(Narras tú)
No nos dio
tiempo a acercarnos a la puerta cuando Irene salió corriendo y gritando a
nuestro encuentro. Llevaba un moño recogiendo su melena pelirroja ondulada y
ropa deportiva para estar cómoda en casa.
-¡CHICOS!-
corrió hacia nosotros rápida como el correcaminos.
Se lanzó
contra mí y contra Claudia y nos abrazó a ambas con fuerza sin querer
soltarnos. Nosotras le devolvimos el abrazo. Mientras que el olor de Niall me
recordaba al verano, a la playa y atardeceres, Irene siempre había olido a
vitalidad, a energía y frescura, a rebelión e impaciencia.
-Estas
guapísima- le dijo a Claudia tocándole el pelo divertida-, bueno, tú también
_________(tn)- me dijo girándose a mí sonriendo.
-¿Y mi
rubio favorito?- nos soltó de repente y se volvió hacia Niall que ya abría los
brazos para recibirla.
Se
fusionaron como clavijas perfectas y él la levantó unos centímetros del suelo
mientras daba vueltas con ella riendo.
-Bueno,
déjamela un poco- Zayn se acercó a ellos sonriendo.
Irene le
miró y sonrió con desgana.
-Oh, tú
también has venido…- se separó de Niall y abrazó a Zayn un breve instante.
Se separó
de él y se rió consigo misma, Zayn se acercó a ella y le soltó el pelo del moño
desparramándolo en su espalda.
-Siempre
jodiendo- dijo ella cogiendo el coletero de las manos de él negando y mirándole
con superioridad.
-Es lo que
mejor se me da- le puso morritos y le lanzó un beso ganándose la cara de asco
de ella.
-Siempre
igual… hay cosas que nunca cambian- Claudia sonrió mirando la discusión de su
hermano y su amiga.
Miré hacia
la puerta y le vi apoyado en el marco mirándonos a todos serio, con su pose de
defensor de la justicia que era innata en él. Vio que le estaba mirando y
relajó un poco la expresión iniciando una sonrisa.
Caminé
hacia él dejando atrás a mis amigos esperando, quería hablar con él un segundo
antes.
-Eres mala-
me abrazó con ganas y me dio un beso en la mejilla.
-Lo siento
Liam, no me dejaron decírtelo, era tu regalo de cumple- sonreí y le devolví el
beso.
Miró detrás
de mí, mis amigos permanecían en la calle esperando nerviosos.
-No te
pases, por favor, mañana será un día duro y te necesitan con ellos- le miré y
él me devolvió la mirada sin ningún gesto.
Comenzamos
a andar hacia la calle, él un par de pasos por detrás de mí.
Nos
quedamos frente a frente, Niall le miraba con los ojos llenos de cariño, Zayn
con una media sonrisa y Claudia parecía muerta de miedo.
Ninguno
hacía nada, nadie se movía, el primer reencuentro estaba resultando de lo más
negativo.
Pero mi
mejor amigo, como siempre rompió el clima y caminó hacia Liam decidido, se
quedó frente a él a menos de un metro y le abrazó pegándose a él. Liam al
principio se quedó quieto pero se relajó tras unos segundos y también abrazó a
Niall.
Claudia me
miró sonriendo con los ojos tristes y con un inicio de lágrimas en sus
pestañas.
Liam la vio
a través del hombro de Niall y se apartó de él yendo hacia Claudia y
estrechándola con fuerza entre sus brazos y susurrándole algo al odio que
ninguno llegamos a oír. La levantó del suelo y ella le rodeó la cintura con las
piernas.
Nos
quedamos como tontos mirándoles, Irene sonreía ampliamente enseñando toda su
dentadura.
-Si queréis
volvemos mañana- Zayn rompió el silencio.
Liam dejó a
su hermana en el suelo y se giró hacía él.
-Malik…-
dijo sonriendo a su amigo.
-¿A mí no
me vas a dar un abracito Payne?- le respondió el moreno con los ojos soñadores.
Liam se
acercó a él y cuando solo les separaban unos centímetros le cogió la cabeza con
el hombro y empezó a moverle el pelo descolocándoselo completamente.
Zayn se
moví intentando alejarse del agarré de Liam gritando mientras los demás nos
reíamos de la situación.
