(Narra Irene)
Al final me
quedé en casa con la condición de no salir de mi cuarto si Zayn aparecía en
algún momento.
No apareció
y bajé a cenar con mis tíos y mi primo pensando que ni de coña iba a venir a
estas horas. Sin embargo, cuando el timbre de la casa sonó pegué un salto en el
asiento y salí corriendo escaleras arriba para sorpresa de todos.
Me encerré
en mi cuarto esperando la llegada del susodicho a la puerta de la habitación
sin embargo, pese a que la voz de Zayn era la única en el mundo que pensé que
no quería escuchar, la voz que sonó me dejó más descolocada si cabe.
Abrí la
puerta con inseguridad, era increíble lo mucho que mi relación con Harry había
cambiado en los últimos años, habíamos pasado de ser íntimos y no dejar de
hacer el tonto a simplemente tener una distancia de seguridad entre nosotros
que evitaba que nos acercáramos más de la cuenta.
-¿Qué haces
aquí?- le pregunté.
Llevaba una
cinta que intentaba recoger hacia atrás su loco pelo sin conseguirlo
completamente, sin embargo parecía que la cinta estaba en el lugar exacto para
darle un aire juvenil, desenfadado y sexy al mismo tiempo.
-Zayn me ha
llamado- dijo como si no pudiese venir a mi casa por su propia elección.
-¿Y?- no me
parecía un argumento sostenible sobre sí mismo.
Él suspiró
pesadamente. Lo que más me incomodaba de mi nueva “relación” con Harry era el
hecho de que yo ansiaba estar con él, todo el rato, le echaba de menos, todo el
rato, quería hablar con él, todo el rato, pero él no parecía saber que yo
existía. No quería que viniera a verme por pena, o porque le había dicho que lo
hiciese. Si él no quería verme, prefería que no lo hiciera antes de que lo
hiciese obligado.
-¿Me dejas
pasar?- preguntó mirando hacia dentro de mi cuarto.
-No. ¿Por
qué te han dejado subir?- pregunté.
-Liam me ha
dicho que lo hiciese- se quedó callado mirándome con los ojos bastante
abiertos., y lo he hecho.
Suspiré y
me retiré un metro para dejarle el acceso libre. Harry pasó y se quitó la
cazadora dejando los tatuajes al aire. __________(tn) decía que no le gustaban,
pero a mí, tras ver los de Zayn cientos de veces… digamos que les había cogido
cariño, sin contar el hecho de que realmente daban un punto sensual y
misterioso. Él se sentó sobre mi cama y me dejó espacio al otro lado.
-¿Vas a
hablar o simplemente has venido a que te admire?- le dije sin poder apartar mi
mirada de sus brazos.
Él sonrió
con su característica ironía.
-Si te va a
ser difícil dejar de mirarme puedo volver a ponerme la chaqueta- me dijo
encogiéndose de hombros.
Puse los
ojos en blanco y me senté a su lado en la cama, dejando entre nosotros el
espacio necesario para que ambos saliésemos ilesos.
Recordaba
un verano en Sicilia en el que me enfadé con él porque no dejaba de despeinarme
durante todo el día y yo empecé a hacer lo mismo. Un día llegamos a tal punto
en el que mi ojo se convirtió en algo morado y una calva apareció en su cabeza
como por arte de magia. Ahora no podía volver a pasar algo así, y más pensando
en la cantidad de retretes que tuvimos que limpiar aquel día.
-Bueno, ya
te he dejado pasar, dime- pasé los ojos de su brazo a sus ojos y allí me quedé
hasta que él contestó.
-Zayn me ha
dicho que venga- volvió a repetir.
-Eso ya lo
has dicho- le insistí.
Desde el
día en el que él había salido del gimnasio y me había dejado tirada llorando no
habíamos vuelto a hablar. Y estaba nerviosa, ¿yo?, cuando normalmente todo me
daba igual y cuando normalmente era hielo a cualquier cosa. ¿Qué estaba pasando
conmigo?
-Es
gracioso- dijo entonces haciéndome volver a mi cuarto desde las nubes.
-¿Tu cara?
Sí, es graciosa, aunque yo la definiría más como absurda pero también vale
graciosa- dije haciendo que él frunciera un poco el ceño.
Ante un
comentario como ese, dos años atrás, Harry me habría tirado un cojín a la cara
o habría contraatacado con otro comentario sarcástico sobre mí; ahora sin
embargo, solo ponía mala cara como si realmente le afectaran mis bromas.
-Me refería
a Zayn y tú- dijo él haciendo que mi cara también se oscureciera como la suya
segundos antes.
-¿A qué te
refieres exactamente?- le pregunté sin saber si quería saberlo en realidad.
