(Narras tú)
Niall se
fue a recoger nuestros horarios y me quedé a solas con Irene y Liam, quería
hablar con ellos sobre lo que acababa de pasar.
-Chicos-
empecé a hablar pero no encontraba las palabras.
-Ya, ya, sé
lo que vas a decir- Liam me interrumpió sentándose a mi lado y mirando hacia
Zayn y Claudia que hablaban en el césped.
-¿Sí?-
pregunté interesada.
-Sí, vas a
decir que me tranquilice, que relax, que acabáis de llegar y que no tenéis la
culpa- dijo sin mirarme directamente.
-Sí,
bueno…- me paré- Liam, no tenemos la culpa, no la tenemos.
-Louis
acaba de veros, después de dos años, Susan acaba de veros después de dos años,
yo les vi ayer, después de dos años, no tenéis la culpa, pero mucho menos la
tenemos nosotros, joder- se sorprendió a sí mismo por el taco que acababa de
soltar-, joder- volvió a hacerlo y suspiró.
-Primo-
Irene se sentó a su lado y le dejó entre ambas- nos relajamos todos ¿vale?
Él la miró
abriendo los ojos.
-No me
tengo que relajar, esto iba a pasar, no sé en qué estábamos pensando, podríamos
haberles avisado, decírselo de un modo sutil- negó repetidas veces y se rascó
la nuca-, pero no, era mucho mejor que llegaran y ZÁS.
-Era mucho
mejor así, todo de golpe- Irene intentaba excusarse sin conseguirlo.
-Vamos a
dejarlo, ya ha pasado no hay nada que podamos hacer- se mordió el labio
inferior-, solo espero que no me maten, solo eso.
(Narra
Claudia)
Zayn bajó a
mi lado y se sentó en el césped.
-Acabo de
decidir que me apuntaré a las pruebas del equipo de fútbol, este campo es
magnífico- me dijo intentando que dejara de pensar.
Sonreí con
desgana y arranqué un poco de césped por los nervios.
-Clau- se
acercó más a mí y me cogió una mano para que dejara de estropearlo-, todo va a
ir bien.
-¿De verdad
te lo crees?- le dije- tras decirlo quinientas veces ¿te lo crees?- suspiré
mirando al frente- ojalá funcionara, todo irá bien, todo saldrá bien, todo irá
bien, NO, no funciona.
Me miró
negando.
-¿Qué
quieres que te diga? ¿Qué no? ¿Qué todo será una mierda? Es que de verdad que
no lo creo, creo que todo irá mejor.
-Claro que
irá mejor, peor no puede ir- dije riendo por los nervios que se apoderaron de
mí.
Él rió
conmigo.
-¿Le has
visto la cara?- me miró sonriendo intentando aguantar la risa.
-Zayn…
-En serio,
ha sido como…- puso una cara rara con los ojos abiertos demasiado y moviendo la
cara hacia los lados.
-¡No ha
hecho eso!- grité riendo y lanzándome hacia él.
-Sí, ha
sido así- dijo levantándose y corriendo por el césped.
Corrí hacia
el gritando y riendo pero no conseguí cogerle porque estaba más ocupada en
sujetar mi falda que se movía sola con el viento.
Estuvimos
haciendo el tonto un rato hasta que vimos a Susan aparecer por el otro lado del
campo, venía sola.
Se acabaron
las risas al instante.
(Narrador
omnisciente)
La rubia
caminaba con paso decidido hacia las escaleras que actuaban como tribunas en
los partidos. Acababa de hablar con su hermano aunque tampoco había conseguido
gran cosa, solo sentirse más frustrada consigo misma por no saber que estaba
pasando realmente.
-Ya viene-
Claudia, dejando de sonreír miró a Zayn, nerviosa.
-Esta de
muerte, en serio- Zayn sonrió hacia la rubia que se acercó confusa.
Su hermana
le golpeó el brazo.
-Ella no
Zayn, ni se te ocurra.
La rubia se
paró en seco cuando llegó a donde estaban los hermanos y los tres se miraron
sin decir una palabra, como si el tiempo se hubiese detenido.
Liam bajó
las escaleras y miró a Zayn que sonreía a Susan mordiéndose el labio. Le lanzó
una mirada de desprecio y pasó un brazo
por encima del hombro de Susan que se apartó a un lado y dejó que el brazo de
Liam callera.
-Su…
Ella le miró esperando que el hablara porque quería escuchar lo que tuviera que
decirle.
________(tn)
e Irene que habían sido más lentas bajado las gradas llegaron donde estaban sus
amigos. La rubia se sacudió el pelo que caía a ambos lados de sus hombros y lo
dejó alborotado pero a la vez sexy en su cabeza. Esto hizo que la mirada de
Zayn creciera y el enfado de Liam también lo hizo.
-¿Qué tal
está Louis?- ________(tn) fue la primera que rompió el silencio formado.
-Mal, muy
mal- miró a Claudia intentando no acusarla a ella pero haciéndolo sin
pretenderlo.
La morena
bajó la cabeza, por dentro sufría, se sentía deshecha y vacía al mismo tiempo,
ni siquiera sabía cómo sus piernas podían mantenerla erguida.
-He ido a
llamar a Marie antes de venir, ahora está con él- Liam y ________(tn)
asintieron pero el resto arrugaron el ceño-, es su novia, la novia de Louis.
-¿Ella… nos
conoce?- Claudia sonó alterada y a la vez asustada.
-Sí, bueno,
de lo que Louis le ha contado, pero no tienes de qué preocuparte.