-No, Liam,
el pelo no- gritaba él.
Pero Liam
no le soltaba.
-Por favor
sigue- su prima le animaba con los brazos.
Pero era
demasiado y suficiente.
Liam soltó
a Zayn y después le abrazó con cariño chocando sus pechos en el aire con
fuerza.
-Ahora no
me abraces cabrón, me has dejado hecho mierda- le dijo él sin apartarle.
-Sí, sí,
todo muy bonito, pero la pizza se va a enfriar como no pasemos.
-¿Pizza?-
Niall se giró hacia Irene sonriendo.
-Sí Clau, desde luego hay cosas que nunca
cambian.
Pasamos a
la casa de Liam e Irene, era tan bonita como todas las demás, además estaba
perfectamente decorada, con detalles muy cuidadosos.
Me quedé
mirando un cuadro de la entrada y Liam se acercó a mí por la espalda.
-Es de
Georg Crola- me dijo al oído sonriendo.
-Me gusta
mucho- señalé las líneas finales.
-Sí, a mis
padres también, por eso lo compraron- me agarró la mano y me llevó a arriba con
los demás- luego te hago una visita guiada.
Entramos a
una habitación superior, todos estaban sentados en sofás y cojines alrededor de
la habitación.
-¿A qué es
increíble _________(tn)?- Claudia avanzó hacia mí apartándome de la mano de
Liam y enseñándome la habitación.
-Mi madre
la hizo en año pasado, le dio por el mundo rural, y la acabó dejando porque
Susan le dijo que lo hiciera- sonrió mientras nos lo contaba- y lo que Su dice
en mi casa y mi familia va a misa.
-Es que
chicos, tendríais que ver los dibujos que hace, tiene un armario fabuloso, y…
-Tiene un
armario fabuloso- Zayn empezó a imitar a Irene con voz pija.
-Malik, no
empieces, no me busques porque me vas a encontrar- miró a Zayn seria pero con
un toque de humor que siempre tenían en su relación.
-Yo estoy
deseando que me encuentres- él la miró lascivamente y ella negó mirando al
cielo.
-Pero Dios
mío, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?- todos nos reímos de la desesperación
que mostraba nuestra amiga.
Cenamos
mientras les contábamos cómo había pasado la semana y ellos nos contaron cómo
había ido el campamento aquel verano.
Nos
hablaron de Su y de Louis, de los cuales Irene se había despedido hasta
“navidades” aquella tarde.
-Pobrecillos,
mañana van a poner una cara- dije.
-Yo no sé
qué va a pasar, pero estoy seguro de que Louis va a matarme cuando se entere de
que yo lo sabía- Liam nos miró nervioso.
Yo no había
pensado en esa parte, quizá Su y Louis se enfadarían con Liam por no haberles
avisado.
-No lo
pienses, seguro que se alegran un montón- Irene intentó evitar la preocupación
de nuestros interiores pero no lo consiguió enteramente.
-¿Y Harry?-
dijo Zayn mirando a Liam serio.
-Le vi
ayer, ha pasado el verano en California- respondió mientras mordí un trozo de
pizza- bueno él… simplemente no os extrañéis cuando le veáis, digamos que… ha
cambiado un poco.
Me miró y
desvió su mirada cuando nuestros ojos se encontraron.
-¿Jugamos a
algo?-Niall se puso de pie rápidamente desviando la atención hacia él y dejando
el tema de Harry aparcado.
-Sííí-
Irene también se levantó y se puso a su lado.
-Vale, creo
que tengo el twister en algún cajón de mi cuarto, ahora lo traigo- Liam se
levantó y salió de la habitación justo cuando llamaron al timbre abajo-. Abro
yo.
(Narra
Liam)
Bajé antes
de coger el twister hasta la puerta pensando que mis padres habrían olvidado
algo al irse a la cena pero no fue así.
-Hola- Su y
Louis me saludaron desde el umbral.
-¿Qué te
pasa?- me dijo ella al verme la cara.
-¡IRENE!
Son Louis y Susan- grité hacia el piso de arriba para alarmar a todos.
-¿Por qué
gritas?- Louis entró y empezó a subir las escaleras.
Irene
apareció en el piso de arriba y bajó las escaleras al mismo tiempo que Louis
las subía.
-¿Qué
hacéis aquí?- dijo ella acercándose a Louis.