-Las tías
sois tan tontas, siempre pensé que tú no lo eras, al menos no tanto- dijo con
una media sonrisa.
-En cambio
yo siempre esperé que tu fueras un imbécil- le contesté enfadada-. Mira, si has
venido a reírte o algo así mejor vas a reírte de tu madre Styles.
Me levanté
y fui hacia la puerta para que se largara y me dejara en paz.
-Vamos
Irene, siéntate, no seas cría- me dijo a mis espaldas.
Suspiré y
me di la vuelta para enfrentarle nuevamente.
-Igual es
que he cambiado más de lo que te imaginas Harry, igual han cambiado más cosas
de las que te crees-, le miré intentando tranquilizarme, no quería llorar
frente a él de nuevo-. Hace unos días me dijiste que todo había cambiado; quizá
me he dado cuenta de que tenías razón.
Él se quedó
callado un momento mirándome y yo me senté en una butaca de mi cuarto.
-¿Qué
habría pasado si todos hubiesen venido pero yo me hubiese quedado en
______(tpaís)?- le pregunté sin llegar a mirarle, sin levantar la vista del
suelo-. ¿Le habrías preguntado a alguien dónde estaba?
Era una
característica muy arraigada a mí el masoquismo, hacerme daño a propósito. No
me gustaba tener vendas en los ojos, necesitaba ver la verdad siempre, era lo
mejor. Así se sufría lo menos posible.
-Claro-
contestó en voz alta.
Tragué con
fuerza sin levantar aún la mirada.
Él chistó y
suspiró.
(Narra
Harry)
Me dolía
horrores verla así, querer abrazarla y no poder hacerlo. Con _________(tn) era
diferente, mis músculos se movían solos sin mi permiso. Sin embargo con Irene
no podía hacerlo; me ponía mal viéndola así, sufriendo por mi culpa. Pero había
un gran vacío alargado durante aquellos dos años entre nosotros. No podía
suplirlo en diez segundos, porque quizá mañana me arrepentía y no podía ni
volver a atrás ni dañarla de nuevo.
-Está claro
que las cosas han cambiado, ya te lo dije, y lo sigo pensado pese a lo que pasó
o pase- levantó un poco su mirada-. Eso no quiere decir que no me importes
Irene; solo quiere decir que no es lo mismo lo que tenemos que lo que tuvimos.
-Lo sé- me
respondió.
-Y tampoco
quiere decir que me alegre de verte sufrir o que no me vayas a tener ahí si me
necesitas, pero no será igual; no puedo ofrecerte lo que tú pareces querer; al
menos por el momento.
Ella
asintió. La veía tan débil; era asombroso el cambio radical que parecía dar en
unos días. Una irritante y enfermizo verla pasar de la alegría extrema a la
soledad absoluta. Pero ella siempre había sido de extremos.
-Por eso he
venido, si me hubieses dado igual no lo habría hecho, me hubiese ofrecido Zayn
lo que me hubiese ofrecido- dije.
-¿Qué te ha
ofrecido?- me dijo ella mirándome ahora directamente a los ojos.
-Es extraño
que él no vea lo que un niño sería capaz de ver a la legua- dije cambiando de
tema.
-¿Qué?- me
preguntó con algo de miedo en la voz.
-Que te
mueres por él- respondí haciendo que sus ojos se abrieran como platos-. No te atrevas
a negarlo.
Ella abrió
la boca para decir algo pero volvió a cerrarla tras pensarlo mejor.
-¿Por qué
no se lo dices?- le pregunté.
-Ya… lo he
pensado no creas que no- suspiró-, pero no traería nada bueno, y él es más
feliz viviendo en la ignorancia hasta que se me pase.
-¿Desde
cuándo?- ella miró hacia la ventana detrás de mí.
-No lo sé,
no es que importe mucho- dijo tras pensarlo unos momentos.
-Claro que
importa, ¿Por qué no debería importar?- le pregunté.
-Porque en
realidad no es algo que quiera, no quiero que me guste, no me van los chicos
como él, seguramente he confundido la amistad con algo más, porque es muy guapo
y debajo de toda esa fachada él es mi amigo; pero es algo que pasará y que
recordaré y me hará reír, nada más.
Sonreí ante
su respuesta.
-Zayn es un
capullo- dije sin dejar de sonreír.
-¿Igual que
tú?- me dijo sonriendo también.
-No, yo soy
más capullo- dije dejando que mi sonrisa desapareciera.
Ella sonrió
brevemente y después suspiró.
-Aparte de
tu locura por Zayn, ¿hay algo más que te remueva por dentro?- le pregunté.
