viernes, 13 de junio de 2014

Capítulo 23: "Cómo hay cosas que nunca cambian"




(Narra Niall)

Caminamos durante más de tres horas por callejuelas londinenses, me sentía tan bien. _________(tn) ya me había contado que Londres era increíble, pero ahora que por fin estaba allí y lo estaba viendo con mis propios ojos  podía dar fe de que era una de las mejores ciudades en las que había estado.

-Quiero comer, llevamos andando horas sin parar- mis tripas comenzaban a quejarse.
-Sí, me parece bien rubio- Zayn señaló un pequeño restaurante cerca de la plaza en la que nos encontrábamos y a mí con tal de comer me daba igual donde.

Entramos y una señora mayor nos recibió con una sonrisa. Nos sentó en una mesa pegada a la ventana y nos dio la carta.

-Gracias- _______(tn) se perdió mirando el papel interesada.

Aunque siempre se quejaban de que yo amaba comer por encima de casi cualquier cosa, ellos no se quedaban atrás.

-Quiero pollo- dijo Claudia sin ni siquiera mirar la carta.
-Pues no hay- la engañé.
-¿Cómo no va a haber pollo?- ella abrió la carta y al verlo me dio con el papel en la cabeza.
-Yo también- dijo Zayn cerrando la carta y mirando a ___________(tn).
-Yo…  lasaña de verduras- dijo ella decidida.
-Pues yo tomaré lasaña y pollo- les dije sonriendo.
-Veo que tu abuela no ha dejado que pases hambre ¿no Niall?- Claudia llamó con la mano a la señora mientras sonreía.

Le pedimos lo que queríamos.

-¿Sois de ________(tpaís)?- nos dijo sonriendo ampliamente dejando entrever su perfecta dentadura blanca.
-Sí, ¿Cómo lo ha sabido?- Zayn sonrió encantadoramente.
-Oh hijo, llevo más de treinta años viviendo en Inglaterra, pero no olvido el acento de _______(tpaís) nunca- nos dijo sentándose con nosotros.

Le estuvimos contando lo que nos había traído a Londres, que nuestros padres trabajaban en “la cárcel”, y la señora nos contó muchas cosas de cuando vivía en _________(tpaís).

Era una mujer muy simpática y entrañable, su marido, después de servir a todas las mesas también se sentó con nosotros a charlar. Ella, Soledad, se había enamorado en un viaje a Londres de su marido, Paul y se quedó a vivir.

-¿En serio?- Claudia estaba alucinando con su historia- ¿solo se conocían de tres semanas y usted se quedó viviendo con él?

Ambos se rieron.

-Es que las cosas antes no eran como ahora, antes si encontrabas el amor no podías soltarlo nunca, y más si vivías a tantos kilómetros de distancia- la mujer sonreía a su marido y en su mirada se veía el amor más profundo que quizá yo hubiera podido haber visto nunca.
-¡Qué bonito!- dijo Zayn levantando su vaso de Coca-Cola- Brindemos, por esta encantadora pareja de jovencitos que hemos conocido hoy, porque cada uno de nosotros encontremos en nuestras vidas un amor tan puro como el suyo.

Claudia abrió mucho los ojos mirando a su hermano sin creerse lo que él acababa de decir. ¡Cómo le gustaba al moreno quedar bien!

-Pero… ¿vosotros no sois novios?- el hombre nos miró a los cuatro señalándonos a Claudia y a mí y a _________(tn) y Zayn.

Los cuatro nos reímos aunque no era la primera vez que nos lo decían y negamos.

-Bueno, en realidad _________(tn)- dijo Zayn señalándola- siempre ha estado detrás de mí, pero es un amor imposible.
-Eres tonto Malik- ella se mojó los dedos con agua y le tiró unas gotas.

Los dueños del restaurante empezaron a reír divertidos por las tonterías de mis amigos.

-Pues hacéis una bonita pareja- dijo la mujer en español, con un fuerte acento británico.
-Yo también lo creo- dijo su marido con un acento mayor.
-Y yo también, pero no puede ser- Zayn agarró a ________(tn) y le acarició el rostro irónicamente- ¿lo sabes verdad?

Parecía que la pareja iba a morirse de la risa, Claudia y yo también nos reíamos y  ________(tn) al final acabó riéndose también.

-Te arrepentirás de lo que dices muchacho- le dijo el hombre a Zayn antes de levantarse y volver a la barra.
-Sabias palabras- __________(tn) sonrió a Zayn.

La comida fue genial, al final tras mucho insistir a que no lo hicieran decidieron invitarnos con la promesa de volver algún día.

Regresamos al hotel a recoger las mochilas y pusimos rumbo a Kings Cross, cogimos un autobús, de esos rojos en los que siempre me había querido montar. Cuando hablaba con Susan ella ponía los ojos en blanco ante mi entusiasmo por coger uno de esos buses, yo le decía “claro, tú los coges cada dos por tres”, pero seguía sin entender que a mí me gustaran tanto, “si vivieras en Londres no te parecerían tan guays”, pero ahora vivía en Londres, y los seguía amando como el primer día.