La morena
suspiró aliviada pero la presión en el pecho seguía siendo palpable.
-Ahora es
un buen momento para que me contéis que hacéis aquí- miró a cada uno por turnos
pero nadie habló- pero no todos a la vez, por favor.
-Vale,
perdona- Irene salió del estado mental en off y comenzó a contar todo desde el
principio.
Le contó a
su mejor amiga todo lo que había pasado desde que Claudia y Zayn supieron que
iban a mudarse a Londres hasta aquella misma mañana, incluyendo la anécdota de
la noche anterior.
Cuando
acabó la rubia que no había parado de moverse en todo el rato se sentó en el
césped en postura de indio y se agachó chocando la cabeza con sus piernas. Los
cinco la miraron en silencio.
-Tú lo
sabías- levantó la cabeza hacia Liam que tragó profundamente saliva y asintió
solo una vez-. No me lo creo Liam.
Él se
mordió los carrillos por dentro.
-Nosotros
le pedimos que no te dijera nada- _______(tn) había hablado intentando que la
rubia se compadeciera de Liam.
-A mí me
hubiese dado igual lo que me hubieseis pedido- miró a Liam un momento pero
decidió después que no merecía la pena iniciar una discusión allí, delante de
todos- me alegro de que estéis aquí, es como… increíble.
Se levantó
del suelo limpiándose los restos de hierba en el pantalón.
-De verdad,
me alegro muchísimo, pero no me lo esperaba- les miró sonriendo-, estoy en
estado de shock.
Los cuatro,
sin contar a Liam que seguía serio y triste, sonrieron a Susan, que se acercó a
Irene y la abrazó de medio lado quedando incluida en el círculo que habían
hecho sin pretenderlo, a su alrededor.
En ese momento
Niall apareció corriendo por otro lado del campo, gritando algo que no era del
todo entendible desde cierta distancia, pero pareció recapacitar y aminoró la
marcha llegando hasta ellos a un paso normal pero aun agitado.
-¿Qué
pasa?- su mejor amiga, que no se perdía una lo miró intentado adivinar lo que
pasaba, y de hecho lo hizo.
-Nada- él
se calmó, lo mejor era que nadie lo supiera, que nadie supiera que le había
visto.
Susan se
acercó a Niall que le sonrió y le abrazó de nuevo pasando los dedos por su
pelo.
-Que rubio
estás- sonrió agarrando su cara entre las manos.
Él se
limitó a abrazarla de nuevo.
-Creo que
deberíamos ir a clase, la reunión inicial acaba en apenas diez minutos, y ya
que nos la hemos perdido deberíamos ir a la primera clase- sus dos amigos se
separaron y él lo agradeció internamente sin saber por qué.
-Vale-
Claudia comenzó a caminar la primera hacia el edificio.
Zayn se
unió pronto a ella y los hermanos anduvieron al lado, pegados.
Liam, Irene
y Su siguieron sus pasos y Niall comenzó a andar pero _________(tn) le paró
antes de que hiciera un solo movimiento.
-¿Le has
visto?- ella le miró
inquisitoriamente.
Hubo un cruce de miradas en el que
cada uno intentaba descubrir algo del otro, ella buscaba la respuesta en los
ojos claros de él y él se preguntaba hasta qué punto sus secretos eran
transparentes a su amiga.
-Sí-
contestó al final sin poder inventar algo mejor.
-¿Cómo
está?- ella estaba realmente interesada, notaba un cosquilleo interno poco
propio normalmente de ella, pero aquel no era un día normal.
-Alto,
castaño, no sé ________(tn)- él se revolvió el pelo apartando la mirada de su
amiga que aún quería saber más.
Ella
decidió desistir, lo que pasara ya pasaría y siguió a sus amigos hacia el
interior del instituto.
Impulsó su
mochila en la espalda que se caía hacia un lado y él la alcanzó a los pocos
metros.
(Narras tú)
Niall había
visto a Harry, Niall había visto a Harry, Niall había visto a Harry. Lo repetía
internamente intentando aparentar normalidad externamente aunque mi interior
quería vomitar, necesitaba encontrar un baño pronto.
-Voy al
servicio- le dije a Niall, que sintió.
-Te espero-
contestó parándose en la puerta del baño de chicas.
-No, ve a
clase, además tengo Biología- dije mirando por encima el horario- y tu
Economía- miré de la misma forma el suyo- le empujé cariñosamente que me sonrió
y dubitativo me entregó mi horario y se alejó siguiendo a los demás.
Entré en el
baño desesperada y me metí en el primero que encontré. Me lancé contra la taza
y mi desayuno salió justo como había entrado. De los nervios mis ojos se
empezaron a aguar y acabé con dolor de pecho mientras intentaba lograr llenar
mis pulmones de un oxígeno que no parecía querer entrar. Empecé a llorar
callada sin entenderme realmente. Mis lágrimas caían a ambos lados de mis
mejillas hasta llegar a mojar mi falda.
Simplemente
me dejé hacer, no iba a luchar contra ello, y dejé que mi interior se
desahogara de aquella manera que era la que más conocía. De pronto oí unas
voces en el exterior e intenté no hacer el menor ruido.
-¿Le has
visto?- una chica hablaba con alguien al otro lado, tenía una voz bastante
peculiar, como dejada, típica de las chicas que se aman a sí mismas, creo que
se entiende.
-Sí, ya te
dije que el otro día me llevó a casa en moto- respondió otra más seria que la
primera, con un tono de autosuficiencia.