Ella se
mordió el labio y pensó acerca de lo que acababa de preguntarle.
-¿Aparte de
que me gusta un gilipollas que además es mi amigo, que estoy en un país nuevo y
que mi mejor amigo de la infancia parece haberse convertido en un idiota…
bueno, más de lo que ya era…? No, no me pasa nada más.
(Narra
Irene)
Quizá no
era lo mejor que podía decir, pero tenía que decirlo, al menos si el en algún
momento me perdonaba sabría lo que pensaba.
-Dios
Irene, eres más gilipollas de lo que pensaba- me dijo enfadado.
-Tú cumples
día a día mis expectativas- respondí lanzándole un cojín.
-En serio-
dijo dejando el cojín en la cama.
-Estoy
bien, de verdad, además parece que tú no puedes hacer nada por el momento, no
te preocupes- le dije quitándole lo que parecía un gran peso de encima.
Harry se
levantó y se encaminó hacia la puerta pasando por mi lado. Apoyó su mano en mi
hombro y la movió imitando una caricia.
-Cualquier
problema con Zayn y me avisas- dijo para pasar a tomar el pomo de la puerta.
Me giré
para ver cómo salía. Pero él se volvió recordando algo.
-Por
cierto, no vuelvas a salir con Mcenroe, no quisiera tener que pelearme con él.
Puse los
ojos en blanco y él abandonó la habitación dejándome en calma.
(Narras tú)
Mi madre
llegó a casa para cenar y por fin pudimos pasar un rato juntas tras algunos
días sin poder vernos por el cruce de horarios.
-Este
guacamole está riquísimo- me dijo mientras se metía el enésimo nacho en la
boca.
-Gracias,
lo he estado haciendo antes- le respondí probándolo yo de nuevo.
-¿No ibas a
quedar con Niall?- se levantó a coger algo de la nevera.
-Sí-
suspiré-, está enfadado conmigo.
-¿Por qué?
Vosotros nunca os enfadáis- me dijo ella trayendo algo más de agua a la mesa.
-Eso era
antes de llegar a Londres, aquí parece que no hacemos otra cosa- respondí
cansada del día.
-¿No tendrá
nada que ver Harry?- me dijo ella empezando a regañarme con la mirada.
-Aunque no
te lo creas la vida no gira alrededor de Harry mamá- respondí-, ahora es Alan.
-¿Alan?,
¿El hijo de Greg?- se puso casi imperceptiblemente nerviosa.
-Sí…- dejé
pasar su nerviosismo-, parece que Niall no quiere que tenga amigos.
-No hija,
es que para él es complicado tener que compartirte.
-A mí no me
importaría que él conociera a gente, a chicas, y más si son simpáticas como lo
es Alan- le dije para que me intentara entenderme.
-Lo sé,
pero él ha estado a tu lado y solamente a tu lado durante mucho tiempo, y creo
que sentirá que algo tuyo le pertenece- me dijo ella recogiendo su plato.
Me quedé
sentado pérdida en los pensamientos mientras ella terminaba de recoger y poner
el lavavajillas.
-Yo creo
que algo mío le pertenece, igual que algo de él me pertenece a mí, pero
teniendo eso claro… ¿no podríamos tener la posibilidad de ampliar el círculo?
-El círculo
ha estado cerrado mucho tiempo, y es normal que él se haya acostumbrado a eso-
pareció pensar en algo y volvió a sentarse a la mesa-, nadie esperaba este
cambio repentino en ti ___________(tn), y Niall era el que menos lo esperaba,
no le culpes.
-No le
culpo mamá, yo también pensé que sería más difícil, y no quiero que él esté
enfadado…
Mi madre se
levantó y salió hacia el comedor dejándome un momento allí sola. Recogí lo que
quedaba por en medio y fui hacia el comedor en el que mi madre hablaba por
teléfono.
-Coge un
pijama y ropa para mañana- me dijo cuándo colgó.
-¿Qué?,
¿Para qué?
-Acabo de
hablar con Maura y me ha dicho que Niall no ha bajado ni a cenar- me urgió con
las manos-, vamos, ¿A qué esperas? Vete a su casa a dormir.
-Mamá…
debería consultarme las cosas, le he dicho que cuando quiera hablar venga, no
que voy a ir a dormir a su casa, no está el horno para bollos.
Ella no
atendió a razones y me obligó a salir de casa con la mochila para clase en la
espalda y un bolso con la ropa. Caminé las pocas manzanas que distaban nuestras
casas pero, como no podía ser de otra manera siempre que salía de casa no podía
llegar a mi destino sin cruzarme con alguien. Y este encuentro no era el más
ansiado por mí.