-Por favor, tenemos tiempo, Zayn, porfiiii- Claudia miraba a su hermano poniendo morritos.
-Vaaaaleeee- él accedió a quien sabe qué- pero solo un ratito.
-Sí, Sí, Sí- ella sonreía contenta abrazando a su hermano.

Miré a _________(tn) con cara de no haber entendido nada.

-Hablan de la tienda del andén 9 y 3/4- me dijo como si fuera a entenderlo todo- Niall… Claudia lleva queriendo ir a esa tienda toda la vida, desde que se leyó Harry Potter y la piedra filosofal allá por el cenozoico.
-¡Ohh!- dijo entendiendo por fin- la tienda esa donde venden todas las cosas frikis de Harry Potter.
-Exacto, y creo que vamos a estar allí veinte minutos como mínimo- sonreímos ambos mirando a Claudia.
-Soy friki sí, pero estoy muy orgullosa- nos dijo frunciendo el ceño.

Llegamos a la estación y Claudia fue directa a la tienda de sus sueños, empezó a dar vueltas como un niño en Toy’s R Us. Veinte minutos después tirábamos de ella hacia fuera.

-Tengo que volver- nos dijo.
-Tienes las manos llenas de bolsas, podrías haber esperado a la vuelta.

Claudia había comprado dos posters, tres cuadernos y una bufanda de Slytherin.

-¿Pero los de Slytherin no eran los malos?- le dije sin entender por qué elegía a los malos.
-No sabes nada Horan….- dijo ella como si fuera tonto.

Decidí no decir nada más, si hablaba empezaría durante tres horas a explicarme rollos raros de la historia de Hogwarts, de las cuatro casas y demás.

-Tienes razón- le dije evitando esa charla.
-No me des la razón como a los tontos, verás, es muy fácil, te lo he explicado cientos de veces, Snape…- miré a _________(tn) y Zayn que se iban alejando poco a poco de nosotros., CAPULLOS.


(Narra Zayn)

-Vamos a dejarles solos un poco- le dije a ________(tn) agarrando su brazo y echándola para atrás-. No soporto sus historias sobre Harry Potter.
-Jajajaja, eres malo Zayn- me dije alejándose de Niall y Clau.
-Sí, muy malo, pero bien que te alejas tú también- le dije riendo.

Andamos un rato hasta el andén en el que cogíamos nuestro tren que salía a las 5. Íbamos a un parque natural llamado Peak District donde nuestros padres habían estado de jóvenes y al que nos habían animado a viajar, teníamos una casa alquilada en un pequeño complejo cercano los lagos centrales.

-El tren nos deja a medio kilómetro del camping- me dijo ________(tn) que había sacado un mapa.
-Sí, mis padres me han dicho que no tiene pérdida.
-Sí, pero yendo con vosotros es mejor tener cuidado- se empezó a reír mientras entraba en al tren delante de mí y le pellizque la pierna-. ¡ZAYN!, joder que daño.
-Si no ha sido nada- me reí de ella que se rascaba debajo del muslo justo donde yo le había pellizcado.

Nos sentamos en nuestros sitios y dejamos a Niall y Claudia delante de nosotros. Niall nos miró pidiendo con la mirada que le ayudáramos pero nosotros nos encogimos de hombros riendo.

Pasamos el viaje hablando de todo y de nada, pensando dónde íbamos a comprar las cosas para la semana, porque aunque mis padres nos habían dicho que el complejo tenía una tienda no sabíamos qué nos iba a hacer falta.

En el tren pusieron una película y eso dio algo de tregua a Niall porque mi hermana se calló y la vio embobada, como si fuera una auténtica cinéfila.

Llegamos cuando empezaba a anochecer y la verdad es que no nos perdimos para encontrar el camino al camping, por mucho que ________(tn) se quejara de mi sentido de la orientación no se me daba tan mal encontrar el camino correcto.

La casita de madera que habíamos escogido estaba muy cerca de uno de los lagos y nos dejaba verlo desde la terraza. 

-Es precioso- dijo mi hermana en apenas un susurro a mi lado.




La verdad es que era muy bonito. Nos quedamos parados los cuatro, con las mochilas aun en las espaldas admirando el lugar en el que nos encontrábamos. Creo que por un lado, aunque ninguno quisiera admitirlo, estábamos pensando en otro lago a unos cuantos miles de kilómetros de allí y tan parecido a aquel.


(Narra Claudia)

Miraba el lago con nostalgia recordando, como si se tratara de un espejismo, los cientos de veces en las que había acabado empapada por culpa de Louis y de mi hermano, que me cogían cuando me pillaban distraída y me lanzaban al agua incluso con ropa.

