lunes, 1 de septiembre de 2014

Capítulo 38: "Como todo se repite una y otra vez"




(Narra Susan)

Irene y yo habíamos pasado la última hora bailando en medio del salón, rodeadas de gente, mis piernas cada vez se sentían más cansadas y necesitaban un asiento rápidamente.

-¿Descansamos un rato?- le dije acercándome a su oído.

Ella asintió y salimos al patio trasero de la casa. Había bastantes personas allí, hablando y relajadas. Dentro de la casa el alcohol y la música corrían como en cualquier fiesta casera, sin embargo fuera se oía la música como algo ajeno y todos estaban más tranquilos.

Me quité los tacones dejándolos tirados sobre el césped. Irene se sentó en la hierba mientras se recogía el pelo en una coleta alta.

-Estoy muerta, no me había dado cuenta hasta ahora- me dijo sonriendo y cerrando los ojos-. ¿Qué hora es?- yo miré mi reloj.
-Las tres y media- le dije casada.
-No he visto a ninguno de estos durante la fiesta- me miró encogiéndose de hombros como si no le afectara.
-¿Quieres qué vayamos a buscarles?- sabía cuál sería su respuesta pero tenía que preguntar.
-No, aquí estoy bien- respondió ella.

Estuvimos sentadas en el suelo del jardín durante un buen rato, hablábamos, no nos interesaba a ninguna demasiado lo que ocurría dentro, estábamos bien fuera, tranquilas, o eso al menos era lo que nos decíamos internamente.

-Aquí estáis- gritó Zayn viniendo hacia nosotras algo ebrio y con un vaso entre sus manos.

Liam le seguía serio con paso firme por detrás, le miré y él me devolvió la mirada pero no dijimos ninguno de los dos nada.

-Mírale- me dijo Irene señalando a Zayn-, más tonto y no nace.
-Oye, oye, oye- él le dio unas palmaditas en el hombro-, cuidado con lo que dices pelirroja.

Zayn se dejó caer a su lado sin esforzarse por hacerlo correctamente, podría decirse que se cayó. Puso su cabeza en un hombro de mi amiga mientras la mirada se perdía en su escote.

-Malik, vete con alguna de las animadoras y a mí déjame en paz- le dijo Irene lanzándole la cabeza hacia el otro lado.
-Pero yo quiero estar aquí contigo- él volvió a poner su cabeza en el hombro de ella.

Irene me miró cerrando los ojos cansada, le había sorprendido lo que él había dicho, pero Zayn estaba borracho, no podía controlar su cuerpo, como para pedirle que controlara lo que salí de su boca.

Liam me miró con gesto neutro.

-Mira Liam, si quieres lanzar miradas de desprecio a alguien vete de aquí, porque desde luego que a mí no me afectan para nada- miré a Irene que me respondió la mirada con el ceño fruncido.
-Parece que tengas diez años- me dijo él sin cambiar su expresión.
-Pues entonces no deberías estar hablando con una niña de diez años- respondí enfadada.
-Mira, en eso tienes razón- me miró una última vez y desapareció dentro de la casa.

Irene me miró con preguntas en sus ojos pero yo simplemente negué varias veces y entré detrás de él aunque no a por él, necesitaba alcohol, simplemente eso me haría dejar de pensar.


(Narra Irene)

Genial, ahora me había quedado sola con el estúpido de Malik, que decía cosas sin sentido en mi oído mientras no dejaba de beber de su vaso.

-Irene- me dijo con una risita en mi oreja que me hizo temblar.
-¿Qué te pasa?- respondí negando.
-¿En qué piensas?- me preguntó mirándome con una media sonrisa y los ojos embriagados por el vodka.
-En ti- le dije, él me miró interesado-, en lo idiota que eres, tú y todos los tíos del universo, pero sobre todo tú.

Él me miró ampliando su sonrisa y se acercó a mi oído de nuevo.

-En realidad los dos sabemos que me amas.

Me reí irónicamente.

-Por supuesto- dije con sarcasmo en mi tono.

Él me miró ahora más serio, a los ojos, parpadeo varias veces con sus largas pestañas chocando en el centro de su cara, haciendo que me perdiera el cauce de mis pensamientos.

-¿Me vas a perdonar algún día?- me dijo apagando sus ojos con tristeza.
-¿Cómo?- arrugué mi frente.

No me podía creer que fuera cuando más borracho estaba, cuando el señorito Zayn se interesara por mi perdón. Normalmente parecía encantarle que le insultara y a la vez devolverme mis insultos. Pero ahora con el alcohol corriendo por sus venas parecía querer hablar seriamente conmigo.

-Por ser un cabrón- me dijo acercándose a mí y poniendo sus brazos sobre mis hombros.
-No te arrepientes, si te arrepintieras no lo harías, sin embargo lo sigues haciendo- le miré seria, mañana no se acordaría de nada, perdería toda la información que yo le estaba dando como si se tratara de pólvora explotando.
-Louis también es malo con Claudia, y Harry con _________(tn), Su y Liam están ahora peleados- arrugó su gesto y me miró más profundamente-, pero tú solo te enfadas conmigo. ¿Por qué?