-Mira, si es
_________(tn).
Chelsea,
Carla y Marie caminaban de la mano. Desde el principio Marie me había parecido
sensata e inteligente, no entendía cómo podía tener esas amigas, bueno… no
sería yo quien le dijera con quien juntarse y con quien no hacerlo.
-Hola- les
dije.
Ellas
miraron mis bolsos y sonrieron.
-¿Te
mudas?- dijo Carla riéndose como loca.
-No- dije
frunciendo el gesto-, voy a dormir fuera.
-¿Tu madre
te ha echado de casa?- dijo Chelsea seria con algo de ironía, aunque dudaba que
ella supiera lo que era eso.
-Sí,
esperaba que alguien me acogiera en su hogar- las miré esperando que
mantuvieran la boca cerrada y de hecho lo hicieron-. Pensaba ir a casa de
Harry, seguramente Anne me aceptaría durante la noche.
Chelsea y
Carla abrieron los ojos con sorpresa, Marie entendió mi broma. Sonreía a esta
última despidiéndome y dejándolas atrás. Aún tuve tiempo para oír como Marie
les explicaba a las otras dos que lo que les había dicho era una broma y como
Chelsea quería estar segura e ir a casa de Harry para cerciorarse.
Me pregunté
si cuando Dios creó el mundo pensaría que lo que estaba haciendo traería
consecuencias como la estupidez y la falta de luces que tenían algunas
personas. Seguramente no, de haberlo sabido…
Maura me
abrió abrazándome entristecida por mi situación con su hijo. Me dejó subir a la
habitación de Niall que se mantenía en la penumbra.
Noté el
cuerpo de mi amigo sobre la cama, se oía el fondo de sus cascos sobre el
silencio de la habitación. Me acerqué a la cama dejando las mochilas en el
suelo y me metí.
-Mamá, te
he dicho que no tengo hambre…- dijo él sin volverse.
Me reí
mientras acercaba mis dedos a su pelo y lo acariciaba con delicadeza.
-Que pesada
eres- dijo volviéndose y abriendo los ojos con sorpresa al verme a mí en lugar
de Maura.
-Hola- dije
acercándome a su mejilla y dándole un beso.
Él se
levantó y se sentó en la cama frente a mí.
-¿Mi madre
te ha dicho que vengas?- me dijo pestañeando con los labios apretados.
-No, ha
sido mi madre- respondí.
Me cogió un
brazo e hizo que me tumbara sobre sus piernas. Apoyé la cabeza en sus muslos.
-Niall, ¿tú
sabes que eres la mejor persona de mi mundo?- le pregunté.
Él se quedó
callado, fui a elevarme para verle la cara pero él me agarró el tronco
impidiéndome que le viera.
-Sí-
respondió secamente.
-¿Y sabes
que pase lo que pase siempre lo serás? Como Meredith y Cristina- le dije
haciendo referencia a las protagonistas de Anatomía de Grey.
-Eso dices-
respondió él sorbiendo la nariz.
Hice fuerza
para levantarme pero él me mantenía aprisionada sobre sus piernas.
-Por Dios
Niall, déjame- le dije empujando hacia arriba con fuerza.
-Estate
quieta pesada- respondió sujetándome y sorbiendo de nuevo.
Me quedé
parada tras un rato intentado salir, al final acepté darle la espalda y no
verle llorar.
-¿Por qué
dices “eso dices” como si fuera a cambiar de opinión mañana?- le pregunté.
-He visto
como hablas con Alan, como te sonríe y te toma el pelo, él está en todas tus
clases y es simpático y a todo el mundo le cae bien, es el chico perfecto- dijo
él soltando una mano para limpiarse las lágrima.
Al volver a
ponerla sobre mi regazo noté que estaba mojada, pero no dije nada.
-¿Y? ¿Qué
tiene eso que ver con nosotros?- le pregunté sin tener totalmente claro su
punto de vista.
-Algún día
te darás cuenta de que él puede ocupar mi lugar, incluso de que lo hará mejor que yo- dijo sorbiendo de nuevo.
No lo
aguanté más y le pegué un golpe en la entrepierna haciendo que me soltara.
-ERES UN
GILIPOLLAS- le grité mientras me ponía de pie en el suelo y le tiraba todo lo
que encontraba a mi paso.
Él se tapó
con la almohada de las zapatillas, cojines, bolígrafos y demás objetos que
encontraba a mi paso mientras yo no dejaba de gritarle cosas sin sentido.
De pronto
la puerta del cuarto se abrió y Maura entró asustada por los chillidos de Niall
y mis gritos. Me pillo con un soldadito de Niall en una mano y con una chancla
en la otra. Dejé que ambos objetos cayeran al suelo mientras ella nos miraba
como si hubiésemos enloquecido.