Me acerqué al embarcadero, justo en la punta y cerré los ojos imaginando que no me encontraba allí sino que estaba en Sicilia y que Louis me cogía en brazos como antaño, que me acercaba al agua y yo gritaba e intentaba no reírme, aunque estuviera divirtiéndome, para que él tuviera piedad, ya sabiendo de ante mano que acabaría en el agua dijera lo que dijera y que lo mejor era prepararse para la zambullida e intentar agarrar cualquier parte de Louis para que acabara tan empapado como yo. Dejé la mochila en el suelo a mis pies y me acerqué un poco más a la punta con los ojos todavía cerrados. Era sorprendente como en mi cabeza oía la voz de Louis “Claudia, abre los ojos y disfruta de las vistas”, pero yo los cerraba y me acercaba a él que se reía mientras intentaba soltarme en el agua sin empaparse él.

-Claudia, Claudia- una voz me llamó.

Pero yo ya me había dejado caer, aun con los ojos cerrados penetre en el agua sin fuerza, como un peso muerto, pensando en Sicilia, y en los brazos de Louis soltándome en el último momento.

Me quedé unos segundos más dentro del agua, con los ojos cerrados, mientras mi cabeza seguía muy lejos.

De pronto una mano tiró de mí hacia la superficie arrebatándome lo único que me quedaba de aquellos años, los recuerdos.

-¿ESTÁS LOCA?- mi hermano me sacó del agua y me subió de nuevo al embarcadero con la ayuda de Niall que me cogió por los brazos.

Empapada tal como estaba cogí la mochila y entré en la casa de madera dejando a los tres atrás.


(Narra Zayn)

Mi hermana se acercó al agua, la veía de espaldas, sonreí para mis adentros viendo como ella abría los brazos haciendo una cruz y respiraba acompasada con el viento, cerré un segundo los ojos y al abrirlos ella ya no estaba allí, en el agua aún quedaba el rastro de burbujas que indicaban que se había tirado. Esperé unos segundos mientras Niall y __________(tn) se acercaban.

-¿Se ha tirado?- les pregunté nervioso intentando ver más allá de la oscuridad de las aguas.

Sí, ha sido en un segundo, ha soltado la mochila y se ha dejado caer- dijo Niall agachado y moviendo el agua con las manos.

Sin pensarlo un momento dejé la mochila en el suelo y me lancé al lago de cabeza, pude verla un par de metros más abajo, con los ojos cerrados y tranquila, relajada, como si estuviera… ¡DIOS!

La cogí del brazo y ella abrió repentinamente los ojos y dejó que tirara de ella hacia arriba.

-¿ESTÁS LOCA?- salí del agua empapado tras ella.

Mi hermana cogió su mochila y empezó a caminar hacia el bungalow sin mirar atrás ni dar ninguna explicación.

Miré  a Niall o a ___________(tn) por si ellos entendían algo, él me miraba con los brazos empapados y ella suspiró un par de veces y luego empezó a andar también hacia dentro.

Cuando las dos hubieron desaparecido me giré hacia Niall.

-Mi hermana es medio subnormal- le dije tirándome al suelo.

Ahora que había bajado la adrenalina me encontraba sin fuerzas, como si mis músculos se hubiesen transformado en gelatina. Empecé a llorar, sin saber por qué, simplemente las lágrimas empezaron a salir por mis ojos.

Niall se acercó a mí y puso un brazo sobre mi hombro.

-No pasa nada, ella está bien- Niall me dio un par de palmadas en la espalda.
-Joder, pensé… joder- me dejé caer sobre el suelo.
-Ya, lo sé, tranquilo- él se tumbó a mi lado acompañándome en mi angustia.


(Narras tú)

Claudia se había metido dentro de la casa sin mirarnos a ninguno, como si ella lo entendiera todo y quien no lo hiciera es que no merecía entenderlo.

La encontré senada en la bañera en ropa interior y con su ropa empapada en el suelo del baño.

-Clau, ¿estás bien?- entré en el baño y me senté en el poyete de la bañera.

Ella me miró con sus ojos oscuros pestañeando muy seguidamente.

-Sí, no sé lo que me ha pasado, un segundo estaba… y al siguiente estaba dentro del agua- dijo tiritando.

Encendí el grifo y puse agua caliente y el tapón en el fondo de la bañera para que entrara en calor.

-Me quedo mientras te bañas- le dije sentándome en el bidé mientras ella se desnudaba por completo.

Me quedé un rato en silencio, creía saber por qué le había pasado aquello, en qué estaba pensando, pero estaba segura de que ella no me diría nada.

-¿Sabes en lo que he pensado nada más llegar?- no volvió la mirada hacia mí pero sabía que me escuchaba-. Me he visto en el lago hace tres o cuatro años, en las piraguas, contigo delante diciéndome que remara más rápido porque Liam y Harry nos ganaban.

Claudia volvió la vista hacia mí sorprendida.