-Casi nos
habíamos ido a la cama- empezó Su- cuando pensamos que no te veremos hasta
diciembre, así que aquí estamos, mañana moriremos de sueño pero queríamos verte
un rato.
Miré a mi
prima que sonrió forzosamente.
-¿Qué
hacíais?- Louis parecía extrañado de nuestra reacción y miraba hacia la planta
de arriba.
-Nada,
íbamos a ver una peli, ¿os apuntáis?- dije de repente.
-¿Arriba?-
Su empezó a caminar hacia su hermano.
-NO-
gritamos Irene y yo al unísono.
Los dos nos
miraron con el ceño fruncido sin entender qué nos pasaba.
-Mejor
aquí, en el salón, que mis padres no están- dije intentando parecer relajado.
-Vale-
Louis sonrió y pasó al salón.
Su le
siguió e Irene y yo nos quedamos en el hall.
-Sube,
diles que salgan por la terraza- le dije deprisa.
Pasé al
salón mientras mi prima subía los escalones de tres en tres desquiciada.
-¿Irene?-
Su me preguntó anda más pasar.
-Ha ido al
baño- contesté sin darle mucha importancia.
-¿Qué
vemos?- preguntó Louis mirando todos los blue-ray que tenía en la estantería.
-Lo que
queráis- respondí distraído mirando a la puerta.
-¿De
miedo?- Lou sacó Insidious del apartado de películas de terror.
-Bueno-
dije yo ante la atenta mirada de Susan que ponía cara rara-. Siéntate aquí anda-
señalé a mi lado y estiré el brazo para abrazarla por detrás.
Ella se
relajó y se sentó a mi lado.
-¿La
ponemos ya?- dijo Louis.
-Sí, Irene
baja ahora.
Mi prima
bajó a los pocos minutos y me hizo una señal que venía a significar “todo ok”.
Vimos la película, trataba de una familia cuyo hijo se quedaba en coma y a la
que le ocurrían cosas extrañas en su casa. Muy buena si te gusta el género y
malísima si te asustas con facilidad.
Al acabar
Su y Louis volvieron a despedirse de Irene por segunda vez aquel día y ella sin
poner mucho entusiasmo les abrazó.
-Nos
veremos pronto- dijo convencida mientras acababa su abrazo con Su.
-Ya… en 111
días ¿no Louis?- contestó ella sonriendo a su hermano.
Louis le
devolvió la sonrisa y tras darle un beso a Irene salió de la casa. Su se giró
hacia mí antes de salir y me dio un abrazo rápido.
-Tendrías
que haber gastado tu deseo del maratón de Toy Story, hoy no voy a dormir- me
dijo al oído riendo.
Sonreí
mientras ella se alejaba corriendo hacia su hermano que la esperó en el camino
de baldosines y ambos desaparecieron a los pocos segundos entre las casas de
los alrededores.
Irene me
miró y suspiró pesadamente.
-Que
nochecita- dijo empezando a subir las escaleras mientras yo cerraba la puerta.
-¿Ha salido
todo bien?- le pregunté antes de entrar a mi cuarto.
-Sí, se han
ido por la terraza como me has dicho- me sonrió.
-Menos
mal…- le devolví la sonrisa- descansa, mañana será un gran día.
Entré a mi
cuarto y mientras me ponía el pijama estuve pensando en lo que nos depararía el
día siguiente, que a mi parecer sería uno de los más difíciles de nuestras
vidas.
(Narras tú)
Volvimos
corriendo a nuestras casa, Claudia estaba callada durante el camino seguramente
pensando en la voz clara que habíamos oído de Louis y Susan desde arriba,
aunque creo que más afectada por la voz del primero que por la de su hermana.
-Mañana nos
vemos, ¿quedamos para ir?- le dijo Niall a los hermanos cuando llegamos hasta
su casa.
-Sí, el
instituto está a unas manzanas de aquí, nos encontramos a medio camino entre
nuestras casas- nos dijo ella con calma.
-Ok, hasta
mañana- les dije.
Niall y yo
caminamos hasta su casa pero él se empeñó en acompañarme hasta la mía para que
no fuera sola, nos sentamos en las escaleras de la entrada un rato.
-Mañana es
el gran día- me dijo él sonriente.