-Hola mamá,
¿Qué pasa?- le dijo Niall como si lo que estábamos haciendo fuera lo más normal
del mundo.
-¿Cómo que
qué pasa? ¿Por qué gritabais?- dijo comenzando a recoger todo lo que había por
el suelo que yo había lanzado.
La aparté
para recoger lo que era mi culpa mientras Niall se reía de mí. Le lancé varias
cosas más mientras acababa de recoger y mientras Maura le miraba enfadada.
-Mamá
puedes irte- le dijo cuando acabé.
-¿Has
llorado?- se acercó a él y cogió su cabeza mientras le quitaba las lágrimas que
aún empañaban su rostro.
-¡Qué va!-
le dijo él limpiándose la cara.
-De verdad
que no hay quien os entienda…-Maura negó un par de veces para sí misma y nos
dejó de nuevo solos.
Saqué el
pijama de la mochila y pasé al baño dejando la puerta abierta.
-No hay
quien te entienda- le dije mientras me lavaba los dientes.
-Si tu no
me entiendes no digas que no hay quien me entienda.
Salí con el
cepillo a la habitación y él puso cara de asco, le saqué el dedo central y me
metí de nuevo.
-Si tú
sabes que eres mi mejor amigo, que eres más importante para mí que cualquier
otra persona del mundo y que no te cambiaría por nada, no sé porque te pones
así- le dije acabando y saliendo del baño metiéndome a su lado en la cama.
-¿Por qué
no jugamos al juego de las preguntas?- le pregunté al ver que no respondía.
Niall
inventó ese juego estando un verano en Sicilia, consistía simplemente en que
cada no hacía una pregunta y el otro debía responder con sinceridad, si no
querías responder pasabas de pregunta, pero no se podía pasar más de 2 veces.
-Vale- dijo
dejándome tumbada y él sentándose en la cama-, empiezas.
-¿Por qué
no has bajado a cenar?- le pregunté directamente.
-Tengo un
nudo en el estómago- respondió-. ¿Por qué has venido esta tarde?
-Quería
hacerte ver que eres lo primero siempre- le dije-, ¿Por qué encima de que he
venido me has echado?
-No te he
echado, sabía que querías estar con Alan mejor que conmigo.
Le pegué un
puñetazo en el muslo pero él no se quejó.
-Me he
encontrado con Harry en el camino de vuelta a casa- le dije.
-¿No has
ido a casa de Alan?- me preguntó.
Le importaba
menos que me hubiese encontrado con Harry que no haber ido con Alan.
-¿Qué
tienes en contra de Alan?- le dije sin entender por qué se ponía así.
-Nada,
simplemente me enfada verte con él, no puedo controlarlo.
Suspiré.
-¿Te
importa más verme con Alan que con Harry?- le pregunté para ponerle en un
aprieto.
-Creo que
lo mismo más o menos, ¿te has encontrado con Harry?- volviendo al tema
peliagudo.
-Sí, estaba
enfadada encima, ha sido horroroso, casi me pongo a llorar- dije mordiéndome el
labio inferior.
-¿Te ha
dicho algo?- me preguntó.
-Que va… ha
sido por…
No quería
decirle que a culpa en realidad era mitad mía mitad de él, porque se pondría
mal. Me salvó el sonido de llamada entrante de mi móvil.
-¿Quién
es?- preguntó Niall cuando cogí el teléfono entre mis manos.
-Harry…
(Narra
Harry)
Entré en
casa cuando los niños ya se habían ido a dormir. Maggie y mi madre estaban
sentadas en el sofá viendo alguna serie de televisión y charlando sobre algunas
escenas. Cuando me vieron ambas me miraron con los mismos ojos. Me adoraban
pese a lo mal que me portaba con ellas en general.
-Hola hijo-
dijo mi madre-, Lisa me ha dicho que la despiertes al llegar.
Fruncí el
ceño y Maggie me sonrió asintiendo como si entendiera algo incapaz de entender
para mí.
Subí hasta
el cuarto de mi hermana. Estaba dormida en su cama y sujetaba un papel entre
sus manos; con cuidado deslicé mis manos por las suyas y le arrebaté el papel
que resultó ser una foto. En ella salía yo con apenas diez años recién
cumplidos con un bebe entre mis pequeños brazos. Recordaba con fogonazos ese
momento, en el hospital, mi madre acababa de dar a luz a los mellizos y Gemma y
yo habíamos ido a verles. Gemma había cogido a Zac en brazos y yo a Liss.
-¿Harry?-
Lisa se acababa de despertar y me miraba con sus grandes ojos marrones.
-Hola, mamá
me ha dicho que viniera, ¿te pasa algo?
