú me soportas?
-No lo hago
ni quiero hacerlo- dijo mordiéndose el labio.
Tuve serias
dificultades para no lanzarme hacia ella, solamente le di con cariño en la
mejilla para que dejara de hacerlo.
-No me
toques- me dijo.
Apoyé la
cabeza en sus piernas y me quedé ahí un momento, ella no me apartó.
-¿Qué
necesitas que haga? ¿Quieres que te pida perdón sin saber por qué?
-No, quiero
que me dejes- dijo, pero no me apartó y eso me dio más seguridad.
-Pero yo no
quiero dejarte- si me dejara no la soltaría nunca.
-Pero
importa poco lo que tú quieras- levanté de nuevo mi cabeza.
Suspiré,
iba a ser más complicado de lo que pensaba.
Me senté de
nuevo en la cama.
-Zayn es mi
amigo pero me enfadé con él por acercarse a ti, igual que a veces Niall se
enfada cuando Harry se acerca a _______(tn)- empecé, sabía que eso era lo único
que podía hacerla entenderme-. Además todos conocemos a Zayn.
-Lo que no
entiendes es que YO decido si estar con Zayn o no, no TÚ- dijo recalcando esas
dos palabras.
-Yo no decido
si me enfado o no, no podía bailar al ver cómo se acercaba a ti- le dije
intentando mantener la calma.
Ella se
quedó callada, abrió la boca para decir algo pero volvió a cerrarla tras
pensárselo mejor.
-Tú querías
venir conmigo a Nueva York, y yo quería que lo hicieras, pero te adelantaste y
te enfadaste sin saber nada.
-Tú te
adelantaste sin saber nada de Zayn- dijo ella.
-¡Oh!
Disculpa, igual tendría que haber esperado que te prometiera amor eterno y os
casarais, ¿es eso lo que esperabas tú? Con Zayn no puedes esperar eso- dije
medio enfadado perdiendo las formas.
-No, no le
eches la culpa a Zayn, él no la tiene- me dijo elevando ella también la voz.
-¿Ah no?
Pensé que habías salido con él- dije sin controlar lo que salía por mi boca.
-¿Qué dices?
A ti te molestaría que quedara con cualquiera- soltó ella.
-¿Y qué si
me importa?, ¿Pasa algo si me importa?- grité.
-No, eso es
lo que pasa, que no te enteras, ¡NO IMPORTA LO QUE TÚ PIENSES!- gritó
incontrolable.
Me quedé
callado y me llevé las manos a la cabeza sacudiéndolas sobre mi pelo. Me
levanté y caminé por la habitación, ¿Acaso ella sabía…? ¿Ella podía saber…? ¿Y
si lo sabía… no le importaba?
-Que bien-
dije con ironía sin mirarla.
-Yo… no
quería decir eso- se disculpó.
-Pues es lo
que has dicho- me paré y la miré-, ¿es lo que piensas?
Negó
repetidas veces.
-No. Si me
importa lo que pienses, más de lo que nadie piense.
-¿Entonces
por qué quedaste con Zayn?- dije sentándome de nuevo en la cama y poniendo mis
codos en las rodillas.
-No lo sé… jope,
yo creía que tú… quería quedar con él porque… y…
-No estás
diciendo nada- le dije nervioso.
-Ya lo sé,
no creía que acabaríamos hablando de esto- aclaró.
-Yo
tampoco. El caso… ¿quieres hablar de esto?
Me quedé
callado, creía que podían oírse mis latidos descontrolados a lo largo de toda
la habitación, de todo el país.
-No lo sé-
contestó al fin sin dejar nada claro-, ¿tú?
-Tampoco lo
sé, estábamos enfadados- dije.
Ella
suspiró.
-Hace unos
días hicimos un pacto, las chicas y yo, estábamos todas enfadadas con vosotros,
porque… en fin, porque sí, y decidimos que dejaríamos de intentar agradaros y
centrarnos en los estudios, no en vosotros- dijo.
-¿Por qué
me lo cuentas?- le pregunté sorprendido por su pacto y por su sinceridad.
-Porque
hace veinte minutos creía que seguiría con el pacto hasta… siempre, aunque
ellas no lo hicieran- dijo.
Me gustaría
saber qué clase de pacto habían hecho, pero ahora tenía que centrarme en lo que
estaba ocurriendo en esta habitación.
-¿Y ahora?-
pregunté.
-Obviamente
no, te he contado el pacto- dijo como si resultase obvio,
-Cierto…
Nos
quedamos de nuevo callados. No quería meter la pata y decir algo indebido,
quería que ella hablara y a partir de ahí hablar yo, no quería joderla otra vez
con ella diciéndole todo lo que sentía, no podría soportarlo otra vez.
-Habla por
favor, me estoy volviendo loco- le dije.