-Sí-
confirmé apoyando mi cabeza en su hombro y suspirando.
-Tengo
Arte, Historia, Inglés y Educación Física contigo- me dijo abrazándome por la
espalda.
-Eso es una
buena novedad- contesté sonriendo.
-Hace dos
años que no vamos a más de una asignatura juntos, eso está genial- Niall me
separó de él un poco y me miró a los ojos.
Se quedó un
momento así sin saber exactamente lo que decir, buscando las palabras.
-Harry irá
a todas tus clases- me dijo serio-, he hablado con Irene y me lo ha dicho.
Se quedó
callado esperando mi reacción.
-Niall,
creo que eso es lo menos importante de todo- contesté sonriendo-. Mañana nos
vamos a reencontrar con él pero no tengo muchas expectativas puestas en ello.
Es más, si
no se lanzaba encima de alguno e intentaba partirnos la cara a tortazos me
parecería todo un progreso. Tenía miedo, por mí, pero sobre todo tenía miedo
por ellos, por Claudia, por cómo reaccionaría Louis al verla, qué haría, por
Niall y Zayn al verles Harry y Lou…
-Compartiremos
clases, nos pondremos juntos en las que tengamos juntos y tú con Claudia en las
demás, ya lo hemos hablado ella y yo.
-Niall, no
tengo 6 años, podré cuidarme solita, no te preocupes- le miré.
Su afán de
protección pasaba límites inimaginables si se trataba de mantenerme en una urna
con cuidado de que no se rompiera para no hacerme daño yo. Desde hacía dos años
todo eran palabras perfectas, y cuidados por todos lados procedentes de él.
-Ya…- agachó
la cabeza- pero… tengo miedo.
Le abracé
en ese momento con fuerza poniendo su cabeza sobre mi hombro y dejando que se
relajara allí.
-Todo irá
bien, tú estarás bien, y Claudia, Zayn no hace falta que te diga que estará en
su máximo esplendor y yo también, todo irá bien- suspiré-, además a mí solo me
queda Harry, los demás ya me han visto.
Él se rió
con una carcajada sonora y se levantó del suelo.
-Me voy a
casa- dijo alisándose los pantalones cortos que llevaba con miles de bolsillos.
-Vale,
¿mañana vienes a buscarme?
-Sí, ocho y
media- dijo yendo hacia la calle.
-Nueve
menos veinte- grité antes de que se alejara demasiado.
Hizo un
gesto de entendimiento y desapareció entre los arbustos.
Entré en
casa y me fui directa a la cama, necesitaba estar relajada, me esperaba un día
complicado, a todos nos esperaba un día complicado, esperaba que no fuera
terriblemente complicado y se quedara en su mínima expresión.
Me desperté
sobresaltada por el sonido del despertador que ya empezaba a irritarme pese a que
era la primera vez que lo oía ese curso. Di un par de vueltas por la cama y
acabé por apagarlo. Había dormido fatal y recordé cuando me desperecé del todo
porqué.
Había
llegado el día, tras semanas esperando que no llegara nunca, disfrutando como
había podido de aquel verano extraño al final había llegado al calendario.
Me levanté
y fui hacia la puerta, taché el día anterior con boli negro y ahí estaba 5 de
septiembre, con una decena de caritas alrededor, asustadas, tristes, con los
ojos muy abiertos,… con esas caritas se podría definir aquel día.
Entré en el
baño con la ropa para vestirme y tardé poco en arreglarme completamente.
Aproveché que la temperatura aún era algo veraniega y me puse falda, no
acostumbraba a ponerme nada que no resultara suficientemente cómodo o demasiado
formal para ir a clase, pero aquel día lo necesitaba, por mí misma, por
sentirme un poco mejor. Me puse una
coleta y bajé a desayunar.
Mi madre ya
se había marchado al trabajo así que preparé una tostada rápida y esperé a
Niall que llamó a mi puerta a las ocho y media exactamente.
-Hola- me
recibió con una sonrisa pero con los ojos bañados en el temor más profundo.
Tenía comienzo
de ojeras, yo las mías las había ocultado con algo de anti-ojeras aunque no
solía utilizar maquillaje.
-Parece que
estás muerto- le dije haciéndole entrar a mi casa.
Se quedó
parado mirando a su alrededor.
-Sube-
grité desde el baño del pasillo.