Alejé su mirada de la mía intentando pensar. Miré a una distancia cercana, a los árboles que decoraban el jardín de los Horan, pero su pregunta seguía persistiendo en mi cabeza con presión. Cogió mi cara entre sus manos y me hizo mirarle de nuevo.

-Porque los demás tienen quien les diga que son unos cabrones, tú no, así que me toca a mí hacerlo- dije.

Él pareció decepcionado con mi respuesta, pero no dijo nada. Me levanté alejándome de él y me fui de allí, dirigiéndome a cualquier otro sitio, peor no sería.


(Narras tú)

-Ron con Coca-Cola- Ian Mcenroe me miraba con sus ojos brillantes esperando.

Le preparé la bebida, tuve ganas de escupir dentro pero me resistí a hacerlo porque no dejaba de mirarme. Cogió mi móvil que yo misma había dejado en la barra para tenerlo controlado y se puso a ojearlo tocando algunas teclas sonriendo.

-¿Qué te crees que haces?- le dije quitándoselo de las manos rápidamente mientras cerraba lo que hubiese podido abrir el muy imbécil.
-Perdona, el mío es igual- me enseñó su móvil que era exactamente igual al mío-, creí que era el mío.

Este tío era tonto, realmente le faltaba un verano para madurar. Le serví su bebida justo cuando Alan se acercaba a nosotros a ver qué pasaba.

-¿Hay algún problema Mcenroe?- le dijo.
-Absolutamente ninguno Evans, aquí tu amiga que se pone hecha una fiera con la mínima.

Tuve ganas de soltar mi mano abierta directa a su cara pero me controlé sonriendo con ironía.

-Pues quizá deberías irte- le dijo Alan.

Ian levantó las manos al son de paz, cogió su vaso y se fue por donde había venido.

-No hacía falta que “me salvaras”- le dije haciendo las comillas con mis dedos.
-Con Mcenroe siempre se necesita ayuda.

Sonreí y seguimos sirviendo a la gente que iba viniendo.


(Narra Harry)

Estaba dando una vuelta por Londres cuando sentí mi móvil vibrar en mi cazadora. Me paré en una calle colindante con la principal y lo saqué por si era importante. Me pareció raro ver su nombre en el emisor, solo por eso opté por abrirlo.

__________(tn): los labios de Ian saben mucho mejor que los tuyos. (03:08)

Maldije volviendo a guardar mi móvil en el bolsillo. ¿Ian? ¿En serio Ian? ¿No había miles de tíos en el mundo como para que tuviera que elegir a ese idiota? Además ¿qué bicho le había picado para mandarme un mensaje a las tantas de la madrugada diciendo eso?

Di la vuelta a mi moto y empecé a conducir camino a “la cárcel” mientras mi cabeza pensaba seriamente en lo que haría al llegar. Mi mano apretaba el embrague con fuerza en la moto.

Puse mi moto a más de 150 km/h pero no importaba, cuanto antes llegara antes podría partirle la boca al imbécil de Mcenroe.

Dejé mi moto en la acera frente a la casa de Niall donde sabía que estaban. Entré y empecé a dar vueltas a la casa para encontrarles.

-Harry- Chelsea me llamó desde el comedor viniendo hacia mí y dejando a un chico del equipo de baloncesto tirado.
-Hola- la saludé oteando el horizonte para encontrarla a ella.

Chelsea me besó en los labios fuertemente agarrando mi cara para hacer que perdurara el beso y consiguió distraerme de mi propósito.

Agarré su cintura mientras ella penetraba con su lengua en mi boca y reía a partes iguales. Olvidé por un momento para lo que había ido a esa casa.


(Narras tú)

Alan me llamó gritando y se colocó frente a mí en la barra.

-¿Qué pasa?- le miré nerviosa.

Él respondía a mi mirada con los ojos extrañamente abiertos.

-Nada, nada, ¿vamos a dar una vuelta?- me agarró de la mano y tiró de mí fuera de la barra en un rápido movimiento.

No sabía a qué venía todo eso, estábamos tranquilos y hablando, relajados, y de pronto me sacaba tirando de mí fuera. Miré alrededor donde la gente bailaba y hablaba, y otros… estaban a sus cosas. Mi vista viajó hasta la entrada donde una pareja se besaba como si formaran una única persona. Me reí por la manera en la que ella atrapaba la cara de él entre sus manos. Miré el cabello de él enredado entre los dedos de ella y…

-___________(tn)- la voz de Alan sonó en mi oído susurrando, intentando que le prestara atención.

Me giré hacia él justo cuando mi cerebro se dio cuenta de todo. Cuando mi mente apaciguada brevemente por el alcohol despertaba y caía en la cuenta de saber quiénes eran los que se besaban en la entrada.

Miré a Alan con la conclusión en mi rostro, intentando desinstalar la tristeza de mi gesto. Él entendió que les había visto pese a sus ingeniosas acciones para evitar que lo hiciese.

-No pasa nada- le dije levantando los hombros.
-¿De verdad?- me dijo él serio.