-Yo
también, ¿Por qué tengo que hablar yo? No quiero- anunció.
Suspiramos
a la vez y sonreímos.
-Vale
valiente, empezaré yo…- le dije al final.
-Gracias-
me sonrió y ya podía morir tranquilo.
-A ver…
joder, como esto salga mal será mi fin, te lo juro- dije.
Ella negó
varias veces apoyándome. ¿Por qué lo tenía tan claro?
-Emm… hace
unos años me besaste en Sicilia- le dije, ella asintió cuando sus mejillas se
colorearon-, y yo te dije que no sentía nada por ti.
-“Eres muy
importante para mí”, eso fue lo que dijiste- me “ayudó”.
-Lo sé, yo
también me acuerdo- sonrió y yo negué con una sonrisa también-, nunca hemos
hablado de esto, estoy nervioso joder.
Ella
levantó una mano y pude ver como temblaba.
-Tú no
estás hablando, no seas listilla- sonrió de nuevo-. Déjame seguir, iba bien…
Asintió y
me permitió seguir con la historia.
-Pasamos un
año guay, parecía que se te había pasado y yo… empecé a verte de otra manera,
cuando me besaste no lo vi, pero después… empecé a preguntarme por qué te
gustaba y… yo que sé, fue sin querer casi, descubrí que era sencillo que nos
gustáramos, en realidad éramos amigos y tú eras perfecta y yo… bueno, yo…
-Eras perfecto
también- dijo ella haciéndome sonreír.
-Pero
teníamos algo perfecto y era nuestra amistad y eso era mejor que nosotros por
separado y no te dije nada, pero en verano el tequila me jugó una mala pasada y
bueno… ya sabes… acabé suplicándote que me besaras y… fue desastroso- ella
sonrió y me sentí un poco mejor.
-Sigue- me
rogó casi.
-Y bueno,
después pasó todo lo de ________(tn), ellos se fueron y yo no dije nada más,
supuse que tú sabías cómo me sentía y si tú no hiciste nada, era mejor no meter
la pata de nuevo. Además tú dijiste aquello de las segundas oportunidades…
Ella
asintió en silencio sin decir nada.
-Pues eso,
y estos dos años hemos estado bien ¿verdad?- ella sintió de nuevo-, y bueno,
ahora han venido ellos y yo me alegro, me alegro de tener a Irene y de que tú
la tengas, de verles de nuevo y eso- dije intentando acabar.
-¿Ya?-
preguntó incrédula.
No, no
había acabado, quedaba lo peor, pero… tenía miedo, joder estaba cagado, no
quería joderla.
-¿Seguro?
¿No te queda nada por decir?- preguntó de nuevo.
Asentí pero
permanecí un momento callado.
Cogí mi
móvil del bolsillo y simplemente lo escribí, escribí lo que me faltaba. El
mensaje llegó a su móvil y el sonido llenó la habitación. Ella entornó los ojos
y cogió el móvil.
Mordí mi labio tan fuerte que pensé que iba a arrancarlo de
cuajo. Tocó la pantalla, ya no había marcha atrás.
Su
mandíbula se tensó. Y dejó el móvil en la mesa girándose de espaldas a mí y
apoyando la cabeza en el escritorio. Me quedé callado un momento, esperando que
ella al menos se dignara a contestar ya que casi me había obligado a admitir
mis sentimientos. Dudé de que respondiera, había sido demasiado directo.
Joder, tres
años andando en puntillas alrededor de ella y ahora en un segundo lo jodía
todo, ahora ella me rechazaría de nuevo, aunque nunca lo había hecho en
realidad, ahora ella no hablaría conmigo en un tiempo, necesitaría espacio y yo
volvería a mi caparazón otra vez.
¿Había sido
demasiado? “Y… aun te quiero”.
Mi cabeza
daba vueltas alrededor de su respuesta que no llegaba, quería correr, salir de
allí, retroceder diez minutos y pedirle perdón y ya, y que ella me perdonara o
no, quería no haber abierto la boca, o apretado las teclas.
Me dejé
caer en la cama agotado por el pensamiento, dios, todo era horrible.
Todo había
acabado, era el fin, mí fin, el fin de nuestra amistad, mi fin… Era jodidamente
horrible, quería vomitar, me dolía el estómago, necesitaba un servicio, quería…
Mi móvil
sonó y lo agarré nervioso, tanto que casi se me cayó al suelo.
¿Quería
abrir el mensaje? Me erguí de nuevo en la cama y vi que ella aún no se había
dado la vuelta en la silla y permanecía de espaldas a mí.
No lo
soporté más y abrí el mensaje.
Su: Dios…
(19:03)
-¡¿Qué?!-
la pregunta salió de mi boca sin poder controlarla.