Niall subió
y entró en mi cuarto pensando que estaría allí. Salí del baño y entré en mi
habitación, le vi sentado en la cama mirando hacia todos lados.
-¿Te
gusta?- le pregunté abriendo el bote y echándoselo directamente bajo los ojos.
-Sí, está
muy bien, pero ¿Qué es esto?- dijo apartándose de mí- ¿crees que no es
suficientemente graciosa la situación ya?
-Calla, es
anti-ojeras- respondí expandiendo la base por su rostro.
Él me miró
raro pero aceptó la ayuda, creo que se había mirado al espejo aquella mañana y
había determinado que dejarme hacer a mí el trabajo era lo mejor.
Cuando
acabamos salimos a la calle, nos cruzamos con algunos alumnos que se dirigían
ya a las clases, eran las nueve menos veinte cuando nos encontramos con los
hermanos, que por una vez eran puntuales.
Años de
tardes comprando habían servido para que Claudia hubiera elegido un conjunto
muy similar a lo que había optado por ponerme yo.
Nos miramos
sonriendo y Zayn me miró a mí de arriba a abajo con una media sonrisa.
-Malik- le
di una palmadita en la mejilla.
-Emm,
¿Qué?- salió de su estado de coma y sonrió como un bobo.
-Que vamos
a llegar tarde- le dijo su hermana cogiéndole del brazo.
Niall y yo
caminamos a su lado.
Pasamos cerca de muchos chicos que seguían nuestro mismo camino, algunos nos miró con
interés seguramente intentando adivinar quienes éramos al no habernos visto
nunca antes.
Caminamos
alejándonos un poco del barrio, eran las nueve menos diez al divisar el
instituto.
Zayn y
Niall exclamaron algo en el idioma de tíos, que yo no llegaba a conocer
completamente, al ver el impresionante edificio que teníamos delante.
-Os dije
que era alucinante- dijo Claudia parándose a nuestro lado.
Oímos una
moto a lo lejos y un coche pasando demasiado cerca de ella pero el piloto
consiguió rebasarla sin ningún percance.
Continuamos
nuestro camino hasta llegar a las puertas del instituto.
Nos paramos
de nuevo ante la entrada y suspiramos fuerte los cuatro a la vez, Niall me
agarró la mano transmitiéndome fuerza en el gesto y sonreí mientras entrabamos
dentro.
Cientos de
alumnos andaban rápidamente a nuestro lado, pero nosotros no teníamos ni idea
de hacia dónde teníamos que ir. Una mano palmeó mi espalda y Liam e Irene nos
sonrieron y abrazaron.
-Ahora no
puedo decir que me estuvierais engañando- nos dijo él gritando.
-No estamos
para bromas Li- Claudia se acercó a mí apretando la mandíbula y mirando hacia
todos lados.
-He quedado
aquí con Louis en…- miró por encima de mi hombro y apretó también la mandíbula.
Me giré y
vi a Susan y Louis entrando al edificio por otra puerta secundaria por la que
entraba menos gente, hablaban y sonreían animados sin percatarse de nuestra
presencia aún.
Liam me
apretó por la espalda y sentí como sus manos temblaban pegadas a mí.
Zayn y
Niall se acercaron a ellos, todo sucedió muy rápido, parecía una especie de
teatro improvisado, cada uno ocupaba su posición en el espacio, como si
hubiésemos ensayado la escena miles de veces antes.
Louis y Su
miraron hacia delante y de pronto su sonrisa murió en sus labios, ella gritó, y
todo el mundo a su alrededor la miró con los ojos abiertos. Louis se quedó
quieto sin decir nada, con su cara ya lo decía todo. Agarró por el brazo a su
hermana y la pegó a él cuando ella ya intentaba caminar hacia Zayn y Niall que
sonreían nerviosos.
Sabía que
ellos harían algo así, que irían tanteando el terreno antes de que Claudia y yo
lo hiciéramos. Susan al final logró soltarse de la mano fuerte de Louis y
corrió los pocos metros que la separaban de ellos dos.
Se tiró a
sus brazos cogiéndoles a ambos en su movimiento y los tres se abrazaron como
ninguno tenía claro que harían.