Ella me
miró y tragó sonoramente antes de empezar a hablar.
-Mamá me
dijo esta tarde que tú estabas mal y yo siempre que veía a mí mal cogía la foto
y ya estaba mejor y a lo mejor si la coges tú también estás mejor.
Los pelos
de mis brazos se pusieron inmediatamente de punta y un escalofrío recorrió mi
espalda.
-Muchas
gracias- le dije guardando la foto en el bolsillo de mí cazadora.
-He abierto
tus regalos, mamá me dijo que los abriera, pero a lo mejor te enfadas…
-¿Por qué
me voy a enfadar? Eran para ti- le dije.
-Mamá ha
dicho que mandaremos algunos a África para los niños que no tienen juguetes-
dijo con una pequeña sonrisa.
-¿Y tú los
quieres mandar?- le pregunté.
Ella
asintió agarrando mi mano izquierda. Miré un momento la mano incómodo.
-¿Quieres
que me quede hasta que te duermas?- le dije.
-Pero yo
quiero hablar contigo todo el tiempo- dijo ella agarrándome más fuerte.
-Pues no
pienso dormir en el suelo- puse morritos y ella me hizo un hueco en la cama
para que me tumbara a su lado.
-Zac estaba
contento por la tarde y ha jugado con papá y el helicóptero, lo han montado y
han salido al jardín- dijo apoyándose en mi pecho.
-¿Y tú?- le
dije al oído susurrando.
-Yo estaba
enfadada contigo y no quería jugar- me dijo.
-¿Y sigues
enfadada conmigo?- le pregunté imitando miedo con mi voz y mi gesto.
-Ya casi
no- se encogió de hombros.
-¿Y qué
tengo que hacer para que sea que no y no “casi”?- pregunté arropándola.
-Mamá, cuando
Zac se enfada conmigo, le tengo que pedir perdón- me dijo ella como si fuera lo
más lógico.
En realidad
lo era, ____________(tn) había sido lo primero que me había dicho esa tarde y
en lo último en lo que yo había pensado.
-Sabes que
lo siento, no quería asustarte, ni a tu hermano tampoco- dije-, ¿me perdonas?
Ella
pareció pensarlo un poco y después sonriendo asintió abrazándome.
-¿Ya no
estás más mal?- me preguntó.
-Ahora no-
le respondí abrazándola con más fuerza.
Nos
quedamos un momento en silencio.
-Harry, ¿me
vas a contar otra historia sobre Sicelia?
-Es Sicilia
Liss- le respondí
Era normal,
hacía dos años que yo les contara historias sobre mis amigos y yo en Sicilia
para que Zac y ella se durmieran y parecía que esa costumbre necesitaba volver.
-¿Recuerdas
a __________(tn)?
Ella
asintió con los ojos brillantes por las decenas de historias que yo le había
contado.
-¿Te
acuerdas de la otra noche, cuando fuimos a cenar fuera de casa a otra casa
diferente?
Lisa
asintió.
-Allí
estaba ___________(tn)- le dije.
Ella casi
pegó un grito de la sorpresa y me abrazó más fuerte.
-Mamá dice
que por ella estás mal- dijo en un susurro apenas audible.
-No es por
ella exactamente, pasaron muchas cosas el último verano- le dije.
-¿Me las
contarás?- la miré a los ojos, ojos de ilusión.
-Mañana,
ahora tienes que dormir, porque si no mamá y papá vendrán a sacarme de la cama
y no me dejarán volver otra noche.
-¿Vas a
volver otra noche?- dijo ella asombrada.
-Todas las
que me dejes- le dije sonriendo.
-Pues
todas.
Cuando Lisa
se durmió diez minutos después salí de
su cama dejándole la foto en la mesilla; ella no lo sabía, pero yo tenía una
fotografía igual en un cajón de mi escritorio.
Decidí
agradecerle a _________(tn) las ideas que me había dado por la tarde y también
saber si estaba bien, aunque eso segundo no era lo prioritario, o eso me dije a
mí mismo.
-¿Hola?-
dijo al otro lado.
-Hola
________(tn), Lisa me ha perdonado, solo quería que lo supieras y darte las
gracias- le dije entrando a mi cuarto.
-Me alegro,
¿le has pedido perdón?- me preguntó.
-Sí, en
realidad era lo que ella quería- le dije mientras me desvestía.
Escuché la
voz de alguien con ella, creí que su hermano no estaba en casa…
-¿Está tu
hermano aquí?- le pregunté.
-No, es
Niall, estoy en su casa- me respondió.
-Ah, bueno
pues te dejo, seguro que no le hace mucha gracia que te haya llamado- dije
incómodo.