-Sí, ahora puedo decir su nombre sin morirme, ya no es “el que no debe ser nombrado”-  ella soltó una risita por mi comentario.
-Harry no es Voldemort- me contestó riendo.
-Y menos mal, porque si no tuviera nariz estaría horrible- entonces se rió más.

Por lo menos había conseguido que sonriera, era un gran paso.

-Al final nos ganaron- dijo.
-¿Quiénes?- no entendí a qué se refería.
-Liam y Harry, en la piragua- me dijo con una sonrisa resolviendo mis dudas.
-Cierto, quizá algún día quieran la revancha- sonreí yo también poco esperanzada en esa última parte.

Me levanté para dejar que se bañara tranquilamente.

-¿Estás bien?- le dije agarrando el pomo de la puerta.
-Mejor- contestó apagando el grifo y metiendo la cabeza en el agua.

Sonreí y salí del baño más tranquila.


Niall y Zayn estaban en la cocina, el moreno se había cambiado de ropa y estaba casi seco, ambos estaban sentados alrededor de la isla de granito central.

-¿Está bien?- Zayn se giró hacia mí y vi que tenía los ojos rojos.
-Sí- contesté acercándome a él y abrazándole fuerte.
-Gracias- me acercó hasta él y lo que comenzó siendo un abrazo de dos se convirtió en uno de tres ya que Niall se había juntado como una lapa a nosotros-. El abrazo era para mí Niall, no seas egoísta.

Niall se alejó molesto y me acerqué a él dándole un beso en la mejilla.

-Tú siempre darás los mejores abrazos feo- le dije al oído para que Zayn no me oyera.
Cenamos los tres hasta que Claudia salió del baño con el albornoz puesto y se sentó a la mesa sin decir nada.

-¿Estaba fría?- dijo Niall- el agua del lago digo- los tres le miramos negando.

Empezamos a reírnos sin parar y él sonrió. Le guiñe un ojo agradecida porque hubiera roto el momento incómodo.

-Estoy muerto, creo que me voy a ir a dormir ya- Zayn se levantó quitando su plato y su vaso de la mesa.
-Sí, yo también- Claudia se levantó después de su hermano y quitó su parte también.
-Voy a dar una vuelta por el camping- dije yo.

Quería investigar un poco qué habría por ahí.

-Te acompaño- me dijo Niall levantándose y poniéndose una sudadera que cogió de la mochila.

Dejamos a los hermanos acostados en sus camas y empezamos a caminar por los alrededores, estaba todo relativamente cerca. Vimos que había un pequeños pueblo a los lejos, en el otro lado del lago y decidimos ir un día.

-¿Qué le pasaba?- Niall me preguntó por Claudia cuando volvíamos del paseo.
-No me lo ha dicho, pero creo que estaba pensando en Sicilia, y quizá se ha caído- no estaba muy segura.
-Creo que todos pensábamos en Sicilia- Niall me sonrió y le abracé sin previo aviso.
-Gracias- le dije de pronto sorprendiéndole.
-¿Por qué?- preguntó sin romper el abrazó.
-Por todo Niall, así contigo es como mejor puedo estar, no me imagino un lugar mejor- dije en su oído abrazándole más fuerte.
-Yo tampoco __________(tn), yo tampoco.


(Narra Zayn)

Estaba a punto de dormiré cuando llamaron con un par de golpes bajitos a la habitación que compartía con Niall, y mi hermana abrió la puerta.

-Zayn, ¿estás despierto?- susurró mi hermana desde la puerta asomada por una rendija.
-Sí- me incorporé y se quedó pasmada en la puerta- pasa anda.

Entró y cerró la puerta. Se sentó a los pies de la cama en silencio. Llevaba un pijama de invierno porque hacía algo de fresco. Me senté a su lado.

-Voy a dormir contigo- me dijo sin preguntar.
-Como en los viejos tiempo- le dije echándome a un lado y haciéndole un hueco en la cama que era un poco más grande de lo habitual.
-Sí, cuando mama nos ponía pelis de miedo para que nos fuéramos a dormir y tú te quedabas como un machote viéndola entera mientras que yo me iba a acostar- dijo-, y luego a las 3 de la madrugada entrabas a mi cuarto cagado de miedo.
-¿Y tú ahora tienes miedo?- le pregunté serio.
-Mucho Zayn, tengo mucho miedo- me dijo tumbándose a mi lado.

Me acerqué  ella y la abracé por detrás pasando los dedos por su pelo corto.

-Duérmete, no va a pasar nada ¿sabes por qué?- esperé unos segundos a que se relajara- porque no voy a dejar que te hagan daño, jamás.

Le di un beso en el cuello y esperé despierto a que ella se durmiera.


(Narra Niall)

Cuando volvimos del paseo cada uno se fue a su cuarto a dormir, pero al entrar vi que Zayn y Claudia estaban tumbados en la cama de él durmiendo como angelitos. Ella estaba pegada a la punta de la cama y Zayn la abrazaba por detrás, si alguien no supiera que eran hermanos diría que era una postura perfecta de enamorados.