Negué sin decir nada más y él tiró de mí hacia la cocina, me agarró de la cintura y me condujo hasta el jardín trasero donde estaríamos más tranquilos. Había gente dentro del jacuzzi de Niall, pero estaban relajados, con los ojos cerrados y disfrutando del agua. Alan y yo nos sentamos en un banco alejados del tumulto.

Al principio ninguno de los dos habló, yo pensaba en la imagen de Chelsea y Harry besándose, imagen que no quería desaparecer. Me castigaba a mí misma repitiendo el movimiento de sus labios frente a mí.

-________(tn)- miré a Alan que me sonreía levemente intranquilo.
-No pasa nada, es diferente saber que lo hace que verlo con mis propios ojos, pero no pasa nada, de verdad- le respondí.

Y era cierto, no pasaba nada. No podía recriminarle nada a nadie, no podía enfadarme con Harry, no podía. Él había rehecho su vida, era cierto que no me gustaba que se fuera besando con cualquiera, y mucho menos con Chelsea, pero él había elegido, ahora Harry no formaba parte de mi vida, y era hora y de ir aceptándolo.

-Le he comprado un libro esta mañana- le dije a Alan riendo como tonta- he ido a una librería en Londres y le he comprado un libro- Alan me miró con una sonrisa más amplia y yo me reí de lo absurdo que ahora parecía eso-. Es una tontería que siga pensando en Harry como el chico de quince años que me quería- suspiré cansada de la noche, de que al final todo se viniera abajo tan solo con verle a él.


(Narra Louis)

Estábamos sentados en el suelo del baño, llevábamos allí más de media hora en silencio. De vez en cuando Claudia me miraba, o yo la miraba a ella, pero ninguno de los dos decía nada. Había sacado de su cuerpo todo el alcohol que no debería haber metido. Era una estúpida emborrachándose en una fiesta donde había decenas de tíos a los que no les importaría aprovecharse de una chica borracha en cualquiera de los cuartos de la casa. Y yo era un tonto por estar allí con ella, esperando no sabía qué, pero sentado frente a ella.

Llamaron a la puerta a la que yo le había puesto el pestillo.

-Ocupado- dije en voz alta.
-¿Louis?- maldije al escuchar la voz de Marie al otro lado.

Claudia abrió los ojos como platos y se levantó rápidamente colocándose el vestido y echándose el pelo hacia atrás.

-¿Louis, eres tú?- Marie volvió a llamarme al otro lado.
-Métete en la bañera- empujé a Claudia hacia la ducha y cuando estuvo dentro corrí la cortina tapándola.

Suspiré varias veces y abrí la puerta. Marie nada más verme me empujó dentro del baño cerrando la puerta tras ella.

-Llevo más de una hora buscándote, ¿dónde estabas?- me dijo acercándose a mí sonriendo.
-Aquí y… por ahí- contesté nervioso.

Oía la respiración compungida de Claudia tras la cortina de la bañera, creía que me estaba volviendo loco, si Marie se daba cuenta de que Claudia estaba allí iba a tener un problema serio.

-Salgamos fuera, aquí hace calor- le dije agarrándola de la cintura intentando salir del baño.
-No, no, no- dijo ella sonriendo- podemos quedarnos aquí, ya sabes, y…

Me agarró de la cinturilla de los pantalones y empezó a desabrochar mi cinturón rápidamente.

-No- dije serio agarrando mis pantalones que habían perdido la presión que hacía el cinturón sobre ellos y podían caer al suelo en el peor momento.
-Vamos Louis- me dijo ella besándome en el cuello.

Cerré los ojos ante el contacto de sus labios en el lóbulo de mi oreja, suspiré.

-¡NO!- grité apartándola un poco hacia el lado.

Ella me miraba extrañada, me veía nervioso, yo no podía dejar de pensar en la imagen de Claudia a menos de un metro de nosotros.

-Lou…- Marie volvió a hablarme acercándose de nuevo a mí- por favor, me apetece muchísimo.

Me miró con cara de perrito mientras volvía a besarme, esta vez en los labios, con desesperación.  Atrajo mi cara hasta quedar unidos completamente y empezó a desabrochar su blusa dejando su sujetador al aire. Miré hacia su pecho solo oculto por la prenda interior mientras negaba. Ella volvió a bajar sus manos hasta mi pantalón y lo desabrochó sin dejar de besarme con profundidad. Mi cinturón cayó al suelo con un sonido claro y mis pantalones siguieron su camino. Marie se acabó de quitar la blusa y comenzó a desabrochar su falda mientras me sentaba sobre la tapa del servicio y se ponía sobre mí a horcajadas. Sentí su sexo junto al mío que había despertado rápidamente. Ella sonrió contenta por el contacto también. Me besó de nuevo apartando sus braguitas de su cuerpo. Me perdí en ella, en sus manos sobre mis calzones moviéndose arriba y abajo buscando mi felicidad y la suya con ella. Tenía que parar aquello, estaba seguro de que había una razón de peso por la que tenía que alejar a mi novia de encima y separarla de mí, pero en ese momento no fui capaz de recordar cuál era ese importante motivo.

