miércoles, 17 de septiembre de 2014

Capítulo 43: "Cómo a veces todo parece darte la espalda"

 
(Narra Irene)
Al final me quedé en casa con la condición de no salir de mi cuarto si Zayn aparecía en algún momento.
No apareció y bajé a cenar con mis tíos y mi primo pensando que ni de coña iba a venir a estas horas. Sin embargo, cuando el timbre de la casa sonó pegué un salto en el asiento y salí corriendo escaleras arriba para sorpresa de todos.
Me encerré en mi cuarto esperando la llegada del susodicho a la puerta de la habitación sin embargo, pese a que la voz de Zayn era la única en el mundo que pensé que no quería escuchar, la voz que sonó me dejó más descolocada si cabe.
Abrí la puerta con inseguridad, era increíble lo mucho que mi relación con Harry había cambiado en los últimos años, habíamos pasado de ser íntimos y no dejar de hacer el tonto a simplemente tener una distancia de seguridad entre nosotros que evitaba que nos acercáramos más de la cuenta.
-¿Qué haces aquí?- le pregunté.
Llevaba una cinta que intentaba recoger hacia atrás su loco pelo sin conseguirlo completamente, sin embargo parecía que la cinta estaba en el lugar exacto para darle un aire juvenil, desenfadado y sexy al mismo tiempo.
-Zayn me ha llamado- dijo como si no pudiese venir a mi casa por su propia elección.
-¿Y?- no me parecía un argumento sostenible sobre sí mismo.
Él suspiró pesadamente. Lo que más me incomodaba de mi nueva “relación” con Harry era el hecho de que yo ansiaba estar con él, todo el rato, le echaba de menos, todo el rato, quería hablar con él, todo el rato, pero él no parecía saber que yo existía. No quería que viniera a verme por pena, o porque le había dicho que lo hiciese. Si él no quería verme, prefería que no lo hiciera antes de que lo hiciese obligado.
-¿Me dejas pasar?- preguntó mirando hacia dentro de mi cuarto.
-No. ¿Por qué te han dejado subir?- pregunté.
-Liam me ha dicho que lo hiciese- se quedó callado mirándome con los ojos bastante abiertos., y lo he hecho.
Suspiré y me retiré un metro para dejarle el acceso libre. Harry pasó y se quitó la cazadora dejando los tatuajes al aire. __________(tn) decía que no le gustaban, pero a mí, tras ver los de Zayn cientos de veces… digamos que les había cogido cariño, sin contar el hecho de que realmente daban un punto sensual y misterioso. Él se sentó sobre mi cama y me dejó espacio al otro lado.
-¿Vas a hablar o simplemente has venido a que te admire?- le dije sin poder apartar mi mirada de sus brazos.
Él sonrió con su característica ironía.
-Si te va a ser difícil dejar de mirarme puedo volver a ponerme la chaqueta- me dijo encogiéndose de hombros.
Puse los ojos en blanco y me senté a su lado en la cama, dejando entre nosotros el espacio necesario para que ambos saliésemos ilesos.
Recordaba un verano en Sicilia en el que me enfadé con él porque no dejaba de despeinarme durante todo el día y yo empecé a hacer lo mismo. Un día llegamos a tal punto en el que mi ojo se convirtió en algo morado y una calva apareció en su cabeza como por arte de magia. Ahora no podía volver a pasar algo así, y más pensando en la cantidad de retretes que tuvimos que limpiar aquel día.
-Bueno, ya te he dejado pasar, dime- pasé los ojos de su brazo a sus ojos y allí me quedé hasta que él contestó.
-Zayn me ha dicho que venga- volvió a repetir.
-Eso ya lo has dicho- le insistí.
Desde el día en el que él había salido del gimnasio y me había dejado tirada llorando no habíamos vuelto a hablar. Y estaba nerviosa, ¿yo?, cuando normalmente todo me daba igual y cuando normalmente era hielo a cualquier cosa. ¿Qué estaba pasando conmigo?
-Es gracioso- dijo entonces haciéndome volver a mi cuarto desde las nubes.
-¿Tu cara? Sí, es graciosa, aunque yo la definiría más como absurda pero también vale graciosa- dije haciendo que él frunciera un poco el ceño.
Ante un comentario como ese, dos años atrás, Harry me habría tirado un cojín a la cara o habría contraatacado con otro comentario sarcástico sobre mí; ahora sin embargo, solo ponía mala cara como si realmente le afectaran mis bromas.
-Me refería a Zayn y tú- dijo él haciendo que mi cara también se oscureciera como la suya segundos antes.
-¿A qué te refieres exactamente?- le pregunté sin saber si quería saberlo en realidad.
-Las tías sois tan tontas, siempre pensé que tú no lo eras, al menos no tanto- dijo con una media sonrisa.
-En cambio yo siempre esperé que tu fueras un imbécil- le contesté enfadada-. Mira, si has venido a reírte o algo así mejor vas a reírte de tu madre Styles.
Me levanté y fui hacia la puerta para que se largara y me dejara en paz.
-Vamos Irene, siéntate, no seas cría- me dijo a mis espaldas.
Suspiré y me di la vuelta para enfrentarle nuevamente.
-Igual es que he cambiado más de lo que te imaginas Harry, igual han cambiado más cosas de las que te crees-, le miré intentando tranquilizarme, no quería llorar frente a él de nuevo-. Hace unos días me dijiste que todo había cambiado; quizá me he dado cuenta de que tenías razón.
Él se quedó callado un momento mirándome y yo me senté en una butaca de mi cuarto.
-¿Qué habría pasado si todos hubiesen venido pero yo me hubiese quedado en ______(tpaís)?- le pregunté sin llegar a mirarle, sin levantar la vista del suelo-. ¿Le habrías preguntado a alguien dónde estaba?
Era una característica muy arraigada a mí el masoquismo, hacerme daño a propósito. No me gustaba tener vendas en los ojos, necesitaba ver la verdad siempre, era lo mejor. Así se sufría lo menos posible.
-Claro- contestó en voz alta.
Tragué con fuerza sin levantar aún la mirada.
Él chistó y suspiró.
 