Louis
permaneció quieto mirando la escena respirando deprisa por la nariz, pareció
darse cuenta de algo porque movió sus ojos hasta justo el lugar donde nos
encontrábamos los demás. Su mirada pasó por delante de todos y por fin, tras
dos años de dudas sus ojos claros chocaron con los oscuros de mi amiga.
(Narrador
omnisciente)
Dos años,
dos largos y terribles años habían tenido que pasar para que ese momento viera
la luz. Para que Louis y Claudia volvieran a verse, a estar frente a frente,
tan solo separados por unas decenas de personas y unos cuantos metros.
Ella le
miró nerviosa sin llegar a sonreír pero queriendo con todo su cuerpo hacerlo.
Quería saltar, blincar y cantar, quería bailar y expresar lo que sentía con su
cuerpo pero permaneció quieta, mirando al frente.
Él, al
igual que Claudia, se quedó parado mirándola a los ojos, frustrado y con una
sombra ocultando lo que pasaba por su mente, sin llegar a comprender qué hacían
todos ellos allí.
Susan se
giró hacia él y con una sola mirada se lo dijeron todo.
Louis
comenzó a caminar hacia atrás y justo cuando casi chocaba con otro chico se dio
la vuelta y se alejó.
(Narra Claudia)
Se había
marchado, me había mirado a los ojos y después se había ido, le entendí.
Su se
acercó sin embargo a _________(tn) y la abrazó con energía y mi amiga le
respondió el abrazo emocionada.
Susan decía
con la mirada a todos que no entendía qué hacíamos allí, pero tampoco importaba
demasiado, lo importante es que estábamos. Después de abrazar a _________(tn) y
a Irene a la que le dio una palmada en el culo enfadada, se acercó a mí.
Hizo algo que no iba a olvidar nunca, no podía abrazarme, no después de todo lo que había pasado con Louis. Pero alargó el brazo y me acarició la mejilla sonriendo y con los ojos brillantes, me arrebató una lágrima que corría por mi cara y suspiro intentando parar ella sus lágrimas.
Hizo algo que no iba a olvidar nunca, no podía abrazarme, no después de todo lo que había pasado con Louis. Pero alargó el brazo y me acarició la mejilla sonriendo y con los ojos brillantes, me arrebató una lágrima que corría por mi cara y suspiro intentando parar ella sus lágrimas.
-Tengo que
irme, sé dónde estará Louis- habló con su perfecto inglés-, ¿nos vemos en
quince minutos atrás?
Miró a Liam
que asintió con una media sonrisa y se fue por donde Louis había desaparecido
minutos antes.
-Guau- Zayn
por fin soltó todo el aire que tenía en sus pulmones almacenado-. Está
increíble.
Le di un
codazo con fuerza y él me miró con dolor.
-¿Qué pasa?
Es la verdad- sonrió.
-¿Vamos a
clase?- sí, yo podía hablar, no estaba muerta.
-No, hemos
quedado con Su detrás en un rato- contestó Liam.
-Vale, pues
vamos- Niall empezó a andar hacia un lado.
-Niall, es
por aquí- Liam le llamó y señaló justo hacia el lado contrario.
-Amm, vale-
el rubio se rió y todos seguimos a Liam hacia el patio.
La gente
iba desapareciendo por los pasillos riendo y hablando de las miles de cosas que
seguro habrían hecho en el verano, sin embargo nosotros caminábamos en
silencio, como si recorriéramos la milla verde, separados por apenas unos
centímetros los unos de los otros.
_______(tn)
caminaba a mi lado tensa, como si le hubiesen metido un palo por… ¿acaso era mi
hermano? Me acerqué a ella y le di la mano, mi momento había pasado, ahora
quedaba el suyo.
Ella me
apretó la mano mirando al suelo, no quería alzar la vista y era entendible. Aun
mi interior saltaba como un potro salvaje si pensaba en sus ojos directos
pegados a los míos. Suspiré y ella lo notó.
-Dos menos-
dijo con un intento de sonrisa.
Salimos por
unas grandes puertas al patio de atrás. Había un campo enorme de futbol al
fondo y lo miré unos segundos con alegría, al menos algo bueno tenía ese lugar.
También había una de esas escaleras de andamios como las que existen en todas
las películas de institutos americanos. Liam nos condujo hasta el final de las
escaleras, él y su prima iban unos pasos por delante de nosotras y Zayn y Niall
unos por detrás.