Ambas se
amaban.
-Lo sé,
pero tampoco especificaste mucho- la primera habló justo cuando alguna de las
dos encendía un grifo.
-No hay nada
que especificar, me dijo que lo había pasado bien en verano, y no más- contestó
de nuevo la primera.
-Pues vaya…
sí que te ha echado de menos- dijo la primera con una risita.
-No te
rías, sabes que puedo tenerle comiendo de mi mano cuando quiera, los tíos son
todos iguales.
Abrieron la
puerta del baño para salir y yo comencé a limpiarme la cara preparándome para
salir cuando ellas se hubieran ido, pero lo que dijo al final la primera me
dejó de nuevo bloqueada dentro.
-Dirás lo
que quieras, pero Harry no es como los demás tíos- la puerta se cerró tras
ellas, dejándome de nuevo sola.
¿Harry?,
¿habían dicho Harry?, ¿Quiénes eran esas dos chicas?, ¿Por qué tenía tantas
ganas de matarlas a ambas? Vale, debía tranquilizarme, relax, no había pasado
ni una hora allí y ya estaba llorando sola en un baño, no era una buena manera
de comenzar.
Pude salir
del habitáculo y apoyarme en el mármol de la pila. Apreté el grifo y me lavé la
cara arrebatando de ella el poco color que el maquillaje me había podido ayudar
esa mañana. Me miré al espejo y por dios, lo que vi me hizo querer entrar de
nuevo a uno de las cabinas del baño y quedarme allí hasta la tarde.
Me
autoconvencí de que quedarme allí solo me traería problemas y cuando acabé de
dejar algo decente mi cara salí de nuevo al pasillo, en el mismo momento en el
que sonaba la campana.
La gente
empezó a caminar más rápido apartándome hacia todos lados con sus mochilas y
mirándome raro por no moverme, pero al final iba a ver a alguien conocido que
pensé podría salvarme.
-¡ALAN!-
grité y algunas personas a mí alrededor se giraron para mirarme, vale, ahora
todo el mundo pensaría que estaba loca.
Sin embargo
él se giró y a diferencia del resto se acercó a mi sonriendo y abrazándome me
levantó un poco del suelo.
-_________(tn),
¡qué sorpresa!- dijo sin soltarme.
Me relajé
en sus brazos hasta casi que él tuviera que sujetarme porque había dejado mi
peso totalmente muerto. Sonrió en mi oreja.
Todo
sucedió terriblemente rápido, un momento Alan me abrazaba riendo y al momento
estaba empotrado contra la pared por las manos de alguien que le sostenía de la
camiseta haciendo fuerza contra la pared.
Miré a Alan
nerviosa, no sabía qué tipo de problemas tendría él en el instituto, pero desde
luego que te pegaran el primer día de clase no era una buena señal.
El chico
que le sostenía era un par de centímetros más bajo que él pero parecía tener
más fuerza por como Alan le miraba asustado a la vez que sorprendido.
El chico se
giró hacia mí y nuestras miradas se encontraron. Mi mundo pareció caer desde lo
alto de una montaña, haciéndose cada vez más grande a causa de la nieve que
atrapaba en su abrazo. Me sentí desvanecer y tuve que sujetarme con una mano a
la pared para no caerme al suelo.
Harry se
giró de nuevo hacia Alan y estrelló su puño en el rostro de este varias veces.
Mientras yo me quedaba inmóvil al principio. Mi cuerpo actuó por su cuenta como
muchas otras veces había hecho y agarré a Harry como pude desde detrás
intentando separarlo de él, pero no lo conseguí. Harry me dio un empujón y caí
a un lado.
Alan, que
hasta ese momento no se había defendido, alargó las manos y sujetó a Harry con
ellas y le redujo de tal forma que él no se pudo mover por unos segundos, hasta
que consiguió zafarse de sus manos y volvió a atacarle gritando algo poco
entendible para mí.
Un grupo de
personas numeroso había hecho un círculo a nuestro alrededor pero nadie intentaba
separarles, gritaban entre ellos.
Volví a
levantarme y me lancé de nuevo hacia Harry gritando yo también.
-Harry, por
dios Harry- salté encima de él que solo se inclinó un poco por mi peso.
Alan había
empezado a actuar, antes había permanecido quieto recibiendo los golpes, como
si creyera merecerlo por algún motivo que se escapaba a mi entender. Pero ahora
golpeaba también a Harry.
Noté un
puño volando hacia mi cabeza pero no pude esquivarlo y acabé de nuevo en el
suelo.
Ambos me
miraron mientras yo me tapaba la cara, mi ojo izquierdo ardía, me toqué la zona
con los dedos y la noté enseguida hinchada.
-¿Qué está
pasando aquí?- oí una voz y el círculo se abrió dejando pasar a un hombre de
unos treinta años, vestido con unos pantalones
vaqueros gastados y una camiseta sencilla azul, si no hubiese visto como
todos se apartaban para dejarle pasar, habría dicho que era un alumno más y no
un profesor.
Harry y
Alan se miraban, los ojos de uno irradiaban odio y los el otro me miraban
asustados, no hace falta que diga a quién pertenecía cada mirada.
-________(TN)
¿QUÉ HA OCURRIDO?- noté la voz de Niall en mi oreja y con ayuda de otras dos
manos me levantaron del suelo para quedar enfrentada a los dos chicos que
parecían haberse pegado… ¿por mi culpa?