(Narra Harry)
Me dolía horrores verla así, querer abrazarla y no poder hacerlo. Con _________(tn) era diferente, mis músculos se movían solos sin mi permiso. Sin embargo con Irene no podía hacerlo; me ponía mal viéndola así, sufriendo por mi culpa. Pero había un gran vacío alargado durante aquellos dos años entre nosotros. No podía suplirlo en diez segundos, porque quizá mañana me arrepentía y no podía ni volver a atrás ni dañarla de nuevo.
-Está claro que las cosas han cambiado, ya te lo dije, y lo sigo pensado pese a lo que pasó o pase- levantó un poco su mirada-. Eso no quiere decir que no me importes Irene; solo quiere decir que no es lo mismo lo que tenemos que lo que tuvimos.
-Lo sé- me respondió.
-Y tampoco quiere decir que me alegre de verte sufrir o que no me vayas a tener ahí si me necesitas, pero no será igual; no puedo ofrecerte lo que tú pareces querer; al menos por el momento.
Ella asintió. La veía tan débil; era asombroso el cambio radical que parecía dar en unos días. Una irritante y enfermizo verla pasar de la alegría extrema a la soledad absoluta. Pero ella siempre había sido de extremos.
-Por eso he venido, si me hubieses dado igual no lo habría hecho, me hubiese ofrecido Zayn lo que me hubiese ofrecido- dije.
-¿Qué te ha ofrecido?- me dijo ella mirándome ahora directamente a los ojos.
-Es extraño que él no vea lo que un niño sería capaz de ver a la legua- dije cambiando de tema.
-¿Qué?- me preguntó con algo de miedo en la voz.
-Que te mueres por él- respondí haciendo que sus ojos se abrieran como platos-. No te atrevas a negarlo.
Ella abrió la boca para decir algo pero volvió a cerrarla tras pensarlo mejor.
-¿Por qué no se lo dices?- le pregunté.
-Ya… lo he pensado no creas que no- suspiró-, pero no traería nada bueno, y él es más feliz viviendo en la ignorancia hasta que se me pase.
-¿Desde cuándo?- ella miró hacia la ventana detrás de mí.
-No lo sé, no es que importe mucho- dijo tras pensarlo unos momentos.
-Claro que importa, ¿Por qué no debería importar?- le pregunté.
-Porque en realidad no es algo que quiera, no quiero que me guste, no me van los chicos como él, seguramente he confundido la amistad con algo más, porque es muy guapo y debajo de toda esa fachada él es mi amigo; pero es algo que pasará y que recordaré y me hará reír, nada más.
Sonreí ante su respuesta.
-Zayn es un capullo- dije sin dejar de sonreír.
-¿Igual que tú?- me dijo sonriendo también.
-No, yo soy más capullo- dije dejando que mi sonrisa desapareciera.
Ella sonrió brevemente y después suspiró.
-Aparte de tu locura por Zayn, ¿hay algo más que te remueva por dentro?- le pregunté.
Ella se mordió el labio y pensó acerca de lo que acababa de preguntarle.
-¿Aparte de que me gusta un gilipollas que además es mi amigo, que estoy en un país nuevo y que mi mejor amigo de la infancia parece haberse convertido en un idiota… bueno, más de lo que ya era…? No, no me pasa nada más.
 