Nos
sentamos en los escalones, crucé las piernas para ocultarlas por la falda y
suspiré de nuevo. Me quedé parada mirando el enorme campo de futbol, me imaginé
un gran partido, de esos que antes de empezar sabes que lo cambiarán todo, de
esos en los que meter un gol te garantizaría subir a la cima, tocarla con los
dedos y amarrarte a ella por mucho, mucho tiempo, un gol que lo significara
todo, que significara la diferencia entre lo perfecto y lo mediocre, y todos
queríamos marcar ese gol, pero solo uno lo conseguía, ese salía por la puerta
grande, a ese lo vitoreaban las animadoras, a ese se acercaba el entrenador
orgulloso, a ese le daban las becas y ese era adorado, sin embargo, ese, por
dentro, seguía siendo aquel joven que solo quería marcar un gol.
-Pues no ha
salido tan mal- Irene me miró intentando sonreír.
(Narra
Niall)
Que no
había salido tan mal ¿Hola? ¿Ella había visto lo mismo que habíamos visto los
demás? Me miró apretando la mandíbula y negué hacia ella cerrando los ojos.
No había
salido bien, ¿pero qué esperábamos?
-Se
acostumbrarán- Zayn a mi lado tiró la mochila a sus pies y se apoyó en la parte
alta de la barandilla pasándose una mano por el pelo y mirando al horizonte.
-Sí, claro
que lo harán, les hemos obligado- __________(tn) suspiró profundamente y me
senté a su lado pegado a ella.
-No es
nuestra culpa- le dije al oído-, no hemos querido venir.
Liam me
miró arrugando el ceño.
-No le
hagas caso- le dijo ________(tn)-, yo estoy contenta.
Sonrió y la
miré con los ojos en blanco, ¿Quién la entendía?
-Ahora
estás bien, ya veremos dentro de unas horas- Liam le devolvió mi reproche a
ella y le miré negando.
-Vale, da
igual ¿vale?- Claudia se levantó y bajó los escalones hasta el terreno de
juego. Se agachó y pasó los dedos por el césped. Su corto cabello se movió a
causa del viento y no fue lo único, ella sujetaba su falda con una mano hasta
que se sentó en la hierba.
-¿Está
bien?- Liam miró a Zayn que negó repetidas veces mirando a su hermana.
-No- dijo
tras un momento de dubitación.
Pareció
decir un insulto para sí mismo y bajó los escalones hasta estar con su hermana.
-Déjame un
segundo- me dijo _________(tn) al odio.
-Voy a dar un
paseo, voy a…- me paré a pensar unos segundo- a la oficina a que me den
nuestros horarios, tendríamos que haber ido.
-Todo el
mundo estará en el aula magna, donde el director da la charla- me dijo Liam
señalando hacia una cúpula que se veía por encima del edificio principal.
-Vale, creo
que he visto a la entrada la oficina- respondí comenzando a caminar de regreso
al interior.
Esperaba no
perderme dentro de aquel lugar que apenas conocía de cinco minutos. Caminé por
los exteriores un rato hasta que encontré desde fuera la oficina y entré por
las puertas de madera que giraban parecidas a las del oeste, ambas hacia
dentro.
Había unos
cuantos alumnos dentro, sentados en las butacas esperando no sé a qué. Me
acerqué al mostrador, me recibió una señora con gafas, el pelo corto y rizado
castaño, la típica bibliotecaria que te mandaba callar cada respiración que
dabas. Pero la primera impresión puede no ser la buena, nada más verme me
sonrió ampliamente como si me esperara.
-Hola-
sonreí yo también, me encantaba la gente amable y ser amable con ellos, era
recíproco y perfecto.
-Niall
Horan- dijo simplemente tecleando algo en su ordenador- te estaba esperando.
No había
sido una impresión mía, aquella mujer sí me estaba realmente esperando.
-Venía a
por…
-El
horario, lo sé- sonrió de nuevo pero sin mirarme y siguió con sus dedos rápidos
sobre el ordenador.
-Sí, pero
también necesito otros- le dije.
Ella alzó
la cabeza sin entender a qué me refería exactamente con aquello.
-Mis
amigos, bueno, ellos, no han podido venir ahora, y me han pedido que les lleve
sus horarios también.