Harry pasó
su mirada de mí a Niall que se la devolvió duramente y negando.
-Eres un
idiota Styles, siempre fuiste un idiota- Niall gritaba delante de todo el
mundo.
Yo le
agarré de la mochila pero no fue suficiente. Niall ya se había lanzado hacia
Harry y por el peso de mi amigo ambos cayeron al suelo, Niall encima de Harry,
sin entender nada de lo que decía el rubio me acerqué como pude a ambos aun
tapando mi ojo. Logré ver como Niall empezó a pegar a Harry duramente
estrellando su cabeza contra el suelo.
Alguien a
mi espalda gritó de espanto y pude saber que se trataba de Claudia.
El profesor
agarró con fuerza a Niall y con ayuda de Zayn, que se había acercado a él, le
levantaron y le alejaron de Harry que parecía estar bien, si no fuera por la
cantidad insana de sangre que adornaba su rostro. Sus ojos brillaban en su
cara, ¿cómo podía pensar en el brillo de sus ojos con mi mejor amigo gritando?
Ni yo lo sabía.
-Usted-
dijo el profesor señalando a Niall al que continuaba agarrando de la sudadera-,
usted- señaló a Alan-, usted- señaló a Harry que había conseguido levantarse
del suelo- y…- me buscó con la mirada- usted- me señaló alzando la cabeza-
conmigo, ahora.
Alan empezó
a caminar detrás del profesor que aún sostenía a Niall que decía cosas sin
sentido para sí mismo.
Harry fue
detrás de Alan a una distancia prudente, sin embargo yo me quedé parada en
medio del pasillo ante la atenta mirada de al menos treinta personas que
estaban a mi alrededor.
Sentí unas
manos en mi espalda y una voz en mi oído.
-Vamos
________(tn)- Zayn me agarró de la cintura y me obligó a andar a su lado
siguiendo a Harry.
Caminamos
por dos o tres pasillos, no los pude contar, mi cabeza estaba más pendiente en
el cuerpo de Niall que caminaba unos pasos por delante, y vigilante para que no
se volviera y se lanzara de nuevo contra quien pillara.
Entraron a
una sala los cuatro uno detrás de otro y yo me paré en la puerta.
-Vas a
entrar- Zayn me cogió la cara entre sus manos y clavó su mirada en la mía- y
vas a estar bien ________(tn), no hables con él, silencio con él- me dio un
beso en la frente y me lanzó hacia dentro de la sala donde los demás se estaban
sentando.
Los cuatro
me miraron, Alan permanecía callado, pero sus ojos sin embargo parecía entender
lo que yo no era capaz, Niall me miraba el ojo y apretaba los puños, el
profesor señaló la única silla que quedaba libre al lado de Alan en un extremo,
y Harry, simplemente no podía ni tratar de adivinar qué pensaba Harry.
Me senté
como el profesor me había dicho y dejé todas mis fuerzas en el asiento, incluso
la cabeza se me cayó hacía un lado y tuve que esforzarme para que no se
despegara de mi cuello y rodara.
El hombre
nos miró un instante, serio, increíblemente serio, nunca había visto a alguien
tan joven tan serio.
-¿Y bien?-
miró primero a Alan esperando que él hablara, pero sin obtener ningún
resultado.
Después
pasó su mirada por mí pero yo no podía hablar, estaba pegada a la silla
bloqueada completamente. Su último objetivo fue Niall, con Harry ni siquiera lo
intentó.
-¿Nadie me
lo va a explicar?- repitió un poco más irritado, si era posible, pero halló de
nuevo el silencio-. Bien, los cuatro, durante tres meses, todas las tardes os
espero aquí a las 5, hasta las 8.
-¡Pero hay
entrenamiento!- dijo de repente Alan.
-¿Parece
que ahora si quiere hablar señor Evans?- el profesor le miró.
-Fui yo-
Harry alzó la voz- no tengo ningún problema en cargar con las culpas-. ¿Tres
meses? Vale, estaré castigado nueve meses, por los otros dos.
El profesor
le miró dubitativo.
-¿No me va
a explicar qué ha pasado?- le preguntó de nuevo buscando la respuesta que no
pensaba aparecer.
-No hay
explicación, simplemente se me cruzaron los cables, le diría que no va a volver
a ocurrir, pero no puedo estar seguro- dijo sonriendo.
¿Harry
Styles sonriendo?, ¿Después de haber pegado a un chico y que otro le pegara?
-Ha dicho
nueve meses, pero ustedes son cuatro, sé que el año pasado aprobó usted las
matemáticas…- le profesor le miró ladeando un poco la cabeza.
-No pienso
cumplir por la puta- dijo a secas sin apartar la sonrisa de su boca.
Tardé unos
segundos en darme cuenta de a quién se refería cuando hablaba de “la puta”, un
par de segundos antes que Niall que maldijo en voz baja y se levantó
abalanzándose de nuevo sobre Harry. Pero en esta ocasión Harry reaccionó a
tiempo y se apartó del puñetazo que le lanzaba Niall, estrellando después su
puño en la cara de mi mejor amigo.
Me levanté
instantáneamente y me lancé sobre Harry intentando apartarlo de Niall a quien
había agarrado de la sudadera y se disponía a volver a golpear.
Reaccionó
ante mi contacto porque soltó a Niall y se giró mirándome, noté su respiración
pegada a mí, sus ojos fijos en los míos, no podía moverme, no quería moverme.
Dos años después tenía esos ojos pegados a mí, sosteniéndome la mirada
decidida, dos años después causaban sobre mí el mismo efecto que ya era conocido.