(Narra Irene)
Quizá no era lo mejor que podía decir, pero tenía que decirlo, al menos si el en algún momento me perdonaba sabría lo que pensaba.
-Dios Irene, eres más gilipollas de lo que pensaba- me dijo enfadado.
-Tú cumples día a día mis expectativas- respondí lanzándole un cojín.
-En serio- dijo dejando el cojín en la cama.
-Estoy bien, de verdad, además parece que tú no puedes hacer nada por el momento, no te preocupes- le dije quitándole lo que parecía un gran peso de encima.
Harry se levantó y se encaminó hacia la puerta pasando por mi lado. Apoyó su mano en mi hombro y la movió imitando una caricia.
-Cualquier problema con Zayn y me avisas- dijo para pasar a tomar el pomo de la puerta.
Me giré para ver cómo salía. Pero él se volvió recordando algo.
-Por cierto, no vuelvas a salir con Mcenroe, no quisiera tener que pelearme con él.
Puse los ojos en blanco y él abandonó la habitación dejándome en calma.
 
(Narras tú)
Mi madre llegó a casa para cenar y por fin pudimos pasar un rato juntas tras algunos días sin poder vernos por el cruce de horarios.
-Este guacamole está riquísimo- me dijo mientras se metía el enésimo nacho en la boca.
-Gracias, lo he estado haciendo antes- le respondí probándolo yo de nuevo.
-¿No ibas a quedar con Niall?- se levantó a coger algo de la nevera.
-Sí- suspiré-, está enfadado conmigo.
-¿Por qué? Vosotros nunca os enfadáis- me dijo ella trayendo algo más de agua a la mesa.
-Eso era antes de llegar a Londres, aquí parece que no hacemos otra cosa- respondí cansada del día.
-¿No tendrá nada que ver Harry?- me dijo ella empezando a regañarme con la mirada.
-Aunque no te lo creas la vida no gira alrededor de Harry mamá- respondí-, ahora es Alan.
-¿Alan?, ¿El hijo de Greg?- se puso casi imperceptiblemente nerviosa.
-Sí…- dejé pasar su nerviosismo-, parece que Niall no quiere que tenga amigos.
-No hija, es que para él es complicado tener que compartirte.
-A mí no me importaría que él conociera a gente, a chicas, y más si son simpáticas como lo es Alan- le dije para que me intentara entenderme.
-Lo sé, pero él ha estado a tu lado y solamente a tu lado durante mucho tiempo, y creo que sentirá que algo tuyo le pertenece- me dijo ella recogiendo su plato.
Me quedé sentado pérdida en los pensamientos mientras ella terminaba de recoger y poner el lavavajillas.
-Yo creo que algo mío le pertenece, igual que algo de él me pertenece a mí, pero teniendo eso claro… ¿no podríamos tener la posibilidad de ampliar el círculo?
-El círculo ha estado cerrado mucho tiempo, y es normal que él se haya acostumbrado a eso- pareció pensar en algo y volvió a sentarse a la mesa-, nadie esperaba este cambio repentino en ti ___________(tn), y Niall era el que menos lo esperaba, no le culpes.
-No le culpo mamá, yo también pensé que sería más difícil, y no quiero que él esté enfadado…
Mi madre se levantó y salió hacia el comedor dejándome un momento allí sola. Recogí lo que quedaba por en medio y fui hacia el comedor en el que mi madre hablaba por teléfono.
-Coge un pijama y ropa para mañana- me dijo cuándo colgó.
-¿Qué?, ¿Para qué?
-Acabo de hablar con Maura y me ha dicho que Niall no ha bajado ni a cenar- me urgió con las manos-, vamos, ¿A qué esperas? Vete a su casa a dormir.
-Mamá… debería consultarme las cosas, le he dicho que cuando quiera hablar venga, no que voy a ir a dormir a su casa, no está el horno para bollos.
Ella no atendió a razones y me obligó a salir de casa con la mochila para clase en la espalda y un bolso con la ropa. Caminé las pocas manzanas que distaban nuestras casas pero, como no podía ser de otra manera siempre que salía de casa no podía llegar a mi destino sin cruzarme con alguien. Y este encuentro no era el más ansiado por mí.
-Mira, si es _________(tn).
Chelsea, Carla y Marie caminaban de la mano. Desde el principio Marie me había parecido sensata e inteligente, no entendía cómo podía tener esas amigas, bueno… no sería yo quien le dijera con quien juntarse y con quien no hacerlo.
-Hola- les dije.
Ellas miraron mis bolsos y sonrieron.
-¿Te mudas?- dijo Carla riéndose como loca.
-No- dije frunciendo el gesto-, voy a dormir fuera.
-¿Tu madre te ha echado de casa?- dijo Chelsea seria con algo de ironía, aunque dudaba que ella supiera lo que era eso.
-Sí, esperaba que alguien me acogiera en su hogar- las miré esperando que mantuvieran la boca cerrada y de hecho lo hicieron-. Pensaba ir a casa de Harry, seguramente Anne me aceptaría durante la noche.
Chelsea y Carla abrieron los ojos con sorpresa, Marie entendió mi broma. Sonreía a esta última despidiéndome y dejándolas atrás. Aún tuve tiempo para oír como Marie les explicaba a las otras dos que lo que les había dicho era una broma y como Chelsea quería estar segura e ir a casa de Harry para cerciorarse.
Me pregunté si cuando Dios creó el mundo pensaría que lo que estaba haciendo traería consecuencias como la estupidez y la falta de luces que tenían algunas personas. Seguramente no, de haberlo sabido…
Maura me abrió abrazándome entristecida por mi situación con su hijo. Me dejó subir a la habitación de Niall que se mantenía en la penumbra.
Noté el cuerpo de mi amigo sobre la cama, se oía el fondo de sus cascos sobre el silencio de la habitación. Me acerqué a la cama dejando las mochilas en el suelo y me metí.
-Mamá, te he dicho que no tengo hambre…- dijo él sin volverse.