Condujo su mano al interior de mis calzones y desperté ante su contacto.

-No, no, no, no puedo- me levanté con ella encima y con cierta dificultad la puse en el suelo.
-Louis, ¿Qué te pasa?- me gritó mientras se abrochaba de nuevo la falda y me miraba colorada y deseosa.
-Aquí no, ahora no- recogí mis pantalones del suelo y me los puse con cierta dificultad mientras ella me reprochaba de nuevo mi negativa y salía del baño corriendo, agitada y nerviosa.

Miré a la cortinilla de la bañera que seguía quieta sin delatar a Claudia. Me coloqué la ropa y me senté en la tapa del váter mirando todavía a aquel lugar.


(Narra Claudia)

Louis me empujó hacia la bañera metiéndome casi violentamente sin poder hacer yo nada por escapar de esa situación a tiempo. Abrió la puerta y Marie entró dentro. ¿No era capaz de salir antes de que ella consiguiera entrar?

-Llevo más de una hora buscándote, ¿dónde estabas?- dijo ella con la voz tranquila.
-Aquí y… por ahí- Louis sin embargo parecía a punto de explotar de los nervios.
-Salgamos fuera, aquí hace calor- veía las siluetas como sombras al otro lado, moviéndose.
-No, no, no, podemos quedarnos aquí, ya sabes, y…- ¡NO!

Ahogué un gritó en la bañera, no podía ser, no por Dios, me dejé caer hasta sentarme mientras ponía una mano en mi boca para evitar que algún grito, que moría por salir de mis labios, saliese. Ella siguió insistiendo pero él negaba convencido. ¿No podían esperar a llegar a casa?

-Lou, por favor, me apetece muchísimo.

¿Lou? A mí me apetecía salir de allí y romperles la cabeza a ambos en el transcurso de mi huida. De pronto oí el cinturón de Louis caer e instantes después sus pantalones acabaron en el mismo lugar. Creí morirme, no solo no la sacaba de allí, sino que ahora parecía no poder decir que no ante la insistencia de su novia. Me tapé los oídos con mis índices, con fuerza, intentando olvidar donde estaba, intentando olvidar quienes estaban a mi lado y qué hacían. Cerré los ojos y pensé en bosques soleados, en praderas libres de contaminación, en montañas rocosas, en lagos azules, lagos… una lágrima corrió por mi mejilla perdiéndose en mi vestido.

Sollocé en silencio mientras decenas de lágrimas seguían a esa primera valiente que había aparecido. No abrí los ojos, ni quité mis dedos de mis oídos. Tendría que seguir así hasta… ¿Cuánto tiempo?

Maldije a Louis, Marie ahora no tenía la culpa, era Louis el que no podía controlarse. No era tan difícil, había habitaciones a ambos lados…

Un suspiró salió de mi boca perdiéndose en la habitación, y de pronto sentí iluminarse mis ojos, como si la luz se hubiese encendido. Abrí los ojos despacio con miedo lo que me encontraría. Pero solo estaba Louis. Louis de pie en el baño agarrando la cortina de la ducha con sus manos y mirándome aterrado. Nada más verle, solo, lloré de nuevo sin ahora parar el llanto que acompañaba a las lágrimas. Me tapé la cara con ambas manos, con la palma hacia mis ojos. Cerrándome en ellas.

-Sal- dije en voz alta.

Me perdí en el tiempo, no estoy segura de cuánto tiempo estuve perdida en mi llanto.
Solo sé que al abrir los ojos de nuevo me encontré sola en el baño, Louis se había ido.


(Narras tú)

-¿Te acompaño a casa?- me dijo Alan.

Seguíamos fuera, él me había dado su chaqueta para cubrirme los hombros.

-Había quedado con Niall en que dormiría aquí y mañana le ayudaría por a recoger todo antes de que vinieran sus padres- le dije.
-Te acompaño a casa y mañana vendremos de nuevo pronto para ayudarle- me dijo sonriéndome levemente.

Yo asentí, no tenía ganas de más fiesta, lo único que quería hacer era tumbarme en la cama y dormirme para dejar de pensar. Alan se levantó y yo le repetí segundos después.

Caminamos hacia la entrada por el jardín, pensé en hablar más tarde con mis amigos a ver qué tal había ido la noche, esperaba que mejor que a mí.

Caminamos al lado en silencio, sin hablar hasta que llegamos a mi casa.

-Gracias- le dije abriendo la puerta.
-De nada- respondió él.

Me quedé parada mirándole, él sonrió una última vez y me abrazó enterrándome en su pecho.

-Nos vemos mañana- me dijo separándome y caminando hacia la calle de nuevo.

Subí hasta mi cuarto y me puse el pijama. Miré mi móvil, tenía un mensaje sin leer, lo abrí.

Harry: ¿Dónde estás? (04:05)

No sabía si responder, ¿era mejor permanecer en silencio? No pude resistirme.

Yo: Lejos de ti (04:16)

Esperé que respondiera rápidamente. No sabía porque aunque quería olvidarle, una parte de mí aún seguía saltando internamente al hablar con él.