Alargó una mano y me cogió la camiseta entre los dedos atrayéndome unos
centímetros hacia él. ¿Qué pretendía? Dejé de escuchar la respiración de mi
amigo a espaldas de Harry, la voz del profesor que decía cualquier cosa sin
importancia, porque ahora, lo verdaderamente importante estaba a centímetros de
mi cara confundiendo su respiración con la mía.
Levantó la
mano y la posó sobre mi mejilla que ardía debajo. Sentí mis piernas flaquear
jurando que se convertirían en gelatina de un momento a otro.
Sonrió, con
un toque de ¿miedo? en sus ojos, ¿Harry Styles con miedo?, había muchas cosas
que no entendía.
Acercó
nuestros cuerpos con ayuda de su mano que descansaba en mi cadera y agachó su
cabeza hacia mis labios, ¿Qué narices intentaba?
No podía
pensar, no tenía fuerzas, y sin embargo, de haber podido pensar, ¿Qué clase de
pensamientos sería capaz de procesar?
El momento
acabó con el puño de Niall de nuevo sobre la cara de Harry quien soltó un
improperio y se giró hacia Niall que en ese momento me miraba a mí.
El profesor
se levantó y gritó fuertemente:
-TODOS
SENTADOS, AHORA- los cuatro nos giramos hacia él.
Nos
volvimos a sentar, notaba que estaba viviendo el momento desde fuera de mi
cuerpo, como si yo misma no estuviera siendo partícipe de nada de lo que estaba
ocurriendo a mi alrededor.
Después de
una charla que duró alrededor de media hora, y después de llamar a nuestros
respectivos padres, dejó que nos fuéramos con la condición que no volviera a
ocurrir nada semejante.
Niall salió
del despacho el primero mirando al suelo. No me giré hacia Alan y Harry y salí
corriendo tras mi amigo que ya giraba la esquina del pasillo.
-¡Niall!,
espera, Niall!- le grité y corrí hasta donde estaba él- ¿Qué te pasa?- conseguí
ponerme a su altura y alcé el brazo tocándole el hombro.
Él se giró
hacia mí rojo de furia.
-QUE ¿QUÉ
PASA?- gritó en mitad del pasillo desierto porque todos estaban en clase- PASA
QUE SI NO TE HUBIERA SEPARADO DE HARRY AHORA ESTARÍAS COMIENDOTE LA BOCA CON
ÉL, ESO PASA- se giró dejándome atrás sin poder moverme, pero se paró y se
volvió a girar hacia mí- ESTÁS MAJARA.
Volvió a
girarse y le vi desaparecer por el pasillo.
Me apoyé en
la pared más cercana y me dejé caer hasta que mi trasero tocó el suelo.
Reflexioné como pude sobre las palabras de mi amigo, ¿Habría besado a Harry?,
¿Habría sido capaz?, pero eso no era lo que realmente me preocupaba, ¿me habría
vuelto de verdad loca?
Noté una
mano en mi hombro y levanté la cabeza asustada por el contacto, pero me
encontré con sus ojos azules que irradiaban tranquilidad y sosiego si no fuera
por la sangre seca de su cara. Bastó un poco de fuerza para que me consiguiera
levantar del suelo y quedara frente a él con los quizá veinte centímetros que
me sacaba.
-Tenemos
que hablar Alan- conseguí decir con un tono de voz dormido y plástico.
-Sí-
concedió-, pero antes vamos a la enfermería.
Caminamos
juntos, él me guiaba y caminaba sabiendo exactamente a dónde nos dirigíamos,
torcimos algunos pasillos, estaba todo en completo silencio exceptuando algunas
voces de profesores que salían de las clases.
-Alan...-
empecé a hablar pero él negó varias veces.
Llegamos a
una puerta de madera en la que seguramente estaría esperando la enfermera. Alan
abrió la puerta y me dejó pasar delante de él. En efecto, una mujer, de unos
cuarenta y tantos años descansaba dentro, estaba sentada en la camilla mirando
una revista tranquilamente. Levantó la cabeza cuando pasamos y abrió los ojos
levantándose corriendo.
-Alan,
demonios, ¿Qué os ha pasado?- la noté preocupada mirando al chico que me
acompañaba.
Se acercó a
él y le tocó la cara con cuidado, él puso gesto de dolor pero me señaló.
-Dale hielo
a ella- dijo mientras se sentaba en la camilla.
La mujer
asintió y desvió la mirada hacia mí. Me ofreció una breve sonrisa, pero
sincera, y caminó hasta un congelador del que sacó una bolsa de hielo
reutilizable, la envolvió en una gasa y me la puso sobre el ojo.
-Ven- Alan
me llamó y sujeté la bolsa con mis manos acercándome hasta él y sentándome a su
lado en la camilla.
Me quitó un
mechón de pelo que se me había salido de la coleta y sujetó la bolsa apoyando
su mano sobre la mía sonriendo. Pero yo no podía hacer el más mínimo
movimiento, me había quedado de piedra mirando directamente hacia sus ojos.
-Alan,
tengo que curarte eso- dijo la mujer acercándose a nosotros y rompiendo el
contacto visual.
-Puedo
hacerlo yo, Sam- respondió él, mirándola.
-De eso
nada, madre mía Alan, ya verás cuando tu padre se entere de que te andas
pegando el primer día de clase- dijo la mujer buscando algunos productos en el
botiquín.