Me reí mientras acercaba mis dedos a su pelo y lo acariciaba con delicadeza.
-Que pesada eres- dijo volviéndose y abriendo los ojos con sorpresa al verme a mí en lugar de Maura.
-Hola- dije acercándome a su mejilla y dándole un beso.
Él se levantó y se sentó en la cama frente a mí.
-¿Mi madre te ha dicho que vengas?- me dijo pestañeando con los labios apretados.
-No, ha sido mi madre- respondí.
Me cogió un brazo e hizo que me tumbara sobre sus piernas. Apoyé la cabeza en sus muslos.
-Niall, ¿tú sabes que eres la mejor persona de mi mundo?- le pregunté.
Él se quedó callado, fui a elevarme para verle la cara pero él me agarró el tronco impidiéndome que le viera.
-Sí- respondió secamente.
-¿Y sabes que pase lo que pase siempre lo serás? Como Meredith y Cristina- le dije haciendo referencia a las protagonistas de Anatomía de Grey.
-Eso dices- respondió él sorbiendo la nariz.
Hice fuerza para levantarme pero él me mantenía aprisionada sobre sus piernas.
-Por Dios Niall, déjame- le dije empujando hacia arriba con fuerza.
-Estate quieta pesada- respondió sujetándome y sorbiendo de nuevo.
Me quedé parada tras un rato intentado salir, al final acepté darle la espalda y no verle llorar.
-¿Por qué dices “eso dices” como si fuera a cambiar de opinión mañana?- le pregunté.
-He visto como hablas con Alan, como te sonríe y te toma el pelo, él está en todas tus clases y es simpático y a todo el mundo le cae bien, es el chico perfecto- dijo él soltando una mano para limpiarse las lágrima.
Al volver a ponerla sobre mi regazo noté que estaba mojada, pero no dije nada.
-¿Y? ¿Qué tiene eso que ver con nosotros?- le pregunté sin tener totalmente claro su punto de vista.
-Algún día te darás cuenta de que él puede ocupar mi lugar, incluso de que lo hará mejor que yo- dijo sorbiendo de nuevo.
No lo aguanté más y le pegué un golpe en la entrepierna haciendo que me soltara.
-ERES UN GILIPOLLAS- le grité mientras me ponía de pie en el suelo y le tiraba todo lo que encontraba a mi paso.
Él se tapó con la almohada de las zapatillas, cojines, bolígrafos y demás objetos que encontraba a mi paso mientras yo no dejaba de gritarle cosas sin sentido.
De pronto la puerta del cuarto se abrió y Maura entró asustada por los chillidos de Niall y mis gritos. Me pillo con un soldadito de Niall en una mano y con una chancla en la otra. Dejé que ambos objetos cayeran al suelo mientras ella nos miraba como si hubiésemos enloquecido.
-Hola mamá, ¿Qué pasa?- le dijo Niall como si lo que estábamos haciendo fuera lo más normal del mundo.
-¿Cómo que qué pasa? ¿Por qué gritabais?- dijo comenzando a recoger todo lo que había por el suelo que yo había lanzado.
La aparté para recoger lo que era mi culpa mientras Niall se reía de mí. Le lancé varias cosas más mientras acababa de recoger y mientras Maura le miraba enfadada.
-Mamá puedes irte- le dijo cuando acabé.
-¿Has llorado?- se acercó a él y cogió su cabeza mientras le quitaba las lágrimas que aún empañaban su rostro.
-¡Qué va!- le dijo él limpiándose la cara.
-De verdad que no hay quien os entienda…-Maura negó un par de veces para sí misma y nos dejó de nuevo solos.
Saqué el pijama de la mochila y pasé al baño dejando la puerta abierta.
-No hay quien te entienda- le dije mientras me lavaba los dientes.
-Si tu no me entiendes no digas que no hay quien me entienda.
Salí con el cepillo a la habitación y él puso cara de asco, le saqué el dedo central y me metí de nuevo.
-Si tú sabes que eres mi mejor amigo, que eres más importante para mí que cualquier otra persona del mundo y que no te cambiaría por nada, no sé porque te pones así- le dije acabando y saliendo del baño metiéndome a su lado en la cama.
-¿Por qué no jugamos al juego de las preguntas?- le pregunté al ver que no respondía.
Niall inventó ese juego estando un verano en Sicilia, consistía simplemente en que cada no hacía una pregunta y el otro debía responder con sinceridad, si no querías responder pasabas de pregunta, pero no se podía pasar más de 2 veces.
-Vale- dijo dejándome tumbada y él sentándose en la cama-, empiezas.
-¿Por qué no has bajado a cenar?- le pregunté directamente.
-Tengo un nudo en el estómago- respondió-. ¿Por qué has venido esta tarde?
-Quería hacerte ver que eres lo primero siempre- le dije-, ¿Por qué encima de que he venido me has echado?
-No te he echado, sabía que querías estar con Alan mejor que conmigo.
Le pegué un puñetazo en el muslo pero él no se quejó.
-Me he encontrado con Harry en el camino de vuelta a casa- le dije.
-¿No has ido a casa de Alan?- me preguntó.
Le importaba menos que me hubiese encontrado con Harry que no haber ido con Alan.
-¿Qué tienes en contra de Alan?- le dije sin entender por qué se ponía así.
-Nada, simplemente me enfada verte con él, no puedo controlarlo.
Suspiré.
-¿Te importa más verme con Alan que con Harry?- le pregunté para ponerle en un aprieto.
-Creo que lo mismo más o menos, ¿te has encontrado con Harry?- volviendo al tema peliagudo.
-Sí, estaba enfadada encima, ha sido horroroso, casi me pongo a llorar- dije mordiéndome el labio inferior.
-¿Te ha dicho algo?- me preguntó.
-Que va… ha sido por…
No quería decirle que a culpa en realidad era mitad mía mitad de él, porque se pondría mal. Me salvó el sonido de llamada entrante de mi móvil.
-¿Quién es?- preguntó Niall cuando cogí el teléfono entre mis manos.
-Harry…
 