Estaba apoyado en el marco de la puerta mirándoles cuando __________(tn) puso su cabeza en mi hombro, para ver lo que miraba, y me asustó.

-¿Qué miras?- me dijo al oído, pero se calló cuando vio a nuestros amigos tumbados- ven- me susurró-, ven a dormir a mi habitación.

Cogí de la mochila un pijama y salí de mi cuarto cerrando la puerta. ________(tn) estaba poniéndose los pantalones cuando entré. Me senté en la cama con el pijama aun en mis manos.

-¿Qué pasa?- me dijo ella terminando de vestirse y quitándose la coleta con cara de alivio.
-Nada, estaba pensando- le contesté quitándome la sudadera y la camiseta de un solo movimiento.
-¿En qué?- se sentó a mi lado en la cama y puso la cabeza en mi hombro.

Teníamos una vista espectacular del lago desde la ventana del dormitorio de ________(tn) y Claudia, la luna resplandecía en el cielo y en el agua dejando que disfrutáramos doblemente de su luz.

-En nada en realidad- me puse de pie dejando a ____________(tn) colgada.

Me miró sabiendo que ocultaba algo, pero no quería decírselo, lo mejor era ponerme el pijama y meterme en la cama hasta el día siguiente.

Me pasaba muchas veces, y creo que a la mayoría de la gente, que por la noche se me ocurrían cientos de cosas que decir, y pensaba que aquel era el mejor momento para hacerlo, pero si no las decía, la mañana siguiente lo agradecía porque con la luz esas ideas parecían absurdas y si las decía me arrepentía por el mismo motivo.

_________(tn) seguía mirándome esperando que hablara pero era mejor no hacerlo, era mejor esperar a que la luz me dijera que hablar con ella de Sicilia era una mala idea.

-Niall- me llamó desde la cama con gesto serio mientras me quitaba los pantalones y me ponía los del pijama-, te conozco como si te hubiera parido.
-Ya lo sé- contesté revolviéndome el pelo pasando una mano por mi cara.
-Pues entonces habla- se sentó con las piernas cruzadas en la cama y yo me senté en la de al lado mirando por la ventana.
-¿Estás bien?- le dije.

Ella me miró con los ojos un poco abiertos y me arrepentí de haber dicho eso.

Durante esos dos años jamás habíamos hablado ni una palabra de Sicilia, ni de Londres, de nada relacionado con eso. Pero ahora, ahora que íbamos a vivir en Inglaterra, y que posiblemente compartiríamos clase con ellos sentía la necesidad de saber cómo estaba, si se veía capaz de enfrentarse a algo así.

-Le agradezco a mi madre que me dijera que veníamos a Londres al principio de verano, porque así me ha dado tiempo a prepararme- la miré y vi que ella suspiraba-, si me lo hubiera dicho ahora quizá la habría matado.

Sonreí y ella hizo lo mismo, me encantaba que riera, no estaba acostumbrado a verlo muy a menudo en __________(tpaís) y desde que había llegado a Londres todo eran sonrisas.

Pero yo sabía que en el fondo ella no tenía ganas de sonreír, que estaba aterrorizada. Lo que no sabía es si ella era consciente de eso.

-He visto a Louis, a Susan y a Liam- me dijo- pero no a Harry- apretó la mandíbula al decir su nombre y tragó como si aún le costase-. No sé qué pasará cuando le vea, no sé si él sabe que fui a Sicilia, no sé si ellos se lo habrán dicho, no sé nada.

Me acerqué a ella y me senté a su lado en la cama.

-Todo saldrá bien, de verdad- la miré y vi como temblaban sus manos.
-No, no saldrá bien, pero algo saldrá, y al fin y al cabo no hay anda que podamos hacer- me dijo.

Empecé a darle vueltas a lo que __________(tn) me acababa de decir, era cierto que no sabíamos lo que iba a pasar, seguramente Harry haría alguna de sus locuras y de igual manera actuarían los demás al vernos. Pero no podíamos hacer nada, simplemente esperar.

Nos tumbamos los dos juntos en su cama y sentí que ella se durmió a los pocos minutos, sin embargo yo seguí dándole vueltas a la cabeza.

Había pasado el verano relajado, pensando que el momento del reencuentro aún estaba lejos, sin preocuparme de la proximidad, pero ahora solo quedaba una semana para empezar las clases, para tener a los cuatro de nuevo frente a nosotros. Ahora no podíamos huir, teníamos que enfrentarnos a lo que pudiera pasar y por mucho que animara a __________(tn) y le dijera que todo iría bien, dentro de mí sabía que todo iba a cambiar, que tendría que soportar verla sufrir y que ella creyera que se lo merecía.