Harry: Que graciosa, ¿Se te ha ocurrido a ti solita o te han ayudado? (04:19)

Yo: Que te jodan Styles (04:22)

Me tumbé cerrando los ojos pero recordé que había quedado en hablar con mis amigos, al menos para decirles que me había ido.

Yo: Niall, estoy en casa, mañana por la mañana iré a ayudarte, perdona que me haya ido sin avisar, buenas noches (04:23)

Llegó en ese momento otro mensaje de Harry que no pude obviar.

Harry: En serio, ¿dónde estás? ¿Con Alan? (04:23)

Yo: No te importa con quién esté, ¿Ahora te preocupas por mí? Que sorpresa (04:24)

Harry: Eres tú la que me ha escrito primero (04:24)

Copié y pegué su primer mensaje de aquella noche: “¿Dónde estás? (04:05)”

Él me envió otro mensaje que había salido de mi móvil supuestamente: “labios de Alan saben mucho mejor que los tuyos (03:08)”

Yo: En serio Styles, no estoy para tus idioteces, si me disculpas… (04:25)

Harry: me has enviado ese mensaje, revisa tu carpeta. (04:25)

No supe por qué pero lo hice y en efecto allí descansaba el mismo mensaje que Harry me había enviado, pero yo no lo había escrito. ¿Quién narices…?

Yo: Ha sido Mcenroe, me ha cogido el móvil antes (04:26)

Harry: ¿Mcenroe? ¿Cuándo has estado con él?(04:27)

Yo: En la fiesta, un par de minutos, no sé por qué te doy explicaciones a ti (04:28)

Harry: ¿Entonces es mentira? (04:29)

Yo: No te interesa si es mentira o verdad, ¿acaso tú no te has enganchado a Chelsea en el salón hace una hora? (04:30)

Esperé un buen rato delante de la pantalla del teléfono como si fuera tonta. Al final desistí y me tumbé en la cama dispuesta a dormirme. Di unas cuantas vueltas pero no logré conciliar el sueño. Agarré el teléfono suspirando y apareció otro mensaje.

Harry: No salgas con él, joder (04:36)

Yo: ¿Me vas a hacer una lista con los que sí puedo salir? (04:37)

Harry: Duérmete (04:38)

Yo: Que te jodan de nuevo (04:40)

Harry: Lo estoy intentando pero es que no dejas de hablarme (04:41)

Idiota, estúpido, cabrón. Tiré el móvil lejos hasta la estantería donde se quedó boca abajo. Juré no levantarme a por él hasta la mañana siguiente. Vi cómo se encendía una luz, pero cerré los ojos hasta dormirme.


(Narra Irene)

La dejamos despacio en la cama y ella se durmió a los pocos segundos cansada por el llanto y por el paseo que habíamos dado. No había dicho nada desde que la había encontrado tirada en la bañera del baño superior llorando. Había subido al servicio de arriba ya que pensé que no habría la cola que se había formado en el de abajo y en efecto no había nadie en la puerta. Había entrado y Claudia estaba llorando dentro de la bañera sentada en el suelo. Tenía el vestido arrugado y lleno de lágrimas.

Al menos había colaborado en levantarse, porque yo sola no habría podido ni sacarla de la bañera. Salimos con cierta dificultad de la casa, intenté encontrar a alguien conocido para que me ayudara pero todos los tíos fuertes que veía estaban más interesados en otras cosas.

-¿Ian?- creía que se llamaba así.

Era un chico alto castaño, me devolvió la mirada y supuse que sí se llamaba así.

-Mira, sé que es un poco raro, pero ¿podrías ayudarme a llevarla a casa?- señalé a Claudia que colgaba a mi lado aun lloriqueando.

El chico me miró serio unos segundos, después miró a su alrededor y finalmente pareció decidir que no tenía nada mejor que hacer porque cogió a Claudia en sus brazos y salió de la casa detrás de mí mientras yo le habría paso.

Salimos a la calle y fuimos andando hasta mi casa, no quería llevarla hasta su casa por si sus padres nos veían, además se había dejado el bolso y tampoco tenía las llaves. Mis tíos por suerte no se despertaron y la pudimos dejar en la casa sin necesidad de dar explicaciones. Una cosa me había quedado clara por las dos fiestas que llevábamos en Londres, no debíamos ir a muchas, siempre alguien acababa mal, peor que mal.

Cerré la puerta de mi cuarto y acompañé a Ian hasta la planta baja.

-¿Qué le ha pasado?- me preguntó al llegar a la entrada.
-Si te digo la verdad, no tengo ni idea- me podía hacer una idea, pero la respuesta no la tenía.

Ian se encogió de hombros.

-No es bueno mezclar el alcohol con los problemas- dijo abriendo la puerta.
-Toda la razón- sonreí mientras él salía hacia la calle-. Oye, muchas gracias de verdad.
-Nada, cualquier cosa por las chicas nuevas, y más si son tan guapas como tú- me sonrió guiñando un ojo y yo le contesté también con una sonrisa.
-Si necesitas algo dímelo- le dije como agradecimiento.
-Ya se me ocurrirá- me sonrió de nuevo de medio lado y siguió su camino.