-Vale, un
momento- me pasó una hoja de papel con casillas-, rellena sus nombres y
apellido aquí y en un par de minutos salen impresos.
-Vale- cogí
el papel y me senté a esperar en una de las butacas acolchadas de la sala.
Una chica
se quedó mirándome sospechosamente me giré hacia ella pero retiró su mirada
cuando se dio cuenta. Rellené los nombres y se los di a la mujer. De nuevo una
sonrisa.
-Siéntate
un momentito, ahora te llamo- me señaló el asiento y regresé a él.
Cogí un
periódico del día que había al lado de mi asiento y me quedé ojeándolo mientras
salían nuestros horarios. Mientras la mujer llamaba a otro chico que se levantó
de su asiento y fue hacia el mostrador.
Hay
momentos, apenas segundos que pasan, cuando dormimos, cuando comemos, quizá
este momento exactamente que acaba de pasar, momentos insignificantes, que por
mucho que quieran contar acaban siendo uno más de millones. Sin embargo hay otros
momentos en los que ocurre algo que no se espera, algo sorprendente que te hace
dar un vuelco interior. Y aquel fue uno de esos.
El chico
recogió sus papeles y fue hacia la puerta de salida justo en el mismo instante
que esta se abría hacia dentro empujada por unas grandes manos pertenecientes a
un chico alto, castaño, con la cabeza llena de rizos y sus ojos, de antemano
conocidos por mí verdes, tapados con unas Rayban Wayfarer del mismo color que
su pelo.
Ambos
chicos chocaron en la puerta. El que salía miró al que entraba que se quitó las
gafas y le lanzó una mirada fulminante. Los papeles que acababa de recibir habían
caído al suelo y nada más verle agachó la cabeza y se puso a recogerlos
rápidamente haciendo un montón con ellos y queriendo desaparecer lo antes
posible de allí.
-Mira por
dónde vas ¿Le harás ese favor a la humanidad?
Cuando,
nervioso, el chico acabó de recoger salió escopetado de la sala ante la mirada
de todos los que estábamos allí. El castaño negó para sí mismo peinando su pelo
hacia un lado con los dedos. Se acercó al mostrador y la señora le recibió con
la misma sonrisa con la que me había mirado a mí hacía apenas unos minutos.
-Hola Cercy,
¿me das mi horario?- le dijo él con una media sonrisa dejando a la vista su
hoyuelo izquierdo.
-Tendrás
que esperar Styles- le dijo ella señalando una silla frente a mí.
Joder, ¿Qué
debía hacer? Me tapé la cara con el periódico mientras él se sentaba.
Miré por
encima del periódico y le vi sacar su móvil del bolsillo y entretenerse con él.
-Ya está lo
tuyo Hor…- dijo Cercy mirándome.
-Sí- grité
levantándome y mirando hacia el lado contrario a Harry intentando que no se
fijara en mi cara, aunque si volvía a gritar así no lo conseguiría.
-Claudia…-
empezó diciendo al darme los papeles.
-Sí, sí,
sí, no te preocupes, sé sus nombres- joder, aquella mujer se había portado
genial conmigo y yo ahora era un completo estúpido.
-Vale- me
miró arrugando brevemente la frente pero después volvió a entregarme su sonrisa
y yo suspiré.
-Gracias-
recogí los papeles y salí corriendo de allí hacia el pasillo.
Corrí por
los pasillos hasta llegar a la puerta del exterior.
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Girls!!! POR FIN :) Sé que habeis esperado muuuuucho tiempo para que llegara este momento pero... AQUÍ ESTÁ!! HAN LLEGADO A LONDRES, SE HAN REENCONTRADO... Aunque las cosas no parecen haber ido muy bien... Veremos que pasa...
Ahora de verdad llega el nuevo comienzo... ¿Qué pasará? No vais a tardar mucho en saberlo porque enseguida subo un nuevo capítulo ya que como dije la semana que viene no voy a poder estar en Madrid ni subir...
Es vuestra elección leerlos los dos deprisa o no xD
MUAAAACCKKSSS





VEROOO!Me a encantado por fin el rencuentro bueno ahora voy a leer el otro capitilo besoos guapa a y el viaje me e ido muy bien ajjajaj
ResponderEliminarMUACKKKSSS!!