Había pasado dos años alejando, con ayuda de Claudia, Irene y Zayn, los demonios que circulaban a nuestro alrededor, los demonios que nos decían que teníamos la culpa de las desgracias que nos rodeaban. Habíamos pasado dos años acallando a esos demonios y por fin entendiendo que simplemente no existían que los recuerdos nos atemorizaban sin poder hacer nada, pero entendiendo al fin y al cabo que no éramos los culpables.

No podía permitir que los cinco volviéramos a pensar que sí, que todo había sido por nuestros fallos.


(Narra Harry)

Después de casi tres meses fuera del país, alejado de “la cárcel”, del clima fraterno en casa y de la maldita rutina volvía a coger un avión para regresar al infierno. Un infierno del que pensaba salir en cuanto acabara el curso, consiguiera una beca y pudiera irme a cualquier otro lugar.

Llegué a Heathrow por la mañana, tenía el reloj interno desacompasado porque había salido de Los Ángeles a las tres de la tarde del día anterior, y me moría de sueño. Mi madre me había llamado y ni mi padre ni ella iban a poder venir a buscarme, pero mandarían a…

-Señor Styles- me giré para encontrarme de frente con Jack que vestía como siempre su profesional uniforme negro a juego con la corbata y la camisa blanca.
-Hola Jack- le di la mano y él agarró mis maletas dejándome solamente con la bolsa del portátil.

Caminamos hasta el coche, era increíble cómo no había echado de menos ninguna de esas cosas mientras había estado fuera. Ni los cristales tintados, ni a Jack, solo pensaba en mi moto y en poder volver a montarla pronto. En realidad era lo primero que iba a hacer al llegar a casa por mucho que me cayera del sueño.

-¿Qué tal lo ha pasado, señor?- Jack cargó el equipaje en el maletero y se montó delante para conducir mientras yo entraba por la parte trasera.
-Bien- le dije a secas.

El camino desde el aeropuerto fue rápido, Jack tenía no sé qué licencias para poder entrar en los carriles reservados al tráfico público y llegamos enseguida.

Me bajé y empecé a caminar deprisa hacia la casa, intentando no encontrarme con nadie, era lo que más odiaba, tener que dar explicaciones.

Fui directo al garaje y allí estaba, con la manta que yo mismo le había puesto para protegerla del polvo. Sonreí ampliamente yo solo y quité la tela.





Rocé el manillar con los ojos cerrados aun sonriendo. Era la mejor sensación del mundo, al menos de las muchas que había podido experimentar.

-Harry, ya estás aquí- me giré y vi a Robin acercándose a mí con una gran sonrisa.

Tendió su mano derecha hacia mí y la estreché.

-Hola Robin, he llegado hace diez minutos, quería pasar a verla- señalé mi moto y él sonrió.
-Nadie la ha tocado, como nos pediste, ¿vas a ir a dar una vuelta?- me preguntó.

Eso era lo que más me gustaba de Robin, me dejaba una gran libertad, no es que no se preocupara, creo que me entendía mejor que mis propios padres, pero se mantenía al margen, dejando que tomara mis propias decisiones sin presiones.

-No, ahora voy a dormir un rato, tengo jet lag- le respondí palmeando el asiento-, quizá cuando despierte.
-Me parece muy bien, tu madre ha dicho que llegará a cenar y que le gustaría verte y cenar contigo- me dijo dándose la vuelta.
-Vale- contesté antes de que desapareciera dentro de la casa.

Subí a mi cuarto, las maletas ya estaban allí, imaginé que alguien recogería toda la ropa y la ordenaría como era debido. Así que solo me preocupé de desnudarme y meterme en la cama a descansar.


(Narra Su)

Irene entró en mi cuarto y se quedó pasmada nada más pisarlo.




-¿Esta es tu habitación?- me dijo dando una vuelta mirando todos los vestidos.
-Sí- contesté sentándome en la cama y viendo cómo se divertía.
-Parece un salón de confección- dijo revolviendo algunos cajones.
-Bueno, algo así, mira- saqué del cajón de la mesilla mi cuaderno y se lo pasé.

Irene se sentó a mi lado en la cama abriendo el cuaderno y admirando mis bocetos.

-Guau, son increíbles, jamás me dijiste que tenías tanto talento- pasaba las páginas viendo todos los diseños que había elaborado a lo largo de los años.
-Hombre, tampoco es algo que se vaya diciendo por ahí, deben ser los demás los que te lo digan- sonreí mientras ella sin levantar la vista también lo hacía.
-¿Y tus padres qué dicen?- me dijo cerrando el cuaderno.
-Pues mi padre le hubiese gustado que me dedicara a la medicina, o algo relacionado con eso, pero mi madre me entiende, dice que como mi madre era modista cree que lo he heredado de ella.
-¿Y Louis?- me dijo sonriendo.
-Louis pasa de todo, mientras le ayude a ver que camiseta se pone por las mañanas él es feliz- me reí e Irene hizo lo mismo.