Le vi desaparecer por la calle, se colocó la chaqueta, que llevaba sobre un hombro, para abrigarse y se volvió una última vez viéndome apoyada en el umbral de la puerta sonriendo. Me metí de nuevo en la casa y subí hasta mi cuarto, Claudia dormía en la misma posición que había puesto al dejarla sobre la cama. Conseguí quitarle el vestido sin que se despertara y ponerle una camiseta grande de Liam, era lo máximo que podía lograr, no conseguiría ponerle un pantalón ni con cien manos más. Me puse yo también el pijama y me metí en la cama encendiendo mi móvil.

Había creado un grupo de whatsapp el día anterior pero nadie había hablado, pensé que era un buen momento para estrenarlo.

Yo: Chicos, Claudia y yo estamos en mi casa, estábamos cansadas y nos hemos venido, siento no haberos avisado pero no os he encontrado (04:52)

Susan: ok, que descanséis (04:53)

Niall: yo llevo toda la noche detrás de tres imbéciles que se pasan un jarrón de mi madre, recordadme que no vuelva a organizar una fiesta en mi casa (04:55)

Liam: ¿Dónde estás, Niall? (04:55)

Niall: En la cocina (04:56)

Liam: Vale, ahora voy, tengo un problemilla (04:57)

Yo: ¿Qué problemas? (04:58)

Liam: Zayn es el problema (04:59)

¿Zayn? Me levanté de la cama y me senté con las piernas colgando a un lado.

Yo: ¿Qué ha pasado? (05:00)

Esperé unos minutos pero nadie respondía, ¿sería grave?, no, no debía preocuparme, si hubiese sido grave mi primo lo habría dicho. Me tumbé de nuevo en la cama y me centré en la respiración de Claudia para dormirme.


(Narra Liam)

-Que no pesado- le dije tirando de él hacia la plata baja.
-Pero Liam, les he dichooo que ahora suubbía, no… las puedo dejar tiiiradas- me contesto él sonriendo.
-Pues me da que sí las vas a dejar tiradas- respondí tirando de él con más fuerza hacia la cocina.

Niall me miró al pasar, tenía la cara roja de no haber parado en toda la noche.

-¿Qué hago?- me dijo nervioso y sudando.
-Llama a la policía- le dije serio.

Él no lo dudó y cogió el móvil.

-Diles que eres un vecino y que te molesta la música, ellos vendrán pero no habrá multa, solo despejarán la casa- le dije para que se tranquilizara.
-Hola, buenas noches, verá hay una fiesta cercana a mi casa, son unos adolescentes que no parecen dar la fiesta por acabada y yo mañana tengo que trabajar…

Niall parecía tan serio hablando que no me preocupé y pasé a lo realmente importante.

-Zayn- le di una torta en la cara-, despierta, no te duermas.

Él abrió los ojos un poco y me miró con la vista perdida. Le senté en un taburete de la cocina mientras Niall venía hacia mí.

-Sujétale, voy a avisar a la gente para que despejen.- él agarró a Niall.

Salí al pasillo y empecé a gritar.

-¡ALGUIEN HA LLAMADO A LA POLICIA, QUIEN QUIERA AYUDARME A RECOGER PUEDE QUEDARSE!- lo grité varias veces y en cuestión de dos minutos la casa quedó desierta.

Volví a la cocina, Susan estaba al lado de Zayn y le sujetaba la cabeza mientras Niall le daba agua fría. Louis pasó a los pocos segundos.

-¿Qué ha pasado?- preguntó al ver el estado de Zayn.

Los tres me miraron a mí que era el que más información tenía.

-Me lo he encontrado con…- no sabía si sería buena idea decirlo, y menos delante de Susan, los chicos daba igual que lo supieran pero ella podría contárselo a las demás y eso no sería bueno- una borrachera de narices, tirado en el suelo del pasillo y le he cogido.
Louis suspiró, y se acercó a su hermana que se había sentado sobre la encimera y había dejado caer los zapatos al suelo.

Llamaron a la puerta, Niall me miró nervioso y fui yo.

-Buenas noches, nos han informado de música alta en esta propiedad- dijo uno de los dos agentes, que miraba por encima de mi hombro viendo el estado en el que se encontraba la casa.
-Sí, lo siento agente, mis amigos se acaban de marchar, siento si hemos molestado al vecindario, pero era el cumpleaños de un amigo, éramos diez pero la gente ha empezado a avisar a amigos y…- suspiré intentando parecer intranquilo- me han destrozado la casa.
-Estas no son horas de andar con la música a todo volumen- me dijo el otro más serio que el primero.
-Lo entiendo, no volverá a ocurrir- dije asintiendo.
-Está bien, avísenos si necesita algo- los dos me saludaron reglamentariamente y se marcharon.

Suspiré levemente y volví a la cocina donde habían tumbado a Zayn encima de la encimera y se había quedado dormido con la cabeza apoyada en las piernas de Susan que le acariciaba el pelo.