-No, quiero
decir que sí le hace gracia… bueno, que no le importa…
-Sí me
importa- escuché la voz del rubio al otro lado-, Styles cuelga.
-Cuelga tú-
dije para enfadarle.
Oí un
suspiró de ________(tn) y pude imaginar una pequeña sonrisa en sus labios.
-Te cuelgo
Harry, mañana nos vemos, descansa- me dijo tras unos segundos.
-Igualmente-
dije colgando.
(Narras tú)
Niall me
miró con mala cara, bueno, en realidad la que estaba acostumbrada a que me
pusiera últimamente.
-¿Qué?- le
dije dejando el móvil en la mesilla.
Él suspiró
y se tumbó en la cama apagando la luz y dándome la espalda. No dijo nada.
Encendí la
luz y le miré. Pero él volvió a apagarla y a tumbarse.
-Dime lo
que quieres y lo haré, lo que tú quieras, ¿Quieres que no hable nunca más con
Harry? A mi madre no le hice caso pero te juro que dejaré de hablar con él si
me lo pides. ¿Quieres que no me siente con Alan y que nuestra relación sea de
compañeros? Lo haré si quieres. ¿Quieres que hagamos las maletas y nos vayamos
tú y yo a la otra punta del mundo? Lo haré también- le dije harta de la
situación y casi gritando.
-Va a
volver mi madre, será mejor que te duermas- me dijo él.
-Son las
diez y media, no tengo sueño- le dije levantándome y saliendo de su cuarto.
Bajé hacia
el salón y me senté en el sofá junto a Maura.
-¿Qué pasa
________(tn)?- me dijo al verme tan ofuscada.
-Niall es
idiota, es tú hijo y le quiero, pero es idiota.
Ella
suspiró y siguió mirando el programa sobre postres que estaban echando en la
televisión. A los pocos minutos Niall apareció en el salón con el pelo
alborotado y frotándose los ojos por la luz.
Se quedó en
la puerta del salón un momento clavando su mirada en mí.
-Diecisiete
años…- susurró Maura levantándose y yendo hacia la cocina dejándonos intimidad.
Niall se
acercó hasta la tele y la apagó, aunque no la estaba viendo le puse mala cara,
pero él no me hizo caso.
-Tú y yo
siempre hemos hablado de todo- le dije cuando se sentó a mi lado en el sofá.
-Lo sé, y
quiero seguir haciéndolo.
-Pues
entonces dime, por favor, porque no entiendo nada- le pedí volviéndome en el
sofá hacia él.
Niall
suspiró y se despeinó el pelo nervioso.
-Me pone
enfermo que hables con Harry- dijo tras pensarlo un poco-, me enfada porque
hasta hace poco más de dos meses no podías ni decir su nombre en voz alta y ni
me imagino que habría pasado si le hubieses visto en mayo, quizá habrías muerto-,
negué con los ojos en blanco-. No me mires así, sabes que es verdad… y ahora
parece que nada hubiese pasado estos dos años…
-¿Preferirías
que estuviera mal?- le dije sin pensarlo.
-No, para
nada, me gusta verte así, bien, pero no lo entiendo… no entiendo cómo has
pasado de la tristeza profunda a la necesidad de estar a su lado- se mordió el
labio, parecía pensar en algo, le notaba inquieto-. ___________(tn)… tu aun
sientes algo por él ¿verdad?
Quería
decirle que no, ansiaba poder hacerlo, pero aunque había tratado de mentirme a
mí misma durante estas semanas, a él no podía mentirle.
Asentí sin
poder articular palabra. Niall chasqueó la lengua en desaprobación pero no me
dijo nada. Solo se acercó un poco a mí y me abrazó.
Fue un
abrazo lento y profundo, me acarició el pelo recogido en mi moño y me dio un
beso en la mejilla. Lo que me dijo a continuación me dejó de piedra, tan
acojonada que durante un momento pensé que era mentira, pero su cara no decía
lo mismo.
-Lo siento,
pero no puedo soportar eso- él estaba sereno, demasiado sereno a decir verdad,
si estuviera hablando en broma ya se le habría escapado alguna risa.
-¿Qué?-
pregunté sin entender lo que trataba de decirme.
-Entiendo
que Harry siga siendo importante para ti, entiendo que no hayas podido
olvidarle, de verdad lo entiendo, no te trató bien, y ahora tampoco lo hace…
pero tú tienes la oportunidad de alejarte de él, por tu salud, y no quieres…-
se calló un momento evaluando sus palabras pero no se arrepintió-, tú no puedes
olvidarle y yo no puedo estar bien contigo.