Le enseñé algunas de las telas que mis padres me habían traído de arabia durante el verano hasta que Liam y Louis llegaron.

-Veo que ya has podido ver el secreto de Su- dijo Liam sentándose a mi lado en la cama.
-No es un secreto, a mi si me preguntan lo digo, no tengo nada que ocultar- les dije seria.
-Venga Su, nunca me dijiste que eras tan buena, solo que te gustaría dedicarte a eso, pero es como si yo digo que quiero ser domadora de delfines- me dijo Irene mientras se levantaba y empezaba a abrir cajones y armarios.
-Me vas a tener que dejar algunos de estos- me dijo enseñándome unos vestidos cortos de organdí.
-¿Cuándo te vas? Porque no voy a dejar que te los lleves al otro lado del mundo.
-En unos días, aun no tengo el viaje- me dijo sin volverse-, pero me podrías regalar uno.
-Podrías quedarte, y entonces dejaría que te los pusieras todos los días.
-Claro, me imagino a Irene aquí- dijo mi hermano riendo- revolucionaría “la cárcel” en dos días.

Liam e Irene se miraron riendo y después se sentaron juntos en la cama.


(Narra Zayn)

Niall y yo estábamos sentados en la terraza del bungalow, veíamos el lago en la oscuridad de la noche, solo iluminados por la tenue luz de la lámpara de piso, porque esa noche no había luna.

Llevábamos tres días en Peak District, habíamos disfrutado muchísimo, habíamos ido al pueblo que había al otro lado del lago, habíamos montado en barco y nos habíamos bañado por la noche.

Solo nos quedaban un día y nos daba pena irnos tan pronto.

-¿Crees que volveremos a estar así?- Niall me habló mirando el cielo que brillaba.
-No lo sé, ¿Así de bien?, ¿Así de aquí?, o…
-Así de sin complicaciones, descansados,…
-Claro que sí, no lo dudes, creemos que cuando lleguemos a Londres será el fin del mundo, pero opino que está en nuestras manos hacer que pasen cosas malas o que no- le respondí seriamente-. Vamos a vivir en un país nuevo, diferente al nuestro.
-Pero estarán ellos- me dijo mirándome.
-¿Nuestros mejores amigos de la infancia?- contesté- mira Niall, creo que mi comportamiento durante estos años respecto a ellos no tiene nada que objetar, he hecho lo que he creído correcto en cada momento- le dije-, si no lo entienden, me dará igual.

Él pensó en mis palabras un momento.

-No quiero que sufran Zayn- se refería  mi hermana y a ___________(tn).
-Yo tampoco, eso sí que no, a la mínima que alguno les diga algo seré el primero en defenderlas, callado no me voy a quedar- eso era razonable-. Pero si tienen algo en contra de ellas, también sería lógico que lo tuvieran contra nosotros, ya verás cómo ninguno se pone tan gallito si es con nosotros con los que tienen que hablar.
-¿Crees que ellas están bien?- me preguntó tras un rato en silencio.
-creo que son fuertes, que no sabemos cuánto, a lo mejor tendríamos que tener más miedo nosotros que ellas- le dije sonriendo.

Él no sonrió, se quedó callado mirando el agua.

-Niall- me miró- no te preocupes, ¿vale?, todo irá bien, ya lo verás.
-No sabes cuánto deseo que tengas razón.


(Narra Harry)

Me desperté por el sonido de la cafetera en la planta baja, pensé que Maggie estaría preparando la merienda para mí. Después de dar un par de vueltas en la cama decidí levantarme e ir a verla.

Me puse un pantalón y bajé las escaleras hacia la cocina.

-¡Ohh! Harry, cuanto me alegro de verle- me miró de arriba a abajo deteniéndose en el tatuaje que cubría buena parte de mi torso.
-Hola Maggie- me acerqué a ella y la abracé.

Maggie era nuestra ama de llaves, llevaba con nosotros desde que mis padres estaban juntos y al divorciarse ella decidió quedarse con mi madre, con mi hermana y conmigo.

Tenía alrededor de 65 años pero trabajaba muy bien y era como una madre para la mía.

-Estoy preparando café, ¿Quieres?- me sonrió acercándose de nuevo a la cafetera.
-¿Cuándo le he dicho yo que no a alguno de tus cafés?- me senté en los taburetes altos que rodeaban la isla central de la cocina y ella acercó la cafetera hasta la encimera.

Cogí el café y nos serví dos vasos mientas ella se sentaba a mi lado.

-Y dime, ¿Qué tal te lo has pasado?- tomó un sorbo de su café y me miró sonriendo.
-Bien, muy bien- sonreí yo también.

Era complicado decirle que no a Maggie, era como decirle que no a una abuela, y nunca había podido enfadarme con ella, además ella me entendía, alguna parte de ella me mostraba tanto cariño que no me parecía justo quedármelo y no devolvérselo.