(Narra Harry)
Entré en casa cuando los niños ya se habían ido a dormir. Maggie y mi madre estaban sentadas en el sofá viendo alguna serie de televisión y charlando sobre algunas escenas. Cuando me vieron ambas me miraron con los mismos ojos. Me adoraban pese a lo mal que me portaba con ellas en general.
-Hola hijo- dijo mi madre-, Lisa me ha dicho que la despiertes al llegar.
Fruncí el ceño y Maggie me sonrió asintiendo como si entendiera algo incapaz de entender para mí.
Subí hasta el cuarto de mi hermana. Estaba dormida en su cama y sujetaba un papel entre sus manos; con cuidado deslicé mis manos por las suyas y le arrebaté el papel que resultó ser una foto. En ella salía yo con apenas diez años recién cumplidos con un bebe entre mis pequeños brazos. Recordaba con fogonazos ese momento, en el hospital, mi madre acababa de dar a luz a los mellizos y Gemma y yo habíamos ido a verles. Gemma había cogido a Zac en brazos y yo a Liss.
-¿Harry?- Lisa se acababa de despertar y me miraba con sus grandes ojos marrones.
-Hola, mamá me ha dicho que viniera, ¿te pasa algo?
Ella me miró y tragó sonoramente antes de empezar a hablar.
-Mamá me dijo esta tarde que tú estabas mal y yo siempre que veía a mí mal cogía la foto y ya estaba mejor y a lo mejor si la coges tú también estás mejor.
Los pelos de mis brazos se pusieron inmediatamente de punta y un escalofrío recorrió mi espalda.
 