Alan
suspiró a mi lado y agachó la cabeza. Apoyé mi peso sobre él dándole un empujón
cariñoso intentando transmitirla ánimos, seguro que mi madre también se
volvería loca al verme el ojo, así que ambos tendríamos que lidiar con lo
mismo.
La puerta
de la enfermería volvió a abrirse en ese momento y un hombre, vestido con un
traje gris y una corbata a rayas entró buscando con la mirada dentro.
-Samanta,
necesito que vengas un momento, hemos tenido un problema en Biología- el hombre
movió su mirada hacia nosotros-, creo que no es el primer problema del día-
negó con la cabeza y esperó la respuesta de la enfermera.
-No te
preocupes, __________(tn) me curará- le dijo Alan a Samanta- va a estudiar
medicina, seguro que sabe cómo hacerlo.
La mujer me
miró interrogante y respondí asintiendo.
-Sí, sí, sé
hacerlo- dije al instante.
-Vale, me
voy, tened cuidado por favor- miró de nuevo a Alan y se marchó tras el hombre
deprisa con un botiquín de mano.
La puerta
se cerró y nos quedamos en absoluto silencio. ¿Quién me iba a decir a mí que
aquel chico que me ofreció pañuelos para limpiarme las lágrimas iba a pegarse
con Harry por mi culpa?
-No lo he
dicho para que se fuera, necesito que me cures- me miró y rápidamente me
levanté cogiendo agua oxigenada y iodopovidona.
Cogí agua
en un vaso de plástico y mojé algunas gasas apoyándolas después en su rostro
que empezaba a hincharse por los golpes. Él intentaba ser fuerte pero sus
gestos le delataban, cerraba los ojos apretando la mandíbula y endureciendo el
semblante, pero yo no paré, debía hacerlo.
-¿Te
duele?- pregunté tontamente, era lógico que le dolía.
-Cosquillas-
dijo, sonriéndome abriendo de nuevo los ojos.
Me perdí
unos segundos mirándole directamente, nunca había tenido sus ojos tan cerca,
eran azules, pero tenían pequeñas zonas más oscuras y otras más claras, como si
tuvieran mechas en los ojos, era raros, pero a la vez únicos.
-Mis
hermanos tienen los ojos del mismo color- dijo como si me hubiera leído el
pensamiento.
Bajé la
cabeza avergonzada y cogí un poco de agua oxigenada empapando otra gasa, la
posé sobre su rostro haciendo que pequeñas burbujas blancas aparecieran en las
heridas abiertas y que su cara volviera a gesticular dolorosamente.
-Lo siento-
dije disculpándome.
-No tienes
la culpa- respondió.
Me acerqué
un poco más y soplé la zona. Él abrió las piernas y me acercó empujándome con
ellas de la cadera hacia él. Soplé con suavidad notando como mis mejillas
calientes se volvían coloradas por el repentino acercamiento y por la sujeción
que él hacía con sus pies en mis piernas, y esperé que él concluyera que mi
color se debía al golpe y no a su presencia tan cercana a mí.
Cuando
acabé retiré el agua dejando las heridas al descubierto y puse un poco de
betadine sobre las tres zonas abiertas más grandes y un poco más sobre pequeñas
heridas que tenía en su mentón y en la frente.
-Ya estás-
dije alejándome un paso de él y recomponiéndome.
-Gracias-
sonrió y volvió a cogerme por las piernas acercándome de nuevo a él-, ahora tú.
-¿Yo?-
pregunté tocándome la cara y notando cómo la tenía algo manchada de sangre-
joder- dije sin control.
-Tranquila,
no es nada- abrió el agua oxigenada y me limpió la zona con la mano izquierda
mientras con la derecha me sujetaba de la cadera para que no me alejara
inconscientemente de él.
-Eres
zurdo- dije confirmándolo en voz alta.
-Sí- dijo
sin darle mucha importancia.
Acabó
rápidamente.
-Tú también
sabes curar- dije.
Vale,
estaba siendo más tonta por momentos, lo mejor sería que me callara.
-Sí- dijo
de nuevo con una media sonrisa derritiéndome.
Ya
___________(tn), ya, relájate.
Me alejé de
nuevo de él, había llegado el momento de hablar, de hablar de verdad, no de las
chorradas que acababa de decir y de las cuales me arrepentía.
-Alan…- él
me miró cogiendo aire.
-Ya, lo sé-
dio unos golpes sobre la camilla para que me sentara a su lado pero prefería
coger una silla y sentarme frente a él.
Me miró
mientras colocaba la silla y me sentaba sonriendo para sí mismo.
-¿Qué
pasa?- pregunté yo.
-Nada,
nada- movió las manos negando y después las unió haciendo sonar sus nudillos
con fuerza.
-Alan…-
empecé- ¿Qué ha pasado ahí fuera?- le miré y el apartó sus ojos de los míos y
los plantó en la ventana por la que entraba la luz de la mañana.
-Yo… bueno…
¿no sabes nada?- le miré sin entender a qué se refería y él debió entender que
no-. Bueno, Harry y yo éramos amigos, muy amigos.
¿Eran
amigos?, ¿Ya no eran amigos?, ¿Desde cuándo?
-¿Qué pasó?-
pregunté y él se rio negando-. ¿Por qué te ríes?
-Es que, en
lugar de preguntarme que si te conocía de antes, si sabía quién eras, o si
Harry me había hablado de ti, me dice que por qué nos enfadamos, es curioso- le
miré arrugando la frente y él entendió que no estaba para bromas-. Vale, vale,
perdona.