-¿Has hecho muchos amigos?- me miró levantando las cejas.
-Maggie, por favor- sonreí- yo he ido a California por las olas, no te equivoques.
-No me engañes Harry- sonrió mirando a su taza-, estuve hace muchos años por las costas del oeste, allí un inglés es como un caramelo en un colegio.

Me reí por lo que dijo y eso contestó a su pregunta. Al acabar me despedí de ella hasta la cena y después de vestirme bajé al garaje para coger la moto.

Solamente me apetecía dar una vuelta, montarla de nuevo y sentirla debajo de mí, eso me hacía libre, me liberaba de alguna manera que no lograba entender.

Oír el sonido del motor era lo mejor que podía entrar por mis oídos en aquel momento. Abrí la puerta del garaje, me puse el casco y salí a la luz cerrada de la tarde.

Aunque mi idea era no alejarme mucho de casa acabe recorriendo las calles de la ciudad durante más de dos horas, dejando que Londres volviera a penetrarme como ya había hecho en más de una ocasión, junto con la moto, pasear, andar, correr, conducir por Londres era una de las cosas que más me gustaba, simplemente entrar por una punta y salir horas más tarde por la otra, andar.

Llegué de nuevo al barrio cuando ya oscurecía, di una vuelta por el parque, para saber quiénes habían regresado ya de las vacaciones y a quién tendría que evitar durante esos días previos a las clases.

Conducía tranquilamente de vuelta a casa cuando una voz demasiado familiar me llamó a lo lejos, me giré para mirarla maldiciendo el gesto ya que ella sabría en ese momento que la había escuchado, y ya no podría huir.

-¡Harry!- gritó de nuevo con su voz de pito.

Me quité el casco parando la moto al pie de la calle.

-Te he oído- le dije mirándola serio.
-¡Oh! Harry, que alegría- se acercó a mí y me dio un beso en los labios que habría seguido si no me hubiese apartado cuando creí conveniente.
-Chelsea- fui seco, tampoco era algo raro en mí.
-¿Cuándo has vuelto?- me dijo sonriendo ampliamente.

La miré unos segundos, sus ojos oliva resaltaban en sus marcados pómulos, no había que ser adivino para saber quién había ganado los dos últimos años el premio a Reina del baile de otoño. Su larga melena rubia le llegaba a media altura entre el cuello y la cintura, siempre peinada, con su volumen. Tampoco había que ser adivino para saber quién era la capitana de las animadoras nada más verla. Pero a mí nada de eso me impresionaba.

-Esta mañana- me empecé a poner de nuevo el casco.
-¿Me llevas a casa?- sonrió de nuevo con su perfecta dentadura blanca.
-Sube.

Sin pensarlo ella se subió detrás de mí y le pasé el casco que no me había llegado a poner. Alargó sus manos alrededor de mi cintura y apoyó la cabeza en mi espalda.

Su casa no estaba lejos de la mía, y llegamos en seguida desde donde nos habíamos encontrado, la moto era sin duda el mejor medio de transporte.

-¿Quieres pasar?- se quitó el casco bajándose de la moto-. Mis padres no están, vendrán más tarde, podrías quedarte y hacerme la cena.
-Otro día, hoy cenaré en casa- le cogí el casco de las manos y ella puso cara de pena.
-Bueno- sonrió rápidamente para no mostrarse afligida por más tiempo-, no pasa nada.

Se acercó de nuevo a mí besándome y acercando su cuerpo a la moto. Tuve que sujetar a ambas para que no nos cayéramos al suelo y ella lo utilizó para pasar sus brazos por mi cuello y continuar el beso. Yo entre que tenía que sujetar la moto y a ella no pude evitar seguir besándola.

Se separó de mí sonriendo ampliamente satisfecha.

-Hay cosas que nunca cambian Styles- se dio la vuelta y me dejó mirándola mientras entraba a su casa.
Negué repetidas veces y me puse de nuevo el casco dejando atrás la calle.


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Lo prometido es deuda :) Aquí os dejo otro capítulo ^^

Espero que os guste 

Subiré pronto porque dentro de una semana me voy a la playa y de campamento y no creo que pueda subir esos días asi que hasta que me vaya llegarán dos o tres capítulos más y por supuesto el temido reencuentro ^^

Un besoooo muaacckkkk 









4 comentarios:

  1. Hay Por Dioooos!!! Muerooo!!! ame el Capitulo, Espero Que Te Vaya Biien Y Sube Cuando Puedas Porfiii.... No Puedo esperar el reencuentro... Besoooop
    MUAK

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    1. Holaaaa!! Jajajajaja pues si con esto mueree espera a ver lo que viene xD muaaacks

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  2. VEROOOO!!Me a encantado como siempre quiero ya el rencuentro lo quiero ya sube capítulo pronto un beso!!

    MUACKKSSS!!<3

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    1. Holaa!! Esta tarde subo el reencuentro caps 25 y 26 xD muchos besooos guapa!!

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