-Muchas gracias- le dije guardando la foto en el bolsillo de mí cazadora.
-He abierto tus regalos, mamá me dijo que los abriera, pero a lo mejor te enfadas…
-¿Por qué me voy a enfadar? Eran para ti- le dije.
-Mamá ha dicho que mandaremos algunos a África para los niños que no tienen juguetes- dijo con una pequeña sonrisa.
-¿Y tú los quieres mandar?- le pregunté.
Ella asintió agarrando mi mano izquierda. Miré un momento la mano incómodo.
-¿Quieres que me quede hasta que te duermas?- le dije.
-Pero yo quiero hablar contigo todo el tiempo- dijo ella agarrándome más fuerte.
-Pues no pienso dormir en el suelo- puse morritos y ella me hizo un hueco en la cama para que me tumbara a su lado.
-Zac estaba contento por la tarde y ha jugado con papá y el helicóptero, lo han montado y han salido al jardín- dijo apoyándose en mi pecho.
-¿Y tú?- le dije al oído susurrando.
-Yo estaba enfadada contigo y no quería jugar- me dijo.
-¿Y sigues enfadada conmigo?- le pregunté imitando miedo con mi voz y mi gesto.
-Ya casi no- se encogió de hombros.
-¿Y qué tengo que hacer para que sea que no y no “casi”?- pregunté arropándola.
-Mamá, cuando Zac se enfada conmigo, le tengo que pedir perdón- me dijo ella como si fuera lo más lógico.
En realidad lo era, ____________(tn) había sido lo primero que me había dicho esa tarde y en lo último en lo que yo había pensado.
-Sabes que lo siento, no quería asustarte, ni a tu hermano tampoco- dije-, ¿me perdonas?
Ella pareció pensarlo un poco y después sonriendo asintió abrazándome.
-¿Ya no estás más mal?- me preguntó.
-Ahora no- le respondí abrazándola con más fuerza.
Nos quedamos un momento en silencio.
-Harry, ¿me vas a contar otra historia sobre Sicelia?
-Es Sicilia Liss- le respondí
Era normal, hacía dos años que yo les contara historias sobre mis amigos y yo en Sicilia para que Zac y ella se durmieran y parecía que esa costumbre necesitaba volver.
-¿Recuerdas a __________(tn)?
Ella asintió con los ojos brillantes por las decenas de historias que yo le había contado.
-¿Te acuerdas de la otra noche, cuando fuimos a cenar fuera de casa a otra casa diferente?
Lisa asintió.
-Allí estaba ___________(tn)- le dije.
Ella casi pegó un grito de la sorpresa y me abrazó más fuerte.
 
-Mamá dice que por ella estás mal- dijo en un susurro apenas audible.
-No es por ella exactamente, pasaron muchas cosas el último verano- le dije.
-¿Me las contarás?- la miré a los ojos, ojos de ilusión.
-Mañana, ahora tienes que dormir, porque si no mamá y papá vendrán a sacarme de la cama y no me dejarán volver otra noche.
-¿Vas a volver otra noche?- dijo ella asombrada.
-Todas las que me dejes- le dije sonriendo.
-Pues todas.
Cuando Lisa se durmió diez  minutos después salí de su cama dejándole la foto en la mesilla; ella no lo sabía, pero yo tenía una fotografía igual en un cajón de mi escritorio.
Decidí agradecerle a _________(tn) las ideas que me había dado por la tarde y también saber si estaba bien, aunque eso segundo no era lo prioritario, o eso me dije a mí mismo.
-¿Hola?- dijo al otro lado.
-Hola ________(tn), Lisa me ha perdonado, solo quería que lo supieras y darte las gracias- le dije entrando a mi cuarto.
-Me alegro, ¿le has pedido perdón?- me preguntó.
-Sí, en realidad era lo que ella quería- le dije mientras me desvestía.
Escuché la voz de alguien con ella, creí que su hermano no estaba en casa…
-¿Está tu hermano aquí?- le pregunté.
-No, es Niall, estoy en su casa- me respondió.
-Ah, bueno pues te dejo, seguro que no le hace mucha gracia que te haya llamado- dije incómodo.
-No, quiero decir que sí le hace gracia… bueno, que no le importa…
-Sí me importa- escuché la voz del rubio al otro lado-, Styles cuelga.
-Cuelga tú- dije para enfadarle.
Oí un suspiró de ________(tn) y pude imaginar una pequeña sonrisa en sus labios.
-Te cuelgo Harry, mañana nos vemos, descansa- me dijo tras unos segundos.
-Igualmente- dije colgando.
 