Ella se
giró en la silla y se enfrentó a mí, podía ver el miedo en su cara y dolía, iba
a volver a hacer como que no pasaba nada, yo lo sabía, pero no quería
afrontarlo, tenía que salir de allí, pero la puerta estaba cerrada, Louis nos
había encerrado allí.
Me levanté
y comencé a patalear en la puerta.
-Louis, ya
está, déjanos salir- grité.
-¿Ya?- dijo
Louis desde fuera segundos después-, ¿Su?
-¡NO!- dijo
ella haciendo que me girara con los ojos abiertos como platos-, espera.
-Vuelvo
abajo, dejadme tranquilo hasta que sea verdad, pesados- dijo él desde fuera.
¿Por qué me
hacía sufrir de aquella manera? Me estaba volviendo loco, necesitaba salir y
ella no quería darme esa libertad.
-Susan,
necesito salir de aquí, por favor- le rogué desesperadamente.
-No te
vayas- me pidió.
-¿Qué?-
dije incrédulo.
Ella me
miraba con sus grandes ojos grises de frente, no había nada entre nosotros, no
más secretos, lo había dicho todo, no quedaba nada, ¿Qué quería de mí? No podía
estar con ella ahora, debía entenderlo.
-Por favor,
no te vayas, espera un segundo- me pidió.
-¿Por qué?-
pregunté.
Ella volvió
a coger su móvil y yo corrí hacía la cama para agarrar de nuevo el mío,
olvidado allí por las prisas. Nada más aparecer el mensaje no dejé ni que
sonara, lo abrí y me dejé caer en la cama.
Su: Me
cuesta un poco más que a ti (19:06)
Yo: ¿El
qué? (19:06)
-Decirlo-
dijo en voz alta-, aunque tú no lo hayas dicho realmente.
-Susan, me
estás matando- reconocí mirándola de nuevo.
-Lo siento-
dijo ella.
Suspiré
pesadamente varias veces casi soltando mi alma en los suspiros.
-¿Tú tienes
algo que decirme?
Ella
sintió.
-Dame un
minuto, te odiaba hace media hora- dijo.
Solté una
carcajada poco propicia para el momento pero ella sonrió también.
-Puedo
esperar un minuto- le dije tumbándome en la cama y dejándola organizar sus
ideas.
¿Ella iba a
decirlo? ¿De verdad iba a decirlo? Todo parecía broma, no me lo creía, iba a…
No, seguro que lo había dicho para que no me doliera, seguro que no quería decirlo,
ni siquiera lo pensaba, seguro que trataba de no dañarme.
Pero era
mejor que tirara fuerte, prefería de un golpe, que dar vueltas a algo que no
tenía sentido. Prefería que dijera que ella no sentía lo mismo y recomponerme
en mi casa que sufrir de esta manera.
Noté como
se tumbaba a mi lado en la cama. Puso su cabeza al lado de la mía, a la misma
altura y cogió su móvil entre las manos alzándolo por encima de su cabeza de
manera que yo podía ver lo que ella escribía sin necesidad de que el mensaje llegara
hasta mi móvil. Desafortunadamente lo bajó unos centímetros y perdí la visión
exacta, a los dieciséis segundos contados mi móvil sonó de nuevo.
Su: Te besé
y te dije que no daba segundas oportunidades (19:08)
-Joder
Susan, ¿De verdad quieres matarme?, coge un cuchillo- le supliqué mirándola-,
prefiero un cuchillo en mi pecho que esto- ella no me miró y seguía con el
móvil entre las manos-, por favor, mátame ya para que pueda sufrir solo.
Quería
seguir hablando pero mi móvil sonó de nuevo.
Su: Pero creo
que tendré que retractarme (19:09)
-¿Qué?
Maldita sea, Susan habla- le pedí.
Me miró y
se levantó sentándose en la cama. Me senté a su lado casi rozándola pero sin
llegar a hacerlo. Ella se mordió el labio inferior matándome lentamente un poco
más.
Pareció convencerse de algo a sí misma y antes de darme cuenta sus labios
ya estaban en los míos.
Había
extrañado ese roce por cuatro largos años, cuatro años, pero aún podía recordar
sus labios sobre los míos aquellos tres segundos en Sicilia, cuatro veranos
atrás. Aquellos tres segundos con los que había soñado tantas veces
torturándome a mí mismo.
Ahora lo
repetía de nuevo. Duró lo mismo, tres segundos exactos, fue igual pero
diferente. La primera vez yo no sabía que la quería, ahora no solo lo sabía, ahora
estaba seguro, ahora… ESPERA… ¿ELLA ME HABÍA BESADO?
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Chicaaas!! Madre mía, siento haber tardado una semana en subir capítulo, no sé qué ha pasado :/ Por eso...SUBIRÉ DOS CAPÍTULOS... :) AMADME!! xD
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