Niall y Louis estaban en el patio hablando de algo sentados de espaldas a mí.

-¿Qué hacía Zayn cuando le has encontrado?- me dijo Susan sin dejar de acariciar su cabello.
-Te lo he dicho, estaba en el pasillo tirado- contesté.
-¿Con quién estaba? No soy tonta Liam- me miró seria a los ojos.
-Su…- agaché la cabeza y apoyé mi peso en una silla- mira no he tenido una buena noche, no me apetece ahora hablar contigo de lo que hacía o no hacía Zayn- suspiré.

Di una vuelta por la cocina y abrí tres bolsas de basura en las que empecé a meter toda la basura que se había acumulado por el suelo. Susan me miraba seria mientras yo recogía, sabía que lo mejor era que nos acostáramos y que hiciéramos el trabajo por la mañana, pero necesitaba ponerme en marcha, no podía estarme quieto.

-¿Qué haces?- Niall había entrado y me miraba.
-Recoger- respondí barriendo el suelo que ya no tenía basura.
-Anda, déjalo, mañana lo recogeremos- miró a Zayn-, subid a Zayn al cuarto de invitados, Liam, puedes dormir con él y tú Susan duerme en mi cama.

Miré a Susan que se levantó sin dejar que la cabeza de Zayn se diera un golpe. Yo dejé el cepillo apoyado en la pared y cogí a Zayn por el tronco mientras Susan le cogía los pies.
Conseguimos subirle hasta la habitación sin darle golpes contra las paredes y le dejamos en la cama en la que se movió ocupándola enteramente, comenzó a roncar con fuerza. Que agradable.

-Puedes dormir conmigo- miré a Susan.
-No, da igual, me quedo aquí- retiré el brazo de Zayn hacia un lado pero él volvió a ponerlo en el mismo lugar con un quejido.
-Vamos- tiró de mí.
-Espera- dije acercándome a Zayn de nuevo.

Le quité las zapatillas y los pantalones y le tapé con una manta que había a los pies de la cama. Me volví hacia Susan que me miraba con una sonrisa.

-Es para que duerma bien- dije encogiéndome de hombros.
-Lo sé- salió delante de mí y ambos entramos en el cuarto de Niall.

Ella cogió dos camisetas del armario del rubio y me tiró una a mí.

-Pasa tú al baño primero- me dijo sentándose en el borde de la cama y cogiendo su móvil.
Le hice caso y me cambié dentro.


(Narra Susan)

Sabía que Liam se guardaba algo sobre el encuentro que había tenido con Zayn pero no quería hacer que creciera su enfado, demasiado era ya tal y como estaban las cosas. Cogí mi móvil y respondí a Irene, a la que habíamos dejado colgada por los últimos acontecimientos, por privado.

Yo: Hola, Zayn está bien, no te preocupes, se ha emborrachado como un loco, pero ya le hemos acostado. La gente se ha ido a casa, estamos los cinco solos (05:23)

Irene: Joder, nadie decía nada, pensé que podría haber pasado algo peor, ¿Por qué se ha emborrachado así?, ¿Qué cinco? No has visto a Clau… (05:25)

Yo: No, está bien, no te preocupes, no sé por qué se ha emborrachado, tu primo le ha encontrado tirado en el suelo. __________(tn) también se fue a casa según me ha dicho Niall. ¿Qué le pasa a Claudia? (05:27)

Irene: Solo te digo una cosa, hoy era el día “emborráchate Malik” (05:27)

Me reí por el comentario de mi amiga cuando Liam salió del baño. Me miró reírme y yo enseguida apagué la sonrisa y volví al gesto serio.

Yo: Estoy con tu primo en el cuarto de Niall, está en calzones, una maravilla (ironía), mañana hablamos, descansa (05:28)

Irene: ¿con Liam?, disfruta de las vistas, descansa tú también (05:28)

Yo: Sí, gracias (05:29)

Pasé yo al servicio a cambiarme, tendría que haber cogido unos pantalones de pijama, aunque la camiseta de Niall no era corta, pero bueno.

Salí de nuevo apagando la luz del baño y quedando a oscuras. Anduve unos pasos y me choqué contra algo que Niall tenía en el piso.

-¡Auch!- dije por lo bajo agachándome hacia mi pie.

Liam encendió la luz viéndome la ropa interior en primer plano. Me levanté rápidamente y, ahora con la luz, pude meterme en la cama. Nos quedamos en silencio, yo escuchaba su respiración profunda. No soportaba estar enfadada con él, no me gustaba tener que medir mis palabras, no poder contarle nada. Pero por otro lado no quería ser yo la que diera el primer paso, sabía cómo era Liam, sabía que al final acabaría entrando en razón, por una vez no quería ser yo la que diera el primer paso, ya había tratado de hablar con él el día anterior y no había dado resultado. No, esperaría a que fuera él el que intentara arreglar las cosas ahora.


(Narra Niall)

-¿En el baño?- miraba a Louis sin dar crédito a las palabras que salían de su boca- eres un imbécil.