(Narras tú)
Niall me miró con mala cara, bueno, en realidad la que estaba acostumbrada a que me pusiera últimamente.
-¿Qué?- le dije dejando el móvil en la mesilla.
Él suspiró y se tumbó en la cama apagando la luz y dándome la espalda. No dijo nada.
Encendí la luz y le miré. Pero él volvió a apagarla y a tumbarse.
-Dime lo que quieres y lo haré, lo que tú quieras, ¿Quieres que no hable nunca más con Harry? A mi madre no le hice caso pero te juro que dejaré de hablar con él si me lo pides. ¿Quieres que no me siente con Alan y que nuestra relación sea de compañeros? Lo haré si quieres. ¿Quieres que hagamos las maletas y nos vayamos tú y yo a la otra punta del mundo? Lo haré también- le dije harta de la situación y casi gritando.
-Va a volver mi madre, será mejor que te duermas- me dijo él.
-Son las diez y media, no tengo sueño- le dije levantándome y saliendo de su cuarto.
Bajé hacia el salón y me senté en el sofá junto a Maura.
-¿Qué pasa ________(tn)?- me dijo al verme tan ofuscada.
-Niall es idiota, es tú hijo y le quiero, pero es idiota.
Ella suspiró y siguió mirando el programa sobre postres que estaban echando en la televisión. A los pocos minutos Niall apareció en el salón con el pelo alborotado y frotándose los ojos por la luz.
Se quedó en la puerta del salón un momento clavando su mirada en mí.
-Diecisiete años…- susurró Maura levantándose y yendo hacia la cocina dejándonos intimidad.
Niall se acercó hasta la tele y la apagó, aunque no la estaba viendo le puse mala cara, pero él no me hizo caso.
-Tú y yo siempre hemos hablado de todo- le dije cuando se sentó a mi lado en el sofá.
-Lo sé, y quiero seguir haciéndolo.
-Pues entonces dime, por favor, porque no entiendo nada- le pedí volviéndome en el sofá hacia él.
Niall suspiró y se despeinó el pelo nervioso.
-Me pone enfermo que hables con Harry- dijo tras pensarlo un poco-, me enfada porque hasta hace poco más de dos meses no podías ni decir su nombre en voz alta y ni me imagino que habría pasado si le hubieses visto en mayo, quizá habrías muerto-, negué con los ojos en blanco-. No me mires así, sabes que es verdad… y ahora parece que nada hubiese pasado estos dos años…
-¿Preferirías que estuviera mal?- le dije sin pensarlo.
-No, para nada, me gusta verte así, bien, pero no lo entiendo… no entiendo cómo has pasado de la tristeza profunda a la necesidad de estar a su lado- se mordió el labio, parecía pensar en algo, le notaba inquieto-. ___________(tn)… tu aun sientes algo por él ¿verdad?
Quería decirle que no, ansiaba poder hacerlo, pero aunque había tratado de mentirme a mí misma durante estas semanas, a él no podía mentirle.
Asentí sin poder articular palabra. Niall chasqueó la lengua en desaprobación pero no me dijo nada. Solo se acercó un poco a mí y me abrazó.
Fue un abrazo lento y profundo, me acarició el pelo recogido en mi moño y me dio un beso en la mejilla. Lo que me dijo a continuación me dejó de piedra, tan acojonada que durante un momento pensé que era mentira, pero su cara no decía lo mismo.
-Lo siento, pero no puedo soportar eso- él estaba sereno, demasiado sereno a decir verdad, si estuviera hablando en broma ya se le habría escapado alguna risa.
-¿Qué?- pregunté sin entender lo que trataba de decirme.
-Entiendo que Harry siga siendo importante para ti, entiendo que no hayas podido olvidarle, de verdad lo entiendo, no te trató bien, y ahora tampoco lo hace… pero tú tienes la oportunidad de alejarte de él, por tu salud, y no quieres…- se calló un momento evaluando sus palabras pero no se arrepintió-, tú no puedes olvidarle y yo no puedo estar bien contigo.
Nos quedamos callados durante un minuto eterno, no me creía lo que acababa de decirme, seguro que en algún momento empezaba a reírse y me abrazaría… seguro…
-Niall…
Él negó y se levantó.
-No entiendo…- le dije.
Él se volvió y me miró.
-Creo que es mejor que vayas a dormir a casa- me dijo antes de desaparecer por las escaleras.
Me quedé tirada en el sofá descolocada completamente. ¿Qué había tratado de decirme?, ¿Ya no éramos amigos? ¿Podía entender su enfado?
Oí cómo Niall volvía a bajar y dejaba mis cosas en el piso para volver a subir sin decir una palabra.
Después de varias semanas en Londres todo se desmoronaba… quizá todo era más sencillo en _________(tpaís), donde yo estaba mal, quizá no tenía que haber salido de esa situación, quizá era mejor quedarme agazapada y que Niall me cuidara…
Me levanté sin apenas fuerzas y me metí en el baño para ponerme de nuevo la ropa. Salí y me encontré con Maura.
-¿Qué ha pasado _________(tn)? ¿Dónde vas?- me dijo mirándome a mí y a las mochilas sucesivamente.
-Me voy a casa, no me encuentro muy bien y Niall tampoco y…
Me mordí el labio para no llorar, no debía llorar, si empezaba no pararía.
-No te vayas, subiré a hablar con él- dijo empezando a subir las escaleras.
Dejé que se fuera para irme yo también. Cuando desapareció en el piso superior me fui, salí a la calle y comencé a caminar hasta pisar mi habitación y mi cama.
Una vez allí me metí en la cama con la ropa que traía de la calle.
No me encontraba bien, después de las palabras de Niall… no podía pensar en otra cosa que no fueran sus palabras… Pensé que nuestra amistad era más fuerte… Pero Londres estaba destruyendo todo lo que habíamos construido durante nuestra vida.
No sabía hasta qué punto yo tenía la culpa de eso, hasta qué punto podía evitar lo que sentía al ver a Harry, y tampoco sabía si verdaderamente era tan malo aquello que aceleraba mi corazón.
Sabía que Niall había pasado los últimos dos años en el submundo conmigo y se lo agradecía, él era la persona más importante de mi vida y él lo sabía, ¿qué más hacía falta?
¿Acaso él quería que todo fuera como antes? ¿Quería que me hundiera de nuevo?
¿Acaso él tenía razón en lo que decía? ¿Era verdad que no podía alejarme de Harry de ninguna manera?
Harry, siempre él… al final por alguna maldita razón todo volvía a él, y yo no tenía fuerzas y ahora sin Niall mucho menos.