Nos
quedamos callados durante un minuto eterno, no me creía lo que acababa de
decirme, seguro que en algún momento empezaba a reírse y me abrazaría… seguro…
-Niall…
Él negó y
se levantó.
-No
entiendo…- le dije.
Él se
volvió y me miró.
-Creo que
es mejor que vayas a dormir a casa- me dijo antes de desaparecer por las
escaleras.
Me quedé
tirada en el sofá descolocada completamente. ¿Qué había tratado de decirme?,
¿Ya no éramos amigos? ¿Podía entender su enfado?
Oí cómo
Niall volvía a bajar y dejaba mis cosas en el piso para volver a subir sin
decir una palabra.
Después de
varias semanas en Londres todo se desmoronaba… quizá todo era más sencillo en
_________(tpaís), donde yo estaba mal, quizá no tenía que haber salido de esa
situación, quizá era mejor quedarme agazapada y que Niall me cuidara…
Me levanté
sin apenas fuerzas y me metí en el baño para ponerme de nuevo la ropa. Salí y
me encontré con Maura.
-¿Qué ha
pasado _________(tn)? ¿Dónde vas?- me dijo mirándome a mí y a las mochilas
sucesivamente.
-Me voy a
casa, no me encuentro muy bien y Niall tampoco y…
Me mordí el
labio para no llorar, no debía llorar, si empezaba no pararía.
-No te
vayas, subiré a hablar con él- dijo empezando a subir las escaleras.
Dejé que se
fuera para irme yo también. Cuando desapareció en el piso superior me fui, salí
a la calle y comencé a caminar hasta pisar mi habitación y mi cama.
Una vez
allí me metí en la cama con la ropa que traía de la calle.
No me
encontraba bien, después de las palabras de Niall… no podía pensar en otra cosa
que no fueran sus palabras… Pensé que nuestra amistad era más fuerte… Pero
Londres estaba destruyendo todo lo que habíamos construido durante nuestra
vida.
No sabía
hasta qué punto yo tenía la culpa de eso, hasta qué punto podía evitar lo que
sentía al ver a Harry, y tampoco sabía si verdaderamente era tan malo aquello
que aceleraba mi corazón.
Sabía que
Niall había pasado los últimos dos años en el submundo conmigo y se lo
agradecía, él era la persona más importante de mi vida y él lo sabía, ¿qué más
hacía falta?
¿Acaso él
quería que todo fuera como antes? ¿Quería que me hundiera de nuevo?
¿Acaso él
tenía razón en lo que decía? ¿Era verdad que no podía alejarme de Harry de
ninguna manera?
Harry,
siempre él… al final por alguna maldita razón todo volvía a él, y yo no tenía
fuerzas y ahora sin Niall mucho menos.
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Hola bellas ^^ Espero que os guste el nuevo capítulo, mañana intentaré subir otro más :)
Este capitulo me ha gustado bastante la verdad, y en el siguiente hay varias sorpresas guays, ya veréis :P
Muackss everywhere!!
^^
PD: No tengo ni idea de por qué aparecen algunos errores de edición, es una mierda, creo que es porque los capítulos los escribo en Word y al pasarlos saltan esos errores... no sé, bueno, es lo de menos :)
Besooos
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VEROOO!!Como siempre me encantan tus capitulos jajajaj bueno no se que decirte asi que te dire lo de siempre y que siempre es verdad que me encantan tus capitulos y que subas pronto bueno besos desde mallorcaa!!
ResponderEliminarMUACCKKKSSSS!!
ME ENCANTO VERO!!!
ResponderEliminarBuenísimo, lo usual :D Te ADORO mucho síguela cuando puedas, sos tremenda escritora.
Uruguay ye ama! (bueno yo pero soy súper importante :B)
MUACCKKKSSSSS!! (perdón Elena por copiarte pero es que me encanta poner muacks)
P.D: EMA WATSON ESTÁ EN URUGUAY!!! pero no puedo ir a verla :,(
jajajajaj no pasa nada que me lo copies jaajaj mola muchoo, lo se jajaj
EliminarMuchas gracias por comentar!! Me alegro de que te guste la novela!
EliminarOh!! Me encanta Emma :) Soy muy muy muy friki de Harry Potter xD
Muchos besoos
VEROO!!Cuando vas a subir capítulo que esta muy interesante y nos has dejado con la intriga sube cuando antes pórfiss
ResponderEliminarMUACKKSSS!!
Holaa!! Tienes toda la razón, esta semana he estado un poco ocupada :) Sorry, ahora mismo subo un nuevo capítulo ^^
EliminarY sobre lo de que siempre comentas lo mismo... NO PASA NADA lo importante para mí es saber qu os gusta la novela :)
Un besoo