-¿Sabías
quién era yo?- pregunté interesada por ese giro de los acontecimientos y algo
molesta por el hecho de que la respuesta podría ser afirmativa.
-Sí, bueno,
cuando nos conocimos no, obviamente, pero sí sabía cosas de ti- me miró serio
sabiendo que me estaba mosqueando.
-¿Qué
sabías?, ¿Cuándo lo supiste?- pregunté nerviosa.
-Cuando
llamaste a Niall, ¿Cuántas probabilidades había de que una chica llamada
___________(tn) hablara con un chico llamado Niall y pronunciara el nombre de
Sicilia en la conversación?
-¿Lo
supiste en el autobús?- vale, vale, ¿Qué?
Alan
asintió nervioso y levantándose de la camilla andando hacia mí. Pero yo me
levanté y caminé hacia atrás cosa que hizo que él se parara.
-Espera-
dije mostrando mi enfado- ¿sabías quién era yo?, ¿sabías quién era Niall? Yo te
conté cosas… ¿tú ya las sabías?
Él asintió
nervioso y dio otro paso hasta mí.
-Yo no
sabía cómo decirte que sabía quién eras, no era tan fácil- dijo apretando la
mandíbula y suspirando.
-Pero… ¿qué
sabías exactamente?- puse la silla entre ambos colocándome tras ella.
-Sabía…-
suspiró de nuevo preparándose- muchas cosas- dijo finalmente- pero otras no-
corrió a aclarar.
-Pero…- no
entendía de la misa a la media.
-Te lo
puedo explicar, pero necesito que me escuches, que no huyas si escuchas cosas
que no quieres oír- respiro profundamente y se mojó los labios con la lengua
nervioso-, porque las habrá.
Recapacité
para mía misma si merecía la pena escuchar lo que Alan tuviera que decirme
después de saber que cuando yo creía abrirme con alguien nuevo, con alguien
extraño que no me juzgaría, él sabía de antemano quién era yo. Al final decidí
escucharle si me llevaba de aquella conversación alguna pista sobre lo que
había pasado hacía una hora en los pasillos.
-Vale, pero
siéntate en la camilla y yo aquí- dije señalando la silla.
Él sonrió y
retrocedió sentándose donde le había mandado. Me pregunté en ese momento si ya
sabría que era una mandona, joder, iba a ser difícil.
Me senté yo
también a un par de metros de él mirándole.
-Harry y yo
nos conocemos desde hace muchos años, desde que nacimos prácticamente. Nuestros
padres eran muy amigos antes de que nosotros naciéramos, mis padres habían
viajado a Estados Unidos durante cinco años pero justo el año que nací yo nos
mudamos a Londres, por la beca que mi madre había conseguido en el proyecto
como farmacéutica y mi padre como médico- empezó con su historia y yo me
prometí escuchar hasta el final aunque me encontrara con barrancos y piedras-.
Cuando llegamos mis padres volvieron a establecer la relación con los Styles y
yo me hice muy amigo de Harry, igual que nuestras hermanas que se hicieron
inseparables. Nuestra infancia transcurrió unida, éramos como hermanos, lo
hacíamos todo juntos, aunque como te conté en el avión mi familia viajó mucho
cuando era más pequeño, pero mantuvimos la amistad contra todo, como Niall y tú-
apreté la mandíbula al oir el nombre de Niall saliendo de su boca como si le
conociera de toda la vida, como si entendiera nuestra relación- perdona, bueno,
yo…
-Sigue- dije
secamente.
-Vale…,
Harry y yo estábamos siempre juntos. Nacieron mis hermanos y fuimos creciendo, cuando
Harry cumplió siete años sus padres se divorciaron, fue muy duro para él pero
el campamento le ayudó ese primer momento, y por ello sus padres siguieron
mandándole hasta que él era el que debía elegir- sonrió mirándome como si
guardara información confidencial-. Hablaba de ti hasta durmiendo, era
increíble, a mí me parecía un pesado, pero ahora le entiendo- me miró
intensamente y bajé la mirada confusa y roja, joder-. Me contó todo acerca de
ti, y con todo quiero decir todo, bueno, hasta los dieciséis, sé muchas cosas
de esos veranos aunque no estuviese allí, sé que quizá tendría que habértelo
dicho cuando nos conocimos, pero es que me sentí unido a ti desde el primer
momento, porque obviamente sentía que ya te conocía y pude comprobar que todo
lo que Harry me había contado sobre ti era cierto.
Suspiré y
miré por la ventana escabulléndome unos segundos del monólogo de Alan cogiendo
aire. Cuando me vi con fuerzas le miré de nuevo.
-Pero… el
último año, cuando Harry viajo a Sicilia, yo…- se calló un momento y respiró
entrecortadamente un par de veces como si le costase seguir hablando, le vi tan
débil que me levanté y me acerqué a él apoyando mis manos en sus piernas y
mirándole cerca- perdona, es difícil- dijo resoplando y sonriendo con
dificultad.
-No te
preocupes.
Notaba un
temor en él difícil de explicar, pero por un lado que aún no entendía, sabía
que yo me había sentido igual que él antes.
-Mi madre…-
respiró y se mordió el labio para seguir hablando mientras intentaba ocultar su
mirada vidriosa- le diagnosticaron cáncer en mayo, a finales, yo… le pedía
Harry que permaneciese conmigo, yo no se lo dije, pero sabía que mi madre se
moría, es fácil saber esas cosas, cuando tu padre habla en secreto con tu
hermana mayor, y la ves llorar, y ves a tu padre llorando por las noches solo
en casa, y le ves saliendo cada mañana al hospital… yo lo sabía, pero no se lo
dije a Harry.