 
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Hola bellas ^^ Espero que os guste el nuevo capítulo, mañana intentaré subir otro más :)

Este capitulo me ha gustado bastante la verdad, y en el siguiente hay varias sorpresas guays, ya veréis :P

Muackss everywhere!!

^^

PD: No tengo ni idea de por qué aparecen algunos errores de edición, es una mierda, creo que es porque los capítulos los escribo en Word y al pasarlos saltan esos errores... no sé, bueno, es lo de menos :)

Besooos

6 comentarios:

  1. VEROOO!!Como siempre me encantan tus capitulos jajajaj bueno no se que decirte asi que te dire lo de siempre y que siempre es verdad que me encantan tus capitulos y que subas pronto bueno besos desde mallorcaa!!



    MUACCKKKSSSS!!

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  2. ME ENCANTO VERO!!!
    Buenísimo, lo usual :D Te ADORO mucho síguela cuando puedas, sos tremenda escritora.
    Uruguay ye ama! (bueno yo pero soy súper importante :B)

    MUACCKKKSSSSS!! (perdón Elena por copiarte pero es que me encanta poner muacks)

    P.D: EMA WATSON ESTÁ EN URUGUAY!!! pero no puedo ir a verla :,(

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    1. jajajajaj no pasa nada que me lo copies jaajaj mola muchoo, lo se jajaj

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    2. Muchas gracias por comentar!! Me alegro de que te guste la novela!

      Oh!! Me encanta Emma :) Soy muy muy muy friki de Harry Potter xD

      Muchos besoos

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  3. VEROO!!Cuando vas a subir capítulo que esta muy interesante y nos has dejado con la intriga sube cuando antes pórfiss



    MUACKKSSS!!

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    1. Holaa!! Tienes toda la razón, esta semana he estado un poco ocupada :) Sorry, ahora mismo subo un nuevo capítulo ^^
      Y sobre lo de que siempre comentas lo mismo... NO PASA NADA lo importante para mí es saber qu os gusta la novela :)

      Un besoo

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