Louis me miró con la mirada más culpable que yo jamás le había visto, pero esa mirada no era suficiente. Había sido un cabrón, mala persona en resumen.

-Lo sé ¿vale?
-¿Vale? Lo has hecho con tu novia delante de Claudia- le grité.

Él hizo un gesto con las manos para que bajara el volumen.

-No lo hemos hecho- me dijo, como si eso solucionara algo.
-Qué más da si la has metido o no, el caso es que tendrías que haber salido de ahí al principio y no dar lugar a esas cosas- le miré terriblemente defraudado por sus actos-. Mira, no seré yo quien te diga lo que tienes que hacer o lo que no, pero desde luego te has pasado tres pueblos, y va a ser difícil que las cosas vuelvan a su cauce.

No entendía cómo Louis había dejado que eso pasara, Claudia tenía que convivir con la idea de que el chico al que quería y por el que había estado suspirando durante dos años tuviera novia, ella era fuerte, lo superaría, pero tener que soportar la indiferencia de Louis durante esos días, y ahora la escena en el baño… era el colmo.

-¿Qué debo hacer? Ella es mi amiga, y yo la quiero, de verdad- le miré apretando la mandíbula, me apoyé en la encimera con los codos y me comí unas patatas que había allí-, pero a veces tengo la sensación de que nos separa un océano de distancia, que no la entiendo, ni ella a mí.
-¿En serio hace falta que te lo diga?- le miré negando.

Louis me devolvió la mirada sin entenderme, creí que algo le había pasado en el trascurso de esos dos años, quizá se había dado un mal golpe.

-¿Tú recuerdas lo que os pasó hace dos años en Sicilia, recuerdas “la noche del tequila”, la noche que tu dijiste no recordar pero que en realidad sí recordabas, recuerdas que le mentiste sin decirle que tú sí recordabas lo que había pasado?

-Nos besamos, sí, ¿Y qué?, ella no se acordaba de nada, ¿Qué pretendías que hiciese, decirle a la mañana siguiente “oye Claudia, podríamos volver a enrollarnos porque me encantó?” Habría creído que estaba loco. Nadie se acordaba de nada, pensé que era lo mejor- caminó por la cocina anclado en el pasado.

Yo le miré de arriba a abajo, no sabía qué más decir no sabía que podía hacer.

-Pasaron dos años, te pregunté por ella y ¿tú que me dijiste?, que esperara, y yo esperé durante meses, pero me dio igual, ¿qué querías que hiciese, qué esperara hasta morirme, a ver si ella se dignaba a llamarme algún día? Volví a mi vida, como hizo ella, ¿y ahora debería cambiar porque ha vuelto?- me miró con los brazos al aire esperando una respuesta que yo no le podía dar, yo no sabía la respuesta.
-Solo entiéndela- le dije yo-, solamente eso, ¿tú lo superaste? Enhorabuena, ella no, necesita tiempo para acostumbrarse a verte todos los días y pensar en que será así al menos durante un año, necesita tiempo, y tú en lugar de dárselo te metes en el baño y te enrollas con tu novia con ella delante.
-Respóndeme a una pregunta, por favor- yo apreté la mandíbula esperando- ¿ella… qué siente por mí?

Me quedé catatónico, no era yo quien debía decírselo, no era yo. Sopesé las posibilidades que tenía y me di cuenta de que eran solo dos, decirle la verdad o no decirle nada.

-Lou, ¿tú quieres a tu novia?- le dije sin darle una respuesta. Él asintió sin dudarlo-. Entonces olvídate de Claudia, deja que ella decida lo que hacer, dale espacio, encontrareis la manera de que todo vuelva a ser como antes.

Él suspiró negando.

-¿Y si no es posible?- me dijo triste.
-Entonces al menos lo sabréis- me encogí de hombros-. Vamos a dormir anda.

Subimos al cuarto de mis padres, pasé a mi habitación a coger un par de camisetas, miré hacia la cama, Susan y Liam dormían cada uno en una punta, suspiré, otros dos idiotas. Volví al cuarto de mis padres con las dos camisetas y le di una a Louis. Él se la puso en silencio, aun pensando en lo que hacer.

-Louis- me miró-, ella es fuerte, y nos tiene a nosotros, no te vuelvas loco- sonreí levemente y el asintió dando por finalizada nuestra conversación.

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Hola de nuevoo!!! 

No me puedo creer que haga casi un mes que no subía capítulos :O 
La verdad es que me prometí a mi misma al empezar la novela que esto no pasaría pero la verdad es que no he podido subir durante estas semanas.

Pero por eso exactamente hoy he subido dos capítulos ^^ Y mañana subiré de nuevo 

Espero que disfruteis de ellos y que lo paseis genial donde quiera que esteis :)

Un besazooo!! Muackkss





2 comentarios:

  1. VEROO!!Como siempre me encantan tus capitulos, ya estoy impaciente para el próximo


    Un besoo desde mallorcaa!!MUACKSS!!

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    1. Elena!! Al final ayer no pude subir pero ahora mismo subo ^^ Me alegro de que te hayan gustado los capítulos :) Disfruta en mallorca!! besooos

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