Busqué sus
manos con las mías y las entrecrucé acariciando el hueco entre su índice y
pulgar.
-Pero Harry
se marchó, fue a Sicilia- dijo mirándome de nuevo-, y mi madre murió un mes y
medio después- apreté sus manos, su madre había muerto, su madre había muerto,
ahora ya sabía por qué le entendía tan bien en su relato-. Él no lo supo hasta
que regresó, y yo estaba enfadado, no- negó repetidas veces-, estaba cabreado e
indignado- me miró de nuevo intensamente con la furia contenida-. ¿No lo
dejarías todo si supieras que Niall está mal?- era retórico pero asentí
comprendiendo su dolor y compartiéndolo- Yo lo habría dejado todo por él, pero
él no lo hizo y no pude perdonarle, aun cuando supe lo de…
-Mi padre-
acabé su frase y él sintió apretándome ahora él las manos a mí con cariño.
-Sí, eso-
me miró como si se mirara al espejo.
Veía el
mismo dolor que él había sufrido, habíamos sentido lo mismo, ambos habíamos
perdido.
-Yo, no he vuelto
a hablar con Harry, no hasta hoy, y hoy tampoco lo hemos hecho, le pedí que se
alejara de mí y así lo hizo, pero al mismo tiempo se alejó de todos aquellos a
los que le importaba y de todos aquellos que le importaban.
Nos
quedamos un momento en silencio. Yo intentaba encajar todas las piezas que él
me había entregado en el puzle, para al final tener una imagen de todo y poder
entender algo.
-Y ahora tú
has venido, y él…- me miró y después cerró los ojos para finalizar- él está
muerto por dentro.
- Le
conoces- dije mirándole.
-Tú
también, sabemos lo que ha pasado- asentí comprendiendo-, te ha visto, después
de dos años sin saber nada de ti te ha visto, y no de cualquier forma, te ha
visto abrazándome a mí- respiró con un intento de sonrisa en su rostro-, creo
que si hubiese sido cualquier otro al que abrazabas él habría pasado, no habría
hecho nada, pero ha sido vernos…
-Se ha
vuelto loco- dije mordiendo mi labio y suspirando al mismo tiempo.
-Yo…
-¿No le has
perdonado?- pregunté intrigada.
-Sí, lo
hice, pero él no lo sabe, y creo que tampoco quiere saberlo- retiró sus ojos de
los míos justo cuando la puerta de la enfermería se habría de nuevo.
Samanta
entró seguida de dos chicos a los que no reconocí en un primer momento, uno de
ellos tenía el pelo moreno con un tupé hacia atrás recogiendo su flequillo con
gracia, tenía la mano en la cara sujetando una venda recién puesta y con el
nudillo de la mano contraria hinchado y rojo. El otro chico tenía la cara
tapada totalmente, el pelo le caía por la frente hacia un lado y tenía las
puntas ensangrentadas.
-¿Louis?-
dije apartándome de Alan y acercándome a él.
Miré de
soslayo al otro chico y por fin le vi la cara totalmente.
-¿Zayn?,
¿Qué habéis hecho?- grité nerviosa mientras los dos me miraban directamente.
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TATATA - CHAAAAAAAN, TATATA - CHAAAAAAAAAN!!!
Espero que os hayan gustado los dos capítulos dedicados al reencuentro...
La verdad es que me ha encantando escribirlos aunque me han costado un poco :) Pero creo que al final no han quedado del todo mal ^^
Muchas gracias como siempre por leer...
Nos vemos en unos 10 días, se que es mucho tiempo pero aviso :)
Espero que las que tengais exámenes tengais suerte y las que tengais vacaciones lo paseis genial ^^
PD: Estoy leyendo varias historias en Wattpad, ¿Habéis leido algo ahí? ¿Os gusta esa pagina? Yo me he descargado la aplicación de Wattpad en el móvil y estoy leyendo a cada rato que tengo :)
Muchoss besoss, nos vemos en NADA, no me abandoneis por favor ;(
Muacccccckssss ;)
PD2: Os dejo una canción que descubrí hace poco tiempo y que me encantó, a ver si os gusta :)
Muchoss besoss, nos vemos en NADA, no me abandoneis por favor ;(
Muacccccckssss ;)
PD2: Os dejo una canción que descubrí hace poco tiempo y que me encantó, a ver si os gusta :)

VEROOO!Como te atreves a dejarme asi quiero otro yaaa!! ahora me has dejado con la intriga 10 dias bueno 10 dias en verano pasan rapido jajajajajaj bueno solo te queria decir que subas capitulo cuando puedas y si puede ser lo antes posible a y que lo pases muy bien a y la cancion es muy chulaa!!
ResponderEliminarMUACKKSS!!
Mueroooo!!! He Amado Los Capituloooos!!! No Puedo creerlo... El Reencuentrooooo!!!!!!!!! LO AMEEE!!!!! Ahhhh ese Harry...... Y el Niall Pobeshito Salio Lastimado.... y Que Habra Pasado Con Louis Y Zayn? No Puedo creer Que ME dejes Asiii!!!!!!
ResponderEliminarBueno... Subi Cuando Regreses.... Te Voy A Extrañar Un Restoooo!!!!
Besooo Muakkk ;)
Suerte En Las Vacas.....